200 años de Carlos Marx

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El 5 de mayo de 1818 nació Carlos Marx, el filósofo cuya obra ha tenido la más profunda trascendencia histórica. Ni siquiera la caída del campo socialista pudo desvirtuar sus aportes, en todo caso mostró el fracaso de ciertas interpretaciones de su obra y evidenció los graves errores de muchos dirigentes revolucionarios. El propio Marx se desligó de la tergiversación de su teoría al decir, casi al final de su vida, que él no era marxista.

El marxismo constituye una dualidad que incluye un método científico (la dialéctica materialista) y una ideología revolucionaria que se propone construir una sociedad superior al capitalismo. Hasta hoy, el gran dilema del marxismo, el fracaso de su aplicación práctica en los sistemas políticos socialistas, ha sido la ruptura de esa dualidad. Vaciar a la ideología de su método, que es el que debería permitir la corrección de la praxis, ha conllevado a la derrota, en más o menos tiempo, de esos proyectos.

Cuando el marxismo es reducido solamente a su dimensión ideológica y, como ocurre tras la toma del poder, se convierte en una ideología de Estado, sobreviene una perversión de Marx que induce a que muchos lo culpen de errores que no le son inherentes. Algo así sucedía con el retrato de Dorian Grey, que reflejaba crímenes de los que era inocente.

Precisamente la crítica de Marx a los socialistas anteriores, a los que calificó de “utópicos”, era que ellos se habían limitado a imaginar cómo podría ser la sociedad perfecta del futuro y a esperar que su implantación resultara del convencimiento general y del ejemplo de unas pocas comunidades modélicas.

Las ideologías religiosas, respetables en sí mismas, no asumen un método científico; confían en la fe, en la solidaridad y el amor de sus prosélitos, a los que prometen un mundo mejor. Cuando Marx conoce personalmente a Wilhelm Weitling, fundador de la Liga de los Justos, rechazó los métodos de ese intelectual proletario autodidacta que se había estancado en una prédica mesiánica y utópica desarrollada entre artesanos de países como Suiza, Alemania, Francia, Bélgica e Inglaterra. Como dijo Engels, Weitling intentaba conducir al comunismo por las vías del cristianismo primitivo.

Una ideología política que intente presentar un futuro de prosperidad siempre inaccesible, y que pida fidelidad y trabajo constante a sus seguidores, deja de ser liberadora para instrumentarse como un mecanismo de dominación. En el mismo instante en que no sea capaz de autocorregirse, en que se considere eterna, dejará de ser marxista.

El socialismo falló en el momento en que se mostró ajeno al análisis de las contradicciones, de sus contradicciones internas, dando la espalda así al método dialéctico materialista y haciendo emerger una concepción del desarrollo signada por la reverencial admisión, cual obligatoria e inexorable tendencia, del destino humano hacia el progreso.

El criterio de que una vez victoriosa, la revolución socialista no puede retroceder, y de que la sociedad marchará siempre adelante, hacia un futuro glorioso, reviste una visión metafísica de la historia. Esa creencia conduce al inmovilismo. Por ello, la mejor forma de honrar el bicentenario de Carlos Marx es rescatar la dialéctica y desmontar los discursos falsamente marxistas para que alumbremos las vías científicas de construir una sociedad mejor. Por eso fue que lo llamaron el Prometeo de Tréveris.

13 comentarios

Tony 5 mayo 2018 - 7:18 AM

«Las ideologías religiosas, respetables en sí mismas, no asumen un método científico; confían en la fe, en la solidaridad y el amor de sus prosélitos, a los que prometen un mundo mejor. Cuando Marx conoce personalmente a Wilhelm Weitling, fundador de la Liga de los Justos, rechazó los métodos de ese intelectual proletario autodidacta que se había estancado en una prédica mesiánica y utópica desarrollada entre artesanos de países como Suiza, Alemania, Francia, Bélgica e Inglaterra. Como dijo Engels, Weitling intentaba conducir al comunismo por las vías del cristianismo primitivo.»… Magnificó y esclarecedor análisis de la profesora Alina, que deja al desnudo, las pseudo cristianas-marxistas-leninistas locuras de nuestro amigo el Lic. Alex, quien enloquecido, como el quijote y cargando contra imaginarios molinos de viento, nos llena los comentarios con sus famosos copy/paste de la Biblia, Mao, Lenin, Himnos Pentecostales, etc, profe, maestro, los molinos de vientos en Chile son creadores de energías renovables!!! 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

