El covid-19 y las reformas en Cuba

por Mario Valdés Navia

Todo parece indicar que la humanidad tendrá que acostumbrarse a vivir con el covid-19 por un tiempo más largo del previsto inicialmente. Si demoró cuatro meses descubrir el primer millón de contagiados, al segundo se arribó apenas tres semanas después. Ya China prevé un rebrote en su territorio para octubre y los países que ralentizaron la expansión inicialmente, como Rusia, Islandia y Perú, ahora atraviesan por un contagio galopante. Mientras no haya vacunas eficaces solo la inmunidad poblacional/comunitaria dominará la extensión.

Cuba apuesta exitosamente por acorralar las cadenas de contagio y aplanar la curva ascendente, pero no puede impedir la expansión. Fortalezas y debilidades del país se manifiestan al unísono en este nuevo frente de batalla. Mientras el alto nivel del sistema de salud y la producción biofarmacéutica alientan la confianza, la escasez de alimentos y otros bienes de consumo obligan al pueblo/población a salir a la calle a jugársela ante el sars-cov 2.

En las redes sociales proliferan los memes que hacen mofa de la gordura y el stress que provoca el encierro en todo el mundo. De hecho, en la mayoría de los hogares cubanos estamos exentos de esas preocupaciones. Día a día, muchos salimos –siempre con nuestro necesario y agobiante nasobuco− en pos de comida y artículos indispensables que se tornan particularmente difíciles de encontrar.

Pena y vergüenza dan las críticas a personas que están en colas para comprar comida a los suyos.

Apoyo cualquier medida para castigar a indisciplinados e irresponsables, organizar el acceso y respetar las medidas de protección indicadas, pero basta de tratar de abochornar a miles de necesitados que no son ni suicidas, ni asesinos, simplemente tienen que salir a luchar por llevar algo a su mesa familiar.

En este contexto de aislamiento social el Estado fortalece su papel de distribuidor, pero hay muy pocas cosas que puedan racionarse para toda la población por la vía de la libreta de abastecimientos equitativa, o las dietas especiales. Por eso creo que la descentralización de provincias y municipios debe aumentar y que cada gobierno demuestre así su capacidad real de manejar la crisis y proteger mejor al pueblo con los recursos que logre afanar.

Algo similar ocurre con el fomento de la micro, mini y mediana empresa, así como la formación de cooperativas, postergados una y otra vez. Este es el momento de tomar acciones para liberar las fuerzas productivas, tesis que ya no se bien qué significa. Como estudiante y profesor que fui de M-L aprendí que el socialismo se hacía para eso −en primer lugar liberar la fuerza de trabajo de los obreros−, la vida me hizo comprender mi error a tiempo.

Si hoy no se puede seguir importando tanto en comida creo que el dinero existente debía invertirse solo en los productores probadamente eficientes y eficaces, sean estatales, cooperativos o privados. De todos modos, lo de no importar ahora es cuestionable y ha de ser tratado puntualmente, pues parece que los grandes stocks de alimentos invendibles en otros lugares han provocado una caída de los precios que bien se podía explotar para las grandes compras que suele hacer Cuba.

Más que convocar al honor indiscutido de los productores, lo necesario hoy es invertir más en el agro y su industria asociada.

Los fondos multimillonarios para hacerlo están ahí: hay que paralizar ya proyectos interminables y de dudosa trascendencia −al estilo del trasvase este-oeste− y la inversión inmobiliaria en la construcción de habitaciones turísticas cuando las existentes apenas se llenan a un 60%. Según la OIT, el turismo internacional demorará años en reestablecerse; mientras que la baja explotación de los millones de hectáreas de tierras fértiles que tenemos haría pensar dos veces al mismo Dios si es tan necesario querer transformar radicalmente el paisaje oriental.

Hasta ahora, la mayoría de las medidas que ha tomado el gobierno central han sido acertadas y fortalecen su rol de benefactor social, pero no serán suficientes si esta situación se alarga por meses y se extiende la magnitud del contagio. Para sobrevivir, todos los sujetos económicos han de incrementar su papel en el abastecimiento del deprimido y minimizado mercado interno.

Las reformas liberalizadoras son hoy más necesarias que nunca. Así, las colas podrán disminuir, habrá más que repartir a nivel de cuadras y barrios y el pueblo/población podrá estresarse por tener que quedarse en casa, y quien sabe si hasta engordar –los que quieran− en esta cuarentena.

