El presidente y la prensa

por José Manuel González Rubines
Prensa (1)

Recuerdo que hace algunos años, durante uno de los últimos congresos de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en un reportaje del NTV se incluyó un fragmento de la intervención de la doctora Ana Teresa Badía, periodista y profesora. Ella afirmaba que la visita de un dirigente no era noticia porque este simplemente hacía su trabajo. Después de una breve transición, el próximo reporte reseñaba: fulano visitó tal lugar. Aquello, quizás una irónica casualidad, me pareció lamentablemente ilustrativo.

El pasado martes, la televisión transmitió dos de las cuatro horas de reunión sostenida entre profesionales de la prensa estatal y el presidente de la República. Aun cuando desde hace semanas es habitual ver al mandatario ante representantes de sectores sociales, ninguna de sus reuniones ha despertado tanto interés como esta. Ninguna había sido tan polémica.

Los periodistas

«Aquello fue un pequeño congreso de la UPEC», me dijo alguien del gremio. El espacio fue aprovechado no solo para señalar insatisfacciones en torno al modelo de prensa cubano y la relación de los medios y los periodistas con el Partido y las instituciones —debates de muy larga data—, sino también para expresar opiniones sobre el desempeño del gobierno ante cuestiones puntuales, algunas sin relación directa con la comunicación.

Resulta llamativo que la palabra «transparencia» —glásnost en ruso, vale recordar— se mencionara ocho veces en este 50% de encuentro al que hemos tenido acceso. Intervenciones enteras versaron acerca de lo necesario de esa cualidad de la información y sobre los daños que ocasionan el secretismo y la opacidad en los manejos públicos. Tales cuestiones, también antiguas, últimamente se han acentuado de modo alarmante. Menciono como ejemplos la publicación exprés del decreto-ley 35, realizado sin consultas populares ni debates parlamentarios, o el escueto anuncio de Perlavisión de que los cienfuegueros serían inmunizados con la vacuna china.

Asimismo fueron recurrentes las referencias al diálogo, el respeto a la pluralidad y la necesidad de atender la crítica.

Prensa (2)

Lirians Gordillo Piña, periodista de la Editorial de la Mujer.

Como en toda reunión, hubo intervenciones destacables. Una fue la de Lirians Gordillo Piña, de la Editorial de la Mujer, quien en referencia a las protestas del 11 de julio señaló: «La justicia debe prevalecer desde una mirada interseccional y humanista, vigilante a cualquier prejuicio ideológico. (…) A los problemas políticos necesitamos responder con acciones políticas, culturales y sociales, no con acciones policiales».

«Nada puede dañar más a este país que una injusticia o un exceso que no se asuma en voz alta, un error que no se repara», aseveró.

Por otra parte, sobre la base de un diagnóstico realizado a partir de las opiniones de los trabajadores —profesionales y personal de servicio— de la Agencia Cubana de Noticias (ACN), su directora Edda Diz Garcés, apuntó, entre otros interesantes tópicos: «No basta con la existencia de normas, decretos, leyes, si estas no se cumplen de forma real, efectiva y sistemática».

La doctora Ana Teresa Badía, que se apoyó en un trabajo de minería de datos, reveló los términos más repetidos en las opiniones obtenidas de la población: «desconfianza, ineficiencia, mentira, especulación, ineptos, improvisados, bloqueo, éxodo, hay que irse, huérfanos sin Fidel, desconfianza». Sobre esa base, convocó a transformar la manera en que los políticos comunican y alertó que pudiera repetirse dolorosamente otro 11 de julio.

Sin dudas, ha sido la de Cristina Escobar la intervención más replicada. La periodista apuntó algo esencial, que ya algunos habíamos advertido, especialmente después del 27 de noviembre, de la campaña que tuvo como centro el espacio de Humberto López en el NTV, y del llamado del presidente el 11 de julio: «Todo ejercicio que desde los medios públicos y oficiales reproduzca y ayude a ese discurso de odio [el que imponen las agendas establecidas con fondos procedentes de EE.UU.] está contribuyendo con el enemigo. No podemos normalizar el odio en nuestros discursos periodísticos».

También hizo referencia a la veracidad informativa: «Cada mentira que sale ahí [en los medios estatales] nos desacredita, y desacredita al presidente, y desacredita a la Revolución».

El presidente

Pese al aire acondicionado del salón, el presidente transpiraba contrariedad. Su lenguaje corporal mostró no solo desconcierto, sino franca molestia. Por ello, justificó y explicó en su intervención más de lo que proyectó. «Es que la prensa ha sido siempre de los sectores más fieles. Él nunca esperó que ellos tuvieran esas opiniones sobre su gestión y se atrevieran a dárselas», me comentó un amigo.

Su análisis tiene razón en parte: fidelidad no implica asentir ante todo; de hecho, es más fiel quien señala deficiencias para que estas sean superadas, que aquel que aplaude en público y descuartiza o sabotea en privado. Allí se realizó un ejercicio de crítica y alerta informada, pero, desgraciadamente, no siempre esa práctica, a la que no estamos acostumbrados por estos lares, es bien recibida.