Alexis Mario Cánovas Fabelo 5 mayo 2018 - 9:28 AM

Tony:

Las TRAICIONES de la oligarquía chilena a su independencia ha hecho que ni usar el agua, ni el viento lo hagan, ni que sean dueños reales de sus recursos naturales, solo son accionistas minoritarios en todo, por eso la cacareada como «patrótica» Guerra de Pacífico fue la defensa de los intereses de las grandes transnacionales salitreras qeneue conlleva otros minerales estratégicos.

Sigues con el tamiz de tu percepción tupido.

Cuando el Ciclo de Circulación del Capital no se cierra dentro del territorio nacional, por muchos logros se aparenten no está a la altura de lo que fuera si estuviera cerrándose dentro del territorio nacional.

Plusvalía metamorfoseada.

Tony 5 mayo 2018 - 7:36 AM

«Una ideología política que intente presentar un futuro de prosperidad siempre inaccesible, y que pida fidelidad y trabajo constante a sus seguidores, deja de ser liberadora para instrumentarse como un mecanismo de dominación. En el mismo instante en que no sea capaz de autocorregirse, en que se considere eterna, dejará de ser marxista.»… Toque sensible al meollo de la cuestión, el Capitalismo actual es el mejor exponencial del Marxismo en la practica, Suiza, Canada, Suecia, Noruega, Japon. etc como ejemplos, veamos la otra cara del Marxismo en transformación, China, con sus trabajadores descalzos, pero con una bolsa de valores pujante, China, con partido único y multimillonarios, China, con hambrientos campesinos y creando millonarios todos los días, China con un crecimiento acelerado y una polución, aire irrespirable, que envenena los pulmones del mundo, todo esto nos lleva al punto de siempre, solo la democracia unida al capital pueden avanzar hacia una sociedad perfecta, el ejemplo chino demuestra que se puede sobrevivir con capital y sin democracia, pero eso lleva aparejado el costo humano que pago y supero hace dos siglos el Capitalismo actual… piensen queridos amigos… 😉 Saludos

https://www.larepublica.ec/blog/economia/2018/05/04/china-ensalza-a-marx-en-su-bicentenario-como-la-semilla-de-su-exito-economico/

milblogscubanos 5 mayo 2018 - 2:54 PM

#Si hubiera que usar una palabra para definir los comentarios del penoso Señor Tang,, creo que valdría: ¡balbuceos¡ (tontunas también)

Lo de China, los tiene a los capitalistas muy, pero que muy jodidos…No se explican cómo un país casi feudal hace dos días, ha pegado el salto tan enorme y ya desde 2010 es la primera potencia industrial y va camino de ser la primera potencia global, sin abandonar el marxismo, es decir, China es comunista le pese a quien le pese.

Estos días los telediarios de todo el mundo muestran cómo China está celebrando los 200 años de Marx y todo un símbolo es la estatua que el gobierno chino ha enviado a Alemania, a la localidad natal de Karl Marx, Tréveris .

De todo ellos informa el medio público alemán donde «trabaja» antes desde Panamá y ahora desde su casita, la mercenaria que lo mismo cobra en euros, que en dólares, y si pudiera en yuanes….porque ya lo dijo su traductor durante años al italiano: a la chica lo único que le motiva es la pasta….

fuente: http://www.dw.com/es/china-celebra-bicentenario-del-nacimiento-de-karl-marx/a-43661758

JHGF 7 mayo 2018 - 8:43 AM

Lo que describes de China se le puede aplicar a buena parte de las otras sociedades capitalistas.

Obús Prada 5 mayo 2018 - 11:17 AM

La realidad es mucha más compleja que lo que se nos antoja.

