Un flujo de capital de los cubanos emigrados hacia la economía sólo se logrará con una política de Estado hacia la migración que abarque todos los sectores.
La solidaridad política hace, con muchísimo menos recursos que la ayuda humanitaria, lo que el sentido común de justicia, dignidad y valores humano mandata
Hace tiempo vivimos tiempos difíciles, necesitamos afinar las preguntas que nos permitan resistir y sostener la materialidad y el espíritu de la soberanía.
Cuba tiene que buscar el camino de sus reformas o de lo contrario todos arriesgamos un inadmisible retroceso que no nos merecemos después de tanto sacrificio.