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Los invisibles

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invisibles
Ilustración: Brady

Una de las artimañas de la vida moderna consiste en visibilizar a un sector comparativamente minúsculo de la sociedad y difuminar el resto. De continuo nos informan de lo que hacen y dicen los ricos y famosos, pero el resto de nosotros es solo masa cárnica: si alguna vez somos noticia es porque hicimos algo que nos removió por un rato de donde deberíamos estar, y puede que hasta nos haya sacado de la gaveta en que hasta entonces vegetamos, para sumarnos a la clase cuya cotidianidad merece ser divulgada. A quienes eso no les sucede, en cambio, nacen y mueren siendo apenas consumidores anónimos que saben más de las últimas declaraciones o de con quien duerme un Fulano renombrado, que de lo que piensa el vecino de enfrente. En pocas palabras, un país son sus celebridades.

En los últimos días he visto dos buenas películas que justamente retratan a esos juanpérez del montón: Perfect days de Wim Wenders y Fallen leaves de Aki Kaurismaki, ambas de 2023. Aunque los protagonistas de uno y otro relato tienen en común la pertenencia a la baja casta de los invisibles, la visión y el abordaje del tema difieren notablemente entre ambos trabajos.

Empecemos con Perfect days. El director es alemán, pero la película se desarrolla en Tokyo. Esos desplazamientos no son raros en Wenders: sin ir más lejos, tiene un documental (Tokyo-Ga, 1985) sobre el cineasta nipón Yasujirō Ozu, y otro de 1999 que aún nos atañe más: Buenavista Social Club

En Perfect… el realizador teutón nos cuenta la vida de Hirayama, un tipo cuyo trabajo es limpiar urinarios públicos. Claro, se trata de urinarios públicos japoneses, y de un trabajador con la idiosincrasia que uno asocia con el Lejano Oriente: los muebles sanitarios están de entrada limpios, pero Hirayama recoge, frota y pule con metódica prolijidad, y por si fuera poco pasa un espejito por debajo del inodoro para detectar y suprimir la menor mácula. 

Ahora bien, por fascinante que resulte el tema, la pieza no se reduce a mostrar la higiene urbana de Tokyo, sino que nos revela a un individuo que encuentra la felicidad en el intenso disfrute del momento: toma fotos —con una cámara vieja, de rollos de película que hay que llevar a revelar a una pequeña tienda de barrio— de los irrepetibles juegos de la luz solar y las sombras en el follaje (komorebi); escucha rock anglosajón de los años sesenta y setenta del pasado siglo en una reproductora de cassettes que tiene en la furgoneta, que es también su almacén y oficina. Cada mañana, al salir de casa, mira al cielo, respira hondo y sonríe; rescata plantitas maltrechas y las cuida en casa; acepta jugar a lo que en Cuba llamamos «los ceritos» y en otros países «tres en raya», con una persona desconocida que deja un papel con el planteamiento del juego escondido en un rincón de un baño, etcétera.

Hirayama es espartano y metódico, y no sabemos gran cosa de su pasado, solo que tiene una hermana rica que no concibe que él viva en una casa relativamente humilde y sea feliz limpiando baños, como tampoco comprende que su hija, harta de ella, se haya refugiado en casa del tío por unas semanas y no quiera abandonarlo. La película desafía los patrones convencionales del relato cinematográfico: la historia es mínima, nos quedamos con muchas preguntas sin respuesta, pero al final sentimos que no estamos locos por detestar la aceleración, la locura, la deshumanización de la vida que llevamos, y que la salvación puede estar en las pequeñas maravillas, en detenernos y aspirar el aroma de las rosas (como sugería Ringo Starr en un opaco tema de 1981, lo que me hace recordar la fabulosa escena de Ed Wood [1994] de Tim Burton, entre el peor cineasta de la historia y uno de los mejores, Orson Welles, donde se hace evidente que, más allá de sus respectivas y desiguales cuotas de talento, sus preocupaciones creativas eran las mismas). Y la película funciona, en buena medida, por la precisión con que Kōji Yakusho prodiga su bonhomía, y que le ha valido el premio al mejor actor en Cannes 2023.

Confieso que nunca he sido fan de Kaurismaki, ni estoy seguro de haberle cogido la vuelta a su cine hierático y minimalista. Me gusta, eso sí, que sus personajes por lo regular sean de clase trabajadora, y los toques de humor que introduce (aunque a veces es difícil saber si bromea o si se toma en serio ciertas situaciones concretas). En particular, en obras como Leningrad cowboys go America (1989) el absurdo es tal, que me produce esa extraña mezcla de emociones: no sé si río con el cineasta o si el cineasta se ríe de mí. Recuerdo que mi llorado amigo y mentor, el gran Daniel Díaz Torres, me recomendó Un hombre sin pasado (2002): «parece cine soviético, y los personajes son muy sólidos, pero mírala sin apuro».

Fallen leaves toma su nombre de Les feuilles mortes, la canción francesa popularizada por Yves Montand y versionada mil veces. El escandinavo nos cuenta una historia de amor desabrida y desprovista de erotismo entre un chico y una chica de clase obrera, maltratados por sus patrones, con una vida vacía y solitaria en que acudir a pubs y karaokes es apenas un ritual más (aunque, según el comediante islandés Ari Eldjárn, los finlandeses son así de inexpresivos), y donde no faltan esos inverosímiles giros kitsch, de inmaculada ingenuidad, que solo a Kaurismaki parecen funcionarle: el momento en que Holappa es atropellado por un tranvía, me trae a la memoria la curación repentina de Arletty en Le Havre (2011). No es una mirada amable sobre la sociedad contemporánea, pero sí sobre los invisibles.

El humor que el realizador ofrece con cuentagotas es particularmente vaporoso aquí: el tipo invita a la chica al cine, ella le dice que escoja la película… y él la lleva a ver una de zombies (The dead don´t die [2019], de Jim Jarmusch). A la salida, dos cinéfilos con pinta de cinéfilos comentan que la pieza que acaban de ver les recuerda, respectivamente, una de Godard y otra de Robert Bresson. Cada vez que uno de los personajes enciende la radio se escuchan por defecto noticias sobre la invasión rusa a Ucrania, haciendo siempre hincapié en los crímenes de guerra rusos. Una enfermera le ofrece al protagonista ropa de su exesposo para salir del hospital; él comenta que se la devolverá por si el esposo regresa. No volverá, afirma ella, y todavía lo reitera —innecesariamente— un par de veces, como si en el fondo necesitara autoconvencerse… El perro que adopta la chica se llama Chaplin, y el final (spoiler) recuerda esos planos que cerraban las películas de aquél, en que los personajes se alejan de cámara… A diferencia de Perfect days, aquí la banda sonora se ceba con temas populares fineses, pop depresivo y hasta un tango de Gardel.

Wenders y Kaurismaki nos hablan de gente invisible que encuentra el sentido de la vida en un mundo que se empeña en mirar hacia otro lado. Como diría Daniel, son sólidas, pero mírenlas sin apuro.

¡Qué difícil ser comediante!

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comediante

Si dependiera de mí, incluiría en los planes de estudio de los niños tres cursos fundamentales: «Apreciación del humor», «Cultura del debate» y «Control de los deseos de opinar como si se supiera sobre temas de los que no se sabe un carajo». Si tuviéramos personas formadas con un mínimo de preparación en esos apartados, la vida sería mucho más fácil para todo el mundo. Escoja usted un tema y ahí va a tener al que sabe, al que no sabe, y al peor: ese que no sabe que no sabe.

El domingo pasado fui a ver un concierto de la sinfónica. Lo disfruté aún sin saber casi nada. En este tema de la música culta, yo no sé, pero sé que no sé. Me vienen a la cabeza preguntas cómo: Si estos músicos ensayan lo suficiente ¿sigue haciendo falta el director de orquesta? Si un violinista se queda dormido y no toca, ¿los que saben se percatan, aunque no lo vean? El señor que toca los platillos —que los ha tocado dos veces en hora y media— ¿cómo llegó a ese instrumento? ¿Por vocación? ¿Fue un niño que desde la flor de su vida soñó con dar dos toques en hora y media? ¿O alguien muy perseverante a quien iban vetando en todos los instrumentos de caché?

Yo sé que mis preguntas le pueden resultar muy graciosas a los especialistas que dominan las respuestas, e incluso a quien no las sabe y se ha dado cuenta en este momento que él también se las hace. Ahora bien, yo no pongo en duda el virtuosismo de los músicos, ni me creo en mi fuero interno que si me hubiese dedicado a la música, estaría tocando en la orquesta.

Ser comediante es complicado. Pulula el individuo que sostiene con vehemencia que si se hubiera puesto para eso, sería humorista, porque se sabe unos cuentos buenísimos y en las fiestas la pone buena. Para medio mundo, quien no provoca la carcajada fácil es un pesao, sin detenerse a cavilar un segundito que puede ser que no se ría porque no entiende.

Mientras que al cantante se le pide «¡otra, otra!», el humorista tiene que reinventarse día a día porque una de sus bazas es sorprender. Hace unos veinte años, en mis comienzos, saltaba de peña en peña, trabajando para un público universitario totalmente gratis. Llegué una vez a la peña del ISDI, que organizaba Antonio Berazaín (El Bera), y un muchacho se me acercó. «Tú eres es Bacallao, ¿no?». «Sí», dije contento de ser reconocido. «¿Vas a hacer lo mismo?». Aquello me molestó y lo traté de resolver. «¿Lo mismo de cuándo?». Lo empeoré: «¡Lo mismo de siempre!». El muchacho me miró a la cara y arrepentido me dijo: «Disculpa, Bacallao, fue un comentario superfluo». Ahí exploté. «Superfluo no, súper fulo», le dije.

