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Plan Ecuador o un narcocorrido con muchos «jefes»

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Ilustración: Félix M. Azcuy

¿A qué huele la violencia? ¿Cómo luce? ¿Cómo suena? En medio del pánico que viví estos días en Quito me hice esas preguntas. Estaba sola en casa y mi madre me insistía en que tomara un avión de manera urgente hacia Cuba. Luego empecé a ver arrestos de a quienes el Estado llama «terroristas»: eran jóvenes racializados y pobres. Vi a un militar exhortando a su tropa con el discurso de dar la sangre por la patria y a un presidente autorizando a matarlos a todos. Me parecía escuchar tiros cuando se trataba de pirotecnia y alguien me contó de un preso que subió al bus y olía a basura.

El 7 de enero las autoridades ecuatorianas «no podían afirmar, ni negar» que Adolfo Macías, alias Fito, el líder de la banda de crimen organizado Los Choneros se hubiera fugado de la cárcel. Fito cumplía desde 2011 una condena de 34 años por delincuencia organizada, narcotráfico y asesinato, en el penal Regional de Guayaquil. Poco después, el exministro ecuatoriano del interior, José Serrano, diría a la prensa que la fuga había sido desde el 25 de diciembre, algo de lo que el Estado no dio declaraciones oficiales.

El 8 de enero, un día después de que fuera pública la fuga de Fito, se desató una guerra entre el crimen organizado y el Estado, en que los diferentes grupos tomaron las cárceles y secuestraron a los guías penitenciaros. La expectación mediática se disparó cuando empezaron a salir todo tipo de videos y noticias de atentados, coches bomba, tiroteos, toma por asalto de un canal de TV en Guayaquil y asesinatos a policías en directo, que amenazaban la seguridad ciudadana.

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Un pistolero amenaza a los miembros del personal de TC Televisión en Guayaquil, Ecuador, durante una transmisión en vivo el pasado 9 de enero / Imagen: nytimes.com

Los amotinamientos y masacres carcelarias son comunes desde hace un tiempo en Ecuador. La violencia en ciudades de la costa había sido motivo de la constante declaración de estados de excepción en el gobierno de Guillermo Lasso, pero esta vez llegó a la capital y adquirió un carácter mediático imparable que causó el pánico generalizado. Posteriormente, los medios y autoridades desmintieron una serie de noticias falsas que circularon en esas jornadas caóticas.

Las fugas de las prisiones en Ecuador no son tan inusuales. El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) ha sido objeto de escándalos cíclicos, no solo por la inhumanidad en con la que viven las personas privadas de libertad (PPL), sino porque dicho organismo oculta información sobre la situación en las cárceles y ha estado caracterizado por la corrupción administrativa. La fuga reciente de Fito y otros integrantes de bandas delictivas como Colón Picó en Ecuador, no son las únicas que han acontecido en las sombras en los últimos dos años.

En octubre de 2023 saldría a la luz el videoclip del «Corrido del león» dedicado a Adolfo Macías, donde le apodan «el papá», «el patrón», «un hombre de buen carácter», «un buen amigo lleno de humildad». El narcocorrido llegaba con un videoclip, en el que parte de las escenas habían sido filmadas dentro de la cárcel. Fito, como otros líderes de bandas delictivas, tenía privilegios dentro de la prisión, porque en hechos, las cárceles en Ecuador son de dominio del narco.

El intelectual mexicano Oswaldo Zavala, en su análisis acerca de la narconarrativa en torno al mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán explica que en el juicio quedó demostrado que no se trataba del «jefe de jefes», ni la cabeza del cartel de Sinaloa, como lo habían pintado los narcocorridos y la prensa, sino de uno más en la cadena de mando del crimen organizado. Para este autor, la narrativa de los cárteles que compiten por el poder y de las figuras hegemónicas dentro de ellos, como puede ser alias Fito en el caso ecuatoriano, justificaron ante la sociedad mexicana la militarización e hicieron del narco el culpable de toda la violencia de un país donde militares y cuerpos represivos también poseían el monopolio de dicha violencia.

El propio Zavala asevera que al campo discursivo del narco lo rige un punto nodal mayor: la seguridad nacional, un discurso que necesita enemigos para sostenerse. Según el autor, las instituciones políticas de México y EEUU operan en este caso de manera conjunta como generadores de enemigos simbólicos.

