«Caso Marquitos»: una conversación con Newton Briones

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En el artículo «La delación de Humbolt 7. Temas en conflicto en torno al “caso Marquitos”», publicado hace poco en OnCuba, el investigador Julio César Guanche sistematizó con agudeza los diversos puntos de vista al respecto. Las múltiples hipótesis tejidas sobre el asunto hacen que lo considere, con razón, «un problema para la historiografía profesional cubana».

Demuestra en el texto mencionado que la opinión mayoritaria admite que a los jóvenes del Directorio Revolucionario (DR) masacrados al mes siguiente del asalto al Palacio Presidencial, los delató Marcos Rodríguez (MR).

Sin embargo, mientras una parte acepta que la causa de la traición se debió a iniciativa propia por motivaciones personales, incluso sectarias, relacionadas con su militancia en las filas de la Juventud Socialista y a sus vínculos con el PSP; otra parte la vincula a motivos más complejos que no solo atañen a MR sino al PSP, organización que no aceptaba la estrategia insurreccional contra Batista desarrollada por el DR.

Dos importantes dirigentes del Partido estuvieron involucrados con esta delación: Joaquín Ordoqui (JO) y su esposa Edith García Buchaca (EGB).

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Edith García Buchaca y Joaquín Ordoqui Mesa

El historiador Newton Briones en su libro Víctima o culpable. La delación de Humboldt 7, es de los que exculpa al PSP y a estas dos figuras.

Este investigador se graduó de Historia en la Universidad de La Habana en 1975. Proviene de una familia de luchadores revolucionarios, su padre fue jefe de acción de la organización Joven Cuba y muy cercano a Antonio Guiteras.

Varios de sus libros, artículos y declaraciones han cuestionado aspectos convertidos en tradición por la historiografía. Entre ellos revalúa quién disparó primero: Casillas Lumpuí o Jesús Menéndez, el día de la muerte del líder sindical; devela los conflictos entre el dirigente comunista César Vilar —que falleció en 1973 prácticamente olvidado—, y la dirección del Partido Socialista Popular; pone en jaque la tesis casi generalizada de que la Revolución del Treinta se fuera «a bolina» o desmiente la existencia de las famosas pruebas que alegaba tener Eduardo Chibás contra Aureliano Sánchez Arango, y cuya supuesta pérdida lo llevara al suicidio. 

En un intento por aportar elementos sobre el «Caso Marquitos» y lo que lo rodea, tuvo lugar este intercambio entre Newton Briones y yo.

***

(AL): Ante todo quisiera preguntar si fue usted en algún momento miembro de la Juventud Socialista o del Partido Socialista Popular.

(NB): Usted misma hace la pregunta y da la respuesta. Si hubiera sido del PSP no habría escrito sobre Jesús Menéndez ni sobre Cesar Vilar. A la única organización que pertenecí antes de 1959 fue al Movimiento 26 de Julio.

(AL): En el blog La Cosa, creado por Julio C. Guanche, han aparecido testimonios que ofrecen otras miradas al controversial tema. Uno de ellos fue brindado por Lela Sánchez Echeverría, bajo el título «El Conflicto de los Días y las Fechas Históricas».

A ella le llaman la atención dos citas que hace Guanche de su libro Víctima o culpable… En una, usted niega que en el juicio se probara «el irrestricto apoyo prestado por el PSP a MR». En la otra, afirma: «Marquitos estuvo detenido durante dos años y medio en Villa Marista en la sede de la Seguridad del Estado. Si Ordoqui y Edith hubieran tenido ese poder para demorar e impedir hacer justicia sobre Marquitos, lo habrían soltado de su encierro y esto no sucedió (…)».

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Lela Sánchez señala:

«No sé por qué Newton hace esa observación sin aclarar que cuando Marquitos estuvo preso la primera vez (esta fue la segunda), haciendo uso de un irrestricto apoyo a MR, una parte de los dirigentes del PSP, y en primer lugar Joaquín y Edith, lograron ponerlo en libertad, ubicarlo a trabajar en la dirección de cultura del Ejército Rebelde y luego enviarlo en la beca gestionada por ellos a Checoslovaquia.

Claro que en esa ocasión estaba detenido solamente porque el DR [Directorio Revolucionario] lo acusaba de ser el delator de Humboldt 7, no como un agente de la CIA, tal como fue en la segunda oportunidad en la que vino preso acusado por los checos de trabajar para esa organización.

En ese caso, aclara el propio Newton que no podían contra otras fuerzas porque la acusación era fuerte. Sin embargo no mencionan, ni Newton, ni Guanche, (al menos en este trabajo) que sí lo habían hecho en la oportunidad anterior que les acabo de narrar.

Sería bueno que el articulista averiguara en qué fecha regresó Marquitos de México luego del 59 y por qué. Y tal vez logre conocer algo más de lo que le relato. Para no convertir esto en un tratado se lo dejo de tarea a Guanche si le interesa».

(NB): Después de leer la breve exposición de Lela me quedé sorprendido por la afirmación. O no fui claro con lo explicado en mi libro o no entendió lo expuesto. Ahora respondo al breve párrafo escrito por ella. La llamé para abundarle en más detalles y no quedo convencida. Debo volver a escribir para no dejar dudas sobre el asunto. Además, otros interesados volverán a leer mis puntos de vista y podrán dar sus opiniones.

Marquitos regresó de México el 28 de enero de 1959. Antes, se creó una comisión para organizar el retorno de los exiliados. Las diferentes organizaciones designaron a sus representantes para la vuelta. Ellos se encargarían de darle prioridad en los vuelos a las personas reconocidas en la lucha. Cesar Cuenca y representantes del PSP designaron a Marquitos para la tarea. Ordoqui y Edith García Buchaca ya estaban en Cuba desde el 5 de enero de 1959.

Marcos Rodríguez aterrizó en la Isla después de estar un año, siete meses, cuatro semanas y dos días en el exterior. Un total de 609 días contados desde su salida de la embajada de Brasil en dirección a Costa Rica y después a México. Su confianza en regresar suponía que la verdad de lo sucedido aquel 20 de abril de 1957 jamás saldría a la luz. Al parecer, poseía una convicción sólida en que a su regreso no tendría ningún tipo de inconvenientes. En la prensa no había aparecido nada durante los días de euforia popular desde el 1ro. de enero. Era señal de que no existían cargos contra él.

