José Martí y la dimensión de su todos

por Mario Valdés Navia

Me complace que se debata sobre la consigna “Con todos, y para el bien de todos”, a la que Martí consideró la “fórmula del amor triunfante” que se pondría “alrededor de la estrella, en la bandera nueva”.[1] Es de lo más subversivo de su pensamiento político. Lo peliagudo de la frase es el término repetido de todos. Con el tiempo, y extraído de su contexto, ha sido grato a los que han querido hacer pasar al Delegado por un profeta, u hombre del futuro.

Flaco servicio le hacen al afirmar que se adelantaba a la realidad de su época. Eso es válido para escritores de ciencia ficción, utopistas que sueñan con la sociedad perfecta, o demagogos que aspiran a sobresalir jugando con las aspiraciones de las masas, pero mal le vendría a un político empeñado en lanzar a su pueblo al sacrificio de una guerra necesaria. En realidad Martí fue un hombre de su tiempo y un político comprometido en solucionar sus problemáticas más acuciantes.

Sobre la probabilidad real del éxito de sus proyectos revolucionarios decía su amigo íntimo y segundo hombre del PRC, Benjamín Guerra:

Martí tenía señaladas condiciones prácticas, sabía administrar, preparaba con cuidado sus proyectos, nunca erraba en ellos, siempre los realizaba. Sus planes parecían a veces descabellados e irrealizables, porque al prepararlos contaba en sus problemas con factores desconocidos para los demás; con la clarividencia de genio veía él lo que los demás no podían ver, leía en el porvenir, penetraba en la mente de los pueblos y de los hombres, los conocía por dentro, sabía lo que podía esperar de cada uno.[2]

Vale recordar donde empleó por primera vez aquella consigna para comprenderla mejor. Fue ante una multitud entusiasta de tabaqueros y sus familias, en el Liceo Cubano de Tampa, el 28 de noviembre de 1891. El club Ignacio Agramonte lo había invitado especialmente para hablar en ese acto. Lo precedieron en la palabra dos elocuentes oradores, líderes radicales de la localidad: su anfitrión, el espirituano Néstor Leonelo Carbonell, capitán mambí y presidente del citado club; y Ramón Rivero, periodista anarquista y presidente de la Liga Patriótica Cubana.

El escenario era inédito. Por primera vez, Martí hablaría ante una masa de obreros de mayoría anarcosindicalista, desconfiados tanto de los caudillos militares, que acudían a sacarles dinero para planes revolucionarios −reales o supuestos−; como de los capitalistas locales, que les exigían obediencia y lealtad en aras de mantener la unidad patriótica. Motivados por la fama del visitante, les interesaba que Martí les aclarara bien para qué y por quienes debían sacrificarse  nuevamente.

Ese quienes estarían incluidos en la prometida república cubana es el todos que a Martí le urgía definir. Su lenguaje, siempre metafórico, sería claro y terminante ante aquel público expectante. Sus palabras no dejarían lugar a dudas, o interpretaciones difusas, y calarían profundamente en la mente y el corazón de los emigrados.

Les aseguró que se lucharía por: “la revolución de justicia y de realidad, para el reconocimiento y la práctica franca de las libertades verdaderas”, pues:

[…] envilece a los pueblos desde la cuna el hábito de recurrir a camarillas personales, fomentadas por un interés notorio o encubierto, para la defensa de las libertades […] O la república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como de honor da familia, al ejercicio íntegro de los demás; la pasión, en fin, por el decoro del hombre, o la república no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos. Para verdades trabajamos, y no para sueños. Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorralarlos […] ¡Mejor caer bajo los excesos del carácter imperfecto de nuestros compatriotas, que valerse del crédito adquirido con las armas de la guerra o las de la palabra para rebajarles el carácter!

Su todos solo excluiría a los cubanos integristas, mientras fueran fieles a la constitución colonial y la monarquía trasnochada. Por primera vez, aquellos obreros oyeron a un orador decirles que la república serviría, en igualdad de condiciones, no solo a los criollos blancos de la Isla, sino también a negros y mulatos, españoles residentes y cubanos exiliados.

Ante un público delirante, el Apóstol tilda de lindoros, olimpos, y alzacolas a los que temen al empoderamiento futuro de los obreros emigrados y les dice: “Mienten! ¡Esta es la turba obrera, el arca de nuestra alianza, el tahalí, bordado de mano de mujer, donde se ha guardado la espada de Cuba, el arenal redentor donde se edifica, y se perdona, y se prevé y se ama!”

