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Economía cubana en tiempos de crisis. Perspectivas económicas para 2023

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Economía cubana
(Imagen: Wimar Verdecia / LJC)

Para 2023, la CEPAL (2022a) proyecta un crecimiento del PIB cubano de 1,8%, menor al 2% de 2022 e inferior a la tasa de crecimiento proyectada para veintiséis países de América Latina y el Caribe; solo en cinco  de ellos el crecimiento fue menor que el de Cuba. En su informe económico ante la ANPP, el 12  de diciembre de 2022, el ministro Gil (2022c) estimó que el PIB crecerá 3% en 2023; esto es 1,2 puntos porcentuales mayor a la proyección de la CEPAL.

Hasta que no salga el Anuario Estadístico de 2023 (las estadísticas macroeconómicas y del sector externo en el otoño), no es posible evaluar la confiabilidad del pronóstico oficial para 2022 y mucho menos para 2023. En esta sección se identifican factores positivos y adversos para una potencial recuperación económica en 2023.

Factores positivos

Las conversaciones entre los gobiernos de Biden y Maduro, aupadas por el restablecimiento del diálogo de este último con la oposición, han resultado en un relajamiento temporal de las sanciones sobre la exportación de petróleo venezolano a los EE.UU., interrumpidas por Trump desde 2019. Además, el Departamento del Tesoro de los EE.UU.  otorgó una licencia a la compañía Chevron por seis meses para que resuma la producción de petróleo en Venezuela;  sus utilidades  se asignarán l al pago de la deuda venezolana con Chevron, ascendente a US$4.200 millones (no pueden ir a PDVSA).

Se estima que estas medidas podrían incrementar gradualmente la producción del crudo venezolano a 1,5 millones de barriles diarios (Wilner y Delgado, 2022). Ellas facilitarían cierta recuperación económica en ese país,  lo que haría más fácil el suministro de petróleo a Cuba y su potencial incremento,  y contribuiría a aminorar la crisis energética y los apagones en la Isla.

Dos cautelas: primero, si Venezuela reanuda el suministro de petróleo a EE.UU., esto limitaría su capacidad de proveer el crudo a Cuba. Segundo, Maduro ha exigido que se eliminen todas las sanciones impuestas por Trump antes de iniciar las conversaciones, a la par que el gobierno de Biden ha dicho que las sanciones permanecerán.

La licencia a Chevron puede ser suspendida en cualquier momento por la administración estadounidense. Por otra parte, si las actuales conversaciones sobre migración cubana hacia los EE.UU.  resultaran exitosas,  podría abrirse un camino, aunque difícil, para que otras sanciones impuestas por Trump a Cuba fuesen suspendidas por Biden. De manera que estos dos factores positivos dependerán en gran medida de cómo actúen los gobiernos de Venezuela y Cuba.

Las exportaciones de servicios, principalmente médicos (primer ingreso en divisas de Cuba) cayeron 49% en 2018-2021 y esto fue la causa de que, por primera vez en el siglo XXI, el país tuviera un déficit en la balanza comercial de bienes y servicios. Si las conversaciones entre EE.UU. y Venezuela tienen éxito y mejorara la economía venezolana, el gobierno de Maduro probablemente aumentaría la compra de servicios médicos que ha caído por la crisis del país bolivariano, pero con los limitantes antes señalados.

En 2022, México firmó un acuerdo con Cuba para la contratación de 500 médicos; basado en un convenio previo  de 2020, el gobierno mexicano pagaría US$6,2 millones por tales servicios para combatir la epidemia de Covid-19 («Llegan los primeros médicos…», 2022). La elección de Lula en Brasil levantó esperanzas de que restablecería la compra de  servicios médicos cubanos que fueron eliminados bajo Bolsonaro, dicho programa pagaba 85% de los ingresos al gobierno, 10% a  los médicos y 5% a la Organización Panamericana de la Salud (ver factores adversos).

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El presidente López Obrador informó sobre la contratación de 500 médicos provenientes de la isla caribeña bajo el supuesto de que en México hay una carencia en el personal de salud (Foto: Reuters/Daniele Mascolo)

Las remesas externas (segundo ingreso en divisas), que tuvieron su punto más bajo en 2021 con US$1.084 millones, habían crecido y se proyectaba que llegarían a US$2.000 millones en 2022 debido a los envíos por plataformas digitales independientes. Un incremento de viajes a Cuba permitiría un mayor número de mulas que llevan remesas.

Salvo que ocurra un fuerte rebrote de Covid-19 en el mundo, es de esperar que el turismo extranjero (tercer ingreso en divisas) continúe creciendo en Cuba. Es muy probable que a fines de 2022 hayan visitado  la Isla un total de 1,6 millones de turistas, lo  que aumentaría el ingreso bruto de la industria a US$1.800 millones. Si en 2023 el número de turistas crece a 2,7 millones, el ingreso bruto ascendería a unos US$3.000 millones (o US$1.200 millones de ingreso neto).

Una de las medidas propuestas por el gobierno para aumentar el ingreso neto del turismo, es reemplazar parte de las importaciones para dicha industria por un aumento de la producción interna (MEP, 2022). No obstante, lo último requeriría reformas en el sector agropecuario y manufacturero más drásticas que las contempladas por el gobierno, y que son discutidas más adelante.

En anticipación al probable incremento del turismo, se está desarrollando una actividad constructiva en la Habana Vieja encaminada a la reparación de hoteles, restaurantes y otros negocios frecuentados por los visitantes. Si las conversaciones sobre migración fueran exitosas, quizás Biden flexibilice las restricciones impuestas a los viajes a Cuba.

Para  tomar ventaja de los altos precios del azúcar y el níquel en el mercado mundial, el gobierno cubano tendría que invertir más en estos sectores. Respecto al níquel, se firmó en octubre de 2022 un acuerdo con la compañía canadiense Sherritt International (principal extractora) a fin de que en el plazo de cinco años, la empresa mixta de Moa, en Holguín, priorice los pagos de dividendos en forma de cobalto terminado a cada socio y la parte correspondiente a Cuba se asigne a Sherritt para el pago de la deuda pendiente de US$260 millones.

El presidente de la corporación canadiense, Leon Binedell, ha declarado que si se reembolsara totalmente la deuda, expandirá «agresivamente» el negocio, o sea, invertirá para incrementar la producción («El gobierno cubano pacta con Sherritt…», 2022).

A fines de 2021 se eliminó el requisito de  participación cubana mayoritaria en los negocios de turismo, biotecnología y comercio mayorista (Rodríguez, 2022a). Otra medida permite la inversión extranjera en empresas privadas micro, pequeñas y medianas  (MPYMES). Estos son pasos importantes pero es temprano para evaluar sus resultados.1 

En septiembre de 2021, el gobierno autorizó la creación de (MPYMES), una medida reclamada por mucho tiempo. Un año después, solo habían sido aprobadas 5.061 de estas empresas: 20% micro, 56% pequeñas y 24% medianas (Pérez-Villanueva, 2022). Gil (2022c) ha dicho que el sector no estatal, incluidas las MPYMES, es el más perjudicado por la crisis porque no puede beneficiarse de los subsidios fiscales a las empresas estatales. Es esencial facilitar la creación de estas empresas y darles el apoyo necesario en términos de recursos, entrenamiento, etc., a fin de que jueguen un papel importante como ocurre en otras economías socialistas como China y Vietnam.

En 2022 el gobierno aprobó setenta y cinco medidas para avanzar en la recuperación de la economía. Varias de ellas son metas generales que han estado en planes anteriores y carecen de políticas concretas, por ejemplo: incrementar los ingresos en divisas «implementando las acciones que sean necesarias», ejecutar un programa para la disminución gradual del déficit presupuestario y alcanzar el equilibrio financiero interno, incorporar los resultados de la ciencia y promover la innovación.

Otras medidas son importantes y concretas pero no están aún en vigor: establecer un marco regulatorio para la inversión extranjera con el sector privado; avanzar en la constitución de empresas mixtas estatales-privadas; crear mercados mayoristas y minoristas para inversionistas extranjeros (MEP, 2022; Pérez Villanueva, 2022). Entre ellas  está la de «incentivar especialmente el surgimiento de MPYMES estatales orientadas a la exportación», lo cual podría haberse hecho por MPYMES privadas. Algunas medidas se analizarán en el resto de esta sección. Es imposible juzgarlas hasta que se hayan implementado y pueda hacerse una evaluación de su desempeño e impacto en la economía.