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Página de la revista Bohemia del 28 de abril de 1957, dedicada a la masacre de Humboldt 7. (Tomada de OnCuba)

Transcurrieron los primeros días de febrero de 1959 y fue cuando el caso comenzó a polarizarse. En un extremo Marquitos y sus defensores, los cuales creían combatir una injusticia. Y en el otro los investigadores del Directorio, convencidos cada vez más de estar sobre el sospechoso, pero sin tener todos los elementos para que nadie dudara de que era el delator.

Si los argumentos hubieran sido suficientemente convincentes, nadie se hubiera atrevido a transgredir esa línea. Menos en aquella fecha, en que los valores de justicia habían alcanzado cotas muy altas. Por eso el título de mi libro, «Víctima o Culpable», pues entre esos dos adjetivos se desarrolló el drama.

Al no existir evidencias de su delación, la imagen de víctima continuó fortaleciéndose. Y en el ambiente reinaba la fábula de una venganza contra él por parte del Directorio Revolucionario. A pesar del tiempo transcurrido, la sospecha de la delación de Marquitos y la venganza del Directorio eran extremos de un mismo problema. El factor subjetivo aportaba un peso específico, solidarizarse con la víctima y oponerse al victimario. En este ambiente se desarrollaba el drama que iría tomando cuerpo con los días.

Angelina Rojas Blaquier, en su texto Primer Partido Comunista de Cuba, t. 1, (Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2005, pp. 87-88), explica que el jueves 29 de enero,

«(…) sin perder tiempo, MR se dirigió a las oficinas del Partido en la avenida de Carlos III. Joaquín Ordoqui, responsable de la Comisión de Educación, lo recibió. Después de los saludos de rigor, ambos se adentraron en el tema.

– ¡Ya sé! En la prensa voy a discutir con el Directorio para probar que sus dirigentes son anticomunistas…

– ¡Oye! ¡Oye! ¿Qué te pasa? Vete con cuidado lo interrumpió Ordoqui. Mira, el asunto contigo y el Directorio no es discutir si tú eres comunista y ellos no. Si tú mismo eres o no lo eres. El Directorio lo que está discutiendo contigo son elementos de una causa criminal. Los dirigentes tienen entendido que tú has delatado a los compañeros de Humboldt 7. Eso… No hay discusión política ni problemas ideológicos, en absoluto. El problema es si cometiste un delito o no lo cometiste. Y la tarea central tuya, si no lo has hecho, es demostrar que no lo has cometido.

–Está bien. Lo demostraré».

Sin embargo, los interesados en poner al descubierto las sospechas no llevaban un inventario sistemático de sus acciones pasadas. Incluso no sabían que Marquitos se encontraba en la Isla. Y menos que buscaba trabajo días después de llegar a Cuba. Como no supieron en 1961 que estaba detenido en Villa Marista.

La afirmación de que trabajaba allí es incierta y demostrativa del desconocimiento sobre el sujeto al que consideraban el traidor. Marquitos supo que conocidos de México laboraban allí en la dirección de cultura del Ejército Rebelde. Visitó el lugar para gestionar una plaza de trabajo. Fue atendido por su amigo Chelo Martínez, quien le propuso que regresara en otra ocasión. Las posibilidades del empleo en un lugar emblemático, un edificio de dos plantas, en la Avenida 31, frente a Ciudad Libertad.

Curiosa coincidencia, aquel inmueble dedicado a la enseñanza y a la cultura política y artística, había sido hasta el primero de enero sede de la Agencia Central de Operaciones (J´ACOPns), encargada de la parte operativa, investigaciones y detenciones del BRAC. Su jefatura se encontraba en otro lugar de la ciudad, en quinta y catorce, Miramar, frente a la casa del expresidente Ramón Grau San Martín. La parte operativa y de jefatura estuvieron separadas para conservar el secreto de trabajo.

Edith García Buchaca debía volver a México, al Congreso Continental por la Paz. A mediados del mes de enero se dirigió a la capital azteca. Vilma Espín, destacada combatiente, integraba igualmente la delegación cubana. Marquitos todavía se encontraba atendiendo los asuntos de la repatriación de los cubanos en el Distrito Federal. Cuando se volvieron a encontrar Edith y Marquitos, salió el tema reiterado y conocido, la imputación de delación. Tuvieron una conversación sobre el tema. Y este encuentro volvió a salir en abril de 1963, durante el juicio ante las preguntas del fiscal al detenido. Prefiero contarlo en el momento del juicio, para no adelantar algo tan importante y evitar repetirlo.

A pesar de todo lo explicado, ellos fueron víctimas de Marquitos y no al revés como piensan algunos. Aun, después de tanto tiempo despiertan más dudas Ordoqui y Edith que Marquitos. Al pensar que estaba siendo perseguido por el Directorio lo defendieron, y él aumentó su imagen de persona inocente y sobre la cual se estaba cometiendo una injusticia.

Una observación importante, el Ordoqui de 1959 no será el mismo de 1963, donde había alcanzado el cargo de viceministro y el grado de comandante. En mi investigación para escribir el libro, encontré que la única persona que intuyó su maldad fue la mamá del cineasta Fandiño, cuando se refirió a su mirada. Su manera de hablar y otros elementos hicieron que muchos le cogieran lástima. Sabía engañar y bien.

Volviendo a Ciudad Libertad el día 4 de febrero de 1959, cuando Marquitos visitó el lugar en busca de trabajo. También estuvieron ese día Marta Jiménez y Julio García Olivera. Y por casualidad vieron de lejos a Marquitos. Hablaron con Selma Díaz, esposa de Osmany Cienfuegos.

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Marcos Rodríguez durante el juicio en 1964. (Tomada de OnCuba)

–Venimos a ver a Camilo y entonces nos han dicho que no está…

–Espérense un momento –le dijo Selma. Y entró al despacho del Comandante William Gálvez, jefe de la Dirección de Inspección, el G5. Ante la insistencia de Marta Jiménez, Camilo Cienfuegos designó al capitán Reinier Díaz, segundo jefe del DIER, para realizar la investigación. Después de haber hecho múltiples tareas para descubrir la traición, el investigador debió hacer un informe sin mencionar su inocencia, sino explicando no haber encontrado su culpa.

Entonces fue liberado de su prisión en Columbia. Lo soltó Camilo y no Ordoqui. La gestión para estudiar cine en Praga se había hecho en México antes de 1959. Al no tener dinero para el viaje, se pospuso. Ahora estaban dadas las condiciones y marchó a Checoslovaquia.

