La dimensión digital

por Alejandro Muñoz Mustelier
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Dimensión digital

El ser humano ha tenido que concebir realidades a través de los tiempos. A estas las llamó dimensiones y son infinitas. Le permiten moverse por nuevos entornos, desde las físicas con las que comenzó a existir, hasta las de su propio pensamiento. Pero quizás la más actual y la que cambiará su realidad para siempre es la dimensión virtual.

Todo parece indicar que esta le gusta de manera particular porque ha mudado allí todo su universo y ha adaptado su dimensión física –la de siempre– a una nueva forma de concebir sus relaciones, semiótica, felicidad e, incluso, el modo en que tramita sus sociedades.

El mundo se ha volcado a vivir a través de sus terminales electrónicas: allí comercia, tiene éxito, fracasa y hace sus guerras. Pero lo más interesante no es la invención de esta dimensión virtual, sino que ella ha devenido gestora de la existencia: quien se abstenga de participar en ella, sencillamente, existe menos o no existe.

Con este afán, Cuba se ha dado –aunque tarde– al universo virtual que trasciende los perfiles en Facebook, las fotos en Instagram y los comentarios en Twitter, y llega a la forma en que el Estado y los propios ciudadanos se relacionan o en como la economía se mueve, crece o decrece.

La velocidad del mundo ha aumentado tanto gracias a la dimensión virtual, que ninguna nación que prescinda de ella puede ser competitiva ni eficiente. El establecimiento de una sociedad digitalizada y de un gobierno electrónico es, por tanto, prioridad actual, y en los últimos cinco años se han visto más avances en ese sentido que en décadas completas. Las ventajas de una sociedad digitalizada son abrumadoras.

Breve diccionario del lenguaje inclusivo

La primera es la simplificación de los mecanismos de administración pública, algo que en Cuba tiene un significado especial dada la complejidad y el surrealismo burocrático que los rodea. La máxima expresión de esta digitalización sería la extinción del papeleo, la minimización de las colas –y quizás, de los episodios cardiovasculares. Además, permitiría la inmediatez de la información, la autogestión de la economía e ingentes cantidades de tiempo devueltas al ciudadano, acostumbrado a dejar horas de su vida en el histórico entramado burocrático del país.

La dimensión digital es la nueva realidad

Por si fuera poco, facilitaría el control interno, además de abaratar los costos de muchos sectores. La salud pública puede ser una de las principales beneficiarias –y lo está siendo de hecho– si se usa la inmediatez e interactividad de la información para crear modelos epidemiológicos, páginas con información actualizada y plataformas de autodiagnóstico que son ya comunes en las aplicaciones por defecto de muchos teléfonos inteligentes.

Evidentemente la completa implementación de esta utopía de digitalización es un proceso largo, recorrido con apuro por las autoridades cubanas dado su atraso y la amenaza de la no existencia en el mundo actual. En este proceso pueden observarse cuatro etapas: presencia, interacción, transacción y transformación. Actualmente Cuba se encuentra en algún punto entre la segunda y la tercera etapa, la que puede describirse como esa donde la mayor parte de los trámites asociados a la vida cotidiana se completan en línea –transacciones como pago de impuestos o multas, y todos los servicios de la administración pública.

Llevar la sociedad a la digitalización es una apuesta, más que acertada, obligatoria. Depende, es evidente, de grandes inversiones aunque a nivel tecnológico existen alternativas para su ejecución: adoptar productos existentes como algoritmos, aplicaciones e interfaces –esta opción tiene una velocidad de implementación y actualización muy alta, y bajos costos ya que crearlas desde cero implica gran complejidad monetaria y temporal–, o bien desarrollar tecnología a la medida, hecha en casa –con velocidades de implementación y actualización muy bajas y costos altos. Realmente por las condiciones económicas y tecnológicas de la Isla es mucho mejor la adaptación de soluciones preexistentes.

Pero no es sólo el presupuesto y la tecnología quienes pueden demorar el proceso. La concepción de que el mundo digital ya no es una opción, a veces no está presente en quienes dirigen. Décadas de ausencia en el mundo digital y la costumbre a esa dimensión física de siempre logran que las estrategias gubernamentales y empresariales muchas veces omitan el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación como principal plataforma de gestión.

Blanco y negro no

Por ello, los ciudadanos encuentran páginas web sin actualizar, botones sin hipervínculo, hipervínculos que conducen a ninguna parte y servicios esenciales que no se ofrecen en línea. No basta con crear una plataforma por mandato estatal, esta debe ser actualizada y puesta a la altura de las necesidades de la ciudadanía.

Incluso los cajeros automáticos –pioneros de la digitalización en Cuba– después de casi dos décadas de funcionamiento son una muestra de mala gestión de las tecnologías por escasos, desabastecidos, fuera de línea, o por regirse por horarios laborales –quizás tengan su propio sindicato–.

