Julio Antonio Fernández Estrada: Un Código para el país que yo quisiera

por Lecturas sugeridas
Julio Antonio Fernández Estrada.

El 25 de septiembre de 2022 es la fecha en que el gobierno cubano llevará a votación popular el nuevo Código de las Familias. ¿Pero cuánto camino ha tenido que recorrerse para llegar hasta aquí? ¿Por qué se han generado tantas polémicas, algunas muy amargas incluso, alrededor suyo? ¿Cuánto representa al pueblo? ¿Es realmente una voluntad política de otorgar derechos o un juego político del Gobierno?

Tras veinticuatro anteriores versiones, la comisión redactora llegó al texto que se someterá a referendo popular. Una comisión redactora que apenas nadie conoce y que no contempla entre ellos a ningún actor de la sociedad civil involucrado en las largas luchas por defender y garantizar derechos que hace mucho ya debían haber sido otorgados a la sociedad cubana.

Porque es justo parte de esa sociedad, como la comunidad LGTBIQ+ y la comunidad por la defensa de los derechos de las mujeres, quienes comenzaron a reclamar derechos para ellas y, en extensión, para otros sectores, como la infancia, las personas de la tercera edad y personas con discapacidades. 

Sin embargo, la mayoría de esos reclamos y los activistas de estas comunidades han sido enfrentados a lo largo del tiempo con censuras, represiones, ninguneos, humillaciones. Pero, a pesar de ello, estas comunidades han logrado crear mecanismos independientes de observación, denuncia, redes de apoyo… Mecanismos que, si bien responden a necesidades sociales reales que el Estado no cubre, este tampoco deja que se articulen y desarrollen de manera paralela a él. 

Resulta hasta cierto punto entendible, entonces, que gran parte del pueblo desconfíe o no se interese por aquello que venga de ese mismo gobierno que cada día más lo deja desamparado. En un contexto de profunda crisis económica, con un nuevo Código Penal más represivo —que no fue llevado a consulta popular—, la discusión del Código de las Familias puede ser considerado como un lavado de imagen del gobierno o un entretenimiento político.

Pero más allá de la tan llevada y traída frase de “los derechos no se plebiscitan”, hay elementos en el texto que responden a todos los sectores de la sociedad en la Isla. Y justo uno de los principales dilemas que entraña la votación del próximo 25 de septiembre es el sopesar el costo político y social de un Sí o un No para el desarrollo de la sociedad cubana, más allá de estar o no de acuerdo con lo que refleja este nuevo Código de las Familias.

Por ello, Hypermedia Magazine conversa con Julio Antonio Fernández Estrada, profesor, historiador y doctor en ciencias jurídicas, cuyos textos y análisis recorren diferentes medios independientes cubanos y sobre Cuba.

En teoría, este Código de las Familias representa un salto legal y social hacia adelante en comparación con el anterior, e incluso con el de otros países. ¿Opinas lo mismo? ¿Cuáles son los aspectos más destacables, tanto a favor como en contra, reflejados en su texto?

Creo que es una ley muy progresista, un objeto anacrónico y perturbador en el panorama jurídico cubano actual. Por eso es que ha sido tan polémica, aun siendo claramente una gran ley, la mejor, tal vez, que se ha hecho en Cuba en décadas. Es una ley del siglo XXI, donde han puesto las manos y los cerebros grandes juristas, como el profesor Leonardo Pérez Gallardo, el más importante civilista cubano —fuera de la práctica judicial y notarial, donde hay grandes juristas también— del presente siglo y parte del anterior. 

Es un Código que nos regresa jurídicamente a la época de los grandes documentos. Refinado, casi voluptuoso, pero extrañamente equilibrado entre las necesidades del pueblo cubano real, sus problemas y carencias sociales y de justicia, con lo más progresista del pensamiento mundial, desde un punto de vista jurídico y social.

Creo que es una ley que ha nacido en un momento demasiado complicado para Cuba. Los cubanos y cubanas se están debatiendo entre la vida y la muerte de la nación. La vida de nuestro pueblo, con su identidad y su historia. Estamos en medio de la más grave crisis migratoria de la historia de Cuba, de una crisis política sin precedentes, después de una fatigante y mortífera epidemia que mató muchos más miles de cubanos los que el Estado reconoció, de nuevo, de forma indecente e inolvidable. Ha venido al mundo, al menos antes de la decisión popular final, en un momento de crisis muy grande y deberá cargar con esa cruz, lo que también lo hace un documento histórico desde su creación intelectual.

Es un Código para un país ideal, un Código para el país que yo quisiera, pero no para el país que existe en realidad. Estamos luchando por el pan y los antibióticos, y nos cuesta trabajo mirar hacia la parte de la justicia que se esconde debajo de nuestra supervivencia material y básica. 

Es un Código exhaustivo, como ya no puede serlo el pueblo de Cuba. De avanzada, para un pueblo que hoy es producto, también, de una larga crisis educativa y cívica. Para un contexto enrarecido, donde se nota la paradoja insalvable de un Estado que presenta una ley mejor para las familias y encarcela a cientos de personas por defender otros derechos humanos, también e igualmente inmanentes y universales.

Su texto incluye un Glosario muy útil, con una regulación sobre Derecho Internacional Privado, ejemplar, que modifica, caminando en puntillas de pie, para que no se noten las pisadas, una parte importante del Código Civil. Es una ley que, en el mismo cuerpo, abandona instituciones jurídicas del Derecho Romano, superadas, como la Patria Potestad, y acoge otras, también de nuestra fuente original de conocimiento jurídico más trascendente, como los Pactos de los particulares. 

Asimismo, eleva la autonomía de la voluntad a un lugar que no existe en el resto del Derecho Civil cubano y lo hace en un momento en que los operadores jurídicos en el país también están emigrando, lo cual será un reto para los nuevos notarios y para los tribunales de justicia, porque habrá una gran cantidad de Derecho de Familia que se podrá resolver desde la voluntad de las partes.

Todo esto hace que el Código sea moderadamente liberal. Hace que el Estado —siguiendo el síntoma comenzado desde las reformas económicas y la nueva Constitución de 2019— se retire de muchas relaciones jurídicas. En este caso, haciendo que el Derecho de Familia vuelva a ser, en parte, una rama jurídica de Derecho Privado y no de Derecho Público, como era, en esencia, desde 1975.

