Las ilusiones perdidas

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Según Clifford Geertz, en cada sociedad el ser humano tiene la necesidad de obtener: “fuentes simbólicas de iluminación para orientarse en el mundo”.[1] En la transición socialista, símbolo contra símbolo, al sentido burgués de propiedad habría que vencerlo con el sentido socialista de propiedad. Tarea insoslayable pero no resuelta en ninguno de los países que han pretendido efectuarla.

Obreros, campesinos, empleados e intelectuales comparten hacia la propiedad estatizada una actitud de alienación que hunde sus raíces en las contradicciones que la hegemonía burocrática impuso en el modelo de socialismo que imperó durante el siglo XX, el de Estado/estalinista/burocrático,[2] donde la propiedad de todos deviene en atributo de unos pocos.

Por eso, el significado que le confiere la mayoría es el de una propiedad de nadie. En lugar de sentirse arropados cálidamente por el manto protector de la omnipresente propiedad estatal, los individuos se sienten tan lejos de ella como si pasearan desnudos por las calles, cual el inocente monarca del cuento medieval de El Conde Lucanor.[3]

La culpa no es de Marx.

Para él la propiedad socialista sería: “una propiedad individual basada en la cooperación y en la posesión colectiva de la tierra y de los medios de producción producidos por el propio trabajo”.[4] La estatización generalizada de los medios de producción y su gestión centralizada por un supra-organismo que controle al detalle la economía no es una herencia teórica de Marx, sino un engendro del socialismo estalinista que la convirtió en sustrato para imponer la hegemonía burocrática al resto de la sociedad.

El término más empleado por Marx y Engels para referirse a los futuros sujetos de la producción socialista fue el de productores libres. Para ellos, la dictadura del proletariado sería un Estado agonizante, en extinción, en el que las estructuras de democracia participativa adquirirían cada vez más peso y las funciones gubernamentales irían pasando a los colectivos laborales e instituciones de la sociedad civil hasta alcanzar el añorado reino de la libertad.

Con el tiempo, y ante la incapacidad para concretar las ventajas económicas de la propiedad estatizada, se apeló a factores ideales inmedibles, tales como: el grado de conciencia, la formación de un hombre nuevo, nivel de maduración del comunismo, etc. Por ese camino los trabajadores nunca encuentran correspondencia entre su estatus legal de co-propietarios de las principales riquezas del país y su nivel de vida, marcado por la carencia permanente de bienes y servicios fundamentales.

El fin del socialismo real en Europa fue el veredicto definitivo de la historia cuando llegó la hora de sopesar en su justa medida el valor de tanta superchería ideológica sobre la superioridad de la propiedad estatal socialista, sin un fundamento real que se expresara en un mayor nivel de desarrollo de las fuerzas productivas.

El socialismo cubano asumió el modelo estatizado desde sus inicios.

La mayoría de las transformaciones en Cuba han tenido un marcado carácter centralizador. Entre ellas: liquidación casi absoluta de las demás formas de propiedad, creación de grandes industrias dependientes del exterior, formación de inmensas granjas estatales –verdaderos latifundios socialistas?, subordinación de campesinos a los planes estatales, desmonte inmisericorde de grandes extensiones para aplicar la agricultura extensiva, proceso de cooperativización…

En la primera década de la Revolución Cubana hasta se intentó idealistamente la construcción acelerada del socialismo y el comunismo al mismo tiempo. Lo que pocos avizoraron entonces fue que la llegada al comunismo sería para familias escogidas. El poder de utilizar los fondos públicos a conveniencia, dietas especiales, residencias lujosas, vacaciones en el extranjero y hábitos de mando, fueron delineando una nueva oligarquía, burocrática y soberbia, que acaparó la riqueza nacional y los medios de decisión.

Para tratar de perpetuar su hegemonía cultural sobre los demás, la burocracia empoderada minimiza la participación crítica de los trabajadores y tilda de traición cualquier disenso. Al mismo tiempo, abusa de un discurso híper-optimista, con declaraciones ilusorias que suelen ocultar yerros y dificultades con el fin de sostener vivas las expectativas de mejoramiento.

