Burocratismo socialista, corrupción y censura

por Mario Valdés Navia
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El concepto burocratismo tiene dos acepciones: 1) hipertrofia de normas y trámites que entorpecen las relaciones del ciudadano con la administración, y 2) excesiva influencia de los órganos administrativos y de los empleados públicos en la gestión del Estado.

Esta última designa toda una corriente de pensamiento con rasgos bien definidos: disciplina, mecanicismo, obediencia, falta de creatividad, rutina, impunidad, inercia, corrupción, clientelismo y secretismo. Cuando no se precisan los términos de partida se confunden los resultados, de lo cual se beneficia el burocratismo, que renace, cual ave Fénix, si los ataques se limitan —como es usual en Cuba— a criticar el papeleo y la morosidad.

La investigación científica acerca del tema se remonta a inicios del siglo XX, cuando Max Weber fundamentó la necesidad de un tipo ideal de burocracia en pos del perfeccionamiento de la administración. La conclusión previsible de ese proceso la condensó en una metáfora terrible: «noche polar de oscuridad helada», al considerar que la racionalización creciente de la vida humana atraparía a los individuos en moldes sociales cada vez más rígidos. Sobre el socialismo recién establecido en Rusia sus críticas fueron certeras, al prever que la abolición del mercado libre y sus mecanismos, sin sustitutos previsibles, no conduciría a una extinción paulatina del Estado sino a la hiperburocratización de la sociedad soviética.

Algunos burócratas llegan a ser distribuidores de bienes públicos, de los que disponen a voluntad a partir de las prerrogativas de sus cargos. (Imagen: La Mañana.uy)

En el orden histórico, la burocracia siempre necesitó del Gran otro (esclavistas, feudales, burgueses) para sustentarse. Como sirvienta de los grandes propietarios, era un sector social dependiente de las migajas que estos dejaban caer. Mas, con la instauración del Estado socialista, vio la senda expedita para su encumbramiento y no dudó en recorrerla.

El modo de vida de los llamados revolucionarios profesionales en el seno del capitalismo constituye el embrión histórico de la burocracia socialista. Aunque el caso es similar para cualquier organización revolucionaria, el de los comunistas es arquetípico. Durante años, estos hombres y mujeres entregados a la causa del proletariado vivieron de los fondos del partido, casi siempre rodeados de penurias, pero liberados ya de una existencia subordinada al poder burgués y a las cadenas del trabajo asalariado. Al triunfar la revolución socialista y quedar a su cargo los recursos nacionales, los tomaron como algo que la Historia —esa deidad de los revolucionarios— había puesto en sus manos a manera de representantes plenipotenciarios del pueblo que los reconocía como líderes.

Al mismo tiempo, la vocación antimercantilista de los Estados en transición socialista propició que la satisfacción de muchas de las necesidades de estos cuadros y sus familias, a expensas del presupuesto público, se percibiera como una manera superior de distribución, más cercana a la comunista y ajena a las tentaciones del dinero; rara interpretación que daría lugar a una gama de privilegios, prebendas y beneficios que los alejaría cada vez más de las condiciones reales de subsistencia del pueblo trabajador. Por ello, la burocracia socialista es representada en el imaginario social de gran parte de la población como una cleptocracia parasitaria, ajena a las vicisitudes de las masas.

Acopio: Comunismo de guerra a lo cubano

El mismo Lenin advirtió que la falta de participación activa del pueblo ruso en los soviets, abriría las puertas a la creación de «órganos de gobierno para los trabajadores», en lugar de ser «de los trabajadores». En sus últimos escritos, mostró una creciente preocupación por la «úlcera burocrática» que empezaba a minar al joven Estado y postulaba que no se podía «renunciar de ningún modo a la lucha huelguística» siempre que estuviera dirigida contra las desviaciones burocráticas que habían penetrado, no solo en los soviets, sino también en «el aparato partidario», ya que «la dirección del partido lo es también del aparato soviético».[1]

Madre e hija del totalitarismo socialista, la burocracia deviene engendro diabólico de la revolución socialista, pero también en su sepulturera. El socialismo soviético procreó así sus propios demonios: los burócratas, prohijados hasta el punto de ser capaces de abandonar al pueblo del que surgieron y aliarse con el capital trasnacional antes de perder sus prebendas sociales y riquezas mal habidas.