Julio Antonio Fernández Estrada.

(Imagen: Yucabyte)

Una de las frases más utilizadas en los últimos tiempos alrededor del plebiscito del Código de las Familias es “los derechos no se plebiscitan”. ¿Cuáles pudieran ser para ti los pros y los contras de esta frase?

Es un principio del Derecho producido como ciencia y como instrumentos internacionales de derechos humanos que estos no se plebisciten, porque su carácter universal quedaría afectado por el posible voto de las mayorías. Es decir, el derecho humano a la dignidad no tiene que ser popular, sino protegido. No se trata de consultar su necesidad o no, porque los derechos humanos son, además, inmanentes y no negociables. Por tanto, deben ser asumidos y respetados por todos los Estados. 

Llevarlos a plebiscito es ponderar la posibilidad de su aceptación o no. ¿Si plebiscitamos los derechos de familia, por qué no hacemos lo mismo con el derecho a la vida? ¿Si el pueblo está de acuerdo en que no tengamos derecho a la vida, dejamos de tener todos derecho a la vida? No es así. O no debe ser así, porque el derecho humano a la vida debe ser inmanente, inalienable y universal. Es decir, para todos los seres humanos, no solo para los que han aceptado vivir con ese derecho o han luchado por él. 

Los derechos humanos son un resumen incompleto pero importante de luchas y reivindicaciones sociales de pueblos y culturas en la historia de la humanidad. No debemos prescindir de derechos relacionados con la existencia digna ni de derechos relacionados con la participación política en nuestros Estados y sociedades, sin los cuales yo creo que tampoco hay dignidad.

Los derechos humanos no son solo un límite jurídico y ético a la actuación de los Estados. También son un límite a la idea de soberanía nacional y popular, porque se colocan en una posición de privilegio frente a los ordenamientos jurídicos nacionales, con excepciones como la cubana, haciendo que la consulta en plebiscito sobre el reconocimiento o no de un derecho humano sea inoperante o al menos ilegítima.

Por otro lado, los referendos en los que se confirma la validez o no de una Constitución son una consulta plebiscitaria que incluye aceptación o no de derechos humanos. Por tanto, se están plebiscitando derechos de forma indirecta o solapada, como es el caso del plebiscito para darle validez al Código de las Familias en Cuba. 

Peor y más disparatado es que ya este Código ha sido publicado como Ley por la Gaceta Oficial, con un número propio incluido. Esto resulta un procedimiento ilegal e inconstitucional porque ese proyecto de ley no puede ser ley hasta que el pueblo lo decida en plebiscito. 

La Asamblea Nacional es el único órgano legislativo y constitucional en Cuba; pero no tiene más poder que el pueblo. En este caso, es un mandato constitucional, del pueblo cubano, que esa ley, específicamente, se lleve a referendo, lo que cambia la forma regular de aprobación de leyes en el país. O sea, en este caso, el Código de las Familias no puede ser ley sino por decisión popular en referendo. 

Llama la atención el nivel de impunidad y torpeza con el que se está haciendo política y derecho en Cuba porque, en este caso, no era muy difícil entender que este Código no podía ser ley hasta que el pueblo no lo confirmara. Ahora, en caso de que el Código de las Familias no sea aprobado por el pueblo, tendremos una ley aprobada, promulgada, publicada y numerada, que no se podrá aplicar a no ser que se le dé un golpe de Estado a la Constitución vigente.

¿Crees que este nuevo Código de las Familias realmente brinda una protección a distintos sectores de la población cubana en cuanto a los derechos humanos? 

El nuevo Código de las Familias es una ley mucho más garantista e inclusiva que la vigente. Resulta una norma jurídica progresista, protectora de derechos humanos de muy diversos tipos. Es pormenorizada, abarcadora de relaciones jurídicas que no se tomaban en cuenta en el Código de 1975. 

No es solo un Código que hace justicia a derechos de la comunidad LGBTIQ+, sino que protege a la mujer de una forma más intensa y amplia, como hace con la infancia, los adultos mayores, las personas con discapacidad. A los padres que se alejen de los códigos de la familia patriarcal con comportamientos dignos, responsables e implicados con la educación de los hijos. También protege a familias y matrimonios diversos y con necesidades e interés de comenzar una relación parental y que no han podido hacerlo por vías biológicas directas. Igualmente, protege a personas cuidadoras, que no estaban previstas antes en el Derecho cubano. Además, brinda más posibilidades de trabajo bajo un régimen jurídico de seguridad y de protección legal a los notarios públicos, a los Tribunales Populares y a la Administración Pública en general.

¿Cuán válido o no resulta que el Gobierno cubano instrumentalice el Código de las Familias? ¿Qué sucede cuándo hay una instrumentalización de los derechos de los ciudadanos?

Hay una instrumentalización buena, necesaria, que ocurre cuando un derecho debe convertirse en una política pública, en un instrumento real de acción ciudadana, en una garantía real para lograr que el derecho de que se trate sea verdaderamente defendido. Y los derechos que no se instrumentalizan en este sentido carecen de mecanismos, instituciones, políticas, procesos, funcionarios, que hagan viables la existencia del derecho.

Sin embargo, hay una instrumentalización de los derechos como herramienta política, de propaganda, de solidificación de la hegemonía estatal, que está dentro de las posibilidades de la política real. Esta, solo es posible enfrentarla con un Estado de derecho sólido que deslinde lo que se dice de un derecho de lo que la ley permite o protege en realidad.

Si el gobierno cubano convierte los nuevos derechos consagrados en el Código de las Familias en un instrumento político,está politizando un asunto que no es esencialmente político, aunque también lo sea en parte. Ningún gobierno, como parte de un Estado, puede hacer otra cosa que política. Por tanto, es un poco ingenuo pedir a un gobierno que no convierta en un instrumento político a su favor lo que sale de su esfera de influencia y puede relanzarlo, en este caso, como un gobierno que propicia la inclusión de grupos históricamente discriminados o que actualiza relaciones jurídicas petrificadas como la patria potestad, la adopción, la tutela, el matrimonio y su contenido económico.