Después de varios años en que el gobierno impuso límites estrictos a los viajeros que trajesen alimentos, medicinas y otros bienes de consumo, penalizando el excedente con fuertes impuestos la crisis y fuerte escasez le obligó a levantar parcialmente esas restricciones, de forma que la población puede importar ciertos bienes y no se cobrará arancel a los viajeros por alimentos, medicinas y artículos de aseo personal (también plantas eléctricas por un período).

Sin embargo, esta decisión fue precedida por un debate en el que importantes autoridades, como el ministro de economía y planificación Alejandro Gil, expresaron su oposición a la importación con carácter comercial porque generaría una demanda de divisas que saldría al extranjero sin ningún efecto en la industria nacional (citado por Viera, 2022).

Como compromiso, se acepta la importación por personas naturales siempre que no tenga carácter comercial. Este último se definirá por su valor, peso y diversidad y no por sus cantidades físicas; no obstante, se incrementa el límite de importación por envíos (de 10 a 20 kg.), se reduce el valor del kg. de importación (de US$20 a US$10), y se aumenta la importación exenta de pago (de 1,6 a 3 kg.) para los artículos que se les aplique el valor-peso. El pago del impuesto de aduanas se reduce de 100% a 30%, y se incrementa la importación de determinados artículos, como celulares, computadoras, tablets y neumáticos (MEP, 2022). Estas regulaciones son complejas y crean incertidumbre sobre el carácter de la importación y que el gobierno pueda penalizar la que considere de fin comercial.

Economía cubana
se acepta la importación por personas naturales siempre que no tenga carácter comercial. (Foto: Cubanet)

Factores adversos

Por más de un decenio, incluyendo 2020-2021 (y también en muchos casos  2022 cuando hay cifras), virtualmente todos los indicadores económicos se deterioraron y en la mayoría estaban por debajo de 1989: el crecimiento del PIB promedio anual, la formación de capital bruto, la inflación, la liquidez monetaria, el índice de producción industrial, las tasas promedio anuales de los sectores agropecuario, azucarero y pescado-mariscos; la producción física agropecuaria y manufacturera, la producción de petróleo y gas natural.

Asimismo, la generación de electricidad (que provoca apagones), la extracción de níquel, el intercambio comercial de bienes, el balance comercial de bienes y servicios (hasta generar el primer déficit en el siglo XXI), la relación comercial con Venezuela y China (también en algunos aspectos con Rusia), las exportaciones de servicios profesionales, las remesas externas recibidas, el número de turistas y el ingreso bruto por turismo (las remesas y el turismo crecieron en 2022), la IED, y el pago de la deuda externa.

Todo esto demuestra que la magnitud de la crisis en curso es similar o muy próxima a la de los peores años de la severa crisis de los noventa, o sea, que esta es, en el mejor de los casos, la segunda peor crisis  de Cuba desde la Gran Depresión.

El ex ministro de economía y planificación de Cuba, Rodríguez (2022b), predijo en 2022 que hasta 2024-2025 no se recuperaría el nivel del PIB de 2019 (que ya era muy bajo) —o sea, una pérdida de entre seis y siete años de crecimiento—, pero esto fue antes que se informara que el PIB creció 2% en 2022. Asumiendo que se cumple la proyección de un crecimiento de 3% en 2023, según Gil (2022c), la economía en este año estaría ocho puntos porcentuales por debajo del PIB de 2019.

Téngase en cuenta que el PIB en 2019 se encontraba en un nivel muy bajo, pues en 2009-2018 solo creció —según la ONEI— a un promedio anual de 2% frente a una meta de 5% a 6%, o sea, alrededor de un tercio. A continuación se analizan los factores adversos.

El impacto de las sanciones de los EE.UU. sobre la economía de Cuba en 2014-2020 (especialmente en el período de Trump), ha sido evaluado por un reciente estudio econométrico. Este demuestra que, por un lado, el endurecimiento de las sanciones reduce el crecimiento del PIB cubano; pero por el otro,  las remesas y el turismo mejoran significativamente el consumo de las familias, así como el empleo y las ventas del sector privado, «sin que se aprecie un resultado significativo en los indicadores de la economía estatal».

Ocurre un efecto de desplazamiento a favor del sector privado, y las ganancias de las remesas y el turismo no parecen ir a manos del Estado. Dichos resultados no deben tomarse como  justificación para no hacer cambios y seguir culpando al embargo de la mayoría de los problemas económicos (Vidal, 2022).

El aumento de la exportación de servicios médicos confronta el problema de la denuncia en la ONU de la trata de personas en las misiones médicas cubanas. Lula anunció en noviembre que, a partir del 1ro. de enero, restablecería el programa Mais Médicos en Brasil, pero sin contratar nuevos médicos cubanos; dijo que lo hará con aquellos que se quedaron en Brasil después de la suspensión del programa por Bolsonaro, así como con profesionales brasileños cuyo número aumentó en los últimos años («Lula reanudará…», 2022). Además, debe tenerse en cuenta que la economía carioca sufre un deterioro, contrario a la época de bonanza que disfrutó Lula en su período presidencial anterior.

Economía cubana

México podría contratar más galenos, pero enfrenta oposición del gremio médico interno y el valor que paga a Cuba es muy pequeño. Otros países en que la izquierda ha ganado las elecciones: enfrentan una severa crisis económica (Argentina), carecen de una mayoría en el congreso y tienen prioridades mucho mayores (Chile), han perdido el poder (Perú) o confrontan serios problemas políticos (Colombia, los ataques mortíferos de las guerrillas); por lo cual es difícil que puedan comprar de manera substancial tales servicios cubanos. En su visita a Argelia en 2022, Díaz-Canel no consiguió que dicho país contratara más médicos.

Por otra parte, aunque no existen estadísticas, información anecdótica indica un número substancial y creciente de médicos que emigraron en 2022; es probable que continúe dicho éxodo en 2023 (al menos que la situación económica mejore). De comprobarse esto, la disponibilidad de médicos para su exportación mermaría o, si las autoridades deciden aun así exportarlos, se reduciría notablemente el acceso de la población de la isla a los servicios de salud.

La unificación monetaria se hizo en un momento económicamente muy difícil y no se aplicó de  forma adecuada; por ejemplo, la tasa de cambio del CUP, primero se fijó en 24 por un dólar estadounidense a pesar de que los economistas la consideraron muy baja; al dispararse el cambio en el mercado informal se aumentó a 110 CUP por un dólar, pero aun así, el cambio en el mercado informal la supera plenamente. Es aconsejable establecer un cambio flotante o mucho más realista y ajustable periódicamente.

Además, se fijó un período de transición de un año para que las empresas con pérdidas (31% en 2021 y 24% en 2022) continuaran recibiendo subsidios estatales con el fin de que no cerrasen y evitar un aumento del desempleo declarado. Al parecer, los subsidios continuaban en 2022 porque Gil (2023c) admitió que la solución de los problemas no podía ser el cierre de empresas estatales, aun si tenían pérdidas. Deben eliminarse los subsidios y establecerse una asistencia temporal al desempleo, a fin de lograr los resultados beneficiosos de la unificación.

El primer ministro Manuel Marrero ha reconocido que Cuba necesita urgentemente inversión extranjera, pero señaló las barreras que existen contra la misma y declaró: «Tenemos que eliminar toda la burocracia innecesaria y generar nuevas oportunidades que sean atractivas para los negocios extranjeros» (citado por Frank y Acosta, 2022).

Se han  anunciado un par de medidas  para atraer la inversión extranjera, pero son insuficientes vistos los serios obstáculos que Cuba enfrenta: elevado endeudamiento  y  default en el pago de la deuda externa reestructurada, que ha resultado en la calificación de «país de alto riesgo»;  falta de convertibilidad internacional del CUP y  fijación de una tasa de cambio muy baja frente al dólar y otras divisas;  impedimento para que los socios extranjeros puedan regularmente expatriar sus utilidades.

