El Observatorio sobre Extremismo Político (OSEP) analiza la escalada de extremismo en la esfera política cubana y su relación con fenómenos como la polarización y la violencia política
Un debate sobre las elecciones es una necesidad cada vez más evidente en la sociedad cubana para la creación de consensos y el rescate del papel del ciudadano como decisor.
La esfera política es completamente ideológica y, en consecuencia, lo son también las prácticas sociales y el discurso, pues contribuyen a que sean expresadas, aprendidas, difundidas e impregnadas las ideologías políticas.
Mientras La Manigua empleaba formas de lucha alejadas de la ética solo contra la oposición, el resto de las organizaciones y colectivos afines al Estado cubano no parecía alarmarse.
Los medios de comunicación del Estado y de la oposición están desempeñando un papel primordial en el escalamiento de las autocríticas: generan miedo al convertirlas en una forma de escarmiento.
Tanto en el gobierno como en sus detractores, el panorama sociopolítico es sumamente polarizado, hecho que señala la necesidad de trabajar por una agenda de diálogo