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Veinte hechos que impactaron a Cuba en 2022 (II)

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Veinte hechos

Durante estos doce meses, Cuba ha vivido hechos y procesos históricos, entre los cuales debe destacarse el mayor éxodo migratorio en la historia de la nación y una crisis económica que ha dejado estragos en todos los sectores. También marcaron el año, escasos triunfos en el panorama deportivo al más alto nivel, la actualización del cuerpo legislativo, apagones, protestas y una posible distensión con Estados Unidos. A continuación, La Joven Cuba completa la lista de los veinte acontecimientos más importantes del 2022 en la nación caribeña.

1. Victoria en mundiales de canotaje, béisboll5 y judo.

Del panorama deportivo no hubo muchas alegrías, pues el éxodo de atletas ha marcado de manera negativa el desempeño al más alto nivel. No obstante, hay tres noticias que sobresalen: los triunfos en canotaje,  béisboll5 y judo. La primera corresponde a la victoria del binomio femenino de piragüismo, compuesto por Yarisleidis Cirilo y Katherin Nuevo, quienes se agenciaron el oro en la prueba C2 a 200 metros del Campeonato Mundial de Canotaje con sede en Canadá.

Otro título que llegó para la Isla estuvo a cargo del equipo de béisboll5, coronados como campeones en la I Copa Mundial de la disciplina, celebrada en México. Con ninguna derrota, la plantilla antillana venció dos veces a Japón, su principal rival, e hizo gala de su condición de favorita.

En el apartado de deportes de combate, el matancero Andy Granda conquistó en octubre la única medalla dorada para la Isla en el Mundial de Judo de Tashkent, tras vencer en la final de la división de más de 100 kilogramos al japonés Tatsuru Saito.

2. Aprobación del Código de las Familias

Con un 66.87% de votos a favor, a finales de septiembre se aprobó el Código de las Familias, un instrumento legal más inclusivo y coherente con las realidades familiares y de género en la actualidad. Entre sus novedades destacan la prohibición del matrimonio infantil, la introducción de conceptos como autonomía progresiva de niñas, niños y adolescentes y la sustitución de «patria potestad» por «responsabilidad parental».

También se incluyeron en la propuesta la posibilidad de recurrir a la reproducción asistida, el derecho a la adopción y el matrimonio igualitario. Este último elemento convirtió a la Mayor de las Antillas en el noveno país de América Latina en aprobar la unión legal de personas no heterosexuales.

Veinte hechos

Dos meses más tarde, los cubanos volvieron a acudir a las urnas para participar en las elecciones de delegados a las asambleas municipales del Poder Popular. Con un 68.58% de votantes que ejercieron su derecho al sufragio, el país registró un mínimo histórico de participación en procesos eleccionarios luego de 1959, si bien se trata de una cifra alta comparada con la región.

3. Paso del huracán Ian, apagón y protestas

Una de las noticias más tristes para Cuba fue el paso del huracán Ian por la región occidental del país, con una huella desoladora para la provincia de Pinar del Río, donde ocasionó 2 mil 213 derrumbes totales. A nivel nacional, el fenómeno hidrometeorológico cobró la vida de tres personas, dejó pérdidas en la agricultura por un valor superior a las 8.5 mil hectáreas y provocó daños en 36 mil viviendas.

Debido a las afectaciones causadas por el ciclón, el Sistema Electroenergético Nacional sufrió un colapso que devino apagón generalizado. Las labores de recuperación del servicio se extendieron por siete días, a excepción de la provincia de Pinar del Río, donde las familias permanecieron cerca de un mes sin recibir fluido eléctrico en sus hogares.

Los cortes de electricidad motivaron protestas, en su mayoría no violentas y que tuvieron lugar sobre todo en La Habana. Se trató de una oleada de manifestaciones de descontento en las calles poco vistas en la historia de Cuba después del triunfo de la Revolución.

4. Reinicio del Programa de Reunificación Familiar Cubana

En el mes de junio el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció que reanudaría el Programa de Reunificación Familiar Cubana, establecido en 2007 y suspendido por la administración Trump. Se trata de un mecanismo que permite a ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales solicitar el parole para sus familiares en Cuba.

La decisión del gobierno estadounidense se inserta en lo que apunta a una época de acercamiento entre La Habana y Washington, si bien ninguna de las dos administraciones ha hecho anuncio oficial al respecto. Entre los factores que indican una nueva distensión figuran el restablecimiento de vuelos directos desde Estados Unidos a todas las provincias cubanas y de los servicios consulares, el retorno del personal diplomático a la embajada en La Habana, las conversaciones migratorias del mes de abril, la visita de congresistas demócratas a la Isla, además de la noticia de la liberación de Ana Belén Montes y Alina López Miyares.

5. Mayor crisis migratoria en la historia de Cuba

El año 2022 se lleva el récord de la cantidad de migrantes cubanos que dejaron atrás su patria en busca de mayor calidad de vida. De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, 224 607 ciudadanos provenientes de Cuba han llegado ilegalmente a ese país durante el año fiscal 2022. No obstante, debe aclararse que la cifra anterior no contempla aquellas personas que, mediante becas de estudio, contratos de trabajo o visas de turismo, abandonaron la Isla y tampoco están dispuestos a regresar.

La crisis económica que atraviesa la nación caribeña, el desabastecimiento de productos de primera necesidad, la inflación y las escasas garantías para expresar descontento con la gestión gubernamental figuran entre los factores principales que motivan a los cubanos para dejar el país, en muchos casos de manera irregular y a riesgo de su propia vida.

El número de balseros con rumbo a Estados Unidos también aumentó con respecto a 2021. Uno de los episodios más dolorosos de este año fue el caso Bahía Honda a finales de octubre, cuando el choque entre una lancha rápida y una embarcación de guardafronteras cubanos ocasionó la muerte de siete personas, incluida una menor de edad. El hecho desató la polémica en torno al accionar de las fuerzas de seguridad marítima en Cuba.

6. Gloria y canto para Pablo

Entre las pérdidas más significativas de 2022 destaca la del cantautor cubano Pablo Milanés, uno de los principales exponentes de la nueva trova, que falleció el 21 de noviembre a los 77 años. Pablo, como lo llamaba su público, ofreció su último concierto en Cuba en el mes de junio.

Lo que sería un evento a celebrarse en el Teatro Nacional, con la mayoría de las entradas reservadas y una gran polémica alrededor de la decisión de destinar pocos boletos a la venta, terminó en una gran presentación en el coliseo de la Ciudad Deportiva. Fue su último concierto y la despedida definitiva de la Isla. La muerte del compositor generó un sinnúmero de reacciones y mensajes de duelo en redes sociales que exaltaron su legado para la música y la nación cubanas.

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Concierto de Pablo Milanés en la Ciudad Deportiva de La Habana. (Foto: Otmaro Rodríguez)

7. Aprobación del nuevo Código Penal

El 1 de diciembre entró en vigor el nuevo Código Penal que, si bien introduce elementos positivos, dígase la tipificación de delitos como la violencia doméstica y de género y la eliminación de las medidas de seguridad predelictiva, ha generado preocupaciones en la sociedad civil y la comunidad internacional.

Con la aprobación de este marco legal no consultado con la ciudadanía, como sí ocurrió con el Código de las Familias; se recrudecen los mecanismos para procesar y sancionar cualquier manifestación de disenso.

