Urge legislar sobre violencia de género en Cuba

Deconstruir el 8 de Marzo, que no es un día de fiesta

Una historia real que expresa muchos males sociales a reparar en Cuba

Por: José Alemán Mesa Lamentable resulta escuchar informaciones en los noticieros de los medios de comunicación cubanos sobre […]

    Dos cuentos por Julio César Pérez Verdecia.  (julio.verdecia@umcc.cu) CUENTO CON NOTA DE GUERRA A los niños […]

portada-cubaperiodistas-upec-cubaPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

El lunes 26 de mayo de 2014 el sitio oficial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) publicó una nota donde informaba los resultados de una investigación realizada sobre un lamentable acto de violencia policial. Este “caso” fue denunciado en La Joven Cuba con anterioridad y finalmente podemos hacer balance de lo sucedido. Vayamos por partes.

Comienzo destacando los resultados de la comisión de trabajo que estudió el tema y aplaudo lo publicado en la nota. En todo caso me hubiera gustado saber cuestiones tales como: ¿qué medidas se tomarán con los responsables? ¿Quién cometió la alteración del orden público: las fuerzas del orden o la afición matancera? Estos son algunos cabos sueltos pero no demeritan el trabajo de una comisión que se nota fue serio. Un último detalle al respecto, la próxima vez deberían publicar una nota aclarando que el tema está en proceso de investigación para no dar una imagen de pasividad, hace tiempo aprendí que no se trata solo der ser sino también hay que parecer.

El modelo de prensa cubano nació en el

revolucion vs brutalidad policialPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Hay principios que son inviolables, con los que no se juega, a los que no se les da “ni un tantico así” porque sabemos lo que ello podía significar. Su importancia es tal que cuando los escamoteamos, aún movidos por las circunstancias, quizás con las mejores intenciones, estamos haciendo concesiones nefastas. Hoy hablaremos de violencia policial, silencio mediático y lecciones no aprendidas. Hoy tocamos un asunto sensible.

La circunstancia de acoso externo en que vivimos los cubanos nos ha llevado a tomar una mirada defensiva sobre muchos aspectos, en ocasiones innecesaria y hasta suicida. Es por eso que cuando ocurre un hecho lamentable y los medios no se hacen eco, ni siquiera los alternativos, le hacemos concesiones al capitalismo que nos ponen a su nivel.

Hecho: en un reciente juego de beisbol las fuerzas del orden agredieron y encarcelaron a un grupo de fanáticos en lo que podría ser un ajuste de cuentas. En el grupo se encontraba un periodista acreditado con su cámara, fue encarcelado también.

Resultado: las autoridades competentes reponen el daño pero los medios no reconocen el hecho y las medidas a tomar no son de dominio público.

Este asunto tiene varias aristas por donde abordarlo, solo propongo varias. Es normal en muchos países ver excesos policiales en situaciones de estrés como puede ser un juego deportivo con afluencia masiva, en Cuba no puede serlo, tiene que marcarse una diferencia porque nuestro proyecto político es más ambicioso que el capitalista.

9 miradas niñosPor Dayanis Jorgen y Yasel Toledo

Los sueños de una sociedad mejor, más justa, menos peligrosa, viven en la mente de algunas personas. Quizás, la necesidad de un mundo menos globalizado, sea el deseo de otras para el nuevo año. Pero una realidad se impone y pinta un panorama de violencia, drogas, narcotráfico, secuestros y reality—show.

Los desajustes financieros, las crisis económicas, el caos, persisten en la contemporaneidad. Mensajes electrónicos, programas en Internet, amigos en Facebook y otras redes sociales no vencen las diferencias. Y, aunque para subsistir tratamos de obviar esas dificultades, resulta imposible pasar por alto lo que nos afecta. Hoy aumentan los indigentes y las tasas de mortalidad por suicidio. La prostitución, el hambre y el desempleo son males innegables. El hombre en busca de una luz bastante oscura alimenta su podredumbre más criticable: la explotación de sus semejantes para beneficiarse.

Vivimos una era de maltratos y guerras, de tristezas y muertes. Los niños no se libran de esa tempestad.