Palabras a los intertextuales

por Jorge Fernández Era
Palabras

El director de la editorial me ha citado, desea entrevistarse conmigo. La editora del libro me adelantó que hay varios cuentos con «problemas políticos», y que si no los elimino me quedaré con ganas de publicarlo. Uno sobre todo será el centro de una reunión que se dibuja angustiosa. Lo titulé «Caperucita y los Tres Cerditos». En esta versión la chiquilla ha abandonado su matiz rojo y ahora se declara de centro izquierda. A la abuelita le ha sido otorgada la condición de vulnerable. Caperucita debe dar todos los días dos viajes al comedor del Sistema de Atención a la Familia, y luego partir al bosque con los pozuelos a llevarle la comida a la señora. La Dirección de Trabajo y Seguridad Social sospecha que la anciana los engaña, pues gracias a un raro pez con bigotes que habita en un arroyuelo cercano se han enterado que la susodicha fomenta un plan de desarrollo local para la cría de cerdos, y que ya posee tres. Debido a la pobreza de la vieja, los puercos tratan de construirse una cochiquera por esfuerzo propio, un leñador les vende los materiales a precios especulativos. El lobo se ha hecho de la vista gorda, pero no le gusta ni un poquito que se burlen de su poder, organiza un recorrido para chequear la implementación de los últimos acuerdos. Al llegar a casa de la abuelita, le pregunta quién ha autorizado ese proyecto de desarrollo endógeno. A la pobre vieja le da un infarto ante semejante palabreja. Caperucita llega justo cuando el lobo ha terminado de almorzársela, y ante las preguntas de la niña le plantea que no habrá diálogo mientras no le explique quién financia desde el extranjero esa cría de cochinos.

El tipo me hace pasar a su oficina. Hojea el volumen de cuentos y me comenta que están muy complacidos con el cuidado puesto en la ortografía y el claro dominio del lenguaje. Que si por ello(s) fuera, el texto íntegro tenía luz verde para ser enviado a imprenta, pero el problema estriba en que la libertad artística tiene sus límites y mi hipercriticismo se pasa de listo. Que el hipérbaton, como alteración del orden que las palabras tienen habitualmente en el discurso, está muy bien llevado en mi literatura, pero cuando ese orden se altera con manifestaciones como la del 27 («en la que sabemos que usted participó»), la cosa cambia. «Cambia tanto ―le respondí―, que de revolucionarios que fuimos a las veinticuatro horas, devenimos en mercenarios en menos de una semana». «Eres muy dado a la hipérbole ―apuntó él―, a la exageración de las circunstancias, los relatos o las noticias». «Eso hace todos los días la prensa ―le rebatí―, pero estamos tan acostumbrados…». Cité a continuación el proverbio chino que reproduzco en el libro: «“Impedir que se exprese la voz del pueblo es peor que detener el curso de un río”. Para qué sirve que cada vez tengan los ojos y las orejas más grandes, si no nos oyen ni nos perciben mejor. No es justo que haya seres humanos con derechos y seres “umapnos” sin ellos. No estoy por la división: si por mí fuera, Cuba se hubiera quedado con las seis provincias que tenía».

«Vayamos a ese cuento… ―alargó la frase como probando fuerza―. Se hace notoria la intención de recurrir a la intertextualidad para hacer guiños a un presente difícil, complejo, y que ustedes llaman contradictorio. No era necesario, por ejemplo, en una fábula donde confluyen varios animales de leyendas pretéritas, invocar al león y mencionar que con su anuencia están ocurriendo cosas feas en la selva. Tampoco decir que en la producción de carne se ha establecido un plan quinquenal gris y no se cumplen ciertos parámetros. Mucho menos, en la escena del consultorio, ante la frase de la enfermera de que esa vacuna, más que vacuna, es un país, poner en boca de Caperucita una expresión según usted antimperialista, pero de doble lectura y con muy mala leche: “Ay, enfermera, entonces no me ponga la Base Naval de Guantánamo”».

«¿No es magnífico que cada cual lo interprete como le venga en ganas, que no coincida lo que piense uno con lo que dilucide el otro?», pregunté. «Esa es la cosa ―dijo él―: necesitamos un arte con evidencias de otredad, pero hecho con buena fe. Se puede tener criterios diferentes siempre que se expongan en el momento y lugar adecuados, para que sean atendidos por los canales correspondientes».

