fernando-martinez-herediaPor: Fernando Martínez Heredia (Intervención en la presentación de la Red de Redes En Defensa de la Humanidad, durante el 18º Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, Quito, Ecuador, 12 de diciembre de 2013)

El tema que me han pedido desarrollar me parece muy procedente, porque junto al conocimiento y la confraternidad entre los participantes, las acciones de solidaridad y demás actividades, estos Festivales son también espacios donde se examinan y debaten cuestiones fundamentales para los jóvenes que trabajan por la creación de un mundo de justicia y libertad para todos.

 Quisiera exponer siete desafíos que a mi juicio deben enfrentar los jóvenes de América Latina y el Caribe. Sin dudas hay más retos, y la formulación general no puede tener en cuenta los ámbitos específicos que condicionan la identificación de las realidades, los modos de comprender y sentir, las contradicciones y los conflictos que se enfrentan, los objetivos e instrumentos que se privilegian. Además, seré sintético, como corresponde al tiempo disponible.

 Primer reto. Los jóvenes tienen características generales en cuanto tales que no debemos olvidar nunca; ellas siempre son importantes, y pueden llegar a ser decisivas. Pero no existen los jóvenes en general. El primer reto parte de la realidad de que una gran parte de los jóvenes de nuestro continente se enfrentan todos los días al desafío de sobrevivir y encontrar un lugar en el mundo. Padecen hambre o carecen de alimentación suficiente, de servicios de educación y de salud, de empleo, y viven en familias precarias. Saben del trabajo infantil, de la delincuencia de los pobres, la prostitución y el consumo de drogas baratas. Esos jóvenes no están aquí, no conocen lo que hacemos ni nuestros escritos –muchos no podrían leerlos–, ni es probable que les interesen. No suelen votar, porque no sienten suya la política que existe en sus países. Por consiguiente, muchos pueden ser acarreados precisamente por los culpables de la vida que llevan, si les resuelven algunas de sus necesidades perentorias.

Compartimos con los amigos del blog La Joven Cuba un artículo con una mirada muy particular sobre la vida de los campesinos cubanos. Enfoque realizado por una joven que ha vivido la mayor parte de su vida fuera de su patria.

IMG_3854  Por: Yadira Escobar

Hace solo unos días anduve por la zona rural del norte de Camagüey, aún mis ropas siguen teñidas de color naranja por el polvo rojo. He visto de cerca al campesino cubano, y no solo al que trabaja en cooperativas y vive en edificios con electricidad y aparatos electrodomésticos, sino al que vive aislado y en grupos familiares trabajando día a día la tierra de la que se alimenta, y de la cual extrae también el fruto que vende en las ciudades.

En la ciudad de Camagüey, muchísimas personas mayores y enfermas reciben un litro de leche tres veces por semana a 25 centavos cubanos, o sea, un centavo americano por litro. Los enfermos diabéticos, y los recién  operados, dos libras de carne de res de buena calidad al mes ( también a precios subsidiados), y las personas con alto colesterol reciben también cuotas de pescado a precios muy bajos. Los huevos los vende el estado de forma general a 33 pesos la caja de 30 huevos, o sea un dólar y pico por 30 huevos, cosa imposible de encontrar en el mercado capitalista. Aún así el cubano promedio destina casi todo su presupuesto a los alimentos, pues no tiene que separar dinero para pagar por un techo. La mayoría de los cubanos son propietarios de sus viviendas, es evidente que comparar la situación económica del cubano con el resto de los pueblos de América es imposible por las enormes diferencias en los patrones comparativos

cuba-siempre-rebeldePor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

No debería ser, pero cada día me convenzo más de que ser revolucionario en Cuba, es tremendamente difícil. Resulta que los movimientos de izquierda siempre creyeron que luchar por el poder político era difícil, hasta que aprendieron una lección tremenda: gestionarlo es aún más complicado. Y los revolucionarios, siempre llevarán la peor parte.