Después de mencionar hechos lejanos en el tiempo y los contextos, el presidente afirmó ante personas muy bien informadas que las manifestaciones del 11 de julio no fueron para nada pacíficas. «Eso es un cuento», dijo, y argumentó que no existen imágenes que lo demuestren, por lo que se ha debido recurrir a la manipulación.

Es lamentable que los asesores del mandatorio no le hayan mostrado los cientos de videos que fácilmente se encuentran en internet, o los centenares de fotos tomadas por la prensa extranjera, sobre todo en la capital. En ellos se observan inaceptables actos de violencia perpetrados por manifestantes y también por fuerzas de seguridad, así como el carácter pacífico de la mayoría de las protestas.

Para sorpresa de muchos, reivindicó la «orden de combate» que diera en su alocución de ese día y tras la cual se desataron numerosos enfrentamientos. Sin embargo, aun cuando asegura no arrepentirse, su discurso —baste revisar la evolución de sus tweet— se movió de aquella convocatoria al combate en un inicio hasta una dulzona apología al amor social, postura más acorde a su puesto como jefe de un Estado del cual son parte tanto los manifestantes que gritaban a su favor como en su contra.

Respecto a la informatización de la sociedad, confesó tener una contradicción personal, ya que la concibe como un mecanismo «para que los procesos sean más eficientes (…), no para esas cosas que son tan vulgares y tan banales y que lo que siembran es odio». En una sociedad plural las personas emplean Internet del modo que estimen pertinente, el deber del Estado es velar porque en el ciberespacio no se comentan delitos tipificados en la legislación internacional —sin violar los derechos y libertades individuales de los ciudadanos—, pero no hay por qué imponer visiones subjetivas como las que manifestó el presidente.

En consonancia con lo planteado por la mayoría, resaltó la importancia del acceso a la información y la necesidad de desterrar el secretismo. «Que haya transparencia, todo el mundo tiene que rendir cuentas», dijo. Ojalá esta afirmación conlleve a que, finalmente, sea atendido el antiguo reclamo de que, por ejemplo, las empresas militares rindan cuenta de su gestión ante la Asamblea Nacional.

La prensa

Según el presidente de la UPEC, Ricardo Ronquillo: «el horizonte del sistema de prensa público de la Revolución tiene que ser que forme parte de los mecanismos de control social y de control popular». Ese es el objetivo de todo buen periodismo y más en un contexto y sistema social como el nuestro.

Tal deseo, sin embargo, ha animado infructuosamente a generaciones de periodistas y comunicadores cubanos. ¿Por qué no se ha logrado? ¿Por qué se repiten las mismas deficiencias en cada congreso de la UPEC? Para entenderlo hay que ir a la esencia del modelo de prensa.

La intervención de Adonis Subit Lamí, director del periódico Girón, medio provincial de Matanzas, arroja un poco de luz sobre el tema. Contó su experiencia en las relaciones con el Partido provincial y alentó al resto a actuar sin insubordinaciones pero sin dejarse dirigir desde fuera. Podría parecer ese el ideal de autorregulación, aunque sobre él pende una espada de Damocles.

Prensa (4)

Adonis Subit Lamí, director del periódico Girón, medio provincial de Matanzas (Foto tomada de Twitter)

La Constitución de 2019 establece que el Partido Comunista es «la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado». Por su parte, la Política de Comunicación Social del Estado y el Gobierno cubanos, regente de ese ejercicio en la Isla, consigna al Partido como: «rector de la comunicación social en el país, traza la política general para su desarrollo y ejerce su control». Entonces, ¿puede la prensa cubana controlar a quien la controla?

Entre los medios estatales y la dirección partidista existe una relación de subordinación. El directivo matancero mencionado socializó su experiencia, que es también la de otros que han conseguido hacer un periodismo medianamente crítico. No obstante, un sistema de medios, para ser funcional, no puede basarse en relación de subordinación alguna ni depender de especificidades personales de funcionarios y directivos.

Julio García Luis, reconocido decano de la Facultad de Comunicación de la UH cuyo nombre fue mencionado varias veces en el encuentro, asegura en su libro Revolución, Socialismo, Periodismo: «Las pretensiones de arbitrar contenidos han tenido históricamente resultados paralizantes y desastrosos».

Un profesor de la misma facultad cuenta esta interesante anécdota: durante una pasantía en un periódico norteamericano, conoció de la investigación desarrollada por uno de los periodistas del medio sobre las deficiencias de un modelo de avión que había sufrido algunos accidentes. Cuando presentó su trabajo al director, este elogió la rigurosidad pero lo engavetó: el fabricante de ese modelo de aviones era accionista del periódico.

Todo medio responde a intereses, sin embargo, dada la pluralidad del ecosistema mediático norteamericano, a ese periodista no le faltarían opciones para la publicación de su investigación. Sucede de forma muy diferente cuando el control es monopolizado por una sola entidad que domina todo el sistema.

En el caso de la prensa estatal cubana sucede lo mismo: mientras esté subordinada al Partido existirán excepciones de periodismo crítico pero con límites muy bien definidos en sus relaciones con el poder y los cuestionamientos que sobre este realice. Puede jugarse con la cadena, pero nunca con el mono. Es perfectamente lógico, no por eso justo ni cívico.

