¿Para qué volver a Palabras a los intelectuales?

por Ivette García González
Intelectuales (1)

Volver a Palabras a los intelectuales después de sesenta años, puede ser  útil y aleccionador. Es parte de la época gloriosa de la Revolución y permite evaluar pertinencia, aportes y contrastes.

Con ese nombre se conoce la intervención de Fidel Castro ante escritores y artistas el 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional. La precedieron dos reuniones, motivadas por discrepancias y preocupaciones debidas a la censura del documental «PM». Posterior a ella se constituyó la UNEAC.

Todas las generaciones rehacen la Historia con nuevos métodos, fuentes, paradigmas teóricos y con la visión de su época. No es lo mismo vivir el acontecimiento, que estudiarlo tiempo después. Lo que entonces era el futuro ya ocurrió, por eso la pasión cede a la objetividad y a la contrastación del discurso con la práctica.

La recurrencia de los disentimientos entre gobierno e intelectuales y artistas durante estas décadas no ha sido casual. Como expresé en entrevista reciente, la verdadera condición del intelectual se manifiesta cuando, con independencia de su ámbito profesional, reflexiona críticamente sobre la sociedad de su tiempo para tratar de influir en ella. Por eso suele ser incómodo al poder, aun cuando compartan doctrina política.

El contexto y la pertinencia del discurso

Todo discurso político pertenece a su contexto. La Revolución cubana fue un parteaguas y estaba en plena ebullición en junio de 1961. Tres complejos fenómenos de ese tiempo incidieron en el asunto que se ventilaba en aquellas reuniones:

1. La extraordinaria expansión de la esfera cultural, una real democratización de la creación y el consumo nacionales. Un amplio abanico de oportunidades se ofrecía a escritores, artistas y a las mayorías.

2. La confrontación revolución-contrarrevolución y la hostilidad de los EE.UU. que rompió relaciones diplomáticas a inicios de ese año. Hacía apenas dos meses había ocurrido la invasión por Playa Girón. La preservación y defensa de la Revolución eran fundamentales.

3. La existencia de diversas ideas y corrientes estéticas dentro del mundo intelectual y artístico, junto a preocupaciones e incertidumbre sobre la libertad creativa. Se conocían el significado y consecuencias del «realismo socialista» y hacía dos meses se había proclamado el carácter socialista del proyecto.

Las pautas de Palabras a los intelectuales

Hasta ese momento los cambios en la cultura eran emergentes, ambiciosos y complejos, algo usual en tiempos de revolución. Junio de 1961 fue el momento de pautar la relación del nuevo poder con el sector intelectual. Cuatro tópicos del texto serían claves:

1. El mensaje principal: legitimar la Revolución y conferirle prioridad en cualquier análisis. «La gran preocupación que todos nosotros debemos tener es la Revolución en sí misma». «¿Cuál debe ser hoy la primera preocupación (…)? ¿La preocupación de que la Revolución vaya a desbordar sus medidas, (…) vaya a asfixiar el arte, (…)  o la Revolución misma?  ¿Los peligros reales o imaginarios que puedan amenazar el espíritu creador, o los peligros que puedan amenazar a la Revolución misma?».  

2. El énfasis en el «deber ser» de los intelectuales y artistas, como compromiso de servir a la Revolución: «(…) el artista más revolucionario sería aquel que estuviera dispuesto a sacrificar hasta su propia vocación artística por la Revolución».

3. La censura oficial sobre la producción cultural, por su significado en la educación del pueblo: «(…) si impugnamos ese derecho entonces significaría que el gobierno no tiene derecho a revisar las películas que vayan a exhibirse ante el pueblo.  (…) ese es un derecho que no se discute». «Nosotros apreciaremos su creación siempre a través del (…) cristal revolucionario: ese también es un derecho del Gobierno Revolucionario (…)».

4. La libertad de «forma» y «contenido». Énfasis en que la Revolución es libertad y aceptación del consenso sobre la formal. Sin embargo, «La cuestión se hace más sutil y (…) esencial (…) cuando se trata de la libertad de contenido (…) el punto más sutil porque (…) está expuesto a las más diversas interpretaciones (…) más polémico (…) por su relación con prohibiciones, regulaciones, limitaciones, reglas, autoridades para decidir sobre la cuestión». 

