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viernes, octubre 23, 2020

Los conceptos y los hechos

Alina Bárbara López Hernández
Alina Bárbara López Hernández
Profesora, ensayista e historiadora. Doctora en Ciencias Filosóficas

“Los hechos no pueden ser destruidos por los conceptos”, afirmaba Boileau, poeta y crítico literario francés que vivió entre los siglos XVII y XVIII. Le asistía toda la razón; sin embargo, su comentario puede ser glosado con esta observación: los conceptos sí pueden encubrir, al menos por un tiempo, a los hechos.

El caso del profesor René Fidel González García es una demostración evidente de ocultación, tras el flamante concepto de Estado Socialista de Derecho acabado de aprobar a inicios de año en la nueva Constitución, de una cadena de violaciones conscientes y sistemáticas no solo de la legislación cubana, sino también de convenios sindicales internacionales.

Si se hubiera declarado en huelga de hambre, o se hubiera instalado frente al Consejo de Estado u otra instancia con un cartel que denunciara los atropellos cometidos contra su persona, ya sería tendencia en las redes sociales y quizás se hubieran dignado a atenderlo. Pero este doctor en Ciencias del Derecho, comunista por convicción, ha tenido la paciencia de recurrir a los “canales correspondientes”. Aún espera.

Sus demandas de justicia han llegado al Ministerio de Educación Superior, a la Fiscalía General de la República y a la oficina del Presidente Miguel Díaz- Canel. No obstante, todos los plazos que la Constitución establece para que reciba respuesta se han extinguido.

Quien piense que esto se trata de un asunto relativo al ámbito del derecho laboral es muy ingenuo. La sanción aplicada a René Fidel González García, profesor titular hasta hace tres años de la Universidad de Oriente, le impide trabajar en cualquier otro centro de enseñanza superior de su país, de ese modo lo imposibilitan para ejercer influencia directa sobre la educación de los jóvenes que se forman como futuros juristas en Cuba. ¿Qué delito cometió para recibir tan enorme castigo?

La explicación es sencilla. Decía un profesor latinoamericano de antes de la reforma universitaria: “Nuestra misión no consiste en ayudar a los estudiantes a pensar por sí mismos… Nuestro deber es hacer de modo que piensen como nosotros, o a lo menos como nosotros creemos útil decir que pensamos”. Pues bien, la terrible transgresión cometida por René Fidel González García fue desmarcarse totalmente de una postura como esa e intentar preparar a sus estudiantes con un pensamiento crítico, con un sentido de responsabilidad como ciudadanos y como profesionales del Derecho.

Y lo peor, trató de ser ejemplo de lo que preconizaba. Por ello también publicó artículos en sitios de la blogosfera como este propio blog de La Joven Cuba, sus trabajos defendían una opción marxista de gobierno para Cuba, pero resultaban incómodos para la burocracia política.

La pérdida de prestigio que le atribuyen como pretexto para retirarle su categoría docente y aislarlo de la enseñanza superior es un torpe recurso, negado por las declaraciones de sus antiguos alumnos que han reclamado el regreso del maestro y amigo a la docencia. ¿Ante quién perdió prestigio realmente René Fidel González García? Responder esa pregunta es crucial para entender que aquí de lo que se trata es de un ejemplo clarísimo de discriminación laboral por las ideas políticas del sancionado.

Cuando se debatía el proyecto de constitución publiqué el post Disonancia, en el que manifestaba mi preocupación porque, aun cuando el artículo 1 del proyecto reconocía: “Cuba es un Estado socialista de derecho, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad y la ética de sus ciudadanos, que tiene como objetivos esenciales el disfrute de la libertad política, la equidad, la justicia e igualdad social, la solidaridad, el humanismo, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva”; se apreciaba que en el artículo 40, entre los derechos, libertades y oportunidades que recibían la protección de las autoridades y que no podían ser objeto de discriminación se habían omitido las creencias políticas.

