Justicia social e inminente transición política en Cuba: un intercambio enriquecedor

Justicia social

Desde hace varios meses sostengo un intercambio bastante frecuente con Hubert Klement, miembro de la agrupación Opción Marxista Internacional. Con su venia decido divulgar esta opinión respecto al más reciente artículo que publiqué en LJC, replicado asimismo por OMI. Creo que sus consideraciones, aun cuando no concuerde por completo con todo el enfoque, pueden ser de mucho interés en las actuales circunstancias que vive Cuba.

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Hola Alina. Buen día.

Le hago llegar algunos comentarios a propósito de su artículo La justicia social en Cuba: muerte en tres tiemposDe conjunto, como le mencioné ayer, pienso que se trata de un muy buen documento. Serio, fundamentado y bien orientado, para reflejar la cruda y siempre ocultada realidad, de injusticia social que impera en la isla.

Así vea algunos matices y diferencias del enfoque respecto de las causas del proceso que ha llevado a esta situación tan lamentable o del momento de su inicio, el artículo es un muy buen instrumento de denuncia acerca de la crítica y angustiante situación en la vida y trabajo de la mayoría de los trabajadores y la población allá. Los videos son de mucha ayuda en esa denuncia, especialmente el de la compañera Esmeralda Cárdenas.

Si bien el centro de su artículo por la temática central que aborda, correctamente no desarrolla o no se centra en esta ocasión en el aspecto de las libertades y la ausencia de democracia, veo una coincidencia muy importante en su acertada afirmación «que el proceso fue autoritario desde sus inicios» y «que cercenó libertades individuales que conducirían con el tiempo a un Estado todopoderoso». 

Esa ha sido nuestra definición de tiempo atrás sobre el régimen político y del tipo de estado que se inauguró desde el triunfo de la revolución. Esto a consecuencia de que si bien no fue protagonizada sí fue liderada, según nuestra definición, por un «partido ejército guerrillero». Organización que trasladó la imprescindible disciplina militar necesaria en la guerra, en disciplina política. Primero sobre las opiniones políticas y decisiones de los combatientes pero que luego trasladó al conjunto de la sociedad, empezando por amordazar las organizaciones de base de los trabajadores, los campesinos y la población.

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Y luego cuando señala un hecho muy importante:

…la gente contó por muchos años con una serie de beneficios, entre los cuales los sólidos y eficaces sistemas de Salud, Educación y Seguridad Social fueron pilares. Hubo una época en Cuba en que la consigna: «Nadie quedará desamparado» no era, como hoy, una burla cruel…

Y lo que acertadamente luego señala:

…lo que permite explicar el mantenimiento de altas cotas de consenso frente a evidentes errores de política económica y social, y a prácticamente ninguna libertad política.

Ud. reseña una situación análoga a lo sucedido en la URSS, China y Europa del Este, aunque por más tiempo: mientras hubo «prosperidad» o crecimiento económico de la economía mundial, con el «boom» de posguerra (ciclo que se expresó también en la economía de esos países), hubo, como dice, «altas cotas de consenso» y las masas soportaron la represión, la ausencia de democracia y libertades, etc. No había libertades, pero se vivía más o menos holgadamente. Aunque no había democracia política, había «democracia de los nervios y los músculos», según nuestra definición.

En esos estados eso se modificó negativamente, primero lentamente a partir de finales de los años 60s, pero luego, a finales de los 80s, estalló como «paquetazos» contra la población que condujo a la indignación y furia de grandes sectores de los trabajadores y la población, en lucha contra los gobiernos y las calamidades y miseria que les significaba lo que ellos conocían como «socialismo» o «comunismo». Crisis que fue hábilmente aprovechada por el imperialismo y ciertos sectores de la casta gobernante para conducir esa indignación y movilización contra el «comunismo», hacia las «bondades de la democracia occidental», es decir burguesa, con sus derechos y libertades formales, es decir no reales sino aparentes.