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Crimen organizado en Ecuador / Gráfica: Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado

Lo planteado anteriormente no quiere decir que el narco sea un invento de los gobiernos o una treta a escala internacional para asegurar el dominio de EEUU en Latinoamérica, aunque esta dicha hipótesis no es descartable, sobre todo teniendo en cuenta el contexto actual. En 2022 Ecuador fue el décimo país más violento de la región y ya en 2023 ocupaba el primer puesto con 7 200 muertes violentas: 45 homicidios cada cien mil habitantes.

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Mercados principales relacionados al crimen organizado en Ecuador / Gráfica: Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado

Se trata de un país donde el narcotráfico es la mayor expresión del crimen organizado, pero que es receptor del tráfico de hidrocarburos y armas, el lavado de activos, la corrupción y la guerra entre bandas criminales. Con la baja presencia del Estado y la neoliberalización de la economía, han sido las provincias costeras las mayores receptoras de la violencia y cada vez con más fuerza el país andino se abre a la penetración militar y económica de los Estados Unidos.

Los patrones no tienen tatuajes

La primera reacción del presidente Daniel Noboa al conflicto fue decretar 60 días de estado de excepción nacional y toque de queda de 11pm a 5am en este periodo. Posteriormente emitió el Decreto Ejecutivo 111, donde declaró que el país estaba en medio de un conflicto interno armado e identificó como objetivo a ser eliminado por las fuerzas del orden, a los grupos:  «Águilas, ÁguilasKillers, Ak47, Caballeros Oscuros, ChoneKillers, Choneros, Covicheros, Cuartel de las Feas, Cubanos, Fatales, Gánster, Kater Piler, Lagartos, Latin Kings, Lobos, Los p.27, Los Tiburones, Mafia 18, Mafia Trébol, Patrones, R7, Tiguerones». Por demás, el Decreto los identifica como organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes. De inmediato, la Asamblea Nacional anunció que ofrecería amnistía a los policías y militares que hagan uso de la fuerza durante el ya declarado conflicto interno armado.

«En las cárceles tatúan a los chicos que caen en un pabellón dominado por las mafias para que no hablen cuando salgan y los grandes narcos ni siquiera tienen el tatuaje. Esos tatuajes y el color de la piel o la apariencia son hoy los estándares de los cuerpos represivos para identificar a los decretados como terroristas. La gente está sedienta de sangre y violencia, porque piensa que así va a mejorar la situación y el Estado les está dando eso», afirma una fuente a la que, por razones de seguridad, llamaremos Carlos.

Esos jóvenes de barrio reclutados por las bandas no son los que mueven toneladas de drogas. «Para que el negocio del narco funcione se necesita un entramado internacional con paraísos fiscales etc, son estructuras más elevadas que no se meten en conflictos violentos, sino que están dentro de los Estados», explica.

Carlos insiste en la necesidad de diferenciar a las grandes mafias de las pandillas locales y a los mandos altos, de los soldados de a pie. «A las mafias no les importa la vida de sus muchachos —dice—. A los que asaltaron la televisora en Guayaquil les pagaron pequeñas sumas de dinero, al igual que a los jóvenes que utilizan para sus actos. Solo son carne de cañón».

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Miembros de los Tiguerones detenidos por la policía tras el asalto al plató de TC Televisión / Foto: eldebate.com

Según el censo penitenciario del Ecuador, en 2022 el 40, 4 % de las PPL tiene de 18 a 29 años y el 93,4 % son hombres. Solo el 7, 3 % de los hombres tiene educación superior. Por demás, la mayoría de las PPL cumplen sentencias por tráfico ilícito de sustancias, seguidas en porciento por los delitos de robo u homicidio.

Carlos afirma que el Estado es responsable de que esos jóvenes se unan a las mafias, porque no tienen alternativas de vida en un sistema donde la desigualdad es la ley. Por demás, explica que la respuesta de Noboa al arremeter únicamente contra los jóvenes que participaron en los actos violentos del 8 y 9 es un error, la lucha principal tendría que ser contra los artífices.

A quién beneficia el «conflicto interno armado»

El 6 de octubre de 2023, el Estado ecuatoriano firmó el acuerdo «Relativo al estatuto de fuerzas» con EEUU, que permite a militares y contratistas norteamericanos permanecer temporalmente en territorio ecuatoriano «con relación a visitas de buques, entrenamiento, ejercicios, actividades humanitarias tales como respuestas a desastres naturales y provocados por el hombre, actividades de cooperación para abordar retos de seguridad compartidos, entre ellos, el tráfico ilícito, el terrorismo internacional y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y otras actividades mutuamente acordadas».

