Deudas pendientes

por Miguel Alejandro Hayes

Llegar tarde tiene sus ventajas, como casi todo. Por ejemplo, sirve para llover sobre mojado, o para ver donde no ha llovido, o el efecto de la lluvia. Solo es cuestión de actitud.

Esta vez la lluvia son las lecturas múltiples a Deudas, texto tardío de Alma Mater, clasificado formalmente como reportaje a Alexander Hall y Leonardo Romero. Repasarlas no será algo esencialmente nuevo, y no soy el único que lo ha hecho, por tanto…

Un nombre de ciudad

Considerar que el texto resalta por su alta carga de objetividad, seriedad y rigurosidad es muestra de la baja estima en que se tiene a la prensa partidista cubana. A la vez, que dicho reportaje sea noticia por esas cualidades indica que la prensa partidista, en general, no las ostenta. De lo contrario no sería un acontecimiento que ese texto las posea.

No hay nada que celebrar cuando algo se hace bien. Quizá sea ese uno de los síntomas de la decadencia nacional: lo bien hecho es noticia. Seremos un mejor país cuando lo mal hecho sea el acontecimiento.

En pocas palabras, aplaudir el texto por bueno, porque se distancia de mucha prensa partidista, es reconocer la mala calidad de esta última. Estamos tan acostumbrados al mal periodismo en los medios de alcance nacional, que cuando aparece algo aceptable lo celebramos. Desde hoy, te llamarás Estocolmo.

Deudas (1)

(Imagen: Revista Alma Mater)

La crisis tiene nombre

Los estándares de lo bien hecho en materia de periodismo en Cuba son más bajos de lo que parece, al menos en muchos grupos defensores del gobierno.

El texto se posiciona claramente desde sus inicios. No es una entrevista, es un interrogatorio, como afirmó el escritor Boris Melián. Dicho con rigor, no pone sobre la misma tela de juicio a los entrevistados y a las autoridades. De hecho, invierte los papeles: los entrevistados, de ser los que demandan por lesiones, maltratos físicos (sin tecnicismos jurídicos), pasan a ser los acusados por hablar de ello (sin contar que quedan como mentirosos, algo predecible por cualquier profesional de la comunicación).

Varios análisis han mostrado las debilidades y falencias del texto. La cantidad de lectores que no advirtieron la mayoría de esos señalamientos evidencia la falta de uso de saberes básicos desde los cuales se hicieron observaciones críticas al reportaje.

Porque la cultura de lo que es un buen periodismo, incluso la distinción del periodismo como ejercicio investigativo y de opinión, y otros formatos que aparecen en la prensa escrita, son asignaturas pendientes de la cultura cubana actual. No en los marginados, ni en los más rezagados según estándares elitistas, sino en las élites institucionalizadas.

Los modos de consumo del periodismo también son indicadores del subdesarrollo como hecho estructural en materia de formación profesional. El uso de fuentes, triangulación de información, coherencia de las hipótesis, hilo discursivo; entre otras, no es algo estrictamente ligado al periodismo. Más bien son elementos que debe dominar cualquier profesional. De hecho, es lo que en esencia caracteriza a un profesional: saber trabajar con información, obtenerla, organizarla, gestionarla y generar metódicamente conocimiento con ella.

Aun cuando muchos profesionales son coherentes con ello en sus espacios laborales, en una lectura al reportaje fácilmente olvidan esas prácticas. Todas las herramientas adquiridas se dejan a un lado para hacer una apropiación re-afirmativa de principios, de restauración de una «fe» política. O una cura al estado de negación en que se encontraban muchos ante la idea de abusos policiales. Ahí está el subdesarrollo como condición cultural: un profesional, un experto en un área, un técnico superior, cediendo ante incoherencias y omisiones esenciales, a las que denomina objetividad.

Si la mayoría de los que calificaron el texto de objetivo, lo hicieron a partir de su concepción de dicho término, la crisis va más allá del bloqueo y el gobierno, la crisis somos nosotros.

Deudas (2)

(Imagen: Revista Alma Mater)

El oasis de libertad

Hay una clara diferencia entre lo que puede beneficiar a una persona y lo que puede beneficiar a un colectivo humano. Por ejemplo, no caben dudas de que la publicación de la entrevista implica una palmadita en la espalda para los que la realizaron, tal vez no a todos, porque la estructura de poder político no es un monolito, pero les traerá más beneficios que problemas.

Si se acepta que los periodistas en cuestión son profesionales capaces (lo cual no está en discusión acá), y por tanto que la entrevista se realizó con la mejor intención humana y profesional posible, y que en ella se hizo cuanto se pudo, se está reconociendo al mismo tiempo que una fuerza externa, abstracta o concreta, con o sin barriga, frenó a los periodistas.

¡Qué bueno por los periodistas! Hacer más no era posible para ellos. Pero, ¿en qué nos beneficiamos los demás? ¿Hay que callarse y aplaudir porque hicieron todo lo posible y no se les puede pedir más? Si no sobrepasaron ningún «límite», no veo beneficio colectivo ni hito alguno en ese sentido. Si no hay hito, y teniendo en cuenta que se trata de periodistas capaces, entonces estamos aceptando que la prensa partidista no da para ir más allá de un texto como este. He ahí el límite.

