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viernes, octubre 30, 2020

Violamos la Constitución: ¿y qué?

René Fidel González García
René Fidel González García
Doctor en Ciencias Jurídicas. Profesor de Derecho. Ensayista

Compañero Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez. Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba.
Ciudadano:

Se siente la necesidad de escribir serenamente sobre la injusticia que se comete sobre uno cuando ella rebasa, por sus proporciones y alcances, y por los peligros que entraña para el país que soñamos la mayoría de los cubanos, lo que de otro modo no sería más que un episodio de la vida personal de cualquiera.
Durante más de una década enseñé a generaciones de estudiantes de Derecho en el amor y respeto a la Constitución, en la historia de nuestro Derecho, en los valores más altos del civismo cubano.

Nada, ni nadie, podrá cuestionar hasta hoy ni un ápice la devoción y pasión, la ética y la coherencia entre ese ejercicio profesoral y mi vida personal.

Ahora que el país junta e intenta hacer valer en el proceso de discusión de la reforma de la Constitución sus sueños y metas, sus esperanzas y aspiraciones más caras, su dignidad y el orgullo de pueblo libre, la inteligencia de las generaciones anteriores para la libertad, el decoro y la felicidad común; ahora que precisamente por todo eso, o por la elemental defensa del honor propio y del destino de los míos le escribo, lo hago con el tranquilo valor de la honestidad.

Despojado arbitraria e ilegalmente de mi condición de Profesor de Derecho desde hace dos años, he visto durante ese mismo tiempo en el espurio interés de otorgar la impunidad a los responsables, en la cobarde pretensión de ocultar el delito flagrante y la violación de derechos, en el oscuro afán de la soberbia que nace de vicio del despotismo y el irrespeto al otro, en el cálculo venal de los beneficios y las ventajas probables de la obsecuencia de unos pocos, en la creencia de que desapareceré y me oscureceré en lo cotidiano, defraudar nuestra Constitución e institucionalidad por aquellos a los que precisamente les correspondía defenderla por mandato constitucional y por responsabilidad ante el pueblo de Cuba.

Ahora que queremos hacer del Estado de Derecho la realización más alta de la vocación por la justicia del Socialismo en Cuba, escandaliza y enerva saber plenamente que el Consejo de Estado y el de Ministros, que ya dos direcciones seguidas de la Fiscalía General de la República han respondido con el silencio a mi ejercicio formal y continuado en el tiempo del derecho constitucional de Queja y Petición, y a la denuncia directa y pertinente de la comisión de delitos y de la violación de la Constitución por parte de altos funcionarios del Estado cubano.

Es contraproducente que funcionarios y un miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, advertidos primero de la posibilidad de esas violaciones y luego de su comisión, actúen como si el denunciante fuere un enemigo ideológico, le persigan, e incluso justifiquen abiertamente la conculcación de los derechos y de la letra y el espíritu de la Constitución que el pueblo cubano se dio a sí mismo para el Socialismo, en nombre de una falaz y por necesidad abyecta defensa de la Revolución.

Duele, y sobre todo por la confianza depositada y por la responsabilidad y por la ética profesional debida a cada uno de nosotros, ver a nuestra prensa plana hacer también silencio, o tramitar sin pasión y ahínco, si es que lo hace, una grave denuncia como ésta. Atreverse incluso, a irrespetar con una respuesta incivil y burocrática a la madre comunista que escribió indignada a la dirección periodística del Granma, no ya para proteger a uno de sus hijos como hacen todos los padres, sino para hacer cumplir la palabra, para invocar en la publicación de la denuncia, la promesa de justicia empeñada ante ella por Fidel cuando muy joven se fue a alfabetizar en las montañas del Oriente cubano.

¿Por qué tanto absurdo, tanta inconsecuencia? ¿Se reacciona y se hace reaccionar al Gobierno ante una compra desproporcionada de manzanas en una tienda habanera y se ningunea la denuncia de la violación de la Constitución como un caso muy específico y personal? ¿Cómo entenderlo?

¿Acaso porque ésta vez los denunciados formalmente ante nuestras autoridades, los presuntos delincuentes y violadores de la Constitución son un miembro del Consejo de Ministros, el Ministro de la Educación Superior, José Ramón Saborido Lodi, y la miembro del Consejo de Estado, Vice Ministra Primera de la Educación Superior, Martha del Carmen Mesa Valenciano?