La normativa despierta inquietudes acerca del futuro del periodismo y otras actividades independientes, pues la norma castiga a personas que reciban financiamiento extranjero con el objetivo de «fomentar acciones contra el Estado o el orden constitucional», formulación cuya vaguedad deja espacio a la aplicación discrecional. Igualmente, criminaliza el empleo de redes sociales con supuestos fines delictivos y se amplían a veinticuatro la cantidad de crímenes que pueden ser castigados con la pena de muerte.

8. Gira del presidente

La visita oficial del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez a Argelia, Turquía, Rusia y China en el mes de noviembre fue uno de los acontecimientos más mediáticos del año. La gira acaparó la atención de la prensa oficial e independiente, al coincidir con un momento de gran tensión social en el país debido a la crisis del Sistema Electroenergético Nacional y los prolongados apagones sufridos por los habitantes de la Isla en los últimos meses.

Aun cuando se desconoce el alcance de muchos de los encuentros que sostuvo el presidente por esos días, entre los resultados más relevantes de su periplo figuran la restructuración de la deuda cubana con varios acreedores, la firma de acuerdos en materia electroenergética y de otros de índole comercial, de intercambio de servicios y de cooperación.

9. Fin de los LCC (Lucha Contra Coleros)

A inicios de diciembre La Habana aprobó un nuevo sistema de venta liberada en las cadenas de tienda TRD y Caribe que incluye la eliminación de los grupos de Lucha Contra Coleros (LCC), creados por el gobierno en 2020 para evitar la corrupción y el acaparamiento durante la pandemia.

Sin embargo, en la práctica estas figuras se convirtieron en parte de la red de venta de turnos en colas y tributaron al comercio ilegal de mercancías, actividades recurrentes a partir de la crisis económica que vive la nación. Estos hechos fueron denunciados continuamente por la ciudadanía durante los dos años que funcionaron los grupos.

10. Apagones, ¿por fin se acabaron?

La inestabilidad del servicio eléctrico fue una de las mayores agonías que enfrentaron los cubanos este año. Durante meses, los habitantes de la Isla vivieron prolongados apagones, provocados por roturas y un enorme déficit en la capacidad de generación en las termoeléctricas. La situación tensó el panorama social y fue el motivo de protestas a lo largo del país.

A inicios de diciembre, se logró la estabilización del fluido eléctrico a nivel nacional y aunque se desconoce si se trata de una solución temporal o definitiva, todo parece indicar que los cubanos podrán celebrar con servicio eléctrico la llegada del 2023.

Veinte hechos que impactaron a Cuba en 2022 (I)

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El 2022 cubano estuvo marcado por el retorno a la (nueva) normalidad tras dos años de pandemia, y los avatares de una crisis económica agudizada por un contexto internacional cada vez más convulso. Antes de que el año termine, La Joven Cuba propone repasar, en dos partes, veinte de los acontecimientos que impactaron al país.

1. Prensa y censura: los casos de Alma Mater y El Toque

La destitución del periodista Armando Franco como director de la revista universitaria Alma Mater fue uno de los hechos más mediáticos del año en materia de comunicación. Al cese, oficialmente explicado por la Secretaria Nacional de la UJC como parte del «proceso de renovación natural de cuadros», le siguió una oleada virtual de solidaridad hacia el proyecto y múltiples comentarios cuestionando la arbitrariedad de la decisión y la brecha cada vez más palpable entre el conservadurismo de la UJC y los intereses de los jóvenes.

El caso Alma Mater, que transcurrió con el apoyo del gremio de periodistas a una de las publicaciones más seguidas por la juventud cubana, culminó con la renuncia de casi todo el equipo de trabajo y, tiempo después, con la destitución de la Secretaria ideológica de la UJC, involucrada en el proceso, así como el anuncio de una nueva dirección para la revista y la Casa Editora Abril.

Meses más tarde, el medio digital El Toque, muy referenciado, entre otras cosas,  por su publicación diaria de la tasa informal de cambio de divisas, denunciaba que varios de sus colaboradores (muchos de ellos, recién graduados de Periodismo en la Universidad de La Habana) estaban siendo presionados por la Seguridad del Estado.

Bajo la amenaza de que si no renunciaban a su trabajo en medios no estatales, sus pasaportes serían regulados y deberían enfrentarse a las sanciones del nuevo Código Penal, la revista confirmó la renuncia de más de una decena de sus periodistas, ilustradores y analistas de datos; así como la clausura del suplemento humorístico Xel2,

Más tarde, la televisión cubana emitiría una emisión especial del programa Razones de Cuba enfocado en la labor de El Toque, en el que utilizaba fragmentos de entrevistas obtenidas bajo presión y anunciadas como voluntarias, a la par que buscaba potenciar las etiquetas de mercenarios y contrarrevolucionarios.

2. Explosión del Saratoga

De 47 fallecidos y 52 lesionados fue el saldo de la explosión ocurrida en el interior del Hotel Saratoga, en la mañana del 6 de mayo de 2021.

Este triste episodio —del cual se explicó la causa probable (una fuga de gas), mas no se han difundido detalles de investigación alguna— fue objeto de manipulación política y propaganda desde ambos extremos del espectro político, pero también, un momento de unidad a pesar de las diferencias ideológicas. Las imágenes de cientos de cubanos donando su sangre para los heridos y rindiendo homenaje a los fallecidos, fueron un destello de luz dentro de tanto dolor.

3. El Estado anuncia un mercado cambiario oficial

A raíz de la inflación monetaria y el auge del mercado informal de divisas, el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, anunció a finales de julio que el Estado comenzaría a comprar monedas extranjeras a personas naturales, con una tasa «económicamente fundamentada» y competitiva con el cambio «de la calle».

Dicha operación, iniciada el 4 de agosto, fue complementada con la venta de divisas a la población unas semanas más tarde, pero a la postre, las limitantes de disponibilidad y el alza de precios en el mercado informal han imposibilitado su efectividad y propósito.

4. Conocidas las sentencias por las protestas del 11J

Para mediados de año, más de trescientos participantes en las protestas del 11 y 12 de julio de 2021 habían sido condenados a penas de entre cuatro y treinta años de privación de libertad, según reportes de las autoridades cubanas y medios de prensa. De acuerdo con la información oficial, los acusados intentaron «subvertir el orden constitucional, de forma violenta y armados de piedras, palos, botellas y cócteles molotov contra agentes del orden, instalaciones de la PNR y otras instituciones estatales».

Las condenas fueron calificadas por activistas, intelectuales y medios de comunicación como excesivas y ejemplarizantes. Con el tiempo, algunas penas fueron conmutadas por alternativas como trabajo correcional, en tanto otros involucrados fueron liberados de prisión de forma discreta.

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Maykel «Osorbo» Castillo y Luis Manuel Otero Alcántara. (Fotos: Facebook / Anyelo Troya)

Por otro lado, se conoció que los activistas opositores Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel «Osorbo» Castillo, acusados, entre otros cargos, de alteración del orden público, fueron condenados a cinco y nueve años de privación de libertad, respectivamente.

En el caso de Otero Alcántara, el Tribunal argumentó también el ánimo expreso «de ofender a la bandera nacional, (…) menospreciando los sentimientos de nacionalidad y orgullo que le profesa el pueblo cubano a nuestra enseña patria». En tanto, Osorbo fue condenado por sus «propósitos manifiestos de ultrajar, afectar el honor y la dignidad de las máximas autoridades del país», además de «deshonrar la función que cumplen los agentes del orden en la sociedad» a través de sus directas en redes sociales.

5. Entra en vigor Ley del Proceso de Amparo de los Derechos Constitucionales

Con la publicación de la Gaceta Oficial No. 74 Ordinaria, del 15 de julio de 2022, entró en vigor la Ley del Proceso de Amparo de los Derechos Constitucionales, que respalda los derechos consagrados en la carta magna ante daños o perjuicios causados por los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios o empleados (con motivo de la acción u omisión indebida de sus funciones) y por particulares o por entes no estatales.