Durante el juicio, en 1964, el fiscal le preguntó a Marquitos por su conversación con Edith en aquella ocasión en que ella volvió a México al Congreso Continental por la Paz.

–Regresa a La Habana, el Directorio te acusa por la muerte de los compañeros de Humboldt 7. Debes esclarecer tu situación –le dijo Edith a Marquitos. Al oír esta respuesta de Marquitos al fiscal, Fidel intervino y agregó. Si lo hubiera protegido esa no sería la respuesta, sino quédate y no regreses. En la Revista Bohemia donde se reproduce todo el juicio se puede encontrar el interesante pasaje.

Como no bastó mi libro sobre Humboldt 7 en el que explico mi punto de vista sobre aquel hecho, recurrí al mismo procedimiento realizado en la UNEAC en el 2013 con la «Maleta de Chibás». Cuando combatimos Lela y yo por demostrar que Chibás no tenía pruebas contra Aureliano Sánchez Arango en su famosa maleta. Y donde Miguel Barnet me regañó al decir que yo «no limpiaría el piso de la UNEAC con Chibás». Aunque no me llamó cuando en el 2016 Fidel afirmó en el programa televisivo Mesa Redonda que Chibás no tenía pruebas.

Ante las dudas expresadas por algunos interesados en el caso de Humboldt 7 que no coincidían con mi interpretación en el libro «Víctima o Culpable», propuse en la UNEAC hacer una reunión parecida, a la que asistieran los que tenían dudas y opiniones diferentes. Nadie respondió a la invitación cursada mediante correo. Califiqué el hecho como lo hacen en las peleas de boxeo: nock out por no presentación.

Debo decirle a mi amiga Lela y a otros una frase muy utilizada por los que les gusta la gastronomía: comer pescado requiere de cuidado, tiene espinas. Parece mentira que hayan incurrido en el mismo error de Eduardo Chibás al acusar al padre de Lela, Aureliano Sánchez Arango, de haberse apropiado del dinero del desayuno escolar. Y la respuesta del acusado fue: ¡pruébalo! Como Chibás no pudo demostrarlo recurrió al disparo que le costó la vida.

(AL): La observación de Lela es coincidente con el criterio de Guillermo Jiménez, Jimenito, dirigente del DR y una de las personas que contribuyó a la denuncia contra MR. Este también dijo siempre que existió un «irrestricto apoyo» a MR por una parte de la dirigencia del PSP, especialmente Carlos Rafael Rodríguez, JO y EGB, que lograron ponerlo en libertad y desecharon la posibilidad de realizar un juicio.

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Comandante Guillermo Jiménez Soler, conocido como Jimenito. (Tomada de OnCuba)

(NB): Invocar el irrestricto apoyo a Marcos es desconocer la existencia de otro poder interesado en que el juicio se diera. Se dio comienzo al primer juicio y por las opiniones vertidas, alusión al sectarismo como causa, se suspendió y dio paso a un segundo juicio. Si hubiera existido ese irrestricto apoyo, tan invocado y reiterado, no se hubiera realizado el segundo juicio.

(AL): Según Jimenito, en el propio año 1959, el DR solicitó una reunión, para la que fueron designados él y Alberto Mora, con el objetivo de tratar con el PSP la delicada situación de que MR, un militante de su partido, era el delator. Así lo contó:

«El planteamiento principal que le hice a nombre del Ejecutivo del DR fue nuestra proposición de juzgar a MR de manera conjunta entre el DR y el PSP, para lo cual propusimos designar un tribunal revolucionario integrado por el mismo número de militantes de cada organización, cuya tarea sería dilucidar la culpabilidad o la inocencia del acusado. Una vez alcanzado un consenso, nos dirigiríamos al Cte. Fidel Castro para imponerle de los antecedentes y de la conclusión».

(NB): Lo que no se dice es la opinión de Ordoqui y Carlos Rafael cuando Jimenito y Alberto Mora le hicieron la propuesta. Una de los argumentos que ellos llevaban era el dinero que poseía Marquitos en México. Frente a ese argumento, Ordoqui dijo que iba a comer a su casa por no tener dinero. Algo más, si el Directorio hubiera hecho la propuesta de reunión, esta no se habría realizado en la casa de la mamá de Carlos Rafael. Y algo más importante, a esa altura del proceso revolucionario nadie iba a correr el riesgo de defender a un traidor, que además no era importante desde el punto de vista político.

(AL): Otra cosa que indica apoyo irrestricto fue el fusilamiento de los esbirros de Ventura en 1959 sin que se lograra una declaración legal contra MR. Ellos le aseguraron a Marta Jiménez —esposa de Fructuoso Rodríguez, uno de los mártires de Humboldt 7—, cuando fue a verlos a prisión acompañada por Julio García Olivera, que habían estado presentes en la entrevista del delator con Ventura, e identificaron a MR entre varias fotos de diferentes personas. Marta se entrevistó con Camilo, bajo cuyo mando estaban los prisioneros, y le pidió que no los fusilaran hasta que no se efectuara ese acto.

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Marta Jiménez, viuda de Fructuoso Rodríguez (Tomada de Juventud Rebelde)

(NB): Marta no se entrevistó con Camilo sino con William Gálvez, según Selma Díaz, esposa de Osmany Cienfuegos. Además, el capitán Reinier Díaz nombrado por Camilo para la investigación se entrevistó con Mirabal, la otra persona viva y presente en la entrevista de Ventura y Marquitos.

(AL): Podría argüirse que la euforia de los momentos iniciales del triunfo motivó la descoordinación; pero debe tenerse en cuenta que Osmany Cienfuegos, hermano de Camilo, era un militante comunista reconocido desde sus tiempos de la universidad, que había visitado la casa de JO y EGB en México en el mismo período en que lo hiciera MR, y que pudo incidir en la rápida desaparición de los hombres que habían identificado al traidor.

¿No cree muy raro que la proposición del DR de celebrar un juicio conjunto en la primera ocasión en que MR estuvo detenido no fuera aceptada y, lejos de investigar las pruebas con que contaba el DR, el PSP garantizara la salida del país de MR y le asignara tareas de extrema confianza como ocupar un puesto en la embajada de Cuba en Checoslovaquia?

(NB): Eso está contestado antes.