16 comentarios

Castellanos 22 abril 2020 - 2:36 PM

Ya es tarde para eso, Sr. Navia. El socialismo cubano es irreversible. Y con él, toda la caterva de necesidades y crisis permanente que le es inherente.
Con coronavirus o sin coronavirus lo que toca es pasar trabajo y más trabajo.
La otra es cambiar el sistema, pero de eso hay quienes no quieren ni oír hablar.
Es lo que hay.

Carlos 23 abril 2020 - 9:13 AM

La frase es clara, Patria o Muerte
Ahora sí vamos a construir el socialismo.

Carlos Garcia Pleyan 22 abril 2020 - 2:36 PM

Gracias por defender a los tenemos que hacer colas para comer. Es la primera vez que lo leo. Ni que fuera tan agradable cocinarse al sol durante horas!
La fortaleza del Minsap es inversamente proporcional a la del Mincin. Que incapacidad de gestion!!

Luis Enrique 22 abril 2020 - 2:52 PM

Excelente punto Mario. La información del manejo del presupuesto y los mecanismos de inversión es algo que, desde que tengo uso de razón, está reservado para los máximos dirigentes de cada nivel. Tan transparente como un árbol y efectivo como un hacha sin cabo.
Se habla mucho de esta crisis desde el punto de vista personal, puesto que es la parte más visible e inmediata. Pero también pone de manifiesto otras cuestiones y hechos que solo se aprecian mirando desde más lejos, o cuando impactan finalmente en esa realidad que es el día a día, sobre todo en la economía. El gobierno cubano tiene un gran reto, más que reto: dilema, porque el reto simpre ha estado ahí desafiante, gigante, insuperado: la holgura económica.
La cirsis lo ha pillado casi por la espalda y agachado, (no por falta de información, peor eso ya es otro tema). Lo demuestran los absurdos planteamientos de mantener el turismo y no cerrar las escuelas y los espacios públicos; y los intentos de consigna para promover a Cuba como destino seguro. Lo demuestra el contraste entre estar preparados y tener todo pensado, las 3100 camas preparadas para la enfermedad y los 3425 hospitalizados al día de hoy (abril 22). Lo demuestra la foto de Ramiro Valdés en pose de Vasily Zaytsev, reunido con cuatro personas desarmando ventiladores de PC para diseñar respiradores pulmonares. Lo demuestran la propaganda homeopática para reforzar el sistema inmune, los nasobucos de tela porosa que se construyen artesanalmente y con medios propios, el retorno de la libreta de abastecimiento y el redoble o triplicación del volumen de noticias “intenUSianales” en la prensa, la radio y la televisión.
Hay en todo esto una cuestión que me gustaría que personas con mucha más información que yo, analizaran: la relevancia social de los intermediarios y revendedores en comparación con los mecanismos de distribución estatales y las relaciones de ambos con los proveedores. Creo que sería un excelente punto de partida para ajustes y cambios en la manera en que nuestras eminencias ministeriales conciben la economía.

Manuel* 22 abril 2020 - 3:53 PM

Se entiende mal el papel clave de los intermediarios y revendedores. Se les acusa y desprecia pero nadie es capaz de sustituirlos.

Con una máquina y dos operarios puedes fabricar millones de palillos de los dientes para abastecer a toda Cuba. Pero para repartir esos palillos por toda Cuba hace falta un ejército de distribuidores. La logística exige mucho esfuerzo que parece fácil porque cualquiera es capaz de transportar palillos de una ciudad a otra. Por eso defiendo a los intermediaros y revendedores.

Pero además voy a defender a los acaparadores y especuladores, porque juegan un papel clave en la estabilidad de los precios y el suministro fluido de bienes en una economía de mercado.

En los países capitalistas el precio del pan es constante todo el año, cuando lo lógico sería que bajase cuando se cosecha el trigo al haber exceso de harina, y subiese el resto del año cuando hay falta de harina. El precio se regula gracias a los especuladores que “especulan” que el precio bajo cuando se recoge el trigo se transformará en un precio alto posteriormente. Esos especuladores hacen aumentar el precio después de la cosecha gracias a que acaparan harina con lo que aumenta la demanda. Después cuando la harina es escasa la venden, de modo que bajan su precio al aportar harina al mercado. Actúan aplanando las oscilaciones de precio y también aportan su trabajo ya que deben almacenar la harina.