Aún estamos a tiempo de materializar las reformas económicas y políticas al modelo, de modo que permita arribar al país próspero que la mayoría de la población cubana aspira. En los documentos elaborados durante la última década ?con amplio consenso popular tras amplio debate? está delineado un modelo mucho más flexible y participativo, que las retrancas burocráticas mantienen atenazado.

En tiempos de la covid-19, las fortalezas y debilidades del modelo saltan a la calle y adquieren visos de lucha por la vida. La aspiración de crear un socialismo a lo cubano se mantendrá viva si es capaz de superar, no solo las imposiciones del bloqueo gringo, sino la continuidad de las trabas y errores en política económica y su conducción por un esotérico grupo de los que saben.

Las ilusiones perdidas respecto al sentido de propiedad socialista no iluminan el camino, son malas consejeras. Para avanzar hay que incrementar la participación popular en la gestión de la producción, la distribución y el consumo, que hoy acapara el Estado. Los gobernantes han de desbrozar nuevos caminos, y asumir riesgos.

[1] Clifford Geertz: “El Impacto del concepto de cultura en el concepto del Hombre”, 1995, p8. http://www.forum-global.de/soc/bibliot/g/geerhombre.htm Ver de Mario Valdés: El manto del rey. Ediciones Matanzas, 2019.

[2] Hoy se reconocen, además, los de mercado y autogestionario. Ver: Camila Piñeiro: “Visiones sobre el socialismo que guían los cambios actuales en Cuba”, Temas No 70, abril-junio de 2012.

[3] Ver, de Mario Valdés: El manto del rey. Ediciones Matanzas, 2020.

[4] C. Marx: El Capital, Edit. Ciencias Sociales, La Habana, 1983, t. I, p. 700.

15 COMENTARIOS

  1. Mario, me quito el sombrero ante ud, Pero tenga cuidado, porque creo que puede sentir el peso de la «mano negra» al escuchar verdades como estas.

  2. Mario, no puedo menos que estar de acuerdo con tu artículo, en verdad muy objetivo y claro.
    Dices: Aún estamos a tiempo de materializar las reformas económicas y políticas al modelo, de modo que permita arribar al país próspero que la mayoría de la población cubana aspira.
    En ese puntito no estoy de acuerdo. El daño ya está hecho y es brutalmente irreversible. La clase dominante cubana no va a entregar sus privilegios solo porque haya que «construir un socialismo» para que todos se beneficien de la verdadera propiedad social sobre los medios de producción.
    Al contrario, lo que viene es más capitalismo monopolista de estado. Y del chapucero.
    Es el pueblo cubano el que debe dejar atrás la mentalidad de pichón al que hay que hacerle o darle todo, y empujar por los cambios que necesita. Ni el gobierno cubano ni EE.UU van a hacer nada por nosotros.
    Pero me temo que al pueblo cubano le cortaron los …. deseos. En lo que se refiere al poder transformador somos un pueblo muerto enterrado. ?

  3. Entonces hay que hacer otra revolución hermano, pues a los que le fueron asignados el arte del poder después de que los iluminados decidieran irse a la sombra, esos “nuevos poderes” siempre han dicho que lo suyo es “CONTINUIDAD”, y su pedido de que “Los gobernantes han de desbrozar nuevos caminos, y asumir riesgos” es exactamente lo contrario así que su atrevimiento lo convierte en traición a aquel hoy apoderado y por tanto de muy distinta visión sobre las críticas a su propia gestión, que en su momento les tiro una mano.
    La crisis económica por el Covid-19 solo sirvió de catalizador de un fracaso económico que siempre ha estado presente, pero se le lograba disimular o al menos diluir la propia culpa en el pésimo manejo de la economía de la sobrevivencia que funcionaba solo a unos cuantos, lo bueno de todo esto es que el reconocimiento del fracaso que cada día más intelectuales y gentes de bien expresan y debaten públicamente en las redes, podría ser el comienzo de algo diferente al fracaso continuado de la “continuidad” como política económica.

  4. Saludos, es cierto la influencia de los miembros de psp en el gobierno ayudaron para q fuese asimilada el sistema de dirección soviético. Ahora para cambiar eso, 60 años después, tendria q suceder un Armagedón.

