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Una entrevista al hijo de Krushchev.


220px-Sergei_Chruschtschow_2010 Por: El Duende

Traducido del Más Allá  por Max Lesnik.

 

El portal “Orbyt”  de  la Internet  que se edita  en España tuvo la  buena idea de  entrevistar  al Profesor  Sergie Krushchev, hijo del desaparecido  ex jefe de la Unión Soviética  sobre  lo que  pensaba  su  padre  del Presidente norteamericano  John F. Kennedy  y lo que  el líder  soviético  dijo    al momento  de  conocer  la noticia  del asesinato   de Dallas el  22  de noviembre  de 1963. La  entrevista  fue realizada por  el  corresponsal  de “Orbyt”  en Moscú,   Xavier Colás.  Fueron seis  intencionadas  preguntas  del periodista español   seguidas  de seis  muy interesantes respuestas  del Profesor  Sergie  Krushchev que  vive  retirado  en  los  Estados Unidos.  Aquí  va  la  entrevista:

   “Las llamadas nocturnas no eran habituales en casa del líder soviético Nikita Krushchev. Así que un 22 de noviembre de hace 50 años, cuando el principal rival del presidente John Fitzgerald Kennedy colgó el teléfono tras una breve conversación con su ministro de Asuntos Exteriores, su hijo Sergei Krushchev supo que algo grave pasaba. «Le dijeron que habían disparado al presidente de EEUU y se fue a la sala contigua, estaba bastante nervioso por lo que pudiesen hacer los halcones de Washington y la gente de la línea dura», recuerda en una entrevista con Crónica el vástago del líder soviético, que actualmente vive cómodamente en Estados Unidos.

   Haber cambiado Moscú por la tierra que tu padre situó en el punto de mira de 42 cohetes R-12 y sus ojivas nucleares no supone ninguna contradicción para este ingeniero nacido en 1935. «A mi padre no le hubiese parecido mal porque la Guerra Fría terminó hace mucho», zanja con la misma sencillez con la que vive en Rhode Island como profesor retirado, disfrutando de las carpas de su estanque y dando alguna conferencia sobre la vieja política de dos bloques: unos años convulsos en los que Sergei fue testigo directo de la incredulidad, rivalidad y posterior deseo de cooperación que despertó el joven presidente norteamericano en la jerarquía soviética.

P. — ¿Cómo recuerda aquel viernes de 1963?

R. — Fue el día en que todo cambió. Tras la crisis de los misiles había disposición a colaborar en muchos temas: hasta en llegar a la Luna.

P. — ¿Qué teorías barajó su padre sobre la autoría del magnicidio?

R. — Cuando se anunció que se acusaba a Lee Harvey Oswald [que había residido en la URSS] pidió inmediatamente al jefe de la KGB que revisase todos los documentos sobre él. El análisis que le dieron es que podía tratarse de la CIA, tal vez la mafia norteamericana o incluso (más…)

Stalin: la perversión de la Utopía (I)


stalinPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

La esclerosis es un síntoma de deterioro del organismo, una enfermedad degenerativa que anuncia una espiral descendente biológicamente hablando. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) tuvo algo parecido, bajo la égida de Stalin su objetivo social fue pervertido y llegó a crearse una teoría esclerotizada que en la práctica justificaba el discurso hegemónico de sus dirigentes. Aunque se hiciera alusión constante a las palabras de Marx y Lenin, la filosofía que imperaba era el positivismo y no el Marxismo, el modelo que se creaba era hegemónico y no socialista.

Incluso antes de morir, Lenin presintió la tormenta que se avecinaba sobre la URSS y describió el Estado soviético como un auto que se rehúsa a obedecer a su conductor, “como si estuviera conducido por una mano misteriosa y sin ley”, eran los hilos de Stalin asegurándose el control del Partido. La pugna por ser el sucesor de Lenin duró poco, Trotsky tenía muchos menos seguidores que el georgiano y pronto sería expulsado de la URSS, sería perseguido luego por varios países y terminaría asesinado por el servicio secreto soviético. (más…)

Para que surja lo nuevo


  “La palabra es para decir la verdad, no para encubrirla”.