Nari-Nareen 5 mayo 2018 - 2:43 PM

Aunque no soy marxista ni comunista (científicamente hablando), si reconozco la importancia que tuvieron y siguen teniendo en nuestros días las Ideas de Marx, hace poco la BBC publicaba un artículo sobre algunos de los aportes suyos que aun tienen vigencia, sin duda habrá unos cuantos más. Al final hay que entender que aunque CM fue un visionario, también fue un ser humano, alguien de su tiempo. El no tiene culpa de lo que otros hayan hecho en su nombre, y al contrario, creo que sus ideas fueron las principales responsables de que precisamente en europa el capitalismo se haya humanizado un poco, y de que, luego de mucha lucha, se obtuvieran importantes reivindicaciones, y se reconocieran y respetaran (por lo general) los derechos de la clase trabajadora en los países que precisamente el tomo como campo de estudio, (pura dialéctica).
Sinceramente reconozco que mis conocimientos teóricos de marxismo son mínimos, pero ahora que la doctora habla del tema, recuerdo que en las clases de filosofía (marxismo) en la universidad uno de los motivos de debate que tenía es que siempre me pareció que lo que estaba ocurriendo en Cuba era más metafísico que dialéctico (lo cual en sí es una contradicción pues la dialéctica como ley del desarrollo igual se impone).
Por último mis respetos hacia la doctora Alina, aunque no coincidamos en todo siempre es reconfortante e interesante leer opiniones realistas y con base. Me gustaría algún dia verla por la mesa redonda, creo que aumentaría la teleaudiencia del programa, o ver este artículo en Cubadebate quizas.
Saludos

Fausto Luis Garcia Ruiz 5 mayo 2018 - 4:51 PM

reproduzco mi artículo dedicado a Marx en La Naeurona Intranquila donde el que sabe gana:Yo empecé a estudiar Medicina en 1992 desfasado en edad respecto a mis compañeros; era siete años mayor. En el programa de la carrera se incluía la asignatura Materialismo (Filosofía Marxista) para el primer curso. Los desastres del socialismo europeo en los últimos tres años no eran ajenos al auditorio de la Licenciada Irene Barrios Osuna, pedagoga de primera categoría.
…”Cuando Carlos Marx sacó a la luz El Capital, causó un gran revuelo en Europa. Hasta ese momento nadie había empezado a analizar los fenómenos sociales desde la perspectiva de la base material, la economía, y sus proyecciones hacia la sociedad. Cuando la madre se enteró de lo famoso que se volvió su hijo por ciertas conclusiones sobre bases científicas, dijo.
“Mi hijo Carlos, en lugar de escribir El Capital, debió dedicarse a hacer uno…”
Risas en el auditorio. Poco a poco, la profesora Irene se convirtió en la más popular entre los estudiantes.

El 2 y 3 de diciembre de 1989 se celebró en el buque “Máximo Gorki” la Cumbre de Malta. Habían pasado pocas semanas desde la caída del Muro de Berlín. Hungría y Polonia habían abandonado el Socialismo oficialmente, entonces el presidente norteamericano George Bush y su homólogo soviético Mijaíl Gorbachov se reunieron para analizar los espectaculares cambios políticos que estaban ocurriendo. Declararon oficialmente el «inicio de una nueva era en las relaciones internacionales» y el fin de las tensiones pasadas. Gorbachov proclamó que en el mundo «termina una época de guerra fría y se inicia un período de paz prolongada”. Un prominente diplomático soviético criticó abiertamente a Gorbachov en la prensa diciendo: “no va obtener nada en esa cumbre…solo palabras vacías”. La transparencia informativa de las reformas permitía esto a esas alturas de la historia. Amén de cierta deslealtad hacia su jefe de estado, el experto tenía razón. Fruto de problemas internos, en el otoño de 1992 se disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Pero también Bush perdió la presidencia, no pudo agenciarse el mérito de haber acabado con el enemigo ideológico del capitalismo. Con su país inmerso en profunda crisis, enfrentado a William Clinton aspirando a la Casa Blanca, su retórica patriotera quedó liquidada con «La economía, estúpido» (the economy, stupid), una frase muy utilizada en la campaña de Clinton. Clave para convertirlo en presidente de los Estados Unidos.