En el proceso evolutivo de un individuo, primero nace la inquietud social, luego le sigue una rebeldía constante y finalmente se llega a ser revolucionario cuando el compromiso se hace evidente. Estos serían algunos de los momentos por los que necesitamos atravesar para lograr la madurez necesaria.

Ahora: ¿estamos permitiendo en Cuba que ocurra este proceso? ¿No estaremos cercenando la evolución de todos aquellos jóvenes que asumen posiciones rebeldes? ¿Acaso les permitimos llegar más allá? Quizás un Julio Antonio Mella o un Antonio Guiteras de nuestro tiempo, esté  sufriendo lo indecible por no acomodarse al “orden de las cosas”, por ser quizás, demasiado revolucionario.

Hasta hoy no conozco a uno solo de nuestros héroes a lo largo de nuestra historia, que se haya caracterizado por su obediencia, disciplina o docilidad. Estas características son completamente incompatibles con un revolucionario, sin embargo, nuestras instituciones y organizaciones a menudo las premian.

Parece un sinsentido, una contradicción o una ironía, pero lo más preocupante es

elian_gonzalez Por: Claudia Díaz Pérez, estudiante de Periodismo

¿Quién no recuerda su mirada tras las rejas, aquel rostro de espanto en la noche del rescate o su voz infantil pidiéndole a un avión que lo regresara a Cuba?

La historia de Elián González Brotons, el niño de 6 años que perdió a su madre en una travesía hacia Estados Unidos y fue retenido por familiares lejanos que se negaron a regresarlo a su padre en Cuba, ocupó en récord de tiempo los titulares de todos los noticieros. Hoy, después de 14 años muchos se preguntan por ese joven, que este 6 de diciembre cumple dos décadas de vida. Ese muchacho que aún mantiene la mirada tierna, ahora con la chispa de la felicidad accedió con disposición a esta entrevista.

En un ambiente natural y cotidiano, exactamente en un banco de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos, donde estudia Ingeniería Industrial, se desarrolló este diálogo que me develó a una persona sensible que varía el tono de su voz cuando habla de la correspondencia entre cariño y exigencia de su padre, del amor desinteresado de la madre que lo acogió, de Fidel, sus escoltas y los amigos. En ocasiones interrumpimos la conversación para que saludara a compañeros y profesores o para reírnos de cualquiera de sus tantas ocurrencias, hasta quiso compartir su merienda y es que Elián desprende sencillez, sentido del humor, humildad.

CD- ¿Cómo ha influido en tu vida el hecho de ser una figura pública?

EG- Soy un tanto tímido, por tanto, a la hora de pararme en un lugar y saber que todo el mundo me está mirando y que soy, tal vez, el centro de atención, que muchos escogen como una guía, como un símbolo, es bastante difícil, porque entonces me cohíbo más. No es algo a lo que me acostumbré fácilmente. A mí me gustaría más pasar desapercibido. No me gusta ser, en donde esté, el centro de interés. Creo que pasar desapercibido es la forma de vivir más placenteramente, como cualquier muchacho normal, sin que nadie esté al pendiente de cualquier gesto, palabra o acción.

israelrojasbuenafe_thumb.jpgPor: Ida Garberi

 “Hay quien tiene enemigos que derrotar, 
Puentes que levantar, cuerpos que curar,
Pues yo tengo, yo tengo el papel en blanco.
Donde me invento, me borro, me vuelvo tachar
Me compongo, desarmo y me vuelvo a armar
Mi amuleto, mi credo, mi reto, mi asecho
Papel en blanco”.     
Israel Rojas

Esperé meses para lograr contactar directamente a Israel Rojas, vocalista líder del Dúo Buena Fe, uno de los grupos musicales que más público moviliza en Cuba, pero valió la pena. Me encanta su música y más las letras de las canciones: para la fuerza, la belleza, la sencillez y la profundidad que tienen adentro, me atrevo a considerarlo «los Silvio Rodríguez del siglo XXI». No quiero aburrir más con mis palabras, los dejos con las preguntas y las respuestas…..que las disfruten.