Según el cuerpo legal, en la solución de los conflictos, las disposiciones normativas se deben interpretar del modo que más favorezca a la persona y al respeto a la dignidad humana. El caso del profesor René Fidel González García, quien demanda al presidente de la República y a la fiscal general por violación de su derecho a la queja, aún no ha obtenido respuesta, por lo que la eficacia de la Ley está en entredicho.

6. Incendio en la Base de Supertanqueros

El 5 de agosto de 2022, las redes sociales y espacios informativos mostraban una columna de fuego y humo sobre la ciudad de Matanzas. Como consecuencia de una descarga eléctrica, se incendiaba el tanque número 52 de reserva de petróleo, en la Base de Supertanqueros, con la posterior pérdida de dieciséis vidas, las lesiones de más de 130 personas, la destrucción de cuatro contenedores y la quema de decenas de miles de metros cúbicos de combustible.

Finalmente, tras cinco días de zozobra y el envío desde Venezuela y México de equipos, insumos, productos antiincendios y expertos, las llamas se extinguieron por completo. El siniestro, considerado el más grande de su tipo en la historia de Cuba, fue también objeto de polémica por la muerte de cuatro jóvenes que realizaban el servicio militar como bomberos, y por la manipulación política del suceso.

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Incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas. (Foto: Néster Núñez / LJC)

7. Premios internacionales de vacunas cubanas contra la Covid-19

En marzo de 2022, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual otorgó la Medalla para Inventores a los creadores de los fármacos cubanos Soberana 01, Soberana 02, Abdala y Mambisa, por sus aportes a la lucha contra la Covid-19 y su impacto en el desarrollo económico y tecnológico en la mayor de las Antillas.

Para cerrar el año, Soberana 02 y Soberana Plus recibieron el Gran Premio del evento internacional de negocios «Líder del Año», en Bielorrusia, país que, junto a Irán, Venezuela, Vietnam, Nicaragua y México, ha utilizado las vacunas cubanas para inmunizar a su población.

8. Demanda en Londres contra Cuba

El gobierno cubano y el Banco Nacional de Cuba fueron demandados en mayo de 2020 por la firma de inversión CRF-I Ltd ante un tribunal en Londres, Reino Unido, para presionarlo a pagar una deuda mantenida por más de tres décadas. Un año después, la filial londinense del Banco Industrial y Comercial de China se unió en otro litigio contra Cuba por más de doscientos millones de dólares, lo que deja a la Isla en una posición delicada.

El desenlace del caso, que retomó su presencia mediática durante 2022, tendrá lugar a inicios del próximo año, cuando debe efectuarse un juicio presencial que analizará las reclamaciones de los acreedores de la deuda.

9. El mundo dice NO al bloqueo estadounidense contra Cuba

Con 185 votos a favor, dos en contra (Estados Unidos e Israel) e igual número de abstenciones (Brasil y Ucrania), la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó por trigésima vez el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, en noviembre pasado.

La resolución arribó en un contexto de particular complejidad para el país caribeño, que registró pérdidas valoradas en 3 806,5 millones de dólares como consecuencia de las medidas coercitivas, según informes oficiales. Pese a no poseer carácter vinculante, la votación fue una nueva muestra de apoyo hacia Cuba en su lucha contra una política cruel y anacrónica cuyas víctimas son los pueblos.

10. Triunfo cubano en el cine internacional

El apartado audiovisual dejó buenas noticias para los cubanos en 2022, y prueba de ello fue el éxito de la actriz Ana de Armas con el filme Blonde, sobre la vida de Marilyn Monroe. La joven, que recibió excelentes críticas por su papel, se convirtió en un fenómeno mediático y en estos momentos figura entre las candidatas al Globo de Oro.

En el plano documental, su compatriota Pavel Giroud estrenó el documental El Caso Padilla, donde rescata la historia del polémico poeta y su autocrítica, un antecedente directo del Quinquenio Gris cubano. El filme, con excelentes críticas en medios como El País, El Mundo y Página 12, fue presentado en el Festival de San Sebastián, el mismo escenario en que el también cubano Carlos Lechuga estrenó su largometraje Vicenta B, a la postre, ausente del Festival de Cine de La Habana.

El extremismo de los detractores del gobierno cubano en 2022

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(Foto: Diario de Cuba)

Como continuidad del texto «El extremismo del gobierno cubano en 2022», en este artículo se abordan los principales rasgos que caracterizaron el extremismo político de los detractores del gobierno cubano durante el año. Se incluyen acciones acometidas por la administración de EE.UU., así como de comunidades y sujetos políticos opositores al poder en la Isla.

Ambos análisis dejan ver un panorama sociopolítico sumamente polarizado, hecho que señala la necesidad de trabajar por una agenda de diálogo en pos del desarrollo democrático y soberano de la ciudadanía cubana.

Medidas y acciones unilaterales coercitivas

Durante el presente año, si bien se flexibilizaron restricciones a viajes y remesas, el gobierno de EE.UU. ha mantenido sanciones que afectan la economía cubana y suscitan el rechazo de la mayoría de los países del mundo.

A las medidas históricas y las añadidas por la administración Trump, se sumaron otras acciones como la negación a los viajeros europeos que visiten el país de poder participar en el Programa de Exención de Visa. La decisión tiene un impacto muy perjudicial para el turismo, una de las actividades económicas fundamentales de Cuba y que, por demás, no ha logrado recuperarse de los efectos de la pandemia.

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La mencionada  exigencia de visa se debe a la inclusión de la nación caribeña en la lista de países que no colaboran en la lucha contra el terrorismo, decisión tomada por el expresidente Trump y que ha sido cuestionada por organizaciones y líderes internacionales, como el mandatario colombiano Gustavo Petro o Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores o Políticas de Seguridad. En diciembre de 2022 Cuba también fue incluida en la lista norteamericana de países que toleran o cometen violaciones especialmente graves de la libertad religiosa, sin que esto fuera resultado de un análisis multilateral.

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Un momento de especial tensión diplomática fue la exclusión de Cuba, junto a Nicaragua y Venezuela, de la IX Cumbre de las Américas celebrada en EE.UU., lo cual constituyó un abuso de prerrogativas por parte del país anfitrión. Ello provocó que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador no asistiera al encuentro, y que otros mandatarios como el chileno Gabriel Boric, la hondureña Xiomara Castro y el argentino Alberto Fernández mostraran su inconformidad.

Además del extremismo del gobierno norteamericano, fueron visibles acciones de sujetos o comunidades opositoras, principalmente emigrados, que pedían el aumento de las sanciones o protestaban por las flexibilizaciones citadas. En dicho contexto, destaca el rechazo de los políticos de origen cubano Marco Rubio, Bob Menéndez y Ted Cruz a las medidas que permiten el aumento de remesas y viajes.

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Otra iniciativa en la misma línea fue la declaración «Por un cambio real en Cuba: ¡No más oxígeno a la dictadura!», firmada por opositores, emigrados en su mayoría. Quienes dejaron su rúbrica en el documento expresaron preocupación por las violaciones de los derechos humanos en su país natal, al tiempo que pedían la no flexibilización de ninguna medida unilateral, bajo la justificación de que «solo alargaría la agonía del pueblo cubano».

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Imagen de la campaña Por un cambio real en Cuba: ¡No más oxígeno a la dictadura!

