Nueva normalidad, viejas prácticas

por Resumen Semanal
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¡Muy buenas! Doce provincias cubanas, más el municipio especial Isla de la Juventud, entrarán a partir del 12 de octubre en la tan ansiada “nueva normalidad”. Mientras, la reapertura gradual de La Habana duró 1 semana: se comenzará a implementar la tercera fase de recuperación en toda la ciudad. Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, las nuevas capitales pandémicas, continúan en la Fase de Transmisión Autóctona.

En otro orden de noticias, el periodista cubano Abraham Jiménez Enoa desoye las advertencias de la Seguridad del Estado y vuelve a publicar, días después de su detención, en el diario estadounidense The Washington Post.

Somos LJC y este es nuestro resumen semanal de la agenda mediática nacional.

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El presidente Miguel Díaz-Canel, así como el primer ministro Manuel Marrero Cruz comparecieron en el espacio televisivo Mesa Redonda, correspondiente al 8 de octubre, para informar -entre otros temas de actualidad- sobre  las nuevas medidas adoptadas por el país en el enfrentamiento a la COVID-19.

Cuba elimina las restricciones de salida a sus residentes y reabrirá la mayoría de sus aeropuertos

El principal cambio es la entrada a “la nueva normalidad” de todos los territorios, excepto La Habana, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila.

Marrero Cruz explicaba que en la nueva fase “se restablecería la actividad productiva y de servicios, fortaleciendo la vigilancia epidemiológica y el cumplimiento y control de las medidas higiénico sanitarias, así como otra posiciones que aseguren la protección de la salud.“

En sus canales de Telegram y WhatsApp, *LJC* replicó información sobre todas las medidas que se implementarán en la nueva fase.

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La Habana o cómo saltar del 0 al 3.

Retornemos un poco en el tiempo. El 7 de agosto, ante el incremento y la dispersión de casos en La Habana, el grupo temporal de trabajo para la prevención y control de la epidemia decidió retroceder a la capital a la fase de transmisión autóctona limitada. La ciudad volvió a cerrar, no solo para el resto de las provincias, sino también se limitó la movilidad interna. Los habaneros tuvieron que retornar al confinamiento.

Tres semanas después, las cifras de contagios por la COVID-19 no eran más halagüeñas, y la curva de contagios no invitaba al optimismo. Ante esta situación, el 1 de septiembre entró en vigor un paquete de medidas destinadas a endurecer las adoptadas el 7 de agosto. La Habana vivió un mes de confinamiento prácticamente absoluto.

El penúltimo capítulo de esta historia transcurrió el miércoles 30 de septiembre en el espacio de la Mesa Redonda. El gobierno nacional anuncia que empezarían a flexibilizar las medidas adoptadas en septiembre. Dicha flexibilización sería de forma “gradual” y la capital seguiría en la Fase de Transmisión Autóctona Limitada.

La gradualidad no duró mucho. Solo una semana después, Marrero Cruz anunciaba que La Habana entraba en la tercera fase de recuperación, la antesala de la “nueva normalidad”, la quimera de casi todos desde marzo de 2020. Al momento de escribir estas líneas, La Habana registró 20 casos en el día anterior.

La Habana, la COVID-19 y la “nueva normalidad” (II)

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La semana pasada fue noticia la detención del periodista Abraham Jiménez Enoa por hacer su trabajo. En un largo interrogatorio, según contó el periodista en su cuenta de Twitter, se le cuestionó el colaborar de forma habitual con el diario estadounidense The Washington Post. La Seguridad del Estado le advirtió sobre las consecuencias que podría tener si continuase escribiendo para dicho medio, siempre según el relato de Jiménez Enoa.

 

Pese a las amenazas recibidas, The Washington Post en español publicaba el 4 de octubre un trabajo de opinión firmado por Abraham Sánchez Enoa, donde contaba, con mayor vuelo literario los detalles de su detención y las coacciones a las que estuvo sometido, al tiempo que reivindicaba su libertad para hacer periodismo dentro de Cuba.

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2 comentarios

Azul 10 octubre 2020 - 7:59 AM

Nada más quiero decir esto. En el blog Segunda Cita,y , según he leído ,en otras publicaciones también, y por parte de algunos ,se está tratando de desprestigiar el artículo de esta semana aparecido aquí escrito por la profesora Alina. Ojo, reitero , algunos.Normalmente sabemos ya quienes son o, por lo menos, sabemos a qué atenernos cuando «esos que sabemos» escriben algo.

Una vez más,y suponiendo, fíjense bien, suponiendo que hubiera alguna expresión,alguna frase, que pudiera ser tomada como exagerada o llevada por los pelos, cosa que no considero así en mi opinión personal, ya enseguida se toma como muestra de todo el artículo y se obvia la importancia del mismo,en cuanto a su tema central.

Para los que criticaron el artículo : Sí, la BUROCRACIA GUBERNAMENTAL es la única culpable de que estemos así,atados de pies y manos,y sin esperanzas. Y para muestra la Mesa Redonda del 8 de Octubre. Dos horas de bla bla bla,y en la concreta nada. Como dice cierta canción de un trovador (bastante censurado,por cierto ) «….esperar,esperar…»

Esa es la política de los que mandan. Decir que sí, que hay que cambiar, que hay que mejorar,pero que cierta burocracia nos tiene empantanados. O sea, según sus defensores,son los jefes de jefes,quieren lo mejor para el pueblo,pero hay oscuros «diablitos» que impiden toda realización de los consabidos cambios. Entonces,me pregunto , ¿ Son verdaderos jefes,o mejor,quieren verdaderamente los cambios ?

Antes de atacar a quien valientemente denuncia lo que todos sabemos, deberían,si no tienen el valor de hacerlo, al menos, repito, deberían meterse bien adentro la lengua,y los deditos para marcar las letras en sus laptops o sus teléfonos.

Giordan Rodríguez-LJC 13 octubre 2020 - 12:59 AM

Azul, soy asiduo al forum de SC y no he leído que nadie intente despretigiar el artículo de Alina. Los criterios que disienten ahí de la postura de la doctora, son sumamente respetuosos. Ojalá siempre tengamos la posibilidad de que nuestros textos sean debatidos con ese grado de respeto, aun cuando no coincidan con nuestros puntos de vista.

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