Éticamente, es cuestionable que un gobierno haga propaganda política para cantar a su humanismo y carácter democrático, cuando al mismo tiempo tiene presos de conciencia; pero este comportamiento es bastante común en el funcionamiento de Estados y gobiernos.

Repito, hay una instrumentalización esperable, que sería aquella que convierta en políticas e instituciones útiles y efectivas lo que este Código recoge en forma de normas jurídicas. 

Por ejemplo, es necesario que se materialice la defensoría de la que habla la ley; que se cambien los criterios de protección de las mujeres sobrevivientes de violencia de género para que puedan ser salvadas en realidad, como sujetos de derecho, no como objetos de protección, con garantías para su vida económica y social; que cambien, también, los protocolos que se usan hasta ahora para asegurar la vida de una víctima de violencia de género o intrafamiliar. Instrumentalización buena sería que hubiera nuevas políticas para hacer que la vida de los adultos mayores sea digna y con bienestar, más allá de principios y enunciados. 

Todos los Estados hacen propaganda, política, alrededor de su legislación más avanzada, más inclusiva. Es imposible evitar eso. El Derecho es en sí un instrumento estatal, cosa que solo puede ser matizada a favor de la justicia si existe un Estado de derecho.

Lo ideal sería que, además de instrumento político del Estado, los derechos fueran, sobre todo, instrumentos políticos y jurídicos de la ciudadanía. Si esto se logra, importa menos el discurso.

Julio Antonio Fernández Estrada.

(Imagen: PCC)

Según datos de la ONU, en 2019, Cuba tenía más de un millón y medio de emigrados, lo que representaba casi 15% de su población, cifra que ha aumentado considerablemente, sobre todo en el último año. Sin embargo, aunque muchos de estos emigrados aún mantienen vigentes sus derechos como ciudadanos cubanos, solo tendrán derecho a votar por el Código de las Familias aquellos cubanos que se encuentran cumpliendo misión en el exterior. ¿Qué representa que este por ciento de la población emigrada que aún mantiene vigentes sus derechos como ciudadanos cubanos no sea considerado para el voto?

Esa población cubana tampoco fue considerada para votar en el referendo constitucional. No puede firmar una propuesta de iniciativa legislativa ni constituyente, a no ser que vaya a Cuba a pedir un certificado de elector, que no le han dado a nadie todavía.

La Constitución cubana de 2019 tiene muchas deudas, muchas lagunas políticas de injusticia y olvido. Una de ellas es la no mención ni consideración de la importancia, presencia y necesidad de participación de la población cubana que vive fuera de Cuba. 

Creo que el futuro inmediato y mediato de Cuba, si lo queremos de justicia, democracia, soberanía del pueblo cubano, protección de los derechos humanos, debe incluir la participación de los ciudadanos cubanos. Cualidad esta que el Estado cubano solo considera para obligarlos a entrar al país con un pasaporte cubano y aceptar, sin vergüenza, que mantengan a sus familias en la Isla, poniendo dinero en sus cuentas en MLC o en sus teléfonos móviles; momento en que su dinero sí es bueno y no producido en el capitalismo o bajo la ideología imperialista.

Creo, simplemente, que todos los ciudadanos cubanos deben tener derechos políticos, a no ser que les sean limitados por causas legítimas, distintas en cualquier caso al hecho de vivir en otro país.

DemoAmlat ha puesto a disposición de los cubanos en la diáspora una plataforma digital para que se empadronen y puedan votar. ¿Qué puede esto representar desde lo práctico y lo simbólico?

Desde lo práctico, lo que significa es lo importante que resulta lo simbólico. Lo simbólico es importante en política y no solo en el campo de lo imaginario, utópico o representado, sino en el campo de la política real, porque la política real se produce desde el poder, pero también desde la sociedad civil que la sostiene y le da cuerpo.

Todo dato político es importante, no solo cuando es un dato vinculante. Si solo lo vinculante fuera importante, ¿entonces qué podríamos decir de las decisiones de la Asamblea General de Naciones Unidas que todos los años declaran que el embargo es injusto y contrario al Derecho Internacional?

Esta votación no definirá nada dentro del proceso de referendo en Cuba, pero es un ejercicio legítimo de participación política fuera de los ámbitos reconocidos por el Estado; que, dicho sea de paso, no es el único ente de la sociedad humana que puede decir qué es político y qué no.

Estos datos pueden convertirse en una forma de presión al interior de la sociedad cubana y sobre el Estado cubano, al ser un modo de arrojar otra vía de recopilación de votos, dada la desconfianza que muchas organizaciones, instituciones y personas manifiestan acerca del sistema electoral cubano y sus procesos de participación, escrutinio y publicación de resultados. No obstante, no puede tener una repercusión directa en los resultados que finalmente se brinden a la opinión pública cubana e internacional de la votación sobre el Código de las Familias en Cuba.

Han sido usuales en los últimos años ejercicios semejantes de participación impulsados por diferentes organizaciones de la sociedad civil cubana no legalizada, como encuestas en redes sociales, recogidas de firmas para apoyar campañas políticas o peticiones al gobierno de Cuba. Y es menos usual que este tipo de esfuerzos salga de plataformas extranjeras, académicas, de investigación. Aun así, creo que el tema cubano cada vez interesa más a las sociedades civiles de América, aunque no de la misma forma a los gobiernos y Estados de la región y del resto del mundo.

Desde un punto de vista jurídico, ¿cómo se explica que el gobierno haya decidido llevar a referendo popular el Código de las Familias y no el Código Penal?

Esto no se puede explicar de otra forma que políticamente. Es una de las paradojas típicas de la política cubana, de la actuación del Estado cubano ante diversos problemas a los que se enfrenta y que considero que también manifiestan los niveles de contradicciones y desacuerdos al interior de los grupos y cuerpos políticos de decisión más importantes de Cuba.

El Código Penal ha nacido para recordar que el Código de las Familias es solo una parte de la verdad, pero no toda. Hay una verdad, una cara de la política cubana, que es producto de un pensamiento y acción progresista y democratizadora a su interior. Mas hay otra que defiende regresar a los métodos represivos para contrarrestar el activismo de los opositores políticos cubanos y el derecho de manifestación de la ciudadanía. 