No obstante, supongamos que nos beneficiemos porque ellos sí marcaron un nuevo límite. Entonces, habría que exigirles que fueran más allá. A no ser que se afirme que pasaron el límite permitido, lo cual no tiene sentido. De haber llevado el periodismo un paso más allá, lo habrían hecho fuera de los límites. Por tanto, ir más allá de lo aparentemente permitido, pero quedarse en el máximo de lo verdaderamente permitido, ¿qué es? No, no hay barreras superadas en ese artículo.

Imaginemos que sí. ¿Cuáles serían? ¿Hablar de irregularidades y errores humanos en oficiales de la policía? El hecho de que Granma y Juventud Rebelde no refieran ese tipo de irregularidades no los hace peores, sino quiere decir que disponen de menos libertades y permisos, quizá por su alcance.

Lo importante no es de qué se habló, sino cómo. Luego de leer la entrevista, ¿quién ganó, quién perdió? Alguien, de manera aislada, comete un error y es sancionado por él. La Revolución es capaz de reconocerlo. Alexander y Leonardo cuentan, pero no es tan así como ellos recuerdan. Los revolucionarios pueden dormir tranquilos que, si se comete un error, la Revolución sabrá aplicar justicia. Desde la Revolución sí se hace periodismo crítico, solo hay que potenciarlo más (uno, dos, tres, cuarenta y cinco congresos más).

Deudas (3)

Alexander Hall, Leonardo Romero Negrín y Miguel Alejandro Hayes.

El reportaje sirve para reafirmar al oficialismo un poco crítico y no tan radical. ¿Dónde está el riesgo, el periodismo atrevido, al tocar un tema de forma que el gobierno fortalezca su base ideológica?

¿Un faro de luz, aun con sus falencias? La entrevista se publica un mes y medio después de su realización, y con el uso de fuentes a las que ningún otro medio tuvo acceso. ¿Iba a tener los accesos sin los niveles de aprobación posibles? Esa publicación se hizo con todos los vistos buenos que hicieron falta. Sin riesgos, sin improvisaciones. Lo siento, no hubo oasis de libertad; hubo permisos más amplios, autorizaciones más inteligentes, y porque convenía.

Se podría apuntar igualmente que el texto visibiliza la violencia, pero no la denuncia. De hecho, inicia advirtiendo que los entrevistados fueron algo exagerados, que hubo violencia pero no tanta, que se produjeron errores humanos al calor de la situación por parte de los agresores pero que estos fueron sancionados; todo eso, combinado con artilugios en la redacción, casi induce al lector promedio a estar más tranquilo, en vez de molesto por las violaciones.

Eso es lo que veo. Debe ser por llegar tarde.

11 comentarios

Manuel* 14 septiembre 2021 - 7:23 AM

Si Alexander Hall y Leonardo Romero hubiesen gritado “Patria y Vida” nadie se acordaría de ellos en Alma Mater. Y me temo que tampoco en La Joven Cuba.

Se practica la política de defender solo a “los nuestros” en lugar de defender a todos los cubanos.

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Carlos 14 septiembre 2021 - 8:04 AM

Bingo 😀

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Jesús 14 septiembre 2021 - 10:08 PM

Excepcional análisis. Evidentemente se permite publicar en Alma Mater por ser digital y poco conocido, además de ser supuestamente Medio representa a Universidades y hacer control de daños entre los universitarios. Jamás esperar aparezca algo así en Granma o Juventud Rebelde. La prueba es el tiempo Alma Mater se demoró en publicar el trabajo; pasó por muchas manos y estaban muy ocupados….

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Esteban 14 septiembre 2021 - 8:10 AM

Es ridículo exigir a la prensa oficial que sea consecuente u objetiva porque esa es la prensa y esos son los periodistas del grupito de poder, no la prensa del pueblo. No existe en Cuba, en pleno siglo XXI, algo así como libertad de expresión, de reunión ni de movimiento. Desde al año 1948 ni siquiera podemos elegir a nuestro presidente. Todo el que ha intentado pasar por encima de esas prohibiciones ha sufrido persecución por ello especialmente a lo largo de estos 62 años.
Hablamos de una dictadura de comunistas en el poder. Férrea, enajenante, mentirosa y represiva. Hablamos de un grupito que desea por sobre toda otra cosa el poder de por vida.
En mi opinión es una soberana pérdida de tiempo exigir a los periodistas oficiales que hagan lo que sus patrones del PCC no desean. Les pagan para encubrir y minimizar las constantes meteduras de pata del [des]gobierno y para edulcorar los “logros de la revolución”. También para ser el brazo ejecutor de la propaganda del partido único. Esos periodistas saben que mienten, pero si quieren seguir cobrando sus salarios no tienen otra alternativa que morderse los labios.
En vez de intentar que la prensa oficial se “arregle” el pueblo cubano debe buscar vías alternativas para informarse y exigir con todas sus fuerzas que se respete el derecho a la libertad de expresión, reunión y movimiento.
O mejor, vista nuestra realidad, arrancarle al poder los derechos que nos están pisoteado.