Luis Enrique 22 abril 2020 - 6:52 PM

No defiendo a las personas, defiendo al rol social y a su necesidad. El problema es que se usan términos despectivos o son mal vistos, solo por la educación económica torcida que tenemos y las leyes “socialistas”. No porque en realidad hagan un trabajo detestable. Y sí!! Trabajan y muchas veces más de lo que trabaja un obrero en un puesto estatal.
Todas esas personas, abusivas o no, son los que en realidad tienen la comida que “falta” y los servicios de que “carecemos”. Y el entrecomillado es porque es mal visto, pero el estado no lo provee ni puede proveerlo, ni tiene sentido que lo haga.

Manuel* 22 abril 2020 - 3:24 PM

Mario, ya que no lo ves claro voy a darte un ejemplo de en qué consiste liberar las fuerzas productivas.

Conozco de primera mano el caso de Julio Castro, un cubano nacido en La Habana e hijo de un miembro del miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Es el dueño de una empresa de diseño de fármacos que ha vendido la licencia de un antitumoral a las multinacional suiza Novartis por 450 millones de euros.

La historia es interesante porque partiendo de cero ahora ha fundado tres empresas de alta tecnología que tienen un buen número de profesionales muy bien pagados.

La caída del Muro de Berlín le cazó estudiando química en una universidad de Alemania Oriental. Decide quedarse, después le contrata la Bayer en Alemania. Cambia de trabajo a la compañía farmacéutica española Almirall. Un buen día deja el trabajo y monta una empresa de diseño de fármacos con su dinero y el de unos amigos. Consigue la aportación de varios millones de euros de empresas de capital-riesgo. Consigue diseñar un antitumoral muy activo contra el cáncer de pulmón y le vende la licencia de la patente a Novartis por 450 millones de euros. Después con el dinero que saca y la aportación de más inversores funda otras dos empresas de diseño de fármacos.

¿Sería esto posible en Cuba?

Se lo pregunté y me dijo que de ninguna manera. En Cuba no hay empresas de capital-riesgo cargadas de dinero con ganas de apoyar a proyectos empresariales innovadores. Tampoco hay proyectos empresariales innovadores porque los promotores saben que no tendrán apoyo y si triunfan no disfrutarán de los frutos. Cualquier cubano con iniciativa sabe que sus proyectos tendrán mil veces más apoyo fuera de Cuba que en Cuba.

En Cuba no se premia el trabajo y el talento, y fuera de Cuba se premia facilitando un nivel de vida muy alto.

Por cierto, sería interesante que un día le hicieseis una entrevista a Julio Castro, aunque sospecho que no le dejan entrar en Cuba.

Manuel* 22 abril 2020 - 3:38 PM

Hablando del Covid-19, sigo pensando que la incidencia en Cuba va a ser limitada gracias al clima cálido.

El problema será económico, vendrá después y los efectos serán devastadores. Por primera vez el precio del petróleo de Estados Unidos alcanzó un valor negativo. Es decir, los productores le tuvieron que pagar a los consumidores para que se llevasen el crudo. Sucede esto porque parar un pozo es muy peligroso. Un pozo abierto libera la presión de subsuelo y permite que el petróleo salga sin problema por el tubo de perforación. Si se para, se incrementa la presión y al intentar volver a abrirlo se puede atascar inutilizando la torre de extracción. Por eso es mejor pagar para que alguien se lleve el petróleo antes que parar el pozo. A ver como se las va a arreglar Venezuela con el petróleo por los suelos.

Por otra parte el turismo ha colapsado y no sabemos cuando levantará cabeza. Por tanto, el gobierno cubano pronto se quedará sin recursos para comprar alimentos en el exterior y repartir con la cartilla.

Se va a volver imperativo producir alimentos localmente, algo que no se puede improvisar de un día para otro porque pasa tiempo desde que se planta hasta que se cosecha.

En fin, lo digo en serio, lo más práctico es irse de Cuba lo antes posible. Si en los países ricos la gente lo va a pasar mal, no quiero ni imaginarme que pasará en Cuba.