Veintiséis años después, ante el Consejo Nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) Fidel explicó que en aquel momento decidió evadir la cuestión del «realismo» y enfocar la libertad formal, de ahí que cuando expresó «Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada», significaba «Vamos a emplear con absoluta libertad cualquier forma de expresión».

Luces y sombras después de aquel día

La cultura cubana ha cosechado grandes logros. Sin embargo, el costo ha sido alto, se ha perdido talento y las contradicciones se han multiplicado. Como otras esferas, está marcada por las características del modelo socialista, para el cual la creación debe corresponder con la política oficial.  

En la conciencia social se ha instalado un fenómeno de equivalencia para el cual Revolución=Gobierno, lo que tiene diversas implicaciones negativas. Ello se viabilizó dada la permanencia en el poder de una generación y una figura central, Fidel Castro, que representaron a la Revolución triunfante y luego al Gobierno durante varias décadas. Palabras…. fue un hito importante. Esa forma corpórea que inicialmente adquirió la Revolución terminó por asimilarse y reproducirse en las grandes mayorías.

Del discurso de marras ha trascendido otra oración similar a la anterior: «Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho». Las dos notorias frases se conocen más que el texto, pues la práctica posterior generó muchas sombras asociadas a ellas.

Una entrevista de 2011 a Leonardo Padura se titula: «Tengo miedo, pero me atrevo». En ella, el laureado escritor propone un repaso crítico de la evolución de tal dilema en la cultura cubana y asevera:

«La aplicación práctica de esa sentencia [se refiere a la famosa frase de Fidel] fue la peor de las posibles (…) Ese Estado todopoderoso (…) empieza a llenarse de un pensamiento burocrático —en un proceso típico de las revoluciones socialistas—, y ese pensamiento burocrático tiene un carácter conservador, retardatario y reaccionario (…)».

La supeditación de la sociedad, y en particular de la cultura, al Estado y a la política oficial, fue un rasgo fundamental desde los sesenta. El principal detonante fue el caso del poeta Heberto Padilla, que provocó la primera carta abierta de intelectuales del mundo a Fidel, en 1971.

Intelectuales (2)

Herberto Padilla

A partir de entonces se cimentaron el miedo, el silencio, el evadir temas que rozaran lo político y la tendencia a escribir y hablar de acuerdo con lo políticamente correcto. Tal realidad solo empieza a cambiar durante los noventa, cuando el Estado comenzó a perder el control absoluto en muchas esferas, incluida la cultura. No obstante, ahí están los casos del CEA, las expulsiones de profesores y la represión y el éxodo de intelectuales. Más recientemente, los decretos 349 y 370 contra el arte, el periodismo independiente y el acceso a la información.

Palabras a los intelectuales fue una pauta para la política cultural,[1] no la política en sí misma. ¿Qué sentido tiene usarlas como estandarte y consigna para recrear la épica de la Revolución y su líder, o para seguir invocando en su nombre una «unidad» subordinada al gobierno? ¿Qué sentido tiene una excelente pieza oratoria en política si no se contrasta con la realidad?

Si un fragmento de aquella intervención tiene potencialidades hoy para ser un verdadero referente es este: «Revolucionario es también una actitud ante la vida, (…) ante la realidad existente. Y hay hombres que se resignan a esa realidad (…) y hay hombres que no se pueden resignar (…) y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios (…). Es precisamente (…) la redención de su semejante (…) el objetivo de los revolucionarios».

Para contactar con la autora: ivettegarciagonzalez@gmail.com

***

[1] Se habla de políticas culturales más que de política en singular porque se ha ido adecuando a los tiempos y la institucionalidad del Estado, sin contar con un texto único que la clarifique. El Ministerio de Cuba tiene, como parte de la información de la UNESCO, un documento al respecto, que dice muchas cosas ciertas pero sobre todo no permite contrastarlo con la realidad cuando de esos límites se habla.

Declara como documentos rectores a: Palabras a los intelectuales (1961), El socialismo y el hombre en Cuba ( ), I Congreso de Educación y Cultura (1971), Constitución de la República de Cuba (1976), Tesis y Resoluciones sobre la cultura artístico-literaria del I Congreso del Partido (1975), Documentos del V Congreso de la UNEAC (1993) y más recientemente los Objetivos de la I Conferencia del Partido (2012).