Allí advertía: “Esta incongruencia no puede ser justificada por ningún argumento. Todas las ideologías deben tener igual protección ante la ley, más si el propio artículo 1 reconoce su disfrute como uno de los objetivos de la República”. El modo en que nuestra burocracia resolvió la susodicha incoherencia puede pasar al libro de Récords Guinness de la desvergüenza. Simplemente omitieron una palabrita, una simple palabrita del artículo 1. Donde antes se decía libertad política, quedó escrito así en el documento definitivo de la Constitución: “para el disfrute de la libertad, la equidad, la igualdad, la solidaridad, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva”.

Saber qué entiende la burocracia por libertad a secas es más de lo que puedo discernir. Lo cierto es que el cambio de redacción parece haberle dado ínfulas para ejercer la discriminación sin ningún tipo de límites. Una de las muchas definiciones de discriminación la considera como: “toda aquella acción u omisión realizada por personas, grupos o instituciones, que produce y reproduce desigualdades en el acceso a recursos y oportunidades —como la salud, la alimentación, la educación o el empleo— en favor o en contra de un grupo social y sus miembros, con base en la pertenencia a una determinada categoría social en lugar de las cualidades o méritos individuales”.

En filosofía moral se define la discriminación como un trato o consideración »desventajosa”. Una persona no tiene que ser dañada para ser discriminada. Simplemente tiene que ser tratada peor que otros por razones arbitrarias. Y arbitrariedad discriminatoria es algo que abunda en el tratamiento que se le ha dado a René Fidel González García.

Estas arbitrariedades desconocen el Convenio relativo a la discriminación en materia de empleo y ocupación, o convenio n.º 111, uno de los ocho acuerdos fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los Estados partes del convenio se comprometen a promover una legislación que prohíba todo tipo de discriminación y exclusión en cualquier forma, incluyendo “cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”.

Cuba es miembro de la Federación Sindical Mundial (FSM), que a su vez es fundadora de la OIT. La oficina regional de la FSM para América Latina se encuentra precisamente en La Habana. Debieran tomar nota los directivos de esa organización acerca del modo en que en este país se discrimina a las personas y se les separa de sus empleos por sus opiniones políticas, incluso cuando estas opiniones sean ideológicamente marxistas y comunistas.

Es posible que muchos de los altos dirigentes que no se han molestado en responder las peticiones de justicia de René Fidel González García piensen que con su actitud están prestando un servicio a la defensa de la Patria. Al parecer siguen a Maquiavelo, que retomaba el concepto planteado por Tito Livio en sus discursos, cuando señalaba: “la patria se debe defender siempre con ignominia o con gloria, y de cualquier manera estará defendida”.

Yo les aseguro que no es así, si la Patria se defiende con ignominia se la ofende. Todos los que no responden a René Fidel González García están ofendiendo a Cuba. Y son muchos los que esperamos respuesta junto a él. Los conceptos ya no pueden encubrir los hechos.

39 Comentarios

  1. Excelente, Alina. El caso del profesor René no es el único, lo que pasa que es doctor en derecho y sabe defenderse. Tampoco es la primera vez que se viola la Constitución, durante años le fue prohibida la entrada de los cubanos a los hoteles, a pesar de estar aprobada en la Carta Magna. La recién estrenada Yuli tiene una escena sobre eso.

  2. El artículo es contundente, lapidario. Conozco l caso de René Fidel, y a él. El caso, una de las más grandes desvergüenzas que ahora mismo ensombrecen este país. René Fidel, uno de los tipos más coherentes y honrados que haya conocido en ni vida. Gracias, Alina, por la entrada. Y gracias a LJC. Procurando la justicia, sobre todo, también se forja la Patria y se defiende la Revolución.

  3. Si esto se lo hacen a uno de su propio bando ,,,,,entonces calculen todo lo que hacen con los del otro equipo

  4. «¿Ante quién perdió prestigio realmente René Fidel González García?» también me hago esa pregunta. No se puede, en una sociedad que apuesta por ser más inclusiva, permitir algo así. Al Dr. René Fidel se le admira y respeta, su compromiso con la Patria es reconocido.
    Sinceramente espero que alguien, incluso que el mismo Presidente de este país, responda al doctor en Ciencias… Al cubano que le está haciendo un justo reclamo. Seguimos en la espera… Yo me aferro a que la respuesta aparecerá, de veras.