(AL): JO fue acusado no solo de proteger a MR, sino de haber brindado información a la CIA. Usted sostiene su inocencia a contrapelo de los siguientes elementos:

  1. Fidel crea una comisión para dictaminar la culpabilidad de JO, lo cual se hace público en la prensa. La misma estuvo conformada por Osmani Cienfuegos, Alfredo Guevara, Pepe Abrantes y Emilio Aragonés. Coincidentemente, todos ellos visitaban la casa de Ordoqui y Edith en México estando allí Marquitos; y, con excepción de Aragonés, todos eran miembros del PSP. Si la comisión dictaminó, nunca se ha conocido.
  2. El propio Fidel reprocha a JO que hubiera guardado, sin darla a conocer, una carta que MR le dirigiera por intermedio de su padre, estando ya preso y en la que hacía insinuaciones y afirmaciones muy graves, como que él le había confesado a Edith en México que era el delator.
  3. Existe una reunión del BP que ratifica la culpabilidad de Ordoqui, aunque decide no encausarlo.

(NB): Existen suficientes elementos para concluir que todo es una operación secreta de la CIA. Quien develó el asunto, sin saberlo, fue Philip Agee, al decir que al hombre encargado de la operación le dieron la medalla de oro de la CIA. Miguel Barroso, ministro del gobierno español y autor de uno de estos libros sobre el caso Marquitos, descubrió la diferencia de opinión entre el primer libro escrito por Agee, publicado en Inglaterra, y el segundo publicado en Cuba. Les dejo esa tarea para tener otros elementos al respecto. Agárrense a la silla, no se vayan a caer.

(AL): ¿A pesar de lo anterior, qué elementos lo convencen de la inocencia de JO y EGB?

Existe una duda que usted sembró en mí en la anterior conversación que tuvimos, allí afirma que el PSP buscó un acercamiento a Batista aun después del 10 de marzo, sus palabras fueron:

«Después del golpe los dirigentes del PSP habían establecido contacto con Raúl Lorenzo Ruiz, ministro de Comercio del nuevo gobierno (…) No era un desconocido, en 1937 había militado en las huestes juveniles comunistas. Mantenía relaciones con los miembros del PSP y ellos le habían dado la encomienda de sondear a Batista para ser aceptados. Aunque Batista estaba subordinado a los designios del Departamento de Estado y en ese momento debía obtener la anuencia por el golpe de Estado, la respuesta de Raúl Lorenzo llegó: “los americanos los tienen vetados y no puedo hacer nada”».

El capitán Esteban Ventura Novo era un hombre extremadamente precavido, logró burlar varios intentos de atentados, incluso, monitoreaba a través de la radio de la policía las conversaciones con el alto mando del ejército, lo que le permitió conocer los planes de fuga de Batista, en los que no estaba incluido, ante lo cual se presentó, ametralladora mediante, y logró huir con su familia en uno de los aviones. Me pregunto cómo fue posible que MR, un estudiante poco conocido, hubiera convencido a un hombre así a acceder a reunirse con él sin que terciara una recomendación.

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Esteban Ventura Novo

(NB): Lo primero a saber del hecho, la reunión se dio, los motivos de Ventura para acceder a la entrevista es su interés en ascender. Está explicado en «Víctima o Culpable». Ventura escribe su libro en 1961 y dice que los que dieron la información son Faure y Raúl Díaz Arguelles, cosa incierta. Raúl Díaz no está en Cuba cuando la entrevista de Marcos y Ventura. Hay un interés de la CIA en provocar disidencia interna. Lo que se puede confirmar en el libro de Miguel Barroso, que le escribió a la CIA y esta le respondió. Y dan un dato revelador: al juicio de Marquitos asistió alguien vinculado a la CIA y analizó lo que se le puede sacar a la reunión, la desunión interna.

(AL): También está la famosa visita del agente Castaño a JO y EGB en México. Este era miembro del FBI y se ocupaba de la represión a los comunistas en el BRAC.

¿Qué puntos comunes podría tener un individuo así con dos veteranos comunistas como aquel matrimonio? ¿Por qué no informaron de esa visita tan poco usual a la dirección del PSP, cosa reconocida por Blas Roca y otros ante la Comisión del Buró Político que se creó para esclarecer los hechos?

¿Podrían JO y EGB haber intentado, incluso sin contar con la anuencia de toda la dirección del PSP, ser bien vistos por «los americanos» para que dejaran de vetar un acercamiento del Partido con Batista?

(NB): Explicado también en «Víctima o Culpable», casi todo está explicado ahí.

Aprovecho la oportunidad que me brinda el cuestionario de preguntas sobre el hecho del que no se sabe mucho y está explicado en el libro. Yo no he ahorrado explicaciones en los asuntos que podrían ayudar a entender todo lo relacionado con aquel asunto.

Aquí cabe la pregunta de por qué el Instituto Cubano del Libro no lo publicó. Ello hubiera ahorrado todas estas interpretaciones erróneas, donde tal parece que la Revolución manipuló una verdad para no dar a conocer asuntos que la condenaban. Y es todo lo contrario, la Revolución actuó con total honestidad.

El libro lo revisó el profesor Alfredo Prieto, es uno de los lectores de la editorial para algunos textos. Me dijo que estaba de acuerdo con él. La responsable de la editorial, María de los Ángeles Navarro, también estuvo de acuerdo en publicarlo, después varió su opinión y dio explicaciones que no me satisficieron.

También la cineasta Rebeca Chávez escribió un libro sobre Humboldt 7 y no se lo publicaron. Según me contó Carlos Tablada, encargado de la Editorial Ruth, habló en la oficina del presidente del ICL sobre el mismo. Estaba en la conversación el antiguo director de Ciencias Sociales. Tablada quería asegurarse en no publicar nada en contradicción con la Revolución. Él no me contó las interioridades de la conversación, pero al publicarlo es deducible no tener problemas.

20 comentarios

Comunista hasta la Muerte 10 junio 2021 - 6:42 AM

Para nuestros militares revolucionarios la vida de otros es muy barata. Es mejor matar a un inocente que dejar vivo a un culpable.

«Caso Marquitos»: una conversación con Newton Briones — La Joven Cuba | Cuba Nuestra: Historia 10 junio 2021 - 7:31 AM

[…] «Caso Marquitos»: una conversación con Newton Briones — La Joven Cuba […]

Manuel* 10 junio 2021 - 8:03 AM

Este blog se está convirtiendo en un blog de historiadores mas que en un blog para discutir el futuro de Cuba.