También en restricción de la inversión extranjera a ciertas áreas prioritarias y  mantenimiento del Estado con la mayor cantidad de acciones, salvo en unos pocos sectores; obligación a los negocios extranjeros de contratar, ascender/despedir y pagar el salario del personal mediante una agencia estatal (Pérez-López, 2015; Rodríguez 2022a). Todo ello demanda  urgentemente una nueva ley de inversiones, con un marco regulatorio que no desestimule sino que atraiga el capital foráneo con las debidas garantías.

El hecho de que China otorgara a Cuba en noviembre de 2022 una suma no revelada de donaciones (si hubiesen sido substanciales se habrían publicado), y de una sola vez en lugar de garantizarlas por varios años; unido a la advertencia de Xi  sobre no malgastar los recursos como condición para seguir ampliando la cooperación con Cuba, es una clara indicación de que China quiere comprobar que La Habana haga las reformas necesarias para evitar invertir en un barril sin fondo.

Hubiese sido mucho mejor que China condonara la deuda pendiente, pospuesta a 2027, y/o eliminase los intereses que está cobrando; o que restaurara las exportaciones de insumos para la producción farmacéutica cubana2 en vez de darle medicinas por una vez; o que invirtiese en la agricultura o en la industria manufacturera, incluyendo el azúcar. Téngase en cuenta que China es el principal inversor en muchos países de América Latina, incluso en algunos que tenían o tienen gobiernos conservadores.

El intercambio comercial con Rusia ha mejorado y este país ha subido a quinto socio comercial de Cuba, pero la primera consideración es que ello resulta en un déficit contra Rusia de 99% del intercambio total, y la segunda, que  su salto  entre los socios comerciales es ilusorio, debido a la drástica caída en el intercambio comercial con el resto de los países. Rusia ha pospuesto hasta 2027 el pago de la deuda de US$3.000 millones que Cuba incumplió, pero cargando intereses (podría haber condonado o reducido dicha deuda, lo que hubiera sido más favorable para la Isla).

En su visita a Moscú, Díaz-Canel no consiguió nuevos créditos de Rusia. La guerra con Ucrania ha debilitado fuertemente la economía rusa y reducido del 60% al 3,5% la proporción de rusos en el total de turistas viajando a Cuba. Se pronostica por los organismos financieros y expertos que la economía rusa cayó 4%, tanto en el segundo como en el tercer trimestre de 2022, eso es técnicamente una recesión, que continuará o empeorará en 2023 por lo que es virtualmente imposible que pueda ayudar substancialmente a Cuba  a salir de  su severa crisis económica. Solo podrá  hacer envíos esporádicos de petróleo y  de algunos alimentos.

El intercambio comercial con la Unión Europea, que había mermado en 2020 y 2021 —excepto en España (ONEI, 2022)—, debido a los persistentes déficits, empeoró por la reacción europea a la detención de más de mil manifestantes cubanos en julio de 2021, y se agravó dado el apoyo de Cuba a Rusia en la guerra  con Ucrania. Esto significa que el intercambio comercial probablemente caerá más en 2022 y en 2023; no es factible que ocurran inversiones europeas, salvo quizás de España.

Para que las negociaciones en curso con los EE.UU. den fruto, Cuba tendría que tomar una actitud más flexible y, contrario a lo que hizo bajo la apertura con Obama (Mesa-Lago, 2020), ceder en aspectos que no atenten a la soberanía nacional; de lo contrario podría perderse una segunda oportunidad. Los republicanos controlan la Cámara de Representantes, y en el Senado los demócratas tienen una mayoría de un voto, a más de que influyentes senadores conservadores demócratas se opondrían a una normalización de relaciones entre los dos países.3 

Una actitud intransigente  cubana daría municiones a los partidarios de la línea dura en el congreso y cerraría el camino. Una negociación exitosa demanda que ambas partes cedan un poco, que no tomen la posición de todo o nada o un juego cero-suma.4 Biden acaba de pedir a Cuba que libere a los presos por las protestas, hacer esto sería un gesto de apertura positivo, inteligente y sensible.

¿Qué hacer?

Las medidas tomadas por el gobierno de Díaz-Canel son en su mayoría positivas pero insuficientes para sacar a Cuba de la severa crisis económica que sufre y promover un desarrollo económico sostenible en el futuro. En su informe al V Pleno del Comité Central, a inicios de diciembre, el ministro Gil (2022a) admitió: «aunque hay una ligera recuperación de la actividad económica… aún las medidas no alcanzan el impacto necesario».

En agosto de 2022, la revista Temas pidió a siete destacados economistas, todos residentes en Cuba, que identificaran los principales desafíos/reformas requeridos para enfrentar la crisis, con la siguiente puntuación: 3 controlar/reducir la hiperinflación actual; 3 aumentar la producción nacional, en particular los alimentos; 3 renegociar la deuda externa; 2 poner fin a la planificación central; y uno cada uno: eliminar el monopolio estatal del comercio exterior, aumentar la inversión extranjera, poner fin a las restricciones al sector privado, abolir los monopolios y oligopolios estatales y aumentar la competencia, recuperar el poder adquisitivo del salario, restaurar la producción eléctrica y reducir la emigración («¿Cuáles son los principales nudos…», 2022).5 

Por su parte, el ex ministro de economía y planificación José Luis Rodríguez (2022a:16) señaló las prioridades siguientes: renegociación flexible de la deuda externa (y de la pública), plan urgente antiinflacionario, cambios en las empresas estatales (especialmente en su rentabilidad), priorización en la inversión extranjera en alimentos y energética, y «mayor discusión de la situación económica del país con los actores económicos y con la población para lograr un consenso de apoyo indispensable a las medidas que permitan rectificar deficiencias y errores…».

Lo anterior es un menú de acciones por tomar en la dirección correcta, pero carentes de coherencia sistemática y que requieren una estrategia concreta. Muchos economistas académicos cubanos consideran que el país debería seguir el modelo Sino-Vietnamita de «socialismo de mercado», adaptándolo a sus peculiaridades, pero  ello ha sido rechazado por las máximas autoridades del país.

En un libro que recién he concluido, basado en un centenar de indicadores estadísticos y más de 300 fuentes bibliográficas, comparo el desempeño económico y social de dicho modelo con el cubano de planificación central con algunas reformas modestas y hasta ahora ineficaces. El resultado de la evaluación es que no solo China y Vietnam han superado ampliamente a Cuba en su desempeño económico, sino que lo han hecho también en la mayoría de los indicadores sociales. Lo último es aún más sorprendente porque al tiempo de la revolución, los dos países asiáticos estaban muy por debajo de la nación caribeña desde el punto de vista social (Mesa-Lago, 2022).

Por muchos años he recomendado que Cuba siguiese dicho modelo —y este nuevo libro ratifica mis recomendaciones —, como una vía adecuada a fin de salir de la crisis actual y colocar al país en el camino del desarrollo económico-social para bien de su pueblo.6 Por ello exhorto a un diálogo nacional abierto, respetuoso y democrático,7 para que la población discuta el cambio al modelo de socialismo de mercado u otro modelo económico mixto pero democrático como el de los estados de bienestar en los países escandinavos.

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1: Se reportan dos compañías, una brasilera y otra mexicana, que están en proceso de invertir en las empresas privadas cubanas.

2: Se estima que Cuba necesita US$500 millones anuales para la compra de materias primas  con el fin de producir medicamentos, y otros US$500 para comprar los que no se producen en el país.

3: Sin embargo, el Estado de Florida se ha vuelto fuertemente republicano (apoya a De Santis o a Trump) y los demócratas saben que está perdido  para las elecciones de 2024, por ello el cabildeo para mantener el status quo se ha debilitado.

4: En la «teoría de juegos», cuando la ganancia de una parte resulta en una pérdida igual de la parte contraria, o sea, no hay ganancia neta, que de hecho es lo que ocurre usualmente.

5: Nova (2022) plantea que la agricultura demanda cambios estructurales urgentes e importantes y ofrece una serie de recomendaciones concretas incluyendo el reconocimiento de la existencia real y objetiva del mercado.

6: Un capítulo del libro analiza las razones de por qué, a pesar del éxito económico-social del socialismo de mercado, Cuba no ha seguido este modelo.

