Por: José Amesty

¿Cuál es la diferencia de los sucesos del 4 de febrero 1992 y los acontecimientos del 11 de abril del 2002?

Veamos algunas definiciones importantes de lo que es un golpe de estado: Es la toma del poder político, de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigentes con anterioridad.

También se define como, la violación y vulneración de la legalidad institucional vigente en un Estado por parte de un grupo de personas que pretenden, mediante la fuerza, sustituir o derrocar el régimen existente, sustituyéndole por otro propicio y generalmente configurado por las propias fuerzas golpistas.

En relación a los hechos del 4 de febrero de 1992, hay toda una discusión en torno a si fue un golpe de estado o no. Creemos, si atendemos al primer concepto, que por un lado, quienes realizaron los hechos, fueron un grupo de militares jóvenes, que en ese momento no eran un grupo de poder, y por otro, en la práctica, se desarrolló

9/11: el día que nunca olvidaremos

Por: Eduardo

 “Septiembre aúlla todavía su doble saldo escalofriante
Todo sucede el mismo día, gracias a un odio semejante
El mismo ángel que allá en Chile, vio bombardear al Presidente
Ve las dos Torres con sus miles, cayendo inolvidablemente”
 Cita con ángeles. Fragmento
Silvio Rodríguez

 El 11 de septiembre la historia del mundo cambió dramáticamente. Cuando han transcurrido 10 años, la gran mayoría de los ciudadanos de bien de este planeta, se suman al dolor de las familias que perdieron a sus seres queridos en la tragedia. Cuando ocurrieron los terribles atentados de las Torres Gemelas del World Trade Center, me encontraba en los días en que empezaba a escribir la primera versión de mi tesis de Doctorado, la que debía presentar en febrero de 2002 al ejercicio de la predefensa en la Universidad Central de las Villas. Tal como ahora, simultaneaba el trabajo científico en la computadora con la lectura de noticias provenientes de las páginas de los más importantes medios de prensa del mundo.

Esa mañana, yo no presentía que fuese a ocurrir nada extraordinario. En mi mente solo tenía espacio para el análisis de los resultados obtenidos en los diversos experimentos, que desarrollé durante un año de inmenso esfuerzo. De ello dependía que el cumplimiento de los objetivos trazados al inicio de la investigación, permitieran validar la hipótesis científica que me tracé al inicio de los trabajos de la misma. A eso de las 9 de la mañana, un amigo se acerca al local donde trabajaba, y me levanta de la computadora con una noticia: – Edu, por la Revista de la Mañana están retransmitiendo la señal de la CNN, un avión se estrelló contra las torres gemelas. Corrimos hacia el local del Centro de Estudio de Energía y Combustión, donde mis colegas dispuestos alrededor de un aparato de televisión comentaban el macabro espectáculo que se transmitía a todo el mundo en vivo.

Todavía existía mucha incertidumbre, y el locutor de la transmisión en inglés colocaba la posibilidad de un accidente como posible causa de la tragedia. Sin embargo, cuando yo no llevaba ni diez minutos observando las imágenes, del borde izquierdo de la pantalla del televisor apareció un avión que se incrustó contra la Torre Sur del World Trade Center. Se oyó una voz que lanzó una fuerte palabrota, de aquellas que rara vez se dicen en el ámbito universitario, seguida de la frase: – Caballeros, esto no puede ser tanta casualidad, un avión es posible, dos aviones chocando contra las Gemelas, solo si es un plan terrorista. Todos expresaban su profundo impacto y la convicción más rotunda de que nada podía justificar un crimen tan espantoso.