La maldita circunstancia del allá por todas partes

por Alejandro Muñoz Mustelier
Allá (1)

Pocos han descrito con tanta certeza la condición nacional como lo hizo Virgilio Piñera: «la maldita circunstancia del agua por todas partes». Por supuesto que el agua es una metáfora, como lo era la selva en Macondo, del aislamiento que ha modificado la noción que tenemos sobre el resto del mundo y ha simplificado la geografía. Sin embargo, lo más curioso es que ha optimizado el idioma para que sea útil en nuestra sitiada realidad.

Históricamente hemos sido más visitados que visitantes, más audiencia que narradores, todo nos ha venido de fuera: genética, cultura e ideologías; más receptores que emisores. Así, terminamos resumiendo la complejidad del resto del planeta en una metáfora que lo define todo en todas partes: allá.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, allá es un adverbio demostrativo cuyo significado es «en aquel lugar o sus proximidades, aquel lugar o cerca de aquel lugar, aquel lugar o el área próxima». Pero en el habla cotidiana, la definición ha sido mucho más general: para nosotros, allá significa todos los lugares que estén fuera de los límites de Cuba.

Generalizando el concepto también se generaliza al mundo y el imaginario que lo rodea. Con matices eminentemente políticos y económicos, evocamos el allá fundamentalmente con dos objetivos: el primero, destacar las prerrogativas de vivir aquí, metáfora antagónica de allá. Úsese con las siguientes estructuras: «allá no podrías hacer eso», «eso allá te costaría un ojo de la cara», «allá la vida es muy dura», «allá sin dinero no eres nadie», «allá te explotan», «allá te cobran hasta por respirar», y muchas otras.

El segundo objetivo del uso de esta metáfora adverbial es, contrario a los ejemplos anteriores, destacar las ventajas de allá, demostrando la decadencia de aquí. Puede adoptar las siguientes formas: «allá no pasa esto», «allá tú fueras alguien», «allá la comida no es un problema», «allá sí hay libertad».

Allá (2)

Cubanos besan el suelo a su llegada a Miami en barcos durante el éxodo del Mariel. (Foto: EFE)

Este adverbio no ha sido el único usado para nombrar lo externo, lo desconocido, lo mítico. Afuera también ha sido una palabra análoga de igual importancia. O el término yuma —eminentemente coloquial y a veces ofensiva—, usada para nombrar a Estados Unidos y a sus habitantes, y que luego pasó a referirse a cualquier ciudadano de un país industrializado. Nótese que no puede aplicarse a cualquier extranjero, ya que un centroamericano o un congolés no podrían ser llamados de esa forma. He aquí que los cubanos nos hemos formado un ejército lexical para definir lo que está tras el mar, y que es casi todo.

Los ejemplos del uso de la metáfora allá, si bien parecen simplistas —y lo son—, han sido tomados de la vida real y no es necesario un estudio lingüístico, sociológico ni político para advertir que han formado parte de las conversaciones cotidianas por décadas. Siempre se ha notado en su uso una relación de amor/odio para lo que queda fuera, se entrevé la curiosidad y quien pusiera un pie más allá del mar circundante era tenido como una especie de héroe homérico, impelido a relatar sus aventuras y desventuras por tierras ignotas.

El aislacionismo que imperó en Cuba en toda la segunda mitad del siglo XX, logró que la metáfora allá se inflara tanto que al cabo, representaba una sola nación, global y hostil que nos rodeaba, un universo misterioso, mítico e hiperbólico del que no se sabía nada.

Con la apertura migratoria de las últimas décadas y el acceso al mundo vía internet, el concepto de allá dejó de ser tan categórico. La nueva e ingente cantidad de información recibida del resto del planeta nos hizo darnos cuenta de que no se trataba de un mundo monocromático —bondadoso o abyecto— el que estaba allende los mares.

La metáfora empezó a describir el mundo a medida que los cubanos lo redescubrían, como un proceso de colonización a la inversa, y comenzó a incluir grandes regiones globales, a saber: norte de Europa y Canadá, parte de Latinoamérica, Asia y Estados Unidos, cada una con sus características propias.