    • La pretendida nueva y asombrosa solución consistente en que se pueden congeniar los antagonismos que existen entre estatalismo estalinista (con cierta descentralización) y la privatización de PYMES y otras cosillas son el viejo penco de batalla de los que apoyan el nuevo Frankestein económico que se nos quiere vender como «socialismo de nuevo tipo». Los economistas, periodistas e intelectuales que apoyan ese Frankestein, tal vez, sin desearlo y sin saberlo, están empujando al país por un barranco del que no vamos a salir victoriosos. Todos los días a toda hora repiten y repiten críticas al gobierno por no implementar los Lineamientos que no son más que una Patente de Corso para comenzar la privatización masiva de nuestras empresas todas. Cuando se les habla de empoderamiento obrero y popular, de socialización ponen el grito en el cielo, responden con exabruptos y escriben muchas pero muchas barbaridades creyéndose ellos mismos que recien descubrieron el agua tibia. Es casi diario su ¡Eureka!. Dan ganas de denunciarlos por socialismocidio en tentativa grado 3. Por suerte mi viejo me pasa la mano por la cabeza mientras me dice: » Mijo…………tranquilo que lo bueno que tiene esto es lo malo que se está poniendo».

  5. Gracias Mario, por refrescar en su artículo lo que Marx describe verdaderamente en El Capital sobre su idea de los productores libres asociados y sobre la dictadura del proletariado. Dictadura que además, creía que solo sería necesaria unos cuántos años.
    Muy elegante manera además, de denunciar cómo los líderes admirados del ayer se convirtieron en los oligarcas de hoy y se multiplicaron. Creo sin embargo que su final peca de optimista e idealista:

    «Para avanzar hay que incrementar la participación popular en la gestión de la producción, la distribución y el consumo, que hoy acapara el Estado. Los gobernantes han de desbrozar nuevos caminos, y asumir riesgos.»

    ¿Los mismos que hoy disfrutan de las mieles del poder y disponen a sus anchas del país? ¿Qué fórmula mágica o cita de José Martí cree que les haga querer poner en riesgo sus estilo de vida de tantos años? Es que yo ni siquiera estoy seguro que los antiguos líderes sean los líderes de hoy. Muchas generaciones han pasado y estos no son tiempos de revolución, son simplemente nuevos tiempos, con nuevos actores en el mismo viejos escenario y casi con el mismo guión.

    • «El socialismo es el camino más largo y difícil entre el capitalismo y el capitalismo otra vez».
      No sé quién dijo esa frase, pero más lapidaria y verdadera no podría ser.
      Nuestros «líderes», incapaces de construir una sociedad verdaderamente nueva y próspera como prometieron montones de veces, tiraron la toalla y se han dedicado alegremente a construir un capitalismo de estado de corta y clava a la cubana en el que solo ellos gozan de privilegios.
      Al final todo ha sido un «quítate tú pa ponerme yo» en el que solo se han beneficiado unos pocos. Muy pocos!
      Nos embarcaron. 🙁

  6. Me parecen necesarias dos precisiones:
    La primera, cuando afirma «inmensas granjas estatales –verdaderos latifundios socialistas».
    Debía decir verdaderos latifundios estatales y no precisamente socialistas ya que en ellos solo había capitalismo de estado y por tanto, nada de socialista.
    La segunda tiene que ver con la atribución a Stalin de la creación del «engendro del socialismo estalinista». Para ser preciso, la implantación del capitalismo monopolista de estado se debe a V I Lenin con la Nueva Política Económica o NEP. Por supuesto, antes de 2 años Lenin comprendió, con su genialidad característica, que aquello no conduciría al Socialismo, por la desaparición de los soviets de obreros y campesinos en las fábricas y granjas o sovjoses y comenzó a escribir sobre la cooperatizacion como el camino hacia el Socialismo, pero la enfermedad cortó su vida y no pudo avanzar en ese sentido. El ascenso – contrario a la opinión de Lenin y después de su muerte- de Stalin como Primer Secretario del Partido propició su intención autoritaria y reforzó ese capitalismo de estado, reformuló la participación de los soviets solo hacia la gestión distrital («poder popular» sin la verdadera democracia socialista y bajo el autoritarismo burocrático del Partido) y despojó a los trabajadores de la ciudad y del campo de su participación en la gestión de los procesos productivos reduciéndolos a fuerza de trabajo asalariada y la cooperatizacion forzosa, a punta de bayonetas, de la pequeña propiedad agrícola creando los llamados koljoses que en modo alguno es la asociación libre de los productores que previó Marx.
    No permitir o propiciar la gestion de los trabajadores en los procesos productivos y de dirección, principalmente, la designación de sus cuadros, la comercialización tanto en el comercio interior, como el exterior, la forma de distribución de las utilidades después de los impuestos necesarios para el Estado, el proceso inversionista para la reproducción ampliada, etc. es la expresión más contundente de la falta de confianza en las masas las que contradictoriamente son de las que depende el avance de la Revolución y el Socialismo y sin ellas, no habrá -como sucede en Cuba- iniciativa productiva, de exportación y sustituir importaciones, ni habrá realmente el aumento del rendimiento del trabajo o productividad que nos posibilite superar al Capitalismo, porque no son en realidad, dueñas de nada!

