Nuestro estado de ánimo está dañado no por productos del mar, como el pescado, sino por cerebros que, desde el puesto que ocupan, incitan a la animosidad contra el Estado
La efímera vida del hijo del Pagador de promesas fue acaso como un beso al mundo y nada más. Y sin embargo, de qué callada y eternizarte manera nos sacudió ese beso que duró tan poco tiempo.
Como condición inherente a los hombres, la libertad encontrará su sitio natural a cualquier precio, como río que recupera el cauce pese a la urbanización
Este proceso es evidencia de lo vivido por un joven cubano que decide no emigrar para emprender su proyecto doctoral y permanece en Cuba, exigiendo la democratización de los poderes públicos del Estado