7: Ver las propuestas de Bye (2022).

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Referencias bibliográficas

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Podría interesarle leer:
Economía cubana en tiempos de crisis. Causas del problema (Parte 1)
Economía cubana en tiempos de crisis. Indicadores de su magnitud (Parte 2)
Economía cubana en tiempos de crisis. La reacción ciudadana (Parte 3)

Clásico mundial de béisbol: entre la FCB  y el sueño

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Béisbol
(Foto: CNN)

«Al parecer, la palabra irrealizable es enemiga del tiempo». Eso escribí hace cuatro años en las páginas del semanario Trabajadores a propósito del acuerdo histórico entre la Federación Cubana de Béisbol (FCB) y la Mayor League Baseball (MLB). «Con más o menos tardanza sucesos que vemos muy distantes de nuestro contexto pueden llegar a materializarse», decía ingenuo pocos meses antes de que el pacto se rompiera.

Los fanáticos de la pelota tuvieron que sentarse en el dugout de la paciencia —quizá para esperar otro gobierno demócrata de Estados Unidos—, a ver si volvían a un Terreno de los sueños, que en vez de estrellas muertas (como en la clásica película) trajera a las que se habían mudado (escapado si les gusta) de nuestro estrecho firmamento. La intención de acercamiento, y su casi concreción en 2019, parecía indicar que las barreras mentales estaban superadas. Quedaba entonces esperar más voluntad y paciencia para derribar trabas objetivas.

La actuación del equipo Cuba en eventos internacionales lleva tiempo rozando lo lamentable. Con el talento que decidió no irse por su cuenta resultaba casi imposible hacer una nómina competitiva para el V Clásico Mundial de Béisbol. Entonces hubo conversaciones secretas, conversaciones de alto nivel entre gobiernos, conversaciones entre federativos cubanos y abogados extranjeros, entre peloteros que juegan en Cuba y que se desempeñan en otra región del mundo. Algunos atletas (incluso de MLB) comenzaron a decir que sí jugarían por la Isla en caso de que la Federación los llamase.

Meses antes se había creado la Asociación Cubana de Béisbol Independiente, que pretendía representar a Cuba en este evento deportivo en detrimento de la Federación Cubana. Los líderes de la Asociación, en sus primeras intervenciones, se permitieron la utopía (desde Miami): alegaban que su intención era contar con cualquier pelotero cubano (incluso los que actuaban en Serie Nacional) para conformar el mejor equipo posible.

Entre jugadores que estuvieron de acuerdo y otros en contra, con la oposición de la Federación Internacional de Béisbol y Softbol, y sin el respaldo que creían tener de MLB, la utopía se fue convirtiendo en distopía; luego en Etiopía, aunque más bien en Abisinia, un país que ya no existe, para volver al juego de palabras de Cabrera Infante. Sus intervenciones públicas fueron tan nefastas como las que a veces hace la propia FCB que tanto criticaban.

Si todo esto también condicionó un accionar más rápido de los directivos de las instituciones cubanas, no lo sé. Lo cierto es que, lejos aún del acuerdo, el 14 de noviembre pasado se informó a través de Jit, que Andy Ibáñez, Yoán López (MLB) y Elián Leyva (Liga mexicana) estaban en la preselección del equipo Cuba. Luego se sumaron otros nombres, entre declaraciones personales u oficiales.

Béisbol
Andy Ibáñez (Foto: New York Sports Hub)

Se caía el discurso que por años repitió la institucionalidad cubana, de que a los jugadores de MLB no se les permitía jugar por la Isla. Hasta que el gobierno de Estados respondió y prohibió —validando el discurso de ese gobierno que odia— primeramente otorgar permisos a estos atletas, decisión que revocaría a finales de diciembre con una licencia especial.

Así llegamos a la conferencia de prensa de este 6 de enero, convocada por Juan Reynaldo Pérez Pardo, presidente de la FCB. Se volvió a confirmar (como mismo en el acuerdo truncado) que no hay olvido de lo pasado. Utilizo este término y pienso en los acuerdos de paz que proponían los españoles a los mambises y llevaron al Pacto del Zanjón de la Guerra de los Diez Años, ya que el gobierno cubano extrapola a lo deportivo el tono bélico-militar.

A los jugadores que abandonaron delegaciones en eventos internacionales (hecho cuestionable también) los llama desertores, traidores, y les prohíbe regresar en ocho años al país. A estos atletas también les fue prohibido nuevamente formar parte de la preselección al clásico: los hermanos Gurriel, Odrisamer Despaigne, entre muchos otros que, ni pasados ocho años pudieran jugar de nuevo por su nación. ¿Cuándo podremos ser todos cubanos por igual y que no existan algunos más cubanos que otros?

¿Qué quiere la FCB, qué devuelvan el dinero que costó su pasaje, qué paguen una multa por los daños?, pues ¿qué otra justificación tiene esto ante una afición que, en su mayoría, desea conformar el mejor equipo posible con todos los cubanos que se desarrollen en cualquier país y bajo cualquier signo político? Después, cuando se dicen un ente independiente del gobierno cubano (para engañar no sé a quién), todos se burlan. El objetivo de la Federación deportiva de un país es armar el mejor equipo a toda costa. Aquí no ocurre así.

Y las justificaciones llegan al cinismo atroz, como las del manager del equipo Cuba, Armando Johnson, al ser inquirido en la ronda de preguntas de la conferencia de prensa —que la televisión nacional prefirió no transmitir en vivo, ni  de ninguna forma, en una decisión que es otra metáfora de lo que se vive con la FCB: sí pero no— por la ausencia de Yasmany Tomás, líder de los bateadores de la liga Mexicana del Pacífico y jugador que puede desempeñarse en el cuadro y los jardines.

Su respuesta fue que Tomás se eliminó con Luis Robert (Chicago White Sox), el mejor pelotero que ha logrado aceptar los términos de la Federación y que tendremos en el clásico. ¿Cómo es posible que en una preselección de cincuenta hombres, el mejor jugador se elimine con otro de los mejores? En la prenomina de cincuenta peloteros finalmente fueron seleccionados doce jugadores cuyos contratos son independientes de la FCB.

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Luis Robert (Foto: Jamie Schwaberow/Getty Images)

Además, volvieron a repetir que a la hora de conformar el equipo hay que respetar el esfuerzo de los jugadores de la Serie Nacional y la Liga elite, de esos que castiga el sol todas las tardes. Hay que premiarlos. Esta es una de las grandes metáforas que han marcado el subdesarrollo de Cuba en todas las áreas: se premia el esfuerzo y no el resultado, se premia el esfuerzo y no el resultado. Y así, infinitamente.

Pero hay una contradicción en estas declaraciones. El propio Pérez Pardo dijo a TeleRebelde que, por tema de calendario y negociaciones, no se podrá contar con peloteros de otras ligas (incluso los contratados bajo el auspicio de la Federación) en los juegos Centroamericanos y del Caribe y los Panamericanos que tendrán lugar este año. ¿No son esos los escenarios ideales para premiar el esfuerzo de los sacrificados? ¿Por qué sacrificar resultados? Como decía un amigo, ¿alguien quiso ahorcar al Chiqui Tapia (presidente de la AFA) porque llevó al Mundial de Qatar a un solo futbolista que participa en la liga profesional argentina?

Si bien existe un gran avance, y evidentemente llevaremos un equipo competitivo al Clásico Mundial, aún prevalecen la arbitrariedad y las exclusiones en el béisbol cubano. Falta tiempo para saber si estamos más cerca que nunca de retomar el acuerdo entre FCB y MLB. Ganará la pelota cubana el día que solo importe la pelota cubana por encima de cualquier otra cosa. Algo que parece lejano, irrealizable.

Cuba reaparece en el listado de la Western Union

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Western Union cuba

El día 5 de enero el Proyecto Inventario apuntó que la aplicación de Western Union reincorporaba la opción de mandar remesas a Cuba, aunque en la página web aún no estaba disponible.

En el sitio web de la agencia ya se encuentra Cuba como posible destino y se explican las condiciones y posibles destinatarios permitidos: familiares, proyectos humanitarios, negocios privados y personas sin vínculo familiar «que no sean miembros prohibidos del gobierno Cubano o del Partido Comunista de Cuba».