A ambos Usted los conoce, han sido antes y son ahora sus subordinados.

¿Es que son ya realmente intocables? ¿Es que ya gozan de poder suficiente como para sentirse libres de rendir cuenta ante el pueblo, o para pisotear los derechos de cualquier ciudadano? ¿Es que pueden negar tranquilamente la República sin fueros ni privilegios que soñara Martí? Violamos la Constitución ¿y qué?, ¿nos dicen desde sus altos cargos?

Ésta vez no es un enemigo de la Revolución quien le escribe de forma pública a la persona que ahora ejerce la responsabilidad gubernamental más importante la Republica por decisión de los representantes del pueblo cubano.

Es un ciudadano que entiende, incluso a riesgo de parecer ingenuo, que la terquedad de un hombre que cree en sus ideas es superior a cualquier circunstancia que enfrente, que no siente miedo, porque aquilata perfectamente que su responsabilidad cívica en la defensa de nuestra Constitución y del imperio de la Ley más allá de lo personal, lo es también de las ideas, los principios y finalidad de la Revolución en Cuba.

Ello es también, un ser o no ser.

No ha quedado recurso, o vía legal, o social por usar en llamar, con discreción y utilidad pública, la atención sobre los hechos y sus consecuencias.

Usted podrá identificar fácilmente a quién corresponde éste número telefónico: 5 2861986, y quedará el registro de la comunicación recientemente hecha para advertir de las violaciones iniciales, de trato posterior irrespetuoso y transgresor de sus propias normas por parte de algunas de nuestras más importantes instituciones encargadas de preservar la legalidad socialista. De nada ha servido.

No miento, las pruebas están a su disposición y no pueden ser falseadas, pero tampoco le hago ruego alguno en ésta misiva.
¿Será acaso que acaba una época y que se va con los últimos hombres y mujeres de la Generación del Centenario la rabia ante la injusticia de la que nació la Revolución? ¿Será que los funcionarios públicos que les continúan carecen ya de la sensibilidad y el coraje necesario para poner freno a la arbitrariedad a menos que se lo indiquen, a menos que no les cause problemas?

Nos hace tanta falta la decencia, el valor de las personas buenas.

Bastaría que apenas un rayo de luz hubiese dado a la denuncia de estos hechos para que nadie pudiera justificar de ninguna forma imaginable el incumplimiento de aquello a lo que están obligados por la Ley. ¿Quién podrá exigirlo? ¿un ciudadano? No parece ser posible. ¿Es ese el Estado de Derecho Socialista que tendremos en lo adelante después de años luchando por él? ¿Estado de Derecho para quién?

Avergüenza que conste públicamente que, por expulsar a un profesor y un militante revolucionario de una Universidad cubana, para ir contra su prestigio social y político se apele y escoja a conciencia entre nosotros a los peores y más deleznables medios de difamación y abuso de poder, que se le tilde cobardemente de lo peor que se puede tildar a un patriota cubano con todas las seguridades que brinda el poder.

Como si dicha la primera mentira no se pudiera hacer más que seguir mintiendo, como si fuere posible hacerlo sin dejar entre los estudiantes y profesores que son educados y creen en la justicia y los derechos una estela de incertidumbre, de miedo, sin socavar, al fin, los valores de la libertad, de la igualdad jurídica y la democracia, la posibilidad misma de ser sinceros, por el modo grotesco e inmoral con que se paralizó la acción de los órganos de control de la legalidad. ¿Quién tiene tanto poder en Cuba? ¿Vale la pena sacrificar tanto por tan poco?

Como profesor de Derecho sé que los valores, los principios y las virtudes que queremos formar como sociedad y proyecto político pueden ser reproducidos por el ejemplo personal, por la importancia y jerarquía social que alcancen en la sociedad, tanto como el oportunismo, la mentira, la simulación, el irrespeto al otro. ¿Qué es todo lo que se aprende cuando se aprende que se puede violar la Ley con impunidad? ¿Qué se enseña?

He sentido asco junto a muchos de mis compañeros y estudiantes cada vez que les he visto a ellos mancillar en estos años el concepto de Revolución que Fidel legó a los cubanos más humildes como la única y delgada línea ética, de respeto a los principios, al ser humano, que se puede tener para merecer el respeto de un pueblo.