En posteriores textos y discursos continuaría desplegando su concepto de todos que extiende también a los autonomistas, a los que considera equivocados,  no traidores ni mercenarios. Tampoco cerró puertas a los anexionistas, pues consideraba “la idea de la anexión” como una continuidad de la tesis colonialista de la incapacidad del pueblo cubano para el autogobierno. Con mucha claridad sostenía:

[…] la intriga de la anexión será el recurso continuo de los que prefieran la unión desigual con un vecino que no cesará de codiciarnos al riesgo de su propiedad o a la mortificación de su soberbia. Obraría muy de ligero quien creyese que la idea de la anexión, irrealizable e innecesaria como es, desaparecerá de nuestros problemas por su flojedad esencial, por la fuerza de nuestros desdenes, o por el brío de nuestra censura […] por causas naturales y constantes, es un factor grave y continuo de la política cubana.[3]

El todos de su fórmula política incluyente vendría a confrontar y superar a la intolerancia bárbara, heredada del régimen colonial: “Aspereza, rudeza, violencia contra los que no piensan como nosotros.” [4]  Lo hizo él en su época y hemos de hacerlo nosotros en la nuestra, colocando en pie de igualdad en el debate público las opiniones e intereses de todos los cubanos.

[1] Todas las citas del texto pertenecen a “Discurso en el Liceo cubano, Tampa”. OC, T4, pp. 269-279.

[2] “Martí, hombre práctico”, en: Ana Cairo: Letras. Cultura en Cuba, tomo I, pp. 11-12.

[3] “El remedio anexionista”. Patria, 2-7-1892. OC, T2, pp. 47-50.

[4] Cuaderno de apuntes No 17. OC, T21, p. 368.

29 comentarios

Chris 19 junio 2020 - 7:43 AM

Desgraciadamente jamás seremos aceptados todos en la Cuba actual. El cambio tendría que ser radical.

Luis Enrique 19 junio 2020 - 8:52 AM

Muy buen análisis Mario.
Hay que dudar de CUALQUIERA que utilice citas y frases sin hacer referencia al contexto de lo escrito o dicho originalmente.
En lo personal, el intento de segregación ideológica de Ernesto me resultó una grotesca manipulación. Caramba… Utilizar un discurso tan importante y esclarecedor, para parcializar y hacer énfasis en etiquetas actuales, es como formar una pelea pandillera en una biblioteca.

Azul 19 junio 2020 - 10:15 AM

Cuánta clarividencia ,y cuánto ha sido por tirios y troyanos manipulada a su conveniencia.

Eso me pone a pensar. El presidente de Estados Unidos realmente es una abominación,pero ¿ Hasta qué punto su salida en Noviembre será bueno para el pueblo cubano,a larga distancia ?

El gobierno cubano ahora se siente en la urgente necesidad de ayuda de la emigración y trata de cortejarla de acuerdo a sus intereses. Pero un presidente demócrata, que reinicie el acercamiento de la era Obama , quizás les induzca en la idea del reforzamiento de la posición de trincheras y jamás podamos sacudirnos de tantas ataduras, sean económicas, sociales y hasta de pensamientos.

En cuanto tengan a mano posiblidades de inversiones y dinero fresco en mano,seguro estoy que intentarán afincarse en sus postulados y nosotros ” a bolina el papalote “

Rafael Perez 21 junio 2020 - 3:23 PM

Usted tien eel derecho de pensar como quiera del presidente Trump. Yo, qfue vivo en EStados Unidos, le digo que si no es reelecto las libertades de que aún gozamos en este país se van a volina. Bidenya diho que reanudaria las aperrturaas hacia Cuba. Yo no vi que hubiera ninguna mejoría para la gran masa desposeída de cubanos durante la era Obama, más que la alta dirigencia se encargó de dejar bien claro que esa reanudación de relaciones no significaba unccambio en el curso de la Revolución, como ellos denominan al sistema que rige en la isla por más de 60 años. , Entonces tendremos más de lo mismo y, como usted dice, la cúpula se atrincherará en sus posiciones al contar ahora con más recursos para sostenerse.

Ramón Izquierdo 21 junio 2020 - 4:22 PM

Decir que la era Obama no significó algo positivo para el pueblo cubano en tu totalidad es una aberración extrema, solo imaginable en alguien que le mueve un odio muy grande hacia el gobierno y el pueblo de la Isla. Y decir que si Trump no gana en noviembre “si no es reelecto las libertades de que aún gozamos en este país se van a volina” es estar contra el mundo señor. No creo que millones de minorías en Ee UU ganen algo con Trump en el poder para citarle un ejemplo. ¡Trump y libertades! ¿usted sabe bien lo que ha dicho?