En respuesta a un mensaje enviado por un integrante del equipo de La Joven Cuba a Western Union para indagar sobre el servicio a la Isla, la empresa refirió: «Nos complace confirmarle que Western Union ha empezado una prueba inicial del servicio desde los Estados Unidos hacia Cuba. Los clientes que deseen enviar dinero pueden hacerlo a través de agencias seleccionadas en la zona de Miami, Estados Unidos a beneficiarios con cuentas bancarias en el Banco Popular de Ahorro, Banco Metropolitano S.A. y Banco de Credito y Comercio (Bandec) únicamente. En este momento, el servicio digital no está disponible temporalmente».

Western Union dejó de operar en Cuba el 23 de noviembre de 2020 después de que la Administración Trump sancionara a la corporación Fincimex, contraparte estatal cubana de la firma estadounidense, por sus vínculos con órganos militares. Durante ese tiempo proliferaron maneras informales de enviar dinero hacia el país caribeño ante la imposibilidad de una agencia autorizada en ambos territorios.

En mayo de 2022, el gobierno de los Estados Unidos anunció la flexibilización de varias de las medidas coercitivas unilaterales hacia Cuba, entre ellas, el envío de remesas, aunque mantiene otras que afectan directamente la economía cubana. No obstante, en los últimos meses se han dado leves pasos en la normalización de relaciones entre ambos gobiernos como la reapertura de la embajada, los vuelos a todas las provincias y la restauración del programa de reunificación familiar.

Hasta el momento de redactar esta nota, ni los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, ni Western Union se han pronunciado para explicar cómo y bajo qué acuerdos funcionaría el servicio. De confirmarse esta posibilidad, muchas familias y negocios quedarían beneficiados en la Isla de una vía formal y segura para ser apoyados financieramente por personas en el exterior.

La Joven Cuba insta a los mencionados gobiernos a buscar alternativas, respetando sus diferencias, que se alejen del extremismo político y beneficien al pueblo cubano.

Actualización 12:55 p.m.

En el último contacto con la página de Western Union, la agencia afirmó que los envíos se reciben en USD.

Acorralados como los bisontes

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Bisontes
(Imagen: Tomada de Crónicas de Fauna)

En medio de los preparativos para la Guerra Necesaria, José Martí reflexionaba sobre el riesgo que corrían los revolucionarios al aislarse del movimiento real y efectivo de la sociedad humana y su rica diversidad. Tal valoración sobre los ácratas de entonces, es extensiva a otros casos: «Anarquistas: los bisontes: acorralarse como los bisontes, en cerco contra el resto del mundo: la dicha no está en eso, sino en que el bisonte pasee en paz y respetado por esta vida».

En nuestros días, el que un país o agrupación política queden aislados del movimiento económico, social, científico y cultural del mundo es prácticamente una condena a la extinción. Durante las conclusiones de su histórica visita a Cuba en 1998, el Papa Juan Pablo II recomendó: «Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba». En saco roto cayeron esas palabras.

Hasta 2017, «sin prisa pero sin pausa», se adoptaron medidas que parecían apuntar tímidamente a la transformación endógena del modelo socialista y una mayor apertura al exterior. Como canto de cisne, el amplio proceso de análisis y aprobación de la Constitución, durante 2018, marcó la culminación de este reformismo centralizado.

Desde entonces se ha impuesto el inmovilismo abierto o encubierto, con medidas aparentemente prometedoras, pero condenadas a priori por su trabazón, inoperancia y lentitud. A lo que se sumarían posteriormente contramedidas demoledoras que muestran la voluntad nefasta del Gobierno/Partido/Estado de no compartir el poder de forma alguna.

¿Cuándo empezó Cuba a ser una rara avis para el resto del mundo? ¿Por qué las dirigencias insisten en el carácter único, exclusivo y particular de los procesos cubanos? ¿Acaso es conveniente la confrontación permanente con lo que hace el resto de la humanidad?

-I-

La huida de Batista y el fracaso del golpe de Estado fraguado por el alto mando de su ejército, dejaron a la oposición tradicional, instituciones de la sociedad civil y organizaciones que luchaban contra la tiranía, ante una situación de facto: el Poder había pasado directamente del dictador al triunfante Ejército Rebelde, comandado por Fidel. Por mucha propaganda que se hiciera sobre el flamante Gobierno Revolucionario Provisional (GRP) creado en Santiago de Cuba el mismo 1ro de enero de 1959, esto quedaba claro para todos.

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Constitución del primer gobierno provisional revolucionario de la República de Cuba, suceso que tuvo lugar en la biblioteca de la Universidad de Oriente. (Foto: Periódico Trabajadores)

La Isla de la Libertad se convirtió en foco de atracción para la izquierda mundial, politólogos y periodistas. Parecía que un horizonte de sucesos felices y prometedores brotaría de aquella revolución de jóvenes y campesinos que había derrotado al poderoso aparato represivo de la tiranía batistiana.

Lo real fue que en el trienio 1959-1961 se consolidó una dictadura militar revolucionaria que ejerció el poder sin cortapisas hasta 1976, cuando se metamorfoseó en el Estado socialista de tipo soviético que aún perdura. Un somero recuento de esos años así lo confirma.

Ya las primeras leyes del GRP facultaban al Consejo de Ministros (CM) para crear nuevos órganos y autoridades en provincias y municipios. Se nombraron tres Comisionados para cada instancia, pero veinticinco días después se orientó que solo uno ejerciera tales atribuciones. Nunca más hubo alcaldes y concejales electos democráticamente.

Tras el remplazo de José Miró Cardona como primer ministro, Fidel asumió el cargo con la condición de «tener el control directo de la política general». A solo dos meses del triunfo, la dictadura revolucionaria estaba consolidada y las transformaciones prometidas podrían comenzar sin fuerzas opositoras internas, de cualquier signo político, legalmente organizadas.  

Unos meses más tarde, el conflicto surgido entre el presidente Urrutia y Fidel se zanjó cuando el segundo recobró el premierato por aclamación popular. Entonces Osvaldo Dorticós, del M-26-7, fue nombrado presidente. Nunca más se habló de elecciones libres.

Desde el inicio, ese gobernar sin oposición fue un rasgo particular de la Revolución que terminó por volverse en su contra. Su existencia hizo posible cualquier tipo de aberración y desvío respecto a los programas y proyectos previamente diseñados, y fortaleció el voluntarismo de la dirigencia.

Así ocurrió desde que se firmó la Primera Ley de Reforma Agraria y, para aplicarla, se creó el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), que actuaría como poder paralelo al gobierno central. Aunque no estaba en la ley, las tierras que no se entregaron a campesinos o cooperativas pasaron a propiedad del Estado (44% del total), y constituyeron las llamadas Granjas del Pueblo, embrión de los latifundios estatales que enseñorearían los campos cubanos desde entonces.

A partir de la Reforma Agraria, la agudización del conflicto con EE.UU. fortaleció la peligrosa lógica de golpear más fuerte ante cada medida punitiva del gigantesco rival. En el entorno de la Guerra Fría, este pulso con una de las superpotencias arrojaba inexorablemente al pequeño país en brazos de la otra.

Para vencer al enemigo externo se hizo tábula rasa de las anteriores formas de expresión política: elecciones multipartidistas, manifestaciones no gubernamentales y huelgas fueron prohibidas hasta hoy.

En febrero de 1960 fue impedida una manifestación anticomunista; nunca más se permitieron manifestaciones de ninguna índole. Ese mes visitó Cuba el viceprimer ministro de la URSS, Anastas Mikoyán. Recorrió el país y se adoptaron importantes acuerdos comerciales para canjear azúcar por petróleo, cereales y maquinarias. Según El Diario de la Marina la visita había «definido los campos».

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Anastas Mikoyán durante su visita a Cuba. (Foto: Ara)

Las posturas se radicalizaban hasta los extremos. En abril, el subsecretario de Estado adjunto para los asuntos interamericanos aconsejó aplicar el embargo/bloqueo para frenar la Revolución: «El único medio previsible que tenemos hoy para enajenar el apoyo interno a la Revolución, es a través del desencanto y el desaliento, basados en la insatisfacción y las dificultades económicas». Hoy es el más largo de la historia.