El Código Penal es una ley más punitiva que la anterior, con algunos puntos altos como la protección un poco más abarcadora, pero insuficiente todavía, de los derechos de las mujeres víctimas de violencia de género. Sin embargo, tiene más delitos que incluyen la pena de muerte en su marco penal sancionador y sobre todo tipos penales que tienen el único objetivo de criminalizar la protesta en Cuba, el trabajo de la prensa independiente y de parte de la sociedad civil que vive de la cooperación internacional.

La inclusión de la pena de muerte en este Código, después de casi veinte años de moratoria política de su aplicación en Cuba, es inconstitucional, al menos desde dos puntos de vista. Por una parte, la Constitución de 2019 consagra el derecho a la vida como un derecho humano y una ley no puede entonces prever la muerte como sanción penal. Por otro, el artículo 5 declara que el Partido Comunista cubano dirige al Estado, lo que significa que si el Partido decide que no se aplique la pena de muerte es inconstitucional que se incorpore en una ley aprobada por la Asamblea Nacional, que no puede contradecir al Partido en esa indicación política de relieve constitucional. 

El argumento de que la inclusión de la pena de muerte en la ley no significa que se aplique, es falso. En la práctica, lo que se ha hecho es mantener la pena de muerte como una sanción para delitos políticos, con mínimas excepciones, lo que significa que esta sanción es usada como mecanismo de represión al disenso.

Durante años, el gobierno cubano ha reprimido de distintas maneras a los activistas o disidencias por exigir parte de los derechos ahora incluidos en el Código de las Familias. Sin embargo, a pesar de que el propio gobierno ha realizado una enorme campaña oficial a favor de este, sigue reprimiendo a muchos de esos activistas, cuyos proyectos, agendas y campañas también van encaminados a favor del Código. ¿Qué mecanismos permiten que el Gobierno pueda llevar a cabo una campaña, pero criminalice por lo mismo a cualquier ciudadano cubano, residente en Cuba?

Esta realidad es parte de las mismas paradojas que ya he enunciado antes. Para el Estado cubano es muy distinto, siempre lo ha sido, que él, Estado magnánimo y paternalista, produzca o impulse un Código de las Familias inclusivo y garantista de más derechos humanos, a que un activista, un grupo o una comunidad luche por sus derechos. 

Agradecer está bien, al Estado cubano hay que agradecerle. Luchar ya es otra cosa. Se puede luchar por los derechos… de las personas en Chipre, como dijo magistralmente un gran humorista una vez. Para el Estado cubano, la única política posible se produce desde él o con él, lo que al instante criminaliza la política alternativa.

En Cuba no se reconocen de forma legal oposiciones ni opositores, ni organizaciones políticas con ideologías distintas a la oficial; que no se sabe cuál es. Tampoco se reconocen activismos ni activistas distintos a los que existen arropados por las organizaciones sociales históricas, considerando a la historia algo que casi solamente ha sucedido desde 1959.

Por otro lado, las campañas son manejadas a discreción por el gobierno. Es conocido que muchas iglesias cristianas han trabajado duro y durante años para contrarrestar lo que el Código de las Familias trae de nuevo sobre el matrimonio igualitario, la responsabilidad parental, la adopción igualitaria, la reproducción asistida, entre otros temas. Se les permitió organizar eventos, manifestaciones y declaraciones públicas contra el Código de las Familias. Cosa que me parecería bien si fuera una práctica generalizada, siempre que no sean violatorias de derechos humanos de personas, grupos y comunidades.

De nuevo está presente aquí el doble rasero del gobierno cubano, que evidentemente negocia, acepta, tolera, retrocede, cuando le conviene, como hacen todos sus homólogos en el mundo. Pero siempre vuelvo al mismo punto: todo esto sería aceptable en un ambiente de Estado de derecho, de rendición de cuentas del Estado sobre su gestión, sobre lo que se ha gastado en una campaña política u otra, en total transparencia de los procesos de consulta popular y de votación posterior.

La falta de coherencia en la actuación del gobierno cubano en cuanto a lo que se permite o no a los defensores u opositores del Código de las Familias, creo que dice más de su impunidad, autoritarismo, falta de controles, irrespeto a la institucionalidad y la legalidad, que a su postura en un lado u otro de la paleta de colores ideológicos, políticos, jurídicos y éticos, sobre los contenidos de este texto.

El gobierno cubano está en un momento de mucha fragilidad económica, financiera, energética, de legitimación social, de aceptación de su discurso y su propaganda, debilidad política, ideológica y de sentido, de emergencia por una crisis humanitaria migratoria y por una crisis de decrecimiento poblacional sin políticas visibles que la enfrenten de forma integral. En ese escenario, son decisivas las opiniones y posturas de las iglesias cristianas, que cuentan con miles de creyentes en sus estructuras religiosas, de la iglesia católica, de la sociedad civil cubana y del pueblo cubano fuera de Cuba. Pero las prioridades de la política dependen de la coyuntura específica en que se vive.

Julio Antonio Fernández Estrada.

(Foto: Excelenciascuba)

Muchas de las personas que sostienen la campaña #YoNoVoto argumentan que ir a las urnas el 25 de septiembre solo fortalece al Estado y al gobierno cubanos, así como este referendo, que es para ellos también anticonstitucional e ilegal. ¿Cómo se analizaría esta afirmación desde un punto de vista jurídico y político?

Creo que cada grupo, organización y persona decide la postura política que quiere asumir frente al Estado cubano. Creo también que enfrentarse al totalitarismo frenando una legislación defensora de derechos humanos y jurídicamente de avanzada es un error político porque, si bien intenta molestar a la maquinaria de poder, limita los derechos de las personas que también han sido víctimas del totalitarismo.

Los que voten contra el Código de las Familias lo harán a favor del Código de 1975, propio de una sociedad que no tomaba en cuenta las diferencias ni las comunidades diversas, ni a las orientaciones sexuales otras ni las identidades de género distintas a las habituales. El Código que conservaría su vigencia es el que declara que la familia debe educar a las niñas y niños en la ideología comunista, cosa que no hace el actual. Es menester sopesar lo que algunos creen que se pierde, con la diversidad que se asume con la nueva ley y lo que ya existía en Cuba. 

