Mientras el gobierno de los Estados Unidos endurece las deportaciones, Brasil mantiene vías de acogida, regularización e integración para la migración.
La crisis contrasta con el empeño del Gobierno cubano por crear facilidades para la contribución de los cubanos residentes en el exterior a la economía.
Un flujo de capital de los cubanos emigrados hacia la economía sólo se logrará con una política de Estado hacia la migración que abarque todos los sectores.
Idealizar a la emigración es tan ingenuo como excluirla, yo mismo formo parte de esa emigración diversa, contradictoria y atravesada por su historia personal.