Conversando con Ted Henken en la plaza La Vigía situada en el centro histórico matancero.
Por: Harold Cárdenas Lema

En los últimos días ha ocurrido una tormenta de opiniones sobre la expulsión de Cuba del bloguero norteamericano Ted Henken, que se reuniera con nosotros acá en Matanzas no hace mucho. Tengo otros artículos para publicar pero esta es la noticia del momento y si no se desmienten los comentarios erróneos a tiempo, por la lógica del chisme pueden terminar por convertirse en verdad. Acá les cuento el encuentro con Ted y mi apreciación de lo sucedido.
Él nos había escrito desde los Estados Unidos anunciando su visita, después escribió nuevamente una vez acá, este último correo lo leí recién llegados de la caminata a Girón y ese mismo día en la noche lo llamé de mi casa a la Habana y concertamos un encuentro para el sábado. Tatu no pudo ir por tener a la mujer en la última fase del embarazo (cada día estará más ausente) pero Roberto y yo comprendimos que el encuentro era una oportunidad única de compartir experiencias.
Ya Roberto narró los detalles del encuentro, así que no repetiré aquí lo mismo, baste decir que el clima fue muy solidario y aunque eran obvias las diferencias ideológicas, el sentido común primó por encima de las divergencias que pudieran existir, porque también tuvimos bastantes puntos comunes.

Por: Harold Cárdenas Lema

«Nuestras controversias parecerán tan raras a las edades futuras,

como las del pasado nos han parecido a nosotros.»

Rousseau

 

En el año 1762 Rousseau publicó El Contrato Social, un texto del que se dice fue incitador de la Revolución Francesa. En este se abordaba la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado instituido por medio de un contrato entre este y las masas. Dicho modelo se ha mantenido hasta la actualidad y en nuestro caso adquiere matices y particularidades que lo hacen digno de análisis.

El contrato se basa en una relación armónica entre la masa humana que conforma al Pueblo y el Estado como ente que ostenta el poder más o menos centralizado. Esta relación siempre estará condicionada por muchos factores, siendo uno de los más importantes la respuesta sistemática a las necesidades sociales y la capacidad de este para trazarse nuevas metas que se cumplan realmente, no que queden en vagos proyectos olvidados por el tiempo. El nivel de gestión de un gobierno también dependerá de la presión popular que se haga sobre este, si se deja al libre albedrío de las personas que ocupan los altos cargos y no se hacen compromisos económicos y políticos específicos que permitan medir los éxitos o fracasos, se corre el peligro de que el Estado de por sentada la fe depositada por el Pueblo.[1] Es entonces cuando los errores se suceden unos a otros con celeridad y surge el peligro de que, independientemente del carácter altruista del Estado y el proyecto que este lidere, las masas pierdan la confianza política en sus líderes.

La Joven CubaPor: Harold Cárdenas Lema

♫♫ Cuando te cante dolores,
ponte atento al silogismo
pues derivará en amores,
aunque no suenen lo mismo♫♫
Buena Fé

Siempre que escribimos algo lo hacemos por una necesidad de compartir nuestras ideas, nuestros puntos de vista y esclarecer mitos o tergiversaciones (muy comunes en el caso cubano). Yo personalmente lo hago para exorcizar mis demonios, criticar lo que me parece incorrecto y arrojar luz sobre las sombras. Me parece que el país necesita fortalecer un pensamiento crítico de su realidad; no la crítica destructiva, impositiva y maliciosa que se nos hace desde el exterior, pero sí una que se contraponga a los rezagos de periodismo mediocre y apologético que lamentablemente persisten en nuestra prensa. Siempre me ha parecido irónico que sea el presidente del país el mayor promotor de la crítica.