Si bien es cierto que la administración pública cubana, su sistema de justicia y su aparato burocrático, no podrán hacer realidad los contenidos de este Código como la gente piensa, porque es una ley demasiado profunda y abarcadora de una enorme cantidad de relaciones jurídicas, que llevará un largo tiempo metabolizar por las instituciones y el funcionariado cubanos, el Código de las Familias es una ley necesaria que nos acerca más al tipo de sociedad que queremos tener quienes deseamos vivir con bienestar material y espiritual. Es decir, con más justicia y más derechos.

Creo que hay que tratar de no hacer activismo contra el Estado socialista por medio de la limitación de derechos de las personas favorecidas por este Código. La negación de todo lo que hace el Estado cubano como propio del totalitarismo es una lectura reduccionista de la verdadera política. Este Código de las Familias se ha producido contra un Estado que también tiene defensores de las estructuras sociales patriarcales y machistas. Por tanto, no es un Código del Estado, sino de las nuevas oportunidades que brinda.

En algunas plataformas digitales, como Telegram, se han realizado encuestas informales sobre la votación del Código de las Familias. Los resultados han arrojado un pobre por ciento de votos a favor, siendo la mayoría repartidos entre aquellos en contra o las abstenciones. ¿Hasta qué punto estas encuestas informales pueden tenerse en cuenta como un indicador de lo que sucederá realmente en las urnas? ¿Consideras que, a pesar de estos resultados, ya está decidida la suerte del nuevo Código de las Familias?

No considero que esas encuestas sean muy abarcadoras, aunque deben tomarse en cuenta como cualquier esfuerzo de recopilación de datos e información. Más bien, yo creo que el Código de las Familias será aprobado. Ninguna votación promovida por el Estado cubano ha tenido un resultado distinto al que el Estado espera desde 1959. No tiene ahora por qué ser distinto. No es un buen momento para empezar a mostrar debilidades en el consenso. 

Además, creo que una gran parte de la población cubana, la mayoría, según mi criterio, vota en la línea de la propaganda política oficial. No hará falta ningún fraude para que la gente vote por este Código, como hicieron con la Constitución de 2019. En el caso que votaran Sí, lo estarían haciendo por una gran ley.

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Este texto fue publicado en Hypermedia Magazine.

27 comentarios

Ana 24 septiembre 2022 - 3:21 PM

Hubiera sido maravilloso tener este artìculo a mano hace unos dìas para poder responder como merece. La calidad intelectual del entrevistado necesita tiempo para dar una respuesta. Llama la atención que La Joven Cuba solo publica artículos que promueven el Sí, en una especie de avalancha sostenida. Pareciera que no hay más puntos de vista entre tantos miembros destacados de los que aquí publican. Porqué La Joven Cuba publica este texto hoy? Porqué no la semana pasada? La complejidad del pensamiento de Jose Antonio es algo de peso para muchos. Así que de manera improvisada al grano.
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Exactamente, la consulta de ” este objeto anacrónico y perturbador” se produce en un contexto pésimo, y la política que està movilizando tan feroz propaganda serà analizada en la historia de este momento que todos vivimos. Al margen de la aprobación o no de este Código, todo lo que ha sucedido en este proceso ya es en sí un objeto de estudio interesante. Juzgar que es un “error político” votar por el No, tan categóricamente, desde el marco de una disciplina, el Derecho o cualquier otra es una interpretación ” reduccionista”. Si política es el espacio común entre los seres humanos….( y no pertenezco a aquella Catedra ) que por definición es plural… en tanto, definir lo “erróneo” o no desde un campo del conocimiento, sin convocar otros, es erróneo.

Concuerdo con ud que firmar negativamente implica limitar ” los derechos de las personas que también han sido vìctimas del totalitarismo”, sin embargo, como ud tambièn reconoce ya los derechos de todos están limitados…a próposito de esto
también ud menciona la implementación del Còdigo y la complejidad legal que conlleva… pues bien, cuán realista es la implementación de un objeto anacrónico? … No es una paradoja? Cómo articular un objeto progresista en un contexto conservador y en crisis? Qué sentido tiene esta votación?

Por lo tanto, podría pensarse que esta misma imposibilidad que nos rodea de hecho también ” limita los derechos de las personas que … han sido vìctimas del totalitarismo”…. solo que una limitación queda contenida en el papel y la otra existe en la vida que continúa su curso.

Una pregunta: aprobar una “gran Ley” en un marco conservador no termina por debilitar a la propia Ley?

Por otra parte ud reconoce que la mayor parte de los cubanos votan en la línea oficial de la propaganda y que no es momento para ” mostrar debilidades en el consenso” por parte del Estado. Precisamente esa es la palabra clave…. consenso….aunque gane el.Sí, es una oportunidad para mostrar debilidades en el consenso por parte de los ciudadanos.

De todas maneras se va a aprobar, pero lamentablemente como ud reconoce la implementación es otra cosa….. porque el mal es mayor. Por lo tanto, cuàles son las motivaciones políticas para votar por algo que no es implementable?

Asuntos hay muchos en cualquier país… cuál encuentra la ” ventana de oportunidad” para abrirse camino y ser seleccionado como EL problema que merece la atención es otra cosa….. sería interesante que pensemos en esto. Las comunidades de apoyo que ha generado determinados grupos, que son mencionadas al inicio de su artículo no sería la única explicación. Cuàles son las hipótesis que podríamos plantearnos para comprender esto? Cómo este asunto ha llegado a ser tan importante para que terminara en una Ley progresista de manera aislada?… siendo como ud mismo dice ” anacrónica y perturbadora”…

Porqué perturbadora? Perturbadora por su contenido? Perturbadora por el debate que causa? Perturbadora por anacrónica? … cómo logra posicionarse algo anacrónico?

Ud habla de un que la Ley es ” producto de un pensamiento y acción progresista y democratizadora” en el interior del Gobierno. Pues bien, cuàles son las razones por las cuales estas fuerzas logran un solo producto ( esta Ley) y no varios? Si, existen, de qué otras formas de expresan estas ” fuerzas”?

Los que votamos en No o nos abstenemos no estamos votando por el Còdigo de 1975, como ud menciona. Sencillamente estamos ampliando la brecha en el consenso que seguramente habrá en torno a esta ley.

De todas formas, como ud dice… cuàn implementable es esto? …Yo engrosaré las filas del No, aunque sea un ” error político”.

