Ni la oposición a este gobierno deberían implicar el apoyo a políticas que aseguren la crisis humanitaria en Cuba, el objetivo evidente de la Reconcentración de Rubio.
El espejismo de la reforma es creer que la alternativa a la crisis cubana se mueve entre el socialismo burocrático o la acumulación privada de capital.
El éxito de una reforma nunca depende únicamente de la calidad de su diseño, sino también de la credibilidad de quienes la impulsan y la implementación.