Carlos Marx disfrutó la juventud en pleno, con carácter rebelde y hedonista. Su padre le impuso estudiar Derecho, primero en la Universidad de Bonn y más tarde en la de Berlín. En vez de hacer un acercamiento a las leyes, se inclinó hacia las juergas, al menos al principio. El asunto llegó al extremo de unirse al Club de la Taberna en su natal Tréveris, una asociación de bebedores de la que llegó a ser copresidente. Además solía escribir poemas e incluso llegó a batirse en duelo. Fue amonestado por la autoridad académica universitaria. Después de esto último, su padre le conminó a trasladarse a Berlín. Aunque no estudió aquella carrera, sino Filosofía, sí que cambió de hábitos y dejó de perder el tiempo por las noches. Explotó su intelecto estudiando en serio. El evento más destacado que llegaría a transformarle la vida, fue toparse con la filosofía de Hegel, reinante en la universidad. Formó parte de un grupo de jóvenes hegelianos del llamado Club Doctor, muy involucrados con el nuevo movimiento filosófico y literario. Lo lideraba Bruno Bauer.
Gracias a la Revolución Industrial, en el Siglo XIX los nuevos modos de producción, comunicación y distribución habían creado una enorme riqueza. El problema era que ésta se iba hacia un solo lado. El 10% de la población poseía prácticamente toda la propiedad; el otro 90% no poseía nada. A medida que más ciudades y pueblos se industrializaban, la riqueza se concentraba en menos personas. La clase media comenzó a hundirse al nivel de la trabajadora. Desaparecían las ideologías justificantes de la desigualdad como “natural y ordenada”. Los trabajadores de todo el mundo iban viendo el nuevo sistema como inconveniente y se sublevaban intentando derrocarlo. Las revoluciones en Francia de 1830 y 1871 (Comuna de París) fueron solo dos ejemplos constatados por Marx. El hizo esta predicción desde sus escritos a la prensa basado en estudios científicos. Llegó a usar el álgebra para sintetizar lo que estaba diciendo. Sin equivocarse aunque no se esté de acuerdo con él.

Observando los sucesos del otoño de 1989 en Europa, la alta dirección del gobierno cubano organizó una gira artística por los países socialistas que sufrían disturbios políticos. No era algo raro en sí, salvo que a los participantes se les pidió que llevaran un diario de todo lo que veían para analizar de primera mano lo ocurrido. Uno de aquellos artistas era el escritor Abel Prieto Jiménez. De regreso tras meses de gira, una de sus conclusiones fue procurar un socialismo más entretenido, donde se divierta la gente, donde se disfrute. No puedo asegurar que haya sido esa reflexión lo que provocó un cambio en el estilo de trabajo de la Unión de Jóvenes Comunistas, pero si doy fe de un vuelco positivo en las actividades tanto políticas como recreativas desarrolladas por esa organización.

Nacido en Alemania el 5 de mayo de 1818, Marx se casó en 1843 con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició al yerno en el interés por las doctrinas racionalistas de la revolución francesa y los primeros pensadores socialistas. Marx trabajó algún tiempo como profesor y periodista. Sus ideas políticas le obligaron abandonar Alemania e instalarse en París (1843).De aquí se movió a Londres. Físicamente Carlos tenía el cabello negro, sus ojos eran oscuros, su tez mostraba un tono aceitunado. La esposa y los hijos le llamaban ‘El Moro’.
Como orador convencían sus argumentos pero cierto defecto al hablar no le ayudaba a deslumbrar a las masas. Él lo sabía, y raramente se dirigía a una multitud. Otros oradores discurseaban de lo lindo sin saber a ciencia cierta lo que decían. Marx sí. Podía demostrarlo y discutirlo con hechos. Era una diferencia a su favor que no todo el mundo supo valorar en su momento.
Se ganó la animadversión de amigos y aliados. Alguien le describió (no sin envidia) «entre un agente de aduanas intelectual y guardia fronteriza, nombrado por su propia autoridad». Con todo eso sobre sus hombros, Marx imponía respeto. Fue bueno para dirigir la Primera Internacional como editor del programa, primero; y más tarde como la figura principal de aquella Asociación de Trabajadores.
Una de los aportes de Marx a la filosofía fue el materialismo histórico. Consideraba que el curso de una sociedad estaba determinado por las condiciones materiales o por las relaciones personales. En economía política su Ley del Valor, donde se destaca la Plusvalía, sigue siendo imbatible.