No se puede negar que el ejercicio de la comedia desarrolla las facultades para la respuesta rápida y precisa. Meterse con el comediante entrenado es como orinar contra el ventilador. Hace unos días un amigo me dijo: «Oye Baca, que bien quedaste en esta foto, no pareces tú». Yo respondí al momento: «¡Qué comentario tan inteligente! No parece tuyo».

Me ha pasado también que recibo llamadas equivocadas en la casa. «Por favor, con Francisco». «Francisco no vive aquí, está equivocado». «¿Cómo voy a estar equivocado, si yo marqué bien?» Y ahí yo, muy pausado, respondo: «Debo haber sido yo, que descolgué mal».

Hay un peligro en tener demasiada confianza en la respuesta rápida, y el comediante peca. Me pasa a cada rato, a pesar de que estoy alerta. Una vez, en el parque Acapulco, sobre las tres de la mañana, me subí a un taxi y caí sentado al lado de una pareja. Después de las curvas de la Avenida 26, el muchacho de la pareja le dijo al chofer que lo dejara en el Zoológico. Eran las tres de la mañana, repito, y lo más natural era quedarme callado, pero mi comediante interno soltó: «Hermano, no te guíes por mí, pero el Zoológico a esta hora está cerrado». Pude haber tenido un gran problema, pero de pronto el chofer rompió a reír, todos después de él, y la cosa terminó bien.

Otra día, me tomé unas cervezas de más sin haber comido. Llegué a la casa bastante tarde, y mi esposa, con razón, me recibió molesta. «¿De dónde tú vienes?» Lo confieso: si yo me hubiese acordado, se lo hubiera dicho. Y en ese momento, lo mejor debería haber sido quedarme callado. Nuevamente el comediante interno, agazapado, salió a relucir. Por alguna razón pensé que decir algo era mejor que callar, pero algo me dijo que ningún chiste mío funcionaría. Decidí citar a Martí, porque ¿cómo podría fallar el apóstol? Así que cuando me preguntó «¿De dónde tú vienes?», le dije: «Yo vengo de todas partes, y hacia todas partes voy…» No cuento el final, pero dormí en el piso. 

Otro detalle horrible al que se enfrenta el comediante es el hecho de que la humanidad asume que si un humorista va a una fiesta, debe actuar. Nadie le dice a un carpintero que suelte el vaso de cerveza y le ponga una pata a una cama, ni a un ginecólogo que haga tactos vaginales por turnos, pero al comediante le piden que haga algo. Me pasa constantemente, y me he inventado una estrategia defensiva. Ante la insistencia, digo que voy a declamar un poema, y, con entonación de pionero en tribuna abierta, recito afectado los números del 1 al 10. Ahí se ríen y me dejan tranquilo, derrotados.  O no, y me aplauden desaforados, esperando más. En ese último caso, digo despacio: «En vista del éxito obtenido, para ustedes, del mismo autor: Del 11 al 150».

Ojalá esto sirva para que acunemos más al comediante. Para que no nos creamos que podemos darle de regalo tres cuentos buenísimos que él no se sabe, o un guion para que lo use y haga un programa. Yo por lo menos, no acepto tales cosas, a menos que quien las brinda me explique con detalle y convincentemente, la historia del tipo que escogió ser quien toca los platillos en la sinfónica.

Alimento para niños en peligro, y más

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Ilustración: Félix M. Azcuy

Cuba pide ayuda por falta de alimento para niños

La noticia es que el gobierno cubano solicitó por primera vez ayuda al Programa Mundial de Alimentos para suplir la marcada escasez de leche subvencionada que se entrega a niños menores de 7 años.

La petición fue hecha a través de una carta entregada en la sede del PMA en Roma a finales del año pasado. EFE explica que la considerada como “la mayor organización humanitaria del mundo” recibió la petición del gobierno cubano y ya está enviando leche en polvo a la isla.

El reporte de EFE indica que el PMA entregó 144 toneladas métricas de leche en polvo descremada, beneficiando a casi 48.000 niñas y niños de entre 7 meses y 3 años en Pinar del Río y La Habana, una cifra menor frente a la necesidad de leche subvencionada, principal fuente del lácteo para la gran mayoría de los menores cubanos.

En la información ofrecida por el PMA, la organización de la ONU subrayó “la importancia de esta solicitud” y reconoció la profunda crisis económica cubana “que impacta significativamente en la seguridad alimentaria y nutricional de la población”.

Esta noticia confirma la compleja situación que tiene el país con respecto a los suministros de alimentos, y la imposibilidad de encontrar una solución a corto plazo.

Tras un diálogo con varios usuarios de libretas de abastecimiento en Cuba, los encuestados confirman que la leche para niños menores de 7 años ha empezado a fallar desde hace más de un año. Aseguran que la leche entera ha sido sustituida por leche descremada, y en muchas ocasiones falla la entrega en tiempo o solo proveen medio kilo que luego no recuperan.

Los consumidores alegan, además, que la leche es solo uno de los productos con gran inestabilidad. El arroz correspondiente a un mes, a veces se obtiene el mes siguiente; la sal llega a las bodegas cada tres meses, y el aceite de cocinar se distribuye bimensual y solo hay disponibilidad para entregar medio litro por persona. Esta es la situación en La Habana, en las provincias la inestabilidad es mayor, y en el caso de la leche falta por problemas de pagos a los productores locales que proveen la líquida.

Los alimentos distribuidos por la libreta de abastecimiento están altamente subsidiados por el gobierno, y han sido la red de seguridad para casi todas las familias cubanas, especialmente en crisis tan marcadas como esta o la del Período Especial de los años 90.

La carencia de fondos para la importación de alimentos, la falta de producción interna, la deprimida agricultura cubana y la prácticamente ausente inversión en ese sector han generado una crisis alimentaria severa. A esto se suma el indiscutible efecto de las sanciones y la inclusión de Cuba en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, redactada por el gobierno de Estados Unidos.

Nuestra opinión es que consideramos positivo el hecho de que el gobierno cubano pida ayuda a organizaciones internacionales cuando así sea necesario, en momentos en los cuales la carencia de alimentos pone en riesgo a gran número de personas en el país. Apreciamos que es una muestra de la crisis, pero también de transparencia, al reconocer la seriedad de esta situación y la necesidad de ayuda.

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WFP/Yursys Miranda

Rusia-Cuba: desfile de amigos

La noticia es que el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, visitó Cuba esta semana y recibió una bienvenida del más alto nivel: sostuvo reuniones con Raúl Castro y con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.

Es la tercera vez que este funcionario visita la Isla, ya antes, en 2019 y 2023, incluyó a Cuba como uno de sus destinos. El presidente cubano calificó de «muy positivo” la inclusión de Cuba en este periplo, y añadió que Pátrushev «nos visita en un buen momento».

El mandatario cubano afirmó que las relaciones entre ambos países avanzan. Como ejemplo arguyó la firma de importantes documentos de colaboración, el aumento del número de vuelos entre Rusia y Cuba, así como el hecho de que el turismo ruso es el de mayor por ciento de crecimiento durante el año 2023.

La noticia significa que las relaciones políticas siguen al más alto nivel, y que así quieren publicitarlo ambos gobiernos, debido a la cantidad de delegaciones rusas que pasan por La Habana expresamente o como parte de giras internacionales.

Pátrushev está considerado por varios medios de prensa como el posible sucesor de Putin, y un hombre fuerte dentro del escenario político ruso y con un discurso hostil hacia Occidente. Sancionado por Estados Unidos, el ex funcionario de la KGB fue parte de la inteligencia rusa durante la administración de Boris Yeltsin.

El Consejo de Seguridad de Rusia es un órgano que sirve al presidente de Rusia, quien lo preside y lo asesora en materia de seguridad nacional.

Hace pocos días, el canciller ruso, Serguei Lavrov visitó La Habana como parte de una gira por varios países de América Latina. 

Nuestra opinión es que las relaciones políticas con Cuba son de gran valor para Moscú, en un contexto de aislamiento debido a la crisis ucraniana. Es, además, una manera de mostrar músculo a Washington revelando las calurosas bienvenidas que reciben en un país que está a pocas millas de su costa sur.

Para Cuba está por conocerse a profundidad cuáles son los beneficios de este vínculo, más allá de los ingresos que supone el turismo ruso. No obstante, es una forma que tiene el gobierno de La Habana de mostrar que las relaciones con Moscú avanzan, lo cual es una línea de mensaje que inquieta a Washington.

Estados Unidos ha mantenido una política inerte y poco efectiva con Cuba durante los últimos años y muchos desde ese país leen la inacción estadounidense como una oportunidad bien aprovechada por Rusia que marca territorio demostrando las excelentes relaciones que existen entre ambos gobiernos.

Carta Abierta organizada por La Joven Cuba y firmada por 800 figuras públicas y ciudadanos en general, abogando por un cambio en la política estadounidense hacia Cuba.

Una visita, dos historias

La noticia es que la subsecretaria adjunta de Diplomacia Pública, Política, Planificación y Coordinación de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de los Estados Unidos, Kerri Hannan, visitó Cuba los días 21 y 22 de febrero.

El programa seguido por Hannan ha sido contado de dos maneras diferentes según la fuente.

El gobierno cubano ha dicho que Hannan se reunió con Carlos Fernández de Cossío, quien llamó a «finalizar las calumnias que se tejen desde los Estados Unidos para desacreditar con argumentos deshonestos la labor humanitaria de la colaboración médica que ofrece Cuba a otros países».