En la Era Covid –tiempos de las larguísimas colas y el confinamiento– la digitalización ha demostrado ser una ventaja. El comercio electrónico, si bien comenzó modestamente antes de la pandemia, fue durante esta que tomó protagonismo dado el desabastecimiento y la inconveniencia del roce humano. Las numerosas aplicaciones y páginas encargadas de gestionar las transacciones han demostrado su buen funcionamiento. Es una tecnología que no ha requerido grandes innovaciones, puesto que ya tiene décadas de existencia en el mundo aunque en Cuba sea nueva.

El problema aquí radica en esa dimensión que trasciende una interfaz y se realiza en el mundo objetivo, material, donde la existencia o inexistencia de un producto, y sobre todo, la logística de la entrega, hasta ahora no han podido emular con la rapidez y eficiencia de los softwares. Tendrían que hacerse los pedidos por cartas –a la usanza decimonónica– para que esas dos dimensiones, la virtual y la física, estuvieran emparejadas.

Eso es lo que los usuarios identifican como fallos del sistema en línea, caídas y defectos de las páginas no son más que ralentizaciones deliberadas por parte de sus gestores para poner el sistema electrónico, ese que se mueve a la velocidad de la luz –literalmente, gracias a la fibra óptica–, a la par del modesto sistema de reparto y distribución que no puede actualizarse escribiendo un código HTML, ni moverse a 4G por las calles del país.

dimensiçon

Plataformas como Transfermóvil gozan de una eficiencia que, si bien no es perfecta, ha cumplido con creces sus expectativas.

No obstante, plataformas como Transfermóvil, que prescinden de la dimensión física y trabajan estrictamente con datos electrónicos, gozan de una eficiencia que, si bien no es perfecta, ha cumplido con creces sus expectativas con más de 68 000 usuarios y cerca de 11 millones de operaciones mensuales.

El problema con estas y otras plataformas que no dependen de productos o flete es distinto y otra vez impuesto por la dimensión física. Las terminales para lograr acceder a cualquiera de ellas –a saber, teléfonos móviles– actualmente se encuentran en una tercera dimensión, desconocida para la mayoría de los cubanos: la dimensión MLC.

Si bien siempre ha sido difícil obtener uno de estos aparatos, era posible con esfuerzos, ahorro, inventos, regalos. En cambio no se puede intentar digitalizar una nación e implementar algo como el gobierno electrónico si cuando la existencia se muda a la dimensión digital, lo digital se muda a la dimensión MLC, de la que la mayoría de los cubanos no puede llegar.

Entonces la revolución digital, los pagos y los trámites administrativos pueden andar todo lo en línea que quieran, que si los ciudadanos tienen vedada esa dimensión en la que se venden las terminales móviles, no hay una verdadero avance. Hay que tener en cuenta que lo que se propone es que un teléfono móvil sea parte de la vida de la gente: sea sus colas, su dinero, su abogado, su constitución, su escuela, su periódico, un poco su médico, su policía, su ambulancia, esa dimensión virtual que gestiona la existencia. Si los ciudadanos no pueden comulgar en ella, sencillamente existen menos o no existen.

11 comentarios

Orl 27 marzo 2021 - 6:32 AM

Cubadebate cita a Clare Wenham, profesora del London School of Economics and Political

«En Cuba se han erradicado la malaria, la poliomielitis, el tétanos y el sarampión»

Ahora digan que no pueden controlar la epidemia de sarna. Expliquen cómo se libra del sufrimiento o la muerte un asmático, un hipertenso, un diabético.

? Cómo controlan una infección sin antibióticos?

?Es verdad que no hay ni siguiera guantes?

?Es verdad o propaganda enemiga que muere gente por falta de medicamentos, ambulancias, etcétera, etcétera?

Orl 27 marzo 2021 - 6:58 AM

La entrada comienza con el triunfalismo habitual y luego hace algunas rectificaciones.

Les pongo un par de ejemplos de lo que existe a disposición del pueblo en un país tercer mundista como Ecuador y de lo que ustedes carecen.

Uno:

Prensa libre y que te mantiene informado.

Dos:

Free WiFi a lo largo y ancho de la ciudad donde vivo, en parques públicos, restaurantes, cafeterías. Se planeaba instalarlo en los autobuses, pero creo que la pandemia lo impidió.

No voy a mentir diciendo que tenemos servicios públicos sumamente ágiles, eficientes; pero en comparación ; la isla de Cuba tiene unos, deja estimar, cuatrocientos años de atraso.

Luego trataré de poner ejemplos.

Orl 27 marzo 2021 - 7:59 AM

Un ejemplo.

Ecuador maneja un impuesto IVA o a las ventas del 12%.

Primera fuente de recaudación al Estado

Aclaro que el 90% de productos de la canasta básica que consumen los pobres no tienen IVA.

En cualquier comercio de cierto nivel te añaden ese doce por ciento al precio de venta.

?Te jodieron? Jajaja. No. Si tienes más de 65 años te los devuelven cuando hagas una declaración electrónica, sin necesidad de ir físicamente a las oficinas.

Emiten dos tipos de facturas: manuales y electrónicas. Las electrónicas, ponlas en la basura. Ya están registradas.

Las manuales las guardas. Hay que meter los números en el sistema.

