Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu/ @JimmydeCuba) La reciente noticia de la muerte de un cubano en España mientras era […]

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Este libro denuncia las mentiras y las manipulaciones contra Cuba ¿Será esto lo que convierte al autor en una amenaza?

Por: Hernando Calvo Ospina

Tomado de Cubadebate

El domingo 6 de mayo pasado, al registrarme en el aeropuerto de Paris me dijeron que había un problema informático con el vuelo de Air Europa, que cubría Madrid-La Habana. Por tanto, apenas llegara a la capital española se me entregaría la tarjeta para abordar.

Llegué al aeropuerto de Madrid, Terminal 3. Fui al punto de información de Air Europa. Ahí, después de una llamada, me dijeron que debía ir hasta la Terminal 1, donde me darían la tarjeta. Caminé hasta allá. Me presenté a una taquilla. Me enviaron donde una joven, la cual realizó dos llamadas. Faltaban 40 minutos para las tres de la tarde. El mismo tiempo para que el avión partiera. Al insistirle a la mujer por mi tarjeta de embarque, me dijo que yo debía “esperar a la persona de la embajada”. Extrañado, le pregunté que cuál persona, de qué embajada. Sin mirarme y sin amabilidad, me repitió que debía esperar “a la persona de la embajada”. Esperé.

Al fin la vi llegar con un hombre alto, de lentes, un poco grueso, trigueño, con más de cincuenta años. Me dijo, él, en voz baja, que le permitiera el pasaporte. Al creerlo parte de Air Europa se lo entregué. Pero inmediatamente noté que tenía acento latino, y le pregunté: “¿quién es usted? ¿Se puede identificar?”. Me mostró rápidamente un carnet que llevaba agarrado en la cintura, pero que una especie de chaqueta escondía. El nombre que me dio era castellano. “Soy de la embajada de Estados Unidos de América”, me

“En los andes puede estar el pedestal de nuestra libertad, pero el corazón de nuestra libertad está en nuestras mujeres" José Martí

Por: Josep Calvet

Pedí a los editores del blog, poder aportar este artículo para celebrar este 8 de marzo. En mi profesión docente, con alumnos de educación primaria, ha sido práctica desde hace muchos años, celebrar por parte del profesorado, en mayor o menor medida, varios días señalados. Días especiales por uno u otro motivo. Así, todos los cursos, se celebran días especiales como el Día de la Comunidad, una fecha distinta en cada Autonomía, el Día de la Paz, que suele adoptarse el 30 de enero, el 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, y unos pocos más. Naturalmente, esas celebraciones no son impuestas, sino que dependen de que el Claustro las valore, y las proponga y el Consejo Escolar las apruebe.

En España, el 8 de marzo, se celebra en muchísimos centros de educación infantil, primaria y secundaria. De una forma sencilla, se trata de hacer llegar al alumnado una serie de informaciones, y criterios, que destaquen valores aceptados por todo el mundo como el papel de la mujer en el mundo actual, su importante presencia en el mundo del trabajo, la igualdad de género, etc. Según las circunstancias y contextos, según las edades del alumnado, se hace hincapié  en unos u otros temas. Así, temas como el machismo, la violencia de género, las tareas compartidas en el ámbito familiar, la no discriminación de las niñas en el día a día escolar ya sea en juegos, en tareas cooperativas, en cargos de representación de sus compañeros, se van planteando en nuestras escuelas públicas.

España.

En la vida adulta, el papel de la mujer trabajadora es cada vez mayor, mejoran sus condiciones laborales, cada vez hay más presencia femenina en todos los sectores profesionales, pero sin embargo en España continúan varios puntos negros importantes, que suponen discriminación pura y dura.  Las retribuciones a mujeres siguen siendo un veinte por ciento menos que los salarios de los hombres es muchísimos casos. Hace apenas dos días, lo expresaban personas que participaban en un debate en la radio. Ciertos complementos, que pueden llegar a ser una parte importante del sueldo, los perciben sólo los hombres y no se los ofrecen a mujeres. Lo mismo ocurre con las prestaciones por desempleo que son mayores en hombres que en mujeres, lo mismo también en las prestaciones por jubilación. Otro punto negro está

Por: Harold Cárdenas Lema

Hace unos días tuve una interesante conversación con un estudiante de periodismo, este trató de convencerme que los cubanos se definen por ser bailadores y gritones, imagino que Martí se haya revuelto en su tumba al escuchar eso. Utilizo este pretexto para comentar hoy brevemente qué es lo que nos convierte en hijos de esta tierra.

Nunca escuché que Félix Varela, el Apóstol, Mella, Villena o cualquier otro de los grandes hombres que ha parido este país y de alguna manera han conformado la cubanidad, se caracterizaran por su baile o destreza vocal. La identidad de una nación consiste en el cúmulo de tradiciones, costumbres y formas de comportamiento que definen a los individuos que viven en ese territorio, por lo tanto podemos inferir de esto que está estrechamente relacionada con la cultura, y la nuestra es muy rica y diversa.

Cuba es un país de complejidades, diversidades y diferencias, todo aquel que busque argumentar de forma simple los complicados procesos culturales y sociológicos de este país, va a encontrar irremediablemente el fracaso. La variedad es lo que nos distingue, es una generalización imperdonable pretender que todos los cubanos toman ron, bailan, juegan dominó o gustan de la playa. Yo por ejemplo soy un pésimo bailador, y aunque disfrute el resto veo inadmisible que según la lógica de mi estudiante se me considere menos cubano por no escuchar música popular bailable (o salsa).

Hace algunos días, una amiga querida, fiel lectora de este blog, me incitaba a escribir un artículo, debido a que según ella no debía dejarme llevar por lo apretado de mi agenda de trabajo, y reducir mi producción al punto de pasar una semana entera sin publicar algo. De paso me sugirió dos posibles temas: El alzamiento protagonizado por Frank País y sus compañeros del Movimiento 26 de Julio en Santiago, el 30 de noviembre de 1957, o el fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina el 27 de noviembre de 1871.

Cualquiera de las dos efemérides son hitos importantes en la historia de Cuba, pero me decidí por rememorar el horrendo crimen perpetrado por el colonialismo español en la isla durante el pasado siglo, debido a que esos inocentes jóvenes inmolados en la flor de sus prometedoras vidas, tenían la misma edad entonces que mis estudiantes ahora. Ellos constituían la juventud universitaria cubana del siglo XIX, y por ello la Federación de Estudiantes Universitarios, de la cual forman parte mis educandos, los consideran sus primeros mártires.

El año 1871 fue demostrativo de la elevada capacidad combativa de las fuerzas del Ejército Libertador de Cuba. El Generalísimo Máximo Gómez invade victorioso el Valle de Guantánamo y derrota a los peninsulares en varios combates memorables. Antonio Maceo alcanza