No fue Fidel quien engañó a los cubanos y sacó del país a más de 14 000 niños exponiéndolos a malos tratos y hasta abuso de menores. Los que lo hicieron vivieron y viven en los Estados Unidos y jamás los que festejaron en Miami le fueron a reclamar algo. Muchos de los que festejaron, se hicieron universitarios gracias a esta revolución y a Fidel. Marcharon y cantaron junto a los que un día fueron los explotadores de sus padres y abuelos.