Según el defensor de derechos humanos ecuatoriano, Fernando Bastian, la Corte Constitucional desde el jueves pasado dio paso al acuerdo, pero no aún no notifica al público. La mayoría de los jueces no consideraron que los acuerdos relacionados con la intervención de EEUU en el conflicto requieran pronunciamientos de la Asamblea Nacional. En representación de EEUU, llegará al país andino la directiva del Comando Sur, Laura Richarson, altos cargos antinarcóticos y diplomáticos, para elaborar un plan conjunto de enfrentamiento de la crisis.

Varios académicos han explicado que lo que sucede en Ecuador no califica como conflicto interno armado, ya que en materia de derecho internacional no se puede afirmar que se trate de una guerra entre el Estado y un mando único del crimen organizado. Es un consenso entre los medios y los estudiosos del derecho internacional que no se puede asumir a las bandas como un actor beligerante, porque sus motivaciones aplican a la delincuencia común y no a las que reconoce la ley internacional.

La declaración de conflicto interno armado protege a las bandas y da la posibilidad de que puedan beneficiarse de una amnistía, por ejemplo, porque supone una paridad entre el Estado y la otra parte «beligerante», ya que según el derecho internacional tienen obligaciones equiparables.

En el discurso mediático del Estado y especialmente en el Decreto 111, Noboa llama a estas bandas «actores no estatales beligerantes» y «organizaciones terroristas». El Estado desarrolla un Plan de recompensas para que los ciudadanos denuncien de manera anónima a los causantes de los disturbios. La campaña comunicacional de dicho plan, también llama terroristas a los miembros de las bandas.

El terrorismo no está tipificado en la Constitución ecuatoriana, se trata de una ley anterior recogida en el artículo 366 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), donde se establece que el delito de terrorismo se configura cuando una persona o una asociación armada «provoque o mantenga en estado de terror a la población o a un sector de ella, mediante actos que pongan en peligro la vida, la integridad física o la libertad de las personas».

Referente al uso del delito de terrorismo, el presidente Daniel Noboa afirmó en TV nacional: «A ellos no se les había puesto una determinación, ellos querían que se les denomine como grupos de delincuencia organizada porque es más fácil» evadir el peso de la ley «y ahora son objetivos militares».

En ese sentido, el uso de la figura de terrorismo en este contexto tiene que ver más con el discurso estadounidense sobre la insurgencia colombiana a la que llaman narcoinsurgencia. Al respecto, el investigador Daniel Kersffeld refiere que la declaración de «conflicto interno armado» remite a la crisis del enfrentamiento en Colombia entre «fuerzas militares, guerrillas y organizaciones vinculadas al narcotráfico».

Finalmente, la declaración de conflicto interno armado también abre las puertas a EEUU a intervenir en Ecuador, usando como carta la «Estrategia de los Estados Unidos para Prevenir Conflictos y Promover Estabilidad», que data de abril de 2022 y explicita que dicho país intervendrá en caso de verse comprometida la estabilidad de un país o región, por un «conflicto armado u otra inestabilidad». Por demás, el gobierno de Guillermo Lasso ya había abierto las puertas para la presencia americana en Ecuador en materia económica y militar con una serie de acuerdos bilaterales.

«Si EEUU o Noboa quisieran controlar la situación seguirían la ruta del dinero o controlarían los puertos —opina Carlos—. Desde Ecuador salen las lanchas y avionetas que recorren el Pacífico. Hay tecnología de radares para detectar aviones, para controlar todo lo que sale por esos puntos, pero no, el Estado prefiere enviar más jóvenes a la prisión, para que salgan de allí como verdaderos integrantes del crimen organizado». 

¿Quién amenaza al Estado?

Carlos afirma que a pesar de que la fuga de alias Fito parezca el detonante de la situación actual, no es así. «Los Choneros no son los que están peleando aquí. Esta vez fueron Los Lobos los que atacaron al Estado».