La causa esencial del empoderamiento burocrático socialista radica en que, mientras el dominio del capital separa al Estado de la economía, por lo que debilita a la burocracia estatal, el socialismo los une de forma indisoluble, con lo que otorga a los funcionarios estatales un poder nunca antes visto, pues ahora todo pertenece al pueblo, cuyos representantes plenipotenciarios en los diferentes niveles son los burócratas. A tenor con ello, la burocracia se transforma, de sector social en sí, separado de los medios de producción y secundario en la estructura social, en una clase para sí, usufructuaria de las riquezas del pueblo y hegemonizante a escala social.[2]

La película cubana «La muerte de un burócrata», retrata el fenómeno en un momento tan temprano de la Revolución como fue el año 1966.

De manera no menos importante, la burocracia socialista deviene también en usufructuaria de los medios de decisión. Grandes transformaciones, tareas que involucran a todo el pueblo, inversiones del capital público y posiciones en política interna y externa de las que dependen los destinos de la nación, son consensuadas y decididas por la alta dirigencia burocrática, y solo posteriormente aprobadas —nunca desaprobadas— por las masas, en forma más o menos democrática.

La alta burocracia se convierte en los que saben, y pretende pensar por el pueblo, al que consulta en ocasiones, pero del que únicamente espera aclamaciones y alabanzas, no ideas contrarias. A tal punto alcanza el empoderamiento de la burocracia en el socialismo, que su nivel de vida no se puede determinar monetariamente, pues sus miembros se tornan beneficiarios directos de bienes y servicios que el resto de la población rara vez logra adquirir en el mercado. Incluso, algunos burócratas llegan a ser distribuidores de bienes públicos, de los que disponen a voluntad a partir de las prerrogativas de sus cargos, lo que les permite colmar de prebendas a sus acólitos, amigos y amantes e, incluso, presentarse como dispensadores de beneficios y soluciones a problemas materiales, pasando por encima de planes, presupuestos y limitaciones del país, en roles de Papá Noel socialista.

Gen primigenio de la burocracia es el clientelismo, que apareció en la Unión Soviética y luego se extendió a toda la comunidad socialista. Su existencia estuvo condicionada por el establecimiento de relaciones de este corte entre funcionarios de mayor nivel —patrones—, y de menor —clientes—, a partir del intercambio de favores y prebendas que crean nexos de subordinación y fidelidad en los miembros de un campo clientelar. Cuando el clientelismo se asocia, como es frecuente, al nepotismo y al caudillismo militarista, la burocracia se consolida como un estamento social exclusivista.

El intercambio de favores y prebendas crea nexos de subordinación y fidelidad en los miembros de un campo clientelar. (Imagen: GobernArte)

Esta situación auspicia también la corrupción del poder real y las malversaciones; protegidas por el secretismo, la falta de transparencia informativa y del empoderamiento ciudadano. Por ello, el enemigo mortal del dominio burocrático en el socialismo debería ser el control obrero y ciudadano; a los que la burocracia se enfrenta decisivamente con métodos cada vez más sofisticados y falaces.

Para la burocracia, el pueblo existe como mayoría silenciosa/ruidosa, cuyas opiniones pueden ser loables siempre que transmitan agradecimiento y lealtad; de lo contrario son fastidiosas y solo se tolerarán con el fin de ser debidamente canalizadas por las vías establecidas para, a su debido tiempo, ser respondidas de forma tal que si no satisfacen al impertinente al menos le demuestren lo inútil de su queja.