Como hombre digno formado por mis padres y por mi tiempo, ni siquiera espero ya que me sea restituida mi condición de profesor, como tampoco creo que alguna otra vez volveré enseñar Derecho en la amada Universidad de Oriente.
No le escribo por eso.

Demasiado bien conozco el peaje que se paga a las conveniencias cuando se dice la verdad, cuando se es integro, incluso cuando se compruebe luego la injusticia cometida, la felonía y la complicidad con ella.

Pero he tenido el enorme privilegio de poder compartir durante dos años una última y prolongada clase. La de ser consecuente con las ideas y convicciones que profesé siempre junto a mis compañeros de magisterio sin amargarme y perder mi raíz de intelectual revolucionario y eso me basta.

Sus subordinados leerán ésta carta con seguridad. Y mi familia que ha visto con pavor el poder, la impunidad y la cobardía de unos pocos, su capacidad de conculcar y atropellar derechos e irrumpir en la vida de una persona, preferiría que dejase de denunciar sus actos. Pero no se puede ser libre y esclavo al mismo tiempo.

Dentro de unos días una niña cubana cumplirá su primer año de vida, y mi lucha ciudadana es también por ella, por su futuro, por las metas de la Cuba que somos que ya están en la Constitución aún vigente, por lo que se sueña entre todos hoy, en lo que se salva de la dignidad plena del hombre en la discusión del proyecto constitucional.

Esa lucha irrenunciable reivindica para ella y expande a los tiempos venideros lo que escribiera hace mucho tiempo un joven abogado cubano: No sé cuál será el placer vesánico de los opresores, en el látigo que dejan caer como caínes sobre la espalda humana, pero sí sé que hay una felicidad infinita en combatirlos, en levantar la mano fuerte y decir: ¡No quiero ser esclavo!

Sírvase Usted a responder de la forma que considere
Cordialmente,
René Fidel González García

28 Comentarios

  1. «Durante más de una década enseñé a generaciones de estudiantes de Derecho en el amor y respeto a la Constitución, en la historia de nuestro Derecho, en los valores más altos del civismo cubano.

    Nada, ni nadie, podrá cuestionar hasta hoy ni un ápice la devoción y pasión, la ética y la coherencia entre ese ejercicio profesoral y mi vida personal.»

    xxx

    ¿No se pregunto nunca por que se VIOLABAN varios articulos de dicha constitucion?

    ¿No se pregunto nunca, al ser tan devoto , pasional, etico y coherente, que dicha constitucion MARGINABA a una parte de los cubanos al grado tal de ser PUNIBLE cualquier oposicion a dicha constitucion y a la sacrosanta tarea de construir un modelo social que no les sirvio «ni a ellos mismos»?

    Pues apunteme como uno que ya le esta CUESTIONANDO por eso

    • Antes de ser «separado» de su nicho universitario oriental, el autor de «la carta al presidente» escribía:

      «Lo que sí sé es que en Cuba, por lo menos mientras la Revolución sea, los revolucionarios no serán culpados sin motivo, o ya no serán tales»

      Sería interesante que dijera quién a dejado de ser:

      ¿La Revolución? (Ente abstracto)
      ¿El revolucionario profesor? (Ente concreto)

      ¿Ambos?

      Porque es poco coherente proclamar que una «injusticia» se a mantenido por años y ratificada por todos los niveles del «aparato de moler carne» y después manifestar fidelidad a ese «aparato» del cual su caso es uno mas entre miles. Cosa que antes no «notaba» el profesor. Un problema de «ser o no ser».

      • Fe de ratas:

        Debió decir:

        «ha dejado» y no «a dejado» como aparece en mi comentario anterior.

        Así no me regaña el culto censor.

      • No se preocupe hombre…. no solo no usa bien el verbo haber en ha dejado, ha mantenido, etc. sino que lo importante es que en La Pupila Insomne ha encontrado usted la horma de su zapato.

        A diferencia de este blog, copado desde siempre por la cofradía de Tony y Cia, en LPI, también desde siempre, son mayoría las personas que con bastante seriedad y fundamento , muestran la diferencia que hay entre ser y no ser.

        Allí el problema es cuando para quedar bien con Iroel, se apuntan a tesis ortodoxas que no conducen a ninguna parte porque parten de premisas falsas dichas conscientemente o no.

      • No se crea cosas, que lo de «culto» no era con usted. Lo de censor le sirve, aunque no aquí. Que le vaya bonito.

