Colombia ante una nueva era política

por Mauricio De Miranda Parrondo
Colombia

Por primera vez en su historia, el pasado 19 de junio Colombia eligió, en la persona de Gustavo Petro, a un presidente ubicado en la izquierda del espectro político. Con ello se abre, sin dudas, una nueva era. Petro y su compañera en la fórmula vicepresidencial, Francia Márquez, activista y lideresa social, obtuvieron 11.281.013 votos (50,44%) frente a los 10.580.412 (47,31%) conseguidos por la fórmula integrada por Rodolfo Hernández y Marelen Castillo.

El Pacto Histórico, coalición ganadora en estas elecciones, incorporó 2.753.245 votos más a los obtenidos en la primera vuelta, mientras que el caudal electoral de Rodolfo Hernández se incrementó en 4.615.077 votos respecto a la ronda anterior. La segunda vuelta convocó a 22.363.412 votantes (58,09% del padrón electoral), 1.217.089 más de los que sufragaron en la primera, que logró un 54.98% de participación.

La mayor particularidad de esta segunda vuelta fue que ambos contendientes decían representar un cambio y mantuvieron un discurso crítico contra el establecimiento político tradicional colombiano que, de manera general, se había alineado detrás de la candidatura de Federico Gutiérrez. Sin embargo, es de suponer que gran parte de los votos de Gutiérrez, así como los de John Milton Rodríguez, Enrique Gómez, Ingrid Betancourt y Luis Pérez fueron a parar a las toldas de Hernández.

A pesar de ello no fueron suficientes, entre otras cosas, porque lo único que les reunía era el «anti-petrismo». Hernández, más allá de mensajes breves y efectivos sobre cierta parte de la población, carecía de un discurso coherente y demostró su escaso conocimiento de las instituciones del país, que para él podía gobernarse como una empresa.

De igual forma, Petro logró reunir los votos del «anti-uribismo», aunque no necesariamente compartan su proyecto político. El Pacto Histórico no solo ha reunido a la mayor parte de las fuerzas de izquierda y algunas del centro en Colombia, sino que cobijó también a varios políticos tradicionales —como Roy Barreras y Armando Benedetti—, que han migrado desde el «uribismo» al «santismo» y ahora al «petrismo», y cuyo compromiso con el cambio es claramente cuestionable.

A ellos se une la senadora Piedad Córdoba, quien además de una trayectoria cuestionada, ha añadido actualmente el nefasto incidente de los 68.000 dólares en efectivo que pretendió sacar de Honduras sin declarar y que le fueron confiscados. El reciente episodio de los videos en que varios estrategas de la campaña del presidente electo debatían cómo destruir a los contrincantes de la primera vuelta, demostró hasta qué punto la estrategia electoral del Pacto Histórico estuvo permeada por los sucios métodos de la politiquería tradicional.

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La senadora Piedad Córdova fue detenida el pasado mes de mayo, en Palmerola. (Foto: La Prensa)

¿Hacia dónde se orienta el cambio?

Más allá del eslogan de campaña presentado por Petro, de convertir a Colombia en «Potencia mundial de la vida», y la invitación a «Vivir sabroso» de la vicepresidenta electa, el programa político del Pacto Histórico presenta una serie de medidas que conducirían a un profundo cambio en la sociedad colombiana, afectada por una inmensa deuda social con parte considerable de la población.

Entre los elementos conductores del programa de gobierno están:

  • Trasformación de la economía altamente dependiente de la actividad extractiva hacia una basada en la industria y la agricultura.
  • Fomento del turismo en una concepción amplia, que incluye: naturaleza, cultura, salud, ciencia y las comunidades, y su conversión en importante fuente de divisas para el país.
  • Desarrollo de la infraestructura y la conexión de diversos territorios, especialmente a través de una red ferroviaria nacional eléctrica y de la recuperación de la navegabilidad de los ríos.
  • Creación de las bases para transitar de una matriz energética basada en combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo, a una asentada en energías limpias y renovables.
  • Reforma agraria y acuaria en sintonía con el medio ambiente, que elimine latifundios improductivos y garantice el derecho a la tierra para las familias rurales, así como la formalización de propiedades pero sin aclarar si esto favorecerá invasiones que han afectado a pequeñas propiedades privadas.
  • Impulso estatal a la conectividad de todo el territorio nacional a través de Internet, mediante la adquisición de satélite y agencia espacial que la administre, y ampliación de la oferta de acceso gratuito en zonas colectivas y con prioridad en áreas rurales.
  • Desarrollo de un sistema de banca pública que complementaría a la banca privada para fomentar el desarrollo de micros y pequeños emprendimientos.
  • Fomento a la industria y la agricultura nacionales para sustituir importaciones e integrar la producción nacional a las cadenas productivas globales.
  • Reforma de los sistemas de pensiones y salud.
  • Fortalecimiento de la educación pública, incluyendo la gratuidad en la educación superior pública.
  • Reforma del sistema tributario mediante la ampliación de la progresividad de los impuestos para financiar el incremento del gasto que implicarían las medidas anunciadas.

El programa incluye también el compromiso de que al menos el cincuenta por ciento de los cargos públicos sean ocupados por mujeres, así como la prioridad para el acceso a las políticas de empleo, vivienda, tierra, salud y educación y la creación de un Sistema nacional del cuidado que garantice los derechos laborales y de pensión a quienes desarrollan estas actividades. De igual forma, se declara el compromiso del gobierno de respetar y promover los derechos de las comunidades vulnerables, entre las que se mencionan los pueblos indígenas, afrodescendientes, raizales, palenqueros, comunidad LGTBIQ+, entre otros.

Se anuncia la decisión de cumplir con los Acuerdos de Paz con las FARC, así como la finalización del conflicto interno, mediante un proceso de paz con el ELN y la reincorporación de los grupos armados ilegales a la vida civil. En esta línea se produciría una reforma de las instituciones armadas y la eliminación del ESMAD, que ha sido la fuerza de choque contra las protestas sociales.

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Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). (Foto: AFP)

La lucha contra la corrupción tiene un lugar especial en la reforma institucional, del nuevo gobierno, entre cuyas medidas se conciben: una reforma electoral del Congreso «para permitir a los ciudadanos exigir cuentas a sus representantes y participar activamente en las decisiones que los afectan»; reforma a la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República encauzada a evitar duplicidades en sus actividades, reforma de la Registraduría General del Estado Civil y de la Comisión Electoral Nacional, creación de un Tribunal Electoral independiente de los demás poderes del Estado y de dos nuevos ministerios: de Igualdad y de Industrias.

Puntos débiles del programa

La principal dificultad del programa de gobierno de Petro es su inmensidad. Si se cumpliera en un porcentaje significativo, representará una profunda revolución para Colombia, pero es poco probable que la distribución de fuerzas en el Congreso de la República, que desempeña el poder legislativo, favorezca la adopción de las leyes necesarias para producir dichos cambios. Ello, al margen de que el propio Pacto Histórico es una coalición que carece de unidad ideológica.

El ascenso de Petro al poder podría provocar asimismo una estampida de capitales, que busquen salir del país antes de que una posible confrontación enturbie el clima de negocios. Es posible igualmente una actitud expectante del capital extranjero, a partir de una disminución, o incluso de la retirada, de proyectos de inversión extranjera directa. En tal coyuntura se debilitaría la posición exterior de la nación y se depreciarían, tanto el peso colombiano como los activos del país.

En cambio, si Petro asegura el funcionamiento normal de la economía, garantiza la independencia del Banco de la República, sustituye su estilo autoritario por uno que busque un consenso incluyente y, sobre todo, combata la inseguridad y logre finalizar la guerra; se recuperaría la confianza y se superaría el actual escepticismo que ya reflejan los mercados respecto a su presidencia.

Debe reconocerse además que algunas de las medidas resultan poco viables económicamente, o posibles de llevar a cabo solo mediante una expansión exagerada del gasto público, lo que comprometería la sostenibilidad fiscal.