La nota oficial del Minrex agrega que Hannan intercambió durante su visita a la Cancillería con funcionarios de los ministerios de Educación Superior y de Cultura, así como del Instituto Nacional de Deporte y Recreación y de la Universidad de la Habana.

La nota del Minrex agregó que el tema de las sanciones penales en Cuba o en EE.UU. no formó parte de los intercambios.

Sin embargo, la nota publicada por la Embajada estadounidense en La Habana contradice esta información y afirma que Hannan «presionó por la liberación de los presos políticos».

La publicación de la parte estadounidense añade que Hannan se reunió con miembros de la sociedad civil cubana, así como con empresarios privados «independientes». La declaración afirma que la funcionaria vio de primera mano cómo los empresarios independientes cubanos proveían comida, suministros, empleo y oportunidades económicas para el pueblo de Cuba.

La noticia significa que el gobierno estadounidense continúa explorando desde diferentes departamentos y sectores los costos y beneficios de un acercamiento con Cuba. Sin embargo, las diferentes lecturas de ambos gobiernos demuestran que no hubo acuerdo sobre qué decir públicamente sobre la visita. Al leer ambas versiones parecen dos visitas distintas, aunque fue la misma, lo cual puede significar que hubo desencuentros en la organización de la agenda de la funcionaria.

Esta visita se suma a otras que han estado sucediendo en las últimas semanas, aunque con poquísima o ninguna cobertura periodística. Fue el caso de la visita de dos congresistas progresistas a Cuba que no fue cubierto y solo ahora conocido a través de un reporte de El Miami Herald.

El grupo de al menos 12 personas estuvo liderado por las representantes demócratas Pramila Jayapal, del estado de Washington, e Ilhan Omar, de Minnesota. Ambas son consideradas del ala izquierda del partido demócrata y se han pronunciado en contra de las sanciones. Además, estuvieron presentes miembros del staff de la representante demócrata por California, Bárbara Lee.

A finales de enero, hubo otra visita que demuestra el incremento de los contactos entre ambos gobiernos. Sara Minkara, asesora especial del Departamento de Estado para los derechos internacionales de las personas con discapacidad visitó la isla también.

Nuestra opinión es que el tema Cuba comienza a ser de mayor interés para las capas medias dentro de la Administración estadounidense. Las razones podrían ser la crisis económica que impulsa a tantos a emigrar a Estados Unidos y vuelve a convertirse en un problema doméstico, y otra razón podría ser la supuesta creciente presencia de Rusia en la Isla, que Washington ve como un fallo a su capacidad de influencia.

Es poco probable que suceda algún cambio sustancial hacia Cuba antes de unas elecciones en las que hay tanto en juego, pero el nombramiento de Dan Erikson como nuevo asesor del Consejo de Seguridad para asuntos vinculados con América Latina podría empujar a explorar los beneficios y las prioridades de la política de Estados Unidos hacia Cuba.

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La Subsecretaria Adjunta de Diplomacia Pública, Kerri S. Hannan, se reunió con empresarios y representantes de la sociedad civil en Cuba. Foto: Embajada de Estados Unidos en Cuba

Victoria cubana sobre Estados Unidos en baloncesto: ¿paso adelante o espejismo?

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Ilustración: Félix M. Azcuy

Mentiría si dijera que me sorprendió la victoria de la selección cubana de baloncesto sobre Estados Unidos en el partido efectuado hace pocos días en La Habana, correspondiente a las ventanas mundialistas de dicho deporte. Es más, consciente de la línea tremendista del relato posterior al choque, que acaparó portadas y titulares de cuanto medio deportivo existe, casi suena a locura aseverar eso y sobre todo viniendo de un cubano: pero no, para qué nos vamos a engañar, si desde el encuentro de ida en Orlando se veía venir el cataclismo de la que es, en cualquiera de sus versiones, la mejor escuadra del mundo.

Obviamente, el éxito criollo en el Coliseo de la Ciudad Deportiva desprende un mejunje riquísimo de matices. Sin embargo, aunque el análisis obsequia decenas de opciones a los especialistas en la materia, el hecho per se tampoco puede verse de otra forma que no sea así, a rajatabla. El poderoso equipo de Estados Unidos cayó ante un rival de nivel bajo —perdonen la franqueza—, cuyo mayor propósito en este y en los venideros certámenes internacionales radica en encontrar la luz al final del túnel que le permita huir de la mediocridad.

Si se mira desde esa perspectiva, entonces, más que una sorpresa, la sonrisa cubana es una bomba atómica de las que poco se ven en el baloncesto últimamente. No obstante, así va la vida hoy: sucesos inesperados de diversa índole sacuden el mundo cada día para hacerlo menos predecible y aburrido. Y el deporte, que pudiera parecer la cuestión menos importante en medio de tantos embrollos humanos, termina siendo casi siempre radiografía fidedigna de la realidad.

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El poderoso equipo de Estados Unidos cayó ante un rival de nivel bajo / Foto: Yamil Lage, AFP

Dicho eso, la forma en que transcurrió el primero de los dos cotejos de la ventana permitió presagiar el desenlace del segundo capítulo en un Coliseo habanero con bríos novedosos. Allí, incluso, otra peculiaridad que dejó boquiabiertos a muchos fue el buen estado del tabloncillo, acorde con las exigencias internacionales, o la presencia de propagandas lumínicas para delimitar la cancha, algo inaudito en Cuba y más en tiempos de carestía y «pocas luces» por las constantes fallas eléctricas.

En territorio norteño, el director técnico guantanamero Osmel Planas apenas tuvo bajo su mando a siete hombres. ¡Siete hombres! Se dice fácil. Ir a Estados Unidos y verse frente a frente allí con un elenco nacional top siempre resulta un reto durísimo. Sea la selección B, C, H o Z. El talento americano en el deporte ráfaga los lleva a ser casi siempre superiores, pero prescindir además de algunas de sus piezas más sobresalientes ya constituye un tiro en el pie mortal para cualquier oponente.

Por eso Cuba, perdón por la franqueza, es un país sui generis en el mundo. Se presentó en suelo «enemigo» con ocho jugadores: Marcos Chacón y Pedro Bombino fueron denegados al solicitar visado. Habría que revisar cuántos deportistas no pueden viajar con sus selecciones por un problema de esta índole y si la Isla en venideros certámenes debería meditar y «cerrar sus puertas» también a los rivales más talentosos.

Yoanki Mencía también afrontó problemas con su pasaporte e igualmente debido a trámites Howard San- Roos solo podía llegar al cotejo en La Habana. Con ocho hombres apenas sería harto difícil hacer resistencia a todo un «Dream Team», sin sus flamantes estrellas de NBA, pero pletórico de talento y experiencia, al fin y al cabo. Y luego, el villaclareño Sergio Machado abandonó la concentración del equipo antes de jugar y dejó a los suyos con siete efectivos: la proporción de minutos en cancha sería muy superior y el desgaste físico, por ende, crecería de manera notable.

Por desgracia, para cualquier conjunto de la Isla presentarse en Estados Unidos representa un reto mayúsculo, pero también la certeza casi absoluta de que alguien decidirá quedarse en busca de otro futuro y la competición no será en igualdad de condiciones. Es el precio a pagar por las grietas económicas, políticas y sociales del país, granadas cuyas esquirlas chocan contra todos los muros y sectores y que también son el más fuerte motivo del debilitamiento progresivo de todo un sistema deportivo icónico en la región.

Presentarse en Estados Unidos representa un reto mayúsculo, pero también la certeza casi absoluta de que alguien decidirá quedarse.

Aun así, vayamos al grano: la regeneración del proceso en el basket cubano está marcada, desde hace unos cuantos años, por la posibilidad de muchos jugadores de salir y jugar en el exterior de manera legal. Ahí están los casos más sonados: Jasiel Rivero, líder indiscutible de la selección, brilló en España y hoy luce sus virtudes en Europa de la mano del Maccabi Tel Aviv, o Javier Juztiz, mole de 2,10 metros de altura a quien las lesiones lo machacaron al punto de sacarlo de las canchas, pero que en su momento fue pretendido por grandes clubes.

Sin embargo, la irrupción de jóvenes con talento en escenarios como Argentina, Uruguay e incluso Europa, quienes vistieron la franela criolla con más experiencia al regresar de sus clubes, no bastó para el crecimiento esperado. O peor aún: Cuba siguió estancada tras las huellas de Puerto Rico, República Dominicana, México y, por supuesto, Estados Unidos y Canadá.

Por eso ahora el matiz de la llegada de otros como Howard, Reynaldo García o Sigfredo Casero, contratados en el extranjero pero por cuenta propia, abrió un nuevo diapasón y elevó favorablemente la varilla, emulando disciplinas colectivas con pasos de avance similares, como el fútbol o el voleibol. Y quizás ese haya sido un buen punto de partida con el primer resultado positivo en esta ventana y la división de honores ante el múltiple campeón olímpico y mundial.

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Howard-Sant-Roos / Foto: PlayOffMagazine
Reynaldo-Garcia / Foto: PlayOffMagazine
Howard-Sant-Roos / Foto: PlayOffMagazine
Sigfredo Casero / Foto: allin1deportes
Howard-Sant-Roos / Foto: PlayOffMagazine

¿Que Estados Unidos asistió a la fecha con un equipo muy alternativo? Habría que ser ciego para no verlo o reconocerlo. Incluso, sin ser especialista en la materia o conocer a cabalidad las trayectorias de los jugadores que representaron al país norteño sobre la duela, fue suficiente con observar su desempeño para comprobar que, en efecto, no son los mejores que podían traer. Sin embargo, los hechos concretos y las estadísticas rara vez mienten.