Los Choneros controlan el Guasmo, Manabí, la zona portuaria del Ecuador. El estallido actual es un intento de Los Lobos por controlar la sierra ecuatoriana, desde Quito hasta Loja y esta lógica de ataques terroristas busca generar tensión política, explica Carlos. En la coyuntura de los eventos se sumaron otras bandas aprovechando el momento, pero estas no estuvieron involucradas totalmente en los ataques de estos días. «Con la fuga de alias Fito Los Choneros se quedaron inactivos. No es difícil notar que los lugares donde hubo mayor tensión son territorios de Los Lobos», agrega.

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Adolfo Macías, alias Fito / Foto: lateja.cr

No se puede entender la guerra entre las bandas de crimen organizado y el Estado, en Ecuador, sin remitirnos a los procesos de pacificación de pandillas iniciados en 2004 y que tuvieron su punto más álgido en 2010. Carlos comenta que el presidente Rafael Correa asistió en 2010 a una reunión que no fue pública con representantes de las pandillas: Ñetas, Masters y Lating Kings.

En ese entonces, desde las propias pandillas existían iniciativas para la pacificación. Carlos llama a hacer una distinción entre pandillas y carteles relacionados con el narcotráfico en el Ecuador y cree que cerca de 2011 y 2012 había dado frutos la pacificación, e incluso en 2015 los grupos estaban parcialmente desmovilizados, con excepción de algunos miembros de los Latin King y los Ñetas que fueron asimilados por las bandas posteriores y son parte del conflicto actual. Más tarde, el proceso de pacificación fue abandonado por el gobierno de Correa, ya que no se llegaron a concretar opciones económicas reales para los que estaban vinculados a las pandillas.  

«Correa intentó pacificar a las pandillas y se le culpa del narcotráfico actual, pero no es cierto. En ese momento operaba el cartel Sinaloa y tenía sus lógicas, pero no existía la guerra de bandas. La culpa de Correa es la falta de visión para seguir invirtiendo en los procesos de pacificación. Lenin Moreno eliminó presupuestos y no solucionó el problema. Ambos son culpables de no hacer los procesos adecuados», afirma mi entrevistado.

Los carteles que encabezan el conflicto actual son distintos a las pandillas. Los Choneros, una de las bandas más antiguas del país, que existe desde los años 90, estaba relacionada con el cartel Sinaloa. Sus principales líderes son apresados durante el gobierno de Correa y empiezan a operar desde prisiones. En ese momento comienza a gestarse la guerra que vemos hoy: «cuando Los Choneros usan a las pandillas como fuerza de choque».

Mi fuente refiere que el asesinato de Leandro Norero en efecto tuvo consecuencias para la guerra entre bandas, pero no es en sí el factor central, porque esas rencillas ya estaban en proceso. Norero estaba preso en la cárcel de Latacunga, controlada por los Lobos. Los chats del caso Metástasis dan cuenta de las alianzas que intentó hacer, pero Los Lobos se negaron a pactar. «Ciertamente, Los lobos se quedaron sin aliados con la muerte de Norero, porque si bien no se puede afirmar que son los autores del crimen, al ser quienes controlaban la prisión donde estaba, quedó así para las bandas».

En 2022, el año en que fue asesinado Norero, varios líderes pandilleros son sacados de escena, entre ellos la mano derecha de Rasquiña, Junior Roldán, alias JR. En 2023, el año en que Ecuador se convierte en el país más violento de la región, comienzan a suceder las exhibiciones de cadáveres colgados en puentes como muestra de poder, tal y como había sucedido en México. También se dan diversos motines en cárceles y son asesinados en la penitenciaría del Guayas, seis de los sospechosos del atentado contra el candidato presidencial Fernando Villavicencio. La respuesta del gobierno de Guillermo Lasso fue continuar con su política de estados de excepción.

En 2018, Los Choneros y en especial su entonces líder Jorge Luis Zambrano, alias Rasquiña, crean a Los Tigerones, Los lobos, Los Chone Killers y otros grupos, en la cárcel del Guayas, pero esto no llega a tener gran relevancia mediática. Del lado del Cartel Jalisco estaban Los Lagartos, que eran fuertemente atacados, pero tras la muerte de Rasquiña, asume el poder alias Fito y se cambian de bando Los Tigerones, Los Lobos y los Chone Killers, dando lugar a las peores masacres carcelarias. En ese contexto, Los Choneros crean nuevos grupos como Los Águilas y Los Fatales. Tras la muerte de Norero, vuelven a unirse a Los Choneros algunas bandas, como los Chone Killers y porteriormente Los Tiguerones. Así se incrementa su poder para una guerra entre narcos que utiliza a cientos y miles de jóvenes.