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Julio García Luis, reconocido decano de la Facultad de Comunicación de la UH cuyo nombre fue mencionado varias veces en el encuentro. (Foto: Cubadebate)

A tenor con ello, en los congresos de la UPEC continuarán señalándose las mismas deficiencias, resueltas en algunos lugares con la intervención de directivos capaces y periodistas valientes. Nada más.

En el artículo 2.14 de la Política de Comunicación… se establece que los medios se financiarán fundamentalmente por el presupuesto del Estado. ¿Por qué entonces no someter el sistema mediático a control de una comisión permanente de la Asamblea Nacional, que es donde supuestamente el pueblo ha depositado su poder como soberano de la República y la cual también debería reformarse para contener lo muy diverso de la sociedad que está llamada a representar?

Solo así los medios serán auténticamente públicos y la política editorial se decidirá dentro de cada uno, al servicio de los intereses ciudadanos y no mediada por condicionamientos ideológicos.

El ejercicio fuerte, responsable y ético del periodismo únicamente puede traer buena salud para la República. Constituiría una fortaleza para la ciudadanía —ante la arbitrariedad posible de poderes externos e internos—, que se vería reflejada y representada en él, y un mecanismo de control efectivo y democrático, que proteja y reproduzca los principios y denuncie excesos o trasgresiones, independientemente de quién sea el culpable.

Alcanzar un modelo de prensa pública como el que la nación necesita es una empresa difícil en la cual se han embarcado generaciones de periodistas. Las ataduras que le impiden realizarse son sólidas; sin embargo, la ciudadanía lo exige y por ello capitular no es opción. Diría Martí que «Un águila no anda a trote: —y esa es la vida— ¡hacer trotar un águila!».

37 comentarios

Victor 31 agosto 2021 - 7:49 AM

Felicidades por su artículo profesor. Deja en claro que mientras exista un Partido Único con poderes por encima de la Constitución, toda libertad será ficción.

dario 31 agosto 2021 - 9:54 AM

e envidio su poder de sintesis .Lo dijo absolutamente todo !!!
si me permite,agregare algo al margen : a quien quieren enganar acerca de quien ha sido el insirador de odio en nuestro Pais ??Tambien han sido los EEUU ??

El presidente y la prensa - CódigoAbierto360° | CódigoAbierto360° 31 agosto 2021 - 9:37 AM

[…] improvisados, bloqueo, éxodo, hay que irse, huérfanos sin Fidel, desconfianza». Sobre esa base, convocó a transformar la manera en que los políticos comunican y alertó que pudiera […]

Esteban 31 agosto 2021 - 10:02 AM

Esa fue una reunión de los periodistas del grupo de poder. Esa no es nuestra prensa si no la prensa de ellos, la que lleva décadas diciéndonos que todo está bien mientras el país se caía a pedazos.
No se le puede pedir a la prensa de la élite que sea objetiva porque su papel es complacer a su patrón, el que les paga.
Por suerte existen alternativas y todos sabemos que hasta los mismos periodistas oficiales saben lo desprestigiada que está su servil labor.
Patria y Vida.

Alfonso Rojas (@cerralallave) 31 agosto 2021 - 10:14 AM

eñ problema es que Canel es el mayoral y por eso tiene q reivindicar esa orden criminal, aunque el quisiera no pude, se lo ordenaron así de sencillo y por otra parte tratar de hacer todo lo correcto y justo con un gobierno que no cree ni le interesa promoverlo es perder el tiempo y el esfuerzo de toda una sociedad, urge el cambio ño das es más de lo mismo.

Manuel Figueredo 31 agosto 2021 - 10:33 AM

Se necesita la escoba de Eduardo R Chivas para que barra toda la basura que emana de ese fatídico gobierno.En fin en una Cuba donde no existe nada y lo que se sobra es represión,se necesita cambiarlo todo,pero de cuajo, para que no quede ni el más remoto
Recuerdo. Gracias profesor por su análisis.

Anita 1 septiembre 2021 - 10:17 PM

Como yo lo veo tenemos un ùnico y gran problema: partido ùnico, juez y parte en todas y cada una de las àreas decisoras en este pais. Mientras haya un solo partido con ùnica ideologia imperante es imposible que se logre articular un proceso de nacion real. Quien va a poner la contraparte analìtica a sus errores o malos manejos. Todo està supeditado aquì a lo que manda el PCC y ya…y eso inside en todo. Es que hasta en las formas de trabajo no estatales esta metido el Partido….eso es imposible de sostener!!!!
Asi que todo se ve bonito porque alguien planto cara pero nunca se va a solucionar hasta que se produzca un verdadero cambio polìtico-social en nuestra Cuba.

