Las pocas veces que los medios cubanos han informado sobre casos de corrupción no han sido alertas, sino autopsias. Informan luego de que el caso ha sido descubierto y resuelto por otro y en muchas ocasiones el informe no corresponde siquiera a los periodistas, sino al ministerio implicado

¿Por qué esos cubanos “preocupados” no se manifiestan frente a las oficinas de esos políticos por ir en contra de los intereses de su pueblo? ¿Por qué no protestan en Facebook o escriben correos a esos políticos? Es más fácil criticar al gobierno que está allá a lo lejos, mientras callan -y no se atreven a actuar- cuando en su patio otros agreden a su país.

Michel Contreras perdió la oportunidad de dar “un palo” con una entrevista sobre la que creó un gran revuelo en todo el país y un poco más allá, pero que no cumplió con las expectativas.. La “Nota Oficial” deja el sabor de ser una respuesta a las declaraciones de Víctor Mesa pero dejando dudas sobre lo que realmente ocurrió.