La eterna espera y la desesperanza son el sino aparente de esta generación desarraigada, y ahí, precisamente, creo que está nuestro dinosaurio, en esa certeza y en la incertidumbre del futuro.
Una ciudad y un país esperan por los resultados de la investigación que esclarezca lo sucedido en Matanzas. Como ciudadana matancera exigiré que la ley sea cumplida.
El enfoque según el cual La Habana, como si fuese una aristocrática región independiente de Dinamarca, se solidariza con las paupérrimas zonas a oscuras de la Isla en ruinas, cae en el franco terreno de la humillación
Esa medida de «implementar medidas» suena redundante, sí. Hace falta que quienes las implementen no dicten una que exponga: «Hacer mediciones para medir en qué grado las medidas…»
El grito que más se escucha en boca de los obstinados durante manifestaciones tipo 11-J, cacerolazos o tánganas por los apagones, no es ¡Comida!, o ¡Corriente!, sino ¡Libertad!
Dice el Presidente que el bloqueo es la prueba de que el socialismo sí funciona, y para mí no es otra cosa que la prueba de que de socialismo no entienden nada
La historia me absolverá, de Fidel Castro, puede ser interpretada de muchas formas, pero también resulta, en buena medida, el relato de lo que pudo ser y no fue.