Ataques a personas y grupos

Otro elemento importante que evidenció el extremismo y la intolerancia fue el ataque a personas o grupos defensores del Estado cubano, con agendas pro engagement o que se oponen a las medidas unilaterales coercitivas.

Dentro de los sucesos que más llamaron la atención en 2022 sobresalen las constantes arremetidas contra el grupo Puentes de Amor y su líder, el profesor Carlos Lazo, al punto que actos violentos y agresiones contra participantes en las caravanas que desfilaban por el estado de Florida provocaron la intervención de agentes del orden. El activista ha denunciado asimismo amenazas de muerte contra él y otros miembros de su movimiento.

En adición, el senador Marco Rubio solicitó al FBI que investigara a Lazo por sus vínculos con el gobierno cubano. En respuesta, el comité organizador del grupo acusó al político norteamericano ante el Comité de Ética del Senado por considerar la petición macartista, carente de base y que extralimita sus atribuciones.

Puentes de Amor no ha sido el único grupo en sufrir persecución por su activismo político. También en Puerto Rico se han reportado acosos a miembros de la brigada Juan Rius Rivera, que aboga por el fin de las medidas coercitivas contra Cuba. Entre las formas de presión denunciadas figuran llamadas amenazantes a varios miembros y una visita de los agentes del FBI.

Por otro lado, fuera de EE.UU. también se produjo un ataque contra la influencer Ana Hurtado, habitual defensora del gobierno cubano, que fue agredida físicamente en un supermercado en España por un activista opositor.

El también influencer Pedro Jorge Velázquez fue víctima de descréditos, luego de que se publicaran imágenes en las que aparecía con ropa femenina y maquillado. La carga homo/transfóbica de las burlas provocaron la indignación del colectivo LGBTIQ+, hasta en miembros críticos al Estado cubano como el actor Daniel Triana.

Manipulación y extremismo mediático

Como figura clave del extremismo mediático resalta el youtuber Alexander Otaola. Entre sus múltiples muestras de incitacion al odio puede citarse el asesinato de reputación hacia la actriz Thaimí Alvariño por participar en un comercial de la empresa de envíos Katapulk. Más allá de la plausible crítica al material, se sumó el ataque personal que además implicó a los familiares de Alvariño en Miami.

El también candidato a alcalde ha acusado a figuras públicas residentes en Norteamérica, como Mirta Medina, por no enfrentar directamente al sistema político de La Habana, cuestionando en este caso que su hija, Vanessa Formell, integrara la orquesta Van Van y se presentara en espacios «autorizados por la Seguridad del Estado».

Un contexto en el que afloró de forma particular la manipulación mediática fue el de los debates precedentes a la aprobación del Código de las Familias, cuando circularon tergiversaciones que apuntaban a la posibilidad de que el Estado castigara a los opositores con la retirada de la responsabilidad parental sobre sus hijos, o que menores pudieran modificar permanentemente sus cuerpos sin autorización de adultos.

Cancelaciones y presiones a artistas

Aunque de manera general el intercambio cultural entre Cuba y EE.UU. gozó de mayor salud que en el año pasado, la producción artística y académica también se vio afectada por el extremismo político y la polarización. Además de los casos antes citados, llama la atención el acto de repudio contra las agrupaciones Van Van y Havana D’Primera luego del fracaso de las presiones para que se suspendiera su concierto en Pembroke Pines (Florida).  

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Otro momento en el que se evidenciaron coacciones a artistas cubanos e internacionales fue durante los preparativos del festival San Remo Music Award. El principal señalamiento resultó la presencia en el comité organizador de Lis Cuesta, directora de Eventos del Ministerio de Cultura y esposa del presidente Miguel Díaz-Canel. Tras la polémica y cuestionamientos, Andy y Lucas, Kalimba y Alex Ubago desistieron de participar y al cantautor cubano Raúl Paz le fue cancelado un concierto en Miami por relacionarlo con el concurso, aun cuando no estaba implicado.

En Florida ocurrieron acciones para impedir la presentación del libro Cuban Privilege: The Making of Immigrant Inequality in America, de la académica estadounidense Susan Eckstein. El texto polemiza acerca de los beneficios migratorios de los cubanos en la nación norteña y los compara con el tratamiento que reciben  los haitianos.

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Estos análisis se han realizado a partir de lo que sobre extremismo político ha conceptualizado el Observatorio: «Posicionamiento, ya sea de un sector de la sociedad, un partido político, un grupo de poder o un individuo, en una postura totalmente distanciada del diálogo o el respeto al otro. Parte de considerar ilegítimo todo lo que guarde relación con su oponente y asume como necesario cualquier mecanismo para derrotarlo. Por lo general, se vale del populismo y la manipulación para captar adeptos y justificar el uso de la violencia en cualquiera de sus variantes en pos de un “objetivo mayor”».

El extremismo del gobierno cubano en 2022

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(Foto: Tomada de brandingrevolution)

El año culmina y el extremismo ha estado presente de forma significativa en las relaciones entre diferentes sujetos y comunidades políticas cubanas. En este artículo se resumen los principales rasgos que caracterizaron esta práctica durante 2022 por parte del gobierno cubano y sus defensores. Se ejemplifica con aquellos que tuvieron mayor incidencia en el espacio público por su gravedad o por las muestras de indignación que suscitaron.

En un próximo texto se analizarán elementos extremistas relevantes en los detractores del gobierno cubano.

Limitaciones al derecho de entrada, salida y permanencia en el país

En el presente año el gobierno cubano ha recurrido a las limitaciones o prohibiciones de entrada y salida de Cuba para castigar a personas que cuestionan la gestión estatal o expresan abiertamente su descontento con el sistema político.

Entre los casos más conocidos figuran las activistas opositoras Anamely Ramos y Omara Ruiz Urquiola, a quienes no se les permitió abordar un avión desde Estados Unidos con el objetivo de regresar a la Isla. También destaca lo sucedido con María Matienzo, Aimara Peña y Saily González, que denunciaron cómo se les prohibió la salida del país para asistir al Foro de la Sociedad Civil, como parte de la agenda previa a la IX Cumbre de las Américas.

Otros opositores o ciudadanos con una proyección crítica al gobierno, como el activista LGBTIQ+ Raúl Soublett, señalaron presiones de la Seguridad del Estado para que renunciaran a sus proyectos y abandonaran el país, bajo amenaza de ser procesados por mercenarismo.

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Raúl Soublett López (Foto: María Matienzo Puerto / Cubanet)

Uso del sistema judicial y policial para castigar a opositores, personas críticas y manifestantes

A inicios de año se dieron a conocer las sentencias de los manifestantes del 11 de julio, algunas de las cuales sobrepasaban los veinte años de privación de libertad. En los disturbios se documentaron hurtos, daños a la propiedad social y lesiones, sin embargo, las condenas trascienden con creces las penas estipuladas para estos delitos. La figura penal utilizada para justificarlo es la sedición, cuya ambigua definición en el Código Penal permite aplicarla a cualquiera que perturbe el «orden socialista».

Asimismo, no se conoce a ninguno de los simpatizantes del gobierno que haya sido procesado por agresión o lesiones provocadas a participantes en las protestas. Por el contrario, se han reportado detenciones arbitrarias y guardias policiales  en las afueras de casas de activistas opositores en vísperas de fechas como las elecciones de delegados o al cumplirse un aniversario de las masivas manifestaciones. En ambos casos, las presiones del gobierno estuvieron motivadas por razones políticas y no hubo causas legales para ello.

