Su situación es desesperante. En el cuarto de 3 x 3 m donde vive la familia, no hay espacio para la cuna de la bebé que llegará en agosto. Necesitan al menos unas planchas de cinc o fibrocemento para techar la parte delantera de la vivienda, levantada hasta la altura del arquitrabe.
Bajo a botar la basura. Michel me pregunta por Ayra, mi perra blanca, con quien jugaba a tirar y traer el palito. Le digo que estaba vieja, que se enfermó y murió. El niño abraza a su perro flaco. La vecina del segundo, la que cuida niños, no puede creerlo. Me dice que suba a tomar café acabadito de colar. Yo que no, que gracias, pero ella insiste. Así somos la gente del reparto.
Para superar este empobrecimiento generalizado es preciso que se asuma un proyecto de país genuinamente popular y nacional, no oligárquico y antinacional.
El camino recorrido confirma que solo transitando a la democracia y apegados a la soberanía popular podrá lograrse la resolución de las desigualdades y la pobrezapobrez
Vamos a exigir que no existan motivos para que los niños sientan que la protesta es el único camino ante medidas quedan más la espalda a la gente del pueblo. Que en este pulseo cívico, gane la empatía a la hipocresía