Carlos 19 junio 2020 - 10:50 AM

Todavía hay quien apoya en sistema como el que existe en Cuba, totalmente anti Martiano, lejos de lo que el apóstol quería. Un hombre republicano, y abierto a la diversidad.

Al principio de su famoso discurso conocido como “Con todos y para el bien de todos”, dijo: “Yo abrazo a todos los que saben amar. Yo traigo la estrella, y traigo la paloma, en mi corazón”. Y también afirmó que en la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre, porque “envilece a los pueblos desde la cuna el hábito de recurrir a camarillas personales, fomentadas por un interés notorio o encubierto, para la defensa de las libertades…”

Con respecto a la futura república, en ese mismo discurso dejó bien claro que la revolución no se haría para perpetuar el alma colonial sino para crear un país republicano nuestro, sin miedo canijo de unos a la expresión saludable de todas las ideas y al empleo honrado de todas las energías, donde no se diera el robo al hombre que consiste en pretender imperar, en nombre de la libertad, por violencias en que se prescinde del derecho de los demás a las garantías y métodos de ella.

Los libros de José Martí deberían estar a la venta en todas las librerías del país y a precios módicos, pero no es así. Por otra parte, los Círculos de Estudios Martianos son controlados por la Unión de Jóvenes Comunistas, que es la que orienta a los jóvenes los temas sobre los que deben estudiar y escribir, casi siempre relacionados con la presunta crítica absoluta del Apóstol a los EE.UU. Si realmente los Círculos de Estudios Martianos quisieran honrar la memoria del Apóstol, lo primero que tendrían que hacer es convertirse en centros públicos de debate y análisis histórico de su pensamiento y admitir todo tipo de intercambio democrático acerca de sus ideas.

Lian 19 junio 2020 - 11:15 AM

“Tampoco cerró puertas a los anexionistas” – me parece que aquí habría que indicar *lo contrario*, o no?

Mario Juan Valdés Navia 19 junio 2020 - 12:36 PM

Hubiera sido mejor Lían, pero ya estaba pasado de mil palabras y se entendía sólo con esa oración.

manuel 19 junio 2020 - 12:53 PM

Gran deuda de un gobierno cubano que se dice martiano ……con su emigracion .
Estamos tan lejos de ser tratados en igualdad de condiciones………

Alberto D Aza 19 junio 2020 - 1:24 PM

La doctrina martiana interpretada por el socialismo cubano: “por todos y por el bien de todos” excepto a los que no concuerdan con nuestras doctrinas que emanan del PCC como lo estipula la nueva Constitución

Miguel Alejandro Hayes 19 junio 2020 - 2:51 PM

Gracias por este texto Mario. Casualmente en La Trinchera hoy hay un texto mío con la misma temática, aunque abordado desde otro enfoque.

Miguel Alejandro Hayes 19 junio 2020 - 2:52 PM
Ramón Izquierdo 19 junio 2020 - 2:52 PM

En los últimos tiempos se nota a los cubanos de los medios alternativos nostálgicos de la historia pasada: revisar la segunda guerra mundial, el tratado soviético con Alemania de 1939 y desde hace unos días a vueltas con Martí y su bella frase “con todos y para el bien de todos” (QUE ERA IMPOSIBLE EN LA ÉPOCA DE MARTÍ Y AHORA NI DIGAMOS, EL CAPITALISMO NO CONGENIA CON ELLA), frase que más allá de bella y del contexto en que se pronunció no tiene más significado actual, pero erre que erre se sigue buscando sacarle algo; algo que no tiene.
Les pido, por favor, que atiendan esa paradoja eterna que el helenista marxista Luciano Canfora señalaba en uno de sus libros y que ni los cubanos ni nadie ha resuelto hasta ahora: “el impulso revolucionario no se transmite, ni por vía genética ni por vía pedagógica. Simplemente se pierde. Ya que la experiencia a lo sumo se puede explicar, pero no transmitir: es individual e irrepetible. Cuando obstinadamente se intenta prolongar por vía pedagógica su vitalidad de generación en generación, muy pronto esa pedagogía es percibida como retórica y, por tanto, rechazada”
Invéntense otra cosa, hagan con Martí lo que deseen, pero no busquen lo que no tiene, no puede dar y es imposible que trasmita y sí no, leerse por favor a Canfora, que sin pensar en la letanía vuestra alrededor de la frase Martí ya les dio la sentencia al respecto.
izquierdodelgado1925@gmail.com

Alina Lopez 19 junio 2020 - 4:27 PM

Ramón izquierdo, le sugiero revise los medios oficiales cubanos y la manera infeliz en que han abordado los temas históricos que usted cita, así entenderá mejor porqué los medios alternativos han debido establecer un debate, necesario y muy pertinente. Saludos.