José Martí

 fracaso (1)

Por: Nyls Gustavo Ponce Seoane

El siempre bien ponderado amigo Guillermo Rodríguez Rivera, poeta, escritor, ensayista y polemista, en un pequeño compendio de cavilaciones sobre política que tituló “Crónicas del Relámpago”(Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 2007), entre otras cosas, apuntó:

“Todavía las izquierdas del mundo – incluidas las que gobiernan –no se han sentado a discutir, a intentar explicarse por qué desaparecieron los regímenes del socialismo europeo, incluido el estado surgido de la primera revolución socialista que conoció la humanidad: la URSS.”

Y continuó abordando algunos aspectos de dicha implosión-explosión política, económica y social que estremeció al mundo y que, por la importancia de ser una experiencia histórica ya vivida, es necesario reseñar aquí (cito):

“Pero lo insólito es que la URSS no albergara en su seno fuerzas capaces de defender los valores que encaró la revolución de Lenin; que setenta y tantos años después de octubre, nadie (ni un militante del partido, ni un komsomol, ni un obrero de avanzada, ni un cosmonauta, ni un stajanovista, ni un campeón olímpico) fuera capaz de luchar por el socialismo que esa revolución había representado…. La verdadera pregunta será entonces ¿cuándo empezó a morir la URSS y por qué?”

Explica Guillermo el fenómeno diciendo que “Stalin enseñó al pueblo soviético no a pensar sino a obedecer” convenciéndolo “de que no tenía ningún protagonismo en la adopción de las grandes decisiones del país.”

“Ese fue, por cierto, el pueblo que obedeció cuando sus nuevos dirigentes liquidaron la propia URSS:”, concluye.

Apunta además un aspecto que fue fundamental: el de los periodistas y la prensa soviética planteando que se “dogmatizó el concepto leninista de los años anteriores a la toma del poder, que entendía el trabajo del periodista como el de un militante que expresaba en la prensa el criterio del partido.”

…”esa perspectiva – continua - llegó a hacer de la prensa un vocero oficioso no ya de los principios socialistas, sino de las justificaciones de los funcionarios del gobierno en torno a la multiplicidad de conflictos que existían en el país. La prensa socialista, que debió ser más libre al prescindir de sus propietarios y pasar a manos del pueblo, quedó aherrojada por mezquinos compromisos con la burocracia estatal, casi siempre como una manera de preservar la unidad frente al enemigo. Pero la unidad no es eso: la unidad es defender los principios, es no ceder un paso para defender los aspectos esenciales de la Revolución misma, no convertir a la prensa en una tapadera de corrupción e incapacidades. Una prensa revolucionaria y a la vez crítica preserva una fe en la solución de los problemas, lo que ciertamente fortalece la Revolución y propicia esta solución.” (Fin de las citas)

En honor a la verdad cabe señalar, que si al margen de la debacle socialista las izquierdas políticas del mundo se hayan sentado o no a discutir por que desaparecieron los países socialistas europeos y a buscar consenso (como se intenta por el Foro de Sao Paulo) sobre posibles medidas a adoptar, a modo de contraofensiva, frente a los agresivos modelos neoliberales que emergieron con más fuerza después de la caída del campo socialista; y al margen de que en la prensa oficial cubana no se haya hecho un análisis exhaustivo, abierto y transparente, bajo la óptica marxista y martiana de este hecho, se puede afirmar y recalcar que estos problemas sí han sido analizados y discutidos ampliamente en Cuba por sus académicos e investigadores sociales, condicionados por las implicaciones que han tenido y tienen para nuestro país, ex-miembro de ese campo desplomado.

Pueden ponerse como ejemplo múltiples publicaciones como la Segunda Edición del libro “El Derrumbe del Modelo Eurosoviético”.”Una visión desde Cuba”, que fue publicada por la Editorial “Félix Varela” en fecha tan temprana como 1994; varios artículos publicados en prestigiosas revistas como Espacio Laical, “Temas” y su publicación digital “Catalejo”, sin mencionar ni contar libros y otras publicaciones que se han referido al tema hasta el presente. En ellos se acomete el análisis directo e indirecto de lo sucedido, y se plantean soluciones para superar al socialismo que no fue tal y recrear uno de nuevo tipo.

