José Dariel Abreu

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu@JimmydeCuba

Imagina que te abandona la mujer de tu vida. Hasta hace unos días te decía que te amaba, que tú eras todo para ella, pero de pronto te abandona. Cómo te sentirías si desde la distancia ella sigue diciendo que te quiere, que le gustaría volver contigo pero que está con alguien por dinero, con el dinero que tú no le pudiste dar.

Mi hermano José Augusto me diría que no hable de “tarros” que da mala suerte, pero es que no se me ocurre otra forma de empezar ese post, en el que hablo de deportes, sí de deportes, aunque también pudiera decirse que hablo de fidelidad, lealtad, perdón…bueno vamos allá…

Siempre estuve a favor de que los deportistas cubanos jugaran en otras ligas, nunca entendí cómo los músicos o actores podían contratarse en el extranjero y ellos no. De la misma forma me gustaría que los deportistas cubanos que están fuera puedan -si lo desean- representar a su país en eventos internacionales. No podemos hablar por un lado de la normalización de la relaciones con la emigración y por otro privarlos de ese derecho.

Cierto es que algunos de ellos abandonaron selecciones nacionales en eventos internacionales pero aún con ellos propongo hacer Tabula rasa. Duele, claro que duele que alguien haya abandonado a sus compañeros en una competición pero en nuestras manos –en manos del gobierno cubano- quizás estuvo solución para evitarlo.

Es el momento de tomar las decisiones necesarias para salvar al deporte nacional.

Por: Osmany Sánchez

Desde finales del mes de noviembre en matanzas se vive y respira béisbol. Por primera vez en casi veinte años el estadio Victoria de Girón se llena en cada uno de los juegos del equipo local. Los niños imitan a los peloteros de la provincia y se ve una mayor afluencia de pequeñitos en el área del “beisbolito”, donde se forman las nuevas generaciones de peloteros matanceros.

En Cuba el béisbol, la pelota, es pasión. Los resultados del equipo de Matanzas se reflejan también en la vida socioeconómica de la provincia. En las guaguas, en la colas, en las peñas deportivas, en las aulas, en cualquier lugar se habla de pelota. Alguien me dijo una vez que en los años de gloria del equipo Henequeneros, sus resultados deportivos tenían relación con el aumento de la productividad de la provincia.

No es de extrañar entonces que las decisiones que relacionadas con este deporte tengan también una connotación política. Hace pocos días leía la noticia de que en una reunión celebrada en Cuba con Ricardo Fraccari, presidente de la Federación Internacional de Beisbol (IBAF), se habló, por primera vez, de que Cuba estaría dispuesta a analizar el tema de los peloteros que han abandonado el país y que actualmente juegan en Grandes Ligas y en otras ligas profesionales.

No se especificaron los puntos en los que estaría basada esta “conversación” ni cuando sería, pero el solo hecho de que se analice esa posibilidad es ya algo positivo.

Aunque tratar el asunto con las Grandes Ligas es nuevo, no es la primera vez que peloteros cubanos han manifestado la necesidad de insertar jugadores en ligas profesionales lo que sin duda tributaría a la