No acabo de ver la relación entre las motivaciones de Marcos Rodríguez hace mas de medio siglo y como mejorar Cuba.

dario45666 10 junio 2021 - 9:12 AM

por tal de tapar su complicidad con batista para eliminar a un enemigo,los jerarcas comunista,,asesinan a quien haga falta…..como con Ochoa y compania al verse decubiertos………El curso de los acontecimientos,llevo al la necesidad de limpiar la cara a los «aliados estrategicos » para la toma del poder y su posterior mantenimiento.Los partidos comunistas son expertos en conspiraciones y «dialecticas» ,solo asi pueden aspirar al poder !!!En cuanto a permiso del departamento de estado,ya batista y los comunistas habian sido aliados….y nada mas faltaba !!!! …..los delatores de los asaltantes quienes fueron ?? Claro,los americanos !!!! Faltara mas ……

Manuel Figueredo 10 junio 2021 - 10:57 AM

Buen artículo investigativo el que nos proporciona la Dra Alina.Creo en la culpabilidad de » Marquitos » y en el amparo que les brindó Joaquín Ordoqui y García Buchaca.La historia tiene que seguir los rastros de investigación para dar con toda la trama de tan despiadado y horrendo caso, sólo así podremos llegar a una conclusión definitiva.

cubano47 10 junio 2021 - 1:56 PM

El caso ” marquito” es como la primera mentira que dio pie a la guerra fria, a quien interesaba ocultar la muerta de Hitler? Pues eso a Stalin, quien Ya tenia todo verificado pero decidio ocultarlo no se sabe porque motivos pero lo iso , nego colaburkar con un enviaron de Truman a la investigacion, hasta les nego la entrada a la cancilleria,ademas que acuso a los ingleses de tenerlo ocultado, de que Ya estaba en Argentina, hasta Zhukov tuvo que seguir la rima pero la realidad fue otra la asistente del dentista de Hitler reconocio sus dientes y eso le costo 6 abriles en una celda en la kgb despues fue condenada a 10 abriles en Siberia, tuvo suerte que no la mataron. En mi opinion todo fue para crear confusion y aprovecharse de eso no fue hasta la muerte de Stalin que se dijo que Hitler se pego un tiro no que murio envenenado.

Norma Normand Cabrera 10 junio 2021 - 3:00 PM

Es muy triste y muy doloroso pensar en esos cuatro muchachos asesinados por el soplo de un deltor. Cuesta creer que después de eso ese sujeto tuviera responsabilidades, que viajara, que fuera para arriba y para abajo. Claro que tuvo que estar tras la sombra de alguien. Es bochornoso y sucio.
Yo estuve en el juicio de MR, fue público. Una sola vez, porque era muy fuerte aquello: verlo allí, cabizbajo a veces, a veces con la mirada perdida, saberlo vivo, pensar que había sido capaz de delatar a cuatro de sus compañeros… Yo era muy joven entonces, cercana a la edad de los asesinados, me resultó muy difícil.
Si bien coincido en que debe ser esclarecido este suceso, me gustaría que se hablase también de los cuatro muchachos cazados en Humboldt 7 aquella tarde aciaga de sábado santo, entonces llamado «de gloria», y sobre todo desearía que nuestros jóvenes se acercaran a ellos con respeto y devoción, sí, pero con curiosidad sobre sus vidas, no solo sobre sus muertes.
Muchas gracias por no dejar este tema en la oscuridad.

Norma Normand Cabrera 10 junio 2021 - 3:02 PM

Debí escribir «delator».

Rodolfo Crespo 10 junio 2021 - 5:31 PM

Señora Alina
Fascinante la historia que acaba de contar.
Muy buenas sus preguntas, incisivas e inteligentes.
Es al parecer una página oscura de los revolucionarios cubanos.
El señor Briones dice que la Revolución actuó con honestidad en el caso que aborda.
Pregunto y no es pregunta retórica:
Cuándo los revolucionarios cubanos van a explicar su relación con Ramón Mercader el asesino de Trotskista?
Por qué lo recibieron, protegieron y le brindaron tantas atenciones en Cuba?
Qué relación tuvieron con el señor Mercader los dirigentes históricos de la Revolución cubana, alguno de los cuales están vivos e incluso activos?
Se anima usted señora Alina a escribir o comentar algo sobre el tema, más allá de algún juicio de valor histórico?
Termino: no es el momento, pero seria bueno conocer los vínculos que llevaron a tener una confortable y lujosa residencia en Cuba al señor mexicano el ultra liberal y anticomunista Carlos Salinas de Gortari. La tiene todavía, quién se la cuida, que invitados tiene cuando la visita, etc, etc, etc.
Gracias, un saludo y feliz día para usted.
Ramón Izquierdo Delgado

Norma Normand Cabrera 10 junio 2021 - 10:44 PM

Me parece magnífica su proposición. Vivo en Playa. Cada vez que pienso que pude haberme cruzado por la calle con ese execrable Mercader me indigno. Claro, él estaba rodeado de guardaespaldas, era parte del trato.
Ni qué decir de la madre, la Doña Caridad, trabajando en una Embajada cubana. ¡No, si es de ciencia ficción!

Orl 10 junio 2021 - 7:14 PM

!A gozar, a gozar que Cuba se va acabar

Han puesto a la gente a «gozar»

Helen dijo:
Por qué no dicen de qué trata el tema

Alexander Pérez Duardo dijo:

Saludos , como les gusta tener al pueblo en suspenso, como sinó tuviéramos ya suficiente estrés con los problemas diarios .

Dayana dijo:

?Como asustar a 11 millones de cubanos en un solo post?
Para más consejos sigan la Mesa Redonda

Roberto M. Yepe dijo:
Siempre me he preguntado qué se gana o qué se evita cuando se anuncian este tipo de mesas redondas especiales sin adelantar el tema a tratar. He tenido la oportunidad de visitar muchos países y no recuerdo haber presenciado algo parecido. Con seguridad, lo que se consigue con esto es poner a mil la capacidad especulativa e imaginativa de la gente..

En las condiciones tan estresantes en las que vive el país, realmente no me parece adecuado fomentar la ansiedad colectiva y aumentar la presión arterial de las personas con este tipo de “no informaciones”.