Así, un allá referido al norte de Europa o Canadá sería bueno indefectiblemente, mientras que uno referido a América Central casi siempre buscaba reconocer las posibilidades y grandes logros en materia social de aquí; uno referido a Asia —China o Vietnam— podía buscar la comparación entre esta y aquella forma de aplicar exitosamente el socialismo, y uno que aludiera a Estados Unidos podía ser usado en cualquier sentido, dependiendo del hablante y de lo que se quisiera destacar.

El flujo de cubanos hacia y desde el mundo que se ha visto en los últimos años, ha logrado que la imagen que se tiene de allá sea mucho más objetiva y realista. No obstante, este adverbio nunca ha sido tan usado ni ha tenido tanto significado como ahora. Si bien ya no puede referirse a un mundo mágico o trágico, ignoto y que pudiera estar en otra galaxia sin mayores consecuencias, ha tomado ahora un significado ineludible: el de la propia tierra, la propia cultura, amigos y familia que forman parte de ese allá. Ya no es una conjetura, ni una metáfora vacía, tiene forma, rostros y añoranza.

Allá (3)

…el drama humano del de aquí que añora la parte de su vida —cada vez mayor— que está allá… (Foto: Crisis de los balseros)

La metáfora ha pasado de ser referencial a convertirse en una tragedia, en el juego de la soga, en el drama humano del de aquí que, además de la búsqueda de otra economía o de desear sistemas que no conoce o sociedades en las que no ha vivido, añora la parte de su vida —cada vez mayor— que está allá, por ello, tiene una carga emocional palpable para muchos.

Los cubanos hemos interpretado esa carga, cada cual a su forma —aprehender su significado y amarla, odiarla o reaccionar ante ella con irreverencia. Ahora irse allá de visita o para siempre es una decisión personal en la que sólo median la voluntad y el alcance de las finanzas propias. Pero aún así, conservamos la otra metáfora, la inexplicable que se resiste a nuestra comprensión como a malos estudiantes: la del aquí, cuyo significado no aparece en ningún texto, sea El Capital o El destino manifiesto.

¿Qué significa aquí? ¿Es un vodevil en el que todo siempre parece a punto de mejorar y nunca lo hace? ¿Es una lucha justa por el bienestar al que aspiramos? ¿Es una escenografía perenne de los mismos deseos incumplidos? ¿Es un país a punto de desencadenar todo su potencial? Si no acertamos a interpretar la metáfora de aquí, estamos condenados a que lo único que nos importe sea el allá, o que un día el allá venga de golpe y nos reinterprete, y, citando de nuevo a Virgilio, cargue la isla en peso.

26 comentarios

Felicia De Las Mercedes (Socióloga) 1 diciembre 2021 - 7:13 AM

Desde que por lotería de visa emigré al “allá” por no pocos compatriotas y ciudadanos del mundo durante años anhelado, he deseado que cada ciudadano en Cuba pueda conocer su “allá” idealizado, y que tenga garantizado su derecho a retornar a su TIERRA NATAL cuando, basado en lo vivido y no en lo que le han contado, https://youtu.be/PSqLSdQpfOg ,a la misma decidiera retornar.

Ese día, en el aeropuerto, no le exigiría una injusta prórroga en su pasaporte de CUBANO, solo le recibiera con un AFECTUOSO:

¡¡¡BIENVENIDO DE REGRESO,

HERMANA. HERMANO!!!

¡Y QUE POR SIEMPRE VIVA

LA 🇨🇺 DE CADA SER!

¡¡¡YO SOY…

https://youtu.be/xD8VzOLVz5s !!!

