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Hoy se celebró el juicio de Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, por grabar y publicar en redes sociales a un funcionario de la Policía mientras entregaba en su vivienda una citación de la Seguridad del Estado.
Es un proceso con una trayectoria accidentada y con argumentos jurídicos muy discutibles. El expediente fue archivado inicialmente porque el delito imputado solo puede perseguirse mediante querella de la persona afectada; después, el propio agente presentó la querella y el caso fue reabierto. La vista prevista para el 17 de septiembre se suspendió y finalmente fue fijada para hoy.
La acusación se apoya en el artículo 393 del Código Penal, que protege la intimidad personal y familiar, la propia imagen, la voz y la identidad de cualquier ciudadano. Pero ese artículo no dice simplemente que sea delito grabar o publicar a alguien sin su consentimiento. Exige además que se actúe «con el propósito de afectar» esos bienes. Por lo que no es lo mismo divulgar aspectos de la vida privada de una persona para perjudicarla, que documentar a un funcionario mientras ejerce una función pública.
El ejercicio de un cargo público, y especialmente de funciones policiales, está sujeto al escrutinio ciudadano. Para una persona común, grabar una actuación de la autoridad puede ser una de las pocas herramientas disponibles para documentar un exceso o una arbitrariedad y exigir justicia y reparación por lo ocurrido. Y las redes sociales —con sus luces y sombras— son hoy un espacio cada vez más usado para disputar la justicia, sobre todo cuando las instituciones son insuficientes o cómplices ante actos de laceración de derechos.
Lo hemos visto claramente en Estados Unidos con el ICE. Buena parte de los videos que han permitido conocer y denunciar actuaciones abusivas de sus agentes existen precisamente porque ciudadanos, periodistas y observadores sacaron un teléfono, grabaron lo que estaba ocurriendo y después lo difundieron en redes sociales. Si se impide al ciudadano documentar y exponer la actuación de quienes tienen el monopolio de la fuerza, se elimina una de las pocas herramientas que tienen para defenderse frente a posibles abusos de autoridad.
Además, resulta bien contradictorio que en Cuba se invoque con tanto rigor la protección de la imagen frente a una ciudadana, cuando durante años activistas opositores o simplemente personas críticas al gobierno han visto difundidas en la televisión estatal y sin su consentimiento, fotografías, conversaciones y hasta grabaciones realizadas durante interrogatorios.
La justicia, además, no termina en los tribunales. Una sociedad no construye sus consensos sobre lo justo únicamente a partir de códigos, fiscales y sentencias. También los construye mediante luchas sociales, medios de comunicación, denuncias públicas y disputas sobre qué daños merecen reconocimiento. Una decisión puede ajustarse formalmente a una determinada interpretación jurídica y, al mismo tiempo, ser cuestionada porque ignora las relaciones de poder y las condiciones concretas en que ocurrieron los hechos.
Y antes de ser tildado de ingenuo o cómplice, sé perfectamente lo que hay detrás del proyecto político que rodea a influencers como Anna Bensi y consignas como «Cuba para Cristo». No es el de la teología de la liberación, que vinculó la fe con la preocupación por la pobreza y la desigualdad, cuestionó las estructuras de explotación y acompañó luchas por la justicia social, los derechos y la democratización. Tampoco es un discurso religioso particularmente ecuménico, plural o dispuesto a convivir con otras formas de entender la sociedad.
La mayoría de las organizaciones e influencers que han acompañado a Anna Bensi son las mismas que se opusieron al matrimonio igualitario, se oponen al aborto y al reconocimiento de la identidad de las personas trans, y prácticamente nunca han cuestionado las desigualdades asociadas a un reparto del mundo que permite concentrar cada vez más riqueza en unos mientras otros se empobrecen.
Por tanto, el proyecto político que defienden es el de una Cuba con terapias de conversión disfrazadas de «ayuda espiritual», una economía extractivista al servicio de las transnacionales y una mayor desigualdad, justificada por la supuesta «falta de fe y esfuerzo personal» de los pobres. América Latina ya conoce los efectos de ese proyecto.