Este último se resume en el objetivo 58: «Consolidar la política cultural de la Revolución, definida por Fidel desde 1961 en sus Palabras a los intelectuales, caracterizada por la democratización del acceso a la cultura, la defensa de la identidad y del patrimonio con la participación activa de los intelectuales, artistas e instituciones culturales, en un clima de unidad y libertad». Ver: www.lacult.unesco.org/docc/Politica_Cultural_Cubana_2018.pdf

25 comentarios

Manuel* 16 junio 2021 - 6:48 AM

¿Quién era ese tal Fidel Castro?

Recordemos: la historia divide pero el futuro une.

Manuel* 16 junio 2021 - 6:59 AM

Todas las revoluciones violentas cometen excesos cuando llegan al poder. Esos excesos son una losa que termina por condenar a las revoluciones violentas al fracaso. Por eso me gustan tanto los golpes blandos. No causan muertes y no caen en excesos infantiles. En la Europa del Este no se acometió ninguna persecución de comunistas después de la caída del Muro. Algunos incluso volvieron al poder transmutados en socialdemocracia respetuosa de los derechos ciudadanos.

Con todo, los excesos de la Revolución Cubana no son comparables con los de la URSS. No es lo mismo perseguir la opinión que asesinar a millones de soviéticos como hizo Stalin. Curiosamente los rusos admiran a Stalin, a pesar de que asesinó a mas rusos que Hitler. Es parte de su carácter asiático, porque los asiáticos admiran a quienes temen. Al contrario que las culturas occidentales —donde incluyo a Cuba— donde se desprecian a quienes se temen.

Ivette 16 junio 2021 - 10:02 PM

Gracias por su comentario Manuel- Yo creo que es importante diferenciar los contextos. El fascismo tal cual existió no se repetirá, sin embargo, variantes o modelos que asimilen algunos o muchos de sus rasgos, sí. Tampoco lo que hizo Stalin sería reeditable en Cuba, porque aunque hay muchas lecciones no aprendidas del estalinismo, esa sí se superó. Además no encaja en la cultura occidental. como tampoco hubiera ocurrido aquí un Tiananmen que fue mucho después, porque tampoco encajaría en nuestra cultura.
Digo esto porque aunque de los crímenes de Stalin nos enteramos muchos el otro día casi, ya muchas personas cuando se critica lo que ocurre en Cuba, dicen que no es estalinista el modelo porque no ha matado a millones. Sin embargo, así como otras esferas de la vida se perfeccionan de muchas maneras, los modelos de este tipo también lo hacen, se adaptan las técnicas de represión y manipulación, pero así y todo en muchísimos rasgos son muy similares y producen también consecuencias muy parecidas. .
Y sobre la admiración o no a quien se teme, vale la cultura es cierto, pero también la eficacia de métodos usados en una y otra época que tienen que ver con la manipulación del pensamiento y el control de la información y la vida de los ciudadanos. El resultado es fatal en todos los casos, como ha demostrado la historia.
Saludos

Orl 16 junio 2021 - 7:59 AM

!Dios! !Que gente , pero que gente! Como terminaba Alegrias de Sobremesa.
Acabo de ver el documental PM que censurado causó tanto revuelo , produjo la reunión de los intelectuales con el supremo líder que tuvieron que dispararse su horroroso y amenazador discurso y su famosa frase “Con la revolución todo ..”
Jajaja. Unos negritos y mulatos dándose tragos, cantando, bailando , hacen derroche de cubania y la pasan bien jajaja lo censuran porque le hace el juego al imperialismo.

Después de eso. !Apaga y vamos! Coge el trillo Venancio!

Ivette 16 junio 2021 - 10:14 PM

Orlando, vale la pena verlo. Cuando lo ví por primera vez pensé que se habían confundido y que ese no era el que habían censurado. Y eso que ha pasado mucho tiempo, y eso cuenta. Lo mismo me pasó cuando ví algunos programas censurados de Pánfilo, no podía identificar, desde mi perspectiva, la causa de la censura.
Significa que hay visiones diferentes y que quienes tienen el poder imponen la suya, al menos en nuestro escenario. También que es bueno ubicarse en el tiempo porque todo tiene una explicación y no es ocioso conocerla para comprender lo que pasaba, las opciones de unos y otros. Aquella era una época en que se miraba al futuro, una sociedad ideal y se quería transmitir esa imagen al pueblo, se supone que nada de lo que exhibe PM es lo que el nuevo gobierno quería enseñar al pueblo. Fidel dijo incluso que sobre todo en el cine y la tv esa censura era imprescindible por el impacto que tienen en dicha educación, es decir, el peso de lo ideológico en todas esas esferas y la convergencia, se quisiera aceptar o no, con el realismo socialista. Y aquello era lo visible, digamos, porque en política lo real es lo que no se ve muchas veces. En este caso estaban también las luchas por el control de mecanismos fundamentales de la cultura, la información, etc., y eso se reflejaba en el ICAIC, Lunes de Revolución, los diferentes grupos que se movían y pujaban por espacios, más heterodoxos o más plegados a la línea tradicional de los comunistas.
Saludos

