
Por Eduardo
Estimado Eloy:
Ayer en la tarde, sostuve con usted un debate prolongado. Estaba muy agotado porque hemos estado sometidos a un trabajo intenso en esta semana, y como no dispongo de todo el tiempo del mundo, decidí retomar una idea que aplicaba muy a menudo en los inicios de la creación de la Joven Cuba. Esta consistía en que de algún comentario dirigido a mi persona, extraía algunas ideas que deseaba comentar, para de esta manera exponer mis puntos de vista. De cualquier manera su intervención es bastante extensa, por lo que no puedo, aunque quisiera, y le juro que yo así lo desearía, responder solo las que me parecen más dignas de respuesta. Hago solo, como siempre alusiones a mi persona, cuando no me quede más remedio que refutar algunas acusaciones que si bien son infundadas, lo son en virtud de los prejuicios establecidos por la maquinaria mediática al servicio del imperialismo, y uno de cuyos objetivos es la destrucción de la Revolución Cubana a lo largo de todos estos años.