– En el último disco “Dial” el tema que más me gusta es “La culpa”: admiro mucho el coraje de enfrentar este tema, tabú en Cuba. “Huérfana culpa vuela sin dueños donde se pose nunca crecerán los sueños”. ¿Qué sueños tiene Israel Rojas sobre los cambios en el país? ¿Qué Cuba revolucionaria quieres dejar a tus hijos? ¿Cómo revolucionario y vanguardia que eres, crees que la cárcel sea el destino de los corruptos…los culpables?

Mis sueños sobre Cuba son muchos. Desde la inmensa tarea de preservar lo logrado en materia de solidaridad humana, la titánica labor de evitar la continua erosión de sectores como la educación, la salud y la seguridad pública, hasta descifrar las claves cubanas para llegar a una economía capaz de sostener lo que te expuse antes y ampliar nuevas conquistas. Sueño una Cuba actualizada tecnológicamente y cada día menos desigual. Sin bloqueo económico, no por haberse rendido a la irracionalidad impositiva, sino por haber demostrado mayor capacidad e inteligencia que los verdugos.

Pero sobre todas las cosas sueño con una Cuba debidamente institucionalizada. Donde el imperio de la ley tenga mucho más peso para garantizar los deberes, derecho y obligaciones de las personas jurídicas y naturales que el voluntarismo circunstancial o la opinión de algún apoderado de turno. Tengo mucha fe en los cambios que se están produciendo y en los que vendrán. Pero tengo más fe en nosotros, los buenos cubanos, porque ningún cambio en sí traerá lo que se espera, si no andamos atentos en la evolución de sus resultados, para perfeccionarlo constantemente.

cubano_joven_desfile Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

Los administradores de La Joven Cuba fuimos invitados por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) al Festival Provincial de la Juventud y los Estudiantes en Matanzas, que sesionó el viernes 15 y el sábado 16, como cita previa al cónclave con sede en Ecuador el venidero diciembre.

Fueron dos días de mucho ajetreo que sirvió de motivo para intercambiar con jóvenes de lo más diversos sectores de la sociedad matancera. Sin darte cuenta podías estar conversando con un joven tornero de una industria, que con un joven de apenas 30 años que dirige a más de 800 trabajadores en la Empresa Agropecuaria Máximo Gómez, que con Elián González, formando parte como uno más entre los cientos de jóvenes que compartimos en aquel evento.

Disfrutamos, nos divertimos, gozamos de lo lindo pero también reflexionamos sobre los más disímiles temas. Una conferencia de Enrique Ubieta motivó para repensar sobre qué es ser revolucionario en los momentos actuales y qué diferencia existe con un reformista. Se habló del papel de la cultura en los procesos de transformaciones sociales, desentrañando el concepto de la cultura del ser o la cultura del tener.

Los debates más intensos sin dudas fueron en los espacios informales cada joven desde su mirada, su realidad y contexto incorporaban en cada una de las reflexiones sus experiencias, sus retos y proyectos futuros.

9 miradas niñosPor Dayanis Jorgen y Yasel Toledo

Los sueños de una sociedad mejor, más justa, menos peligrosa, viven en la mente de algunas personas. Quizás, la necesidad de un mundo menos globalizado, sea el deseo de otras para el nuevo año. Pero una realidad se impone y pinta un panorama de violencia, drogas, narcotráfico, secuestros y reality—show.

Los desajustes financieros, las crisis económicas, el caos, persisten en la contemporaneidad. Mensajes electrónicos, programas en Internet, amigos en Facebook y otras redes sociales no vencen las diferencias. Y, aunque para subsistir tratamos de obviar esas dificultades, resulta imposible pasar por alto lo que nos afecta. Hoy aumentan los indigentes y las tasas de mortalidad por suicidio. La prostitución, el hambre y el desempleo son males innegables. El hombre en busca de una luz bastante oscura alimenta su podredumbre más criticable: la explotación de sus semejantes para beneficiarse.

Vivimos una era de maltratos y guerras, de tristezas y muertes. Los niños no se libran de esa tempestad.