Roberto 10 junio 2021 - 7:27 PM

De acuerdo a Ventura en sus memorias los chivatos fueron Faure y Dias Argurlles

Observador 2021 10 junio 2021 - 11:14 PM

Un tema peliagudo y tenebroso. Si se espera por la transparencia del poder político en Cuba para su definitiva aclaración, eso nunca llegará. Ya la propia solicitud de investigar el suceso por las instituciones implicadas en su momento significaba supeditar la verdad a intereses políticos, (para una investigación imparcial debian estar las autoridades judiciales), asi que ya en ese entonces se tenía conciencia de lo escabroso del asunto. El caso ya estaba contaminado por fenómenos de antagonismos ideológicos que rebasaban la simple traicion por sentirse discriminado o relegado por bulling que en determinado momento se esgrimieron como causa de ese acto vil. Que bien indagar mas profundamente en ese hecho y tratar de llegar a una verdad que no esté comprometida con un oportunismo o una conveniencia. No es solo determinar si Marquitos fue el delator, sino de haberlo sido quienes pudieron e intentaron protegerlo en ese caso o quienes lo utilizaron como chivo expiatorio . No es el único caso oscuro, aunque haya tenido juicio publico. Ha habido otros en que han tergiversado la verdad (Causa 1) y otros casos, como los hundimientos de remolcadores, ni se han tomado la decencia de impartir justicia y hacerla pública.

Y ya que una organización imprescindible en la lucha insurreccional está en el debate, sería interesante también que el Directorio se preocupara por la traicion del camión de armas del M26-J que nunca llegó a Palacio o del fusilamiento masivo y acelerado en la Cabaña de varios de sus miembros en los primeros meses del 59. Para saber de verdad, poco a poco, cual es la verdadera Historia de Cuba.

Alheli 11 junio 2021 - 3:58 AM

Se agradece la profundizacion en episodios de nuestra historia de los cuales no nos enorgullecemos. La delacion de Marcos, si efectivamente se produjo como todo parece indicar, es imperdonable cualesquiera que hayan sido sus motivaciones. Duele pensar que cuatro valiosos seres humanos que luchaban por la mas justa de las causas perdieron la vida cazados como animales a partir de una deleznable traicion; y que personajes que pudieron apañarla y hasta haberla incitado se hayan erigidos posteriormente como jueces de la valia humana y civica de otros. Dicho esto, desearia que en LJC se abordara, aunque sea a manera de discusion colectiva, el climax de gravedad a que ha llegado la situacion social en nuestro pais. Por un lado, la respuesta a la Resolucion adoptada por la UE acepta implicitamente que en Cuba se violan los derechos humanos al no expresar con claridad una posicion al respecto, y al enarbolar como supuesta justificacion el ejercicio de la colaboracion medica internacional y el acceso a la cultura. Por otro, el anuncio de que quienes no reciban transferencias monetarias directas del exterior no podran acceder a los bienes que les permitirian subsistir; lo cual coloca en una vulnerabilidad inimaginable a todo el que no reciba remesas. El gobierno reacciona ante el vapuleo internacional haciendo transferencia del dolor hacia los de abajo, amplificando los efectos del bloqueo estadounidense desde el punto de vista material y moral, pues son los golpes de quien debia protegernos los que mas duelen. El pueblo cubano no es para ellos mucho mas que un peon arriesgable en la confrontacion politica, pretendiendo arrancar a fuer de chanataje la validacion a que no se han hecho acreedores mediante el respeto y la probidad. Mientras el mundo se abre, aunque poco a poco y a velocidades dispares, a la recuperacion de la normalidad y la confianza en el futuro; la meta superior de nuestro gobierno parece ser el pretender que otros mantengan a sus ciudadanos para no tener que aflojar ni un milimetro en el estrangulamiento que requiere el control total del pais. La subita demanda de dolares en efectivo, que sigue sospechosamente a la Resolucion de la UE como antesala potencial de otras sanciones, hace pensar tambien que hay quien esta preparandose para escapar con la caja fuerte bajo el brazo. Debemos entender que el poder esta en nuestras manos, porque somos nosotros quienes le sostenemos a los burocratas y descarados un proyecto de buen vivir presente y sueños humedos de futuras camancolas con los yanquis, al permitir que conviertan nuestras necesidades en el unico leverage que pueden usar en politica internacional y en renglon exportable, mientras nos echan a fajar con coleros y opositores de performance. Que nadie lleve ni un usd al banco no le va acausar ningun problema a la estabilidad nacional primero porque es una accion 100% pacifica y segundo, porque precisamente el problema parece ser en las reservas del pais no cabe un billete mas. Ahorremosles la generosa cortesia y no los sobrecarguemos con la fatigosa labor de recepcionar nuestros dolares. Que la falta de liquidez o el problema que sea se resuelva no solo agitando por el cese de las hostilidades estadounidenses o reclamando a los emigrados que se hagan responsables por nosotros, sino quitandole los yugos a la actividad economica en territorio nacional. Por un pais cada vez mas democratico, donde el bienestar popular sea sujeto y no objeto, y se alcance a partir del empoderamiento, el talento y el esfuerzo creador, no de la limosna y el parasitismo.

Orlk 11 junio 2021 - 4:18 AM

Caen en sus propias mentiras. Si tienen tanta disponibilidad de dólares que no pueden ni tienen idea de cómo usar. ?Por qué no le venden dólares al, por ejemplo, colaborador cubano que los necesita para viajar? Por qué les mantienen congeladas sus cuentas a los depositantes en certificados de depósito?

Juan pin vilar 12 junio 2021 - 11:07 AM

La compañera Lela Sánchez me ha pedido que ponga su respuesta a Newton Briones.