Cuando tal estilo de gobernanza se hace costumbre, las personas son sometidas a un proceso de desideologización destinado a castrar su espíritu de combate, su carácter crítico y el hábito de pensar por sí mismas. De esta forma, se pretende que las clases trabajadoras, que habían llegado a ser —al menos en sus sectores más concientizados— una clase para sí, vuelvan al estadio anterior de clase en sí, e incluso, desciendan todavía más en la escala ideológica hasta transmutarse en una clase para otros: los burócratas hegemonizantes que las entretienen, conduciéndolas de una tarea en otra como las hormigas pastoras a las bibijaguas.

Esta mayoría silenciosa se asocia asimismo a la falta de sentido de propiedad, compromiso político-social, empoderamiento real de los ciudadanos, participación política y motivación ideológica. La burocracia termina entonces por convertir a la sociedad socialista en una inmensa zona de confort que rechaza todo lo que sea crítico, complicado, o subversivo. De ahí el supuesto apoliticismo que se extiende en las nuevas —y no tan nuevas— generaciones como resultado de la carencia de un pensamiento crítico y de la práctica de sólidos valores cívicos.

El reordenamiento necesario

Con sus maquinaciones, la burocracia socialista garantiza lo que constituye su escudo protector por excelencia: la impunidad, a la cual defiende con uñas u dientes. Sin tierras que rentar, capital para invertir, o inteligencia que alquilar, solo puede vivir parasitariamente, de ahí que sus mayores ingresos le lleguen de manera subrepticia, ilegal e inmoral, por lo que su buen vivir es sinónimo de algún tipo de corrupción, más o menos desfachatada. En consecuencia, huye de las leyes y reglamentos como normas de derecho, mientras privilegia los decretos y cartas circulares, de carácter ramal y lenguaje esotérico.

En función de preservar el poder burocrático se emplean todos los mecanismos del poder cultural socialista —enseñanza autoritaria, medios timoratos, partido único centralizado, sindicatos pro administrativos— para convertir la hegemonía burocrática en el modo de vida compartido por todos los sectores sociales. Uno de sus mecanismos más influyentes es la censura, cuyo ejercicio permanente se constituye en respuesta políticamente autorizada a las preguntas cotidianas sobre: qué se puede decir, qué se debe callar, qué (no) se hace público, dónde y cuándo; según el canon burocrático y las retóricas ideológicas que lo justifican.

La institucionalización de la censura como especie de laberinto de silencios y verdades a medias, revela la inconsistencia del equilibrio social, en especial, en su variante más extendida: la autocensura, que afecta tanto a los ciudadanos simples como a los científicos, comunicadores sociales, profesores, estudiantes y a los propios miembros de la burocracia. Enfrentarla y superarla es una condición sine qua non para desbancar al poder burocrático.

Este texto es parte de mi libro de ensayos El manto del Rey. Aproximaciones culturales a la economía cubana, (Ediciones Matanzas, 2020), cuya versión digital puede ser descargada gratuitamente en el hipervínculo del título por los lectores. 

***

[1] Martha Harnecker (2002). “Cómo vio Lenin el socialismo en la Unión Soviética”, América Libre, http://www.45-rpm.net/palante/lenin.htm.

[2] Ver, editorial del Granma “La lucha contra el burocratismo: tarea decisiva” (junio 1965), en “Lecturas de filosofía”, tomo II. Instituto Cubano del Libro. pp.643-647.

19 comentarios

Orl 3 marzo 2021 - 8:13 AM

No es entonces descabellada la doctrina de gente como Ronald Regan de que el Estado es el problema y no la solución. Mantener un aparato burocrático lo más pequeño posible sería lo ideal.

En Ecuador, he tropezado con regulaciones innecesariamente absurdas. Cada vez que voy a la notaria con un simple papelito para que le pongan un cuño, necesito una portafolio para transportar la cantidad de documentación que me entregan. Jajaja.