  5. Muy buen articulo Alina, gracias. Real y triste la situación del profesor Rene. Que humillación a sufrido este hombre. Lo peor es que estas cosas suceden a diario en nuestra Cuba socialista. ¿Estado Socialista de derecho? Lo dudo.

    • Para mi lo menos relevante es si René es comunista, anarquista, socialdemócrata, demócrata cristiano o del Tea Party. Me basta con que sea un ciudadano cubano, sujeto de derecho, y como tal el Estado está en la obligación de responderle. Y si no lo hace, ese Estado es un demagogo, y hay que cambiar a sus representantes. Así de simple.

    • Lo privaron de su pasión, enseñar. Me imagino las dificultades económicas que este pasando el profesor Rene. Miles de profesionales han sido aplastado por la rueda del estado socialista de derecho.

  6. Rene les esta dando una clase magistral de civismo, de responsabilidad, incluso de confianza en lo que seguramente los autores de esta injustcia no creen, en el respeto y apego a la Constitución.

  7. Que los que todo siempre lo han politizado todo no quieran que se vean unidas en la Constitución las palabras «libertades» y «políticas» bien habla de su falta de honestidad política.

    A lo anterior se une la negativa a incluir en la «nueva» Constitución la creación de algo como un «Tribunal Constitucional» o su equivalente, al que puedan acudir los ciudadanos cuando se viole lo establecido en la Constitución, como es el caso de René, entonces se tienen las condiciones aseguradas para cometer arbitrariedades.

    Y por último, proclamar que los ciudadanos están protegidos por vivir en un «estado de derecho» raya con el cinismo político mas burdo.

    Me recuerdan aquello de «Llover sobre mojado» que dice:

    … Absurdo suponer que el paraíso 
    Es solo la igualdad las buenas leyes 
    El sueño se hace a mano y sin permiso 
    Arando el porvenir con viejos bueyes …

    Solo que ha llovido tanto sobre mojado que ya sobran los «viejos bueyes» si se quiere seguir aspirando a arar el «paraíso».

  8. No me sorprende este post. Es el tipo de cosas que se esperan de Alina. No tengo mucho que decir. Me sumo a Giordan: Gracias.

  9. Exacto, Giordian. El apego a la justicia…y a su caracter; la honestidad politica… es la unica fuente que produce hombres buenos. Alina, gracias.

  10. ……La libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado , y a pensar y hablar sin hipocresia….Jose Marti

  11. Las cosas mal hechas que puedan existir, y con ello no digo que sea el caso del Doctor Rene Fidel, pues no conozco los detalles, las tenemos que resolver nosotros los cubanos, nosotros los marxistas, sin darles a nuestros enemigos elementos para seguir atacándonos. Quien lo hace de otra manera, está del lado de nuestros adversarios, negarlo no es valiente. Los que con espíritu crítico llevamos siempre en el verbo nuestras sanas opiniones, tenemos que incorporar al riesgo de decir la verdad, el encontrarnos con dificultades justas o no, pues en todos los tiempos, la honestidad ha llevado una pesada carga, impuesta por los que a ella se oponen.

    Tengo experiencias sobre reclamos ante injusticias, enfrentadas desde la misma trinchera de nuestro sistema, pues no me callo ante las cosas que considero mal hechas ni oculto mis opiniones. Los procesos han sido difíciles y en ocasiones prolongados en el tiempo, en la mayoría se ha reconocido la verdad, que estaba de mi lado y en una de las más importantes, no tuve éxito aunque me asistía la total razón, pero el molino de viento al que me enfrenté era un gigante de 4 leguas. Pero lo que nunca hice ni haré, es tomar mi combate perdido contra personas, para poner en dudas nuestro sistema social o darle herramientas a nuestros enemigos para atacarlo, algo que se hace a menudo y que repito sin ser matraca, quien lo hace debe decantarse por su verdadero sentido de deseo.

    Por eso coincido en que en cada caso se debe dar respuesta apegada a la verdad, pero ello no tiene nada que ver con la forma en que en este espacio se ven los problemas, nuestros problemas.

