El presidente acaba de decirlo en su último discurso: amamos el amor y odiamos el odio... Y necesitamos la necesidad. De eso están hechos los elementos de nuestra fundición.
Reencontrarme con mi hija, hacer un largo camino de un extremo al otro del país; podía sentirme verdaderamente libre y en menos de veinticuatro horas lo fui