MBS 24 septiembre 2022 - 3:54 PM

Seguro, como siempre, un excelente y esclarecedor análisis. Comparto su opinión, estoy de acuerdo con la mayor parte del documento. Sin duda, es una gran ley, de avanzada, pero contradicha por el retroceso que ha significado el Código Penal. En Cuba es común anular un problema con una campaña mediática y en la campaña por el Si han quedado soslayados los problemas de la supervivencia (lo económico y la miseria en que vive el pueblo). No me quiero prestar a esta práctica. Marx dice en El Dieciocho Brumario…”…debemos ser impiadoso con las manifestaciones que no están ajustadas a su época.”

Alden 24 septiembre 2022 - 4:13 PM

Gracias por la honestidad con que se ha referido al código de la familia
Lo otro que ha dicho ya sabemos lo va que piensa: anticomunista, socialdemócrata trasnochado en un país del tercer mundo.

Manuel Figueredo 24 septiembre 2022 - 4:58 PM

Creo que el primer deber de un intelectual es estar a la altura de su pueblo. Mientras ese pueblo no tenga su plena libertad, cualquier ley que se elabore es sencillamente letra muerta

Esteban 24 septiembre 2022 - 4:51 PM

¿Cómo podría beneficiar una ley “tan avanzada” como dice el entrevistado a un país donde la gente pasa hambre y personas de cualquier edad se largan atravesando selvas o el mar en frágiles embarcaciones para escapar de esa charca pestilente de miseria y desesperanza en que se ha convertido nuestra patria gracias al comunismo?
¿Soy el único que ve que el rey está desnudo? ¿Dónde está el “ahora sí que vamos a construir el socialismo” con su “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”? ¿Adónde fue a parar la “batalla de ideas”, “la batalla energética”, el “sí por Cuba”, “los lineamientos” y toda la propaganda mentirosa de ese grupo de mafiosos con la que nos han estado mareando por 63 largos años? ¿Hay siquiera un solo elemento que indique que esta vez sí que sí? ¿Ta cándidos somos los cubanos que nos puedes engañar una y mil veces esos degenerados haciéndonos creer que hay algún futuro para nuestra patria mientras ellos estén en el poder? ¿Tan tontos somos, compatriotas?
¿Cómo podría un gobierno que ordenó una represión tan feroz como la del 11-J respetar un código de familia por “avanzado” que parezca? ¿Dónde está nuestro derecho a asociarnos, expresarnos y movernos sin sufrir persecución por ello a manos de las fuerzas represivas del régimen?

Esteban 24 septiembre 2022 - 5:06 PM

Siempre me cayó mal escuchar que cada pueblo tiene el gobierno que merece. Ya casi estoy por convencerme que esa frase es muy cierta en el caso cubano.
¡Qué pena!

maría teresa* 24 septiembre 2022 - 8:42 PM

Díaz-Canel dice que votar Sí por el Código de las Familias es decir Sí por la revolución y el socialismo

Ana 25 septiembre 2022 - 8:33 AM

Anjá… entonces, votar por el NO? Ay madre mia…. cada oración de este presidente supera a la anterior…

Sanson 24 septiembre 2022 - 9:45 PM

En lo personal, creo que un ninno adoptado por una pareja de lesbianas tendria dos madres lo cual no esta nada mal. En el reino animal, incluso el hombre ha sido criado muchas veces por una madre.
No vamos a cambiar las realidades.
Una de las mujeres puede incluso. parir al ninno y alimentarlo de sus senos y darle el calor que necesita apoyada o incluso duplicada por la segunda.
Los anticuerpos que le suministrara al bebe con la lactancia son los mismos adquiridos de la placenta hasta su nacimento.
Creo que en el caso opuesto o sea el de dos hombres, no existiria la madre lo cual es desastroso en muchos sentidos.
Quen parira a la criartura ?. Quien le estara dando teta por meses?. Quien la suministrara el unico alimento que debe ingerir por meses?.
En Cuba, Que pasara en el caso que los dos padres sean citados al ejercito obligatoriamente, cosa que no ocurriria con las dos madres ?.
El ninno al separarse de su madre biologica se sentiria como un cachorrito que se separa de su madre para venderlo a las pocas semenas de nacido y he visto como lloran por dias.
En el caso de los maricas seria una adopcion mientra en el de las lesbianas seria algo natural, biologica y socialmente.
En el caso de las mujeres satisfaria la necesidad femenina de la maternidad y el ninno lo agradeceria de por vida. En el hombre seria en, principio algo para satisfaccion personal y aunque no niego que se establezcan lazos fraternales con el ninno adoptado no seria lo mismo.
En una pareja heterosexual normal el hombre duplica su carinno y su amor cuando la mujer lleva dentro a su hijo y eso dura por vida.
En el caso de dos hombres no tengo ni idea que sentimiento se desarrolla.

Godofredo 25 septiembre 2022 - 5:53 AM

Sansón, no se esfuerce, se va a volver loco. Mire, biológicamente los seres humanos somos XY (macho) y XX (hembra); bueno a veces hay XXY (Klinefelter) o XXX (“Superhembras”) pero aun así, hay machos y hembras. Y su dotación de cromosomas no se la cambia nadie. BIOLÓGICAMENTE es así. Y cualquier especie en la que por alguna razón los XY no se apareen naturalmente con las XX, está condenada a la extinción. No hay de otra. Súmele todas las aberraciones psicológicas o de pensamiento individual y social que tenemos los humanos y verá a qué conduce todo esto socialmente, verá a qué nos va a llevar esta modernidad o post modernismo como dicen algunos.
Mire, este tema puede ser muy extenso y sería bueno que LJC lo analizara a profundidad.
Eso sí, yo soy de los que creen que a los homosexuales, lesbianas, trans-sexuales, transgéneros, binarios, no binarios, queers, zoófilos, fitófilos, etc, etc, ETC, se les deben respetar sus derechos sociales (trabajo, salud, educación, libertad, etc) independientemente de sus PREFERENCIAS sexuales. Y aquí me pregunto: todos estos movimientos apoyados por leyes y códigos llegarán un día a reclamar el respeto y los derechos de los pedófilos, los necrófilos? Son PREFERENCIAS sexuales también o no? Se da cuenta?
(Espero que en LJC entiendan lo que quise decir en esto último y no censuren el comentario)

Ramón Izquierdo Delgado 25 septiembre 2022 - 10:32 AM

Usted si hubiese vivido en los años 60 del siglo XX en Cuba hubiese sido aliado del gobierno que crítica tanto enviando a los homosexuales a los campos de internamiento que existieron para que se “curaran” de dicha enfermedad. Usted es heredero de los nazis en el siglo XXI

Sanson 28 septiembre 2022 - 8:59 AM

Es obvio que hasta el mas hipocrita no puede evitar reconocer la verdad al final. Si se analizara el comentario anterior se podra ver claramente que este individuo considera a fidel castro un heredero de los nazis. Al menos los pone como vegetales de una misma sopa.