    No voy a evaluar cada línea del artículo de Alina, la cual aquí tiene mayoritariamente opiniones favorables, generalmente no me alcanza el tiempo y ello sería muy extenso, pues no coincido en casi ninguno de sus enfoques, pero voy a la esencia de lo que me atribuyo calificar como otro de sus ataques, no a la “burocracia política” como utiliza a menudo o simplemente a los “dirigentes” si no al propio sistema que tratamos de construir, usted expresa:

    “Cuba es miembro de la Federación Sindical Mundial (FSM), que a su vez es fundadora de la OIT. La oficina regional de la FSM para América Latina se encuentra precisamente en La Habana. Debieran tomar nota los directivos de esa organización acerca del modo en que en este país se discrimina a las personas y se les separa de sus empleos por sus opiniones políticas, incluso cuando estas opiniones sean ideológicamente marxistas y comunistas” Desde unas millas de su Matanzas querida, muchos le están dando las gracias.

    Hace años otro maestro, en este caso Gaspar Jorge Garcia Galló, nos decía que un formador marxista y revolucionario cubano, debía enseñar a los jóvenes a distinguir ¿quién era, dónde estaba, hacia donde y cómo iba? Solo que el ser, debía partir el convencimiento de que éramos continuadores de nuestras tradiciones de lucha por el bien y la justicia… Entonces decantémonos cada cual por lo que lo identifica, las imperfecciones atacadas desde afuera como tiradores a distancia, solo favorecen a los que nos quieren desunidos, enemistados y destruidos. Al doctor Rene Fidel le sugiero que luche por su verdad, toque puertas si su enfoque es justo, y tengan presente que la justeza pasa por lo que uno representa, podrá más que un ejército.

    • Ernesto, ¿De qué otro modo René Fidel puede luchar por su verdad si se le acabaron las instancias? ¿Cómo denunciar que se le acabaron las instancias sin respuestas, sin que el enemigo tome nota de un comportamiento de representantes del Estado incompatible con la propia legalidad socialista? ¿Quién o quiénes han provocado esta situación que -efectivamente- favorece al enemigo? ¿Alina o quienes no responden a René Fidel? Me gustaría que usted me dispensara tiempo para responderme, se lo ruego con todo respeto.
      Me permito comentarle, además, que la justicia, si bien tiene un fundamento ideológico -en nuestro caso, según aparece en nuestra constitución: martiano, marxista, leninista y fidelista-, es aplicable por igual a todos los sujetos independientemente de quién se sea, dónde se esté, hacia dónde se vaya y cómo se vaya. ¿O es que queremos justicia y derechos plenos solo para lis marxistas?

    • Yo creo que como se dice en un conocido film, hay que dejar descansar un rato al enemigo. Y centrarnos en el otro enemigo que está adentro y es más peligroso por lo que puede hacer (y hace). Así que vamos a dejar de criticar a la mensajera y ocuparnos del mensaje. Si alguien le da armas al enemigo no es ni Rene Fidel, ni Alina, ni ninguno de los que estén algo de acuerdo, medio de acuerdo o totalmente de acuerdo con ella.

    • «las tenemos que resolver nosotros los cubanos, nosotros los marxistas,»

      ¿Quienes?¿Los cubanos o los marxistas?

      Lo pregunto porque hay cubanos que son marxistas y también cubanos que no los son.

      Y hay marxistas que son cubanos, y otros que no lo son.

    • » sin darles a nuestros enemigos elementos para seguir atacándonos. »

      Mala cosa esa de que la verdad y la justicia ayude a los enemigos.

      En fin, el problema se evitaría actuando con la verdad y con la justicia.

    • Estimado Ernesto, le aseguro que no escribo para que nadie me de las gracias, ni cerca ni lejos de Matanzas, me doy por satisfecha con que acaben de cumplir con las leyes de este país y repongan a René Fidel en su empleo, claro que me gustaría también que los funcionarios implicados en la violación de sus derechos sean castigados, saludos