Tony 22 abril 2020 - 3:52 PM

@ Mario Valdés Navia …

“Tarde, tarde llegaste Marques,
¿Volver arrepentido hoy?
¡Hoy se me ha muerto mi hijo!
Ya no quiero tu apellido
Guárdate tu dinero y tu linaje.
Y déjame llorar,”

Tarde, para dejar de construir hoteles, complejos turísticos, marinas y campos de golf, que no volverán a ser lo que eran en mucho tiempo, mas le hubiera valido construir casas para la población. Tarde, para unificar las monedas y no tener el desparpajo monetario cubano. Tarde, para abrir los horizontes de las empresas privadas y permitir el libre comercio de productos. Tarde, para construir una sociedad con respeto de los individuos y sus libertades. Tarde, muy tarde, para pedirle a los agricultures que produzcan para los centro de acopio de un gobierno corrupto.

Se acabaron los tiempos para el regimen socialista cubano, el reloj Omega sigue marcando inexorablemente las horas Tic Tac, Tic Tac, de tanto esperar, al final, ni siquiera tendrán nada que negociar, sera una claudicación total, frente al imperio y el exilio historico. 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

Armando G. Munoz 22 abril 2020 - 4:39 PM

¿Qué sucedió con Yoni Castelló Sales? era considerado el mayor productor de carne de cerdo en la provincia de Las Tunas, militante del partido, miembro de la asamblea provincial, le pedían nueve años de prisión por regalar una pierna de puerco, mal anda un país cuando un hombre produce miles de libras para alimentar a un pueblo hambriento y va preso por hacer un regalo de su trabajo. para mí su caso, fue sobre todo un problema personal, a alguien le cayó mal y lo hizo talco.

Carlos 23 abril 2020 - 9:09 AM

Armando la historia se repite cada día, el estado no permite competencia.

Livio Delgado 22 abril 2020 - 5:44 PM

Sr. Mario Valdez, las reformas ahora tendrán que llegar mas traslocadas porque como dicen los que saben “la historia se esta acelerando”, y eso en el caso de Cuba que quiere decir, que si antes se pensaba y existían al menos planes, que es verdad, nunca se cumplían, pero al menos ofrecían cierto nivel de expectativas, la realidad que se va abriendo paso es que hasta los planes y las expectativas se fueron a bolina. Como siempre digo la AGRICULTURA y las inversiones que ofrezcan en el menor tiempo posible poder suplantar esa abultada factura de exportaciones de alimentos, tiene que ser el primer y creo único foco de atención en los meses por venir, el periodo mas productivo de la tierra en Cuba son los primeros meses del año, tiempo que ya casi ha pasado en el acostumbrado desastre que acompaña esa actividad productiva a nivel nacional. El tiempo sigue pasando factura al seguir posponiendo la toma de decisiones que remuevan efectivamente ese sin números de trabas y pésimo manejo económico de la actividad económico-productiva en Cuba, cuando pase la pandemia de salud, que no creo que en Cuba sea en menos de 3 meses más, el siempre presente problema de buscar la jama, desgraciadamente pienso que les hará recordar tiempos que tristemente pensábamos no tendrían que volver a vivir de escases y restricciones.

Carlos 23 abril 2020 - 9:08 AM

Las reformas serán para exprimir más al pueblo cubano, al exilio y a cualquier otro tonto inversionista.

Carlos 23 abril 2020 - 9:06 AM

Qué vida más triste la del campesinado cubano. Miren esa foto.

Nelson García Valdes 23 abril 2020 - 2:01 PM

Coincido en casi todo su artículo menos en restarle importancia a la indisciplina social si son SUICIDAS Y ASESINOS, suicidas por ellos y asesinos de su flia y quienes los rodean. Muchos ahora comen.mas pollo q antes o lo revenden. Ud debe recordar el periodo especial y nos apretamos el cinto hasta llegar a comer sólo arroz y vianda y no se arriesgaba ninguna vida. Con el corazón le digo q ojala comer pollo les salga bien y las lágrimas no les hagan perder el apetito para siempre.
SUICIDAS Y ASESINOS SI LO SON

Mario Juan Valdés Navia 23 abril 2020 - 3:25 PM

Revendedores ya no hay porque está controlada la cantidad y la.cola. En el periodonespecial no se.formaban colas.porque no había nada. Y la propagación del sars cov 2 en Cuba apenas empieza. La.gente hace colas porque no tienen co.ida en la casa. Asi6de sencillo

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