En junio, Fidel llamó traidores a los contrarios a la Reforma Agraria y planteó que no habría elecciones hasta que no se consolidara la Revolución. Asimismo, se instauró la pena de muerte para las actividades tenidas por contrarrevolucionarias.

Desde 1960 iniciaron expediciones para gestar movimientos revolucionarios en países latinoamericanos como Panamá y República Dominicana. Ambas fracasaron, pero pusieron de manifiesto que Cuba socialista no se quedaría de brazos cruzados ante los gobiernos que no la reconocieran, fueran democracias o dictaduras.

La Isla no solo se aisló del mundo occidental por el bloqueo, también por decisiones propias de claro sesgo ideológico. Su retiro del Banco Mundial, en 1960, se basó en que la política económica de dicho organismo distaba «de ser efectiva» para el proceso de desarrollo y expansión de nuestra economía, que estaba siendo encauzada por su gobierno «de acuerdo a un plan definido».

Entre 1960-1962, coincidiendo con la agudización del conflicto con EE.UU., que incluyó la aún vigente prohibición del gobierno de ese país a sus ciudadanos de visitar Cuba, salieron del país unos 200,000 exiliados de clases medias: profesionales, directivos y técnicos. Seis décadas después, esta cifra de emigrantes cubanos ha sido superada por la del último año, solo hacia los EE.UU.  

En 1961 se definieron también los aspectos autoritarios de la nueva sociedad en otros ámbitos. En el campo cultural, la polémica en torno a la libertad de creación se solventó cuando Fidel, en sus Palabras a los Intelectuales, definiera de forma amenazantemente discrecional la actitud del GRP ante los problemas del arte y la literatura: «Dentro de la revolución todos los derechos. Contra la revolución ningún derecho».

En educación y deportes se extendió igualmente el modelo soviético. La reforma universitaria instituyó las asignaturas de Filosofía Marxista (Materialismo Dialéctico e Histórico) y Economía Política como obligatorias para formar/adoctrinar a los alumnos de todas las carreras. Por decreto, el profesionalismo fue, supuestamente,  erradicado del deporte.

En conflicto permanente con EE.UU., aislada del consenso interamericano y aliada con países socialistas de Europa Oriental, África y Asia; a Cuba le esperaban años de aislamiento respecto a su entorno regional americano. No obstante estas peculiaridades internas, su lugar y papel en el ámbito internacional hasta los años noventa no fueron aislacionistas.

Con un rol activo en el Movimiento de Países No Alineados, y relaciones económicas con naciones occidentales (España, Francia, Italia, UK), algunas latinoamericanas (México, Argentina, CARICOM), Japón e incluso filiales de compañías estadounidenses en terceros países; la Isla mostraba cierta propensión occidentalista poco común entre los países socialistas –excepto Yugoslavia y Rumania.

El cuadro cambiaría con el derrumbe del sistema socialista a inicios de los noventa, cuando la Isla quedó como uno de los dos remanentes del socialismo estatizado en el mundo.

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Fidel Castro conversa con líderes de los NOAL. (Foto: Alai)

-II-

La crisis del Período Especial fue la gran oportunidad perdida para reinsertar a Cuba en los circuitos económicos internacionales post Guerra Fría en momentos en que aún se expandía la globalización. De la mano del turismo, productos biofarmacéuticos derivados de la caña, y el níquel; unidos a la autogestión empresarial, inversión extranjera e incipiente actividad de los sectores privado y cooperativo, parecía que el país podría encontrar su camino en el mapa económico global.

Para ello había que efectuar las reformas pertinentes en su modelo y abrir cauces a libertades democráticas y a la participación activa de la sociedad civil. Pero el espejismo del ALBA y el ansia centralizadora del grupo hegemónico del Gobierno/Partido/Estado, cerrarían paso a los nuevos proyectos y, peor aún, pondrían fin a muchos de los existentes desde los noventa en los sectores interno y externo.

El paso voluntarista a una economía sui generis en el planeta, de espaldas al mercado y sustentada en grandes contratos gubernamentales con países afines ideológicamente, terminó por obnubilar la mirada y se creyó que el maná de los contratos profesionales podría llevar al país a la anhelada prosperidad.

Unido a ello, la entrega de los sectores más rentables de la economía a GAESA, oligopolio de origen militar y alta rentabilidad, conseguida a partir de la explotación del mercado cautivo de la Isla y los nexos con el exilio, hicieron que los sectores tradicionales de la economía y los servicios fueran abandonados a su suerte, al priorizarse las inversiones en el sector inmobiliario en detrimento del resto.

El hecho de que ningún otro país haya experimentado con tales políticas económicas no pareció preocupar a los grandes decisores criollos. Cuando se despertó del ensueño y se comprobó que la economía no funcionaba sin caña de azúcar, infraestructuras e industrias nacionales, ya no había fondos de inversión para reanimarlos. La decisión de desarrollar un nuevo modo de producción remesista-importador gestionado por GAESA, algo sin parangón en el mundo, hundió todavía más en la inopia a los sectores populares y destruyó los demás renglones económicos y sociales.

¿Puede continuar el Gobierno/Partido/Estado experimentando con formas de gobernanza probadamente ineficaces e ineficientes, propias del anacrónico socialismo estatizado y burocrático, las mismas que causan la ruina del país y la huida de sus habitantes? No es posible condenar a nuestros hijos y nietos a vivir acorralados como los bisontes en un lugar detenido en tiempos del socialismo real y la Guerra Fría, mientras el mundo gira a su alrededor cada vez más rápidamente.

Economía cubana en tiempos de crisis. La reacción ciudadana

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Economía
(Imagen: Wimar Verdecia)

La magnitud de la crisis, demostrada en el artículo anterior, describe una situación que se aproxima cada vez más a la de los peores años de los 90, si no se ha llegado ya a los mismos: un Segundo Período Especial. Ha habido tres reacciones de la ciudadanía respecto a la crisis y el deterioro económico-social: las protestas públicas, el éxodo masivo y la abstención electoral.

Protestas

La única protesta anterior al 2020 fue el Maleconazo, ocurrido en La Habana en 1994. El 27 de noviembre de 2020, jóvenes y artistas protestaron frente al Ministerio de Cultura demandando libertad de expresión y un diálogo con el gobierno, que inicialmente pareció acceder pero luego desperdició esa oportunidad tan necesaria.

El 11 de julio de 2021 hubo protestas masivas en más de cincuenta ciudades y poblados de Cuba. En octubre de 2022 también se suscitaron protestas,  con menos manifestantes pero por varios días. Se reporta que 1.771 personas fueron detenidas, 963 de ellas serían condenadas a prisión o  pendientes a juicio entre el 11 de julio de 2021 y el 1 de diciembre 2022 (Justicia 11J, 2022).

Un factor nuevo que ha contribuido a dichas protestas es Internet y las redes sociales, que no existían en 1994 y ahora están ampliamente difundidas entre la población. Los videos tomados en las protestas de 2021 en San Antonio de los Baños, Palma Soriano, Alquízar, Matanzas y La Habana, muestran gran número de  manifestantes con celulares en sus manos. En la primera ciudad mencionada, un hombre exhorta a los que protestan a que difundan los videos a otras provincias, lo que ocurre con gran rapidez.

Éxodo masivo

El gobierno cubano, cada vez que ha enfrentado una grave situación económica, ha permitido la emigración masiva de los ciudadanos como una válvula de escape. En el éxodo del puerto de Camarioca, entre el 28 de septiembre y el 15 de noviembre de 1965, hubo un total de 5.000 emigrados (Pérez, 1986). En el éxodo del Mariel, entre el 15 de abril y el 31 de octubre de 1980, el gobierno autorizó a que 1.700 embarcaciones vinieran desde los EE.UU. a fin de sacar a familiares y amigos (además las autoridades de la Isla  incluyeron a criminales y enfermos mentales en las embarcaciones) para un total de 125.000 emigrados.

