Un ciudadano pleno, uno que se descubra dueño de este simulacro electoral, usará la boleta como el papel en blanco de la democracia popular que sigue pendiente.
En 2023 el gobierno cubano deberá resolver los acuciantes problemas del país y dejar a un lado curitas de mercuro-cromo o chapisteos puntuales. Si no lo hacen, la historia no los absolverá…
Los excluidos lo son precisamente porque jamás podrán esperar el reconocimiento formal de sus estructuras por parte de quienes los excluyen para que no puedan tenerlas.