Los excluidos lo son precisamente porque jamás podrán esperar el reconocimiento formal de sus estructuras por parte de quienes los excluyen para que no puedan tenerlas.
La frase: «Permítanos a nosotros tomar decisión por nuestras propias vidas», más allá del contexto de pobreza, represión y migración en que se produjo, funciona como resumen de una contradicción política que se hace cada vez más importante en Cuba
Ante la inexistencia de la reforma económica y política deseada por muchos, la pregunta no era ya qué hacer con los excluidos, sino qué harían los excluidos frente a la exclusión