La «democracia de los nervios y los músculos» llegó a su fin. Y los imperialistas (junto a los Gorbachov, Yeltsin y sus símiles burócratas de China y el Este), ofrecieron algo menos costoso: democracia política, formal. ¿A cambio de qué? A cambio de restaurar “el mercado”, es decir el capitalismo. Pero no un capitalismo de los pequeños empresarios y comerciantes o de las cooperativas (emprendedores, según el leguaje de hoy), sino bajo el dominio de las grandes trasnacionales, es decir del capital financiero internacional. Al respecto existe bastante documentación que, si lo considera y requiere, le puedo adjuntar más adelante.  

Algo similar, aunque a otra escala, es lo que desde ese momento vienen padeciendo allá y que salió a flote, más allá de sus limitaciones o defectos, en el 11J.

Y esa realidad de crisis, como Ud. lo señala, sin los subsidios de la URSS o los acuerdos con Chávez y su petróleo a U$140 el barril, que le permitió recabar apoyos, ya no está. Chávez al tratarse de solo un gobierno nacionalista pero que no llegó a tocar las bases del capitalismo venezolano fue efímero. Y hace años terminó. Todas esas maniobras económicas acordadas entre los gobiernos, tuvieron patas cortas.

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Los fallecidos Hugo Chávez y Fidel Castro. (Foto: Presidencia de Venezuela)

Por eso y desde hace años la casta gobernante, como Ud. sabe y señala, se encuentra desarrollando a fondo un profundo proceso de restauración capitalista de la mano de capitales europeos (españoles, italianos, canadienses, brasileros, hasta yanquis, etc.) y todo bajo el manejo y control de las fuerzas armadas.

Todo al servicio de conducir el maltrecho barco de la economía hacia el imperio de las leyes del mercado y criterios capitalistas, buscando eso sí no perder el control político y restaurando criterios «democráticos» sólo formales, criterios burgueses y pequeño burgueses. Criterios de buen recibo y aceptación entre capas acomodadas de la población, la casta gobernante, nuevos empresarios y burócratas devenidos en empresarios.  

Mientras ese proceso avanza se notan los estragos que causa. Tanto a degradación, miseria y niveles insoportables de desigualdad social que su artículo retrata de excelente manera, es la consecuencia de ese desastre económico y social causado por la gestión burocrática tanto de los planes económicos y políticos, así como de la política exterior, que «desde sus inicios» ha afectado a la Revolución. Y su correlato: la represión política con saña a los opositores políticos, mientras se extiende la mano a las trasnacionales capitalistas del turismo mundial.

Durante los primeros años de «prosperidad» la justificación de la existencia del criminal bloqueo yanqui, sirvió como excusa para todo. Hoy se muestra inútil para explicar cabalmente el desastre económico y social, así como para contener la inconformidad y acusar a todos los opositores por igual, como agentes de la contrarrevolución imperialista o de los gusanos de Miami.  

Un aspecto importante es acerca de las posibles salidas a esta situación. Algo que, por la complejidad del problema y ante todo por nuestro desconocimiento de lo específico de la realidad allá, sería muy atrevido desarrollar de nuestra parte en solitario y desde la distancia. Se podrían elaborar hipótesis que sin duda requieren de un diálogo más detenido y profundo, así como un mejor acercamiento a la realidad. Algo que sólo Ud. y tal vez los compañeros de la LJC podrían aportarnos y que estamos dispuestos a escuchar y dialogar.

Me despido por ahora con un abrazo y saludo fraternal, extensivo a los amigos de la LJC.

Hubert K. por OMI

19-01-2023

13 comentarios

EZapo 24 enero 2023 - 7:02 AM

Uno de los mayores daños que han hecho estos procesos totalitarios a la Humanidad es crear la idea de que son ellos el reflejo “real” de sociedades socialistas o comunistas. El común de los mortales en la actualidad de nuestro planeta identifica la realidad de la Cuba actual con los resultados del socialismo o comunismo. Unos pocos “entusiastas” la ven (desde lejos, y ajenos a su experiencia práctica) como un faro de resistencia. ¿Pero quién en sus cabales querría vivir una vida diaria como la que se vive en Cuba sin, además, la más mínima esperanza de un cambio positivo? De ahí el uso inteligente que hace la derecha de este resultado. ¡Terrible! Somos un paquete de sueños truncos. Sólo algunos miembros de la casta política cubana han podido cumplir los suyos.