Geri 19 junio 2020 - 5:18 PM

Cuántos de los q desean el bien para Cuba desean el bien de todos los cubanos??? Esa pregunta es necesaria…

Ramón Izquierdo 20 junio 2020 - 10:48 AM

Muy pocos señor Geri, en el mundo actual todo el que habla lo hace en nombre de todos: los religiosos reza por todos hasta por usted si no es creyente, no hay un gobernante en ningún país que no diga que gobierna para todos sus ciudadanos, eso es una práctica mundial, es pura hipocresía. Imagine que la bella y poética frase de Martí, propia de un romántico del siglo 19 todavía sigue sonando, los cubanos de todos signo quieren acuñar la y hacerse propietario de ella.
El gobierno la ha inscrito hasta en la ley constitucional, y los personajes que escriben en este blog tampoco se han podido sustraer de la magia de la misma, todos quieren sacarle punta.
Pero en el mundo contemporáneo dominado por una división internacional del trabajo, la capitalista, que privilegia la distribución desigual del ingreso, qué etniza la fuerza de trabajo mundial, la palabra todos y para todos no tiene cabida, sin embargo siguen dándole.
Aprovecho para responderle a la profesora a Alina también: es un poco extemporaneo que los cubanos quieran revisar la segunda guerra mundial, como si faltase algo por descubrir en la misma que ya no se sepa. Cuando digo cubanos hablo de los distintos intereses políticos enfrentados en la Cuba actual. Lo que ocurre que entre esos distintos intereses políticos se utilicen hechos históricos pasados y super analizados para dirimir sus diferencias. No estoy en contra que las dirimam, pero por favor, utilicen otro trasfondo para que los lectores que no están en ninguno de los dos bandos en pugna en Cuba, no se rían de ustedes que me imagino se consideran personas serias.

Javiher 22 junio 2020 - 7:45 PM

Hola, Creo que en el 2006 llamaron a “enterrar a Martí” La polémica fue muy buena. Pero como vemos en este artículo de Mario, nadie logra enterrarlo. La afirmación del marxista heleno como cualquier frase corta y descontextualizada queda hueca, lista para ser llenada por cualquier contenido.
Lo que ocurre con el pasado es que es necesario diferenciar éste de su conocimiento, y es en este último donde radica la constante necesidad de ajuste acorde a las necesidades de la sociedad que lo crea. Cualquier conocimiento es válido para tratar de lograr un país que soñó un “romántico del XIX” Armengol, el que lo trató de enterrar hace unos 11 años, lo tildaba de “poeta” Yo soy feliz con ese romántico poeta que tuvo el valor de lanzarse a fabricar un país y que aún es capaz de impulsarme a soñar. ¿Soy simplemente un “personaje”?

Manuel* 20 junio 2020 - 7:31 PM

El gobernante debe defender el “bien común”. La clave está en la palabra “común”. Un sistema sanitario y educativo común a todos; una libertad de expresión común a todos, sean cuales sean sus opiniones y un derecho a presentarse a elecciones de nuevo común a todos, sea del partido que sean.

Frente a eso el gobernante no debe defender los intereses particulares, por ejemplo, de los seguidores de una ideología determinada.

Raulito 19 junio 2020 - 6:22 PM

Pienso que es evidente que cada cual tenga un Marti pensado para si, Para mi era un intelectual de altos quilates, un hombre integro, de honradez y valor a toda prueba, y muchas valiosas cualidades mas. Pero en igual medida era un revolucionario cabal, que organizo una guerra como vía para liberar a la patria. Como para que no haya dudas, cayo en combate en ella. Advirtió claro sobre los peligros del imperialismo para Nuestra América., y muchas cosas mas. Creo que en su concepto de nación cabían TODOS, los que quisieran una patria libre, digna e independiente. Es difícil para mi pensar que quienes junto al imperio conspiran contra nuestra patria justa y con imperfecciones que son de humanos, quepan en el pensamiento martiano. Sin embargo, quienes considero la negación del pensamiento martiano, manchan su memoria poniendo su nombre a uina radio y TV que son el colmo de la anti ética. Acaso algunos que me lean piensan que esos pueden caber en el pensamiento martiano? Claro que los habrá, tan indignos y mercenarios unos y otros. No se vistan con ropaje de ovejas, quieren arrasar a nuestro pueblo libre y tener tres días para matar. Son aliados de quienes mantienen una guerra en todos los terrenos contra Cuba, contra todo principio legal y ético Se que ese revolucionario digno que fue Marti, esta muy lejos de haber acogido en su causa a personas asi..!Viva Marti!