Daniel 3 marzo 2021 - 8:14 AM

LJC Raul Torres saco un tema hace 2 dias que ha sido tendencia en las redes sociales, ¿no piensan dedicarle un articulo?

Revenge 3 marzo 2021 - 8:15 AM

La antigua URSS y los demas paises europeos del campo socialista ostentaban indices notables de produccion mercantil, agricola y minera, lo cual le daba algun sustento material o motivacion a la existencia de una burocracia. Pues al final, los procesos de productivos y sus amplificaciones requieren de sistemas de administracion, estrategia y supervision. Pero la economia de Cuba, antes de los 90, consistia en un par de renglones exportables y en recibirlo todo por tuberia del CAME a cambio de citricos y azucar (por asi decirlo). Ahora, se basa en la prestacion de servicios como el turismo (casi siempre en conjuncion con empresas extranjeras) y la colaboracion; asi como en la implementacion de diversas formas de captar divisa explotando las relaciones de los emigrados con la familia cubana. Es decir, que la burocracia cubana se las ha arreglado para afincarse aun cuando la tendencia en el tiempo ha sido reducir la economia a ser la unica contraparte posible con quien parlamentar, y recibir cheques a intervalos regulares. Por eso sus mecanismos son mas virulentos, mas impositivos, mas despotas, porque la horizontalidad y multilateralidad estan excluidos totalmente de su objeto social; enfoque que se extrapola como metodologia de trabajo a toda la red administrativa e institucional. Su funcion es meramente estar ahi… existir… Controlar que nada se salga del redil que les garantiza a ellos y a quienes estan por encima en la escalera jerarquica seguir viviendo de acuerdo a la ley de las minimas preocupaciones. Nadie les va a exigir mas que saber ‘coger la seña’ de lo que conviene decir (hacer, casi nunca) en cada momento, que al final va ser la base de promociones y ascensos. Si se portan bien, iran transitando poco a poco del nivel ‘a pie’ y ‘benjovina’ al nivel ‘casa otorgada-carro estatal-movil petrolero- firma autorizada- vacaciones pagas- etc’. Seran bienvenidos a un mundo de seres similares que se necesitan unos a otros para trampolinear hacia objetivos aun mas ambiciosos y abarcadores, incluyendo proyectos financieros personales, beneficios y comodidades destinadas a familiares, amantes, etc. Muchas de las inexplicables omisiones en el accionar socioeconomico nacional, aun en el momento de crisis que vive el pais, encuentran su causa real no solo en el miedo a perder estos privilegios de empoderamiento absoluto; sino en la influencia fiera del complejo entramado de intereses, compromisos, gratitudes, silencios comprados, deudas pendientes, relaciones de codepencia y complicidad que los miembros de la burocracia establecen entre si a fin de afianzarse en sus privilegios y buen vivir. Con tristeza reconozco que todo esto hace aun mas dificil una transicion 100% pacifica y democratica hacia un modelo de pais mas prospero y mas a tono con las necesidades populares. Saludo en LJC y empeños similares un esfuerzo digno de apoyar en evitar que ocurra una catastrofe que deje una huella lamentable (otra mas) en los cubanos de hoy y en nuestra Historia.

Livio Delgado 3 marzo 2021 - 8:59 AM

Profe usted sabe que falta en este largo escrito, nombres y apellidos de las cosas, la generalización en todo lo que usted expone hace que su escrito tenga razón pero no es útil, por ende le voy a poner algunos ejemplos de que representa la burocracia socialista sacados de la prensa nacional.

«En Matanzas, legitiman voluntad de atender y escuchar a los campesinos» articulo del periódico Trabajadores 24 de febrero 2021,

“Con José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba como invitado, participan en el intercambio Marino Murillo, jefe de la Comisión de Implementación de los lineamientos”
“Marino Murillo Jorge, miembro del Buró Político del Partido y jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, dijo que, además de sacar bien las cuentas, nadie debe pasar por alto que la Tarea Ordenamiento viene a poner sobre la mesa muchas insuficiencias que antes no se echaban a ver”

Algunos temas que señala fueron tratados en la reunión.

