¿Estarán planeando los republicanos un sistema socialista en los EEUU?
Por: LJC
Los republicanos del Senado estadounidense le otorgaron al agente Gerardo la Medalla de la Libertad por «los servicios prestados».
– ¿Estará el Partido Republicano penetrado también por el G-2?
– ¿Están pagando con oro a los revolucionarios en los EEUU? Sería una primera vez.
– ¿Será que ahora los republicanos planean también construir el Socialismo en los EEUU?
Obviamente no sabían lo que hacían, no sabían que José Manuel Collera Vento era el agente Gerardo de la Seguridad del Estado. No importa, no es la primera vez ni será la última en que los republicanos «no saben lo que hacen».
Ya ha pasado un año desde el nacimiento de este espacio en la web. Muchos han sido los desafíos, las experiencias y los descubrimientos en tan corto período, quizás ya sea la hora de contar la historia de sus autores y el funcionamiento dentro de la administración de este proyecto.
Todo empezó en el mes de marzo del 2010, cuando Osmany (Tatu) y Harold se sentaron en el parque de la Universidad de Matanzas a comenzar sobre sus experiencias en Internet. Ambos convinieron en lo injusto del manejo del tema cubano en la red de redes, en cómo la mayoría de las veces es un discurso sordo, donde no se busca llegar a un acuerdo o encontrar verdad alguna sino convencer al interlocutor de lo que uno mismo cree.
Los que defienden la Revolución estaban en franca desventaja frente a su contraparte, que con una inmensa mayoría era mucho más agresiva en la web y montaba campañas de difamación de un sincronismo sorprendente. La balanza estaba entonces muy desequilibrada, también podía ocurrir esto por un fenómeno común en el país: cada vez que aparece algo que pueda convertirse en amenaza (entiéndase Internet) la respuesta es la prohibición y la limitación, en vez de su utilización a nuestro favor, en los últimos tiempos la mirada ha cambiado mucho para bien, La Joven Cuba es una muestra de ello.
Foto de la Universidad de Matanzas, hogar de LJC.
Acordamos entonces hacer un blog que sirviera no sólo para defender la Revolución sino para un debate interno sobre el presente y futuro de esta. Con ninguna experiencia en blogs y sólo los conocimientos básicos de informática, la tarea recayó sobre mis hombros. Después de descubrir las posibilidades de WordPress como plataforma entre los últimos días del mes y los primeros de abril fueron los primeros intentos.
Al principio nadie nos visitaba, recurrimos entonces a comentar en otros blogs y dejar ahí nuestra dirección, tampoco funcionó. Mientras pasaban los días comenzaron a entrar uno a uno los visitantes, luego nos “descubrieron” los que pertenecían al blog Tomar la Palabra, ya para ese momento habíamos alcanzado más de 100 visitas diarias y nos sentimos más que afortunados.
Todavía no sabíamos nada de palabras clave o el uso de las categorías en los artículos, tampoco conocíamos técnicas de posicionamiento en la web como fuimos estudiando luego para adaptar la redacción de los artículos a las exigencias de un medio tan dinámico como la Internet. Fuimos recibiendo una mayor audiencia, ya el Google nos aportaba más visitantes que buscaban temas determinados en Internet, así transcurrieron los primeros meses.
Nos fuimos especializando también en los asuntos a tocar, recibimos nuevos colaboradores y publicamos nuevos temas. Perdimos nuestro carácter artesanal mientras aprendíamos los trucos de la web, mientras más conocíamos más evidente era nuestra ignorancia, todavía debe ser así en muchos sentidos. Llegó el momento de cambiar la imagen que teníamos hasta entonces, para una nueva plantilla en el blog escogimos 5 propuestas que al final dejamos en la actual, era muy reciente y nos dotaba de personalidad.
Desde un comienzo la administración (es decir, el diseño y publicación de los comentarios) estuvo a cargo de Tatu y quien escribe estas líneas, luego se nos unieron en la difícil tarea de actualizar el blog Roberto y Eduardo (Edu) que desde el inicio nos acompañaron en este sueño. Cuando comencé en LJC tenía 24 años y acababa de graduarme, sigo siendo lo más cercano generacionalmente a los estudiantes, ya Roberto y Tatu tienen un par de años más, Edu por su parte nunca ha escondido ser un “temba”.