Chris 20 junio 2020 - 12:09 AM

@Raulito, claro que esos que mencionas no caben en el pensamiento martiano, pero aquí, en la patria (y también allá, en el exilio) hay cubanos dignos que aspiran a cambios radicales en el modo de hacer política y economía en Cuba, porque creemos con sinceridad que esos cambios traerán prosperidad y bienestar al pueblo, cosa que no ha podido lograr la forma actual de gobierno. Nosotros, ellos, sí cabemos en el pensamiento martiano: ¡somos el todos!

Jagger Zayas Querol 20 junio 2020 - 11:25 AM

Sr. Raulito, no son de Martí aquellos versos que dicen así: “Y para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, cardos ni ortigas cultivo, cultivo una rosa blanca”??
Esa estrofa de sus versos sencillos refleja que en su corazón no cabía el odio contra otros seres humanos. Y no podía ser de otro modo, porque esa era su altura.
Cuando en Abdala afirma: El amor, madre, a la Patria … es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca”
No es el odio hacia el adversario, es el odio a los móviles del opresor.
Marti fue el gigante de nuestra nacionalidad y como revolucionario, guiado por grandes sentimientos de amor y no para infundir pavor

nel 19 junio 2020 - 9:30 PM

Ramón Izquierdo: Hay una diosa de la memoria, Mnemosine, pero no existe ninguna que represente al olvido. Tal vez porque “Quienes olvidan su pasado están condenados a repetirlo”, como afirmó George Santayana. En tanto la constituten seres humanos, la historia de todas las naciones reflejan tanto las virtudes y éxitos, como sus fracasos y errores. De modo que, generalmente, la lealtad de los ciudadanos a sus naciones no debe confundirse al sometimiento acritico incondicional y la ausencia de juicios y criterios que justifiquen lo improcedente. José Martí se opuso radicalmente a tal conducta.

Ramón Izquierdo 20 junio 2020 - 11:00 AM

No pretendo que usted olvide nada al contrario recuerde y memorise todo lo que pueda memorizar y sobre todo rinda tributo a ese gran poeta qué escribía también en prosa y que se llama Martí, pero que alguien diga hoy en Cuba o el mundo que quiere construir algo bajo la omnipresente división internacional del trabajo capitalista “con todos y para el bien de todos” es de risa, respetarse un poco, a no ser que escriban para una feligresía que no razona, no medita y digiere todo lo que le den. Si ese es el caso me callo, pero por favor, no trate de sacarle partido a una frase que lo único que tiene es una extraordinaria belleza porque las palabras que rodean la misma es una poesía en prosa. Esta frase de Martí se parece mucho hala qué Carlos Marx y Federico Engels dijeron al final del Manifiesto Comunista “proletario de todos los países uníos”, cuando lo que hay entre los proletarios del mundo es una lucha a muerte por ser explotados por el capital, porque el gran problema del capitalismo contemporáneo ya no es la explotación es la exclusión; pero no obstante al igual que vosotros los cubanos con la frase de Martí, los teóricos del marxismo tradicional del viejo movimiento comunista y obrero siguen dándole rienda suelta, y es que la frase suena bien, como la de Martí, pero solo eso, que suena bien, para lo demás no sirven ninguna de las dos para nada.

Alina Lopez 20 junio 2020 - 3:30 PM

Ramón, por lo que explica, sus condiciones óptimas están ubicadas en un planeta diferente a este, suerte en el viaje intergaláctico.