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Miguel Alejandro Hayes 14 septiembre 2021 - 12:36 PM

Hola. Puede ser que “exigir” sea una perdida de tiempo, pero mi texto no es un reclamo político, sino algunas observaciones sobre las lecturas al texto de AM).
No es un cuestionamiento a los periodistas de medios partidistas, más bien, a las estructuras que lo limitan

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Eva 17 septiembre 2021 - 8:02 PM

Uno de los aspectos que sobresale en el pensamiento de José Martí es la significativa importancia que le brinda a la inteligencia, aun cuando no la absolutiza en detrimento de otras facultades humanas. Entre las propiedades que de ella destaca el Apóstol cubano está la de tener poder para encaminar al ser humano rumbo al aprovechamiento de las disímiles posibilidades que aparecen en su vida cotidiana y, simultáneamente, al despliegue de la creatividad en todos los sentidos, pero no solo por eso, la estima con creces porque ve en ella una vía de infinita capacidad de mejoramiento humano. No ha de asombrar que ya en 1875, con 22 años de edad, afirme que “el cultivo de la inteligencia, ennoblece” .En el pensamiento martiano hacer que fructifique la inteligencia no solo significa acumular sapiencia o desarrollar capacidades intelectuales, es, más que otra cosa, moverse hacia el mejoramiento como seres humanos. Así en 1884, cuando habla sobre los colegios de Nueva Inglaterra, afirma que quien cultiva la inteligencia mejora su espíritu. Los hombres y las mujeres continuamente aprenden, pero incrementan sus conocimientos no solo para saber más, sino también para afianzarse en el mundo donde viven. De ahí que en 1889 enfatice que “todo hombre tiene el deber de cultivar su inteligencia, por respeto a sí propio y al mundo” .
“A las aves, alas; a los peces, aletas; a los hombres que viven en la Naturaleza, el conocimiento de la Naturaleza; esas son sus alas”. Según evidencian estas palabras, en el pensamiento martiano el saber (tanto su construcción, esparcimiento y adquisición, como su almacenaje y empleo) es parte consustancial del ser humano y una de sus cualidades esenciales. Mas esta afirmación no caracteriza con las debidas amplitud y profundidad las entrañas de la concepción martiana de los conocimientos, pues un elemento de extraordinaria valía es que para él son una fuerza capaz de atacar y erradicar muchos tipos de alienación y de transformar a los seres humanos para formar en ellos mejores cualidades. No pocas veces relaciona estrechamente esta cuestión con los cambios a efectuar en Cuba y nuestra América, como certifica cuando dice: “Conocer es resolver. Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de librarlo de tiranías”

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Mar Villa 14 septiembre 2021 - 10:20 AM

No sobra ni un punto. Golpe en la mismísima cabeza del clavo! Excelente!

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Manuel Figueredo 14 septiembre 2021 - 11:14 AM

Que podemos esperar de una prensa radial y escrita, parida y dirigida por el único partido, que según se auto-proclama es la fuerza rectora de la sociedad socialista.Salvo raras excepciones mal informando a un pueblo, que muchas veces tiene que informarse por la voz del pueblo, valga decir en el argot cubano, radio Bemba.
Pido por la libertad de los presos políticos del
régimen Castrista-Canelista. Patria y Vida.

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Miguel Alejandro Hayes 14 septiembre 2021 - 1:11 PM

Yo creo que fue cosa de la editora. Gracias. Saludos!

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ManuelFigueredo 14 septiembre 2021 - 10:56 AM

La deuda del gobierno-partido-prensa que es un todo del mismo potaje, sencillamente es
IMPAGABLE.

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Eva 17 septiembre 2021 - 7:47 PM

La esencia desalienadora y de mejoramiento humano propia de las ideas martianas se hace totalmente evidente cuando en dicho texto afirma: “Los hombres crecen, crecen físicamente, de una manera visible crecen, cuando aprenden algo, cuando entran a poseer algo, y cuando han hecho un bien”. Asimismo, ocurre cuando más adelante enfatiza las siguientes relaciones: bueno-dichoso, culto-libre, próspero-bueno, prosperidad-conocimiento-cultivo-aprovechamiento de la naturaleza. En este tejido relacional los conocimientos están enlazados a la libertad y la prosperidad, que incluye tanto la parte espiritual como la que se vincula con la posesión de bienes materiales capaces de propiciar mejorías en las condiciones de vida.
Lo que me queda claro una vez mas es que después del 11J la Cuba silenciada despertó.Les deseo muchos éxitos y que no se amilanen la lucha comenzó el día que a este gobierno se le ocurrió desenmascararse y agredir a un pueblo desarmado que cansado de abusos y miserias pidió a viva voz LIBERTAD, PATRIA Y VIDA

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