Para estudiar las ciencias médicas, se nos prestaban los libros gratuitamente. Debían devolverse a la biblioteca al terminar el curso. En caso de pérdida o deterioro, se perdía el derecho a examen. Estaba detenida la impresión de textos en el país, no se importaron por un tiempo. Se paralizaron las máquinas en muchas fábricas, a los obreros se les enviaba a trabajar en la agricultura por temporadas. La transportación pública de pasajeros se redujo a un mínimo y como compensación, se les vendió bicicletas a los trabajadores y a algunos estudiantes. No a todos pues cada año entraban miles de nuevos estudiantes, e incluso ese renglón dejó de importarse. Yo no alcancé comprar bicicleta. Se me ocurrió ponerme de acuerdo con una compañera de clases para regresar juntos: yo pedaleaba y ella iba en la parte trasera. Era el año 1993.Hacia el verano, el estado aflojó el control sobre las divisas, autorizando su posesión por los ciudadanos. Comenzó, lentamente, a ceder la inflación mientras se vendían productos en dólares norteamericanos. Hasta ese momento circulaban seis monedas. El Banco Nacional de Cuba había quebrado.

…“A ver imaginen a un cubano ahora mismo, con esta tempestad en que estamos viviendo, así: con falta de alimentos, con los apagones, pedaleando una bicicleta a diario, sin poder trabajar en lo que estudió y sin familia que le mande dinero de afuera….y a ese cubano lo montamos en un avión y lo mandamos a vivir a un país desarrollado donde hay cobertura médica universal, pleno empleo, le pagan un estipendio para que aprenda el idioma de allá. Tiene vivienda garantizada (modesta) mientras no se inserte en el mercado laboral. Ese país es Suecia, por ejemplo, y de pronto ese cubanito se para en la calle y ve una manifestación de gente gritándole barbaridades al gobierno porque están descontentos por algo. Cuando averigua, le dicen que hay una tasa de suicidios muy alta y quieren que se tomen medidas contra eso. ¿Qué dirá ese cubano? Lo menos que le pasará por su mente es que está en un país de locos. El cubano es imaginario. El ejemplo es real, de ahora.
Tomando este ejemplo, díganme como se insertan las situaciones descritas en alguna de las categorías filosóficas escritas en el pizarrón…”

Marx tuvo seis hijos con Jenny. Una hija concebida fuera del matrimonio la reconoció y entró en el círculo familiar. Sus restos descansan en el mismo panteón del padre y sus hermanos. Pasaron grandes apuros materiales llegando a verse casi en la pobreza extrema, ayudados por su entrañable amigo Engels. Una de las pocas fuentes de ingresos estables que tuvo el filósofo fue escribir para un diario estadounidense casi conservador, el New York Tribune, del cual fue corresponsal en Londres entre 1851 y 1852. Las crónicas las sazonaba al gusto del editor, convenientemente.
Se asentó con su familia en el barrio londinense de Soho, donde observó con detalle a los obreros en su relación con las fábricas y en su vida íntima.
Todo lo anotaba, tratando de sacar rasgos regulares en lo que veía y vivía. Uno de los principios clave de Marx fue que la teoría siempre debía estar unida a la práctica. «Los filósofos hasta ahora solo han interpretado el mundo de varias maneras; la clave es cambiarlo», aseguró. Marx no estaba diciendo que la filosofía fuese irrelevante, sino que los problemas filosóficos surgen de las condiciones de la vida real, y que solo pueden resolverse cambiando esas condiciones, rehaciendo el mundo. De hecho las ideas de Marx se utilizaron para rehacer el mundo, y no solo por los revolucionarios.