Con el fin de documentar y denunciar prácticas como estas por parte de la Seguridad del Estado, se han hecho públicas citaciones para interrogatorios sin notificación de causa legal en su contra, como le sucedió a la académica Alina Bárbara López, coordinadora de La Joven Cuba, quien impugnó con éxito tal irregularidad ante la Fiscalía Provincial de Matanzas.

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Censura y expulsiones

Cancelaciones de actividades culturales programadas, presiones contra la celebración de eventos en espacios independientes y la destitución y expulsión de trabajadores y directivos de instituciones estatales que han emitido opiniones críticas acerca de los problemas que enfrentan los cubanos; son de las principales manifestaciones de censura que han tenido lugar en 2022.

Entre los sucesos que más trascendieron puede mencionarse la negativa ante el lanzamiento de la antología La peor generación en La Madriguera, perteneciente a la Asociación Hermanos Saíz. Los organizadores declararon que, por presiones de la Seguridad del Estado, espacios independientes como Estudio 50 y el Centro Loyola, perteneciente a la Compañía de Jesús (Jesuitas) de la Iglesia Católica, decidieron suspender la presentación.

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Otro hecho que denotó censura en el panorama artístico fue la retirada de concurso en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la cinta Vicenta B, dirigida por el realizador cubano Carlos Lechuga. En posteriores declaraciones, Ramón Samada, director del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), justificó la decisión alegando las posiciones políticas del cineasta.

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A lo largo del año hubo expulsiones laborales por razones políticas, como el de Arturo Mesa, traductor, guía de turismo y articulista de La Joven Cuba, quien fuera despedido de la agencia Amistur. También figura el caso de José Luis Tan Estrada, joven profesor de la Universidad de Camagüey, expulsado del centro debido a sus publicaciones en redes sociales.

En el espectro mediático fue sumamente polémica la «liberación de funciones» de Armando Franco Senén, director de la revista universitaria Alma Mater. Aylín Álvarez, secretaria general de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), declaró en su perfil de Facebook que la medida correspondía a «un proceso natural de renovación», a lo que Franco Senén respondió en la misma red social asegurando que la causa de su democión se debía a «continuos errores en el trabajo editorial de la revista», apuntados por la organización partidista.

Tras la renuncia casi total del equipo y la llegada de la nueva dirección, se han reducido considerablemente las agendas críticas que diferenciaban a la publicación del resto de los medios estatales.

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Criminalización del disenso y asesinatos de reputación

Durante el año, también pueden identificarse ejemplos de extremismo mediático, particularmente en los espacios digitales. Entre los principales argumentos empleados para construir una narrativa de posturas irreconciliables destacan elementos como la asociación de expresiones críticas al gobierno con una agenda de «cambio de régimen» y la utilización de dogmas y prejuicios para deslegitimar a quien disiente.

En los medios nacionales, como ejemplo de criminalización del disenso sobresale el espacio Con Filo, que ha ridiculizado e igualado preocupaciones ciudadanas legítimas con muestras de extremismo opositor. Asimismo, en medio de las protestas a partir de las afectaciones del huracán Ian, Cubadebate reprodujo un post que estigmatizaba a los manifestantes por modificaciones corporales, situación laboral o estatus socioeconómico.

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Mención especial merece el reportaje televisivo realizado por el espacio Las razones de Cuba, sobre el medio no estatal El Toque. La revista digital inquirida respondió alegando que los testimonios utilizados en el material fueron obtenidos bajo coacción y amenazas a sus colaboradores de ser regulados, además se manipularon sus declaraciones para luego señalarlos como mercenarios. Varios de los entrevistados confirmaron que no se trataba de entrevistas sino de interrogatorios filmados y que no dieron consentimiento para su publicación.

Por otro lado, en las redes sociales, personas y cuentas defensoras del gobierno cubano han atacado a quienes expresan opiniones contrarias a lo que se entiende por «revolucionario» desde la visión política gubernamental. Uno de los más recurrentes es el youtuber anónimo Guerrero Cubano, que se ha valido de posturas discriminatorias como las esgrimidas contra el opositor Magdiel Jorge, cuando hizo referencia de manera peyorativa a sus prácticas sexuales con el fin de desacreditarlo.  

Activistas extranjeras con una estrecha relación con el gobierno cubano han realizado desde el extremismo ataques que suscitaron indignación, como la realizadora Ana Hurtado, quien llamó «gusano» a Pablo Milanés, mientras este se encontraba gravemente enfermo.

 De igual manera, la poeta Kari Krenn arremetió contra personas y colectivos feministas, incluso aliadas a instituciones oficiales, por suponer que actúan según la agenda del magnate estadounidense George Soros. La práctica ha sido repetida por perfiles anónimos como Prometeo Treveris, el cual frecuentemente desacredita a activistas cubanos por no considerarlos «suficientemente revolucionarios».    

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Estos análisis se hacen a partir de lo que sobre extremismo político ha conceptualizado el Observatorio: «Posicionamiento, ya sea de un sector de la sociedad, un partido político, un grupo de poder o un individuo, en una postura totalmente distanciada del diálogo o el respeto al otro. Parte de considerar ilegítimo todo lo que guarde relación con su oponente y asume como necesario cualquier mecanismo para derrotarlo. Por lo general, se vale del populismo y la manipulación para captar adeptos y justificar el uso de la violencia en cualquiera de sus variantes en pos de un “objetivo mayor”».

Corojo

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Corojo
(Imagen: Brady Izquierdo)

—Qué año, mi amiga.

—Tremendo. Podríamos llamarle «Año del Despegue Definitivo».

—De acuerdo. Más de doscientos mil cubanos han despegado definitivamente.

—Me refería a la economía. Se han sentado las bases para el salto que todo el mundo espera.

—Que las bases se sienten, sí, y que esperen.

—Ay, chica, levanta el ánimo. Cualquiera diría que no recibiste ticket para comprar en las tiendas.

—«La» tienda.

—Por algo se empieza. ¿Te imaginas cuando llegue la prosperidad y no sean solo el pollo, el aceite, los perritos, el detergente y los cigarros los productos que podamos adquirir organizadamente, según bodega y consecutivo? ¿Qué fuegos artificiales podrían alumbrar el hecho de que un vecino te toque a la puerta y grite: «¡Corre, llegó jamón serrano y van a repartir hasta el 148!»?

—¿El jamón serrano es el que se obtiene por bajar de la Sierra?

—No precisamente, pero sabroso debe ser, a juzgar que en el último año ha aumentado más del doble su precio en MLC.

—Gracias a la «inflación importada» de la teoría económica de Gil, han duplicado y hasta triplicado de precio toda una amalgama de productos de amalgama alta.

—No son esas tiendas las causantes de nuestros males.

—Son el mal mismo.

—Ha dicho el presidente: «El pueblo choca, y a veces choca cotidianamente, con la burocracia, la desidia, la corrupción de ciertas capas intermedias, que pescan en el río revuelto de las dificultades, poniendo obstáculos donde van las soluciones».

—Menos mal que el choque «cotidiano» es solo «a veces» con las «capas intermedias»… cuanto te toca por el consecutivo.

—Es loable la insistencia de Canel en el alimento con escamas. «Pescar en río revuelto» pudiera significar el regreso a nuestra dieta de la claria, la tilapia y la tenca.

—Ten calma. Hacen daño los discursos del primer secretario, la «señal de honestidad, limpieza, decencia y honor que ofrece». Ahora le dio por mencionar la carne y el pescado, pero hace más de dos años habló de limones y fue ácido el sabor que dejó. «Fuerte daño se hace a la credibilidad de las entidades cuando, por salir del paso ante determinada coyuntura, algunos cuadros y funcionarios hacen promesas, asumen compromisos o ponen plazos de ejecución que ellos mismos se encargan de incumplir en una actitud de evidente falta de rigor».