ASUNTO HUMBOLDT 7. RESPUESTA A NEWTON BRIONES.
Me acaba de llegar un escrito de Joven Cuba donde reproducen una conversación con Newton Briones en la que se menciona algo que escribí hace varios días y que se refiere al caso Marcos Rodríguez, delator y responsable del asesinato de cuatro valiosos compañeros en abril de 1957.
En esa conversación que ha tenido con una persona que trabaja o dirige ese blog, explica de nuevo sus puntos de vista, ya planteados en su libro Víctima o Culpable y responde a algunos planteamientos que hube de hacer con motivo de un trabajo de Julio César Guanche. En aquella ocasión le envié la respuesta al propio Guanche por si consideraba publicarla. Para mí es un problema ético plantearle mis puntos de vista sobre un asunto en particular a la misma persona que los generó y, de ser posible, en el mismo medio. Y ese compañero tuvo a bien publicarlo en su blog donde aparecía el trabajo al que hacía referencia. Aunque en el mismo mencionaba a Newton no era mi intención iniciar una polémica pública con él ya que en privado hemos agotado ese tema y él conoce bien mis experiencias en el asunto y lo que se deriva de ellas en cuanto a los criterios que tengo. Era a Guanche a quien le estaba planteando mis puntos de vista y Newton fue solo algo que tuve a bien mencionar porque el trabajo que me interesaba responder lo citaba a él.
No digo que Newton sea oportunista, pero es cierto que aprovecha las oportunidades para darse a conocer, o mejor, para que sus opiniones lleguen a muchos lectores.
Newton no vivió los acontecimientos que se narran, pero yo sí. No formé parte formalmente de ninguna organización durante la lucha insurreccional porque no me gusta el encasillamiento en un sector cuando existe un mismo objetivo en todos, por eso las 24 horas del día estaban dedicadas a poner mi granito de arena para tumbar a Batista con el que fuera. Aunque debo hacer constar que respeto a los numerosos compañeros que desde las filas de esas organizaciones se jugaban la existencia diariamente. Nunca pude hacerlo con algún miembro del PSP porque no tuve la suerte de encontrar a alguno entre aquellos que realizaban diferentes acciones contra la dictadura con esa proyección.
Y que conste que no considero que para referirse a hechos históricos sea necesario haberlos vivido, pero supongo que los que compartieron esos acontecimientos tenían información valiosa que los historiadores usaron como parte de sus investigaciones, y no silenciaron aquellos acontecimientos que no se ajustaban a sus hipótesis. Al menos los historiadores más honestos.
Antes de entrar en el tema, una incidental que tiene que ver con algo que la persona que presenta la conversación expresa y que me gustaría aclarar: No recuerdo a algún compañero de aquella época que considerara que la delación de Marquitos fuera instigada o permitida por la dirección del PSP cuando ocurrió. Lo que sí se hizo evidente, al transcurrir el tiempo, fue que dos de sus miembros, entre los más connotados (Joaquín Ordoqui y Edith García Buchaca), tomaron la defensa del caso hasta límites aún desconocidos del todo. Luego, después del 59, otros miembros de la dirección de aquel partido defendieron con todas sus fuerzas las posiciones de esos compañeros considerando que la denuncia que hacía el Directorio respondía a posiciones sectarias y personales contra el delator y el partido en el que militaba. Debe tomarse en cuenta que estando en el exilio, Ordoqui había solicitado de la dirección del PSP que se admitiera en sus filas a Marcos Rodríguez sin haber transitado, como correspondía a su edad y a su poca actividad como aspirante a esa distinción.
Zanjado este particular, paso al caso de lo planteado por Newton mismo.
No pienso hacer disquisiciones sobre la fecha del regreso de Marquitos a Cuba después de la huida del tirano. Los que vivimos aquellos días recordamos que los que estaban en el exilio no podían evitar la ansiedad por regresar al país, entre otras cosas para participar en la captura y enjuiciamiento de los esbirros de la dictadura que no habían logrado huir y eran apresados cuando se detectaba el lugar de sus escondites. O simplemente para pisar la tierra tan querida que habían tenido que abandonar huyendo de los sicarios del batistato. Tal vez haya alguno más, pero no puedo acordarme de nadie que tuviera que esperar tanto para volver, más allá de mediados de enero, mucho menos en el caso de México en el que, según reporta Newton, durante ese tiempo pudo ir a ese país hasta una delegación de compañeras para asistir a un evento por la Paz, entre las que estaba precisamente Edith. Tal vez exista algún caso que no conozca, todo es posible. Lo cierto es que el traidor no regresó hasta finales de enero, creo que el 28. Qué pena que fuera precisamente en una fecha que recuerda a nuestro Apóstol.
Mientras tanto, Marta Jiménez, viuda de Fructuoso, se había dado a la tarea de buscar en estaciones de policías o en otras prisiones donde se encontraban detenidos, a los individuos que habían secundado a Esteban Ventura Novo en sus macabros asesinatos de revolucionarios y en las torturas a las que fueron sometidos muchos de ellos. Su objetivo era encontrar más pruebas para enjuiciar a quien ya sabían que era el delator del sitio donde se escondía su compañero de luchas y de vida, junto a otros tres miembros del Directorio.
Y digo que ya sabían que el delator había sido Marcos Rodríguez por varias razones que siempre le he dicho a Newton cuando hemos tratado el tema.
Primero, yo asilé a Marcos Rodríguez en la Embajada de Brasil.
Blanca Mercedes Mesa, miembro de las Mujeres Martianas, me pidió que le buscara esa posibilidad a una persona que se había logrado escapar de Humboldt 7. Y eso no era un invento de Blanquita, en la prensa oficialista de la época se había informado que de ese apartamento habían huido él y Eugenio Pérez Cowley, O que este último había muerto en la acción. Lo de Pérez Cowley no resultaba difícil de inferir, ya que el apartamento en cuestión había sido alquilado por él, pero la huída de Marcos Rodríguez ¿de dónde había salido ese otro nombre? El mayor de los absurdos era suponer que alguien hubiera podido escapar de esa ratonera y menos una persona con la absoluta falta de experiencia de ese señor.
Pero en esos primeros días la angustia de la muerte de los asesinados allí y la necesidad de reorganizar la dirección de la organización no dio lugar a que nadie se cuestionara esa información. Que conste que la primera vez que escuché la palabra “delación” me la dijo el propio Marcos Rodríguez sentado conmigo en un banco frente a la Alianza Francesa, mientras esperamos, por espacio de una hora, a que el Embajador saliera a buscarlo para asilarlo en la Sede. En ese tiempo se dedicó a acusar a Pérez Cowley de haber realizado la delación.