La primera revolución exitosa inspirada en sus postulados fue la rusa de noviembre de 1917. Lenin, su líder, enseguida declaró la Paz al ordenar la salida de Rusia de la I guerra mundial, un sinsentido para la masa trabajadora. Las reacciones a las medidas del gobierno bolchevique incluyeron que 14 países se pusieron de acuerdo para invadir Rusia. Hacia octubre de 1922 todos aquellos ejércitos habían sido derrotados a costa de enormes pérdidas. Alemania y Rusia, antes adversarios, tenían a esa hora problemas parecidos. Los resolvieron con el tratado de Rapallo (Italia) en junio de 1922. Por el mismo, ambos países restablecieron relaciones diplomáticas, renunciaron a toda reparación de guerra, a las reclamaciones mutuas sobre derechos de sus ciudadanos domiciliados en los respectivos países y se comprometieron a desarrollar la cooperación económica bilateral. Alemania renunció también a reclamar los créditos concedidos en el pasado a Rusia, a cambio de obtener el monopolio de transferencia tecnológica para la industria eslava. La gran importancia de Rapallo fue que puso fin al aislamiento que mal soportaban ambos países después del Tratado de Versalles. Sus economías comenzaron a prosperar. La URSS surgió en noviembre de ese año.
Para Marx el objetivo último de la revolución socialista que esperaba era la emancipación definitiva y global del hombre al abolir la propiedad privada de los medios de producción, causa de la enajenación de los trabajadores, completando así la emancipación, apenas formal, realizada por la revolución burguesa (identificada con el modelo francés). Sobre esa base, Marx apuntaba hacia un futuro socialista entendido como realización plena de las ideas de libertad, igualdad y fraternidad; fruto de una auténtica democracia.
La «dictadura del proletariado» sería meramente instrumental y transitoria, su fin no era el reforzamiento del poder estatal con la nacionalización de los medios de producción, sino el paso a la fase comunista en la que, desaparecidas las contradicciones de clase, ya no sería necesario el poder coercitivo del Estado.

Tras los exámenes de enero de 1994, terminaba el ciclo de Ciencias Básicas y pasábamos a los hospitales cerca de nuestras áreas de residencia. Ya no tenía que pedalear 9 kilómetros en una dirección y otra. Surgieron empresas de capital mixto como aquellas que incluían áreas de Turismo de Salud donde en los hospitales se reservaba una sala especial para cobrar la atención médica a extranjeros de paso por Cuba. En octubre se abrió los mercados agropecuarios paralelos al estatal. Los alimentos estuvieron más cerca de la mesa del ciudadano de a pie con los precios empezando a bajar. Mejoraba algo la situación dentro de las penurias. La esperanza se hacía tangible para unos. Para otros, subirse en una balsa navegando hacia la Florida fue la solución. De mis compañeros de curso, los migrantes esperaron a graduarse de médicos.

A diferencia de los críticos que pululaban en el siglo XIX despotricando contra del capitalismo industrial, Marx era un verdadero revolucionario. Todo su trabajo fue escrito en función de la revolución anunciada en «El Manifiesto Comunista». Después de su muerte, las revoluciones comunistas se cumplieron, no exactamente dónde o cómo él se imaginaba pero sí en su nombre.
“¿Dónde está la Revolución Mundial que prometió Marx?” Ironizaban desde los periódicos europeos los intelectuales de los años 90 del siglo XX tras la caída del socialismo en aquellas regiones. Marx calculó que se iniciaría en los países más industrializados como paso lógico y natural de desarrollo de la mente. Hubo las revoluciones húngara y alemana de 1919, ahogadas en sangre.
El obrero estadounidense disfrutó de la jornada de ocho horas en 1886, extendiéndose la medida luego a las otras naciones. En 1936 aparece en Francia la legislación de las vacaciones pagadas. Variando las condiciones materiales (para bien) las contradicciones de clase mejoraron.
La otra cara de la moneda, el socialismo (estalinismo, para ser exactos) se impuso en países industrializados como Hungría, Polonia y Checoslovaquia, donde fueron aplastados los intentos de desarrollarlo, a contrapelo de las enseñanzas de Lenin de no participar en la guerra imperialista por no ser conveniente a los trabajadores ni atraer nadie a la fuerza hacia el nuevo sistema (la URSS empezó con solo cuatro repúblicas). El socialismo ya estaba muerto cuando a bordo del buque Máximo Gorki se intentaba discutir al respecto. Yo diría: asesinado por quienes debieron conservarlo.
Epílogo
Discurso panegírico ante la tumba de Marx, por Federico Engels:
(…)Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.;(…).17 de marzo de 1883.
Es la gran tarea de los enemigos del pueblo llano, hacer que este hecho no ocurra nunca, se retrase lo más posible, aportando palabras vacías, como las de la cumbre de Malta de 1989.Es la gran tarea de quienes edifican el socialismo, acelerarlo en todo lo posible para el bien común o Comunismo.

Alexis Mario Cánovas Fabelo 6 mayo 2018 - 12:11 AM

Queridos jóvenes:

Alina hizo un buen análisis.

Tony no dejó de tocar aspectos reales.

Fausto hizo un panorama muy bueno y ameno.