Alfonso Rojas (@cerralallave) 1 diciembre 2021 - 7:14 AM

Cuando vea a un Csstro o socios, huir en balsas, caminar por el mundo para llegar al Norte y arriesgar su vida para lograr sus sueños se puede decir q dejará tener sentido el allá o el aquí, porq esto q parece bizarro es el comienzo se todo, hay unos cubanos privilegiados hasta lo obsceno y están los demás, ellos manejan ese lenguaje de allá y el aquí?Cierto que no, la realidad es q es política de Estado expulsar a ciudadanos para rebajar las tensiones sociales, q manden remesas pero no para resolver los problemas económicos de los familiares en la Isla, sino para asegurar el control del aparato estatal y el enriquecimiento de la casta gobernante , mediante la recolección en sus arcas de los miles de millones de divisas q llegan por la captación atraves de sus diversos monopolios, inauditables y de su exclusivo manejo y finalmente para librarse de disidentes y enemigos políticos.

Carlos 1 diciembre 2021 - 7:58 AM

Gracias Fidel por darnos la oportunidad de amar a los EE.UU

dario 1 diciembre 2021 - 8:18 AM

Pero,estimado autor,se digue ansiando el Alla….no es lo que hay alla,es solo lo que hay aqui !!!! Por lo general,las personas emigran porque no se sienten bien donde estan mas que por lo bien que pueden estar ” Alla”…….emigrar nunca es lo optimo !!!

Oscar+Alvarez 1 diciembre 2021 - 8:59 AM

Gracias Marti, por mostrarnos las entranas del monstruo.

Carlos 1 diciembre 2021 - 9:26 AM

El Apóstol vivió gran parte de su vida en el monstruo, lo admiro y conoció. Nadie mejor que el lo describió, y también describió el comunismo/socialismo de Marx. Que vision tenia Marti! Lo que la izquierda no admite es que en las seis décadas de república, Cuba avanzo mucho mas que en los cuatro siglos de colonialismo español y ni hablar del desastre después de 1959.

Felicia 1 diciembre 2021 - 10:15 AM

Gracias a la VIDA
https://youtu.be/cIrGQD84F1g !!!

Oscar+Alvarez 1 diciembre 2021 - 9:43 AM

Cuba avanzo sobre las espaldas de miles de esclavos traidos de Africa y a costa de un dano ambiental causado por una deforestacion implacable para usar cajas de madera para envasar el azucar y lena para alimentar las calderas de los ingenios. Puerto Rico, a diferencia de Cuba, no fue anexado por los Estados Unidos, quizas uno de los factores fue lo numeroso de la poblacion negra.

Carlos 1 diciembre 2021 - 9:58 AM

Cuba podría ser lo que es hoy RD o el área del sur de la Florida, pero no los dueños de la finca tenían un mejor plan, “socialismo tropical”. Destrucción total del país, de la sociedad, familia cubana, el hombre nuevo! Ahí vamos, peor que antes, pero imposible de reconocer según los defensores del régimen. Cuba jamas fue anexada por los Estados Unidos de America.

juanaBacalao 1 diciembre 2021 - 10:08 AM

usted no comprende que en 1959 el unico sistema que podia crear en cuba una familia real con poder sobre subditos y donde no existe presidente, sino que hay un rey de por vida, donde el rey nada le explica al pueblo y “ordena y manda” a su antojo, era el socialismo y por eso fue implantado a la fuerza.

Manuel Figueredo 1 diciembre 2021 - 11:03 AM

Cuándo se terminarán los problemas acá, y cuando digo acá, me refiero al Archipiélago y no allá donde ellos solucionan los suyos, mediante las urnas, vale decir en Democracia.
No me hables de allá, de la bolsa de valores de
Chipre, cuando nosotros acá no tenemos ni donde caernos muertos. Oye, te hablo de acá y no de allá y acullá. Buen día, estoy aquí.

Armando Perez 1 diciembre 2021 - 11:29 AM

OSCAR+ALVAREZ: Revise su historia y/ o su geografía. Cuba nunca gue anexadaa los USA. Puerto Rico sí y en Puerto Rico hay tantos o menos negros que en Cuba, así que aclare que quiso decir. ¿Tal vez se refería a Haití? Esa es una historia muy diferente.