La otra razón está clara, los miembros del Directorio habían obtenido la descripción del traidor que coincidía con Marcos Rodríguez, a través de un combatiente que conocía a uno de los que participaron en la masacre de Humboldt y había presenciado el momento de la delación. Así mismo se encontraron numerosas incongruencias en el relato de ese señor cuando se le preguntaba sobre los hechos. Una de las más señaladas la constituyó el encuentro de Guillermo Jiménez con él en el aeropuerto de Panamá y luego en el asiento de avión que compartieron. Esto aparece en el documental de Rosario Parody, Los Amagos de Saturno. Allí, los que no lo conozcan pueden verificarlo.
Desde finales del 57 y mediados del 58, los compañeros del DR se encargaron de dar a conocer al exilio, sus sospechas, aunque aún no tenían acceso a otros elementos más sólidos que los que relato que tienen una fuerza casi concluyente. Y de esto puedo dar fe para que quede de una vez por escrito y no en las narraciones brindadas tanto a Rosario, que no las utilizó y, por supuesto a Newton, que tampoco ha hecho uso de ellas.
En mayo del 58 me casé en el exilio, en México para ser más exacta, con Germán Amado Blanco, compañero de luchas desde hacía tiempo. A mediados de junio me avisaron que mi padre había sufrido un accidente automovilístico en Caracas y estaba hospitalizado. Germán y yo salimos hacia allá y me dediqué a cuidarlo porque tenía dificultades de movilidad.
Compañeros de las diferentes organizaciones que radicaban allí y otros que iban de paso, se llegaban a conversar con Papá en la casa del Adeco en la que estaba recuperándose. A finales de junio o principios de julio lo visitaron Marta Jiménez y Jimenito. Recuerdo la fecha porque mi padre les preguntó cómo había sido el asesinato reciente de Eduardo García Lavandero a quien estimaba desde la época en la que este había sido miembro de la Triple A. Al concluir el relato preguntó si ya se sabía quién era el delator de Humboldt y la respuesta fue: Marcos Rodríguez. Seguramente habría olvidado que lo había asilado, como uno quería olvidar tantas cosas por si se resultaba arrestado o torturado, de no ser por esas palabras que me hicieron saltar en la silla y contar mi participación en los hechos.
Por eso me consta que no fueron precisamente parcos los compañeros del DR para dar a conocer las acusaciones contra Marcos Rodríguez desde entonces. Por cierto, me cuesta trabajo entender por qué se pensó, como parece que dijo Ordoqui, que los miembros del Directorio lo habían cogido con él. No parecía inteligente aunque demostró ser taimado, no tenía carisma alguno ni era un individuo atractivo. De contra se le consideraba alguien que no se destacaba por su valentía personal. O sea, no había por qué envidiarlo y llegar a perseguirlo por alguna otra razón… Existían evidencias contra él que el matrimonio Ordoqui por motivos no conocidas decidió ignorar.
Pero regresando a lo que me ocupa, en mi escrito a Guanche hablé de dos cosas básicamente, el “irrestricto apoyo” a Marcos por parte de algunos miembros del PSP al apoyarlo cuando fue detenido la primera vez y lo que vino después con el respaldo evidente que recibió mientras trabajó en la Embajada nuestra en Praga, cosa que ni siquiera mencioné. De las razones por las que demoró su viaje de regreso en el 59 que ni siquiera aclaré. Solo le pedí a Guanche que averiguara la fecha en que, por fin, volvió.
No pienso continuar tratando este tema porque me parece que esto no responde más que un interés de Newton para hacerle propaganda a su libro. Y tiene derecho, pero yo no voy a secundarlo.
Lo que no puedo pasar por alto es la alusión que hace de mi persona cuando dice que estoy asumiendo la misma posición de Chibás con mi padre acusando al matrimonio famoso de no haber actuado con limpieza en el caso del traidor Marcos Rodríguez.
Ante todo, me acabo de enterar por su entrevista en JC que el título de su libro estaba referido al delator. Siempre había pensado que se refería a su amiga Edith, no a Marcos del que nadie consideró, desde el juicio, que no fuera culpable. Ante las argucias de los investigadores que llevaron su caso no le había quedado más remedio que confesar su culpa y repetirlo ante los tribunales. Me parece increíble que se pueda presentar ni una sombra de dudas sobre la acción confesa de ese monstruo
Solo lo ha defendido, hasta el día en que murió en Miami, Jorge Vals quien fuera muy amigo del delator.
En el caso de Edith y Ordoqui he tomado en cuenta varios hechos.
-La solicitud que hizo dicho dirigente del PSP a la dirección del Partido, desde México, de hacer militante a un individuo que no tenía ningún tipo de mérito para ello y que era cuestionado por otra organización que lo relacionaba con acción tan deleznable.
-La visita de Castaño (oficial del BRAC) a quien recibe el matrimonio en México y de la que no informaron a la dirección de su propio partido. Aún no se conoce realmente el contenido de esa conversación.
-Y para concluir, la famosa carta del delator a Ordoqui que constituye un claro chantaje, según palabras del propio Fidel en el juicio, con el que intenta lograr el respaldo de él y en la que concluye con el hecho de que “su situación pudiera ser algo más peligroso que el estallido de una bomba nuclear en el seno de la humanidad”. No serán las palabras exactas pero bien parecidas. Han transcurrido muchos años. Ordoqui intentó evitar que se conociera el contenido de la misma, lo que solo fue posible porque por error de un familiar, una copia le llegó a Faure. Habría que cuestionarse entonces, a quién que no tenga culpa, se le puede chantajear de alguna manera.
Hasta aquí lo que le estoy respondiendo a Newton. Puedo asegurarle que no vuelvo a tocar este tema aunque me acuse de no ser objetiva, de actuar como lo hizo Chibas en la polémica con Papá o denuncie a mi padre como corrupto, trujillista, mala persona, o lo que sea. No me voy a dejar provocar más. No me vuelvo a prestar a este juego.
No he hablado de tener pruebas en ninguna maleta, he dado mis puntos de vista que tienen la validez de lo vivido, lo experimentado y de la honestidad con la que he defendido los criterios que he tenido durante toda mi existencia. Por cierto, me encanta el pescado y nunca le he tenido miedo ni a las espinas de los otros, ni a nada. Mucho menos a los temas polémicos. Pero nunca me ha gustado jugar con asuntos tan serios.

Lela Sánchez Echeverría
10 de junio del 2020

Juan Pin Vilar 12 junio 2021 - 2:36 PM

En mi opinión, Newton lo que persigue es notoriedad porque ni existe académicamente ni sirve de referencia salvo para aquellos farsantes que persiguen desvirtuar la historia. Como dice la canción, sin ánimo de ofender personalmente, “esa mujer lo que quiere es que la miren”. Y como tal parece que se comportó y se comporta como fellow travel entre historiadores y verdaderos héroes.

Sobre Humboldt 7. Respuesta a Newton Briones | La Cosa 14 junio 2021 - 9:03 AM

[…] acaba de llegar un escrito de La Joven Cuba donde reproducen una conversación con Newton Briones en la que se menciona algo que escribí hace […]

Alina Lopez 14 junio 2021 - 7:12 PM

Agradezco a Lela su aclaratorio texto. En asuntos como este, cada testimonio es un paso dado en aras de la memoria y la verdad.

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