Observador 2021 31 agosto 2021 - 10:48 AM

Comparto las aspiraciones del articulista de la necesidad de una prensa pública al servicio de los genuinos intereses de la nación pero difiero de sus esperanzas de la reciente reunión de los periodistas, entendida por algunos como un ejercicio de audacia y honestidad de los participantes. Ese tipo de reunión, filtrada y autorizada para su trasmision por la TV es tan vieja como estéril y trillada, habitual en cuanto congreso de la Upec, la Uneac, etc. se haya realizado y es una catarsis para entretenimiento de incautos.
Los nombres invocados, como paladines de la libertad de criterio y transparencia mueven a risa: Julio García Luis, editorialista ya fallecido del Granma y jefe de la UPEC, Ricardo Ronquillo, otros directivos de medios de prensa y claro, Cristina Escobar. Esta última llegó a decir sobre la manifestación ante el ICRT, indudablemente el ejemplo más evidente de protesta pacífica ciudadana y de represión y violencia de las autoridades, funcionarios y grupos de respuesta rapida, que “les dejamos a ellos hacer su versión” como si la verdad pudiera ser ocultada por la brillante e incuestionable versión que hubiera hecho ella. El ambiente era de hacer mas creible el mensaje oficial, no hacerlo transparente y honesto. Y al final, el régimen seguira haciendo lo que le parece y lo que estime necesario.
El manejo de la información sobre la pandemia es representativo. Se quiere implantar en el menor plazo posible la normalidad (incluso el Mined ha hecho recorridos por provincias !con las cifras de contagio por las nubes!! para ir viendo lo de implantar las clases presenciales, que cualquier cerebro racional descartaría hasta varios meses despues) y para eso es conveniente reducir cifras aunque cada dia uno se entere de mas casos. Como el misterio de la aparición de la vacuna china en Cienfuegos. Un estudio relampago del Instituto Finlay para un coctel de la vacuna china con la Soberana. Seria bueno que esos exigentes periodistas, en sus medios o en sus paginas de facebook se cuestionaran esas informaciones, vaya, para dar el ejemplo.
Quien piense que podamos tener una prensa publica honesta con ese poder soberbio, realmente parece no haber entendido nada en estos sesenta años.

Esteban 31 agosto 2021 - 11:00 AM

Esa reunión consistió en lo siguiente:

-Tú me engañas.
-Yo te engaño.
-Nosotros nos engañamos.
– (Y desde el verdadero poder alguien dirá): Vosotros os engañáis.

Por suerte el mismo show en que los participantes compiten a ver cuál de ellos suelta la mayor cantidad de “revolucionariadas” es tan viejo que solo un tonto se creerá que la puesta en escena servirá de algo útil al pueblo liso y llano.

Rene 31 agosto 2021 - 11:27 AM

La paradoja en la relación prensa oficial – PCC es un problema fundamental del desarrollo económico social en Cuba. El partido necesita para su propia supervivencia que la prensa oficial no refleje los problemas fundamentales de la sociedad, a fin de cuentas, en la mayoría de ellos tiene alta responsabilidad. Sin embargo, mostrar los problemas es el primer paso para su análisis y solución. Pero ya el PCC no tiene las bondades de la época de los líderes históricos. La prensa oficial es cada día menos creíble, ya no existe el magnetismo de Fidel y el pueblo tiene ahora acceso a fuentes alternativas de información por internet.
Personajillos nefastos como Humberto y Randy Alonso ya no pueden cobijarse en la estela de Fidel, porque Díaz Canel carece de carisma y parece empeñado en cometer torpezas. Su declaración de que el país corresponde solo a sus fieles fue descabellada. Y nótese la diferencia, sus palabras fueron que Cuba era solo de los revolucionarios, pero nadie menos revolucionario hoy en Cuba que Díaz Canel.
Debió haber dicho entonces a mis fieles, no a los revolucionarios. Un pensador de izquierdas y un revolucionario no estarán nunca de acuerdo con las palabras de Díaz Canel el 11 de julio y ratificadas, para mí sorpresa.
Cada vez que veo a Randy, Humberto, Díaz Canel, Marrero y otros muchos no puedo evitar pensar que un día, cuando esto cambie, aparecerán diciendo que eran agentes de la CIA. Y será creíble.

Sofia. 31 agosto 2021 - 11:40 AM

Excelente, todo está en esta pregunta. ¿puede la prensa cubana controlar a quien la controla?

Eva 31 agosto 2021 - 6:19 PM

Sofía
Debería hacerlo porque sería el único modo de extirpar la corrupción imperante y que no es nueva tiene 62 Años ya es de la tercera edad. Por tanto se hace más fácil en un país que no produce lo que se demanda, ni papel sanitario mantener esa lacra que empuja fuera de Cuba a los que quieren vivir con honradez gracias a sus salarios por el trabajo que hacen
Por que hay tanta delincuencia y vagos en Cuba? Porque el trabajo honrado no es fuente de bienestar y menos aún de prosperidad
Si nunca se ha podido vivir tranquilo y mínimamente cómodos con el salario que se recibe. Quien quiere trabajarle a un estado dictador y discriminante? Antes encontrabas todo “por fuera” a precios exagerados pero menos exagerados que los precios en tiendas estatales
Entonces quienes son los guerrilleros contra ese mal? La prensa estatal va a denunciar a un administrador que se roba las tranqutas de pinturas, las cajas de pollo, el petróleo , los embalajes de medicinas , el balón de oxígeno? Noooooo jamas eso ni por asomo pero cuando lo hace un periodista independiente -ALLÁ VA ESO ES UN MERCENARIO-
Es así de simple aunque en muchos foros internacionales han ganado premios de alto significado eso no es lo que les vale
Ellos no pueden ni van a aceptar ser desenmascarados en sus inmoralidades enjuiciables además por LEY
Recomiendo Ver :
https://www.periodismodebarrio.org/2019/02/la-sangre-nunca-fue-amarilla/

Eva 31 agosto 2021 - 6:22 PM
Comunista hasta la Muerte 1 septiembre 2021 - 1:00 AM

EVA:
Fidel nos enseño que mentir para mantener el poder es actuar con Honestidad Revolucionaria.

