La necrotendencia en Cuba

por Mario Valdés Navia
Necrotendencia

El análisis de la necrotendencia, es decir de las variaciones de la tasa de mortalidad en Cuba (TM), o lo que es igual, la cantidad de fallecidos en un año por cada mil habitantes, muestra un resultado desfavorable entre 1960 y 2018. Si bien descendió desde 8,83 en 1960 hasta menos de 7 en 1990; a partir de entonces comenzó a subir y se estabilizó entre 7,0-7,3 en una larga fase de meseta que persistió casi dos décadas. Esto cambiará en 2008 (7,7), cuando nuevamente empezó a ascender.

Dicho indicador sobrepasó, en 2015 (8,9), el de 1960, y en el último trienio ha venido en ascenso de manera sostenida: 2018 (9,4); 2019 (9,7) y 2020 (10,0).[1] El resultado del 2020 no fue debido a la pandemia, ya que la cifra de muertes por enfermedades de las vías respiratorias se redujo respecto al 2019. Sin embargo, es de presumir que este 2021 llegue a ser muy superior por la elevada cantidad de muertes asociadas a la Covid-19 y la incidencia perjudicial de las afectaciones al sistema de Salud en el tratamiento de otras enfermedades. 

Las cifras en sí mismas dicen poco, pero esto cambia cuando las apreciamos en series cronológicas, e interpretamos desde las Ciencias Sociales los mensajes ocultos tras las estadísticas sanitarias. ¿Qué factores económico-sociales y políticos han incidido en el incremento de la necrotendencia en la población cubana —en particular a partir de 2008—, más allá del imparable envejecimiento poblacional? ¿Qué se podría hacer para mitigarla?

Una búsqueda de resultados en el ciberespacio mostró estudios descriptivos sobre las principales causas de muerte, por tanto, a partir de los datos existentes, adelantaré algunas reflexiones hipotéticas. Analicemos, en primer lugar, cómo llegamos a ese punto.

-I-

El crecimiento de los indicadores de salud del pueblo era uno de los compromisos plasmados en el Programa del Moncada. La firme voluntad política del Gobierno revolucionario en esa esfera se expresó en el acceso general y gratuito a la atención de salud, la formación creciente de recursos humanos, el desarrollo de avances científico-técnicos para prevenir y controlar enfermedades y la mortalidad infantil, y la movilización social en tareas de prevención sanitaria. Al unísono, en el campo de la seguridad y asistencia sociales las prestaciones de largo y corto plazo se incrementaron y se logró la más amplia cobertura a la población necesitada, sin distinción alguna. 

Como resultado, entre las décadas del sesenta y ochenta, se verificó una mejoría sustancial de la salud pública, disminuyó drásticamente la morbilidad por enfermedades infecciosas, se eliminó la desnutrición infantil y la tasa de mortalidad infantil se redujo: de 60xmil en 1958; a 38,7 en 1970; 19,6 en 1980 y 10,7 en 1990.

En correspondencia con esos logros, la necrotendencia se contrajo hasta 1980 y tuvo un rebrote cuando la crisis del Período Especial. No es de extrañar el retroceso en momentos en que emergieron bruscamente dificultades como desnutrición, estrés y enfermedades degenerativas —por ejemplo, la neuritis— que afectaron a la población, sobre todo de la tercera edad. A pesar de ello, entre 1991-2004 la TM nunca sobrepasó el 7,2 (1993, 1996 y 2004).

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La necrotendencia se contrajo hasta 1980 y tuvo un rebrote cuando la crisis del Período Especial (Foto: Getty Images)

No obstante, entre 2007 y 2008 se produjo un salto de 4 496 fallecidos, al incrementarse de 81,927 a 86,423. Otro pico ocurrió desde 2016 al 2017, cuando la cifra de decesos escaló de 99,388 a 106,949, es decir, 7561 fallecimientos más. A partir de ese entonces la necrotendencia ha continuado en ascenso.

En 2020 ocurrieron 112,441 muertes. Esto significó 32,779 más defunciones que en el peor año del Período Especial —1996—, cuando fallecieron 79,662 cubanos y cubanas.

