Tomado del Blog de Jorgito

 El General de Ejército Raúl Castro Ruz ha advertido en varias ocasiones, que cada paso relacionado con la actualización de nuestro modelo económico, debe ser profundamente meditado. El razonamiento anterior  impone una reflexión  sobre el daño al trabajo por cuenta propia, que ocasiona el descontrol, por tanto debemos analizar la necesidad urgente que tiene el país de aprobar leyes que regulen el comercio.

Este tema ha sido tratado anteriormente por varios colegas, hoy será visto desde la óptica de un estudiante universitario cubano. El  concepto de oferta y demanda, se basa en la relación entre el precio de un bien y las ventas del mismo, se asume que en un mercado de competencia perfecta, el precio de un producto se establecerá en un punto de equilibrio,  en el cual no se produce un desabastecimiento del mercado, pero a la vez, todo lo producido se vende y no queda demanda insatisfecha.

El modelo de gestión que estamos implementando no cumple con este postulado. Muchas veces el estado se queda sin

"Nosotros seguimos el modelo económico estalinista, y en muchos sentidos, aún estamos pagando las consecuencias"

Por: Harold Cárdenas Lema

(Esta es la tercera parte de la entrevista realizada a Leonardo Padura, les sugiero leer antes la primera y segunda parte)

El hecho de que Cuba haya protegido al asesino de Trotsky lo interpreto que como una toma de partido a favor de un esquema de pensamiento específico. ¿Hasta qué punto asimilamos los cubanos los dogmas y esquemas de raíz estalinista que llegaron a Cuba? ¿Cuánto perdura aún?

“Creo que se asimilaron totalmente. Ante una petición de la URSS de que este hombre viniera a Cuba, no había para el gobierno cubano otra opción que recibirlo, aunque la razón de su traslado se debiera a que estuviera cabrón por vivir en la URSS, porque su mujer era la que no resistía vivir allí, y Cuba fuera el único lugar alternativo, porque ningún otro país lo aceptaba.

Cuba no tuvo otro remedio que aceptarlo, con la condición que venía desde Moscú, de que Mercader debía permanecer en el anonimato. Que tampoco fue tal. Este es un botón de muestra de algo que se practicó a todos los niveles de la sociedad cubana, esa relación absolutamente de calco respecto a los conceptos económicos, sociales y políticos soviéticos y no podía ser de otra forma porque eso significaba lo que en aquella época se llamaba “revisionismo ideológico” y Cuba estaba en la esfera más cercana a la URSS.

El problema fundamental es que el modelo económico socialista que existió y se puso en práctica fue el modelo estalinista, pues no hubo otro.

http://ciudad-futura.net/2010/08/16/palme_jgz/
Fidel Castro y Olof Palme conversan en La Habana durante la visita oficial del primer ministro de Suecia a Cuba en 1975. Palme declaró abiertamente su simpatía por la Revolución cubana y consideraba a Fidel “un buen amigo”

Por: Osmany Sánchez

 En una entrevista realizada a Silvio Rodríguez él decía que si el capitalismo que proponen para Cuba fuera como el sueco o el noruego entonces lo pondrían a pensar pero que él (como yo) estaba convencido de que el capitalismo que nos toca a nosotros no es el nórdico sino el más puro capitalismo tercer mundista.

 La cuestión no es guiarnos por los nombres. Si hacemos eso de seguro terminamos confundidos, pues podemos encontrarnos por ejemplo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) o con el capitalismo de Argentina y Brasil. Al PSOE no le queda nada de Socialista (si alguna vez lo tuvo) y Argentina y Brasil cuentan con gobiernos progresistas comprometidos con las necesidades de las minorías.