En este sentido creo necesario destacar las dificultades que tendría la política de «empleo garantizado», que ofrecería un salario básico a quienes no puedan encontrar empleo de otra manera, y la conversión del Estado en «empleador de última instancia», así como la creación de un «stock amortiguador de empleos», todo lo cual suena muy bien pero es sumamente difícil de lograr en las condiciones de una economía subdesarrollada como la de Colombia; al margen de los problemas sociales que podría generar en una economía en la que una parte considerable de su fuerza laboral opera en condiciones de informalidad.

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Por otra parte, resulta cuestionable a partir de la experiencia internacional verificable, que el Estado asuma el volumen de actividades concebidas en este programa, sobre todo teniendo en cuenta los altos niveles de corrupción y clientelismo que afectan al país y están enquistados en los distintos estamentos del poder, tanto a nivel nacional como territorial.

Con la creación de nuevos ministerios e institutos y de un sistema bancario y crediticio estatal, crecería el empleo público con el consabido impacto en las finanzas públicas, al tiempo que podría constituir una nueva fuente de corrupción y clientelismo político.

Otra gran debilidad la constituye el factor tiempo. Es prácticamente imposible que todas las transformaciones declaradas puedan desarrollarse en cuatro años. En Colombia se decidió eliminar la reelección inmediata del presidente, por lo que, a menos que se produzca una nueva reforma constitucional como la que en su momento promovió Álvaro Uribe y que restablezca la posibilidad de reelección, no sería posible que Petro pueda ser candidato de nuevo.

Él mismo ha dicho que no buscaría ese cambio —pero ya sabemos que todo puede variar— y ha declarado públicamente que es un programa para doce o quince años, por lo que cabría esperar que el Pacto Histórico sobreviva como fuerza política y sea capaz de mantenerse en tanto opción de poder dentro de una sociedad democrática, y no violentando la democracia para perpetuarse.

En cualquier caso, la realidad es que Colombia se halla ante una nueva era política, en la que coexisten la esperanza y el escepticismo, para no hablar del rechazo que la figura de Petro, por sí sola, genera en casi la mitad del electorado. Amanecerá y veremos, dice un conocido refrán popular colombiano.

23 comentarios

El inagotable, Orlando J Martinez 22 junio 2022 - 8:50 AM

Los de la Joven Cuba quieren que los exiliados inviertan sus ahorros en la isla

dario 22 junio 2022 - 9:18 AM

bueno,demostrado,otra vez,como se puede cambiar de orientcion politica en democrcia,en un pais practicmente en guerra.No es creible eso de “la plaza sitiada”….Los colombinos eligieron.Lo que suceda sera de la reponsabildad de ellos,pero podran cmbiar si no les va bien.Buscr la felicidad,es un derecho fundamental del ciudadano.El pobre pueblo cubano,no puede hacer lo mismo…Por lo dmas,clro que todos nos suena bien eso de :trabajar poco,vivir sabroso,escuela gratis,medico gratis,alquiler barato,viveres abundantes ,buenos y baratos,cementerio gratis,vacaciones y trabajo para todos,etc,etc….veremos como es el despertar !!!!

Manuel Figueredo 22 junio 2022 - 9:41 AM

Deseo lo mejor para el pueblo Colombiano, pero me sumo a las últimas palabras del excelente artículo de Doctor Mauricio: Amanecerá y veremos.

Oscar+Alvarez 22 junio 2022 - 10:59 AM

Gracias Mauricio por brindarnos a los lectore de LJC una vision clara de lo que significa este cambio para Colombia sin dejar de contemplar los posibles obstaculos que, con seguridad, vn a surgir en el camino del proyecto del Pacto historico> Y creo que seran inevitables los ataques al proyecto, mas habida cuenta de la situacion economica y politica mundial y la tremenda incertidumbre que flota sobre todos en el presente. Salud y pesetas para ti