Carlos 1 diciembre 2021 - 1:19 PM

Por favor, seamos verídicos, puerto rico no es un Anexo, es un Estado libre asociado.
https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_libre_asociado
https://es.wikipedia.org/wiki/Territorios_no_incorporados_de_los_Estados_Unidos

Saludos

dario 1 diciembre 2021 - 11:30 AM

ese discurso obsesivo y fuera de lugar,es lo que mata a la izquierda,que deja de ser progresista y pragmatica,queriendo hablar de cosas que pertenecen al pasado y que,las personas practicas,tratande actualizar a diario…..cuando cuba estuvo anexada a algun pais,despues de ser republica fue a la union sovietica,mas que anexada, colonia.Con soldados,armas ,bases ,viviendo de los subsidios y casi qye hablando en ruso y….donde estaban los patriotas ,leales,revolucionarios, seguidores de mella,Guiteras,Marinello,etc,etc.Donde estaban esas voces ?? dejemonos de historias antiguas y pongamonos pa la cosa !!!

O 1 diciembre 2021 - 10:21 AM

«allá te explotan», «allá te cobran hasta por respirar», y muchas otras.


Lo primero, depende de donde trabajes. Lo segundo no es siempre cierto. Me pusierin un stent en una auricula gratis. Muchos medicamentos y preservativos gratis.

maria teresa ** 1 diciembre 2021 - 9:00 PM

¿Por qué un gobierno de izquierda es progresista? ¿Por qué un gobierno de derecha no lo es? ¿Cuál es la definición de progreso?

Sanson 1 diciembre 2021 - 10:42 AM

Ya en una ocasion los espannoles extinguieron a los pobladores de Cuba. Cuando solo queden mujeres que por su edad no puedan parir y las jovenes emigren antes de hacerlo como esta ocurriendo hoy, los descendientes directos de esos espannoles de la conquista, exterminaran nos por segunda vez.
Volveran a traer negros esclavos y estan pensando en volver a traer espannoles y chinos?

😜 1 diciembre 2021 - 11:02 AM

¡¡¡NUNCA ES TARDE…

Manuel Figueredo 1 diciembre 2021 - 1:24 PM

Que no se olvide que Cuba estuvo una vez tan anexada a una potencia extranjera, que hasta
permitió que instalarán en su territorio cohetes
con ojivas nucleares.

Carlos 1 diciembre 2021 - 3:25 PM

Era un satélite 😀 y nada mas que producíamos azúcar todo lo demás venia por la tubería soviética, teníamos la boca llena de carne rusa y no nos acordábamos del embargo, digo “bloqueo”

Livio Delgado 1 diciembre 2021 - 4:49 PM

Sin ninguna duda la vida me ha demostrado que haber logrado irme al “mas allá” fue la decisión mas acertada de mi vida, en mi caso a uno de esos “allá” en donde se asume que seria “bueno indefectiblemente” aunque honestamente creo es una simplificación que se asume cuando ves que se te acabo el camino en tu tierra, la emigración siempre es un proceso lleno de sobresaltos en esos primeros meses de salirse a la maroma como dice una conocida canción. No creo en la condena a estar siempre mirando para afuera para salir adelante como país, de esperar y dejar de luchar porque al final nunca nada ha cambiado, es poco serio estar siempre esperando por que algo pase a tu alrededor que no te complique tu propia vida, pero si salgas beneficiado,
No creo que del allá afuera “venga de golpe y nos reinterprete” mucho menos que “cargue la isla en peso”, lo que si le puedo asegurar es que el socialismo tropical es como la niebla de mañana, mientras más sus iluminados prometan y anuncien logros y resultados al comenzar el día, con el paso del tiempo más claro se ve que todo sigue igual de jodido, y esto en el mejor de los casos, porque seguir haciendo lo mismo y esperar un resultado diferente es la insanidad con que el PCC único pretende seguir gobernando para la posteridad, pero todo tiene un día, un momento donde todo estalla y desgraciadamente en una sociedad donde por tan largo tiempo los extremos han visto frustradas sus anhelos eso es peligrosísimo y poco predecible a futuro.