Ramón Izquierdo 21 junio 2020 - 9:41 AM

Alina yo no busco “condiciones óptimas”, porque las condiciones no se buscan, son las que son. El viejo marxismo del movimiento obrero y comunista, el que le enseñaron a usted seguramente, le daba un papel al movimiento obrero que no lo tiene y hoy, más que nunca, no lo cumple. Los obreros, Alina, quieren trabajo, más días de ocio, mejores salarios, jornadas laborales más reducidas, etc, etc. No quieren destruir al capital, ya que son parte del capital, porque Alina, obreros sin burguesía en es un oximoron, ¿ha visto usted alguna vez una moneda de solo una cara? pues eso son los obreros, la otra cara del capitalismo, en “oposición” a la clase burguesa. La lucha de los obreros hoy en día es una lucha por la redistribución del cada vez más menguante valor creado, es decir, es una lucha que se circunscribe solo a la esfera de la circulación.
¿Podría decirme dónde en el planeta los obreros ponen en cuestión las bases de la producción capitalista? ¡En Cuba desde luego no!. Al contrario, si la clase obrera cubana lo que quiere es trabajar en el sector capitalista privado porque paga salario más alto (aunque los explota más). Se lo digo con el respeto mayor que pueda existir, creérmelo, por favor, pero ¿usted esta ciega? no ve eso a su alrededor, de tanto contar árboles puede que no alcance ver el bosque que tiene delante de sus ojos.
Los obreros industriales, que tanto Marx confiaba en ellos, y hasta dicen por ahí que le dio la “misión histórica” de sepultureros del capitalismo (¡que frase más bella!, porque sepultureros del capital no se ve por ningún lado, el capital es quien se esta sepultando por sí mismo), en el caso de las fábricas de automóviles, ¿saben lo que piden los proletarios? nuevos modelos para cuando venza el viejo, más contenido de trabajo; incluso Alina para no perder su empleo (si la situación se tuerce, como ahora) estan dispuestos a aparcar a un lado sus luchas (que remarco son exclusivamente económicas) y sacrificar hasta salarios para no verse sin trabajo. ¡Hasta eso llegan hoy en día los obreros revolucionarios de Marx!, esos mismos Alina que el marxismo que usted estudió les encomendó la “misión histórica” de derrocar el capitalismo ¿Son esos los obreros revolucionarios de Marx? ¡No!, para nada, ni lo han sido nunca, son luchadores por instinto de conservación, no por destruir al capitalismo. ¡Ah!, y asómbrase, no lo hacen porque crean (la mayoría) que el capitalismo es un sistema bueno y superior, lo hacen porque en el capitalismo todos somos “sujetos automáticos” del capital Alina, usted y yo también, para que no vaya a verme GALÁCTICO.
Los cubanos no conocen el capitalismo en su versión más cruda, y no porque sean incultos y analfabetos, sino porque el 70% de su población (tal vez algo más) ha estado excluida por años de la ÚNICA división internacional del trabajo: la capitalista Alina, pero no solo eso, sus comunistas de base, creen que hay que coger lo mejor del capitalismo. ¡Otro pedazo de absurdo Alina!, porque eso es como decir que, al Diablo hay que destruirlo, pero antes debemos coger sus cosas positivas. A lo mejor usted me da una disertación filosófica que hasta lo malo tiene algo bueno, pero por favor no lo intente que ya la escolástica ni los curas la practican.
“Proletarios de todos los países uníos” ¿En qué mundo usted vive Alina? Los proletarios del mundo son competidores entre sí por los escasos puestos de trabajo que aún oferta el capital, ¡¿quién cree que puedan unirse?!, solo los aun escolásticos impartidores del marxismo tradicional que aun quedan en Cuba. Los obreros americanos odian a sus “compañeros de lucha” de México porque les han robado el trabajo, lo mismo ocurre con los obreros europeos y hasta americanos que odian al obrero chino explotado y que cobra 4-5 dólares diarios. Los obreros chinos odian a vietnamitas y camboyanos que ven como sus fábricas de deslocalizan hacia aquellos sitios.
Termino, el tema es largo, me he extendido porque me ha dado una respuesta lacónica pensando en que soy un “tonto”, solo he enunciado el problema para que reflexione, es solo una reflexión de lo complejo del mundo actual, y del pobre marxismo que los cubanos han aprendido y aun se afanan por defender. Estan a tiempo de aprender, porque de lo contrario serán barridos junto con ese marxismo obsoleto que aún en la Isla caribeña se ufana de tirar tiros al capitalismo, sin darse cuenta que lo hacen con los cañones herrumbrosos de la época colonial que los españoles dejaron allí y que aun cada noche hacen sonar en la fortaleza habanera del Morro. Cuidado uno de esos cañonazos nocturnos se escape y la golpee a usted Alina; esta a tiempo de protegerse, porque tiene talento, se nota su inteligencia, y parece ser una persona honrada.
Gracias