    • Manuel, puesto que usted ovaciona a Ernesto, y éste parece que no tiene tiempo de responderme. Permítame preguntarle: ¿De qué otro modo René Fidel puede luchar por su verdad si se le acabaron las instancias? ¿Cómo denunciar que se le acabaron las instancias sin respuestas, sin que el enemigo tome nota de un comportamiento de representantes del Estado incompatible con la propia legalidad socialista? ¿Quién o quiénes han provocado esta situación que -efectivamente- favorece al enemigo? ¿Alina o quienes no responden a René Fidel? Me gustaría que usted me dispensara tiempo para responderme, se lo ruego con todo respeto.
      Me permito comentarle, además, que la justicia, si bien tiene un fundamento ideológico -en nuestro caso, según aparece en nuestra constitución: martiano, marxista, leninista y fidelista-, es aplicable por igual a todos los sujetos independientemente de quién se sea, dónde se esté, hacia dónde se vaya y cómo se vaya. ¿O es que queremos justicia y derechos plenos solo para lis marxistas?

  12. Junio 14 2019 (El Che y Maceo nos dan fuerza y aliento para continuar en esta lucha)
    Este caso tiene una connotacion importante en la esfera judicial, moral, etica y de principios, este hecho no es nuevo en el pais, pues han sido algunos mas que han sufrido estas situaciones y la perseverancia, la constancia y la confianza de que la verdad esta en nuestras manos siempre triunfa, no hablo para dar charlas, hablo por experiencia propia, no voy a dar detalles de mi caso, pues no soy yo el que esta en la picota publia en estos momentos, pero si senalar que he sufrido persecuciones, acusaciones, azotes literarios en cartas y documentos, en fin el proceso que utilizan los burocratas, los que se sienten con poder pero no con moral y principios, pero que te llevan a la sofocacion tratando de que pases al plano del suicidio fisico, pues el politico y el ideologico nunca lo podran lograr, en fin que esta lucha es larga y dolorosa y solo los que se mantienen de pie, con la frente en alto y dando respuestas a cada una de las acusaciones, son los que logran que la verdad salga adelante.

    Se que no es facil vivir bajo el acoso injusto y reiterado, se que no solo el acusado injustamente sufre, sino tambien su familia, pero ello da la fortaleza para continuar adelante, recuerdo el caso de Esteban Morales y su separacion de las filas del partido, recuerdo su firmeza y su moral para reclamar sus derechos violados en forma grosera e injusta, solo el haber permanecido de pie, con la mirada fija en sus acusadores y la defensa de su verdad, le devolvio lo que el nunca perdio, su condicion de revolucionario, su condicion de militante y su condicion de hombre firme en el terreno politico e ideologico, eso siempre lo admirare en Esteban quien nos dio una leccion a todos en el pais.

    No conozco al companero profesor de la universidad de Oriente, pero la forma y el contenido firme de sus reclamaciones lo situan como un hombre que sabe que la verdad se abrira paso, el sabe que el camino es lento y doloroso, sabe ademas que algunos haran lo posible porque la verdad no se llegue a conocer, esos son hombres siete mesinos, esos terminaran en el basurero de la historia, desgraciadamente el pais esta inmerso en un proceso peligroso, con tensiones llevadas al maximo en todos los sectores del pais, para una poblacion como la cubana cuyo unico delito es ser anti-imperialista y anti-capitalista y sobre todo en lucha titanica por la defensa de lo que tenemos y queremos incrementar para beneficio de todo, esto no es una justificacion ni mucho menos, es una aclaracion del contexto historico en que se ha desarrollado este triste y doloroso caso, esperemos que la verdad con pasos firmes aun cuando sean lentos y dolorosos, llegue y confirme que lo sucedido a este profesor y hombre de pueblo ha sido injusto e injustificado y al hacerlo sus acusadores tendran que pagar por su mala actuacion y deshumanizacion en el desempeno de sus cargos.

    Sigo con una fe total y absoluta y una confianza inquebrantable de que la justicia en Cuba puede tardar pero siempre llega y ello nos hara mejores en todos los sentidos y direcciones en que se pueda pensar, cuando se trata de rectificar errores y horrores como este, aqui se puede aplicar un viejo dicho EL QUE CALLA OTORGA, ese es el silencio de los cobardes y pusilanimes que hoy se consideran por encima de las leyes y el pueblo cubano de a pie, olvidando esos senores que somos una dictadura de la mayoria sobre una minoria y que la rendicion de cuentas puede tardar pero siempre llega.