Eva 1 septiembre 2021 - 5:59 PM

Por ese sarcasmo confundes y pones brabísimos a algun@s lectores 🤪
No le gusta la verdad a los delincuentes . Los desenmascara pero como dice el dicho la mentira tiene patas cortas y hoy por hoy no todos somos periodistas pero celular en mano ( obviando las tristes e infinitas infinitas faltas de ortografía en una sociedad que de tanta gratuidad se olvidó de pagar buen salario a buenos maestros del idioma natal) cada cubano es un comunicador y no habrá alfabeto ni números romanos que paren las denuncias a las injusticias .
Ya todos los cubanos estamos presos pero se acabo el miedo . Ellos son los que deben temer a todo un país asqueado de tanto abuso de poder

Eva 3 septiembre 2021 - 6:57 PM

“BRAVÍSIMOS ” hablando de ortografía y se me escapa una garrafal . Lo siento 🤗

dario 31 agosto 2021 - 11:57 AM

Me pregunto : de donde saca la izqierda marxista que ellos no propagan el odio y la censura ?? Se han olvidado lo que profesan con dogma de fe ?? O ahora como diria fernandez eras ya los marxistas son otra cosa ……?? Yo comprendo que ePero es muy penoso confesarse marxista en publico,con el reguero de muertes,hambre,miseria y opresion que han dejado regado a lo largo de la historia,pero es mejor decir la verdad que no esconderse detras de Medallitas de La Virgencita o detras de “todo el poder a los soviers” o la “burocracia malgna” ,etc,etc.Pero el que tiene el monopolio del poder,hace lo que le da la gana. Yo se que planteo preguntas y tesis incomodas,pero tenemos mucho tiempo dandole vueltas al monogote….y ademas,en este blog hay muchas mentes adelantadas que pueden dar respuesta.

manuel 31 agosto 2021 - 1:32 PM

La prensa oficialista si evoluciona ……………………antes Cubadebate.cu recibia tus comentarios y fiel a su politica de escojer lo que publica simplemente NO te publicaba ………………….ahora hay direcciones electronicas filtradas y cuando envias el comentario aparentemente no llega ………………………..dicen: su comentario no pudo entrar , ensayelo mas tarde o su comentario parece estar doble…….los payasos informativos han refinados sus chistes….

Manuel* 31 agosto 2021 - 1:55 PM

Pues me toca discrepar de Díaz-Canel, de José Manuel y de casi todo el mundo.

No, no es el PCC ni el gobierno de Cuba quien tiene que controlar la prensa cubana. Tampoco debe ser la Asamblea Nacional. No sería democrático.

Lo único democrático sería que el pueblo de Cuba controlase la prensa y que la prensa representase al pueblo de Cuba. Cuidado con la palabra “representar”. Un dibujo representa la cara de una persona cuando en el dibujo se ven los ojos, oreja, nariz, boca … Si solo vemos la nariz, no tenemos una “representación” de la cara. Es obvio que ni el PCC ni el gobierno de Cuba pueden “representar” a Cuba. Solo representan a una parte de Cuba. La Asamblea Nacional tampoco representa a Cuba por motivos obvios. Pero tampoco representará a Cuba en un futuro multipartidista porque la elección de los órganos directores de la prensa sería por mayoría, y ninguna mayoría representa a un pueblo, aunque sea una mayoría reforzada.

Lo único verdaderamente representativo y democrático es que el pueblo de Cuba controle directamente los medios de comunicación a través del dinero; porque quien aporta el dinero tiene el control. Es decir, lo único representativo y democrático sería que los medios de comunicación se financiasen directamente con el dinero aportado por los cubanos que comprasen los periódicos. De ese modo, cada cubano aportaría dinero al medio de comunicación que más le gustase. El resultado final sería un grupo de periódicos diversos apoyados financieramente por el pueblo de Cuba, y esos periódicos representarían fielmente al pueblo de Cuba.

Es imposible que un medio de difusión estatal sea democrático. Solo la prensa financiada directamente por el pueblo puede ser democrática.

Ya se llegará a eso.

Esteban 31 agosto 2021 - 3:44 PM

Lo único democrático sería que el pueblo de Cuba controlase la prensa y que la prensa representase al pueblo de Cuba.
xxxx
Tampoco. En ninguna parte del mundo el pueblo “controla” la prensa. No existe en ningún país algo llamado “la prensa del pueblo”.
Lo que tiene que suceder en Cuba es lo que pasa en el mundo democrático y civilizado: cada tendencia tiene sus medios de prensa y que la gente elija la de su preferencia.
Cualquier otra variante es totalitaria.