La moderación resulta muy compleja por varias razones, hay días en los que siquiera subir un artículo, es imposible porque la conexión es muy lenta y WordPress apena abre, otros simplemente se cae. Si a esto le sumamos los apagones o problemas en los servidores del centro, se entenderá el por qué del carácter intermitente o la demora en la publicación de posts y comentarios.
Esta administración compartida es precisamente uno de los puntos fuertes del blog, ahí reside su carácter democrático, en cada uno de los administradores (de distintas generaciones cada uno) hay una visión distinta sobre cómo se protege al país y los mecanismos para hacerlo. Hay que confesar las interminables discusiones en los pasillos y el comedor sobre distintos tópicos, pero siempre el debate ha sido en un ambiente de respeto y amistad, esa es también la premisa en el blog.
Habría que destacar la fidelidad de muchos comentaristas que desde el comienzo han participado en el debate, pese a no compartir nuestro criterio político, nos han aconsejado sobre el diseño del blog y han mantenido un tono respetuoso en todo momento, otros no han sido así.
Siempre fue irónico el hecho de que en otros espacios estos comentaristas defendieran a LJC cómo un espacio donde (casi) no existe censura, sino moderación en los comentarios, se estableció así una relación en la que ya muchos nos conocemos por nuestros criterios. Con este espíritu continuaremos promoviendo el debate (no la discusión) y aceptaremos por acá a todo aquel que se interese por el futuro de Cuba, sin importar cuál sea su ideología.
El viernes 1º de abril celebramos el primer aniversario de La Joven Cuba, en un caney nos sentamos a tomarnos unos traguitos y comer opíparamente, para esto contamos con una ponina colectiva que hicimos los últimos 2 meses y que redundó en una buena fiesta.
Adjuntamos las fotos de la actividad, acá estamos los administradores (Roberto, Tatu y Harold) además de Luis, Katy y Dariel, faltaron algunos que no pudieron venir por estar en clases. Aunque las fotos hablan por sí solas deben saber que brindamos a la salud de LJC así como de todos los que contribuyen en que esta continúe siendo un espacio alternativo de debate entre las más distintas corrientes.
Ya LJC cumplió un añito de vida, mientras nos acercamos al primer cuarto de millón de visitas tenemos cada vez más ánimo para continuar compartiendo nuestros variados puntos de vista con los internautas que nos visitan. Nos vemos en el próximo año!!!
No hace falta ir a Brasil para pasarla bien…Un montón de gente fea… pero con las intenciones más bellas.Y esto es para celebrar todos juntos. Nuestro cake no es el más grande ni el más lindo, ni el más sabroso… pero es el nuestro…Las fotos naturales son las mejores, eh?Y seguimos de fiesta!!!Más fotosY esta es una foto especial para nuestros detractores, que sepan que aquí estamos nosotros «en la pelea» las 24 horas…
Por invitación del presidente Raúl Castro, Rosalynn y yo visitamos La Habana en nombre del Centro Carter, junto con John Hardman, Jennifer McCoy, el Pastor Robert Montgomery Melissa, John Moores, y Rosenberg Diane.
Los objetivos del viaje fueron los siguientes:
a) familiarizarnos con el presidente Raúl Castro y determinar sus objetivos inmediatos y a largo plazo para Cuba. El Congreso del Partido se reunirá en abril (durante el aniversario 50 de la Bahía de Cochinos) y los cubanos adoptan planes de reformas económicas y sociales;
b) explorar ideas sobre cómo las relaciones Estados Unidos-Cuba podrían mejorarse;
c) visitar a los actores cubanos claves en los sectores gubernamental e independiente, y
d) aprender lo más posible sobre los casos de los Cinco Cubanos presos en los EE.UU. y el de Alan Gross en Cuba.
Antes del viaje hubo conversaciones con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el asesor de Seguridad Nacional, y Judy Gross.
Existe una incompatibilidad fundamental entre las políticas de Cuba y los EE.UU., basada en más de medio siglo de esfuerzos de los líderes en Washington por desestabilizar y provocar cambios en el régimen comunista de Fidel y Raúl Castro.
Hace unos días me encontraba yo frente a mi casa cuando veo venir a un amigo mío, es uno de estos hombres jóvenes que hay por toda Cuba que hacen de todo, además de ser el que nos pela a mí y a mi abuelo, es pescador, pero ese día venía con algo diferente, ya que decidió abrir un carrito móvil para vender pan con hamburguesas en zonas céntricas de la localidad y al saludarlo me dijo esa afamada frase que da título a este post.