    Gracias y que tengan todos una buena noche en nuestro pais, que aunque no somos perfectos, si luchamos por serlo en la medida de nuestras limitaciones de todo tipo, esto nos hace ser mas humanos, mas sencillos, mas humildes y mas resistentes ante los ataques de enemigos y supuestos amigos vestidos con piel de oveja, pero que no son mas que hienas en lo mas profundo de sus conciencias. Solo la traicion y un traidor son los que merece un fuerte y ejemplar castigo.

      • Desafortunadamente quién escriba o entre a interactuar aquí con los articulistas y comentaristas, se arriesga a que sea considerado como un contrarrevolucionario o, cuando menos, como una persona que busca protagonismo de una manera irresponsable; no importa lo mucho que se esfuercen por demostrar lo contrario: siempre serán vistos con sospechas; de ahí el que se que note que cualquiera que tenga intereses que defender, no se atreven a entrar aquí aún cuando sintieran las ganas de hacerlo.

  13. En el artículo lo primero que leemos es el pie de foto: «Profesor René Fidel González García, doctor en Ciencias del Derecho y comunista por convicción»

    Llama la atención como se comienza por aclarar lo de «comunista por convicción». Se usa como un escudo frente a las críticas, resaltando que es comunista «por convicción», no como otros que son comunistas pero sin convicción.

    Supongo que será para descartar que pueda ser un mercenario pagado por la CIA. Como se les acusa a todos —o a casi todos— los que no son «comunistas por convicción».

    En fin, estoy exagerando algo … pero no demasiado.

  14. Estimado Manuel, no encuentre intenciones que no existen ni malicia donde no la hay, si destaco la ideología de René Fidel es porque si él es marxista y se declara comunista aun cuando lo expulsaron del Partido, entonces habría que preguntarse si quienes lo juzgaron y condenaron sin darle posibilidad de defensa lo son, pero un tratamiento de este tipo es violatorio sea cual fuere la ideología de la persona, si lee bien lo que digo al respecto verá que no hay contradicción entre usted y yo, saludos.

    • Alina, creo que hay algo que nadie nos cuenta. Me explico. Me parece raro que a un «comunista convencido» lo echen del trabajo sin haber hecho algo que les haya molestado mucho. Me gustaría que alguien nos contase qué fue eso.

      Naturalmente, no estoy disculpando de ninguna manera la represión contra René. Pero para defenderle lo mejor arma es la transparencia.

      Por cierto, le agradezco mucho el respeto con el que se expresa usted.

      • Manuel. Precisamente esa transparencia es la que reivindica el Derecho desde sus inicios como freno al despotismo y la arbitrariedad. Coincido con Usted en que hay algo que no nos cuentan, pero ese algo no trata sobre mí, o mi pensamiento, ejercitado públicamente, tampoco atañe a la Jiven Cuba, o en éste caso a Alina, los que con civismo y transparencia han denunciado violaciones de derechos y del debido proceso cometidas por quienes están obligados por la Constitución a cumplir la Ley. Esta historia trata del silencio y del irrespeto al ciudadano común por funcionarios del Estado y la probable colusion de muchos por razones muy oscuras. Son ellos los que deben todas las explicaciones, son ellos los que están siendo emplazados por la vergüenza y la firme decisión de muchos. No hacerlo, o volverse como acaso intenten contra quienes con dignidad les emplazan por el cumplimiento del sueño martiano de una República sin fueros y privilegios, será ya mero y vulgar ejercicio del poder nacido de la mediocridad, la impotencia y de un declive ético en donde crecerán sin remedio y freno todas las injusticias posibles.

