Somos militantes porque nuestras críticas son una auténtica y pura rebelión por nosotros mismos, por la Revolución

El pacto en que se fundó la Revolución respetaba la diversidad en el pensamiento revolucionario y sabía utilizarla en su favor, no la menospreciaba ni le parecía peligrosa

No se puede ser revolucionario para atacar el capitalismo y defender la integración latinoamericana, ignorando los problemas internos o callándolos bajo un errado concepto de disciplina militante

Por: Harold Cárdenas Lema (haroldcardenaslema@gmail.com) En un país que cambia y se considera en revolución, no ser políticamente […]

Un post escrito hace 4 años… pensando en el Che.

Por: Israel Rojas Fiel (El director del grupo Buena Fe le hizo llegar en la tarde de ayer […]

politica-cubaPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Hace 2300 años Aristóteles escribió que el hombre es un zoon politikon, un animal político en toda su expresión, y tenía razón. Desde la antigua Atenas hasta ahora, los funcionarios públicos necesitan del respaldo popular para su gestión, necesitan hacer política porque ella es la que crea el consenso que los legitima en el poder. Por su parte los ciudadanos tienen el derecho de participar activamente en la política, tiene sentido si tenemos en cuenta que las decisiones que se toman en este campo influyen directamente en sus vidas. Desde la antigüedad hasta ahora ha sido necesario hacer política a todos los niveles.

Con el triunfo de la Revolución Cubana, en pocos años se cumplieron las promesas que cinco décadas de República no habían podido satisfacer y esto dotó al nuevo Estado revolucionario de una autoridad moral inédita en la historia nacional, el consenso político estaba construido sobre bases sólidas. Este pudo mantenerse durante mucho tiempo gracias al magnetismo de Fidel Castro y sus métodos de dirección, incluso durante el Período Especial la ideología nacional resistió los embates provocados por la necesidad. La política se hacía a diario y se personificaba principalmente en la figura del líder, esto traía consigo varios problemas pero estos no se harían tan evidentes hasta su salida de la política oficial.

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Imagen de la Rectoría en la Universidad de Oriente

Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Para la verdad es un triunfo suficiente que la aceptemos pocos, pero buenos, su esencia no consiste en complacer a todos…” Diderot

Recuerdo el momento exacto en que escuché por primera vez del asunto, tendría yo 22 años y estaba sentado en el piso de una beca estudiantil en La Habana cuando alguno de los que como yo estaba invitado a ese evento de jóvenes, contó la primera versión. Tenía aires de rebelión y para mi espíritu rebelde fue como una inyección de adrenalina, algo me hizo escuchar atentamente y prometer que si alguna vez tenía la oportunidad, llegaría al fondo del asunto, escribiría algo sobre la revolución de las portañuelas. Hoy cumplo esa promesa pero sin mucha pretensión, seguro estoy que habrá otras miradas sobre el asunto más exactas que la mía.

Hace algunos años en la Universidad de Oriente tuvo lugar un suceso que se regó como pólvora dentro y fuera del país, una manifestación de inconformidad de los estudiantes ante la administración del centro fue utilizada con fines políticos por la prensa extranjera. En el año 2007, los blogs eran un fenómeno incipiente y nuestra prensa adolecía de mayores defectos que los actuales, pocos de los nuestros contaron lo ocurrido y las versiones que proliferaron en los grandes medios fueron las foráneas. Quizás sea hora de referirse al tema.

El entramado de relaciones que hace funcionar una universidad es muy complejo pero hay dinámicas internas en los centros educacionales que no se pueden romper y esto fue lo que ocurrió. El detonante en esta situación fue la colisión ocurrida entre las normas institucionales y las que conforman las relaciones sociológicas de los estudiantes, aunque vale la pena aclarar que el reglamento que exigía el centro era el mismo para toda la nación. El sexo y la vida en pareja forman parte de la vida cotidiana en los jóvenes, el día que se aplicaron estas regulaciones en la residencia estudiantil cuando no existía otra alternativa, se estaba creando una situación imposible.