-Para varios productores del territorio, dígase arroceros, azucareros y apicultores, los precios de algunos insumos y servicios son demasiado altos y atentan contra las utilidades. La lista no juega con el billete, señaló Charles Castillo Perdomo, de la cooperativa de créditos y servicios (ccs) José Martí
-Por su parte, Romelio Castellanos, presidente de la ccs Sabino Pupo, de Amancio, refirió que en su forma productiva la utilización de los termos le genera pérdidas, debido a que el precio de 15 centavos establecido para el litro, no permite cubrir otros gastos como la electricidad y el pago a la persona que atiende el termo. Señaló también el pago a los acarreadores, ya que en el caso de su ccs, la ruta abarca más de diez kilómetros y los caminos se encuentran en muy malas condiciones.

Resalto este dato, 15 centavos de peso cubano por litro, es decir que necesitas 160 litros para completar 1 dólar a la tasa oficial de 24 pesos por dólar. Todos sabemos cual es el precio minorista de un envase de leche “Pradera” de 1 Lt,, de que margen de ganancia estamos hablando aquí para las comercializadoras.

En respuesta a tanto “ordenamiento” ayer leía esto

“Diputados comprobarán sistema de abastecimiento agropecuario a población habanera” publicado 2 de Marzo en Cubadebate, y en que consiste la idea.

“Con el propósito de comprobar la aplicación de las políticas aprobadas para el sector agrícola, la Comisión Agroalimentaria de la Asamblea Nacional visitará en los próximos días entidades pertenecientes al sistema de abastecimiento de productos agropecuarios a la población de la capital, acción en la que participarán directivos de otras comisiones permanentes.”

Saque usted su propias conclusiones.

Sebastian 3 marzo 2021 - 9:59 AM

Lo mejor que te he visto escribir hasta ahora. Yo, por mi parte, reflexioné sobre aquel dicho de mi abuela: «El que parte y reparte se lleva la mejor parte,» y luego de compararlo con el ambiente que me rodeaba, le agregué una frase: » Y ello es inevitable». Con sólo ver que al primer sec. del partido le daban una jaba de langostas en la langostera, otra de pescados en la cooperativa de pesca, y otra de viandas en el plan viandas, tuve suficiente. Ese revolucionario, viejo y retirado viene ahora a comer en Miami.

Burocratismo socialista, corrupción y censura - CódigoAbierto360° | CódigoAbierto360° 3 marzo 2021 - 10:14 AM

[…] El mismo Lenin advirtió que la falta de participación activa del pueblo ruso en los soviets, abriría las puertas a la creación de «órganos de gobierno para los trabajadores», en lugar de ser «de los trabajadores». En sus últimos escritos, mostró una creciente preocupación por la «úlcera burocrática» que empezaba a minar al joven Estado y postulaba que no se podía «renunciar de ningún modo a la lucha huelguística» siempre que estuviera dirigida contra las desviaciones burocráticas que habían penetrado, no solo en los soviets, sino también en «el aparato partidario», ya que «la dirección del partido lo es también del aparato soviético».[1] […]