Esteban 31 agosto 2021 - 3:52 PM

A mí no me molesta que la prensa oficialista cubana siempre tire para el gobierno y el partido. Después de todo desde Granma hasta Trabajadores pasando por los programas de radio y televisión responden al gobierno y sus periodistas son pagados por este.
El problema real es que el gobierno/partido/ estado, que no es lo mismo pero es igual en el caso cubano, no quiere que existan otros medios ajenos a su control. Ellos, de hecho, criminalizan la libertad de prensa y por eso entre otras cosas es que Cuba está bajo una dictadura desde hace 62 años.

Manuel* 31 agosto 2021 - 3:54 PM

La prensa oficialista sirve a quien le paga, que, naturalmente, no es el pueblo de Cuba.

Manuel* 31 agosto 2021 - 3:56 PM

El gobierno/partido/estado no quiere que el pueblo de Cuba controle la prensa. Por eso prohibe la prensa financiada por los lectores, que es la única al servicio del pueblo.

Manuel* 31 agosto 2021 - 3:52 PM

El pueblo controla a la prensa cuando el pueblo paga a la prensa al comprar los periódicos. Quien paga manda y dicta la línea editorial. Si al pueblo no le gusta un periódico, no lo compra y tiene que cerrar.

Manuel Figueredo 31 agosto 2021 - 3:45 PM

Entonces en un futuro vamos a tener multipartidismo ? Me gustó la frase que el que paga manda. Como el Estado les paga a los periodistas,ellos están obligados a obedecer y el estado a proponer lo que le conviene publicar y comentar. Todo indica que seguiremos en las mismas, a no ser que…
! Libertad para los presos políticos del régimen
Castro-Canelista. ! Patria y Vida.

Abdel Legra'Pacheco 31 agosto 2021 - 5:33 PM

¡Muy buen artículo! ¡¡Glasnost, Glasnost!!, Noooo, Cantinfleros, ésa es la Prensa Oficial. El Presidente es inseguro y nada auténtico, sólo repite consignas, y agradecimientos a los pasados líderes. Una persona con Mediana información y conocimiento de seguro lo pone en aprieto. Aconsejenle no dar una entrevista, a un medio de prensa internacional, Fidel Castro era un manipulador en las entrevistas que concedió, pero indiscutiblemente era carismático y poseía cultura, se formó en instituciones y planes de estudios muy superiores a los actuales, el Presidente carece de cultura general, cívica y mucho menos Democrática.

Juan Escandell Ramirez 31 agosto 2021 - 5:53 PM

A esta altura del partido y por parte (como dijera Jack el destripador) lo que resulta necesario es el cambio del sistema y no su actualización,han tenido no suficiente tiempo sino más de la cuenta.
Ahora bien quien le pone el cascabel al gato?. Como deshacernos de este sistema arcaico y con todos los adjetivos del tuit (no se como se escribe) de Alejandro Sanz creo en principio debemos darle visibilidad a la oposición dentro de Cuba que inspirándose en la transición española se están organizando en ese sentido.

Sanson 31 agosto 2021 - 6:03 PM

No estoy seguro de cual fue el Presidente cubano al que llamaron “Tiburon” por eso de “se banna pero salpica” , creo que a Garcia Menocal. A Machado le decian el asno con garras y a fidel “cara de coco” supongo por que tenia la cara llena de pelos y dura como un coco seco.
Hubieron otros apodos. Unos elaborados por el sentir del pueblo y otros por los guatacas de turno como eso de llamar “el Hombre a Fulgencio Batista. Algun dia estudiare mas el asunto que no deja de ser atractivo por la ampla gama de matices y la comicidad que encierra.
El apodo con el que se recordara a D. Canel es el que lo define con mas exactitud. No creo que haya exibido otros atributos a considerar.

Juan Escandell Ramirez 31 agosto 2021 - 6:34 PM

Tocado el tema de mi comentario anterior es imprescindible exigir la libertad de todos los presos políticos , no quiero ser selectivo pero la vida de José Daniel Ferrer y Feliz Navarro quienes cumplieron años de privación de libertad durante la Primavera Negra ha sido ya demasiado su sacrificio en aras de un futuro mejor.
Libertad para todos los presos políticos, patria y vida
Tengo la esperanza que el señor Silvio Rodríguez que indudablemente tiene ascendencia en el régimen abogue por la libertad de estos cubanos encarcelados por el hecho simple de pedir LIBERTAD para un pueblo que reclama LIBERTAD,

Dany 4 septiembre 2021 - 1:39 PM

Juan tengo entendido que el señor Silvio Rodriguez anda por españa dando conciertos buscando $$$$ para el régimen

CUBA: 297 PROTESTAS EN AGOSTO - Observatorio Cubano de Conflictos 31 agosto 2021 - 11:19 PM

[…]  La represión ha costado la perdida de importantes apoyos institucionales al gobierno: desde los médicos hasta los masones. Particularmente grave es que en apenas 8 meses el gobierno haya perdido el control del que gozó por más de 60 años sobre tres gremios claves para sostener su capital simbólico: los artistas, médicos y periodistas oficiales. […]