El crecimiento de la necrotendencia en Cuba no está aparejado solo a la Covid-19 del 2021, es un fenómeno que viene desde hace tiempo. Dos factores concomitantes pueden explicarlo: por un lado, la falta de mantenimiento de los hospitales, reducción de servicios municipales en muchas provincias, y escasez de medicinas, insumos y equipamiento; por otra, el crecimiento de la desigualdad y pobreza en los sectores más vulnerables de la sociedad cubana. Analicemos entonces el aumento de la TM desde una perspectiva económico-social.

-II-

«La salud es gratuita, pero cuesta», reza un lema expuesto a la entrada de los centros de salud cubanos. De ese modo se recibe a los usuarios de ese servicio público, que son los mismos que lo financian con sus aportes al presupuesto estatal. Tal axioma económico hace pensar que la primera hipótesis para explicar el incremento de la necrotendencia en la Isla, está relacionada con la disminución de los gastos del presupuesto de salud pública y las inversiones para su ampliación y modernización.

Si bien en Cuba los gastos sociales respecto al PIB y al total del presupuesto siguen siendo, por mucho, los más altos de Latinoamérica; ellos han descendido proporcionalmente desde 2008. A esto se suma que aunque Cuba es el país de mejor desempeño social en la región, «ostenta el último lugar en el ranking de eficiencia» y que la partida del presupuesto «que tiene mayores efectos redistributivos —la asistencia social— es la que muestra mayor tendencia decreciente».[2]

Es en el acápite de las inversiones donde se aprecia cómo ha disminuido la parte correspondiente a la Salud, en comparación con otras esferas, en particular con la inversión inmobiliaria concentrada en el sector turístico. Entre 2016 y 2020, la inversión en Salud y Asistencia social disminuyó en dos tercios: de 232,6 a 84,5 millones de pesos (MP).

En el mismo período, la inversión en Servicio empresarial, actividades inmobiliarias y de alquiler ascendió 2,5 veces: de 1,703.9 a 4,138.8 MP. Este monto extraordinario se invirtió a pesar de que las capacidades instaladas de los hoteles apenas se cubrieron a la mitad en los últimos años.

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Hotel Primera y D, en La Habana. (Foto: Irene Pérez/ Cubadebate)

Tal recorte en la inversión de salud ha venido ocurriendo precisamente en etapas en que los ingresos aportados por la exportación de servicios médico-farmacéuticos se habían convertido en la fuente principal de divisas del país, por encima del turismo (2006-2018). Todo indica que una parte sustancial de estos ingresos, lejos de consagrarse a modernizar el sector sanitario, fueron destinados a la inversión en el turismo, rama que apenas cubre sus ingresos por el alto índice de valor importado que tiene por peso de producción. 

La referida desproporción en la inversión pública no solo afecta al sector de la salud, sino también a otros, que fueron minimizados a favor del hipotético turismo por venir: la industria (manufacturera y azucarera), producción agropecuaria, ciencia y tecnología y transporte, almacenamiento y comunicaciones. Todos ellos, sectores productivos y de servicios que inciden directamente en la salud física y mental de la población cubana, mucho más que las inversiones en las empresas de GAESA. 

Otro factor que explica la disminución en el presupuesto social y en la inversión en el sector de la salud pública, es el elevado monto de los pagos de la deuda externa renegociada que Cuba tuvo que efectuar a partir del 2015 para honrar sus compromisos con el Club de París. Esa operación demandó unos 23,000 millones de USD, y el servicio de la deuda se elevó del 3 al 12% del PIB entre 2009 y 2018.[3]

Para lograrlo, el gobierno aplicó una política de ajuste a lo cubano: contrajo el sector estatal y redujo drásticamente su presupuesto de gastos e importaciones, lo cual disminuyó la oferta de bienes de consumo en el mercado interno, en particular los alimentos, al no realizarse en tiempo y forma las reformas que estimularían a los productores nacionales para sustituirlas. Al unísono, se estipularon medidas que afectaron la alimentación pública, como el cierre de los comedores obreros y su hipotética sustitución por el pago de un estipendio, algo que solo se aplicó en casos seleccionados y sectores específicos.

Un factor relacionado con el anterior, es la disminución proporcional de otros gastos sociales del presupuesto que han tenido incidencia en la calidad de vida de la población, principalmente entre la tercera edad y sectores vulnerables. Resaltan en ese sentido los de la asistencia social, que se redujo aún más con la Tarea Ordenamiento y la consiguiente elevación de precios de mercancías y servicios ofertados a los asistenciados.