No pude más y me fui, pidiéndole se metiera el libro por los canales correspondientes. Él engoló la voz para emitir una frase ya conocida que a mí se me antojó «Con la evolución todo, contra la evolución nada».

22 comentarios

Orl 27 junio 2021 - 7:24 AM

Me parece lo mejor, el título y el dibujo del encabezado

Orl 27 junio 2021 - 7:28 AM

Estoy viendo Operación encubierta.

Serie policíaca rusa.

Te parece estar en la Unión Soviética después que terminó la II Guerra Mundial dónde la vida de las personas no valía nada.

En una buena escena un detenido le repite a un funcionario del gobierno lo que asegura la propaganda oficial .

“La policía Soviética no maltrata a los prisioneros” y el interrogador agarró una silla y sin perder tiempo en decirle una palabra se la metió por la cabeza.

Rodolfo Crespo Hernández 27 junio 2021 - 7:52 AM

Al Consejo Editorial de la Revista La Joven Cuba
En días pasados se planteó por uno de los escribidores y comentaristas de la Revista la asociación de mi nombre (Rodolfo Crespo) con el de otro de los escribidores de opinión de dicha Revista, que firma como Ramón Izquierdo Delgado.
Quien asocia mi nombre con cualquiera otra falta totalmente el respeto a mi persona. En mi caso, no suscribo algunas opiniones del escribidor que firma como Ramón Izquierdo Delgado, ni tampoco suscribo algunas opiniones de otros escribidores en dicha Revista.
Mis opiniones sobre la realidad cubana que (aclaro no conozco plenamente) están vertidas en algunos escritos de divulgación popular (enfatizo de divulgación popular), alguno de los cuales he enviado a Alina Bárbara López Hernández (autora y columnista de La Joven Cuba con quien conecto en sus escritos) para si quisiera leerlos.
Si alguna persona en la Revista La Joven Cuba o en cualquier otra parte expresa opiniones que en algún aspecto o punto de vista coincida con mi visión de la realidad cubana o utilice alguno de mis ensayos para ello, no es en absoluto de mi responsabilidad, sino de quien lo haga.
Aclaro, además, que los criterios que a título personal he expresado sobre la realidad cubana contemporánea están muy lejos de ser completos, ni abordan la complejidad de todos y cada unos de los aspectos de ésta, por tanto, no son ni completos ni definitivos, alguno de los cuales no resisten ya la prueba del tiempo (como es lógico) ni de las circunstancias siempre cambiantes de la realidad. Me gustaría agregar que, incluso, dado los años que no visito la Isla, me he abstenido de escribir cuestiones tan solo basado en opiniones sobre Cuba vertidas por otras personas, residentes o no en el país. Por ese mismo motivo, en los últimos tiempos, me he abstenido de ofrecer criterios y opiniones sobre Cuba en parte alguna, también en La Joven Cuba, donde lo escrito bajo mi firma ha resultado ser muy residual.
Agradecería, por todo lo anterior, se desvincule mi nombre del debate entre los participantes en el espacio reservado a los comentarios en torno a los artículos que se publican en la Revista La Joven Cuba
Agradecería, por último, al Consejo Editorial de la Revista La Joven Cuba de a conocer este escrito.
Gracias

Orl 27 junio 2021 - 8:11 AM

Según una encuesta la juventud cubana de hoy se cohíbe de expresarse en redes sociales por temor a represalias. Y si por sacar un documental tan anodino como PM, el Comandante en 1961 les hubiera metido semejante descarga estuvieran todavía escondidos debajo de sus camas.

Observador 2021 27 junio 2021 - 8:38 AM

Mas que los ojos y las orejas mas grandes, es la barriga la que no para de crecer en nuestros lobos. Aunque no por comernos mejor, sino manipularnos y explotarnos mejor.

Yeyo 27 junio 2021 - 9:06 AM

Excelente

Orl 27 junio 2021 - 10:04 AM

Con la pandemia !Qué descaro! Hoy el Duran dándose golpes de pecho de tener la menor tasa de mortalidad del mundo cuando todo el mundo sabe y ellos mismos reconocen una metodología diferente a todos los demás países.