—¡¿Falta de rigor del compañero dignatario?!

—Solo cito al periódico Granma.

—No pierdes la oportunidad para lanzarle a Canel «misiles semánticos».

—Me inspiro en su ejemplo. Él mismo alega que en su querida universidad de Villa Clara lo criticaba todo y se le ocurrían «las soluciones más increíbles». Quizás desde esa época maduró la idea de resolver la gastronomía popular a base de guarapo y limonada.

—Que ese detallito no se haya logrado no empaña el que el 2022 pueda ser considerado un año de grandes hitos, de apuestas por el desarrollo y por el uso de la ciencia.

—Y de la innovación. Cubadebate ha obtenido por tercer año consecutivo uno de los Premios de Innovación de la Prensa. Nunca mejor merecido. ¿Puede haber más innovación que llamarse así cuando no hay «debate» alguno en ninguna de sus plataformas?

—Tiempo al tiempo. Ya está disponible una versión beta de la aplicación de Cubadebate, que servirá…

—…para «betar» cualquier opinión que difiera de su línea editorial.

—Hablando de línea: otro hito es la introducción del Sistema Informático para la Gestión de los Recursos Humanos (Sigerh), que «pretende sentar las bases para la jubilación en línea y el expediente laboral digital en Cuba, toda una novedad en nuestro país».

—¿Retiro en criptomonedas? ¿Los pensionados cobrarán en bitcoin y podrán comprar con Moneda Libremente Crípticas antes de que les llegue su respectiva «novedad»?

—¿Por qué no? Vencer está en nuestro ADN. Para ello hay que, como dice el presidente, «empatizar con la realidad del pueblo y contribuir con la transformación social». Dejó convencidos a los estudiantes de la FEU de que «todo tiempo futuro tiene que ser mejor».

—Me conformo con que el próximo año, tal y como ha prometido, lo sea, «que la gente tenga una perspectiva de esperanza». Y que esos mismos jóvenes le hagan caso al mandatario y «sean rebeldes, atrevidos, rompan esquemas».

—Es el Titán del siglo XXI. Maceo, desde el XIX, debe haberle anunciado: «¡En el 23 se rompe el corojo!».

—Pues que lo logre. O Cuba se va definitivamente al… corojo.

Feliz Nochebuena

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Nochebuena

Queridos lectores:

Ha llegado la Nochebuena del difícil 2022. Con este tradicional momento de reunión y festejos, comienza la cuenta regresiva de los días que restan para el inicio de un nuevo año.

Esta será la primera Nochebuena luego de la pandemia de Covid-19 y sus férreas restricciones, carencias y dolores; sin embargo, ello no hace que para los cubanos la jornada sea más feliz que las dos precedentes.

Han sido años particularmente duros para los habitantes de esta Isla. Desde noviembre de 2021, cuando aún las familias se recuperaban de las dolorosas pérdidas ocasionadas por el virus, comenzó el mayor éxodo migratorio de la historia de nuestra nación. Por tanto, a la mesa de este 24 de diciembre no solo se ausentarán aquellos que nos arrebató la enfermedad, sino también muchos familiares amados y separados de los suyos por distantes fronteras geográficas.

Además de afectos, también faltarán quizás como nunca antes los recursos, dado que atravesamos la peor crisis económica que se ha vivido tras el triunfo de la Revolución.

Son hoy más profundas que nunca en las últimas décadas, las fracturas sociales, económicas e ideológicas, y eso se refleja de maneras terribles en el núcleo familiar y en el tejido social de la nación.

En esta noche, el equipo de La Joven Cuba desea expresar su especial cercanía no solo con las familias cuyos hijos se encuentran en inciertas travesías migratorias o privados de su libertad, sino también con aquellas que perdieron a alguien en la explosión del Hotel Saratoga y en el incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas.

Pese a las vicisitudes, heridas y brechas, deseamos sinceramente que en estas jornadas de final de año, pensemos en cómo acortar las distancias físicas y políticas entre cubanos.

Ojalá en el futuro inmediato, de manera conjunta, tributemos a que este país sea el lugar de prosperidad y bienestar que anhelamos.

Con cariño los abraza a todos,
El equipo de La Joven Cuba

¿Quién nos defiende?

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Defiende
(Foto: Néster Núñez / LJC)

Muchos de los aspectos que se debaten en la sociedad cubana actual tienen  que ver con el manejo de la economía por parte de las altas esferas del poder.  En ese tema ha existido mucha incomprensión sobre los asuntos que afectan a la población y, como resultado de ello, se ha optado por acusar a todas las voces críticas de ser «agentes pagados para una agenda de cambio», cuando en realidad, los primeros que no respetan los acuerdos concebidos en sociedad son los propios promotores de tales e imprescindibles cambios.

Si nos remontamos al año 2011, es válido recordar que el país realizó un ejercicio ejemplar de participación ciudadana al someter a debate público una serie de políticas denominadas «Lineamientos», que deberían significar un salto cualitativo y cuantitativo en cuanto a producción y desarrollo.

Con el fin de implementar lo que allí se debatió y propuso, fue creada una comisión. La misma erró en sus acciones, como expresara Raúl Castro en su Informe Central al 8vo Congreso, al indicar que: «La Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo no logró organizar, de manera adecuada, la participación de los diferentes actores involucrados en la implementación de los Lineamientos». Sin embargo, mientras no se oficializaron sus desaciertos, las críticas que apuntaron a la Comisión de implementación, encabezada por Marino Murillo, fueron igualmente descalificadas al considerarlas malintencionadas.  

La pregunta entonces se hace evidente: ¿Quién  defiende a un ciudadano común de una acusación de ese tipo, o qué poder real tiene ese ciudadano de hacer efectivo un cambio que beneficie al país?

Bastaría leer los referidos lineamientos, desde el 240 al 254, para comprender que quienes debieron implementar cambios en beneficio del país no hicieron nada, mientras quienes criticaron tal falta de acción o enfoque fueron acusados de enemigos.  

Veamos por ejemplo el lineamiento no. 242: Elevar la eficiencia en la generación eléctrica dedicando atención y recursos al mantenimiento de las plantas en operación.  Esto fue promovido hace casi doce años —mucho antes de Trump, sus 243 medidas y la pandemia de Covid-19—, y qué ha sucedido al respecto.  

¿En qué quedó la intención de ampliar la generación eléctrica a partir de fuentes renovables de energía? ¿Dónde estuvo el verdadero obstáculo al  progreso del país? ¿Quién paga por las horas sin electricidad que hemos sufrido este año como consecuencia de no cumplir lo ya pactado. ¿Qué posibilidad de hacer efectivo un reclamo tiene una persona alejada de las instituciones de poder?  En otras palabras: ¿Quién nos defiende?

Digamos que usted piense que esas son medidas alejadas en el tiempo, y que, además, apareció una pandemia que hizo cambiar las prioridades. De acuerdo con eso, por tanto, mi siguiente paso sería acercarme un poco, hasta el más reciente texto sobre lineamientos y conceptualizaciones, presentado en junio del 2021, posterior al 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba —celebrado en abril de ese año— y titulado: «Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista.  Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el Periodo 2021 –2026».

Este nuevo texto cambió por completo la estrategia del país, teniendo en cuenta que muy pocos lineamientos del documento original quedaron intactos. Después de leerlo, podemos comprobar que las nuevas promesas comienzan a alejarse asimismo  de sus postulados.

