La esencia del periodismo debe ser enviar mensajes que incluyan a toda la sociedad…

Periodismo en la Isla de las Maravillas…

Por: Alvaro Alvarez Vergara (alvaro11592 ) En el panorama sociocultural de Cuba ha aparecido un fenómeno que resuena […]

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Por René Camilo García Rivera. (renegarciarivera@yahoo.es)

Hoy es 14 de marzo y la prensa cubana festeja su día. El homenaje a Martí –fundador de “Patria”-, la peregrinación previa a la tumba de Juan Gualberto, las ofrendas florales, las palabras de siempre, la gente que aplaude y se va, la periodista que toma las notas que nadie lee; al mismo tiempo, el país se cambia las ropas y el gremio, ruborizado, se hunde el rostro entre las manos…

El hoy opaco es el mañana luminoso del ayer, pero la prensa nacional sigue bañándose en la madrugada sin secarse con el alba; mientras, la gente en la calle se mofa de los medios en la mañana (y en la tarde, y en el mediodía, y en el crepúsculo, y en la noche también). Por eso valoro pertinente la reflexión en torno al modelo mediático que tenemos y al modelo mediático que necesitamos, con el fin de esbozar líneas o propuestas que apunten a transitar, paulatinamente, del uno hacia al otro.

Comencemos, pues, con una rápida cartografía del modelo de prensa actual y las consecuencias comprobadas de su aplicación.

I

Breve aproximación al modelo de prensa nacional

En Cuba solo existen tres periódicos nacionales: Juventud Rebelde (órgano de la “Juventud cubana”, pero a la larga vocero de la Unión de Jóvenes Comunistas), Trabajadores (órgano oficial de la Central de Trabajadores de Cuba) y Granma (Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba). Además, cada provincia y el municipio especial Isla de la Juventud cuentan con su publicación, que es el órgano oficial del Comité Provincial del Partido en el territorio. Otras publicaciones –como la revista Bohemia, por ejemplo- no cuentan con gran peso en la generación o modelación de la opinión pública nacional, a causa de su escases en la red de distribución nacional de periódicos y revistas.

Con la Televisión sucede algo parecido: el Sistema Informativo de la Televisión Cubana

titulo 112122822 Por: Osmany Sánchez. (jimmy@umcc.cu)

A diferencia de otros países, la vida privada de nuestros dirigentes se ha mantenido siempre alejada de la prensa amarillista que convierte un conflicto familiar en un asunto público. En principio me parece bien que sea así, para mí lo importante no es el color de las uñas de la hija de un funcionario sino el desempeño de este, sin embargo una cosa es la discreción sobre su vida privada y otra la no divulgación de los resultado de su gestión.

Me considero una persona medianamente informada y solo conozco y he escuchado hablar, a los primeros secretarios del Partido y presidentes de gobierno de dos municipios de mi provincia, de los demás quizás he visto su foto en el periódico cuando anunciaron su promoción pero nada más, es duro reconocerlo pero es la cruda realidad. Las únicas referencias que tenemos de los dirigentes municipales son las que nos llegan por alguien que vive en ese lugar y estas suelen ser bastante subjetivas. Los funcionarios a nivel provincial también suelen ser anónimos para la mayoría de la población.

En honor a la verdad, en muchos casos no es necesario conocerlos para identificarlos. Los dirigentes del partido o del gobierno llevarán la sempiterna camisa de cuadro o a rayas y los de la Unión de Jóvenes Comunistas el pulóver del Che. Para algunos mientras más sencilla y modesta luce una persona mayor será el reconocimiento social que recibirá, mientras que para otros proyectan una imagen poco atractiva, alguien a quien no se quieren parecer.

Las personas que asumen cargos políticos o administrativos de importancia deben transitar antes por las instancias inferiores, empezar a dirigir desde la base. Cuando esto no se ha cumplido y se han producido ascensos espectaculares, bastante caros nos ha costado.

Por: La Joven Cuba En carta a Jorge Mañach, un muy joven Virgilio Piñera comentaba: «…no hay cosa […]