Hacía más de 50 años que Cuba no vencía al vecino del norte en un partido de basket y en todas estas décadas ellos, los mejores por antonomasia en eso de encestar balones, los bloqueos y los dribblings, también habían decidido asistir a las «batallas» deportivas con sus versiones B, C, H o Z, o incluso con algunas que ni siquiera podrían incluirse en un presunto abecedario de niveles de talento. Porque como quiera que fuese, siempre les bastó para ganar con comodidad.

Hacía más de 50 años que Cuba no vencía al vecino del norte en un partido de basket.

Así que no debería reducirse el mérito de Osmel Planas y los suyos, ni la guía certera de un Jasiel cada vez más maduro, ni los 19 puntos y la elegancia insoslayable de Bombino (que juega en Argentina), ni la sorprendentemente buena efectividad desde la línea de tiros libres, un acápite que, por el pasado reciente, muestra una evolución en la cual no influye el oponente de turno. Ni el temple de un equipo que avanza junto con la rabia de querer ripostar a tantos años de fracasos. Con los de allá y los de aquí unidos.

Por supuesto, en noviembre, cuando enfrente se plante Bahamas, habrá que ver si se refrenda lo visto ahora y si por fin Cuba puede jugar como juegan todos los equipos del mundo: con 12 basketbolistas. Y también, si la apertura política mantiene la línea permisiva de aunar a la Torre de Babel en una Isla, la Isla que los parió a todos.

Siempre, de todas maneras, quedará un halo romántico de haber vencido a Estados Unidos, otrora «enemigo a muerte» y que hoy, por vaivenes de la vida y por el lodazal que atasca el camino propio de un país, ya nadie o casi nadie ve con la rivalidad de antaño. O al menos eso veo desde esta ventana.

Derechos humanos en cifras: cómo queda Cuba en el Examen Periódico Universal

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derechos humanos

Era el 15 de noviembre de 2023, sesión 44 y cuarto ciclo del Examen Periódico Universal (EPU) de la ONU, donde Estados-parte de la ONU hacen recomendaciones específicas de acciones a tomar, basándose en una serie de reportes sobre la situación del país en esta cuestión.Presidían la sesión Argentina, Benín y Nepal.

El EPU es un mecanismo de derechos humanos del Consejo de Derechos Humanos (CDH), creado por mandato de la resolución 60/251.1 (párrafo f) de la Asamblea General de la ONU, y establecido el 18 de junio de 2007, en la resolución 5/1 del CDH.

De acuerdo a su resolución fundacional, el CDH, y por tanto el EPU, tienen como principio base «asegurar objetividad y no selectividad en la consideración de los derechos humanos (…) [así como] la eliminación (para su tratamiento) de dobles estándares y politización».

La misión del EPU no es sencilla: revisar el cumplimiento, por parte de los 193 Estados Miembros de la ONU, de sus obligaciones y compromisos en derechos humanos.Sus sesiones son presididas por un Grupo de Trabajo que se reúne tres veces al año, en encuentros de tres semanas. Cada país es examinado cada 4,5 años; estos periodos se denominan «ciclos».

Los cuatro ciclos del EPU a los que Cuba se ha sometido tuvieron lugar en febrero de 2009, mayo de 2013, mayo de 2018, y noviembre de 2023, respectivamente.

Los informes del Alto Comisionado

Para la realización del examen en Ginebra del EPU se toman como fuentes de información tres informes distintos: el Informe del Alto Comisionado, el Informe Nacional y el Resumen de las Partes Interesadas.

El Informe del Alto Comisionado consiste en un reporte con información relevante de Órganos de Tratados, expertos independientes, Relatores Especiales y agencias de la ONU.

Grafica Examen Periodico Universal de Derechos Humanos / Informe Alto Comisionado
Cantidad de términos por área, tipo de documento y sesión: Informe del Alto Comisionado.

Estas relatorías mantienen una estructura relativamente homogénea. Los temas que aborda incluyen la participación del país analizado en tratados y convenios internacionales, el marco nacional de los derechos humanos, y el cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado en revisión, entre otros.

Su estructura no es tan estricta como para impedir variaciones en el espacio de texto que se le dedica a cada tema, aunque sí debe respetarse un marco común. Los escritos tienen una estructura base, pero tanto los temas específicos como el espacio que se les dedica a ellos —medido en cantidad de palabras— varían por diversos factores.

Los informes han mantenido a los derechos civiles y políticos como el área de mayor peso a lo largo de los cuatro ciclos —representando un 33,9% del total de los Informes—. Por otro lado, los derechos económicos, sociales y culturales suelen mantenerse en segunda posición —en un 18,3%— y el marco general para la aplicación en tercera —siendo un 12,2%—, excepto en el segundo ciclo, cuando invirtieron el orden.

En el cuarto ciclo, de las 10 categorías de derechos humanos, es posible observar un crecimiento en cuanto a extensión de palabras (249 como promedio) en 6 de ellas, con respecto al anterior.

Notorio es que en este cuarto ciclo, áreas no diferenciadas en el informe del ciclo anterior, como son los casos de los derechos específicos de las personas LBGTIQ+ y los de las personas con discapacidades, aparecen aquí contempladas de forma independiente, mientras que en relatorías anteriores estaban dentro de categorías más generales.

Informe Nacional del país

El segundo documento clave para el EPU es el Informe Nacional del país, con información detallada sobre cómo ha cumplido sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos.

De acuerdo a las guías generales del CDH, los Informes Nacionales deben contener una descripción de la metodología empleada y del proceso de consulta con la sociedad civil; una relación del contexto nacional para la protección y ejercicio de los derechos humanos; los progresos en la implementación de las obligaciones internacionales en derechos humanos; la identificación de logros, mejores prácticas, retos y limitaciones; y las prioridades nacionales claves, iniciativas y compromisos.

El Informe Nacional de Cuba suele respetar la estructura planteada en las guías generales, si bien la ejecuta de tal forma que siempre haya un espacio para la denuncia al bloqueo y la insistencia en la soberanía y autodeterminación de Cuba como nación. Este acápite puede quedar dentro de las limitaciones a la protección de los derechos humanos, como en el segundo ciclo, o como parte del marco jurídico e institucional, siendo el caso del Informe del cuarto ciclo.

Grafica Examen Periodico Universal de Derechos Humanos / Informe Cubano
Cantidad de términos por área, tipo de documento y sesión: Informe Nacional de Cuba.

En general, el informe cubano ha dado prioridad a los derechos económicos, sociales y culturales, que suelen mantenerse en primera o segunda posición. Dentro de esta categoría, se mencionan con especial peso los derechos históricos consagrados por la Revolución, como la salud, la educación y el trabajo.

Resulta interesante cómo el marco general para la aplicación, que contempla fundamentalmente el aparato legal, institucional y de cooperación de los derechos humanos, también suele estar entre las tres primeras posiciones.

Por ejemplo, una lectura más cercana del informe de Cuba en el cuarto ciclo muestra que los acápites Nueva Constitución de la República, 2019 y Otras normas relevantes, ambos sobre el sistema legal y jurídico del país, suman juntos cerca del 11% de todo el documento. Esto se explica con qué Cuba tiende a presentar su sistema legal y político como la principal garantía para el respeto y protección de los derechos humanos en el país.

Las otras partes del EPU

Formalmente, el último paso del EPU es el seguimiento e implementación de las recomendaciones. La ya mentada Resolución 5/1 del Consejo de Derechos Humanos (CDH) alienta a los países a implementar por completo los documentos de recomendaciones del EPU.

El número de recomendaciones generalmente depende del nivel de interés de otros países de la ONU y ONGs con respecto al país a revisión. Cuba es el país de Latinoamérica y el Caribe con mayor volumen de recomendaciones. Solo como referencia, los países con mayor volumen por región son, respectivamente, Egipto (África), China (Asia-Pacifico), Estados Unidos (Países Occidentales) y Rusia (Europa del Este).

A nivel internacional, según la Resolución, las recomendaciones aceptadas deben de ser implementadas por el gobierno del país a revisión, con el involucramiento activo de las partes interesadas, aunque esto no siempre ocurre, ni en el caso cubano, ni en otros a nivel global.

Existen diferentes reportes al respecto, pero, por lo general, puede afirmarse que las recomendaciones del EPU llevan a acciones específicas para su cumplimiento en tres cuartas partes de su total.

Por último, para el EPU se presenta un Resumen de Comunicaciones de Partes Interesadas, consistente en un reporte sumario de «información confiable y creíble» de ONGs.

Para hacer este análisis, clasificamos a las Partes Interesadas en cinco tipos distintos y reconocibles:

  1. Organizaciones de la sociedad civil cubana —con registro legal o no— reconocidas por el Estado Cubano; son de muy variado espectro (FMC, CTC, la Sociedad Cubana de Criadores de Búfalos, La Tizza…).
  2. Organizaciones de la sociedad civil cubana —dentro y fuera del país— no reconocidas como interlocutoras por el Estado cubano (Cubalex, Rialta, 4Metrica…).
  3. Organizaciones internacionales asociadas explícitamente con el Movimiento de Solidaridad con Cuba (Asociaciones de Amistad, Asociaciones de Solidaridad con, Secciones de la Sociedad Cultural José Martí, y ONGs cuyo contenido y métodos de trabajo se asocian directamente con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Instituto de Amistad con los Pueblos…), o cuyo discurso está alineado al que emplea el Estado cubano en su documentacion para el EPU.
  4. Organizaciones internacionales de derechos humanos (Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina…).
  5. Otras organizaciones internacionales, no directamente relacionada con el tema de los derechos humanos (Madres de Plaza de Mayo, la Asociación de Trabajadores de Farmacia de Epiro, CIVICUS…)

En el cuarto ciclo, participaron de la sociedad civil cubana reconocida por el Estado Cubano 122 organizaciones (24.4%); de la sociedad civil no reconocida por el Estado Cubano, 72 organizaciones (14.4%); de organizaciones internacionales asociadas explícitamente con el Movimiento de Solidaridad con Cuba, unas 110 (22.0%); de las organizaciones internacionales de derechos humanos, 31 (6.19%); y 166 (33.1%), consideradas como otras organizaciones internacionales.