      • Pareciera que usted se ha auto nombrado embajador de LPI en LJC, con los problemas de Síndrome de Estocolmo que ello tiene, porque según usted mismo ha dicho, su admirado Iroel (el Manzanero cubano) muchas veces no le publica sus «tontunas».

        Cada vez se parece Ud. mas a su compatriota Willy Toledo, en cuanto a ignorancia sobre Cuba y bobadas «socialistas», por cierto, sería bueno que hiciera como Willy y tratara de aprobar el curso de «vivir en Cuba» que el susodicho suspendió cuando probó las «bondades» del «perfecto socialismo» en directo y sin mas explicación regresó para su tierra donde dice que no lo dejan trabajar por su activismo contra la explotación capitalista.

    • @ Chachareo…El pajarraco de miles colores, tu otro hermano en el otro blog, tiene que estar «desplumao» como el gallo de moron, a que no critica al Presiente Cubano por reunirse ¨con los que pagan a los pagaditos» jajaja! Tocororo se trago su propio ¨perejil¨ jijiji… 🙂 🙂 🙂 Saludos

      PD.- Cuantas manzanas se comió Diaz Canel? jejeje!!!

      • Sabiendo todo el mundo, que me considero amigo tuyo, estimado Tony, no hay duda de que Tocororo te vapulea intelectualmente, parte de tener la razón moral en general, analiza correctamente «lo jodida que está» la gusanera de Miami y sus llorones de turno (capaces de suplantar en este blog al muy querido y delicado de salud, Alexis) concretamente en el tema de los pasos que desde hace muchos años Cuba realiza para conciliar las posturas de las dos orillas…
        ¿A Diaz-Canel hay que criticarlo por ser educado y no rechazar el saludo del CEO de la empresa que edita Oncuba? ¿Tal vez por haberse reunido, ahora sí, con el senador republicano y presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU., Bob Corker,? ¿Por haber tenido encuentros personales con un montón de dirigentes de países extranjeros, entre ellos el español Pedro Sánchez…?
        Naturalmente que hay que tener contactos con empresas norteamericanas a las que su gobierno prohíbe establecer relaciones comerciales con Cuba como pasó hace años con las tecnológicas USA que iban a conectar la isla con el resto del mundo mediante la red de cables submarinos que pasan muy cerca de las costas cubanas.

        Estás peor que los franquistas españoles que no quieren que la momia de Franco salga de esa vergüenza llamada Valle de los caídos… Debería mandar los restos del asesino gallego junto a los de Posada Carriles y así se hacían compañía dos «luchadores por la libertad» como tú los llamas…

        Saludos 😆

  2. Chacha…todos estan tan ocupados en sus respectivas agendas personales.
    politica o pastorales que se tiran 3 p……. A los justos reclamos del profesor. Es triste por lo relevante de la persona que a tocado pero como el profesor somos muchos los que hemos vivido esa parte oscura de la violacion de la justicia por parte de estratos y personalidades politicas en la revolucion cubana…….una revolucion que se hiso presisamente para traer justicia legalidad y derechos para todos. Otro ejemplo de como la clase politica esta por encima de la ley e inrrespetan al pueblo.

  3. Primeramente que voto directamente por un partido y por un primer ministro y muy contento de ser parte del pueblo quebecois que eligio a la CAQ .una coalition que ha levantado una expectiva para muchos………..si no cumplen y libran la mercancia. Como mismo llegaron seran borrados del mapa politico.al fin los liberales fuera con su politica de austeridad para los que menos tienen y su cultura de m privatisaciom de servicios publicos ……ahora mas y mejor educacion. Y salud publica junto a mas chances personales ……..

    • @ manuel… Ay dios! ahora si no te perdona Tatu!! votaste como yo por la CAQ, los herederos de la ADQ!!! ganamos y en grande, fue un tsunami, los perro flautas de la izquierda delirante Solidaridad y los separatistas PQ quedaron aplastados como cucarachas, el partido liberal, nos deja una economía en buen estado (somo la única provincia de Canada que tiene surplus en sus finanzas), pero el PL tenia que pagar por sus problemas de la corrupción. Te felicito por votar por la CAQ, yo te esperaba por Solidaridad o PQ. Mandame tu telefono, para vernos esta semana si puedes venir por aca. 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

      • La izquierda paso de 3 diputados a 10……crecio .el independentismo utopico se desmrengo……y los liberales pagaron la politica de choque aplicada a lo social…….dejan una economia estable…esperando que la coalicion sepa aprovechar ese punto positivo.