 No me gusta entrar en discusiones teóricas sobre si lo que tenemos en Cuba es o no Socialismo. Los primeros en señalar las supuestas diferencias con las leyes del marxismo de nuestro sistema son precisamente los que quieren su final. Un lunes criticaban a Cuba por tener plantillas infladas y empresas improductivas y el martes la crítica era por

Por Roberto G.  Peralo

A partir de ahora se comienza a escribir una nueva etapa de la historia de la revolución cubana. La primera conferencia del Partido va a darle conclusión al proceso de diseño y estrategia del nuevo sistema político, económico y social. Proceso que a mi entender comenzó el 17 de noviembre del 2005 en el discurso de Fidel Castro en el Aula Magna dela Universidad dela Habana.

Haciendo un recuento de estos 7 años, de transformaciones. Como ciudadano de este país he participado en más de 12 asambleas. Tuve la posibilidad de emitir criterio, discrepar y oponerme a cada una de las estrategias aprobadas, junto al resto de los cubanos. Creo que lo más importante no fue que tuve el espacio de dar mi opinión sino que fui escuchado y tenido en cuenta, así lo creo. Eso es realmente democracia participativa.

Aprovechando ahora que tengo otra tribuna para emitir mis opiniones y compartirla con el resto del mundo. Me gustaría que cada objetivo de trabajo aprobados en la primera conferencia del Partido asegure que:

Por: David Pérez Guerra

No podían pasarlo por alto. Las transformaciones en la economía cubana, inscritas en lo que se ha llamado “actualización del modelo económico”, también han sido objeto de las tergiversaciones que gusta difundir la prensa internacional.

Entonces, no faltaron quienes dijeron  que en Cuba se estaban adoptando medidas neoliberales.

Pero, los que adoptaron tales posturas en sus análisis, cometieron un error básico: el neoliberalismo es funcional al Capital. Llegó como modelo de acumulación para salvaguardar la tasa de ganancia capitalista, y no se ha ido, aunque ya muchos saben que ha sido la base de la gigantesca crisis económica que vive el mundo.

Valorar la situación que atraviesa nuestro país, catalogándolo dentro del modelo neoliberal, es como decir que las reformas financieras o en materia de salud que ha pretendido llevar adelante el Presidente Obama, conducen a los Estados Unidos hacia el socialismo. Un gran error, aunque no pocos han disfrutado cometiéndolo.

Pero tenían que buscarle un nombre desacreditado a las necesarias transformaciones que ocurren en la economía cubana.

El “cambio de modelo”, con la cuota de protagonismo que tiene el sector privado, es precisamente el esfuerzo nacional por hacer más eficiente el funcionamiento del sistema socialista cubano. Es, en síntesis, un esfuerzo por alcanzar las cuotas de consumo y bienestar a las que aspira la población.

Para implementar este cambio -a diferencia de lo que vemos diariamente en las noticias que nos hablen de una Europa estremecida por los recortes del gasto fiscal y las protestas de “indignados”- se ha buscado

La palabra clave en el marxismo: dialéctica. Toda persona dogmática es, en esencia, antidialéctica.

Por: Harold Cárdenas Lema

La enseñanza del marxismo en Cuba está caracterizada por tres influencias fundamentales, los clásicos del pensamiento socialista (Marx, Engels y Lenin), el pensamiento soviético estalinista en forma de manuales muy difundidos en Cuba, y una última corriente de lo que llamamos el socialismo cubano. Existen discusiones sobre el marxismo occidental pero esto mayormente continúa siendo en espacios académicos y no se refleja en las aulas.

Comienzo recordándoles que en el siglo XX el pensamiento de Marx fue canonizado, el de Lenin domesticado y el de los pensadores marxistas occidentales ajenos a la línea estalinista, fue simplemente ignorado. De esta forma, todavía en muchos centros de educación superior cubanos se estudia un amplio repertorio de  rusos pero faltan Gramsci, Bloch, Lukács o Marcuse.

Como siempre la práctica educativa demora ajustarse a las vanguardias del pensamiento, aunque estas tengan más de medio siglo de creadas.