En estos trabajos se destacan los científicos sociales cubanos Román García Báez, Víctor Figueroa Lávelo, Luís Aguilera García, Nelson Labrada Fernández, Irma Marqueta Nadarse, Julio Díaz Vázquez, Juan Tirana, Camila Pinero, Julio César Guanche, Ricardo Torres, Ovidio D´Angelo, Pedro Campos, Hiram Hernández Castro, Armando Chaguaceda, Aurelio Alonso, Esteban Morales y muchos otros más brindan una idea de la amplia acogida y repercusión que ha tenido el tema en nuestro país.

Se puede decir también que ellos, de una forma u otra, se han referido a la variada gama de problemas económicos, políticos y sociales inherentes al vetusto y obsoleto modelo socialista, cuyos restos aún se reflejan en nuestra sociedad y nos afectan, poniendo en peligro a la nación. Sin embargo, se puede afirmar que este asunto no ha tenido la misma acogida en los medios oficiales, incluyendo a la organización política que, según el artículo quinto de la Constitución cubana, “es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”.

Independientemente de que sea válido y quepa preguntarse por qué ha sucedido esto, (lo cual tendrá varias respuestas según el cristal con que se mire, ya que algunas serían eminentemente justificativas y otras verdaderamente críticas), es innegable el predominio del desinterés, la indiferencia, la apatía, la abulia, la desidia, la negligencia, la pérdida de valores y de principios fundamentales que perturban a una buena parte de la sociedad cubana contemporanea, lo que hace más que actual la advertencia y alerta que hiciera Fidel en sus palabras dirigidas a los estudiantes de la FEU en la Facultad de Derecho de La Universidad de La Habana el 17 de noviembre de 2005 cuando previó la posibilidad de que el sistema establecido en Cuba fuera derribado por nosotros mismos.

Esta situación que nos afecta en estos momentos, puedo testimoniar, porque la viví allí, que fue la misma que inmovilizó a la sociedad soviética para defender sus innegables conquistas y explica porque nadie salió en defensa del socialismo en la URSS 70 años después del triunfo de la primera revolución socialista en el mundo. Quedaría por explicar el por qué de este maridaje promiscuo de valores negativos que surge y se manifiesta en la conciencia social del finado modelo.

En estos momentos, es evidente que, aparte del factor económico, uno de los temas más importantes para revertir la situación existente, por su influencia directa en la sociedad, es el problema de los medios de comunicación masiva, pues el modo de brindar la información, de manera centralizada, oficialista, triunfalista, “secretista”, excluyente de debates le han venido impidiendo cumplir su misión en el régimen económico y social establecido en el archipiélago cubano.

Desde luego que en las condiciones creadas por las nuevas Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC), que lo penetran todo con su carga de información y desinformación, mantener el anterior status existente hasta ahora en nuestros medios de información sería un suicidio político, ya que contribuiría al incremento de la incredulidad, la desconfianza y por ende, a la aceleración de las condiciones para un posible derrumbe también en Cuba.

Y por lo tanto urge ya de hecho la puesta en práctica de las orientaciones dadas por Raúl con las cuales todo el pueblo estuvo de acuerdo y apoyó y que posteriormente fueron tomadas como Acuerdos por la Primera Conferencia Nacional del Partido para terminar con el ocultamiento y las condiciones y el ambiente que han prevalecido por lo general hasta el momento con la información al pueblo. En definitiva, el pueblo es el soberano de hecho y de derecho y que por esa misma condición, no solo debe estar bien informado sino que obligatoriamente se le debe informar con tal fin, ya que esta es una de las formas principales de que sea capaz y este apto para defender sus conquistas.

Entonces, surge la interrogante de qué hacer con las múltiples conclusiones a que han llegado nuestros académicos y científicos sociales referentes al medular tema del desmoronamiento del modelo de socialismo que solo en apariencia existió.