Wanda 27 junio 2021 - 10:39 AM

Jajajaja este texto me encantó, gracias

Orlando Rodriguez 27 junio 2021 - 10:58 AM

Al autor,

Si tuvieras algún buen amigo que pudiera publicarlo en el extranjero.
Estoy seguro que, por lo leído, tendría mucho éxito, sobretodo en Miami.
Yo sería uno que lo compraría para reír un rato.

Saludos

Manuel Figueredo 27 junio 2021 - 11:03 AM

La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.
George Orwell.

Osvaldo Ferrari Diez 27 junio 2021 - 11:38 AM

SOBERBIO!!

Carlos 27 junio 2021 - 5:21 PM

Un texto digno de un ex-GNYO.
“¿Y para que yo quiero dignidad si yo no tengo zapatos?”

Julián 27 junio 2021 - 6:37 PM

Felicidades al autor! Texto muy divertido, fresco y agudo.

Manuel* 27 junio 2021 - 7:39 PM

El editor debe publicar los libros en anticipación de la ventas que piense que vayan a tener. Es decir, en anticipación del interés que muestre el pueblo por su lectura. Porque en realidad, eso no es ultraliberalismo sino democracia.

Jorge, en otra realidad si una editorial te rechazase, siempre podrías recurrir a otra. JK Rowling fue rechazada por 12 editoriales cuando presentó su primer ejemplar de Harry Poter. El poder de la competencia es enorme. Colón descubrió América porque en la dividida Europa podía presentar su proyecto a reyes diversos. Mientras en la China unida se prohibían los viajes de exploración.

Narciso 28 junio 2021 - 5:59 AM

No se prohibía los viajes en China
En Europa no había nada que interesarse para lis chinos.
Chen Ho regresó hacia atrás cuando se dio cuenta de ello

Manuel* 28 junio 2021 - 5:50 PM

El navegador eunuco chino Zheng He hizo numerosos viajes de exploración naval a lo largo del Pacífico en el siglo XV. Esas exploraciones tuvieron un final abrupto con la prohibición de continuarlas del emperador Jungtong. En el edicto de HaiJin se prohibió la construcción de buques de más de dos palos y todo viaje de exploración, por considerar que eran excesivamente onerosos. Los detalles se pueden consultar en el interesantísimo libro “When China ruled the seas” de Louis Levathes.

Si China en lugar de ser una nación unida fuese un conjunto de reinos como Europa, sin duda algunos de esos reinos habrían hecho exploraciones del Pacífico, e incluso podrían haber descubierto América. A veces la desunión hace la fuerza.

Otro ejemplo lo tenemos en el descubrimiento de las armas de fuego. En China la pólvora se usaba para fuegos artificiales. En Europa un par de locos pensaron que se podría usar para desarrollar armas nuevas. Afortunadamente en la desunida y competitiva Europa, pudieron solicitar ayuda financiera a multitud de reyes. La superioridad de las armas de fuego se demostró por primera vez en la batalla de Bicoca. Una coalición germano-española venció muy fácilmente a tropas francesas reforzadas con mercenarios suizos gracias a las armas de fuego. En un bando murieron más de tres mil mercenarios suizos, mientras que el otro bando no tuvo ni una sola baja. De ahí viene la expresión “ser una bicoca”.

Estos ejemplos demuestran la superioridad de las economías basadas en la competencia. Son mucho más dinámicas y fomentan las innovaciones tecnológicas. No es casual que las mejores vacunas contra el COVID, las de ARN mensajero, hayan nacido en Europa y los Estados Unidos.

Narciso 29 junio 2021 - 5:49 AM

Demostración del escaso interés de China por explorar Europa fue el hecho que la reina de Inglaterra ordenó comerciar con opio hacia China para poder llevar el ansiado té hacia Europa, convirtiéndose de hecho en la primera narcotraficante de historia.

Juan Escandell 27 junio 2021 - 9:00 PM

Excelente y gracias muchas por ese buen humor que resulta un bálsamo.