Alina Lopez 22 junio 2020 - 9:10 PM

Ramón, dice usted que “Los cubanos no conocen el capitalismo en su versión más cruda, y no porque sean incultos y analfabetos, sino porque el 70% de su población (tal vez algo más) ha estado excluida por años de la ÚNICA división internacional del trabajo: la capitalista Alina, pero no solo eso, sus comunistas de base, creen que hay que coger lo mejor del capitalismo”.
Cierto, pero los cubanos conocen una versión de lo peor del socialismo real, son explotados, cobran salarios en una moneda devaluada de base, han perdido conquistas como la edad de jubilación a los 60 años para los hombres y los 55 para las mujeres, sus jubilaciones no se reajustan a la inflación y muchos viven del capitalismo a partir de remesas familiares. Su punto de vista no puede ser el suyo, porque además, aquí el marxismo que se enseña no tiene nada que ver con la dialéctica materialista, sino con lo peor y más mecanicista del manualismo soviético.
Cuando se habla aquí de “todos”, (y Martí en su época tampoco se engañaba), no se está ocultando la existencia de clases sociales, creo que esa palabra ha sido muy mal interpretada por usted desde el inicio, las clases existen aquí YA, con su corolario de diferencias, no tenemos que vivir en el capitalismo para verlo, sin embargo, de lo que se habla en este artículo es del derecho a participar en la vida política, de la intervención de la ciudadanía en la cosa pública, lo que es negado a los cubanos, existe en Cuba una clase política burocrática que usufructúa el poder en nombre de todos, entonces esos son nuestros problemas, su explicación los deja fuera totalmente. Saludos.

Rafael Perez 21 junio 2020 - 3:09 PM

Este artículo demuestra cómo en muchas ocasiones seescogen fragmentos de los escritos de pensadores, distorsionando el contexto dentro del cual fueron pronunciados para acomodarlos a interesesparticulares. Martí siempre fue inclusivo, nunca excluyente, salvo con aquellos que querían perpetuar el dominio de España. Desde hace más de 60 años, el pensamiento de Martí ha sido manipulado para hacer creer a los cubanos que se ajusta a lo que propugna el régimen actual.Nada más lejos de la verdad.

Ivette 21 junio 2020 - 9:44 PM

Excelente texto Mario, preciso conciso y macizo, como diría el gran Salvador Morales. Muy pertinente porque el pensamiento de Martí sigue dando vueltas, como nunca antes, mal tratado, tomadas por los pelos algunas frases, a veces sacadas de contexto y otras mutiladas para decir o construir el mensaje del presente que se quiere, siempre desde el poder o como le acomoda al poder.