    • O sea, un partido le dice casi explicitamente que lo desprecia, le dice que no le quiere en su territorio porque siente que es un peligro para su «identidad», y ud va y vota por él….

      En realidad no debería sorprenderme, al final poco más del 50% de los cubanos en Florida votaron por trump.

  4. @ manuel … recibí tu telefono, te contacto para ir a celebrar la victoria de la centro derecha CAQ! 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

      • Leo que todavía en marzo de 2016, René Fidel G. confiaba en la justicia revolucionaria… Decía…

        «Lo que sí sé es que en Cuba, por lo menos mientras la Revolución sea, los revolucionarios no serán culpados sin motivo, o ya no serán tales.»

        Pero claro, ya entonces, el autor del post hablaba de quienes creen ser los guardianes de la fe… «Tampoco si perciben las muchas maneras en que se esteriliza una Revolución cuando se intenta establecer un lugar, una forma y un momento adecuado para pensar y decir lo que se piensa, sin darse cuenta que ese lugar, esa forma y momento conquistado, es esencialmente la posibilidad de ser revolucionario sin tener que pedir permiso.»

        Lo bueno de LJC y mucha más gente, y editando este post se demuestra, es que hay personas que se sienten revolucionarios y no piden permiso para ello.

        ¡Lo que faltaba¡ En todas partes, cada vez más, mucha gente sale defendiendo el socialismo cubano y denunciando la agresión imperialista y resulta que dentro, hay que pedir permiso para lo mismo y no pasarse escribiendo cosas que no le gustan.. ¿a quién?

      • Cuando he escrito hace un momento.. ¡se nota que ya tengo teclado barato pero suficiente¡ que hay mucha gente denunciando la agresión USA contra Cuba, es porque me ha gustado mucho leer la noticia del premio en el Festival de San Sebastián a la película Yuli, rodada sobre todo en Cuba, sobre el bailarín Carlos Acosta… Cuando el británico Paul Laverty recoge el premio, ha dicho lo que René Fidel y millones de cubanos y no cubanos venimos denunciando desde hace años. ¡ya está bien¡

        https://www.youtube.com/watch?v=xI30CDBSpKI

  5. »Demasiado bien conozco el peaje que se paga a las conveniencias cuando se dice la verdad, cuando se es integro, incluso cuando se compruebe luego la injusticia cometida, la felonía y la complicidad con ella.»

    Cuantos sufren y sufriran el latigo del poder total ? cuantos cada dia ocultan sus opiniones propias ? cuantos al cerrar las puertas de su casa le dicen a sus hijos lo que no se puede decir?cuantos quisieran vivir sin tanto politiqueria todo el dia? cuantos quisieran un sueldo que sirva para todo el mes? cuantos estan estudiando una carrera que nunca van a ejercitar?cuantas son las violaciones de esa constitucion ahora mismo?

    Mientras no te toquen tu comida todo es muy bonito ,,,,,,,,,quien le pone el cascabel al gato.?

  6. Es tan curioso cómo, cuando la afrenta es personal, enseguida el autor salta a denunciar… y antes, cuando eran otrxs lxs afrentadxs, insistían en su fidelidad al sistema… Dice, en parte de su texto «¿Será acaso que acaba una época y que se va con los últimos hombres y mujeres de la Generación del Centenario la rabia ante la injusticia de la que nació la Revolución? ¿Será que los funcionarios públicos que les continúan carecen ya de la sensibilidad y el coraje necesario para poner freno a la arbitrariedad a menos que se lo indiquen, a menos que no les cause problemas?»…. y entonces yo me pregunto ¿es esta la primera afrenta que sucede de ese tipo? ¿antes con Raul, y antes con Fidel, y antes con el mismo Díaz-Canel de ministro de educación superior?… ¿los funcionarios opúblicos antes de ahora sí tenían sensibilidad? en fin… cuánto oportunismo…

  7. Tiene mucho mérito escribir como René Fidel, porque sabiendo como son las cosas en Cuba, lo que ha escrito puede tener consecuencias.

    Señores, que esto no es Estados Unidos donde sacas un documental contra Trump y te dan un premio.

  8. René me caía muy bien hasta este parafo:

    el concepto de Revolución que Fidel legó a los cubanos más humildes como la única y delgada línea ética, de respeto a

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