Orl 16 junio 2021 - 8:04 AM

Acabo de ver el documental PM
Censuran a gente dándose tragos, cantando, bailando , haciendo derroche de cubania porque le hace el juego al imperialismo. Jajaja.

juan pin vilar 16 junio 2021 - 8:30 AM

Lo que sucede es que la Revolución hace muchos años dejó de ser aquella Revolución a la que Fidel se refiere, no solo por el contexto absolutamente diferente aunque el enemigo sea el mismo, sino porque perdió, sepultó, calcificó “lo revolucionario”. La Revolución no es una herencia o la tradición conservada de un cuerpo de ideas y justicias expresadas de manera diferente. La Revolución es antes que todo pensamiento que rompe y se renueva porque aporta al desarrollo del pensamiento mismo que rompe, o niega, otro cuerpo de ideas que lo complementa y lo lanza hacia el futuro en una eterna espiral ascendente. Lo menos revolucionario de la Revolución ha sido la fosilización del pensamiento revolucionario expresada en la dañina imposición ideológica de UN SOLO PARTIDO. Y por muy hereje que resulte, porq un no soy un académico estudioso del fenómeno, la aceptación de esa imposición convierte al mismo Fidel en lo contrario de un revolucionario significando un contrasentido lo que entonces fue una necesidad: Con la Revolución todo. Contra la Revolución nada. Vaya: paradojas poco estudiadas de la historia. Cosas veredes, Mío Cid. O como diría Tres Patines: se los dejo de tarea, ilustres académicos.

Ivette 16 junio 2021 - 9:53 PM

Comparto tu reflexión Juan Pin y la agradezco porque complementa muy bien el texto.
Por eso me parece fatal cuando se insiste en el uso manipulador de ese y otros discursos. Lo convierten en eventos, celebraciones, consignas, extrapolando circunstancias y todo lo que les resulte conveniente. Lo que más dice este de Palabras…..para la actualidad que vivimos es la concepción de “revolucionario”, que aplicándola a nuestro escenario del 2021, echa por tierra toda la criminalización que se hace de las posiciones críticas hacia el gobierno. Esos son los inadaptados que se empeñan por cambiar las cosas en bien de sus semejantes
Ni siquiera se entiende que la Revolución propiamente no es infinita, lo que perdura o no es el ideal que enarboló, como patrimonio simbólico. Pero como es de las palabras que más se ha manipulado en política, se usa caprichosamente para neutralizar el pensamiento crítico. La Revolución en su mejor sentido fue secuestrada por esa burocracia a la que te refieres, por tanto se convirtió en su verdadero contrario, en la verdadera contrarrevolución.
Asistimos a las consecuencias de esa fosilización del pensamiento y de ese secuestro, lo que se manifiesta, entre otras cosas, en la inercia que nos consume, el miedo, la indefensión asumida. El silencio de tantos intelectuales es una de sus más tristes evidencias
Está muy bien dejada tu tarea, sin embargo, podría abrirse a más posibles receptores. Del mundo intelectual en su conjunto, en Cuba los artistas y escritores, algunos de estos últimos, también académicos, han sido más protagónicos, han hecho mejor la tarea hasta ahora. Pareciera que es un signo de nuestro tiempo, al menos desde fines del siglo XX y lo que llevamos del XXI.
Saludos,

Manuel Figueredo 16 junio 2021 - 9:50 AM

Dónde comienza y dónde termina la responsabilidad de los Intelectuales cubanos,para hacerle frente a la barbarie a qué nos tiene sometido el gobierno de turno.
Mientras las verdades se digan a medias,el mundo será catalizador de un problema de barrio sin mayores consecuencias. Recuerdo aquellos valerosos estudiantes,semillas de Intelectuales, que frente a las arbitrariedades del gobierno de turno se hacían oír en las calles,reclamando derechos. Seamos sensatos,pero el primer deber del intelectual es poner su pluma al servicio de su pueblo,de esta manera el gobierno sabrá a qué se debe de atener.Un cerebro debe de guiar una pluma y al parecer eso es lo que nos falta.
! Aquellos que tengan oídos que oigan !