En el «éxodo de los balseros» de 1994, las autoridades permitieron fabricar balsas y embarcaciones rudimentarias a unos 35.000 cubanos que emigraron de esa forma (Mesa-Lago, 1995). Un total de 165.000 emigrantes de los tres éxodos fue admitido en los EE.UU. La resolución presidencial de Clinton, llamada «pies secos y pies mojados», aceptó que los cubanos que lograsen tocar tierra (pies secos), entrasen en los EE.UU.; si no tocaban tierra (pies mojados), eran deportados. Al final de su administración, el presidente Obama abolió dicha resolución.

Trump reforzó las restricciones a  inmigrantes cubanos. En  2022 aumentó notablemente el arribo de estos a los EE.UU., tanto por tierra1 como por mar, a pesar de que la guardia costera ha deportado a Cuba parte de los capturados. Se estima que a fines de 2022, los inmigrantes sobrepasarían la cifra de 250.000 en todo el año, ello significa un 51% mayor que la suma de los tres éxodos anteriores (Pumar, 2022; U.S. Customs and Border Protection, 2022 ).

Abstención electoral 

En las elecciones municipales del 27 de noviembre de 2022, un número inusitado de personas se abstuvo de votar. Estas elecciones son las primeras desde la crisis económica actual y  las protestas. Según el Consejo Nacional Electoral, votó el 68,58% de los ciudadanos registrados, o sea, 31,42% no  lo hizo; lo cual  refuerza la tendencia hacia el  abstencionismo si se compara con las cifras de elecciones más recientes: las de 2017 (89,0%), el referendo constitucional de 2019 (90,15%) y el referendo del Código de las familias en 2021 (74,1%, con una abstención de 25,9%, más 5,7% de votos anulados o en blanco).

Además, el 5,67% de las boletas de la elección de 2022 fue anulada y el 5,22% dejadas en blanco, para un total de 42,31% frente al 57,69% que votó, no dejó su boleta en blanco y no se anuló su voto. El cierre de los colegios se pospuso una hora a petición de los consejos electorales («Abstención y los votos anulados…», 2022; Balseiro, 2022; Sherwood, 2022).

La proporción de no votantes en las elecciones de 2022 fue tres veces superior a las de 2019. Una interpretación de estos resultados es que han sido debidos a «inconformidad, apatía o descontento» (El Toque, 2022b). El presidente Díaz-Canel ya había advertido, en septiembre de 2021, que en las elecciones del Código de las familias podía producirse un «voto de castigo» contra el gobierno debido a la crisis económica (citado por Vicent, 2022).

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1: De acuerdo con Frank (2022a), 100.000 cubanos cruzaron la frontera entre México y los EE.UU. en 2022; información actualizada incrementa el número a 225.000.

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Referencias bibliográficas

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Podría interesarle leer: 

La economía de Cuba en tiempos de crisis. Causas del problema (Parte 1)

Economía cubana en tiempos de crisis. Indicadores de su magnitud (Parte 2)

Fernando Becquer y la violencia que reincide

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C

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) rechazó este lunes las recientes publicaciones en redes sociales de Fernando Bécquer, donde el condenado a cinco años de libertad limitada por abuso sexual, se burló de las feministas cubanas y emitió otros criterios ofensivos.

«Las publicaciones antes mencionadas son, ante todo, evidencia del machismo (…) y una forma de violencia simbólica que no debe prosperar en nuestra sociedad», además de «una burla a la justicia por parte de una persona que ha sido declarada culpable por violencia sexual», asegura la declaración emitida por la FMC.

Por su parte, el Instituto Cubano de la Música también repudió uno de los posts de marras, valorándolo como «lesivo a la moral de la mujer cubana, ajeno a la ética que caracteriza a nuestros artistas».

Desde la aparición pública de su caso e incluso tras su condena, que buena parte de la opinión pública consideró insuficiente por la gravedad de los hechos y la cantidad de mujeres afectadas, Bécquer ha insistido en utilizar sus redes sociales para defender su imagen, escudándose en una supuesta militancia revolucionaria y burlándose y negando los testimonios de sus víctimas, aun cuando algunos de estos hayan sido avalados ante el tribunal.

La Joven Cuba suscribe la declaración emitida por la Federación de Mujeres Cubanas y condena una vez más la actitud machista y misógina de Fernando Bécquer. Como expresamos hace algún tiempo, consideramos que «la justicia en lo legal y la solidaridad en lo espiritual, son lo único que puede, en parte, resarcir el daño ocasionado». Por ello llamamos a las autoridades a aplicar con mayor severidad lo que en materia legal está establecido.

Entre los cristales rotos de un Brasil que no merece ser

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Brasil
Partidarios del expresidente Jair Bolsonaro, este domingo en la Explanada de los Ministerios, en Brasilia. (Foto: AP Photo/Eraldo Peres)

Llegué hasta la entrada de la Catedral Metropolitana de Brasilia, desde ahí se puede observar el ambiente tenso y a la vez festivo de los manifestantes que invadieron tres horas antes, las sedes del Congreso, el Tribunal Supremo Federal y el Gobierno brasileño. La monumental construcción religiosa, también diseñada por el arquitecto —y comunista— Oscar Niemeyer, se encuentra a menos de un kilómetro de la Plaza de los Tres Poderes, que ha sido convertida en campo de batalla dominical.

Me siento en uno de los bancos que flanquea la entrada al sagrado lugar. Del otro lado, un grupo de partidarios bolsonaristas conversa animadamente y cuentan entre ellos sus hazañas. Desde dentro del recinto se escucha misa, varios de los manifestantes entran a la catedral a ofrecer limosna y rezar, o se persignan y hacen reverencias al pasar por la entrada.

Caminan sin prisa por la Explanada de los Ministerios. Visten la camisa verde-amarela que distingue al fútbol, envueltos en la bandera brasileña con la alegoría al «Orden y el Progreso», o con pulóveres que rezan: «¡Brasil encima de todo, Dios encima de todo!». Observo con cautela, converso con discreción; llama mi atención la diversidad que distingue a las personas que han decidido quebrar la Constitución e implantar su peculiar versión de orden y progreso.

Personas humildes, otras visiblemente de clase media; ancianos, ancianas, gente joven, algunos niños y niñas acompañando a sus padres; hay blancos, negros y pardos. Son los rostros visibles, los que han estado arrodillados y rezando por más de dos meses, soportando lluvias y frío, invocando la intervención militar del ejército o que algún designio celestial impidiese a Lula tomar posesión como presidente.

Los que organizan y financian, los que diseñan y estimulan la filosofía del odio y la ideología del fake news, están protegidos en sus lujosas mansiones, en absoluta impunidad. Mientras los fieles escuderos solicitaban el golpe militar y el retorno a la dictadura, que el clan Bolsonaro clama desde siempre, Eduardo —el tercero de esa dinastía— estaba en Catar, gozando de lo lindo durante el Mundial. Su padre, Jair Bolsonaro, director y principal animador de la puesta en escena de ayer, permanece en Orlando, Miami, desde el 30 de diciembre.

https://twitter.com/PATRlOTAS/status/1612150385707454465

Pasa un hombre muy mayor en una bicicleta de carrera, envuelto en una bandera, y grita «¡Selva!» Es respondido con vítores por los que avanzan en retirada por el Eje Monumental de Brasilia. Selva es un antiguo código que se utiliza entre los militares brasileños para indicar «acción», «movilización», respuesta urgente ante «peligro». El simbolismo religioso, patriótico y militarista ocupa una parte importante del imaginario bolsonarista. Una particular psicología de masas ha establecido canales de comunicación que no por ser derrotados ocasionalmente, están vencidos.

La afirmación anterior es corroborada en la conversación que sostengo con una angelical joven de treinta y dos años, graduada de gestión pública. Al estilo de una Madonna de Michelangelo, cubre su cabeza y cuerpo con una bandera gigante. Me habla de su decepción con el ejército, del inminente peligro de que el gobierno de Lula permita que el «comunismo mundial» tome Brasil. Le pregunto si cree que esa violencia está bien, y me dice que no fueron ellos, que eran petistas infiltrados, que ellos solo «rompieron algunos cristales para entrar».