Con las mismas se puede estar de acuerdo o no, pero deben ser conocidas, consideradas y debatidas, con el fin de encontrar soluciones a los problemas generados por el modelo soviético que nos ha afectado y en el cual encontramos estas y otras verdades como las planteadas por Guillermo y otros, con las cuales chocamos cotidianamente y que deben y tienen que ser superadas para nuestra elemental supervivencia. Los resultados del trabajo de nuestros académicos bien pueden servir de guías para su enmienda y superación, permitiéndonos un adelanto social imprescindible. En la eterna lucha entre lo viejo y lo nuevo se debe ayudar al surgimiento de lo nuevo para el bien común. Lo viejo, es natural, tratará de subsistir mediante frenos, prohibiciones, limitaciones, miedos y otros argumentos apoyándose en muchas ocasiones en el poder jerárquico burocrático administrativo, ya que, indiscutiblemente, hay que hacer cambios que afectarán intereses creados establecidos e inherentes al anterior modelo desvencijado que aún subsisten. Pero, ¿cómo hacerlos? , ¿Cómo llevarlos a la práctica en nuestras difíciles condiciones?

Sin que sea un recetario o formulario, pero si basándome y apoyándome, en primer lugar, en como siempre he penado, expresado y manifestado y también en como lo han hecho compañeros y amigos, y otros investigadores e intelectuales, considero que la política sobre la prensa y la información en Cuba se debe revisar y revertir completamente, dándole el vuelco necesario para que sirva a los intereses de la población sobre la base de lo establecido en el artículo 53 de la Constitución donde “se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”, o sea,

sin caer en ingenuidades de ningún tipo, teniendo siempre presente que “el gigante de las siete leguas”, como también lo llamara Martí, ha estado y está al acecho para devorarnos sirviéndose de sus acólitos neoanexionistas del patio, cuestión esta que nos ha condicionado y condiciona a lo largo de nuestra historia.

Esta nueva política de la información que se construya en el país debe construirse desde abajo y debe estar basada en la ley, obligándose a cumplirla, siendo el programa que se erija en un marco acabado que incluya la autonomía social y personal que es el único modo capaz de cubrir todas las relaciones humanas. Su implementación debe ser la transición hacia la cual se pretende.

Ese vuelco en la información necesario sería y serviría como un importante factor de estímulo y acicate al renacer y despertar de la conciencia social deteriorada. Para ello no solo bastaría con hacer declaraciones, se requiere tomar decisiones que se expresen mediante medidas concretas aplicadas en favor de la información, eliminando las trabas que la frenan.

Para ello el país necesita que:

- La ciencia social no quede reducida a letra muerta y que sus resultados, al igual que el de las ciencias técnicas y naturales, se den a conocer, utilizando el método de su popularización. A su vez, que estos resultados se tomen en consideración por nuestros políticos y decisores para que, como decía Vladimir Ilich (Lenin) ”la ciencia se convierta en carne y sangre nuestra, que llegue ser un elemento pleno y verdaderamente integrante de la vida diaria”

- Dada la cantidad de los diferentes órganos de prensa de todo tipo a nivel nacional, provincial y municipal existente en el país, sea posible y factible el apoderamiento de la mayoría de ellos por sus trabajadores (evitando así la usurpación burocrática), sin detrimento para dos de los tres de la prensa nacional escrita. Esto generaría una mayor diversidad y variedad en la información que pueda ser reflejada, ayudando a eliminar el inmovilismo dañino ya innegable, creando una real y verdadera emulación entre los órganos de prensa. Con esta mediad, ¿qué podría decir la propaganda enemiga y los que son por ella orientados?

-Se apruebe, tras ser sometida a una amplia discusión popular activa, como siempre nos ha caracterizado, una Ley de Información, en que se regule lo anteriormente expuesto, así como otras cuestiones que le atañan a la información.

Considero que esto es más que suficiente para comenzar a aplicar el concepto de Revolución de Fidel en nuestro sistema de prensa, información y propaganda política ideológica con ellas relacionadas.

Nyls

La Habana, 23 de junio 2013

Americanizar a Cuba


A Martha Beatriz Roque ya no es necesario “americanizarla”

Por: Osmany Sánchez

 Hace poco una profesora me contaba sus vivencias en un colegio privado en Honduras en el que estuvo trabajando como profesora invitada hace algunos años. La profe nos contaba que lo primero que le llamó la atención fue que en la biblioteca, hermosa biblioteca según sus palabras, apenas había libros sobre la historia de Honduras y los existentes estaban en los pisos altos, casi ocultos.