Sin embargo, nada de eso hace a Anna Bensi menos víctima, ni vuelve menos preocupante que se naturalice la posibilidad de que un ciudadano pueda ser criminalizado por documentar o cuestionar públicamente el trabajo de las autoridades.
Una vez más se aplican soluciones policiales a problemas políticos, que no hacen otra cosa que hacerlos crecer. Se le regala a la derecha y al fundamentalismo religioso una víctima perfecta, capaz de generar empatía incluso en sectores de la izquierda que consideran —con toda razón— injusto lo que le están haciendo.
Los verdaderos operadores políticos de la derecha y del imperialismo estadounidense deben estar contentísimos con actos como este. Porque contribuyen a fracturar todavía más el consenso político y ofrecen argumentos para justificar la agresión externa. Algunos tenemos claro que esa política no responde a una preocupación por la democracia —Estados Unidos mantiene excelentes relaciones con otros Estados con prácticas autoritarias—, pero, en el sentido común de mucha gente, casos como este alimentan la idea de que es aceptable y necesaria cualquier cosa que se haga para sacar del poder a quienes «encarcelan a una pobre muchacha que solo hace videos».
Cuba atraviesa ahora mismo uno de los cercos económicos más fuertes de su historia reciente, con fuertísimas consecuencias para la vida de la gente común. Y, en un momento así, lo que menos necesita el país son más presos políticos.
Que una muchacha con un teléfono pueda ser percibida como una amenaza para la estabilidad de un Estado dice mucho sobre la fragilidad del consenso que sostiene a ese Estado. Un proyecto político con instituciones fuertes, capaz de asimilar la crítica y de ofrecer un horizonte de futuro suficientemente convincente, no debería temer que un video en redes sociales pueda ponerlo en jaque.
Al imperialismo se le combate con más democracia, con la creación de consensos, con instituciones capaces de admitir la crítica, con reglas —y maneras de aplicarlas— que reduzcan la arbitrariedad, y con un proyecto político capaz de ofrecer un futuro mejor que el que proponen sus adversarios.
Mientras esto no exista, se puede encarcelar a una, pero aparecerá una segunda, una tercera y una cuarta. Y el Estado puede pasarse la vida persiguiéndolas sin resolver los problemas de fondo y las contradicciones que las producen. Esas personas no son la causa del deterioro, sino apenas uno de sus síntomas; son esas contradicciones no resueltas las que, en última instancia, pueden terminar provocando la erosión y hasta la desaparición del propio Estado.


Estoy de acuerdo conmigo Ruben.
Magníficas observaciones. Cada una más importante y certera que la otra. Felicidades.
Gracias por este artículo, expone excelentes criterios hacerca del verdadero problema.
Por mi parte, no comparto la sentencia de esta muchachita de 20 años de edad, objetivamente por ( hacer videos), cuando nuestro aparato policial deja entre sus manos muchos delincuentes identificados sobre todo.
Pienso que debería tener una sanción administrativa y alguna otra por publicación de identidad del policía. Pero hasta ahí, dejar caer todo el aparato jurídico sobre esta bb ( sin causa de delito alguna) no creo que sea el mejor método.
Mal titular. Una injusticia No se puede descalificar por las creencia religiosa. Cada persona tiene derecho a expresar su verdad, sin dañar a otros, en medio de otras personas que se la respeten.
Es una pena que el autor de este artículo tenga que meter la coletilla de no ser “ingenuo o cómplice” para poder decir que lo que está pasando con Ana Bensi es una arbitrariedad. Es una pena que no pueda escribir de la realidad cubana sin hablar del imperialismo y la derecha, para justo después hablarnos de más democracia. ¿Qué importa el tipo de religión que profese esa joven cubana? ¿Qué importa si quiere un cambio de sistema en Cuba? Si realmente quisieran promover la democracia, deberían condenar esos abusos de poder sin importar las posiciones políticas de Ana Bensi. El problema de Cuba no es el imperialismo, ese ese largo régimen que tanto daño ha hecho a Cuba y los cubanos en nombre del antimperialismo. Basta ya de justificar las arbitrariedades y los abusos, es lícito querer un cambio de sistema en Cuba, el que hemos soportado por 67 años ha fallado y sólo ofrece promesas vacías mientras en silencio, impone las mismas terapias de choque neoliberales que tanto critican. Si hoy hicieran elecciones reales en Cuba, dudo que los actuales gobernantes las ganarían.