Examen Periódico Universal Cantidad de partes interesadas por tipología.
Cantidad de partes interesadas por tipología.

Las organizaciones de la sociedad civil reconocidas por el Estado cubano y las del movimiento de solidaridad con Cuba suelen constituir el grueso de las firmantes, a lo largo de los cuatro ciclos. Sin embargo, esta preponderancia ha ido a la baja, pasando de un total conjunto de 362 (para un 77,5 %) en el Primer Ciclo, su punto más alto, a un 232 (para un 46,3%) en el cuarto ciclo.

La sociedad civil no alineada al Estado cubano, en cambio, ha experimentado un crecimiento constante, pasando de estar prácticamente ausente en el Primer Ciclo a incluir 72 organizaciones firmantes (para un modesto 14,4%) en el cuarto ciclo.

La participación mediante uno u otro tipo de comunicaciones varía en dependencia de la tipología de organización. Las organizaciones de la sociedad civil cubana no reconocidas por el Estado son quienes muestran una marcada participación mediante comunicaciones conjuntas; el 85.8% de estas aparece como firmante de al menos una comunicación conjunta. En el extremo contrario, las organizaciones directamente vinculadas con el Movimiento de Amistad con Cuba participan en un 92.3% de los casos como firmantes individuales.

Las recomendaciones

Los países pueden hacer dos cosas con las recomendaciones que les hacen: aceptarlas, o tomar nota. Lo primero se considera como un compromiso formal ante la comunidad internacional, que puede ser monitoreado, rastreado y exigido; lo segundo, no. Si bien formalmente no se supone que los países rechacen directamente recomendaciones, dado que la ONU alienta a que sean todas implementadas, en la práctica es un hábito común. No es exclusivo de una región o un corte político.

Cuba suele rechazar recomendaciones alegando motivos de orden interno o seguridad nacional o incompatibilidad con su sistema político. Al finalizar su cuarto EPU, el embajador cubano ante la ONU, Juan Antonio Quintanilla Román, dijo que había un «grupo» de recomendaciones —según reportes preliminares, la mayoría— que por su carácter «cuestionan el orden constitucional y legal refrendado por la abrumadora mayoría del pueblo, se sustentan en prejuicios y pretenden hegemonías ideológicas».

En total, durante sus primeros tres ciclos del EPU, Cuba ha recibido 720 recomendaciones. De ellas, no ha aceptado 141. De las que, por adición, ha rechazado de manera directa, las más han sido pertenecientes a las categorías «Derecho de reunión pacífica», con 22; «Reservas», con 32, y «Libertad de opinión, expresión y derecho al acceso de la información», con 45.

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Como ya se apuntó, los tres documentos son resultado de procesos complejos, y por lo mismo susceptibles de verse afectados tanto por los intereses y objetivos de sus emisores, como por los mecanismos que se emplean para recopilar y transmitir la información que en ellos aparece.

4 Visualizacion Posicion de area por cantidad de terminos y tipo de documento
Posición de área por cantidad de términos y tipo de documento.

Estas mediaciones influyen en el espacio que se le dedica a cada tema. En general, los tres documentos dan un peso considerable a los derechos civiles y políticos, estando esta categoría en primera posición excepto en el Informe Nacional de Cuba donde ocupa la segunda posición. Relevancia similar se le otorga a los derechos económicos, sociales y culturales.

Términos con más registros Examen Periódico Universal de Derechos Humanos.
Términos con más registros en la muestra, por tipo de documento. Primeras 20 posiciones.

Un acercamiento mucho más pormenorizado, a nivel de términos, muestra también matices de un texto a otro: por ejemplo, libertad es una de las palabras más mencionadas de los tres documentos en la categoría derechos civiles y políticos, si bien hay diferencias notables entre sus frecuencias, con la más baja en el informe cubano (49 menciones en el Informes del Alto Comisionado, 27 en el Informe Nacional de Cuba y 56 en el Resumen de las Partes Interesadas). Libertad aparece mencionada en especial en cuanto a los derechos de libertad de expresión, reunión pacífica, prensa, etc.

En los Informes del Alto Comisionado, tortura aparece mencionada 30 veces dentro de la misma categoría de derechos civiles y políticos, más de la mitad (54%) de las menciones que se hace de este término, en estos documentos.

Términos con más registros en la categoría derechos civiles y políticos área y tipo de documento
Términos con más registros en la categoría derechos civiles y políticos área y tipo de documento. Primeras 20 posiciones

Los documentos emitidos por el Alto Comisionado son, de hecho, los que más menciones hacen a tortura, siendo el octavo término más frecuente entre los cuatro ciclos, con 55 ocurrencias. Por contraste, en los Resumen de las Partes Interesadas solo parece 17 veces, mientras que los Informe Nacional de Cuba solo 5.

Su presencia puede explicarse como parte de las referencias a la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y su Protocolo facultativo, de su órgano de tratado (el Comité contra la Tortura), o como sujeto de mención.

Otro vocablo cuyo uso varía considerablemente de un texto a otro, si bien no de forma tan marcada, es salud: este ocupa la posición número 20 en el Informe del Alto Comisionado, la séptima en el Informe Nacional de Cuba y la decimocuarta en el Resumen de las partes. Esta frecuencia se entiende por lo ya visto sobre la relevancia que le da Cuba a los derechos económicos, sociales y culturales en sus informes, en especial aquellos que son considerados «conquistas de la Revolución».

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Pudiera resumirse de manera general, como conclusiones, que Cuba tiende a hablar de derechos «consagrados» al mismo tiempo que señala a su sistema legal y político como una de las principales garantías de los derechos humanos en el país… Además, pudiera decirse que los derechos civiles y políticos son un área de gran relevancia en todos los documentos. Por último, el carácter heterogéneo de las partes interesadas hace complejo analizar los Resumen de las Partes como textos, pues la diferencia de intereses, puntos de vista y enfoques afecta el uso de palabras de un tema a otro y de un ciclo a otro, si bien se mantiene a los derechos civiles y políticos como el área de mayor peso.

La inflación se desacelera, pero el costo de la vida sigue creciendo

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inflacion
Ilustración: Félix M. Azcuy

La inflación sigue sin control, no baja a pesar de que se tomó la sabia decisión de frenar los aumentos de precios y tarifas pronosticados para febrero y marzo.

A grandes rasgos, la inflación se entiende como el incremento generalizado de los precios promedio en un país durante un período de tiempo determinado. La tasa de inflación proporciona el cambio porcentual anual o mensual en los precios al consumidor en comparación con los del año o periodo anterior. Ese concepto indica perfectamente que en el caso que los salarios, jubilaciones, u otros ingresos no sean proporcionales a los precios crecientes —como es en Cuba— lo que se está produciendo es un deterioro del poder adquisitivo de la población.

En enero del 2024[1], continuaron creciendo los precios una vez más, pero a un menor ritmo que en diciembre del 2023, es decir se mantiene en un 31.69 interanual. Como siempre los alimentos marcan el ritmo con un índice del 671.85 o un crecimiento interanual del 37.30 %. Le siguen los gastos en restaurantes, hoteles y transporte.

IPC 2
Comportamiento del Índice de precios al consumidor (IPC) mensual (2010=100)

En cuanto al monitoreo de los precios que ofrece la Oficina Nacional de estadísticas, se tiene que la carne de cerdo fue el producto líder en el incremento de los precios de enero del 2024, llegándose a cotizar en la Habana hasta 680 pesos la libra. También veremos las diferencias a nivel de 3 provincias, La Habana en el occidente y la capital, y una provincia del centro y las más oriental del país. 

Hay diferencias y similitudes nacionales en la tabla, relacionadas entre otras causas en los diferentes niveles de ingreso por las provincias, no obstante, en todos los casos el precio para adquirir una cantidad de estos productos necesaria para garantizar una alimentación básica sobrepasa con creces el salario promedio en el sector estatal —4 219 según el último reporte disponible de 2022.

precios cuba
Precios máximos de algunos productos en La Habana, Sancti Spiritus y Guantánamo

También influye en esa inflación la cotización del dólar en el mercado informal, que tiene récords históricos constantemente. En la primera reunión del Consejo de Ministros de este año el ex ministro de Economía Alejandro Gil avisó que durante febrero presentarían propuestas para «redimensionar el mercado cambiario, la intervención del informal y el control del tipo de cambio en el país». El mes concluye sin que estas hayan sido siquiera explicadas o anunciadas en detalle.

tasa cambio informal
Tasa de cambio informal de pesos por dólar calculada por elToque a partir de anuncios en sitios de compra-venta

Una crisis estructural como la que experimenta la economía cubana, con recesión económica en los últimos 2 trimestres del 2023, junto a factores externos como el bloqueo de Estados Unidos, la carencia de divisas por desajustes o disminución de las exportaciones, aumento de precios internacionales de la mayoría de los alimentos que se importan, entre otros, ha afectado la oferta de bienes y servicios. Y por ende se ha traducido en el aumento de los precios de los productos en algunos mercados a los que accede la población, como los del mercado agropecuario y los informales.