      • Manuel, creo que respetarnos es el mejor modo de entendernos, todos lo merecemos aun cuando nuestras opiniones puedan diferir, también agradezco su actitud.
        René Fidel responde su inquietud y quisiera reiterar que no es el primer caso de un comunista convencido que es apartado de un empleo o de un cargo, lo que me lleva a la misma duda de cuál será la ideología de los que juzgan, desgraciadamente es mucho más antigua la costumbre de apartar a las personas de otras ideologías, pero en todos los casos es algo negativo, todas las zonas de ideología en Cuba que sean auténticas y no respondan a financiamiento extranjero deben contar con respeto y espacios para visibilizarse, saludos, Alina

  15. Ese socorrido y reiterado argumento de “hacerle el juego al enemigo” ES JUSTO LO QUE LE HACE EL JUEGO AL ENEMIGO, que no necesita de los desencuentros entre revolucionarios y presuntos revolucionarios para seguir acusando al Gobierno de ser parcializado e injusto y supresor de libertades ciudadanas. Todo lo contrario. ¿O ES QUE NO SE CAE DE LA MATA?
    Cualquier “disidencia interna” y que ésta se conozca es bueno y saludable para nuestro sistema social, no sólo porque pone de manifiesto el Estado de Derecho que pretendemos ser, al ser una muestra de democracia y justicia y LIBERTAD de los individuos, sino porque la gente creería que es así. Y el enemigo no tendría el argumento para impugnar a nuestro Gobierno.
    Aunque, que quede claro, que lo que piense-diga el enemigo me tiene bastante sin cuidado.
    A quien sí beneficia el secretismo y el embaraje de la realidad es a la burocracia.

    • Benito, mi ovación, por mucho, es para usted. Es mas, no ovación: rugido de gol!!!

  16. Amigo Elpidio Valdés: para mí el problema no radica en lo que ha sufrido, esté sufriendo o pueda sufrir un individuo –revolucionario o no- por injusticias y arbitrariedades que se cometan contra él “en nombre de la Revolución”.
    El problema –y muy grave- es que esto pueda haber sucedido, suceda… y pueda seguir sucediendo después de 60 años consecutivos de un gobierno popular en el poder, con todo lo que eso puede implicar. Porque en lugar de lamentables casos aislados más bien puede parecer que forman parte del carácter del sistema. También porque quienes incurren en esas injusticias y arbitrariedades no son desenmascarados y castigados por ello, para sentar precedente y plantear una clara advertencia contra esas actitudes represivoportunistas.
    Coartar la libertad de emitir criterios y actuar según las propias convicciones, cualesquiera que éstos sean, creo que es un pecado de lesa dignidad humana; esa de cuyo culto se proclama que debe ser la ley primera de la República. ¿O no?
    Y recordar, de paso, que el “caso” del Prof. Morales se resolvió porque “arriba” se pronunciaron más o menos tangencialmente al respecto. Y, según tengo entendido, más que reconocer y encomiar la justeza de su actitud, casi fue que “lo perdonaron”.

  17. Ante la realidad de que la revolución carecía de las personas adecuadas para escuchar, discutir y entenderse con los demás, ella se tuvo que radicalizar para no darle ninguna oportunidad a sus enemigos de que pudieran valerse de unas pláticas libres para así confundir a quiénes no estaban intelectualmente preparados para rebatirlos. De ahí que tuviera que valerse de las personas menos reflexivas a fin de imponer la garantía de que nadie conspirara en contra de ella. En Cuba lo único que los que apoyaban a Fidel sabían era que en el pasado a nadie le importaba la vida desesperante de otras personas, y no querían que se volviera a ello. Esas personas no estaban para escuchar quejas ni para comprender. Y cualquier reclamo de inconformidad que se les hiciera, se hacía sospechoso de tener una naturaleza contrarrevolucionaria; no importaba el que éstas personas cometieran miles de errores si así se aseguraba el poder revolucionario. La microfracción en Cuba también era revolucionaria y marxista-leninista convencida. Pero hubo que reprimirla. No es que se haya querido que fuera así, sino que las circunstancias fueron imponiendo el que la brutalidad y la falta de diserción fueran las que tomaran las decisiones. Eso mismo es lo que ha afectado a René y seguirá afectando a muchos otros. Para el poder sigue siendo una prioridad apoyar más las decisiones de las fuerzas paranoicas que han mantenido muy bien el control… que el tratar de entender a cientos o a miles de comunistas con diferentes ideas de cómo hacer revolución.

  18. Espero no estar equivocado, pero alguien por ahí dijo : Esto es un asunto que tenemos que resolver nosotros los cubanos, los marxistas. Sinceramente me tembló todo el cuerpo. Ahora recuerdo, que no soy marxista.

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