Totalmente de acuerdo con su exposición. 👍
100% de acuerdo…
de acuerdo con Rafael Mendoza el articulo es lamentable, cobarde sus argumentos débiles y absurdos todos los ciudadanos tenemos derecho a cuestionar el poder a estar en desacuerdo con el sistema es un derecho universal nadie deberia ser cuestionado por eso, además en Cuba hace mucho tiempo se rompió el contrato social que prometió justicia social y seguridad social educación y salud y sobre todo poder popular nada de eso existe solo represion hambre miseria corrupción latrocinio nepotismo es logico que la mayoria no lo acepte si se mantiene es por el terror la arbitrariedad y los abusos de poder como el que vimos con Sna Bensi y su mamá, esto es dictadura totalitaria y tiene que acabar pero mientras sigan estos artículistas pusilamines y lame botas la lucha será más desigual
Se dice que una cosa es con guitarra… Desgraciadamente,por lo que he vivido, puedo decirle que uno de los grandes problemas que tenemos en Cuba es que las personas no se han quedado ni porque la tortica de la,merienda estaba chiquita.
Y no le hablo por supuesto de manifestaciones políticas
Ha Sido un dejar hacer por temor, conveniencia o complicidad.
Bajo el argumento de que ” total todo quedará igual” o ” no te busques problemas” lo único que se ha hecho es darle alas a todos los que han vivido a costa del pueblo, muchos de ellos ahora en otras orillas.
El punto, el mío, es que lo que hace Joven Cuba es válido y lo hacen desde aquí,lo que tiene un valor agregado.
Valoran, critican, proponen soluciones, tal vez no son las que otros aspiran pero de eso va la democracia ¿ O no? Saludos.
Lo primero es que creo que lo primero es poner las cosas en contexto.
Cuba es un país que está en una situación actualmente de asedio y de amenaza por parte de una potencia extranjera. O sea no estamos en un país normal ni mucho menos. Por tanto yo considero fuera de lugar las expresiones de ésta joven. Creo que todo tiene su momento y èste no es precisamente el momento para las expresiones que utilizó, no porque constituyan una amenaza real para el Estado cubano sino porque no procede en un país que está bajo amenaza y debe permanecer unido.
Por otra parte si cuando ellas abrieron la puerta de la casa él policía o el uniformado que sea le dijo que venía a entregar una citación, para qué la grabación?. Estan viendo muchas películas americanas, y la Policía aquí no es ICE ni mucho menos que pueda espantarle par de tiros. Aquí la Policía está desarmada. Ellas no fueron amenazadas, fueron citadas.
Por otra parte, y desde afuera, viendo cómo se han sucedido las cosas y las diferentes reacciones de aquí y de allá, o sea desde la disidencia de Miami donde nombran a ésta joven como “la mambisita de nuestros tiempos” y toda otra sarta de estupideces, creo que el objetivo aquí es que tanto a la jóven como a la mamá les den una Visa para irse a Miami a despotricar por allá, en cuanto termine éste show. Es lo que persivo de toda ésta tragicomedia. Aquí no hay nada político, ni religioso, aquí hay puro oportunismo.
Esa excusa de la plaza sitiada ha justificado numerosos abusos de poder y violaciones constantes a los derechos de los cubanos. Si tu vecino te trata mal, tú no resuelves el problema maltratando a tu familia. El régimen cubano lleva décadas maltratando a muchos cubanos con el cuento de la amenaza del vecino. Por otra parte, el oportunismo es lo que más caracteriza a los dirigentes del régimen cubano, pero gente como usted sigue usándolo de excusa para quitar validez a las denuncias de los afectados. Incluso si el fin final de esas dos mujeres cubanas fuera obtener una visa para irse de su tierra, eso es un problema político: en ningún país normal y democrático la gente tiene que buscar excusas para salir del país.