Pero no destacan «el pollo del arroz con pollo»: que todos los problemas creados, desde que a Lenin le prepararon el atentado en 1918, es en manos de quienes ha estado la propiedad REAL de los medios de producción… Que no ha sido en verdad en manos de los trabajadores, ni como cooperativas, ni como propiedad familiar, y mucho menos como propiedad personal.

PROPIEDAD, con todos los riesgos y beneficios que implica ser DUEÑOS.

El paso de la FES Capitalista a la FES Comunista si tiene que hacerse EN FORMA DE Capitalismo Monopolista de Estado, pero de un Estado de nuevo tipo, con PODER DE ABAJO HACIA ARRIBA desde los propios centros de trabajo PROPIEDAD DE SUS TRABAJADORES, no de un Estado integrado por funcionarios pequeñoburgueses que DICEN consultarlos, estructurado de forma piramidal, como los Estados ya derrotados.

Solo siendo los trabajadores DUEÑOS es que se logra objetivamente la unión de los intereses personales con los intereses sociales, porque los hacen uno solo: COMUNISTA.

Armando 6 mayo 2018 - 4:34 AM

Mucho de que hablar sobre el Marxismo,pero la mejor definición la dio Martí cuando murio Marx,Sus teorías son erroneas y confusas,el tiempo y lo hechos han demostrado que Martí fue un genio adelantado a su tiempo.

Alexis Mario Cánovas Fabelo 6 mayo 2018 - 8:36 AM

Armando:

Martí «conoció» de Marx lo que el anarcosindicalismo norteamericano «interpretó» de sus acciones y obras.

Los que ven sus intereses, o aspiraciones, cuando los trabajadores sean los dueños son los que se «confunden» con los esclarecimientos de Marx, de Engels y de Lenin.

Como aclaró Herzen:
«De nada vale la lócica si al individuo no le ingeresa convencerse»… Mucho más si NO LE CONVIENE.

Quienes históricamente han «dirigido» al proletariado han sido lo que han tenido posibilidad de estudiar en la universidad, los hijos de los burgueses y los pequeñoburgueses, y a poder hacerse de las obras de los teóricos marxistas… A los obreros y los campesinos les ha llegado lo «digerido» por los afectados si esos obreros y campesinos toman el poder total y lo ejercen DE ABAJO HACIA ARRIBA, impidiéndoles los privilegios que SIEMPRE disfrutan esos pequeños burgueses burócratas buRRocratizados, antes y durante la toma del poder político el proletariado.

En Cuba no ha sucedido nada diferente, por ello la duferencia hasta en el físico entre los proletarios y los funcionarios, por obstaculizarse que la distribución sea como lo aclaró Marx, por una sola determinación: EL TRABAJO, ¡ningún otro miramiento! Y respetando también otra coda aclarada por Marx, que «el derecho no puede ser superior al desarrollo alcanzado por la sociedad y la cultura por ello generada.»

Sin desamparar al desvalido… QUE EL QUE NO TRABAJE QUE TAMPOCO COMA… Como ordenó el apostol Pablo.

Analizar la dialéctica de la realidad objetiva, con estructura cerebral mecanicista y de aprovechados oportunistas es lo que hace «confusa» la Teoría Marxista-Leninista a los funcionarios que no reconocen que se logró derrotar a la burguesía y a los imperialistas por la sangre proletaria y que cuando le quitaron sus propiedades, pasó a ser de ellos, LOS TRABAJADORES, no de los funcionarios que ellos pusieron a dirigir.

Como aseguró Fidel:

«PODER EL DEL PUEBLO, ESE SÍ ES PODER».

Sin privilegiados viviendo y disfrutando en los cotos reservados de la burguesía derrotada.

¡¡¡AMÉN!!!

JHGF 7 mayo 2018 - 8:50 AM

Martí no escribió eso, además de que Martí conocía poco la obra de Marx, no contaban con muchas publicaciones en idiomas que Martí dominara. Lo que supo fue por comentarios de otros autores como Spencer. Lo de teorías confusas… nada. Karl era preciso, argumentativo, demostraba todas sus ideas con el conocimiento que poseía. Además siempre respetando las ideas de los otros aunque no estuviera de acuerdo con ellas.

200 años de Carlos Marx – La Luz Nocturna 7 mayo 2018 - 7:47 AM

[…] Tomado de La Joven Cuba […]

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