Eva 31 agosto 2021 - 11:46 PM

La prensa es un vigía que lo desentierra todo (Cartas de Martí, La Nación, Buenos Aires, 1885).
El desinterés del periodista es esencial. Aflige cobrar por lo que se piensa: y más si, cuando se piensa, se ama. Un periódico sin generosidad, es un azote. Un periódico generoso, es una columna.
Periodismo magno el de quienes en papeles condenados a desaparecer en horas o días, escriben para años.
Toca a la prensa encaminar, explicar, enseñar, guiar, dirigir, tócale examinar los conflictos, no irritarlos con un juicio apasionado, no encarnizarlos con un larde de adhesión tal vez extemporánea, tócale proponer soluciones, madurarlas y hacerlas fáciles (Escenas mexicanas, Revista Universal, México, 1875).
 El periódico es una espada y su empuñadura la razón. Solo deben esgrimirla los buenos, y no ha de ser para el exterminio de los hombres, sino para el triunfo necesario sobre los que se oponen a su libertad y progreso.
Odio la pluma que no vale para clavar la verdad en los corazones y sirve para que los hombres defiendan lo contrario de lo que les manda la verdadera conciencia, que está en el honor, y nunca fuera de él.
Tiene la prensa periódica altísimas misiones; es la una explicar en la paz, y en la lucha fortalecer y aconsejar; es la otra hacer estudio de las graves necesidades del país, fundar sus mejoras, facilitar así la obra a la administración que rige (Escenas mexicanas, Revista Universal, México, 1875).
“Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes.”
José Martí en “La Futura Esclavitud”. Año 1884.
No es el oficio de la prensa periódica informar ligera y frívolamente sobre los hechos que acaecen, o censurarlos con mayor suma de afecto o de adhesión (Escenas mexicanas, Revista Universal, México, 1875).

Es una pena que la vigencia del ideario martiano no sea todavía la lectura y guía de la patria y los cubanos todos.
Nunca odio a sus adversarios , al contrario se apoyó en ellos y a muchos les indujo a sumarse con sumo agrado y conciencia en la guerra contra el colonialismo español y la formación de una República con todos y por el bien de todos.
La actividad de José Martí para alcanzar estos objetivos de unidad significó una compleja tarea. Ello implicó una enorme labor ideológica, propagandista, educativa y esclarecedora, que propició conciliar, por encima de las diferencias que llevaron al fracaso las guerras anteriores a la de 1895 , unir era su misión y con humildad e inteligencia lo consiguió .Unió a los partidarios del mando militar en la guerra, con los partidarios del mando civil; a los hombres de lucha armada, con los hombres ocupados en el extranjero de buscar armas y municiones y de preparar y enviar expediciones: En ese bregar, el dirigente, organizador e ideológico de la guerra del 95 tuvo que limar muchos escollos y unir muchas voluntades, en la lucha contra lo que denominó reservas, celos de capitanes y otros males enquistados en los viejos combatientes.

Pero además tuvo Martí que enfrentar no solo la actividad diversionista de anexionistas y autonomistas, sino también la de los órganos secretos españoles, dirigida a sabotear todo lo que en cuanto a la unidad, sobre todo después de la fundación del Partido Revolucionario Cubano, se fuese logrando. No por casualidad al referirse a esta quinta columna, el Maestro escribiría en las páginas del periódico Patria , el 28 de mayo de 1892, que sangraba la memoria de recordar la clase de hombres a quienes pudo el gobierno de España emplear para mantener los reparos, cuando no el odio, entre los elementos de la Revolución, espías, provocadores y traidores dedicados a llevar y traer entre los hombres buenos, frases falsas, ahondando así entre los patriotas las divisiones que dejó la guerra pasada.

Aquella actividad enemiga fomentó serios problemas y confusiones que fue necesario resolver. Martí supo identificar la fuente generadora principal. Por ejemplo, en su trabajo”Honra Suprema”, `publicado en Patria el 14 de marzo de 1893, denunciaba que a nadie más que al enemigo español convenía la desconfianza o la tibieza entre los cubanos, y que por tanto, ellos la promovían de cien modos diferentes. Consciente de esa labor (de enemigos o de de confundidos) y del daño que provocaba, Martí había llamado oportunamente a desarmar o desenmascarar a los que tenían por oficio secreto el de mantener divididas las fuerzas posibles de la Revolución.

Se comprende así por que Martí afirmó que aquella no era solo la Revolución de la cólera, sino también, la Revolución de la reflexión; pues solo la reflexión era capaz de identificar y neutralizar obstáculos superfluos, hacía emerger la comprensión de lo necesario e impostergable que resultaba la unidad. Precisamente, a la idea de la unidad revolucionaria se asoció, en la proyección estratégica martiana, la necesidad de organizar un partido y lograr una unidad orgánica en la Revolución.
Es imprescindible volver a él tantas veces se pueda porque toda su vida y todo su sufrir estuvieron siempre en la mira de una Revolución que no es esta de un ideal que está siendo ofendido y del cual se apoyan los oportunistas indeseables pero sin realmente tener la más mínima idea y conocimientos de la obra magna del apóstol y encima lejos de ser sencillos y grandes seguidores son la vergüenza de quienes han pasado su Vida entregados a un proyecto que cada día se aleja más de todo lo que nos legaron los grandes héroes de la Patria amada nuestra.
Ojalá llegue el día en que no necesitemos más héroes porque ese será el día en que cada cubano será libre digno y respetado.