Armando Perez 27 septiembre 2022 - 9:37 AM

Godofredo: Dice usted: “Y cualquier especie en la que por alguna razón los XY no se apareen naturalmente con las XX, está condenada a la extinción. No hay de otra”

Debe leer mas sobre el particular, pues las cosas no son tan simples. La homosexualidad se expresa y se ha estidaido en mas de 400 de especies animales que van desde mamíferos hasta parásitos intestinales, así hay muchas especies donde algunos XY no se aparean con los XX ( Y le aclaro que en muchas especies los sexos no son dsterminados por XY y X).

Esta demostrado que existe ciertas ventajas adaptativas en la presencia de homosexualidad en las poblaciones de organismos. Por ejemplo, en cierta aves, como los cisnes, cuando dos machos se unen (y se unen de por vida en esta especie), son capaces, al ser mas fuertes, de ocupar nidos con huevos que han sido abandonados o simplemente, expulsar a una pareja hetero del nido e incubar los huevos. Lo interesante es que estas parejas homosexuales tienen una mejor supervivencia de los polluelos, pues al ser dos machos, logran defender mejor el nido.

También se ha comprobado que las mujeres con hermanos gays son mas fértiles que las que no tienen gays como hermanos, lo cual indica que los genes que influencian la orientación homosexual en los hombres, favorecen, en las mujeres, una mayor fertilidad.

Hay ,mucha otra información, pero, como ve, las cosas no son tan simples y la especies no se extingen si hay un porciento de miembros homosexuales en la población.

Ramón Izquierdo Delgado 25 septiembre 2022 - 10:22 AM

Estimado Sanson
La maternidad de alquiler Ucrania, cuy régimen nazi usted apoya era la fábrica de niños mundial. Y desde luego la “cuna de la libertad” en eso también es EE UU y usted apoya ambos regímenes.
La Maternidad de alquiler en Cuba es de otro tipo, no un negocio capitalista que usted no critica.
Sea coherente.
Este Código en la Isla de Cuba es pionero en el mundo, por todo lo que contiene dentro.
Quine vota por el mismo vota NO por el gobierno (donde habrá personas que voten en contra seguramente) sino que votará por el progreso. es una gran ley

Sanson 26 septiembre 2022 - 12:35 AM

Izquierdo. Entiendo que su pataleo incontenible debido a los ultimos acontecimientos, lo hace decir cosas incoherentes, pero no le da derecho a ofensas.
Mi postura politica es la de millones de cubanos y eso no me hace calificar como anticubano.
Controle sus exabruptos o me vere obligado a responderle como merece.

Ramón Izquierdo Delgado 25 septiembre 2022 - 10:24 AM

No le permito ni usted ni a nadie llamar MARICAS a los homosexuales. El atrasado es usted.

dario 25 septiembre 2022 - 10:10 AM

Profesor : mucho trabajo para decir lo que debia haber dicho : en un Estado Totaitario,negador de los derechos politicos toda actividad politica esta viciada de origen.Todo en cuba obedece al PC ,el esta por encima de la Ley…punto.Los cubanos,al no ser ciudadanos,no tienen prespectiva para decidir acerca de nada,Los Mejores deciden por ellos. No quiera abordar seriamente las burlas del Gobierno Totaltario. .Mas punto y final !!!

Ramón Izquierdo Delgado 25 septiembre 2022 - 10:27 AM

Sr Sanson
“En una pareja heterosexual normal el hombre duplica su carinno y su amor cuando la mujer lleva dentro a su hijo y eso dura por vida.
En el caso de dos hombres no tengo ni idea que sentimiento se desarrolla.”
¿usted sabe bien lo que habla?
Usted sabemos que es un anticomunista, contrarrevolucionario y anticubano, pero no sabíamos que eras un inhumano y antisocial también.

Sanson 29 septiembre 2022 - 1:01 PM

Observece el comentario anterior.
Las dos primeras lineas son copiadas del comentario que yo postee. Normalmente eso se hace cuando se va a opinar sobre lo que alguien escribio.
Nada de eso. Despues una pregunta incoherente, la ultima linea solo esta compuesta por insultos.
Algo tiene que estar muy mal en este espacio cuando se permiten entes como este tipejo que no dice nada y solamente ofende al resto. No es el unico que toma el plano personal ante su propia falta de recursos y utiliza el mismo metodo que repetidamente ha empleado la Dictadura para contrarrestar la razon y ocultar sus multiples fracasos.
Ya empiezo a pensar que cuba como nacion va a estar muy jodida siempre.
Digo. Con amigos de esa calanna el regimen no necesita enemigos.

AMD 25 septiembre 2022 - 5:18 PM

Ana, estoy totalmente de acuerdo con Ud. Este asunto es verdaderamente escabroso porque tiene mil interpretaciones,pero le he dado una vuelta porque a mi me resulta imposible votar como el gobierno pide .. y hay un punto a considerar, este país no puede salir adelante con leyes promovidas por ellos, esto es un divorcio. yo no los quiero y ellos no me quieren, que sentido tiene hacer leyes de convivencia si lo que quiero es divorciarme? Yo creo que todas las leyes deben ser escritas después del divorcio empezando por la constitución y terminando por los códigos vigentes o posibles
A mi mas que nada me place no asistir, pero creo que para el divorcio es mejor el no, por tanto a fin de divorciarme diré no y después veré el escrutinio

Ana 26 septiembre 2022 - 1:27 AM

Ujum…?? Y ahora qué sucede? No hay resultados parciales? No se pueden informar? Porqué?….