Por ejemplo, en los aspectos relacionados con el empleo para el período 2021-2026 se concibe: «lograr que el trabajo en el sector no estatal, además de constituir una alternativa de empleo, contribuya de manera efectiva al desarrollo económico y social del país, en especial a nivel local; al encadenamiento productivo con la industria, otros sectores y actividades de la producción nacional y la inversión extranjera».

A pesar de este postulado, hoy apreciamos cómo se han eliminado beneficios fiscales para las nuevas mipymes y se interrumpe el ritmo de aprobación de las mismas, lo que perjudica desde su inicio la consolidación del emergente sector y, por ende, afecta el desarrollo económico y social del país.  ¿Y quién protege a esos futuros emprendedores y a nosotros del impacto de la no existencia de nuevas opciones? En fin, se impone nuevamente la pregunta: ¿Quién nos defiende?  

Defiende

 

Otro asunto tiene que ver con los lineamientos relativos a la política agroindustrial concebidos en el 2021. Son en total diecisiete acápites y, a la fecha, no se ha logrado nada considerable en materia de producción de alimentos, por el contrario, los precios siguen en ascenso y la escasez se mantiene. Leamos lo que enuncia uno de estos diecisiete lineamientos, el 123:

«Incrementar la producción sostenible de viandas, hortalizas, granos, frutas y plantas medicinales, la consolidación de los polos productivos y su encadenamiento con la industria, el turismo, el abastecimiento a las grandes ciudades y la exportación. Las producciones para el consumo interno de la población tendrán un enfoque territorial, integrándose con la minindustria y apoyándose en el Programa de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar».  

Si esto ha sido aprobado como política alimentaria y enfoque para los nuevos tiempos, cómo es posible que el mismo ministro de Economía asegure que este año «no pudimos darle recursos a la agricultura». Es en este punto donde comienza a irrespetarse lo concebido, la población pierde las esperanzas y surgen las bromas que tanto molestan… a los decisores.  

 En mi opinión, ha existido y aún coexiste un quiebre con lo que se concibe como política de desarrollo; es decir, no se ha sido consecuente con las prioridades estructurales, y eso nos afecta a todos. Ahora bien, lo que más perjudica es que no haya manera alguna de confrontar tales acciones desde espacios de debate que contengan una verdadera respuesta, o al menos una promesa efectiva de enmiendas.  

Otra política anunciada en la más reciente redacción de los Lineamientos, explicita que la prosperidad y el bienestar están vinculados a muchos factores, entre los que resaltan: «La consolidación y el enriquecimiento de los valores de nuestra sociedad, la justicia y equidad sociales, la igualdad de oportunidades y de acceso a las mismas, la no discriminación por cualquier distinción lesiva a la dignidad humana».

Empero, y a pesar de tal declaración, se mantienen las expulsiones de centros laborales, que lesionan la dignidad humana al privarse a las personas de sus oportunidades profesionales o de los conocimientos adquiridos durante su formación para lograr un decoroso sustento. Las acusaciones van, desde «pagados por el imperio» hasta «contrarrevolucionarios», aun cuando esas personas son las que vienen advirtiendo sobre las rupturas con las estrategias y cuando los verdaderos peligros para la prosperidad de la nación son el no respeto a lo que está recogido en tinta.  

No es posible concluir el análisis sin reconocer los daños ocasionados por el bloqueo, pero un órgano de gobierno, en cualquier esquema mundial, existe para buscar soluciones; y si aquel primer paquete de soluciones del 2011 fue borrado de un plumazo, y el más cercano en el tiempo ya va siendo incumplido ¿quién nos va a defender otros diez años de un mandato de prueba y error.

¿Quién nos defiende de los daños ocasionados por el colero, el inspector, el contra-colero y el  contra-contra colero?

¿Quién nos defiende del daño sicológico que implica afirmar que el país avanza cuando la inflación es aberrante y no cede?;  ¿Quién nos defiende de declaraciones como: «Con lo que recaudemos en las tiendas en MLC abasteceremos la oferta en CUP»?  ¿Para cuál año del actual ejecutivo —tranquilamente en el poder—, habríamos de esperar las prometidas ofertas en CUP?  

Desde el 2011 se habla de la necesidad de que Cuba deje de ser importadora neta de alimentos y disminuya la alta dependencia de financiamientos; de asegurar los programas de arroz, frijol, maíz, soya y otros granos; pero, en la cotidianidad, el precio de los frijoles no deja de subir. El asunto no es redactar, sino solucionar verdaderamente lo que se puede corregir con medios propios, o, dicho de otra manera, «emanciparnos con nuestros  propios esfuerzos». Si el tema de la alimentación no se ha resuelto en más de diez años, y lejos de eso empeora, cómo vamos a dar cumplimiento al lineamiento que habla de una «alimentación balanceada», o de la tan anunciada «soberanía alimentaria».  

Por todo expuesto, me sigo preguntando qué defensa tiene una persona que critica lo que verdaderamente importa, aunque en ello le vayan acusaciones de agente de cambio. ¿Qué posibilidades reales de trasformar la realidad puede tener un grupo de personas con conocimientos en materias económicas y que no logran ser escuchadas, mientras persisten los errores de los tenidos por confiables, que alargan colas y disparan precios. ¿En qué espacio se puede criticar la filosofía de tiendas en MLC sin ser acusado de contrarrevolucionarios mientras Katapulk repleta sus arcas extranjeras mediante la venta de cualquier producto alimenticio?  

¿No era la idea eliminar gradualmente la doble moneda y avanzar en la soberanía alimentaria? ¿Dónde está el verdadero freno al desarrollo del país? Vuelve entonces mi interrogante principal ante tanto vaivén conceptual: ¡¿Quién nos defiende?!  

Cuba: entre los vaivenes de una política económica fallida y los problemas irresueltos

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Vaivenes Vaivenes
(Foto: Yaritza Guirado.)

Desde el rotundo fracaso de la mal llamada zafra de los Diez Millones, que obligó a Fidel Castro a abandonar —aunque solo temporalmente— el voluntarismo que había caracterizado su política económica; la economía cubana se ha caracterizado por oscilaciones entre una férrea centralización burocrática y períodos de moderada descentralización; entre la adopción de criterios de mercado y su abandono y reemplazo por mecanismos administrativos de «ordeno y mando»; entre cierto crecimiento cuando se producen medidas de reforma y un estancamiento cuando estas son frenadas.

Las reformas, siempre parciales y no integradas desde el punto de vista sistémico, suelen adoptarse cuando la economía está en estado calamitoso, y se frenan cuando inicia una recuperación, así sea leve. De tal modo, hemos pasado en la segunda mitad de los setenta y primeros años ochenta, por la introducción de un sistema de dirección y planificación de la economía que seguía el patrón soviético, al que jamás se le permitió funcionar plenamente y que fue acompañado de cierta liberalización de los mercados agropecuarios y artesanales.

A ello continuó, en la segunda mitad de los ochenta, el período de «rectificación de errores y tendencias negativas», que significó una nueva recentralización de las decisiones económicas, el abandono de los mecanismos de mercado y la persecución y posterior cierre de la actividad privada de los mercados mencionados.

El derrumbe de los regímenes dirigidos por partidos comunistas en Europa Oriental, la disolución de la Unión Soviética y la profunda crisis de la economía cubana de principios de los noventa, condujeron a nuevos aires liberalizadores desde el punto de vista económico —que se refrenaron en la segunda mitad de la década, cuando la crisis se consideró superada.