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El inagotable, Orlando J Martinez 24 enero 2023 - 11:10 AM

Copio

¿Quién en sus cabales querría vivir una vida diaria como la que se vive en Cuba sin, además, la más mínima esperanza de un cambio positivo? 

Los amadores de un blog que siguen a SRD

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Sonia Bravo Utrera 24 enero 2023 - 11:25 AM

Me parece que todo intercambio es enriquecedor. Abrirse al mundo, es tarea pendiente. Y en el mundo actual, las corrientes partidistas todas se someten a escrutinio. Del artículo que se glosa, es destacable su objetividad en la descripción de los hechos. De la valoración que se reproduce, la idea de proponer una solución a la encrucijada cubana de hoy. Dicha solución pasa, a mi juicio, por un pacto de todas las fuerzas parte de la nación, dentro y fuera. Todos deberemos tener voz y VOTO. NO IMPONER SINO PROPONER. Incluir y no excluir para que decidan las urnas.
La justicia social no es propiedad exclusiva del marxismo del siglo 19 ni de sus derivas entre el 20 y el 21. En toda doctrina humanista subyace la justicia. Las diferencias surgen en el proceso de búsqueda de la justicia y en los modos de su aplicación.
Gracias por compartir esta valoración. S

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Manuel Figueredo 24 enero 2023 - 11:41 AM

Es saludable que todas las fuerzas se unan como un haz. A la hora de escoger ya sabremos, por convicción, donde estará nuestro deber. Ojalá y Dios lo permita ( con permiso de los marxistas) podamos construir una Patria donde quepamos TODOS.

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Sanson 24 enero 2023 - 8:55 PM

En efecto Manuel F. que debemos caber todos.
Claro que a los que han traicionado por decadas la Patria arruinandola a costa de pretensiones absurdas y planes fracasados debe hacerseles su pequenno lugar entre rejas, como le hicieron sus propios companneros al socialiston peruano equivocado que intento destruir la Democracia que lo eligiio para eregirse en uno mas de los satrapas archiconocidos que han arruinado a la larga a sus paises sin importarles.
Para que no venga otro a intentar lo mismo.

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Agamero 24 enero 2023 - 5:14 PM

Y nadie ha mencionado todavia “la charca pestilente de la miseria y la desesperanza”???????

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Daniel Torres 25 enero 2023 - 7:19 PM

¿Otro troll?

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dario 26 enero 2023 - 8:26 AM

el relevo de el senor de la “Division del trabajo capitalista ” !!!! Ja,ja…

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Manuel* 24 enero 2023 - 7:33 PM

No creo que la transición política en Cuba sea inminente. Pero tampoco está claro que no vaya a ser inminente.

Me explico: básicamente no sabemos nada. Es obvio que habrá una transición política en Cuba, tan obvio como que iba a caer el Muro de Berlín, aunque unas horas antes nadie apostaba por la caída.

La transición política en Cuba será repentina e inesperada. Será producida por un acontecimiento aparentemente insignificante que desencadenará unos sucesos imposibles de frenar. Recordemos que el Muro de Berlín cayó porque un político del régimen se equivocó al leer una nota en una rueda de prensa.

¿Cual puede ser ese acontecimiento inesperado? Podríamos aventurar que la muerte de un opositor en condiciones violentas bajo custodia policial; o el descubrimiento de una cuenta millonaria de algún alto cargo en un paraíso fiscal; o miles de cosas mas. Pero no será nada de eso. Será algo parecido a la nota que entendió mal Schabowski en una fatídica rueda de prensa el 9 de noviembre de 1989. Dijo que se autorizaba el desplazamiento de alemanes del este a otros países. Después vino una estampida de ciudadanos hacia los controles fronterizos del Muro que nadie se atrevió a detener.