Excelente artículo para debatirlo en una universidad. Se me hace evidente el terror del autor, que comienza bien, pero salva las tablas, “por si acaso”
Si lo que esta haciendo el gobierno cubano hoy no es una “terapia de choque” de esas que hablas que solo hace la “derecha malvada”, entonces Ruben, iluminame con tu sabiduria y explicame qué es entonces. Pues mis abuelos que dieron TODO por la revolucion pasan hambre, miseria, no tienen medicinas, no tienen con que cocinar, y yo que soy “profesional” “formado por la revolucion”, no puedo ayudarlos mucho pues a duras penas puedo mantener a mi familia. Quiza debi haber seguido el consejo de los que se graduaron conmigo y haber emigrado y ahora les mandaria “combos de comida”, pero no, segui el consejo de mi abuela que me dijo hace 20 años: “si un dia te vas del pais dejas de ser mi nieto”.
…Quizas Jesus tenia razon, y el pueblo de Cuba solo esta recogiendo lo mismo ha sembrado…
Estimados foristas hay que entender como funciona la censura y la represion en Cuba. Yo pense tambien en varias ocasiones que ” La Joven Cuba” pecaba de ingenua o sus colaboradores no les gustaba comprometerse.
Es muy facil comentar aqui y ser agresivo y combativo desde la comodidad de ser anonimo en las redes, hoy por hoy La Joven Cuba es uno de los pocos espacios criticos que son permitidos y esto se debe a que han tenido que ” hilar muy fino” en un pais con un sistema represivo y una censura de 5to mundo.
Estoy seguro que al ” poder” les encantaria cerrarlos.
Lo de Ana Bensi corrobora que en nuestro pais hace falta un cambio politico total o nada cambiara, las mypimimes no hacen revolucion.
De acuerdo. Es increíble e injusta una sanción basada en elementos q no se sostienen dsd el pto de vista lógico. Es realmente vergonzoso.
Mas preocupados por las opiniones diferentes, que por la corrupción , el trafico de influencias y el enriquecimiento injustificado, son especialistas en convertir (lo necesitan) cualquier persona que piense diferente y los criticos en un personaje mediatico. Cuanto veces el Estado Cubano ha cometido ese delito, recuerden las imagenes de Jorge Fernandez Era en un calabozo, no paso nada , ni hubo responsables.
Es cierto que en esta era, un celular se convierte en una de las pocas opciones que esta a mano para denunciar abusos y arbitrariedades de la autoridad. Pero me pregunto si el agente solo fue a entregarle una citacion a su casa, no entiendo el sentido de difundir el video en las redes. Que hubo detras de esa accion? Habia amenazas, peligro para sus vidas, algo que las hiciera sentir inseguras? Pregunto. Miedo real? O paranoia?
Esto me recuerda el caso de Michael “Obsorbo” donde se puso a filmar a un policia que le fue a entregar una citacion y que fue ofendido de todas las maneras posibles…detras de la puerta de su casa. Para colmo, publica su “hazaña” en las redes. En cualquier pais de este planeta, si Ud ofende o agrede a la autoridad, hay consecuencias.
Salvando las distancias entre Bensi y Obsorbo, sigo sin entender porque difunden un hecho aparentemente trivial. Que alguien me explique porque no entiendo nada. Debo aclarar que no he visto el video de marras.
Aquellos que se rasgan las vestiduras defendiendo sin sonrojos la libertad de expresion, les dire que sus derechos terminan donde empiezan los mios.
A mi no me importa si Bensi y su madre son catolicas, bautistas, musulmanas, budistas o ateas. Para ser un ciudadano con principios y valores, no importa que religion practiques…o no. Asi que meter la baraja de sus creencias religiosas aqui me parece, cuando menos, oportunista.
Y aclaro. No comulgo con muchisimas decisiones que han tomado los gobernantes cubanos y firmemente creo que una parte no menor de la crisis que vive el pais es de su responsabilidad. Es posible que como esta la “cosa” en Cuba, el gobierno este usando esto para dar un “escarmiento”, tal y como han hecho como con los del Cuartico y mandando un mensaje que no permitira disidencia ni oposicion, ni siquiera de una joven y su madre.
Aquí nuestro comentario https://cubanuestraeu8.wordpress.com/2026/10/02/cuando-la-fe-despierta-al-pueblo-una-critica-a-la-mirada-ideologica-de-la-joven-cuba-sobre-el-caso-anna-bensi/