Livio Delgado 22 junio 2022 - 11:11 AM

Esperaba este escrito suyo, conociendo que vive en Colombia y hemos podido leer entradas anteriores suyas con el tema de las elecciones, sus opiniones me parecen muy validas, creo como usted señala que “En cualquier caso, la realidad es que Colombia ( y creo de América Latina en general ) se halla ante una nueva era política, en la que coexisten la esperanza y el escepticismo”. Sin ninguna duda hay un giro a nivel mundial en contra de los partidos tradicionales, se ha desatado una búsqueda vía discursos populistas de endulzar las propuestas y disfrazar las posibilidades reales en ya varios países de américa latina que recientemente tuvieron elecciones, y apostar por políticos fuera de la política ortodoxa que domina la región más por esperanza pero con muchísimo escepticismo, la excepción es Nicaragua que la dupla Ortega-Murillo metió preso a todos los contrincantes para descaradamente imponer su ya hoy “dictadura del proletariado”, Pero es muy significativo que en casi todos los países los nuevos presidentes al ganar por márgenes muy estrechos de votos válidos con altos porcientos de abstención al derecho al voto, ellos en si representa a minorías que complican la gobernabilidad propiamente dicha de la nación en su conjunto, algunos datos que confirman esta coyuntura.

Colombia – “La participación durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia en 2022 ascendió a más de 22,5 millones de votantes, es decir, aproximadamente el 58% del electorado del país”, y de ello Gustavo Petro obtiene el 50.4 es decir solo ¼ de la población.

Perú – “Estas elecciones 2021 han estado marcadas por una muy baja participación electoral, en medio de un escenario de pandemia y desafección política. El pasado 11 de abril, casi el 30% de peruanos no acudió a las urnas, aprox 70 % de participación superando cifras de las últimas décadas.

Chile – “El 53% de los casi 15 millones de personas llamadas a votar en las elecciones presidenciales de Chile de este domingo se abstuvo de ejercer su derecho al sufragio, según el porcentaje de participación que se extrae este lunes del Servicio Electoral del país con el 99,9% de las mesas escrutadas.”

Ecuador ”Algo más de 13 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas para elegir entre 16 binomios a su presidente y vicepresidente, Votos válidos 8.894.041, aproximadamente el 68 % de participación, Guillermo Lasso, candidato de la alianza entre el Movimiento CREO y el Partido Social Cristiano, ganó la contienda con el 52,36%.

Pero bueno al menos existe una elección propiamente dicha, es decir hay al menos dos candidatos con campañas políticas diferentes y seguidores a conquistar con sus propuestas, en nuestro país seguimos dejando que otros elijan por el pueblo y solamente sea aceptado por unanimidad “el elegido” por esa asamblea nacional que solo “trabaja” dos veces por año.

Daniel Torres 22 junio 2022 - 12:56 PM

Veo el futuro de Colombia negro con esa gente… Esperemos a ver, ojalá no se repita el mismo cuento de Venezuela.

Ramón Izquierdo Delgado 22 junio 2022 - 4:53 PM

Daniel y está tan bien Colombia hoy? Sabe usted los millones de pobres que hay? Cuántos jóvenes que no tienen ni tendrán trabajo nunca?
Respétese por favor

Daniel Torres 23 junio 2022 - 10:55 PM

Cómo está México con su querido AMLO?? ¿Cómo está Cuba con su adorado «socialismo»??
Respetése usted y no venga a hacer papelazos aquí, que nadie nació ayer.

narciso 22 junio 2022 - 2:31 PM

Me imagino mauricio que no estes contento con el resultado pero tranquilo que en colombia como en toda latinoamerica el poder lo tienen los aristocratas de toda la vida dueños de las tierras las minas y los recursos naturales

mauriciodemiranda 22 junio 2022 - 2:55 PM

Narciso: Tampoco estaba contento con la victoria de Rodolfo Hernández. Ninguna de las dos opciones -en mi opinión- eran buenas. Por eso en la primera vuelta voté por Sergio Fajardo.

Lorenzo Cañizares 22 junio 2022 - 2:46 PM

Los que rechazan a Petro rechazan la justicia social. Si rechazan la justicia social rechazan todo proceso que conduzca a la mejora de la calidad de vida del pueblo trabajador.

mauriciodemiranda 22 junio 2022 - 2:57 PM

Lorenzo: Veo que usted lo simplifica todo. La vida es mucho más complicada. No es blanca o negra, hay muchos tonos de grises.

drio 23 junio 2022 - 8:59 AM

por lo tanto : son gusanos contrarrevolucionarios y hay que reprimirlos…es asi ??