También habría que sumar a este análisis la persistencia de la doble moneda hasta el 2020 y la extensión posterior de la dolarización plástica, que han afectado de manera directa los niveles de consumo de las familias pobres. Además, de manera indirecta, erosionan la estabilidad emocional de los hombres y mujeres proveedores, que llegan a edad madura sin poder satisfacer las necesidades de sus familias y sus expectativas de prosperar con el dinero resultante de su trabajo, cuestión que colma sus vidas de estrés y frustración.

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La disminución proporcional de otros gastos sociales del presupuesto ha tenido incidencia en la calidad de vida de la población, principalmente entre la tercera edad y sectores vulnerables. (Foto: Amalia Echemendía)

A los factores internos se añade el recrudecimiento del bloqueo, con las 243 medidas coercitivas de la administración Trump, mantenidas en su mayor parte por la actual. Lejos de afectar al Gobierno y los militares, como pretextaban, se cebaron sobre los receptadores de remesas, TCP, trabajadores del turismo, campesinos y otros emprendedores, que vieron coartadas aún más sus posibilidades económicas.  

Este vistazo demuestra cuán importante es que se efectúen estudios transdisciplinarios sobre la TM en las diferentes clases, ocupaciones, razas y zonas geográficas del país; con el objetivo de distinguir mejor la incidencia del indicador en el actual contexto de creciente desigualdad y vulnerabilidad sociales. De ese modo sería posible precisar cuánto debe el incremento de la necrotendencia al envejecimiento poblacional, y cuánto a otros factores.

En lo económico, salta a la vista que es preciso disponer de información transparente sobre temas peliagudos de interés público, como: decisión sobre inversiones, pagos de la deuda y marcha de las reformas; que quedan fuera de la participación ciudadana. Particularmente, es preciso ser más exigentes y eficientes en el gasto social, para dirigirlo a proteger la calidad de vida de los sectores más vulnerables de la población, y aceptar que los ciudadanos cubanos puedan, de una vez y por todas, saldar sus deudas con la moneda que reciben por su trabajo.

Todos moriremos de manera inexorable, pero hay que impedir que la guadaña continúe segando la vida de más cubanos y cubanas cada año por razones de política económica y social del Gobierno/Partido/Estado que debería estar en nuestras manos transformar.  

***

[1]Todos los datos utilizados provienen del Anuario Estadístico de Cuba 2020 y el Anuario Estadístico de Salud 2020.

[2] Silvia Odriozola Guitart: «Gasto social y equidad en el contexto de la actualización del modelo económico y social cubano», Economía y desarrollo, vol. 165, mayo 2021.

[3] José Rodríguez: «Notas sobre la economía cubana y latinoamericana: sesenta años después del triunfo de la Revolución cubana», Cuba y la economía, 26 de abril de 2021.

24 comentarios

Esteban 18 agosto 2021 - 7:43 AM

Todo podría reducirse a una simple frase: Cuba es un estado fallido donde lo único que funciona es la represión.

Maria Gudova 18 agosto 2021 - 8:10 AM

¿Y no se cree usted que todas esas políticas sociales que han sido afectadas se acercan más al neoliberalismo que a lo que se espera de un país socialista?

cubanuestraeu 18 agosto 2021 - 8:42 AM

El capitalismo mundial, en su estadío maltusiano, debe esta muy feliz con el proyecto cubano

La necrotendencia en Cuba — La Joven Cuba | Cuba Nuestra: Polémica 18 agosto 2021 - 8:46 AM

[…] La necrotendencia en Cuba — La Joven Cuba […]

cubano47 18 agosto 2021 - 8:49 AM

Regresara Tatu con el nuevo decreto 35?

dario 18 agosto 2021 - 9:11 AM

regresar?????se mudara mas al norte!!! El cortafuegos chino se esta cerrando…..ja,ja

juanaBacalao 18 agosto 2021 - 12:17 PM

debe ser que ahora comenzo otro master, en cualquier cosa y asi seguira estudiando y estudiando y estudiando. regresar? que es eso?

Gladys Marel Garcia 18 agosto 2021 - 1:15 PM

Felicidades Mario. Un abalisis socioeconomicoen el hilo conductor del articulo donde evidencias, como se ha comportado, desde antes y despues del 59 la mortalidad. Y como el ingreso por los medicos que colaboran con ptros paises, se invierten en turismo y no en el sector de la salud

Arturo 18 agosto 2021 - 8:51 AM

La salud es gratuita, pero cuesta», reza un lema expuesto a la entrada de los centros de salud cubanos. De ese modo se recibe a los usuarios de ese servicio público, que son los mismos que lo financian con sus aportes al presupuesto estatal!!!!!!!