Ivette 16 junio 2021 - 10:27 PM

Gracias por su comentario Manuel, que suscribo totalmente. A su pregunta respondo que la responsabilidad de los intelectuales, en mi comprensión, es altísima. Se ha mostrado más en escritores y artistas, en ambos casos una parte son académicos. No obstante, no es un sector ajeno a los problemas que tiene nuestra sociedad en muchos órdenes, especialmente en lo que he tratado respecto a los efectos de la manipulación política y el daño antropológico. Y por otro lado, deben sumarse más, pero estemos claros que hablamos de posturas que nunca son mayoritarias, son de vanguardias.

Le reproduzco mi respuesta sobre el particular en la entrevista reciente a la que hago referencia en el texto:

P/ En un contexto económico y social tan complejo, ¿Cuál es el espacio que tiene hoy la crítica y cuál sería el rol de los intelectuales?

R/ El Estado ha limitado cada vez más los espacios para la crítica y el debate. Hay algunas excepciones, pero no trascienden: no resultan cruciales en la conformación de debates públicos ni en procesos de toma de decisión. Las posibilidades para ese ejercicio imprescindible están hoy casi reducidas a los medios alternativos y las redes sociales.
Ese problema choca directamente con la naturaleza y la función social del intelectual en la sociedad. El intelectual no es solo el que trabaja con el pensamiento y produce ideas en diversas manifestaciones del arte, la literatura o la ciencia. Su verdadera condición se manifiesta cuando es capaz de reflexionar críticamente sobre la sociedad de su tiempo para tratar de influir en los acontecimientos. Está en su naturaleza, aun cuando comparta en esencia la doctrina política del gobierno.

Por otro lado, la falta de espacios para la crítica es una contradicción grave para el socialismo, que, como sistema muy joven, la necesita para dirimir sus contradicciones y superarse. Lamentablemente, los modelos que conocemos, incluido el nuestro, han evidenciado serias dificultades de la clase política para aprovechar la inteligencia que produce el socialismo.

Cuba está viviendo un proceso de transición y el clima sociopolítico se torna cada vez más tenso, sin alternativas a la vista para las mayorías. Además de los fenómenos ya mencionados, padecemos de inercia social, contradicciones y carencias democráticas, degradaciones de la cultura política y la ética cívica de la convivencia, debilidad de las instituciones, insuficiente cultura jurídica y política y despliegue de extremismos políticos. También, de ignorancia sobre temas de historia cubana y universal, que han sido silenciados, dogmatizados o mal aprovechados y que podrían contribuir a cultivar las conciencias y aprender de los errores del pasado, nuestros y de los otros.

En ese contexto, necesitamos con urgencia un fortalecimiento y empoderamiento de la sociedad civil. Son todos asuntos de primera importancia a los que pueden contribuir los intelectuales como parte del pueblo, ejerciendo la crítica desde una postura propositiva. Es preciso formar conciencias respecto a valores, funcionamiento del poder, democracia, derechos y capacidades, mecanismos de articulación de alianzas, etc..

Saludos

dario45666 16 junio 2021 - 10:13 AM

bueno,sigue la insistencia en cambiar la realidad,de convertir los suenos de algunos en realidades cotidianas.Los intelectuales,tienen el defecto de ser poco practicos,de querer que los suenos,reemplacen a la realidad y por eso a veces,caen en ridiculos a veces peligrosos ,dependiendo en que entorno se produzcan. Querer ver en fidel Castro un politico profundo con vocacion revolucionaria y martiana, excento de profundos defectos,como ego excesivo,falta de misericordia,indiferencia psicopata,voluntarismo desmedido,es un profundo error,asi como querer ver en la “revolucion” comunista el sueno de los cubanos que querian avanzar en la republica con todos y para el bien de todos. Fidel castro solo fue un Gran Ego que,para colmar su deseo de poder absoluto,asumio que solo un estado totalitario,apoyado por una de las dos potencias nucleares de la epoca seria el idoneo . Fidel castro nunca en una democracia hubiera tenido exito,por eso,engano a su pueblo y entre ellos a los intelectuales,los intelectuales,como siempre vanidosos y engreidos,viveron la fiesta revolucionaria : viajes,paseos,exposiciones,libros,etc,etc…solo unos cuantos supieron ver. Lo mismo que el pueblo,borracho con los logros : expropiaciones a los yankys,a los ricos,casa regaladas,becas para los ninos,etc,etc…..todo un circo populista que es tremendamente efctivo,hasta hoy en dia. Las palabras a los intelectuales,es el equivalente a “la proclamacion del estado socialista en 23 y m”…..el despertar de un sueno libertario,existencialista,anarquista,populista a una realidad en la que la camarila conspiradora habia venido construyendo en silencio y,como diria el comadante hubert matos,la noche cayo !!!!!! Y,despues que llego la noche,aun anda a oscuras la nacion cubana…..lo otro,es el viento…..