Jose Ramon 1 diciembre 2021 - 9:01 PM

Más o menos para un quinto de los cubanos “allá” significa Cuba

Sanson 1 diciembre 2021 - 9:27 PM

No me extrannaria que el regimen le suba el precio a los pasaportes.

Manuel* 2 diciembre 2021 - 4:27 AM

Llama la atención que el cubano arriesgue su vida metiéndose en una balsa para salir; pero sin embargo no arriesgue su libertad o simplemente su trabajo por hacer una Cuba donde no sea preciso arriesgar la vida saliendo en balsa.

Creo que la clave está en La Esperanza. El cubano que se mete en una balsa tiene la esperanza de llegar al norte. Sin embargo pocos cubanos tienen la esperanza de que arriesgando su libertad Cuba llegue a cambiar. Esta es la ecuación que tenemos que cambiar.

Y recordemos que La Esperanza es contagiosa. Cuantos más cubanos luchen por la libertad de Cuba, más esperanza habrá de que cambie Cuba.

Eva 6 diciembre 2021 - 11:00 PM

Cuanta razón le asiste/ No por gusto la represión inició desde el 1 de enero de 1959/ divide y vencerás fórmula perfecta para perpetuarse en el poder.Cuanto dolor describe nuestra historia. Un clima perfecto, en una isla maravillosa para ser victimas de corruptos fascistas.

Eva 6 diciembre 2021 - 9:27 PM

Los caminos de los justicia (I)

“Qué extraña es nuestra manera de castigar” -decía Nietzsche- “no redime al criminal, al contrario, envilece más que el crimen mismo”. De todas las preguntas que nos plantea la condición humana, tal vez ninguna debería desvelarnos tanto como los caminos de la justicia.

William Ospina / El Espectador

Somos la única especie que se interesa por la justicia, porque somos la única que a medias se ha emancipado de la naturaleza. Nadie considera malvado a un tigre por caer sobre una gacela, ni a un águila por atrapar a una liebre, pero vemos con horror la violencia que unos seres humanos ejercen sobre otros, y así como Carlyle sostuvo que la reflexión sobre los trajes y la indumentaria es fundamental, porque el humano es el único animal que se viste, la pregunta por la justicia y por la ley es esencial para entendernos, porque el ser humano es el único que peca y que delinque.

Nadie ha olvidado la vieja sentencia de Publio Terencio Africano, “humano soy, y nada que sea humano me es ajeno”. Este filósofo advirtió temprano, como Cristo, que todos somos susceptibles de error, que con un poco de humanidad podemos corregir nuestras acciones dañinas y que solo el que esté libre de las debilidades de la voluntad puede arrojar la piedra de la condenación sobre otros. A veces solo cumplimos la ley porque la vida nos enseñó a hacerlo.

No solo las especies se comportan de modo diferente, también las culturas. Existió en la cultura griega la leyenda de Edipo, que mató a su padre, se casó con su madre, y fue padre de sus hermanos y hermano de sus hijos. Pero nadie habló entonces del crimen de Edipo sino de la tragedia de Edipo: la leyenda advirtió que no podía ser culpable de lo que hizo alguien que lo hizo a ciegas, que mató en un combate anónimo a un hombre arrogante sin saber que era su padre, que cuando se casó con aquella mujer no podía saber que era su madre, y cuando procreó a sus hijos estaba siguiendo el más natural de los instintos. Menos puede ser culpable alguien de quien ya se había anunciado a su nacimiento que haría todas esas cosas. ¿Cómo atribuirle a su voluntad lo que los dioses habían dictado desde su cuna?

Pero nuestra cultura ya no cree en los dioses que dictan el destino desde la cuna, nuestra cultura cree a veces en un solo Dios que lo sabe todo pero que nos ha dado un margen de libertad para que todo lo que hagamos pueda ser atribuible a nuestra voluntad y por lo tanto juzgado como una culpa. Y es verdad que existe nuestra libertad, aunque por supuesto se exageran sus alcances.