Pero el tema no es la dichosa frase, sino la cantidad de gente que se encuentra hoy trabajando en funciones asociadas al trabajo por cuenta propia en nuestro país, la cual hace un tiempo atrás era concebida prácticamente por toda la población como la forma de trabajo de los deshonestos y marginados a pesar de no haber sido así, pero no es menos cierto que la concentración de la fuerza laboral en el sector estatal dejó para el sector particular muy poco que decir. Hoy la realidad es otra, hay un número elevadísimo de cubanos que se han dedicado a la artesanía, la elaboración de alimentos o la prestación de servicios, para no mencionar los mas de 170 oficios que ofrece hoy la ley cubana para ser desarrollados por el que lo desee. Unos ganan más y otros menos, eso es normal, así ocurre en el planeta tierra, por lo que la astucia, la inteligencia y la laboriosidad son los elementos de éxito, creo que no es cuestión de hacerse rico, porque para eso la ley ha preparado un sistema de impuestos que permite en cierta medida limitar esta cuestión y mantener a ralla las diferencias sociales.
“En una sociedad marcada por el consumismo, que ha convivido con el terror al holocausto nuclear, germina un nuevo espíritu de rebeldía. No han pasado muchos años desde que las y los jóvenes comenzaran a recuperar sus espacios perdidos dentro de una sociedad conservadora”.
El párrafo inicial corresponde a interesante documento publicado en Internet, de autor desconocido, que constituye radiografía exacta de la situación mundial en la década del 50 del siglo pasado, época en que, se decía, se daba un aparente conformismo entre la juventud. Pero, su innata rebeldía, sumada a la de millones de ciudadanos, estalló al principio de los sesenta y, conjuntamente, escribieron páginas épicas, que no podemos olvidar en este tiempo de crisis fabricadas.
La guerra de Vietnam y la frontal oposición interna y foránea a la misma, una de las tantas promovidas por el minotauro bélico (la cual le significó su primera gran derrota), el pacifismo inconformista del movimiento hippie y la experiencia del triunfo de la Revolución Cubana, digna, vertical, solidaria e innovadora para muchos, funesta para los tarados de siempre, son hitos concretos en los anales históricos mundiales.
Para el viaje a Dinamarca, la muchacha no le hace caso al padre, y solo piensa en que el novio que conoció por Internet le haga la carta de invitación. El avión se va a caer y mientras los demás piden que caiga en un lugar donde no pierdan la vida, el cubano dice “que caiga donde sea” para demostrar que lo que quiere es ir a otro lugar. Estos ejemplos sacados de una telenovela o de un cuento tienen algo en común: El viaje.
Las limitaciones que tienen los cubanos para viajar es uno de los argumentos que siempre se esgrimen para demostrar la falta de democracia en Cuba. No es el único, pero a diferencia de los otros: Derechos humanos, Partido único, o libertad de expresión, este sí es reconocido por los cubanos como algo que les falta y lo plantean en todos los lugares. En varias reuniones de discusión de los lineamientos en los que estuve presente fue abordado este tema. Unos pedían que se les permitiera a los cubanos a viajar libremente y otros que por lo menos se les explicara las razones de esta limitación.
Hace menos de un año una estudiante de la Universidad de Matanzas pidió permiso para un viaje pues su padre se casaba y como la boda era en etapa docente era imprescindible que la autorizaran pues de lo contrario podía perder el año por ausencias a clase. La Universidad la autorizó pero en la embajada le dijeron que no, porque la consideraron posible inmigrante. No conozco otros ejemplos pero dudo que sea algo aislado. Estos casos se multiplicarían si los cubanos llegaran masivamente a las embajadas en busca de visa para viajar.
Photo: Televisión Avileña
Creo que esas restricciones deben ser eliminadas y que todo el que tenga la posibilidad de un viaje que lo haga. Si esto sucede, los cubanos verán por si mismos lo que sucede en el resto del mundo y aprenderán a querer más lo que tienen. Conozco a varios que han regresado con una visión diferente de la realidad cubana a partir de experiencias vividas “afuera”.
Como todas las decisiones que se tomen en Cuba, en este caso también el país debe protegerse de las agresiones de los enemigos de la Revolución por eso pienso que en el caso de los profesionales deben aplicarse algunas regulaciones pues nos cuesta mucho su formación y preparación. Una solución pudiera ser que los médicos deban prestar al menos 6 años de servicio antes de salir de viaje y los ingenieros 4 años.