Mí caso. Me suelo ocupar yo mismo de hacer mis declaraciones impositivas para que me devuelvan mis «chavos», jajaja, como dicen los puertorriqueños. Esta última vez, no pude. El sistema está insoportablemente lento por esta pandemia. Fui a una oficina, me hicieron ese trabajo. ! Viola! El día dos del próximo mes voy a tirar $400.00. No digo en qué. Ya saben lo que dice Álvarez Guedes. París, mujeres, Champagne. Ja ja ja. Un chiste. Entre otras cosas, quiero dar una mano a una persona en Cuba que aprecio.

Saludos.

Esteban 27 marzo 2021 - 12:08 PM

Sin competencia entre compañías el gobierno cubano va a seguir haciendo lo que le venga en ganas en materia de telecomunicaciones a través de ETECSA, un engendro que en un país normal no podría sostenerse ni un minuto con esos precios brutalmente altos y ciertamente abusivos con la población de un país depauperado.
¿Qué sería de Etecsa si tuviera que competir con Spectrum, AT&T, Verizon, T-Mobile, COX, etc, compañías que ya no saben qué hacer para atraer clientes bajando precios y aumentando la calidad de sus servicios.
Pero hablamos de Cuba, un país que gracias a su horrible modelo político y económico está en «otra dimensión».

Orl 27 marzo 2021 - 2:56 PM

Mira Edu.

Este altísimo funcionario, de cuyo nombre no quiero acordarme, ha tenido una idea como para alcanzar un Nobel de Economía.

Copio

El primer ministro llama a «tocar las puertas» de cubanos que tengan patio para que siembren

Orl 27 marzo 2021 - 4:17 PM

Gracias Mauricio de Miranda por la atención dispensada. A los que llegamos a la tercera edad, ya casi nadie nos presta atención . jajaja.

Copio

Usted lo desea podría enviar un texto. Nadie ignora a Von Mises. Sin embargo, si lo desea podemos debatir en otro espacio sobre Von Mises o podríamos preparar dos textos, uno de Usted y otro mío sobre este economista que es el ídolo del pensamiento económico libertario que, precisamente, quedó con muy pocos argumentos frente a lo que ha vivido el mundo en el último año, es decir, la pandemia.

—+
Lance usted la primera piedra tratando de explicar que la Escuela Austriaca no funciona. Hace poco tres premios Nobels lo intentaron, en mí opinión, en vano.. Luego , me toca.

Saludos

Orl 27 marzo 2021 - 6:17 PM

Leo en Cubadebate.

Los POS no funcionan y no se puede pagar con tarjetas.
A cada rato alguien se queja de que los cajeros automáticos tampoco funcionan.
Y Tuenvio, ha sido un desastre.

En Cuenca, cualquier persona puede enviar dinero a cualquier sitio de Ecuador desde cualquier timbiriche.

Yo no necesito pagar internet . Tengo conexión gratuita en mí casa, en los restaurantes y cafeterías que frecuento.

Se me olvidó decir que para recibir esos $400.00 que me devuelven de Impuestos al Valor Agregado, no tengo que mover ni un dedo. Lo depositan directamente en mí cuenta bancaria.

Y del uso de las nuevas tecnologías en la Florida, USA, no hablo para no provocarle una conmoción cerebral a los que viven en Cuba.

Orl 27 marzo 2021 - 10:17 PM

Espero que el catedrático Mauricio de Miranda explique en el blog la Joven Cuba con todo rigor académico como esta pandemia ha puesto en tela de juicio a Von Mises, y a la Escuela Austriaca.

Ruego no haga lo mismo que Edu, de la U de Matanzas, que me da la oportunidad de bromear a su costa

Yo soy demasiado bromista para debatir en serio.

Copio

Edu.

Pregunta.

?Fue José Ramón Machado Ventura, con sus 91 años de trabajo, quien dijo tener una granja de cría de avestruces y creo que de cocodrilos para dar solución al suministro de jama que se ha convertido en un asunto de seguridad nacional?

Orlando 27 marzo 2021 - 10:55 PM

!Uf! Me equivoqué.

Fue el comandante Guillermo García Frías quien propuso fomentar la cría del avestruz; a Machadito le ha dado por usar la tracción animal: caballos, bueyes y búfalos.

Sebastian 28 marzo 2021 - 4:18 AM

Entre mis reflexiones de juventud, hay una que recuerdo, porque, defectuosa como era, aún se sostiene firme a pesar del tiempo. A mi me parecía que la democracia había superado a los reinados absolutistas, porque cuando el rey tenía que elegir entre el bien del país y el bienestar de su familia, elegiría por este último; y pareciéndoseme el sistema comunista tanto a una monarquía absolutista, el dueño-líder elegiría siempre por su conveniencia personal, antes que elegir por el bienestar del país. Así, sólo puede esperarse que cualquier adelanto se aplique en Cuba, sólo en tanto convenga a la élite, porque el pueblo no tiene voz. Así que, mientras ese tapón esté condicionándolo todo a su conveniencia, no puede esperarse para Cuba otra cosa que miseria.

Consejo Editorial 31 marzo 2021 - 9:49 PM

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Saludos

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