MARLENE AZOR HERNÁNDEZ 28 junio 2021 - 4:09 AM

EXCELENTE, este texto me encantó. Gracias.

6del. 28 junio 2021 - 2:42 PM

Se puede tener criterios diferentes siempre que se expongan en el momento y lugar adecuados, para que sean atendidos por los canales correspondientes».
En q siglo estamos?.

Ramón Izquierdo Delgado 28 junio 2021 - 2:50 PM

El liberalismo cubano cree que libertad es hacer lo que quieras, que todo esta permitido. Y liberalismo es todo menos libertad absoluta, es tan solo libertad parcial y muy selectiva:
El autor no es solo el único que no puede publicar en Cuba, que al parecer es el “peor” lugar y el más censurado para publicar ciertos autores, ah! Y lo que es publicable en un sitio no es en el otro.
En EE UU han sido censurado los tres tomos del “El Señor de los anillos”, publicadas entre 1954-1966 en Estados Unidos la trilogía se consideró anticlerical e incluso, promotora de satanismo y la brujería; “El código Da Vinci” censurado por el Vaticano y el Líbano; “Origen de las especies”, de Darwin, fue prohibido en prácticamente toda Europa, en algunos países incluso hasta el siglo XX; “La colmena”, de Cela, aún en 2014 se descubrieron partes que no habían visto la luz jamás en España; “Los versos satánicos”, 11 países: Pakistán, Arabia Saudí, Egipto, Somalia, Sudán, Bangladesh, Malasia, Qatar, Indonesia, Sudáfrica y la India y su autor buscado para matarlo; etc, etc.
Y si quieren asombrarse la noticia es del libro Fariña que una juez española en 2018 acordó el secuestro cautelar del libro, obra en la que el periodista Nacho Carretero profundizaba en la historia del narcotráfico gallego.
Así que lecciones de censura en Cuba y a lo largo de toda la división internacional del trabajo capitalista que copa el mundo entero POCAS.
Esa división del trabajo (capitalista no se olvide) y la libertad ABSOLUTA son incompatibles. Usted puede dudar y eso le está permitido, también puede decirle, hablarlo, expresarlo y hasta escribirlo, pero cuando sobrepasa determinadas líneas rojas dicha libertad se elimina.
Saludos
Ramón Izquierdo Delgado

Manuel* 28 junio 2021 - 6:13 PM

No conozco ningún liberalismo partidario de la libertad absoluta. Estaríamos hablando del anarquismo, algo radicalmente distinto. Y ni siquiera los anarquistas son partidarios de la libertad absoluta.

Ramón, confundes censura con opiniones diversas. En Estados Unidos jamás se prohibió la trilogía de “El señor de los anillos”, aunque efectivamente un par de locos dijeron tonterías. El Vaticano no censura ningún libro, solo opina. Un país de un par de hectáreas con frontera abierta con Italia no puede censurar nada. Yo cruce la frontera entre Italia y El Vaticano y no había ningún puesto fronterizo, ni policía ni nada, ni me revisaron nada. “El Origen de las Especies” no me consta que se haya prohibido en ningún país europeo, aunque puedo equivocarme. Ni siquiera estaba prohibido en la España ultracatólica de Franco. Lo sé porque yo mismo lo compre en la España ultracatólica de Franco. En “La Colmena” de Cela tienes algo de razón, ya que se publicó en España en la época mas dura del Franquismo cuando existía censura previa, es decir, lo que ahora hay en Cuba. Con los “Versos Satánicos” nos metemos en el asunto de los países musulmanes. Esa es otra historia. Respecto la secuestro cautelar del libro “Fariña” en España, fue causado porque contenía datos que alteraban la verdad y vulneraban el honor de un alcalde al que implicaban en el narcotráfico. Efectivamente, en España y en todo el mundo está penado publicar datos probadamente falsos y calumniosos sobre alguien. Por cierto, el alcalde demandante tuvo que hacer un depósito de 10.000 euros para hacer frente a posibles daños económicos que pudiese causar la suspensión de la publicación del libro.

En fin Ramón, haces un batiburrillo lleno de imprecisiones y de casos anecdóticos con tal de justificar la censura en Cuba. Es como justificar el consumo de heroína porque alguien se marea tomando dos cervezas.

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