Jagger Zayas Querol 3 marzo 2021 - 12:24 PM

La burocracia estalinista tiene dos denominaciones para el mismo sujeto: el pueblo.
Para cuando necesitan pedir comprensión de las dificultades, austeridad y «apretarse el cinturón», pedir el esfuerzo extra y fe en el futuro luminoso (que nunca llega y múltiples veces prometido), apelaciones a la conciencia y la «defensa» de la Patria, para eso emplean el vocablo «pueblo» y hasta dieron una definición de pueblo como las personas que están «con la Revolución» -es decir con esa propiedad privada de la burocracia gubernamental y partidista que es la Revolución- con la simulada y conveniente unanimidad, y no forman parte de ese «pueblo» aquellos que discrepan de sus políticas y sus decisiones omnímodas e inconsultas.
Cuando se quieren referir a las personas como conjunto de habitantes de una region o territorio, como números en las estadísticas, como usuarios o clientes de los servicios, negocios y comercios estatales, entonces, se refieren a «población» desvinculada de la politica y la ideología oficial.
Son apreciaciones y manipulaciones de la burocracia estalinista que desgobierna a sus anchas y sin oposición llevando al pueblo de promesa en promesa y sin tan siquiera pedir disculpas por los estrepitosos fracasos aventureros que entierran unay otra vez las magras riquezas y arcas de la nación.

Nina 3 marzo 2021 - 1:52 PM

A Mario le faltó enumerar otra característica de los burócratas del socialismo tropical cubana y es que cuando no le hacen caso los insumisos pues le acarrean un buen manotazo limpia directo a la cara y ahí se gana el apoyo de la máxima dirección del país y otros ministros para que no se equivoquen

Estelita 3 marzo 2021 - 2:46 PM

Gracias, Doctor, por su artículo y el vínculo para el.libro, que tal descargué. Leo despacio offline pero lo que ya he visto me desasosiega por la realidad monda y lironda que vivimos y Ud pone en blanco y negro. No sé si mis próximos 60 años me permitirán ver el fin de este estado de cosas. Pero lo cierto es que no se puede aguantar mucho más.

Opi 3 marzo 2021 - 3:38 PM

Me gustaría ver una sección jurídica en La Joven Cuba, en la que especialistas de este ramo nos ayuden a conocer/entender contenidos de leyes, resoluciones, decretos que se emiten en el país y de los que a veces ni nos enteramos por múltiples motivos y que afecten nuestros derechos, en materia económica, social y sobre todo política. Creo que los cubanos estamos demasiado carentes de información y cultura en este sentido, sobre todo de nuestro papel como sujetos con derechos y con derecho a reclamarlos como seres individuales y colectivos. Sería una buena manera de irnos preparando para lo que se avecina conociendo ya el cronograma legislativo para el período 2021-2022.

José Román 3 marzo 2021 - 4:39 PM

Valdés Navia: Ud. generaliza para todos los que trabajan en el aparato estatal cubano ?

Orl 3 marzo 2021 - 8:22 PM

Nadie se explica porque no están usando la vacuna rusa o la china, al menos para los más expuestos y vulnerables

mariojuanvaldes 4 marzo 2021 - 9:06 AM

Gracias a todos por sus.comentarios. Román, yo escribo a mi nombre, lo que no aparece referenciada son opiniones mías. Cuando hago generalizaciones me baso en mi experiencia.de.60 años.viviendo en elmsenondel pueblo.cubano. Lamentablemente no puedo hacer investigaciones.de.campo para preguntar opiniones políticas porque sólo las autoriza y hace el partido. Estos temas.se incluyen en ese campo porque son políticos también,.cuestionan el.sentido y el.impacto del.poder establecido.

Gladys Marel Garcia Perez 4 marzo 2021 - 11:09 AM

Mario muy bueno tu artículo con el que me identifico. Puntual y certero . Se trata del más terrible del cáncer que hace metástasis en el empoderamiento de la burocracia.

Robert 7 marzo 2021 - 3:20 AM

Exelente artículo Profe…

La ideología que defiendo es la del Maestro. Soy Martiano 100%…Y creo que no ha surgido todavía un cubano que se acerque medianamente a la talla , la integridad , el pensamiento y la cultura política de nuestro Martí. Soy Nacionalista y defiendo nuestra soberanía a ultranza.

A veces nos preguntamos en qué buró de que dirigente por supuesto de la alta jerarquía del gobierno se quedó la aprobación de las PYMES…
¿Están focalizados de verdad en prosperidad estos burócratas que nos piden paciencia , sacrificio y confianza en la revolución y nos hacen retroceder años de avance económico con solo archivar y guardar un reclamo ó una propuesta discutida y ansiada por la mayoría de nuestro pueblo? ¿ Se conocen sus nombres?