Dicha crisis obligó —entre otras medidas—, a una reforma de la administración central del Estado, del sistema bancario y financiero, del sistema tributario, a una apertura a la inversión directa extranjera y a la reintroducción del trabajo por cuenta propia. Sin embargo, este último aspecto, que implicaba la reaparición de agentes económicos privados, se ha visto sometido a las mayores presiones dadas las oscilaciones de la política económica.

En el último lustro del siglo XX se volvieron a cerrar los espacios del trabajo por cuenta propia, y solo después de una década tornó a impulsarse esta actividad, ante una nueva realidad de bajo crecimiento de la economía. A esas alturas, ya era evidente que el trabajo por cuenta propia no bastaba para fomentar el crecimiento económico, y que el sector estatal, prácticamente colapsado, ineficiente y lastrado por una densa burocracia, se mostraba incompetente —como ha sido siempre—, para asegurar el desarrollo de la economía.

La dirigencia cubana ha sido incapaz de producir reformas estructurales profundas que impulsen el crecimiento y desarrollo de la economía insular. Ni siquiera se han cumplido los Lineamientos aprobados en el VI y VII congresos del Partido Comunista, y el VIII pasó sin que se rindiera cuenta por tales incumplimientos.

Los problemas estructurales que afectan a la economía, no solo no se han solucionado en las últimas décadas, sino que incluso se han profundizado. Esto se ha debido a los errores de política económica, la falta de sistematicidad e integralidad de las reformas y el predominio de concepciones dogmáticas cuya ineficacia está más que demostrada.

La política económica suele trazarse para alcanzar ciertos objetivos, entre los que normalmente están: promover el crecimiento y el desarrollo económicos; incrementar el empleo; mantener una baja inflación; disponer de sistemas bancario, financiero y fiscal sanos y funcionales; alcanzar y mantener el bienestar social. Obviamente, estos son objetivos generales que es necesario adecuar en función del contexto coyuntural y complementar con otros más específicos.

Cuba se encuentra frente a una crisis sistémica de graves proporciones. Sus rasgos principales pueden resumirse en:

    • Incapacidad de la mayor parte de la población de satisfacer con sus ingresos las necesidades básicas elementales.
    • Estancamiento de los sectores industrial y agropecuario.
    • Insuficiente recuperación del sector turístico.
    • Desplome de la capacidad exportadora de bienes.
    • Alta dependencia de las importaciones.
    • Enorme inflación.
    • Elevado déficit fiscal.
    • Escasa inversión extranjera.
    • Incapacidad para cumplir los compromisos financieros externos.
    • Poco ahorro bruto interno.
    • Insuficientes recursos de inversión doméstica y errónea política inversionista del gobierno.
    • Debilitamiento de la moneda nacional agravado por el sostenimiento de la dualidad monetaria.
    • Mantenimiento a toda costa del monopolio estatal en actividades económicas fundamentales.

Todo ello caracteriza una situación en la que la mayor parte de la población debe concentrarse en la batalla cotidiana por la subsistencia. Pensar en el desarrollo de la economía y en el bienestar social, parece ahora mismo una quimera. Creer que con el proyecto económico y político de siempre es posible revertir tal tendencia es un absurdo, y pretenderlo desde la política económica es una irresponsabilidad.

En países democráticos con elecciones libres no habría sobrevivido un nuevo período en el poder el grupo político que llevara décadas cometiendo errores y siendo incapaz de cumplir su parte en un contrato social civilizado, que promueva el desarrollo y el bienestar. Por eso, una de las principales causas de los problemas mencionados es la incapacidad de la sociedad cubana para remover, de forma pacífica y democrática, las estructuras políticas que obstaculizan el desarrollo económico y el fomento de las libertades.  

Si la dirección del país persiste en reprimir la libre emisión de ideas políticas y económicas que disienten de la línea oficial; si continúa haciendo oídos sordos a la necesidad de solucionar, con medidas efectivas y radicales, los graves problemas económicos; deberán asumir que más temprano que tarde se producirán nuevos estallidos sociales. O continuará la sangría migratoria que, aun cuando pueda ser considerada válvula de escape a las presiones internas, también constituye una pérdida de la fuerza de trabajo requerida, no solo para reconstruir la actividad productiva sino también para asegurar el sostenimiento del sistema pensional y, por tanto, de la población adulta mayor.

Mientras tanto, el discurso oficial se mantiene desligado de la realidad, el dogmatismo continúa determinando el alcance e imponiendo restricciones a las decisiones económicas, se sigue responsabilizando a razones externas de la debacle económica, se apela al sacrificio de la población sin que sea posible asegurar ya que tendrá como resultado algo diferente al empeoramiento del nivel de vida, y se atacan las manifestaciones de los problemas y no sus causas.

Son precisamente esos fenómenos los principales enemigos del ideal socialista y, de persistir, terminarán por destruirlo. Digo ideal, porque en realidad es lo único que queda del socialismo en Cuba. Lo demás es una definición hueca, carente de contenido, expresión de la vulgarización del pensamiento marxista y de su concreción política.

Las barbaridades que ocurren en las inmensas e interminables colas para comprar cerdo, pollo o viandas, no son culpa de los «coleros». Estos son la manifestación de la escasez de productos que resulta de los persistentes frenos que impiden el crecimiento de la producción.

La alta inflación no se debe a la inmoralidad o al egoísmo de los productores privados, sino a la escasa producción; los altos costos de los insumos; la devaluación del peso en el mercado informal, que sigue siendo en la práctica el principal mercado cambiario; y a los aumentos de precios en las tiendas que funcionan en monedas libremente convertibles, cuyo acceso —cuando no se dispone de remesas—, requiere de la adquisición de divisas en el mercado informal. Y por supuesto, también se debe a la monetización de los inmensos déficits presupuestales y a la inyección de dinero, sin respaldo en oferta de bienes, que produjo la llamada «Tarea ordenamiento».

La grave crisis fiscal no se soluciona eliminando las exenciones tributarias a las nuevas mipymes, sino reduciendo el gasto que causa la inmensa e improductiva burocracia, estimulando la inversión y promoviendo el emprendimiento privado para que, en su desarrollo, generen nuevos ingresos tributarios con los cuales asumir un gasto público redimensionado y centrado en las prioridades del desarrollo económico y social.

La promoción de exportaciones no se consigue mediante el sostenimiento a toda costa del monopolio del comercio exterior, sino por el contrario, mediante la libertad de acción de las diversas empresas en el escenario internacional, y que ellas cuenten con un sistema cambiario flexible y libre que favorezca la competitividad internacional de la producción nacional y estimule la sustitución de importaciones.

La mayor oferta de alimentos y otros bienes industriales, no se logra con la persistencia del monopolio de acopio ni con consignas en las que muy pocos creen, sino con mayores inversiones en los sectores industrial y agropecuario, con créditos de fomento y con la creación de condiciones para el estímulo de las actividades privadas y cooperativas.

El desarrollo de las comunicaciones y de la infraestructura tecnológica, no se asegura con el monopolio estatal, que solo reproduce ineficiencia, insatisfacción y altas tarifas; sino mediante la apertura a la competencia con el sector privado, que permita revertir el actual subdesarrollo en estas actividades.

La solución de la actual crisis, que no es coyuntural sino estructural, requiere de una profunda reforma de las instituciones, que permita la democratización de la sociedad, de forma tal que sea posible construir colectivamente un nuevo proyecto de país. Para ello no es necesaria —y ni siquiera conveniente—, la unanimidad, sino la capacidad de construir desde la diferencia, haciendo valer la soberanía del pueblo, que no debe someterse a la dirección de un partido ni a la pretendida inmutabilidad de sistema político o económico alguno.