Rolopez 69 16 junio 2021 - 6:06 PM

Puede que un comentario anterior a este se haya perdido, me disculpo si este parece reperitivo.
Hay naciones que fueron creadas por esclavos, otras por militares, las hay que se deben a obreros y algunas también a campesinos, la nacionalidad nuestra, tan rica y diversa fue, no solo creada, pudiera decirse también inventada por intelectuales. La frase, de aquella época también, ‘ El pecado capital de los intelectuales en Cuba fue que no hicieron la revolución’, cuyo autor no recuerdo bien, creo que merece la pena ser analizada por ser, digámoslo de manera elegante, injusta.
Por todo lo anterior pienso que los intelectuales de hecho y de derecho están llamados o tal vez deba decir en el deber de poner luz y cordura en todo este caos que hoy por hoy se llama Cuba.
Gracias Ivette, usted es una intelectual comprometida con su tiempo, su esfuerzo y talento lo pone al servicio de la construcción de un mejor país, ojalá muchos mas sigan su ejemplo.
Saludos.

Ivette 16 junio 2021 - 10:58 PM

Tiene razón, gracias por su comentario López.
Ese es un complejo de culpa que flotó en el ambiente desde el mismo triunfo. Siempre estuvo la sombra aquella desde el inicio, que los intelectuales son las partes blandas, o el despectivo “intelectualoide” para descalificar. En ese mismo discurso Fidel dijo que valían tanto los barbudos como los lampiños, para resaltar que no había diferencias, pero en realidad esas reservas hacia los intelectuales siempre existieron. Pero lo real es que los intelectuales siempre han hecho las revoluciones, ¿qué era Fidel Castro, el Ché, Martí, Roa en la del 30, Villena, y tantos otros desde nuestras guerras, y antes incluso desde las conspiraciones?? Una de los decretos más duros del colonialismo español fue contra los escritores, precisamente por eso, porque critican desde la argumentación, proponen, elaboran programas para la lucha, se suman a ella, etc. Y también de sus filas nacen mentores y participantes de las contrarrevoluciones, las oposiciones, etc.
Eso indica que el asunto es más de fondo, es que su naturaleza reflexiva y crítica siempre supone una mirada diferente desde el poder, porque lo cuestiona. Con independencia de los menesteres de la vida cotidiana, el intelectual reflexiona sobre los problemas, conoce otras realidades porque las estudia aunque no las haya visitado nunca, por tanto compara, produce “pensamiento”, forma conciencias desde las aulas, la lectura, el arte, etc. Por tanto, para el poder es más difícil confrontarlo, un problema, porque es más difícil engañarlo, manipularlo, discute desde la argumentación y exige respuestas en ese plano.
Debo decir, que lamentablemente, aunque eso ocurre en cualquier país y sistema, la práctica del siglo XX y lo que va del XXI hasta ahora ha evidenciado que el socialismo no ha aprendido a lidiar con sus intelectuales.
Para el poder puede ser un problema el intelectual, pero para nuestra sociedad es una suerte, lástima que no estemos sacando ,más provecho de esa ventaja.
Saludos
.

Rolopez 69 17 junio 2021 - 11:12 PM

Dra Ivette, le agradezco mucho sus magníficas reflexiones a mi humilde comentario, que me confirman aún más mi certeza del protagonismo que deben tener los intelectuales en estos momentos tan complejos, citando un poema de Sergio Corrieri, ‘Yo espero por las palabras del poeta’.
Interactuar con ustedes en este sitio, ser leídos atentamente y con profundo respeto establecer diálogos tan enriquecedores es todo un lujo para mi, lo cual agradezco infinitamente. La libertad de expresión, unida a la responsabilidad con lo expresado y sobre todo el debate que generalmente se produce aquí me dicen que algo está cambiando desde ya en la mente y la conciencia de muchas personas en esta isla tan amada.
Mis respetos y mi gratitud hacia Ud y todo el equipo de LJC.