Godofredo 26 septiembre 2022 - 6:30 AM

Ramón, leo sus comentarios aquí y en otros artículos y no dejo de ver incoherencias. En general usted no debate, ni responde. Agrede. Ahora bien, intente responder a mis inquietudes, usted que es tan progresista y revolucionario: Aprobaría usted, también, la pedofilia y la necrofilia y otras variantes que quizás existan y que no somos capaces de imaginar ahora?
Es que no me queda claro si usted es “rosca izquierda” o ciberclaria…

Armando Perez 27 septiembre 2022 - 9:45 AM

Godofredo: No simpatizo nada con el Sr. Mongo Izquierdo, pero me voy a tomar la atribución de responder a su inquietud. La respuesta es simple, breve y fácil de comprender.

Lo que define un comportamiento humano como correcto o incorrecto es su impacto sobre los demás. En el caso de la zooofilia, la pedofilia, la necrofilia, etc, tienen en común que son actividad que no se realizan con mutuo consentimiento y que, en algunos casos, puede causar daños serios sicologicos o físicos a una de las partes.

Las relaciones homosexuales entre adultos, con mutuo consentimiento, deben ser aceptables como lsa heterosexuales y no tienen nada que ver con la pedofilia (que, por otra parte, exite tanto en heterosexuales como en homosexuales)

¿Aclarada su duda?

Sanson 27 septiembre 2022 - 11:54 AM

Que ocurre con los curas pedofilos?. Son hombres a los que se les prohiben las relaciones sexuales con mujeres y caen como si estuvieran en una canal en la pedofilia homosexual ya que en la mayoria de los casos los varones son los que sufren de los abusos de estos tipos que aceptan la prohibicion a tener mujer como norma.
Las monjitas aunque tambien practican el celibato obligatorio no reportan incidentes. Al menos no se conocen escandalos

Armando Perez 28 septiembre 2022 - 10:41 AM

Sansón: La homosexualidad circunstancial se produce en casos en que la persona está privada del contacto con el sexo opuesto y se da más en los hombres, pero también sucede en las mujeres (se ve mucho en la cárcel).

La pedofilia en la iglesia es producto de la propia actitud homofóbica y la demonización del sexo por parte de la religión, lo cual hace que personas homosexuales se entreguen a la iglesia para no tener que casarse, y recibir respeto de la sociedad. Una vez alla adentro, la posición de poder que poseen les facilita abusar de menores.

En el caso de las monjitas, ellas salen preñadas de los curas y se hacen abortos o entregan a los niños a orfanatos, como se vio recientemente en los cementerios de niños descubiertos en Irlanda en los conventos. También se han reportado casos de abuso sexual por parte de monjas, aunque estos son menos frecuentes que los de los hombres o de abusos emociales y físicos.

Por oto lado, si vemos la sociedad fuera de la iglesia, hay mucho mas abuso de heterosexuales a niñas que de homosexuales a niños. La pedofilia ocurre tanto en hetero como en homosexuales.

Sanson 28 septiembre 2022 - 11:51 AM

Armando: Estoy plenamente de acuerdo con lo que plantea. 100%. En realidad la pedofilia no es producto de la homosexualidad, aunque aumenta su crueldad al devenir en personas del mismo sexo y por eso me referia a los curas catolicos y sus escandalos por la doble vileza que los envuelve.
El que las monjitas salgan prennadas de los curas, es un ejemplo vivo de la propia y veradera naturaleza. Esa naturaleza que no debe ser contravenida ni mal encauzada, pero que debe seguir existiendo para que se pueda continuar con la especie que al final se vera beneficiada solo por aquellos que PREFERIMOS hacer lo correcto. Que seria de la especie si se llenara de improductivos como se hace con los mosquitos?.
Como un aparte le alerto que no es muy preciso a la hora de hablar, utilizar el termino generalizado “personas homosexuales” por la generalizacion que este establece y puede llevar a coonfusiones. No conozco a ninguna “persona homosexual de sexo femenino” o sea lesbianas cuyos padres o ellas mismas las hayan “casado con Diios” por esa razon. De lo que si tengo conocimiento es de unos cuantos “homosexuales de sexo masculino” (prefiero llamarlos maricas como se conocen an el argot nacional de los que opinamos en este espacio) que fueron por desicion propia o familiar incorporados al servicio de la iglesia, para fatalidad de la institucion y de las victimas resultantes.
Saludos

Erik 27 septiembre 2022 - 9:18 PM

Ya el voto se efectuó y me lo perdí. Pero no me pesa, me alivia no haberme prestado a la farsa. Entiendo todo lo que quieren decir cuando hablan de inclusivo, de avansado y de cuanto adjetivo enaltesedor quieran usar para ensalsarlo. Incluso, por momentos, me deje sedusir. Pero luego miro a mi alrededor y me doy cuenta que cuanta desición, resolución, ley, decreto, que han salido del gobierno cubano, nos a traído hasta aquí, pasando por las crisis de los setenta, el período especial, la crisis de los balseros, las guerras en África, la penalización del dollar, su despenalización, las tres monedas, el reordenamiento, las crisis alimentarias y así ” victoria tras victoria ” y ahora con esta votación, quieren anotarse otra más, porque voten Si o No, va a ser otra victoria más que aclamar ante el mundo, mientras el pueblo pasa por disimiles penurias. Y un detalle del que no se habla mucho. Qué pasará cuando quieras esgrimir una de esas leyes para exigirle al gobierno por sus fallos pasados o futuros? Lo mismo que con la Constitución. Te acusaran de sedicion, de utilizar los derechos que te “regaló” la revolución para atentar contra ella y la “tranquilidad ciudadana”, tú iluso, ingenuo qué creíste que estabas respaldado por una ley que estuviera por encima del PCC, cuando ni la Constitución lo está. Respeto a todo el que haya ido a votar a favor o en contra, se que lo hicieron por un futuro mejor para nuestra Cuba, pero lamento informarles, con el puesto a dedo y los vividores del PCC, la UJC, el Minint, las FAR y el Comité Central, no va a ser. Ellos consideran que el pastel es muy chiquito “de pais pobre” y no alcanza para tantos, así que ellos son los únicos qué tienen derecho a comer pastel. Saludos

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