  7. Castellanos eso lo dijo Winston Churchil …….anticomunista convencido , tambien afirmo que ….La democracia es el peor sistema de gobierno , a la excepcion de todos los otros……
    marxismo callejero opina que los lineamientos no implementados son una patente de corso para comenzar la privatisacion masiva de nuestras empresas……bueno esos lineamientos fueron aprobandos por la plana mayor politica y gubernamental …si entendi bien en su opinion ellos hicieron esos liniamientos para privatisar esas empresas en su favor y conventirse en duenos funcionales de lo que hoy son sus propiedades virtuales . ????????.
    A mi no me gusta a veces tanta comparacion entre lo que se ha echo en Cuba y la ex-URSS …………..sin dudas se aplicaron y se aplican concepciones particulares y parciales practicas de alla……pero una buena parte son practicas y responsabilidades del grupo que dirigio y dirige aqui , nacieron de sus conceptos de direccion y experimentacion practica al laboratorio social cubano(pueblo) , bien alejado de la cultura rusa ……..
    Las concepciones de direccion politica y administrativa del PCC , pasaron el tapiz del tiempo , las que sean marchitado y son arcaicas que todaviajn siguen vigentes es responsabilidad hoy de Raul y Canel , no son culpas del marxismo-leninismo ni del stalinismo……………….
    Son responsabilidad de la direccion politica y gubernamental que dirige hoy , hoy incluso….no son responsabilidad de Fidel Castro.
    Y es verdad , hay un sector interno que quiere recambios al estilo de la democracia liberal en el pueblo y en funcionarios del estado …..pero no TODO es culpa de la permanente guerra del imperialismo yanqui contra el Pais y de la avaricia particular ……………..hay quienes piensa en ella porque los cambios verdaderamente socialista que podrian emponderar a el pueblo , NO LLEGAN , estan atrapados y detenidos por los cuadros que se declaran vanguardia.
    La clave politica de hoy de esa autodeclarada y autoelegida VANGUARDIA……..es como hacerlos(cambios) sin perder la formula politica admiinistrativa con la que gobernamos hoy ?
    Mas libertades para la masa , para nosotros el populacho ?……..no no es un cuento chino…..es de pepito, el cubano.

  8. No te rompas el coco. El socialismo en Cuba no fue otra cosa que un recurso del capital internacional. El objetivo; quitarse de en medio a la burguesía nacional. Desde entonces puede explotar directamente al pueblo y sin más intermediario que un estado adocenado que hace de mayoral. El marxismo fue el pretexto entonces, como hoy lo es la coronafobia en otras partes.

  9. @jovencuba
    ¿Qué pasa con el artículo de hoy? Hay solo texto en el titular y no tiene enlace al contenido. Parece interesante por lo que se lee.

  10. ¡Qué bien funcionaría el Socialismo si la gente cambiase su mentalidad!

    Porque, claro, el Socialismo no falla, lo que falla es el pueblo. Frente a eso la solución no es reemplazar a los dirigentes, sino reemplazar al pueblo, como dijo un famoso poeta alemán.

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Mario Valdés Navia
Mario Valdés Navia
Investigador Titular, Dr. en Ciencias Pedagógicas, ensayista, espirituano

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