No se debe olvidar que a la inflación se le han sumado los problemas derivados de la llamada Tarea Ordenamiento, ya que no se lograron las propuestas que dio aprobación a esa tarea inicialmente.

La complejidad de medir la inflación real en Cuba radica en la existencia de la variada circulación monetaria como los pesos cubanos, los pesos libremente convertibles por vías bancarias, y ahora recientemente los dólares bancarios de nuevo.

El costo de la vida

El costo de la vida es el monto de dinero necesario para sostener cierto estándar de bienestar, al poder permitirle a una persona pagar por los gastos básicos ordinarios de su día, tales como el alojamiento, la comida, el vestuario, los impuestos, cuidado de salud, entre otros.

Algo muy importante dentro ese parámetro es saber cuánto cuesta la canasta básica alimentaria o cesta básica alimentaria (CBA). Una conferencia de la Cepal la define como «el costo de adquirir los alimentos que satisfagan las necesidades de energía de la población manteniendo un perfil nutricional adecuado y en coherencia con los hábitos de alimentación».

Los productos a incluir en dicha canasta varían en dependencia de las costumbres alimentarias de cada país, y por supuesto, el poder adquisitivo de la población. Un informe del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá asume que la CBA promedio puede estructurarse de la siguiente forma:

  • Productos lácteos: Se incluyen leches y quesos de todo tipo, además de la crema.
  • Huevos:  Huevos de gallina y otros si los hubiere en el patrón de gasto en alimentos.
  • Carnes: De todo tipo y cortes (res, cerdo, pollo, mariscos y pescado, embutidos)
  • Leguminosas: Frijoles, lentejas y otras.
  • Cereales:  Se incluyen cereales en grano y derivados, como tortillas de maíz, panes, pastas, cereales de desayuno, y otros.
  • Azúcares:  Azúcar blanca, panela, mieles, jarabes, confites y otros dulces.
  • Grasas:  Aceites, margarina, mantequilla, manteca, mayonesa.
  • Verduras y hortalizas:  Se incluyen todos aquellos productos que la población toma como verduras (güisquil o chayote, papa, yuca, zanahoria, tomate, etc.) y las que se consideran como hortalizas para ensaladas crudas.
  • Frutas:  Todas las frutas, inclusive las musáceas (bananos y plátanos).
  • Miscelánea:  Aquí se incluyen todas las bebidas, los alimentos procesados que se consumen con frecuencia como son las sopas deshidratadas y las salsas; también los alimentos que se adquieren para consumo inmediato y no pueden ubicarse específicamente en ninguno de los grupos anteriores (comidas rápidas y otras comidas).

Determinar el costo de la vida y de la CBA en Cuba es muy complejo, teniendo en cuenta la variedad de mercados y de precios, las singularidades del país, y la gran desigualdad de ingresos existentes. Pero en una mirada sin mucha profundidad a los precios registrados por la ONEI en enero de 2024 permite concluir que —a pesar de las gratuidades que aún se mantienen— la familia cubana tiene un elevado déficit de ingresos monetarios, para tener una alimentación normal.

Asimismo, al haber mercados en diferentes monedas o necesidades de divisa, se tiene que acceder al mercado informal, ya que el Estado no garantiza las cantidades que la población necesita, y las colas digitales para cambiar pueden durar meses.

Para un análisis muy conservador de una canasta básica alimentaria según el concepto ya referido solo incluiré el mínimo necesario para la subsistencia de 2 personas. Se asumieron los precios máximos que publica la ONEI para la provincia de la Habana, que no distan considerablemente de los existentes en el resto de las provincias.

La tabla nos muestra que solo con una pequeña selección de productos y cantidades, para adquirirlos se necesitan 19 975 CUP mensual muy distante de los ingresos de los cubanos promedio.

ProductosPrecio NormadoOtros MercadosTotal
Arroz / 7 libras normado y 7 mercado7017501820
Aceite / 1 litro y uno en el mercado libre20600620
Huevos / 1 cartón de 3010.530003010
Frijoles colorados / 3 libras1016501660
Carne cerdo / 4 libras27202720
Pollo / paquete de 5 libras3513001325
Café / 1 normado y 3 mercado mezclado20800820
Tomate / 3 libras540540
Plátano / 5 libras450450
Boniato / 3 libras240240
Guayaba / 3 libras390300
Queso blanco / 2 libras12401240
Perro caliente / 1 paquete250250
Leche / 1 kg23002300
Cebolla / 2 libras800800
Verduras600600
Pan / 1 normado y 1 en el mercado libre por 30 días3012501280
Total19975
Fuente: ONEI. ANEXOS ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR BASE DICIEMBRE 2010 República de Cuba Edición enero 2024

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Solo es posible atenuar la actual inflación cubana, que va en ascenso, con una mayor producción de bienes y servicios. Para esto tendrá que estar relacionada con las soluciones pensadas y con el plan nacional del gobierno que se ha anunciado. Se insiste en suprimir las trabas que frenan la producción, pero aún no se observan los resultados. Mientras se apuesta por la gradualidad en las decisiones, la economía continúa retrocediendo.

Un aumento significativo de las mipymes productivas e incluso las que se dedican al comercio minorista pudiera contribuir a bajar los precios en la economía hasta un cierto nivel, porque si ellos importan materias primas o productos, y las divisas para adquirirla la compran en el elevado precio del mercado informal, poco pueden hacer para bajar los precios de los productos que más consume la población.

Hoy existen 10 400 mipymes casi todas privadas, pero se debe recordar que en 1968 se nacionalizaron más de 60 000 entidades privadas, lo cual indica que el país podría tener la capacidad de que funcionen más de 100 000 empresas en este sector, es decir aún estamos al 10 % de lo que había hace 56 años.

En definitiva, la hiperinflación llegó a Cuba, y hay que intentar bajarla. Pero eso supone audacia y romper dogmas. Obviamente, la voluntad y las exhortaciones no la va a resolver. Son problemas económicos que solo se superan con soluciones económicas.


[1] ONEI. NOTAS METODOLÓGICAS ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR BASE DICIEMBRE 2010 República de Cuba Edición 2024. Índice de precios al consumidor enero 2024.

¿Feria del Libro o feria de las vanidades?

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Feria del Libro
Ilustración: Félix M. Azcuy

Hace unos meses, el artículo El estado del libro en Cuba abordó la situación del libro como objeto de deseo inaccesible para la mayoría del público lector. Se destacaba, entre otros factores, el alza en los precios y la falta de un mercado constante y variado en la Isla. Varios años atrás, las necesidades literarias de esos mismos lectores se resolvían anualmente, al menos de forma paliativa, con la Feria Internacional del Libro de La Habana, sin embargo, ya este evento tampoco satisface las exigencias del público lector, sea capitalino o provinciano.

Desde el 2020, en su última edición precovid, la también llamada «Fiesta del libro», presentaba inequívocas evidencias de un desgate ya insalvable. Si bien durante las primeras dos décadas del siglo XXI hubo un alza en la producción, distribución y venta de libros, tras la debacle que representó el Periodo Especial para la industria editorial, llegada la tercera década, los problemas con los insumos —sobre todo el papel—, condujo a muchas editoriales a replegarse y realizar pocas tiradas anuales o vivir de lo que quedaba en el almacén. Muchos de los libros lanzados en ese momento y vendidos por primera vez en aquel año, tenían como fechas de edición los años 2017 y 2018. La situación no representaba un gran problema porque la Feria aún llenaba el recinto de la Cabaña con miles de lectores buscando todo tipo de literatura.

Desde el 2020, en su última edición precovid, la también llamada «Fiesta del libro», presentaba inequívocas evidencias de un desgate ya insalvable.

En 2021 la incidencia mundial de la pandemia obligó a que el evento no se realizara y que en 2022 se hiciera en la última semana de abril. Esa edición, dedicada a México, mostró el aumento de las necesidades de lectura en muchos cubanos, producto del confinamiento. Sin embargo, no era difícil percibir que el ICL realizó un grandísimo esfuerzo para que la cita aconteciera, evitando así suspenderla dos años seguidos. Para el 2023, cuando la invitada de honor fue la República de Colombia, se hizo notable la falta de ejemplares publicados en Cuba de los libros de Gabriel García Márquez, que ya se habían editado en décadas anteriores y tenían esperanzados a muchos lectores. También fue muy ilustrativo que, pese al esfuerzo de extender la cita literaria a varias subsedes, pasó sin penas ni glorias en el imaginario popular.

Llegados a este 2024 y a su edición XXXII, el legendario Castillo de San Carlos de La Cabaña acoge por vigésimo cuarta ocasión la cita. Dedicada a la República Federativa de Brasil (que repite como invitada luego de 2005), las opiniones sobre el evento van en contraste con los recuerdos de los que, hace más de 15 años, asisten al encuentro en busca de nuevas experiencias literarias.

Varios son los problemas que comentan quienes salen de la fortaleza colonial sin apenas nada en las manos. Sin embargo, coinciden en una situación que es tal vez el centro de todas las dificultades: el precio de los libros. Producto del proceso iniciado en 2021 y conocido como Tarea Ordenamiento, el peso cubano —y todo lo que él significa— ha entrado en una situación inflacionaria que lo devalúa día por día, por lo que la compra de libros en moneda nacional representa un desafío para el bolsillo de muchos asistentes con respecto, digamos, al año anterior —aunque ya estábamos en la escalada inflacionaria.

El precio de los libros es tal vez el centro de todas las dificultades.

Valga solo un ejemplo: las historietas, que siempre se comercializaron con el valor de siete y hasta 10 pesos, en esta ocasión fluctúan entre los 30 y los 50, un precio que, sin embargo, comparado con las ofertas de expositores no cubanos, puede considerarse muy barato.