Manuel Figueredo 18 agosto 2021 - 11:09 AM

Cuidadito Compay, cuidadito que ya empezó la ley MORDAZA. Todo lo que hables puede ser usado en tu contra.Como dice la canción :
—Silencio en la noche que el músculo duerme
Aunque me cueste lo que me cueste ahí les va:
! Libertad para los presos políticos !
Patria y Vida.

Eva 18 agosto 2021 - 5:39 PM

Lo siento pero aquí la salud no es gratis desde el miserable salario que siempre han pagado hasta la mala alimentación e higiene en la que se sobrevive ya se está pagando bien caro vivir en esta demagoga sociedad
Cuando tienes la oportunidad d estar viajar puedes comprobar que es un derecho humano al que se ajustan la inmensa mayoría de los países del Mundo
La salud pública existe y se respeta
Las cantidades de instituciones hospitalarias en Cuba y sus condiciones asquerosas desde mala higiene caldo de cultivo de cucarachas de todo tipo y ausencia de elementales recursos que requiere un enfermo es absurdo decir que es gratuita se paga muy muy caro enfermar en Cuba y no ser de la élite
Lo único bueno que nos queda son los profesionales y técnicos que trabajan por la salvar vidas y aguantar difamaciones generalizadas por un magnate sin moral

dario 18 agosto 2021 - 9:20 AM

si se suma este analisis socio economco,con el analisis de la gestion de derechos sociales y politicos y se le agrega la mala gestion acerca de la eliminacion del Embargo de los EEUU ,cuestion esta que el gobierno de cuba solo empeora con su manejo erratico de la situacion real,la suma de todo seria el desastre total.Por eso,al enemigo no se le puede dar ….ni un tantico asi !!!

Esteban 18 agosto 2021 - 11:11 AM

Y ahora con el decreto 35 se agrega otra mordaza a la libertad de expresión. Para reprimir sí que sí que son rápidos y efectivos.
Arreglar la mínima cosa del desastre que ellos mismos han armado es algo que puede esperar décadas. Total, que el grupito y sus familiares se la están pasando regio en sus yates, viajes y demás vacilones frente a un pueblo que se hunde cada vez más en la miseria y la desesperanza.

dario 18 agosto 2021 - 11:33 AM

y para sumar al potaje,la nueva “doctrina” Biden : Los norteamericanos no van a luchar la lucha que tienen que librar los Afganos ” y …..se cabo !! a llorar por los portales…..nada de 82 Division,a tragarselo a pulso !!! Y si acaso,los comunistas cubanos y los talibanes,mejor dialogan con los EEUU que con sus compatriotas !!!!!

Carlos 18 agosto 2021 - 12:30 PM

Pronto el video de la parte derecha baja de este sito web tocara el tema de el nuevo decreto 35. Esperemos, sentados, al igual que el vaso de leche prometido. 😀

juanaBacalao 18 agosto 2021 - 12:16 PM

y los grandes desastres que ha traido esa revolucion (que aqui no se quieren ni mencionar) tambien estaban en el programa del moncada? porque si hacemos un balance resulta mas que claro que ese gobierno impuesto por la fuerza de las balas y nunca por el voto popular del pueblo ha traido muchos mas males a la nacion que beneficios, cuba paso de estar entre los primeros de america latica en casi todos los indices a ser hoy la cenicienta del continente. Costa Rica ha conseguido todo lo que estaba en el famoso discurso del moncada (lleno de promesas vacias que jamas se han cumplido) sin dispara un tiro y sin un muerto.

que vaya, para plasmarlo mas a la cubana, la revolucion lo que ha sido es una reverenda M.