Bernardo Pi 22 junio 2022 - 4:14 PM

Con que cumpla una parte de su programa sería positivo para el pueblo colombiano, en un país donde los políticos se han olvidado siempre de los más pobres.

Manuel Figueredo 23 junio 2022 - 3:24 PM

De la Guerra de Rusia contra Ucrania, ya nadie habla, que ironía .

Ramón Izquierdo Delgado 23 junio 2022 - 5:22 PM

Los rusos le gan partido la cara a los nazis de Azov. Por eso los medios occidentales callan.

Ramón Izquierdo Delgado 22 junio 2022 - 4:50 PM

Sr Parrondo
Usted dice casi la mitad del electorado rechaza a Petro.
Pregunto a usted: en cuántos lugares algún presidente obtiene siquiera el 70 por ciento del electorado? Descontando al comandante Hugo Chávez. Y López Obrador pero que no llega a esa cifra.
Responda, por favor.
Un saludo

mauriciodemiranda 22 junio 2022 - 5:11 PM

Señor Izquierdo: Usted no entendió lo que dije. A lo que me refiero es que casi la mitad de los electores votaron “contra Petro”, no a favor de Hernández. Petro y Uribe son figuras que polarizan a la sociedad colombiana. De la misma manera que mucha gente es anti-uribista, muchos son anti-petristas, sin ser de derecha.

Oscar+Alvarez 23 junio 2022 - 8:26 AM

Yo no veo una parcialidad en el articulo, es una descripcion objetiva sobre la situacion politica de Colombia, bastante comlicada por cierto y es natural que se mencionen los obstaculos que se le presentaran en l camno al Pacto Historico. Creo que sortearlos sera una tarea muy dificil y, habra que ver como los inevitabldes ctrisis que se avecinan en el mundo: La guerra de USA contra rusia, el inevitable calentamiento global con todfa sus terribles consecuencias, la posibiidad de que China yegue a terminar la “Nueva Ruta de la Seda”, la inflacion global, etc, etc, afectaran la situacion en colombia. Pero considero este articulo excelente.

Wolf_05 23 junio 2022 - 3:21 PM

Hola buenas tardes, considero oportuno mostrar en este blog esta idea que estamos formando unos pocos cubanos en Telegram https://t.me/debatepsdm ; PSDM (Partido Social-Demócrata Martiano) Tenemos nuestros propios documentos base. Actualmente es un grupo de debate y estamos optando por ganar mas personal para la formación oficial del partido de carácter clandestino.

Ramón Izquierdo Delgado 23 junio 2022 - 5:18 PM

Sr Parrondo
Le doy un dato de lo “bella” que es la democracia burguesa.
En domingo pasado se celebraron elecciones autonómicas en la comunidad española de Andalucía.
Ha ganado por mayoría absoluta el Partido Popular español, de derecha, al obtener más del 50 % de los diputados autonómicos.
Con cuántos votos lo ha logrado?
Si se toma en cuenta el número de personas que podían votar, le han votado a dicho partido solo el 24% de los ciudadanos. Y si tomamos en cuenta el número de personas que votaron, le han votado a dicho partido solo el 42% de los que fueron a votar.
En ningún caso llega al 50% mientras los diputados que obtiene son más del 50%.
Sr Parrondo ni las matemáticas pueden con el capitalismo. Ni las matemáticas Sr Parrondo. Y usted quejándose que Petro tiene aproximadamente el 50% de la población en contra. Da risa Sr Parrondo.
Saludos

mauriciodemiranda 24 junio 2022 - 9:54 AM

Pues ríase todo lo que quiera señor Izquierdo. Sí, es posible gobernar con esas cifras cuando se produce una alta abstención. Eso es parte de la libertad de cada quien de decidir si vota o no. Ningún sistema es perfecto. Pero al menos yo prefiero los sistemas en los que la sociedad puede elegir. Saludos.

Colombia ante una nueva era política. – Mauricio de Miranda Parrondo 30 junio 2022 - 11:48 AM

[…] Publicado originalmente en La Joven Cuba, el 22 de junio de 2022. https://jovencuba.com/colombia-nueva-era-politica/ […]

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