La presencia de editoriales extranjeras, lo que algunos califican como el salvavidas de las Ferias del Libro, no ha aliviado esta situación; todo lo contrario. Por un lado, se ha reducido su capacidad de venta —producto de la propia inflación—, lo cual los ha obligado a traer títulos de salida asegurada: clásicos como 1984, Orgullo y Prejuicio o La Náusea. Esto limita la capacidad de enriquecimiento intelectual en los asistentes y reduce el espectro de la diversidad literaria.

El otro factor de peso es la equiparación de precios en los libros de facturación extranjera a la tasa de cambio informal, de 1USD x 300CUP en el momento de escribir este texto. Aplicando esa lógica, hay libros —sobre todo de la plataforma Wattpad— que cuestan entre los 6 000 y 10 000 pesos. Esto, obviamente, beneficia muy poco al lector constituido, y al lector en potencia prácticamente lo destierra; pero también afecta a los vendedores que, luego de terminar el evento, se ven obligados a dejar la mercancía que no ha vendido por el costo que representa para ellos llevarla de vuelta; este ha sido el caso de expositores españoles y alemanes en citas anteriores.

Pese a todo, la pérdida más grande es para la Feria del Libro en sí misma, como representante unívoco del proceso de promoción de la lectura.

Varios visitantes comentaron a LJC que se ha relajado la vigilancia y el control de los adolescentes que, sobre todo, asisten al recinto ferial como si se tratase de un simple parque de diversiones. Las riñas y gritos han sido más usuales este año que en ocasiones anteriores. Tal vez pocos recuerden que la edición del año 2018 fue considerada La Feria de las Bocinas, debido a la cantidad de jóvenes que asistieron como si de una fiesta se tratase. Bajo ninguna de esas condiciones, sin embargo, podemos considerar admisible que el evento se convierta en un parque temático donde se vaya a beber alcohol, se tapice el suelo de colillas de cigarro y cada dos pasos se sienta el sonido estridente de alguna bocina. Más bien, lo que amerita la Feria es pensar mejor en el diseño de espacios según las necesidades del público, como el evento de importantísima relevancia cultural que es.

La Feria debe pensar mejor en el diseño de espacios según las necesidades del público.

Algunos de los entrevistados consideran que, precisamente sabiendo que este tipo de público sería mayoritario en esta ocasión, y que el acceso a los bienes y útiles escolares son escasos, este 2024 ha sido un año de claro desequilibrio entre las ofertas literarias y el material de oficina. Resulta curioso cómo ya desde 2020 ha ido cambiando la imagen de la Feria: para muchos no es, sobre todo, una oportunidad de encontrar libros, sino de conseguir los materiales necesarios para la escuela, en especial para la enseñanza primaria.

La cuestión problemática aquí no es que existan dichos stands, sino que debe cuidarse que en el año próximo el evento no se transforme en un híbrido donde la presencia del libro sea meramente ilustrativa y una justificación para la venta de otro tipo de artículos.

Ahora bien, nadie tuvo reparos en considerar a las posibilidades de comida como el mejor servicio. Tanto fuera como dentro de la misma fortaleza, hay decenas de carpas con las más variadas ofertas gastronómicas, con precios igual o similares a los del resto de la ciudad. Desde las ya tradicionales frituras de maíz, hasta los helados de Ela y Paleta. Otro de los servicios que, lejos de ser problemático funciona con muchísima calidad, es la transportación.

No hay dudas de que la Feria es el evento cultural más grande e importante de Cuba, pero acercarse hoy a él significa acercarse a la realidad de un país que presenta una crisis de lectores preocupante. Este espacio, que debía concentrar a la familia cubana en busca del conocimiento, la diversión y el placer —como lo fue hace años atrás— ahora es una versión muy deteriorada de lo que llegó a ser.

En esa línea, quienes conversaron con LJC propusieron posibles soluciones para que la cita literaria no siga decayendo ante la mirada de quienes crecieron como lectores, gracias a ella. Una es que se realice cada dos años, de forma que el ICL y el Ministerio de Cultura tengan el tiempo preciso y la calma suficiente para organizar un sistema de edición e impresión menos torpe en cuanto a selección de autores y distribución. Esto también aligeraría la maratónica labor de las editoriales durante los dos meses previos al evento.

Otra de las ideas es rescatar el área de diversiones —con aparatos incluidos— y darle un enfoque literario en cuanto a juegos de participación y competencia. De esta manera los jóvenes pudieran insertarse de otra manera en el universo del libro y la literatura. Finalmente, sería preciso analizar cómo detener la presencia de bebidas alcohólicas, el ingreso de personas en estado de embriaguez y la posición de los guardianes del orden público ante estas situaciones.

¿Cómo podría ocurrir una amnistía o indulto a los presos del 11j?

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amnistia indulto
Ilustración: Félix M. Azcuy

La amnistía o el indulto para los presos de los disturbios del 11 de julio de 2021 ha sido un reclamo recurrente por parte de varios familiares de los manifestantes, activistas políticos y organizaciones de la sociedad civil independientes al Estado cubano.

Con el objetivo de promover un debate informado sobre el tema y arrojar luz sobre puntos que a menudo se prestan a confusión, La Joven Cuba consulta la opinión del jurista Luis Carlos Battista, Licenciado en Derecho por la Universidad de La Habana, y máster en Derecho por las universidades Georgetown, en Washington DC, y Salamanca en España. Actualmente se encuentra realizando estudios de doctorado en la Universidad de Salamanca.

¿Qué conceptos se manejan en las ciencias jurídicas alrededor de la amnistía? ¿Es el reconocimiento por parte del Estado de un proceso penal injusto o el olvido de un delito por circunstancias que lo ameritan?

Las figuras de la amnistía o el indulto son tan antiguas como el Derecho Penal mismo. Ambas surgen de lo que, en los estados monárquicos absolutistas, era llamado el perdón o gracia del soberano. Así, el soberano juzgaba, o se hacía en su nombre, y la familia del juzgado apelaba a ese mismo soberano para obtener un perdón, no en pocas ocasiones a cambio de favores económicos.

Ahora bien, con el auge de las ideas liberales, y el desarrollo de la doctrina de tripartición de poderes por Locke y Montesquieu, la amnistía y el indulto comienzan a concebirse como figuras utilizadas por un poder para corregir los excesos de otro poder. Debemos recordar que bajo la tripartición de poderes utilizadas en los Estados modernos, la función estatal se divide en tres poderes: el legislativo, el ejecutivo, y el judicial. En definitiva, un poder que dicta las leyes, otro que las ejecuta, y otro que las interpreta.

Asimismo, el Derecho Penal se conoce como un Derecho de ultima ratio; es decir, un derecho al cual se debe acudir solo en última instancia, precisamente por la severidad de las sanciones que impone: por lo general la privación de libertad, o incluso de la vida. Alexander Hamilton decía en uno de sus escritos de The Federalist que: «El Código Penal de cualquier país contiene tanta severidad necesaria que, sin un fácil acceso a excepciones en favor del culpable infortunado, la justicia adquiriría un rostro demasiado sanguinario y cruel».”[1]

Tal como promulga Hamilton, la amnistía y el indulto se establecen como válvula de escape para reparar las injusticias que pudiera presentar cualquier código penal,[2] incapaz de valorar en su texto escrito, la total expresión de la riqueza de la vida. Por ello se entiende que el principio de oportunidad —la posibilidad que tienen el Estado de perseguir o no hechos punibles por el Código Penal— está también representado en ambas figuras.

Una mención debe hacerse sobre el momento en que se ejercitan estas figuras. Cuando el ejercicio del indulto o amnistía es posterior a la imposición de la pena, el juicio de reproche penal y social se ha efectuado, y el perdón viene a aligerar esta misma pena impuesta. Sin embargo, si el perdón se efectúa antes del juicio y la imposición de la pena, lo que se viene a evitar es precisamente ese reproche jurídico a los sujetos encausados.

Ahora bien, el indulto y la amnistía tienen características distintas. Usualmente, el indulto es reservado al jefe del Estado y tiene una connotación de perdón. De manera simple, esto significa que se conmuta la pena, pero no la decisión judicial de culpabilidad, cuando la hubiere. Sin embargo, la amnistía por lo general tiene rango y fuerza de ley y viene a representar una especie de olvido penal, borrón y cuenta nueva, dicho de una manera más académica, tabula rasa.

En Cuba, la Constitución de 2019 establece que el indulto es reservado para el presidente de la República entre las atribuciones conferidas por el artículo 128, inciso u. Este inciso indica que el jefe de Estado también puede solicitar a la Asamblea Nacional la concesión de amnistías, atribución que la Constitución le reconoce a este órgano en el mismo inciso del artículo 108.

¿Qué significa esto? Que la Constitución cubana le confiere al presidente cubano la posibilidad de indultar a su libre arbitrio a las personas que este considere. No es necesario que justifique jurídicamente su decisión, o que tenga que buscar el beneplácito de otro órgano. Por otro lado, aunque pudiera solicitar la amnistía de un condenado o un grupo de estos, es la Asamblea Nacional quien deberá aprobar esta, con la implicación usual del extremadamente y acostumbrado lento proceder del órgano legislativo cubano.

Uno de los principales argumentos en contra de las amnistías es que desacreditan al sistema judicial pasando por encima de una sentencia firme dictada por un juez. ¿Qué piensa sobre ello?

Como comenté anteriormente, se entiende que la amnistía está incluida en el principio de oportunidad del Derecho Penal, que engloba la arbitrariedad (entiéndase la voluntad) del Estado de perseguir o no un hecho punible. La vida y el interés general son muy ricos como para intentar restringirlos en el texto legal breve y conciso de los códigos penales.