No todo el mundo es igualmente libre para esquivar las tentaciones de la violencia, de la pasión, de la marginalidad, del resentimiento. No todo el mundo tiene la oportunidad de ser un lector de Séneca o de Marco Aurelio. No todos han recibido los mismos ejemplos de honradez, de respeto, de solidaridad. No todo el mundo ha sido tratado desde niño con humanidad, con justicia, con generosidad; no todo ser humano ha sido alimentado con lo que Shakespeare llamaba “la leche de la ternura humana”.

Y no siempre puede convertirse sin sombras en una persona virtuosa y cumplidora de la ley alguien que ha visto expulsar o asesinar a sus padres, que ha visto cómo le arrebatan la tierra a su familia, alguien que crece en la precariedad y en la exclusión, o que ha sido irrespetado en sus derechos, o considerado ciudadano de tercera por los que nacieron un poco más arriba en la escala social.

Siempre he pensado que no basta con la formulación abstracta de la ley. Creo que a los seres humanos no solo deberían dictárseles leyes sino brindarles las condiciones para que puedan cumplirlas, y siempre he sentido que no se trata solo de que el ciudadano respete la ley sino de que la ley respete al ciudadano.

Basta mirar en el mundo las estadísticas de la población carcelaria para advertir que donde son mejores las condiciones de educación, de trabajo, de respeto por el ciudadano, de prosperidad y de cultura, es donde hay menos delincuencia y menos población carcelaria, y acabo de ver en un documental que en Holanda han tenido que cerrar 19 cárceles por falta de reclusos.

Nadie debería tener derecho a mirar las estadísticas de delitos y de encarcelamientos sin mirar al mismo tiempo los índices de cohesión social, de educación, de salud, de empleo, de orgullo personal, del sentimiento de pertenecer a una cultura y a una nación. Son los malos gobiernos los que piensan que una cosa es la educación, otra cosa es la economía, otra cosa es la salud y otra cosa es la justicia, y que esos asuntos de la vida en común deben tratarse por aparte, como disciplinas aisladas.

No debería ser necesario explicar que la salud no puede consistir solo en medicina industrial, atención hospitalaria y cirugía, que esas son soluciones extremas: que la salud es en primer lugar agua potable, alimentación sana, educación, higiene, convivencia, ingresos seguros, orden afectivo, confianza en el futuro.

No debería ser necesario explicar que la educación no es solamente brindar información y trasmitir conocimientos, que la educación requiere sobre todo respeto y buen ejemplo, descubrimiento de las vocaciones, estímulo a los talentos, acompañamiento, lectura, una relación cercana entre el sistema escolar y la sociedad.

Y no debería ser necesario explicar que solo se dictan incontables leyes allí donde han dejado de imperar las costumbres, y que cuantas más leyes se dictan menos se cumplen. Porque lo importante no es tanto la letra de la ley sino la intensidad con que resuena en los corazones humanos, la convicción profunda entre los ciudadanos de que esa ley fue hecha para beneficiarlos y no para anularlos.

Cuando existen circunstancias de hambre en una sociedad, Victor Hugo ya nos habló de eso en su conocida novela Los Miserables, se entiende que es más fácil el delito famélico, pues casi nadie roba cosas personales indispensables si no es por física necesidad. Cuando la gente pide y nadie le da, uno no justifica pero entiende que la gente se vea tentada al delito, y hasta Oscar Wilde, a quien le gustaba ser desafiante frente a los egoísmos de la aristocracia, dijo en alguna parte que “es más seguro pedir que robar, pero es más hermoso robar que pedir”. Por supuesto: se estaba refiriendo a los pequeños hurtos de quienes siempre fueron postergados, no a las gigantescas máquinas del mal y de la corrupción, para las que robar no solo no tiene consecuencias, sino que ni siquiera resulta peligroso.

* Este texto fue leído por el autor en el XXIV Encuentro de la Jurisdicción Ordinaria realizado por la Corte Suprema de Justicia el 18 y 19 de noviembre.

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