 En el primer piso, bien a la vista y con ediciones de lujo estaban libros relacionados con la historia de los Estados Unidos, la biografías de todos los presidentes norteamericanos, etc. En esa misma biblioteca vivió momentos tristes pues los militares  norteamericanos iban a reclutar jóvenes para la guerra en Iraq y ella aunque tenía muchas ganas de hablar con ellos y explicarles que esa no era su guerra, no podía hacerlo.

 Durante la exposición de un trabajo relacionado con la temática ambiental una de las estudiantes que estaba exponiendo se refiere al daño ambiental provocado por “las bombas atómicas lanzadas por la URSS en Hiroshima y Nagasaky”. La profe se vira y le dice a otro miembro del tribunal que la muchacha se había equivocado, que había dicho que las bombas atómicas las había lanzado la URSS y la otra profesora le dijo asombrada: “no, no se equivocó, es así…”

 Nos cuesta pensar que sucedan cosas así, nos parece que es un cuento pero lamentablemente el hecho es real y no podemos decir que es aislado. (más…)

La Conferencia Secreta


¿Qué explicación puede tener que no se transmitan la Conferencias de Prensa al terminar los juegos de pelota…? ¿No lo merece el pueblo?

Por: Osmany Sánchez

Del 4 al 11 de febrero de 1945 de celebró la Conferencia de Yalta, a la que asistieron Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt como representantes de la URSS, Reino Unido y Estados Unidos respectivamente. Antes de eso, en 1943 se había realizado la Conferencia de Casablanca. He leído sobre las tremendas medidas de seguridad que se siguieron para la realización de estas reuniones y el secretismo que hubo alrededor de ellas.

Aunque no estemos en guerra, en la actualidad se celebra casi todos los días en Cuba una conferencia que puede emular en cuanto a secretismo con cualquiera de las citadas anteriormente: La conferencia de prensa al finalizar los juegos de pelota.

En estos días estamos presenciando por la televisión nacional excelentes juegos de pelotas, algunos de ellos, como los de Matanzas-Industriales, son verdaderos juegos de ajedrez en los que sus directores, cambian jugadores, ordenan jugadas, en fin que ponen en práctica los fundamentos del juego moderno, dándole colorido al espectáculo.

Durante todo el juego escuchamos la frase: “bueno, veremos qué dicen en la conferencia de prensa…” y efectivamente al finalizar el juego se produce una conferencia de prensa a la que asisten los periodistas y me imagino que un selecto grupo de amigos, directivos y funcionarios. Si digo que me imagino es porque todo alrededor de esta conferencia es secreto, ni siquiera fotos de ella salen en la prensa.

Nosotros los mortales, los que no estamos en el selecto grupo de elegidos que pueden asistir a esa conferencia de prensa, tenemos que conformarnos con las pinceladas que salen al otro día sobre ella en el Granma o en el Juventud Rebelde, el que los pueda comprar. ¿Por qué no poner la conferencia de prensa en vivo al terminar el juego?. Un amigo me decía que a lo mejor tenían miedo a que se dijera algo…bueno no me imagino que pueda decir un director de pelota que sea un secreto de estado o algo así.

Algunos se preguntan por qué el fútbol gusta tanto en Cuba, al punto de hacerle competencia a la pelota, bueno pues la respuesta está muchas veces en estos pequeños detalles. Perdemos las oportunidades de convertir el deporte nacional en un verdadero espectáculo. Sinceramente, aburre escuchar a Rodolfo García y Modesto Agüero. Durante 9 entradas tenemos que escuchar sus “análisis” del juego. ¿Es tan difícil invitar a una de las grandes figuras del béisbol nacional para que los acompañe y sea quien haga los análisis? ¿Se necesitan muchos recursos para eso?

No soy solo yo quien piensa así, le he preguntado a varias personas y nadie tiene la explicación de por qué no se transmite la famosa conferencia de prensa. En varias ocasiones Raúl Castro, se ha referido al tema del secretismo y sin embargo a veces parece que se está arando en el mar.

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