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Rafael Perez 24 enero 2023 - 8:36 PM

Con todo lo que se ha pasado en Cuba desde hace ya 64 años, resulta más que evidente que la masiva intervención del Estado unipartidista en todos los sectores de la vida del pàís trae como resultado la miseria y la escasez que sufre Cuba y no solo Cuba. China sufrió hambrunas terribles durante la aplicación del socialismo ortodxo por parte de Mao y solo empezó a salir del bache cuando introdujo reformas de mercado en su economía. Claro que el Partido chino no ha querido soltar el control político y tiene establecida una ferzo represión ahora basada en los últimos adelantos tecnológicos. En la Unión Soviética se vivieron situaciones similares. Millones de muertos trajo la colectivización, el hambre y la necesidad estaban presentes dondequiera y eso no fue ora cosa que el resultado de una casta burocrática sin ningún sentido de pertenencia que determinaba de capricho o por seguir determinados lineamientos políticos qué se debía hacer en la economía. A la par, en todos esos países las libertades estaban cercenadas en nombre de una falsa unanimidad frente a un enemigo magnificadoque era el responsable de odo lo que salía mal. El socialismo por su esencia está condenado a no ofrecer prosperidad a la sociedad en la que se implanta.  Cuba fue uno de los países más prósperos de la región hasta 1959, las pugnas políticas e incluso el gangsterismo y la violencia política no afectaron el avance económico y social del país significativamente. Venezuela, tras la implantación del socialismo pasó de ser un país rico al que todo el mundo quería emigrar a convertirse en el generador de emigrantes cuantitativamente más importante de la región. Solo esos movimientos poblacionales indican qué resultados trae el socialismo a los países donde se le implanta. De donde se vive bien, nadie se quiere ir y a esa simple evidencia me remito. Si tu futuro está determinado por las decisiones de otros aún cuando estás vayan en contra de tus intereses, si se veta cualquier timpo de iniciativa o intento de de prosperar por el esfuerzo propio, si tras el término !justicia social” se esconde la decisión de mantener a todos en el mismo nivel de miseria y precariedad, entonces solo queda rebelarse o largarse. Sentarse a hablar con los autores de nuestra desgracia? Hay que ser muy iluso para pensar que esos individuos en la cima acostumbrados a decenios de hacer su voluntad, van a acceder masivamente a entrar en negociaciones. Solo lo harán cuando se vean con el agua al cuello, cuando el río se desborde y amenace con arrastrarlos y ahogarlos en la inundación. Mientas tanto, no darán ni un paso conciliatorio. 

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El inagotable, Orlando J Martinez 25 enero 2023 - 4:47 AM

En Cubadebate han disparado unas 7 u 8 larguisimas entradas para explicar porque emigran los cubanos. La pandemia, Donald Trump, Helms-Burton, el cruel embargo, etc, etc. Miren que simple lo explica este señor:

La gente quiere vivir, dejar de pasar hambre y trabajo, poder llegar un viernes a un supermercado y con el fruto de su esfuerzo elegir y comprar la comida de la semana sin estrés ni colas ni agobios y poder soñar con una vida. En Cuba es casi imposible.

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Gladys Marel Garcia 25 enero 2023 - 10:31 PM

Alina muy buena idea la de publicar este intercambio, que nos hace pensar.
Mi criterio es que el proyecto de la verdadera Revolucion cubana de justicia social, se cumplio por el Gobierno revolucionario, al introducir en la practica las leyes que beneficieron al pueblo.
Fue , como se ha demostrado, el cambio del sistema por el socialismo sovietico estalinista, ajeno a las realidades y necesidades de los ciudadanos cubanos y sus familias.

El 11 de Julio fue la mayor manifestacio en todo el pais demandando justicia y libertad.

Condidero que el tema es uno de los puntos claves para la solucion del cambio en Cuba.

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Taran 29 enero 2023 - 7:35 PM

El cambio politico ya ocurrio, fue en el 59.

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