Disímiles hechos pueden influir en la decisión de conceder un indulto o amnistía. Por ejemplo, en los últimos años en España se ha indultado a varias víctimas de violencia de género que terminaron la vida de sus abusadores. No obstante, lo más usual es que estos se concedan por motivos políticos fruto de una presión social o como instrumentos de negociación política. No podemos olvidar que el Derecho es el instrumento de la política.

Cuba ha tenido antes otras amnistías o liberaciones de presos políticos en diversas circunstancias muy distintas. Se pueden poner como ejemplo la realizada por Batista el 15 de mayo de 1955 a los asaltantes del Moncada, la ocurrida en 1978 durante el acercamiento de Fidel Castro y Jimmy Carter o la más reciente liberación llevada a cabo durante el deshielo con Obama y Raúl Castro en 2015. Más allá de lo distante en el tiempo ¿Pudieran encontrarse elementos generales comunes que motivaran estas acciones?

El componente principal en estos casos es el uso político de la figura de la amnistía o el indulto, algo totalmente válido. Las condiciones políticas pueden variar desde el momento en que los tribunales dictan la condena al momento en que se valora la posibilidad de conceder un indulto o amnistía.

El gobierno cubano, de manera general, ha sido reticente al uso de amnistías, dada la implicación de tabula rasa que entrañan y sobre todo, que se interpretaría como una corrección política para un sistema poco dado a las autocríticas ideológicas. No obstante, desde el 2010 han utilizado, en al menos cuatro ocasiones (Decreto 1 del 2011, Decreto 1 del 2015, Decreto 1 del 2016, Decreto 1 del 2019), la figura del indulto para liberar a cientos de sancionados en medio de un contexto de negociaciones políticas con el gobierno de España o Estados Unidos, o a petición de la Santa Sede. Como mencioné anteriormente, el indulto implica un perdón, pero no el olvido penal de la amnistía.

Recientemente se ha hecho visible la carta de familiares de presos por la causa del 11-J a la diputada Ana María Mari Machado pidiendo que utilice la iniciativa legislativa para proponer una amnistía a quienes fueron enjuiciados por diversos delitos a raíz del conocido estallido social. ¿Qué condiciones cree que sean necesarias para que el Estado cubano decida liberar a dichos presos? ¿Qué incentivos y frenos pudiera tener para hacerlo en este momento?

El análisis de una liberación para los presos del 11-J debe ser analizada en su contexto político y social. La protesta sucedida el 11 de julio es histórica por la extensión multitudinaria que adquirió y la debilidad del gobierno cubano que mostró. En primer lugar, la participación de decenas de miles de personas, como mínimo, a lo largo y ancho del país en una concentración antigubernamental es algo sin precedente en la historia de la Revolución Cubana. En segundo lugar, es innegable que hubo hechos vandálicos, en algunos casos como expresión de la protesta, y en otros que se utilizó los propósitos legítimos de la protesta como medio para encubrir acciones violentas ajenas al espíritu de esta. En tercer lugar, está la reacción nerviosa del gobierno cubano en la figura de su primer mandatario, ordenando reprimir la protesta de manera violenta, sumado a la utilización de medios y equipos de represión adquiridos en medio de una crisis económica crónica.

Por otro lado, el discurso abiertamente clasista de la élite gubernamental cubana, la detención de cientos de manifestantes, en algunos casos menores de edad, y la imposición de penas cercanas a los 25 años de privación de libertad han creado una conmoción en la opinión pública cubana y la comunidad internacional. Asimismo, la gran mayoría de los condenados provienen de los sectores con mayor pobreza en Cuba. A esto se suma, en medio de una «situación coyuntural» sin visos de mejora, los excesos y ostentaciones de algunos dirigentes y sus familiares. Todo ello pone en duda la imagen de «una Revolución para, por, y con los humildes» que siempre ha intentado mostrar el Estado cubano de cara a la comunidad internacional, en especial a los partidos y movimientos de izquierda en el mundo.

En el contexto social, el gobierno cubano ve fracasado sus intentos de reanimar una lisiada economía bajo fórmulas de control estatal. Ello, amen de las sanciones externas, es consecuencia de sus propias limitaciones ideológicas, imposibilitado de entender la economía descentralizada, multisectorial e interconectada que prima hoy en el mundo. A pesar de ello, conoce el descontento que existe, y la baja aprobación que tiene en determinados sectores poblacionales.

Luis Carlos
Luis Carlos Battista

De esta manera, estas sanciones tan elevadas a los participantes en la protesta del 11-J se erige en una advertencia hacia nuevos intentos de protesta. Personalmente, pienso que una amnistía es poco probable, dada la connotación de reparación penal que implica la figura. En ello influye que la discusión de una Ley de Amnistía implicaría un debate en el plenario de la Asamblea Nacional que revisitaría las causas que desataron esta protesta y por tanto implicaría reavivar discusiones sobre el estado económico y social del país. No creo que el Buró Político se sienta cómodo revisitando el tema.

La figura del indulto es más probable si analizamos los precedentes históricos. No obstante, hay elementos que deben ser analizados. En primer lugar, Miguel Díaz-Canel tendría que poder exhibirlo como una victoria; tal vez presentándolo como una oportunidad para demostrar la «fortaleza de la Revolución». Sin embargo, no podemos olvidar que esta protesta pudiese ser interpretada como una vergüenza para los nuevos cuadros frente a figuras nonagenarias en aparente retiro. Por ello habría que observar si el indulto fuese percibido como una señal de debilidad frente a unos antecesores que, en su vida política, no tuvieron que enfrentar un jaque de este tipo. De cualquier manera, el gobierno cubano, en especial el presidente, no verá necesidad para un indulto si no existe una presión sostenida de la opinión pública cubana o la comunidad internacional.

Además de la presión política, pudiera ocurrir un indulto si existiese una ventana de oportunidad para el gobierno cubano. Por ejemplo, recientemente hubo varios acuerdos realizados entre el gobierno venezolano y la Administración Biden que incluyó un intercambio de prisioneros y el relajamiento de las sanciones estadounidenses a cambio de medidas que previsiblemente hubieran podido mejorar el estado de la democracia en Venezuela.

Siguiendo esta lógica, un indulto sería posible en medio de un acercamiento con el gobierno norteamericano, o si otros actores internaciones con intereses e interlocutores en la Isla intercedieran a cambio de beneficios económicos o políticos para el gobierno cubano.

Ello no sería inédito. Por citar un ejemplo, es costumbre que, ante la visita papal a un país, se indulte a personas sancionadas ante la solicitud de la Iglesia Católica. No obstante, el precedente más semejante a la situación actual ocurrió a finales de la década de 2010. Raúl Castro emitió un indulto a decenas de prisioneros políticos gracias a los buenos oficios de la Santa Sede, representadas por el fallecido Cardenal Jaime Ortega y Alamino, y Monseñor Dionisio García Ibáñez, arzobispos de La Habana y Santiago de Cuba, respectivamente, y el gobierno español, representado por su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. El quid de ese pro quo fue la derogación de la Posición Común de la Unión Europea hacia Cuba iniciada en 1996.

¿Cree que una amnistía ayudaría a un proceso de reconciliación nacional en las circunstancias actuales? ¿Por qué?

Un proceso de amnistía, o el de indulto, cuando las penas tienen connotaciones políticas o existe división social, sirven para ayudar a cerrar heridas y pasar página. O sea, mirar a futuro. Sin embargo, el Estado, que al final es quien tiene el poder público político, debe estar interesado en pasar página y enfocarse en otros temas de actualidad nacional. Tal es el caso actual en España, donde el gobierno del PSOE, tras haber indultado a los principales líderes, intenta sacar adelante una ley de amnistía para todos los participantes en una serie de acciones realizadas con el objetivo de alcanzar la secesión de Cataluña del Reino de España.

Al igual que en Cuba, durante las protestas en medio de un referéndum no autorizado por el Estado español, hubo acciones de violencia por parte de los secesionistas y de las fuerzas represivas del Estado. En esta ley de amnistía en España también estarían incluidos miembros de las fuerzas del orden que fueron juzgados por realizar acciones de violencia que excedían su función policial.

A diferencia del PSOE, lamentablemente no creo que la dirección del PCC tenga interés en cerrar este capítulo doloroso para muchas familias. Como mencioné anteriormente, las elevadas penas impuestas sirven de recordatorio para opositores y disidentes en medio de un contexto donde los fracasos del gobierno quedan expuestos a simple vista, y se agravan por día.

A ojos del gobierno cubano, aplicar una amnistía o indultos masivos para los participantes en las protestas sería claudicar a una medida de disuasión represiva en un contexto de profunda incertidumbre y descontento social, y abrir la puerta a nuevas acciones con el cambio de régimen como objetivo o tener que abrir nuevos espacios democráticos en el país.

En medio de todo esto, es irónico que exista una gran semejanza entre Cuba y Estados Unidos. Ambos países se encuentran entre las naciones del mundo con tasas de mayor población penal per cápita. En mi opinión, además de abogar por la amnistía de los participantes en la protesta del 11-J, es necesario reformar el sistema penal cubano.


[1] “The command of the Military and Naval Forces, and the pardoning power of the Executive”, New York Packet, núm. 74, Jueves, 25 de marzo de 1788, citado por Rosell Corbelle, Alba. El principio de oportunidad en el Proceso Penal: entre el Derecho y la Política. Tirant lo Blanch, 2024.

[2] Rosell Corbelle, Alba. El principio de oportunidad en el Proceso Penal: entre el Derecho y la Política. Tirant lo Blanch, 2024, pág. 430.