Sofia. 18 agosto 2021 - 3:05 PM

Gracias sr.Mario Navia.Dando vistazo a su artículo, me doy cuenta que labor tan importante realiza Ud en la
investigación social de la problemática real de nuestra sociedad, lo mismo digo que los gobernantes actuales
no tienen responsabilidad total de la situación del país. Desde el comienzo hasta hoy
día de una u otra forma todos somos responsables. Ellos aceptaron a gobernar al país
en su estado casi fallido, y para salvarlo aplicaron una política de ajuste a LO CUBANO.
Así que hay que volver a intentar y debido a la experiencia de errores acumulados,
tratar de superarnos y crecer en la adversidad

Mario Juan Valdés Navia 18 agosto 2021 - 4:07 PM

Gracias por los comentarios. Este tema es.complejo y parte.de.la. necesidad de.realizar.analisis transdisciplinarios que partan.de.estadisticas de salud. Es sólo un punto de partida para profundizar en los temas.de.pobreza y desigualdad que tanta falta hacen.

Manuel* 18 agosto 2021 - 4:46 PM

Es difícil de correlacionar la tasa de mortalidad con la calidad de vida o del sistema sanitario. La tasa de mortalidad depende mucho de la pirámide poblacional. Es alta cuando la población está más envejecida. Es decir, en Cuba —al igual que en casi todo el mundo— la pirámide poblacional se va haciendo mas envejecida, con lo que está aumentando la tasa de mortalidad. Los viejos mueren mas que los jóvenes.

Tenemos otra métrica más precisa: la esperanza de vida. La esperanza de vida se correlaciona bien con la calidad de vida y con la calidad del sistema sanitario. Por ejemplo, es bien conocido que tras la disolución de la Unión Soviética se produjo una caída bastante grande de la esperanza de vida de los rusos.

Mario Juan Valdés Navia 19 agosto 2021 - 11:38 AM

Manuel. Yo coincido en que ese factor es importante, pero las evidencias dicen otra cosa. En 2020 los.fallecidos de más de 70 años representaron lo mismo que en 2001, aproximadamente el 50% del total.

Sofia. 18 agosto 2021 - 8:01 PM

Referente al caso del Decreto-Ley 35/21,no es nada nuevo, existe en muchos países
a causa de diversas razones y en el caso de la prensa oficialista o independiente le
diría que la prensa esta para informar la verdad y no ser mediador, acusador ni
distribuidor de mentiras /eso está como teoría,/pero en la práctica, la prensa en
cualquier país, trabaja para su dueño.

Manuel* 19 agosto 2021 - 1:36 AM

Sofia, cuando retwitteas una noticia, ¿cómo sabes si es verdadera?

Te voy a poner un ejemplo. En Granma y el resto de los medios oficiales dijeron que a la concentración de La Piragua fueron cien mil personas. Sin embargo, si tomas una foto aérea de la concentración y calculas la superficie ocupada, es fácil comprobar que no pudieron ser más de diez mil. Entonces, ¿quieres decirnos que para retwittear la noticia de los cien mil manifestantes de Granma vamos a tener que evaluar la veracidad de cada punto de la noticia?

En teoría queda muy bonito eso de prohibir que se difundan noticias falsas. En la práctica es una prohibición que nos conduciría a la parálisis. Un particular —e incluso una agencia de noticias— no tiene capacidad para evaluar al cien por cien la veracidad de una noticia. Simplemente uno confía en las fuentes. Otra cosa es prohibir la GENERACIÓN de noticias falsas a sabiendas de su falsedad.

La necrotendencia en Cuba - CódigoAbierto360° | CódigoAbierto360° 19 agosto 2021 - 10:32 AM

[…] el último trienio ha venido en ascenso de manera sostenida: 2018 (9,4); 2019 (9,7) y 2020 (10,0).[1] El resultado del 2020 no fue debido a la pandemia, ya que la cifra de muertes por enfermedades […]

Pablo Benvenuto 19 agosto 2021 - 11:09 AM

Aducen como causas de ese deterioro: “la falta de mantenimiento de los hospitales, reducción de servicios municipales en muchas provincias, y escasez de medicinas, insumos y equipamiento; por otra, el crecimiento de la desigualdad y pobreza en los sectores más vulnerables de la sociedad cubana.” De acuerdo pero…

Dejando a un lado los consabidos gastos de inversion en infraestuctura turistica, pagos de deuda externa, estaria bueno poder contrastar evolucion porcentual de gasto en salud y educacion en el Presupuesto Nacional con los relativos a porcentajes del MINFAR; MINITN; PCC y demas organizaciones burocraticas de masas (CTC; FMC; CDR, etc) Ello nos daria claridad de cuales son las prioridades del gobierno en los últimos 20 años ¿no?

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