¿Para qué volver a Palabras a los intelectuales? - CódigoAbierto360° | CódigoAbierto360° 16 junio 2021 - 11:17 AM

[…] a los intelectuales fue una pauta para la política cultural,[1] no la política en sí misma. ¿Qué sentido tiene usarlas como estandarte y consigna para recrear […]

tony antigua. 16 junio 2021 - 11:58 AM

Mis saludos para usted Dra Ivette.
Oportuna reflexión la suya.
La Revolucion como tal, en mi criterio terminó en 1968, incluso en su fase socialista, con la desaparición de la propiedad burguesa hasta en la pequeña propiedad.
Lo que vino después fue la institucionalización de un Gobierno heredero de la Revolución, que se afianzó en base de la continuidad del liderato revolucionario en el poder, nombre por nombre.
Este Gobierno, que de una manera u otra, con cambios de nombres ha perdurado hasta hoy, ha sacrificado cualquier vía que nos dirija al desarrollo económico si esta erosiona lo más mínimo su control sobre toda la economia y la sociedad porque entiende cualquier pérdida de control absoluto como una brecha por la que se puede afectar su supervivencia.
Durante los años de boyante suministro soviético, la necesidad de cambios se pudo ir paliando con la abundancia de recursos pero ya en la segunda mitad de los 80s cuando la inteligencia cubana se debe haber desbordado en informaciones acerca del desplome inminente, se debieron comenzar los cambios.
No se hizo así por la certeza de que el sistema estalinista vigente era el unico que garantizaba el control más absoluto necesario para la supervivencia. El costo en sacrificios para el pueblo fue totalmente secundario, como lo es de nuevo hoy. Por lo tanto el ciclo se repite.
Pensar que existe una capa intermedia que obstaculiza los cambios que desea la máxima dirección del partido – estado es una leyenda urbana que da forma a un pensamiento negacionista de la realidad.
Las palabras a los intelectuales, que en 1962 reflejaron el legítimo derecho de la Revolucion a defenderse, terminaron conformando un medio de control intelectual, artístico, académico e informativo, al asumir el grupo dirigente la potestad de definir y decidir que es lo “pro” y que es lo “contra” en una Revolución que desde 1968 ya no existía y en su lugar había dejado a un gobierno preocupado mas por su propia existencia que por continuar cambios revolucionarios permanentes que garantizaran ante todo y por encima de todo el bienestar de los cubanos.
Hoy, esas palabras mantienen su valor de uso en ese sentido y por eso se intenta desenpolvarlas.

Gladys Marel Garcia Perez 18 junio 2021 - 5:37 PM

Muy bueno tu articulo Ivette. Y mucho mas como has brillado en el foro.
Lo he disfrutado
Felicidades

Abelardo Mena 16 junio 2021 - 12:20 PM

Si apenas es util referirse a Palabras…para que entonces emborronar cuartillas atacandolas???

Ivette 16 junio 2021 - 11:26 PM

Gracias Mena. No sé cuál es el alcance que le das a la palabra “utilidad” porque yo no dije que apenas es útil, dije “útil” con toda intención. Que un discurso sea útil al cabo de 60 años, para mí es importantísimo. Significa que puedo usarlo para algo provechoso, en un contexto donde se hacen de él relecturas para convertirlo en consignas y descontextualizarlo con el propósito de obtener ventajas políticas. ,Los de un extremo lo emplean para hacerle loas y convocar a la “unidad” en su nombre en un contexto que nada tiene que ver con el que lo produjo, y los del otro extremo para repetir hasta el cansancio la famosa frase, que solo se comprende examinándola en su momento.

El documento se sitúa en su contexto para comprender su importancia y las razones del apoyo que tuvo entonces, a pesar de que estableció pautas que fuera de una Revolución popular triunfante y amenazada, difícilmente se hubieran aplaudido y al mismo tiempo ofrecía realidades concretas de realización y futuro promisorio, en pos del cual valía la pena el sacrificio. De ahí el apoyo de las mayorías incluyendo en este caso particularmente al sector intelectual.