La muchacha hace un esfuerzo por ser convincente, me explica que ya el nuevo gobierno tiene una propuesta de proyecto de ley para estar treinta y seis años en el poder. Sé que no es cierto, pero la escucho con atención y no le contradigo. Se queja de que la prensa nacional y mundial está contra ellos, que los descalifican sin razón. «¿Qué si somos fascistas? ¡Claro que no!» ¿Y ustedes no temen que estas acciones puedan generar una guerra civil, derramamiento de sangre?, indago. Y me afirma con total candidez: «¡Los países que alcanzaron un mayor desarrollo tuvieron que pasar por algo así!» ¿Pero usted está dispuesta a pagar ese precio?, insisto. «¡Si es por el futuro de mi familia, estoy dispuesta, sí!».

En su aclamado texto Psicología del bolsonarismo, el filósofo y psicoanalista brasileño Diogo Bogéa intenta dilucidar preguntas cardinales, como: «¿Qué impulsa a tanta gente a inclinarse ante un “líder” político con devoción ciega y abierta idolatría? ¿Cómo explicar que tus familiares, amigos y vecinos, que quizás en otros momentos te han tratado con la debida cordialidad se vuelvan agresivos contra ti cuando se dan cuenta de que no estás de acuerdo con las ideas del “mito”? ¿Cómo podemos explicar que personas altamente educadas en nuestras universidades (profesores, ingenieros, abogados) rechacen las vacunas, crean en versiones alternativas delirantes de la historia de Brasil y del mundo, y tomen las noticias falsas más crudas como las realidades más puras?».

Interpelaciones como estas, aun con un gobierno favorable a la salida democrática, continuarán siendo esenciales para comprender el ecosistema político brasileño.

Cinco horas después del asalto comienzan a llegar refuerzos policiales. Los patriotas «verde-amarelos», los defensores del «orden, el progreso y la familia brasileña», ya caminan tranquilamente de regreso a casa. Los más osados no pierden la oportunidad de gritar: «¡Vergüenza!» a los policías que se cruzan en su camino.

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(Foto: EBS)

También aprovechan los vendedores ambulantes. En un carrito se vende agua, en otro churros, uno por allá cerveza, y hasta un churrasquero presta el patriótico servicio. Uno de ellos, en confianza, me afirma que «eso que están haciendo no lleva a ningún lugar», eso es «bajeza», «en la periferia donde vivo no se lo hubiésemos permitido».

Ayer mismo Lula regresó de su descanso dominical en São Paulo. A las 11 de la noche ya estaba en el palacio de gobierno, recorriendo varios lugares, tomando medidas y condenando los actos inconstitucionales. Por otra parte, Ibaneis Rocha —gobernador reelecto de Brasilia y cercano colaborador de Bolsonaro—, se apresuró a ofrecer disculpas a Lula y al país por lo ocurrido. De poco le valió, pues en la madrugada de hoy una decisión de Alexandre de Moraes, ministro del Tribunal Supremo Federal, lo ha separado del cargo por noventa días para que sea sometido a investigación.

Comienza el día con un clima tenso, triste, de dolor profundo. Ayer, un grupo de brasileños y brasileñas quebró los inmuebles que albergan el poder de la nación porque creen que así obtendrán la patria que desean. Otros, que son mayoría, están convencidos de que los cristales rotos, los locales saqueados y robados, la violencia acéfala; nada tienen que ver con democracia, familia, progreso y cristiandad.

En esa misma Explanada del Eje Monumental de Brasilia, junto a cientos de miles de brasileños y brasileñas, viví hace muy poco la alegría de ver asumir a Lula la presidencia. Hubo entonces abrazos, besos, cantos, bailes y saltos de júbilo. Una semana después vivo y me conduelo, porque tengo la certeza de que la quebrantada nación de ayer no será el país de hoy y del mañana que espera, y merece, este pueblo divino y maravilloso…pero sin dudas queda mucho por (des)hacer.

Dall-e como e’

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Dall-e
(Imagen: Wimar Verdecia)

—Qué manera de ascender el país en los últimos tres años, mi amiga.

—Ay, chica, pero tú no avisas. Y una como que no se da cuenta.

—«Hemos de hacer silencio para admirar lo fuerte que hemos sido, para sacar de entre las pesadumbres, las luces».

—Las pesadumbres sobran. Si algo ha escaseado en el último año son las luces.

—Pero la patria se sostiene «por la justeza de su causa y la grandeza de su gente, forjada en la calidez, hecha a darse, y a persistir cuando la tientan con la comodidad del yugo».

—Yo no sé la del yugo, pero las comodidades son las comodidades. No hay como una opípara comida, un buen vino, la despensa llena, el aire a todo meter…

—«La fortaleza de este pueblo laborioso, noble, apasionado e imaginativo supera el intento de comparación». No tener las cosas que mencionas es parte de «esos tropezones» o «pequeñas piedras en el camino».

—Querrás decir seborucos.

—«Es de la naturaleza humana y, definitivamente, de la naturaleza cubana, echar al morral lo que aprendimos y seguir en pie».

—Echar en la jaba lo que encuentres en el camino.

—«Ser leales a quien nos condujo por esa vía, que hoy puede tener algunas hierbas, aunque solo nosotros debemos desaparecerlas».

—Desaparecerlo todo. En eso son expertos.

—Te veo en modo hipercrítico. Tal parece que no disfrutaste el mensaje del presidente por año nuevo. «Al pueblo le habla, del pueblo proviene, al pueblo se debe», «va marcando su huella como líder heredero».

—Lo vi. ¿A quién se le habrá ocurrido comenzar y terminar ese spot con la bandera ondeando para atrás, con música de «Mi lecho está tendido», como sugiriendo, con la imagen de Canel, «Hiciste tu labor y te marchaste»?

—Es el primer video cubano que se realiza con Dall-e.

—¿Eso qué es?

—Un hito de la ciencia y la innovación en 2022, un programa informático con capacidad de crear imágenes a partir de descripciones textuales. Recurre a una potente base de datos y a la inteligencia artificial.

—Su inteligencia artificial no la cuestiono… la del programa informático digo. Ese spot presenta al país que no existe, que está solo en la imaginación del discursante, dirigido a «una masa incapaz de análisis alguno, borregos creados bajo la ilusión de rebeldes».

—Porque esta herramienta consigue «fusionar conceptos, atributos y estilos para ofrecer al usuario una imagen acorde con su demanda». Es antológico el plano donde la cámara sube desde las botas de vaquero, pasa por el pitusa de vaquero, continúa hacia el saco blanco de no se sabe qué y concluye con un close-up del primer secretario, quien sonríe como si hubiera alcanzado pollo.

—«Dall-e calabaza al pollo», hubiera clamado Formell.

—Exacto. Ese programa «puede dibujar prácticamente cualesquiera cosas que se le pida». Una de las primeras fue el boceto de «un rábano japonés sonándose la nariz».

—Fiel al original.

—No hablo del video cubano. En este último, si te fijas, se incorporan imágenes en forma de gestos del presidente que explican lo que expone, como cuando menciona «después de vencer juntos», o más adelante «hagamos entre todos un país mejor», con las manos en pose de monje tibetano.

—¿Qué me dices de «al empujar la puerta del 2023»? Rememora la puja por montar la guagua que lo llevaba en sus años mozos, «con el empeño de empujar un país», a la Universidad Central.

—Cada vez es más difícil poner en duda que la inteligencia artificial es capaz de poseer «creatividad».

—Y nosotros «resistencia».

—¿Te imaginas el material audiovisual que pudiera filmarse si le dictamos al Dall-e: «Nada como la voluntad de hacer, y cuando alguien quiere hacer algo, lo hace», «La inmovilidad aquí no hizo nido», «El cuerpo nacional aguantó incólume la fuerza con la que 2022 nos mostró su peor cara»…

—Es decir, dio de cuerpo.

—…«Grupos de jóvenes emprendedores para la solidaridad, hambrientos no de comida (aunque coman mal), sino de Revolución», «retoños de una mística que renace, todavía incierta», «con rebeldía fundacional, cósmica»?

—Rematamos el video mencionando que en el panorama científico y agrícola cubano han aparecido siete nuevas variedades de trigo que pueden sembrarse y cosecharse en la Isla: Inifat RM-26, 29, 30, 31, 32, 36 y 37.

—Nada que ver con las frases mencionadas.

—Eso crees tú: Inifat RM son las siglas de «Imposible no insultarse frente a tanta Reiterada Muela».