La sociedad civil independiente llegó para quedarse

Algo se mueve en lo profundo de la sociedad civil cubana

La oposición de las iglesias al artículo 68 ha sido una demostración de fuerza del conservadurismo religioso en Cuba

Asisten dos delegaciones cubanas a la Cumbre en Perú y solo una es legítima

TRATA4  Por: Francisco Rodríguez Cruz

Varios chulos o proxenetas que obligaron a las prostitutas a darles dinero, en algunos casos bajo intimidación, amenazas y violencia; una mujer que permitió que dos hombres, uno de ellos anciano, toqueteara a su hija de diez años a cambio de regalos; otra madre y un padrastro que hicieron algo similar con una niña de once; un profesor de un instituto politécnico que prostituyó a una menor y tenía relaciones íntimas con varias alumnas, a quienes filmaba y chantajeaba para tuvieran sexo con extranjeros…

Esas fueron en resumen las nueve causas judiciales por las cuales en Cuba durante el 2012 fueron condenadas 14 personas, en los únicos casos que clasificarían como delito de trata de personas, según los estándares internacionales, de acuerdo con un informe hecho público el martes último por la Ministra de Justicia, y cuyo texto íntegro fue publicado en el sitio de la Cancillería.

Aunque el documento añade otras cifras un poco más significativas, como el procesamiento penal en igual periodo de 241 personas por el delito de proxenetismo, de las cuales 224 —el 92,94%— fueron condenadas; o las 2 mil 117 denuncias de delitos sexuales que involucraron como presuntas víctimas a niñas y niños (el 0,09% del total de población infantil); o las 2 mil 480 mujeres que acudieron a servicios de orientación por casos de violencia, el problema parecería de escasa entidad, como afirma el Gobierno cubano, en relación con otras realidades probablemente mucho más sórdidas.

Taller de Educación Popular

Por: Harold Cárdenas Lema y Roberto G. Peralo

Por estos días nos encontramos en la capital, invitados a participar en el Taller de Educación Popular que tiene lugar en el Centro Martin Luther King (CMLK), les contamos al respecto. El taller une a personas de todas las provincias del país, une a cubanos con extranjeros que han venido también a compartir con nosotros, convocados todos a buscar maneras de imaginar un mundo, un país, una sociedad distinta.

Lo primero fue conocernos: aprendimos a tocarnos sin sentir la aprensión que la sociedad nos impone, sentarnos en el piso a conversar, en círculos y no en las sillas que exige la ortodoxia social, quitarnos los zapatos y andar descalzos si nos hace sentir cómodos. Lo segundo fue despojarnos de los prejuicios que la sociedad nos ha impuesto, prejuicios raciales, de género, de orientación sexual o región geográfica a la que se pertenezca, esto facilitó mucho la comunicación. Lo tercero fue establecer las reglas, propuestas por los presentes y no impuestas por el centro, se ha creado así un espacio realmente participativo.

Al plan plan, y al vino vino...

Por: Arley Enrique Morell (estudiante de Periodismo en la Universidad Central de Las Villas)

Cumplir los planes de producción ha sido la garantía de “éxito” de la empresa socialista en Cuba. Sin embargo ello no garantiza el respiro de una economía aún por construir.

Los lineamientos de la política económica y social promueven la eficiencia y la eficacia de las empresas pero la manera de concebir la planificación frena las potencialidades productivas. Ojo, no apoyo la libre empresa que se desentiende de su país y acaba en crisis y barreras de pobreza infranqueables.

Creo en la pequeña empresa y mediana propiedad individual como sustento y progreso para la sociedad civil. Creo en la entidad estratégica (salud, educación, energía, etc.) en manos del Estado como garante de una propiedad necesariamente social, pero a su vez diversificada y rentable para ser motor del desarrollo y fomento de los poderes locales de conjunto con el sector privado nacional y foráneo.