Pero estando en 2021 no se vale dar un salto mortal desconociendo lo que vino luego y lo que vivimos ahora. Más allá de reconstruir la historia y comprender los procesos, ya ahí hay una utilidad no solo para los intelectuales sino para todos porque es la historia de una de las revoluciones más importantes del siglo XX y es la nuestra, el mayor provecho o utilidad hoy está, a mi modo de ver, en su definición de “revolucionario”, de lo que nunca se habla, por cierto. Pero esa definición de “revolucionario” hoy es clave, a ver si ayuda a clarificar nuestro espacio político, porque se corresponde exactamente con buena parte del espectro crítico que hoy existe y que sin embargo, en lugar de ser comprendido y escuchado es satanizado en los medios de comunicación, por ejemplo.

Saludos

dario45666 16 junio 2021 - 1:20 PM

al parecer hice un comentario “indecente “……..Perdonen,yo estoy acostumbrado a decirle payaso a Trump,decrepito a biden………..vaya,por ejemplo,se me olvida que hay personajes intocables.

tony crespo 16 junio 2021 - 5:28 PM

Ivette….Época”gloriosa”….? Paredón, carcel, confiscaciones, abusos, latrocinio,despojos, campos de concentración, balseros,

Ivette 16 junio 2021 - 11:44 PM

Gracias Tony. Le llamo “época gloriosa” a esos primeros años de la Revolución, porque ciertamente lo fue, con independencia de que se hayan cometido algunos errores, es un proceso lógico en cualquier revolución. Casi todo lo que menciona fue posterior, en los primeros años había debates, prensa, circulación de mucha literatura, que luego desapareció, transformaciones positivas en la esfera de la cultura, ese mismo año estaba realizándose la campaña de alfabetización. Fueron tiempos de una verdadera revolución. Al menos es como lo veo

Eva 17 junio 2021 - 12:41 AM

Gracias Ivette, solo que noto tu fe y tu insistencia en creer algo que para la mayoría ya es irreconciliable.Con este gobierno y de este gobierno no puede esperarse nada bueno para los cubanos que insistimos en tener un país decente prospero respetuoso humanista.La Patria que Martí y muchos cubanos queremos no es esta.

UN POEMA PARA N…
Sobre la boca húmeda y pertinente del ahogado,
el payaso,
el loco,
el fraile o el gendarme;
de todos y todo lo que fui, o en apariencias seré;
o soy,
bebo,
bebí tus lágrimas
encima del pecho insoslayable de la MUERTE. Veía
tus miembros —casi un arco— por el que pudiese traspasar
el umbral de la vida
sentirme a gusto eternamente. Vivir
en tus dedos, disfrutar de ti y de mí, retraernos a la pasión.
Ser lo único que es posible ser en esta vida: esta piel y
estos huesos. Mi cuerpo tumbado a tu lado, absorbiéndonos
en cuanto vibra de la hermosura.
Mas de la totalidad que esa última visión nos proveía, iba
desapareciendo la realidad en el acto del amor:
dos figuras fugaces que se interponen y diluyen,
un ademán fantástico en la batalla de existir.
El tiempo que dispondría hacernos; unánimes y terribles.
https://www.hypermediamagazine.com/columnistas/fiebre-de-archivo/jose-mario-novela/

Rod Gomez 17 junio 2021 - 11:37 AM

Ni se debia mencionar. Solo demostro el espiritu anmtidemocratico de Fidel Castro. Todos con el, nadie contra el…Este es el espiritu que sigue guiando a los quenos desgobiernan. el irrespeto a cualquier oipinionm diferente. Solo ellos opinan y deciden, cualquier consulta con alguien de pensamiento difertente esta fuera de discusion. Para estos solo existe represion

Dany 18 junio 2021 - 10:42 AM

Bajo los preceptos evocados en el ultimo parrafo pregunto..
Son LMOA, Osorbo, Bruguera 27N y MSI revolucionarios?? Esta es la epoca que me ha tocado vivir y leyendo ese ultimo parrafo son ellos los que me han venido a la mente..

Y antes de que alguien salga con el prejuicio de las formas, de la marginalidad y demas (esos mismos que no quieren que el pueblo se tire a la calle para evitar derramamiento de sangre) recuerden que la forma de lucha con la que esos muchachos quieren cambiar nuestra realidad es preferible a la que escogieron otros de armas, bombas y terror.

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