Comunista hasta la Muerte 1 septiembre 2021 - 12:43 AM

Todos nuestros medios de comunicacion son propiedad exclusiva del PCC y son usados para defender el poquito prestigio que le queda a la Revolución.
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Los unicos con derecho a mentir, sin ser castigados por el decreto Mordaza 35, son Humbertico, La Mesa Redonda, el Noticiero, y cualquier otro medio que defienda a la revolución.

andresdovale 1 septiembre 2021 - 10:53 AM

Magnífico el artículo y excelentes la gran mayoría de los comentarios. Queda muy poco que decir sin repetir lo ya dicho por otros. Solo una valoración: las críticas, de cualquier tipo, al gobierno están prohibidas desde “Palabras a los intelectuales” de Fidel Castro el 30/06/1961: “¿Cuáles son los derechos de los escritores y de los artistas, revolucionarios o no revolucionarios? Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho.
Y esto no sería ninguna ley de excepción para los artistas y para los escritores. Esto es un principio general para todos los ciudadanos, es un principio fundamental de la Revolución.”
Es decir, contra la Revolución ni una crítica. En Cuba había magníficos periódicos y muy buenos periodistas, todos fueron clausurados, robados a sus rotativos y puestos al servicio de la Revolución, a la cual solo pueden dedicar elogios, jamás una crítica.
Fidel Castro jamás aceptó una crítica a nadie, dentro de los dirigentes de la Revolución el único que tenía valor suficiente para hacerlas era Ernesto Guevara.

Carlos Alzugaray 1 septiembre 2021 - 4:24 PM

Excelente José Manuel. Felicidades.

Perla Marina Alcober 2 septiembre 2021 - 5:37 PM

No se desgasten más. Me gradué de Periodismo en 1972 y trabajé 25 años en Radio Reloj (primeros dos años de graduada) y el resto en Radio Rebelde. Es increíble y triste el inmovilismo del país y, por tanto, de la prensa. Leí el artículo -excelente- y los comentarios, y es la misma historia con diferentes personajes. Recordé que en el año 1986, al regreso de cubrir para la radio nacional el 26 congreso del PECUS en Moscú y la visita de Fidel a Corea del Norte, asistí a una reunión del Comandante con un brupo de periodistas de distintos medios, La reunión comenzó un jueves a las 9 de la mañana y terminó el viernes a las cinco de la mañana ininterrumpidamente. En un momento dado, Fidel mandó a llamar a todos los ministros y ellos allí sentados, oyeron la lluvia de quejas de los periodistas, que son las mismas que acabo de leer arriba. Pasarán años, congresos, reuniones y seguirá todo igual hasta que no haya un cambio de modelo y de dirección del país. Díaz Canel no tiene carisma, ni habilidad política ni historia para dirigir. Fidel dejó un vacío muy grande en muchos aspectos. No preparar un buen relevo fue uno de sus tantos errores.

Eva 6 septiembre 2021 - 11:31 PM

El liderazgo excluyente…
Solo en un espacio de pluralidad política, de participación amplia en los rumbos de la Nación, a través de la integración de sus ciudadanos a estructuras democráticas creadas para propiciarla organizadamente en el país, como lo son en esencia los partidos políticos, puede asumirse y en consecuencia reconocerse el verdadero liderazgo.
Porque el líder no es aquel que moviliza y guía a una parte de la sociedad excluyendo a la otra. Tampoco el que impone por la fuerza bruta, o por la articulación de más o menos sutiles medios sus ideas y sepulta cualquier pensamiento contrario.
El líder es el que impone una idea por el peso mismo del argumento y lo somete al cuestionamiento y al debate público. Líder es el que no ve en esa critica a sus postulados un ataque, ni cree enemigo al que se le opone, sino que aplaude la diversidad política, porque ve en ella la oportunidad de soluciones colectivas.
Líder es el que no se cree Dios, y se sabe un simple mortal, sin derecho a privilegios ni egos exacerbados.
Líder es el que no alimenta la epopeya con el fin manipulador de enaltecer su imagen, sino que en el esfuerzo cotidiano y la sencillez encuentra su grandeza.
Líder, para mí; de esos que enorgullecen nuestra cubania, fue José Martí, que abarca y rebasa por mucho las ideas anteriores. El Martí que aprendimos a respetar en cada escuela, cuando siendo niños reverenciábamos su busto.
El Martí que defendía el ideal de una Patria “de todos y para el bien de todos”.
En Fidel Castro, en cambio, niego cualquier liderazgo legitimo. El joven que lideró un movimiento político para cambiar los destinos de la nación, para salvar la democracia pisoteada por el régimen batistiano, y en quien millones pusieron sus esperanzas, sustituyó gradualmente una tiranía por otra, y su legado no fue sino el de la exclusión, la represión, la emigración masiva, el hundimiento económico, la decadencia moral.
La historia que tanto le preocupó, decidirá la verdad.JF

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