salario-minimo

Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

En esa necesidad de buscar respuesta a mis preocupaciones y dudas  sobre los ingresos de los trabajadores en Cuba, me tropecé con un artículo muy interesante sobre la problemática del sistema salarial en Cuba. Escrito por el Dr. Sc. Lázaro González Rodríguez y el Ingeniero Yaisel Pérez Romero.

El artículo surge a partir de que llega a manos del autor un documento denominado plataforma organizativa dirigida al grupo de empresas donde se realizarán un conjunto de experimentos. Dentro de los 61 aspectos que se propone introducir aparecen dos alternativas (no excluyentes) para dar solución a la problemática salarial. Según el autor:  “Dichas opciones carecen de todo fundamento, son superficiales y demuestran fehacientemente el desconocimiento del tema salarial. Ninguna resuelve en lo mas mínimo el problema en esta esfera, lo que hace es complicarlo más… El documento carece de profesionalidad es vago e impreciso en sus objetivos y realización, falto de fundamentación técnica y, por demás, de organizativo no tiene nada…

Por lo extenso del texto y escrito con un lenguaje academicista me tomé la libertad de hacer un extracto del mismo. Tomando del artículo original los elementos fundamentales y a su vez que sean de fácil entendimiento para las personas que no son conocedores de términos económicos. Que sirva el mismo para que los trabajadores cubanos dominen a cabalidad cada una de estos elementos que puedan resultarles complejos y de esta forma tengan así más argumentos para poder defender sus derechos.

I. Introducción.

Fortalecer al Estado, entre otras cuestiones, no significa: anular la individualidad de las personas, obstaculizar la diversidad en los distintos aspectos de la vida, estatalizarlo todo, uniformar el pensamiento, centralizar todas las decisiones, establecer prohibiciones contra natura. Fortalecer el Estado significa: garantizar, sobre bases sustentables, la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de la población de forma tal que esta logre el “buen vivir” y se constate la superioridad del modelo socialista al que pretendemos llegar frente al capitalismo y lograr el máximo de empoderamiento de los ciudadanos.

Estar de acuerdo de manera general con los lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba no implica, en modo alguno, aceptar siempre la forma en que se pretende instrumentarlos. Este es el caso de la solución que se propone dar a la problemática salarial existente en el país.

Es sumamente preocupante que un problema como el salarial de enorme relevancia política, económica y social a dos años de la celebración del VI Congreso del Partido – tiempo más que suficiente – no se haya revisado a fondo sobre bases técnicas debidamente consensuadas y no se cuente con un programa público sobre su contenido y aplicación a fin de dar cumplimiento al Lineamiento 171 de dicho evento que establece:

“Incrementar los salarios de manera gradual dirigidos inicialmente a las actividades con resultados más eficientes y a la labor de aquellos trabajadores que aportan beneficios de particular impacto económico y social”.

radioangulo.cu
Los cambios que se realizan en Cuba responden a nuestra realidad.

Interesante artículo tomado de la revista Temas y que aborda el polémico tema del modelo económico a seguir en Cuba.

Julio A. Díaz Vázquez

Profesor Consultante. Centro de Investigaciones de la Economía Internacional.

jdv222002@yahoo.es

El Proyecto de lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución y la medular intervención del segundo secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro Ruz, en la clausura del VI Período ordinario de sesiones de la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (18/12/2010), han dado origen a los más disímiles criterios sobre el documento que discutió todo el pueblo cubano. En el ciberchancleteo que circula en el país; en comentarios generados en el exterior, unos bienes intencionados y otros no tanto, comentan y especulan sobre la pertinencia que pudieran tener, para Cuba, las experiencias de las políticas económicas de la Reforma y Apertura, en China; y la de Renovación, en Viet Nam.

 Acerca de la conveniencia de aprender o ilustrarse acerca de los cambios operados en esas economías en los últimos treinta años, considero —siempre abierto al debate— de utilidad e interés puntualizar lo siguiente:

 1) El derrumbe del socialismo en Europa del Este y la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas (URSS) enterró la concepción de un modelo típico socialista inspirado en generalidades teóricas de la experiencia soviética. China, entre 1953 y 1957 tomó prestadas algunas de las características ensayadas en la URSS. Entre 1958 y 1976 —excepto el interregno 1961-1965, llamado de reajustes, consolidación, completamiento y elevación— intentó crear otro modelo de socialismo. Primero impulsó las Comunas Populares; después desplegó la Revolución cultural. Entre 1978 y 2010, ha aplicado con reconocido éxito una política económica innovadora que catapulta al país a los primeros planos mundiales.

 2) Terminada la cruenta lucha de liberación nacional de más de treinta años, Viet Nam logró la reunificación del país en 1975. Se llevó a todo el territorio nacional el modelo de economía centralizada que rigió en el Norte; con la salvedad de que el presupuesto era financiado en cerca de 80% por la ayuda socialista y, en particular, de la URSS. El intento naufragó; dio paso a una situación crítica: las hambrunas costaron al país miles de vidas. Desde la segunda mitad de los años 80 fue introducida la política

Por Carlos Batista

 Una reforma migratoria, que los cubanos esperan que el presidente Raúl Castro anuncie el viernes en el Parlamento, eliminaría los engorrosos permisos de salida y entrada al país, así como la figura legal de “emigrante definitivo”, vigentes hace medio siglo.

El 1° de agosto Raúl Castro adelantó que se “avanza en la reformulación y elaboración” de la política migratoria, para acabar con restricciones que perduraron “innecesariamente”. Esto será “una contribución al incremento de los vínculos de la nación con la comunidad de emigrantes”, agregó Raúl, en referencia a una comunidad de dos millones de cubanos y sus descendientes que viven en otros 40 países, 80% de ellos en Estados Unidos. Académicos señalan que Raúl prevé eliminar los