Ramón Izquierdo 23 junio 2020 - 6:40 AM

Para la Sra Profesora Alina
Muy buenas Alina
Me alegro de su respuesta, se la agradezco además.
Dice usted “los cubanos conocen una versión de lo peor del socialismo real”, Pregunto ¿hay una versión mejor? Me respondo: sí por nivel de vida se trata, la que hubo en Europa del Este y la Unión Soviética, pero en primer lugar aquellos países (no todos los del Este europeo para decir verdad) eran de la semiperiferia de la división internacional del trabajo capitalista que le mencioné, aunque en segundo lugar, no se si se podrá sostener eso con los millones de muertos que ocasionó el stalinismo en la URSS. Por tanto lo que usted llama peor creo que debe tratarse a las condiciones inferiores de un desarrollo en la periferia de dicha división internacional del trabajo. Si compara a Cuba con regiones de mi México querido hoy Cuba gana por amplia mayoría. Así que su respuesta es my relativa.
Otra cosa Cuba es un país capitalista (nunca ha sido socialista) ese socialismo Alina esta por llegar, la sociedad cubana es una variante más de la sociedad mercantil mundial, con oro sistema sociopolítico, que dicho sea de paso no es ni siquiera el peor del mundo, los hay mucho peores Alina, y se lo manifiesto sin ánimo de justificar.
“son explotados” (¿Hay alguien en el undo que no lo sea?), “cobran salarios en una moneda devaluada de base” (esto alina es una práctica mundial de esa sociedad mundial mercantil que se llama capitalista), “han perdido conquistas como la edad de jubilación a los 60 años para los hombres y los 55 para las mujeres” (Alina esa conquista la han perdido hasta los que viven en los puntos de máximo desarrollo del sistema capitalista, en Europa todos, por ejemplo)
Para que vea lo grave del problema del envejecimiento mundial lo doy los siguientes datos: “Hoy, de los 225 países y regiones registrados 114, es decir, más de la mitad, muestran tasas globales de fecundidad inferiores a 2,2 hijos por mujer. Ninguno de los países centrales tiene más de 2,2 hijos por mujer; tampoco el gigante China. Esto significa que ningún país central tiene capacidad de reemplazo generacional. Y si consideramos un promedio necesario de 2,5 hijos por mujer para garantizar la capacidad de reemplazo en los países periféricos, observamos que 137 países de un total de 225 en el mundo (61%) ya tampoco alcanzan la capacidad de reemplazo generacional. En otras palabras, aquella idea de los años setenta del siglo XX de la amenaza de una población galopante, pronto se convertirá en una preocupación por poblaciones que más bien tienden a desaparecer” y “donde más rápidamente ha descendido el número promedio de hijos por mujer es en Japón y las economías emergentes: Macao cuenta con 0,91 hijos por mujer, Hong Kong con 1,04, Singapur con 1,10, Taiwán con 1,15, Japón con 1,20 y Corea del Sur con 1,22. En las exrepúblicas soviéticas se observan bajas tasas brutas de reproducción: Lituania (1,24), Bielorrusia y la República Checa (1,25), Ucrania (1,27), Rumania (1,27), Polonia y Eslovenia (1,29) y Letonia (1,31). Rusia, con 1,42 hijos por mujer, está levemente por encima de esta tendencia señalada. En Europa Occidental las cifras más bajas son en Italia (1,32), Grecia (1,37), Austria (1,39), Alemania (1,42), Suiza (1,46) y España (1,47). El número promedio de hijos por mujer es algo superior en los países anglosajones, aunque siempre por debajo de la capacidad de reemplazo generacional: Australia (1,78), Reino Unido (1,92), los EE. UU. (2,06) y Nueva Zelanda (2,09)”
“Entre los países caribeños, Cuba muestra la menor capacidad de reemplazo generacional con 1,61 hijos por mujer, seguido por Puerto Rico (1,62), Barbados (1,68), San Martín (1,70), Trinidad y Tobago (1,72) y Saint Kitts (1,79). En el continente tenemos a Uruguay con 1,89 hijos por mujer, Chile (1,90), Costa Rica (1,93), El Salvador (2,12), Paraguay (2,16), Colombia (2,18) y Brasil (2,19), todos países que ya perdieron su capacidad de reemplazo generacional” (Fuente: https://www.irteen.net/wp-content/uploads/2013/01/2011-poblacic3b3n-fuerza-de-trabajo-y-rebelic3b3n-en-el-siglo-xxi-x-wim-dierckxsens.pdf)
¡Alina no se escapa nadie!, si usted tiene una solución para que Cuba pueda seguir con la jubilación en los rangos que dice me lo expone por favor, reconozca. Sería mjoer reconocer Alina que la racionalidad económica capitalista no solo contamina las aguas, enrarece el aire, desertifica la tierra, deforesta los bosques, aumenta la temperatura del planeta, acaba con especies de plantas y animales, extingue la vida submarina y agota los recursos naturales, sino que también esteriliza al ser humano, a la mujer, ese «taller natural» de donde proviene la vida humana. No reconozca solo para Cuba lo que es un problema mundial, hay que ser serio.
“sus jubilaciones no se reajustan a la inflación” (algo muy lamentable, pero de esto tampoco Cuba es excepción, en resumen no veo algo que el gobierno de Cuba haga distinto a los demás en los temas que usted señala)
“ y muchos viven del capitalismo a partir de remesas familiares”, aquí si ya usted me deja perplejo, pero lo mismo pueden decir y más que Cuba incluso paíes de la zona: El Salvador, México, Guatemala, Nicaragua, Honduras etc ,etc. En México por ejemplo las remesas son superiores a lo que las clases ricas capitalistas sacan del país anual. Y en 2019 fueron la segunda fuente de ingresos de divisas después de la industria automotriz y por encima de la industria petrolera, ¿Qué diría usted de México en relación a lo que usted de de las mismas para Cuba?
Los que me llama la atención es que para usted a Cuba las remesas provenientes del exterior es que “el capitalismo la ha salvado”, entonces sería contraproducente decir eso mismo para México o El Salvador (porque estos países son también capitalistas). No sería mejor decir Alina, que las remesas son una práctica habitual de los flujos monetarios que ocurren en la división internacional capitalista del trabajo, de los países centrales a los periféricos y semiperifericos. Viet Nam por ejemplo es el 8º país del mundo en remesas recibidas, y seguramente usted no dice que Viet Nam es salvado por el capitalismo, y China is usted no lo sabía es el segundo país mundial receptor de remesas, ¿diría usted que China es salvada también por el capitalismo?, pero Cuba que esta en lo últimos lugares de la tabla si es salvada, ¡esto no es muy serio Alina!
Gracias, un gusto reflexionar estos temas con usted. Y le diré una cosa personal ahora: ¿Por qué los cubanos son tan victimistas y piensan que lo que les sucede a ellos es lo peor del mundo? Algo tengo de razón cuando le digo que no conocen mucho la variante más cruda del capitalismo, ¡ojalá no la lleguen a conocer!

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