¿Porque el discurso político y prometedor de los altos dirigentes nunca juega con la realidad que vivimos?

Nos llenan de esperanzas una y otra vez y al final solo retrocedemos y retrocedemos…Tenemos una economía rudimentaria y casi feudal dirigida y diseñada por personas que no sufren las penurias que vivimos diariamente los ciudadanos de a pie…

Dirigentes que nunca en su vida han cogido una guagua ni saben lo que es esperar los mandados del mes….Mucho menos carecer de una bolsa de leche para alimentar a nuestros niños después que cumplen 7 años y que siguen siendo niños…por solo citar unos ejemplos…
.A esos dirigentes nunca les ha faltado nada…Ellos si han logrado vivir en un socialismo Próspero….El del pueblo es el socialismo de la libreta, de la oficoda, de los alimentos de mala calidad, del yogurt de soya muchas veces en mal estado que le dan a los niños después de los 7 años porque ninguna bodega cuenta con neveras… De las colas para el pan….etc, etc….Lo primero que hace el burócrata dirigente es echarle la culpa al bloqueo, que sin duda es cruel y nos afecta, ó nos acusan de mercenarios ó contrarevolucionarios, pero hay muchas decisiones que se pueden tomar, reformas más profundas que se pueden implementar sin renunciar al Modelo Político y no se toman….Tal parece que ellos tienen todo el tiempo del mundo para hacer cambios. Habría que preguntarse ¿quienes son los verdaderos contrarevolucionarios? , ¿quienes se estancaron y se acomodaron?

Si quisieran de verdad a su pueblo no demorarían tanto en tomar decisiones que ayuden a este país a avanzar.

Es imposible que ninguno de ellos pueda jamás pegar el oído a la tierra para oír lo que demanda el pueblo.

Si realmente hubiera voluntad de la alta dirigencia de nuestro país de alcanzar un socialismo próspero se hubiera hecho realidad hace muchos años, porque tiempo ha sobrado…
Mientras tanto seguiremos con estos regordetes enguayaberados y muchos exmilitares disfrazados de políticos repitiendo hasta el cansancio consignas y discursos vacíos…
«NUESTRO APÓSTOL PALIDECERIA DE VERGÜENZA SI PUDIERA VER DESDE DONDE ESTÉ, LA BUROCRACIA IMPERANTE EN NUESTRA PATRIA «

Lily 9 marzo 2021 - 10:39 PM

Marti lo advirtio , hizo un retrato de esta.sociedad, le invito leer Herbert Spencer, muy Impresionada con el articulo. Estelar

Oficina de Intereses - La Joven Cuba 7 marzo 2021 - 7:00 AM

[…] —Ahí está el detalle: necesita cuatro, uno de fiesta y otro de religión para una calle, igual para la otra. […]

Diógenes 7 marzo 2021 - 6:28 PM

De acuerdo.
Lo peor del caso es que a eso se llega DESPUÉS que se toma el poder y se meten en «la vorágine» de tratar de cambiar las cosas.
No creo que ningún luchador comunista o meramente progresista o justiciero se entregue a los sacrificios y riesgos del combate pensando en lo que va a «cosechar», como si fuera una inversión. Para eso se dedicaría mejor a asaltar bancos.
La cosa viene después con «las mieles del poder» y los oportunistas que -humanos al fin- se percatan de qué hay que hacer para progresar. O incluso qué hay que hacer para no desprogresar y hasta caer en desgracia.
Es un sistema bien armado, pero espontáneo, no calculado.

Lecciones a cien años de la Nueva Política Económica en Rusia - La Joven Cuba 8 marzo 2021 - 7:00 AM

[…] Burocratismo socialista, corrupción y censura […]

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