Si un médico sale del país para visitar a un familiar al extranjero o para pasear por Madrid y decide quedarse en España o los Estados Unidos, es su decisión y se le debe respetar. Si pasado un tiempo se da cuenta de que él no estudió para ser enfermero o parqueador de carros (conozco casos así) y quiere regresar a Cuba pues no hay problema, regresa se pone su bata de médico y se incorpora al trabajo. En el caso de que lleve un tiempo prolongado fuera de la profesión pues se hará un ejercicio de recalificación. Lo mismo sucedería con un ingeniero u otro profesional.
La motivación principal para eliminar las restricciones de los cubanos para sus viajes no debe verse como una acción para “quitarle armas al enemigo” sino porque es justo, constitucional y no está en contradicción con el proceso revolucionario.
Esta es la opinión de un revolucionario cubano que está conciente sin embargo que al tomar estas decisiones el país debe tener en cuenta la hostilidad que existe por parte de los enemigos de la Revolución. Sobre este punto yo tengo dos preocupaciones sobre las que me gustaría leer sus opiniones:
En la actualidad Cuba exige que la persona que le haga una carta de invitación a un cubano garantice la atención médica que sea necesaria durante su estancia fuera del país. ¿Qué sucedería si un cubano viaja con sus ahorros a Europa se enferma durante su estancia allá? ¿Quién paga la atención médica que reciba?
Existe actualmente una política dirigida a promover la emigración ilegal, lo que ha permitido que en algunos casos sean recibidos en Estados Unidos personas que han cometido asesinatos en Cuba y no son devueltos para ser juzgados en la Isla pues los presentan como refugiados políticos. Recordemos a Leonel Macías quien fue puesto en libertad en Miami por una Junta de Apelaciones de Inmigración a pesar de que había dado muerte el 8 de Agosto de 1994 a un oficial de la Marina de Guerra Revolucionaria para robar la embarcación en la que abandonó el país. ¿Qué pasaría si un cubano que comete un delito en Cuba viaja al exterior? ¿Seguirá vigente la política actual o lo extraditarán a la isla para ser juzgados?
«Nuestras controversias parecerán tan raras a las edades futuras,
como las del pasado nos han parecido a nosotros.»
Rousseau
En el año 1762 Rousseau publicó El Contrato Social, un texto del que se dice fue incitador de la Revolución Francesa. En este se abordaba la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado instituido por medio de un contrato entre este y las masas. Dicho modelo se ha mantenido hasta la actualidad y en nuestro caso adquiere matices y particularidades que lo hacen digno de análisis.
El contrato se basa en una relación armónica entre la masa humana que conforma al Pueblo y el Estado como ente que ostenta el poder más o menos centralizado. Esta relación siempre estará condicionada por muchos factores, siendo uno de los más importantes la respuesta sistemática a las necesidades sociales y la capacidad de este para trazarse nuevas metas que se cumplan realmente, no que queden en vagos proyectos olvidados por el tiempo. El nivel de gestión de un gobierno también dependerá de la presión popular que se haga sobre este, si se deja al libre albedrío de las personas que ocupan los altos cargos y no se hacen compromisos económicos y políticos específicos que permitan medir los éxitos o fracasos, se corre el peligro de que el Estado de por sentada la fe depositada por el Pueblo.[1] Es entonces cuando los errores se suceden unos a otros con celeridad y surge el peligro de que, independientemente del carácter altruista del Estado y el proyecto que este lidere, las masas pierdan la confianza política en sus líderes.
Recientemente se realizó la 9na edición del concurso internacional de Cartas de Amor, convocado por el Proyecto cultural Escribanía Dollz en la provincia Sancti Espíritus, Cuba. Se recibieron 1 752 cartas desde 11 países.
Para regocijo nuestro el tercer premio lo obtuvo Eugenio Vicedo Tomey, profesor de la Universidad de Matanzas «Camilo Cienfuegos».
Hoy queremos compartir su carta con ustedes e invitarlos a participar en la próxima edición del evento.
TITULO: “POR ÚLTIMA VEZ”
Esperanza:
Sí, es cierto que estoy muerto. Y que tú me recuerdas, y que no me falten flores ante mi foto ni oraciones en la iglesia entre rosarios y letanías. Y yo, que preferiría el sueño, escucho música como de violines en torpes manos de los que viven, y viven bien. Lo aseguro: es duro el papel de mártir… ¿Quién dijo que yo quería serlo, vivir la eternidad idealizada?