«Antes del 2018 los narcos venían organizando sus conflictos, creciendo en presencia y recursos en el país. Aprovechando las políticas de reducción del estado de Lenin Moreno, iniciaron ataque con grupos de fuerza de choque que ya venían organizando. Así es como inicia esta sangrienta guerra, que ahora también enfrenta al Estado. Estas pugnas de poder entre los grupos son las que condujeron a que la conmoción que vive hoy el Ecuador sea resultado, entre otros factores, de la lucha de Los Lobos —en este momento aislados del resto— por dominar nuevos territorios y, por ende, de sus aliados, el Cartel Jalisco, por asegurar su domino en el Ecuador», explica Carlos.

El medio independiente especializado en crimen organizado en Latinoamérica, Insight Crime, afirma que la escalada de violencia en Ecuador se trata de «bandas fragmentadas en disputa por flujos de cocaína a granel». Hace tres años comenzó esa guerra entre bandas, que se agudizó entre otras razones, con el asesinato del narcotraficante Leandro Norero, relacionado con el caso de corrupción económica y administrativa Metástasis, en el que están involucrados «jueces, fiscales, funcionarios del consejo de la judicatura y de la SNAI».

En medio de este escenario de violencia, la propuesta del Estado es enfrentar a las bandas con mano dura. El término «uso del monopolio legítimo de la violencia estatal» vuelve a repetirse en el discurso de los funcionarios y los medios de comunicación.   

El monopolio ¿legítimo? de la violencia

El académico cubano Jorge Luis Acanda, quien radica en Quito, reflexiona en torno al uso de la violencia por parte de los Estados. Al respecto explica que el concepto de violencia legítima, en el caso del Estado, establece que solo este puede tener el uso y el usufructo de la violencia física, pero todo hay que analizarlo en la situación concreta.

«Hay dos formas de entender la violencia: como un fenómeno físico u estructural. En el caso de entender la violencia como física, se debe tener en cuenta que el Estado ecuatoriano en su historia republicana nunca la ha monopolizado.

»Hay un artículo del New York Times, donde se acusa a Álvaro Noboa, el hombre más rico del Ecuador y padre del actual presidente, de contratar escuadrones de la muerte para asesinar en sus plantaciones a cualquier obrero agrícola que hablara de huelgas o sindicatos. Este no es el caso exclusivo de Noboa. La utilización de la violencia física por agentes particulares para defender el statu quo o las relaciones de producción existentes está muy extendido en Ecuador y América Latina.

»Por ende, decir que el monopolio de la violencia está en manos del Estado en Ecuador es un error. La violencia está también en manos de las élites y eso se ha naturalizado. El Estado ecuatoriano realmente no aspira a tener el monopolio legítimo de la violencia».

Acanda señala que donde existen relaciones capitalistas de producción, el Estado es un garante de la violencia estructural. Reproducir esa violencia que hace que la pobreza exista primero y aumente después, es una de las funciones del Estado capitalista y esto se da a través de leyes, vacíos de poder, e incluso, de la legitimación simbólica de esas desigualdades.

«Es imposible la sociedad sin una estructuración de poder. La discusión está en si es legítimo o no ese poder por los mecanismos que usa para sostenerse, ya que lo que lo hace legítimo es la finalidad y el tipo de racionalidad del mismo. Si la racionalidad que rige la existencia y acción de ese poder, de sus objetivos y finalidades, es una racionalidad que coincide, que es expresión, de la racionalidad del ser humano, evidentemente desde posiciones de izquierda revolucionaria esa racionalidad es legítima. Si la racionalidad de ese poder está puesta en función de la reproducción del capital, entonces ese poder sería, para la izquierda revolucionaria, ilegítima».

El doctor en filosofía añade que, en cualquier sociedad, el Estado debe hacer uso de la violencia para evitar el caos. El problema es lo que se entiende por caos. En la mejor sociedad posible, el Estado utiliza la violencia, y conserva el monopolio de la violencia en función de la producción y reproducción de un tipo de racionalidad que coincide, es expresión y vehículo de la racionalidad del ser humano.

En las sociedades premodernas la violencia era ejercida a nivel individual basándose en los códigos de la moral. En esa etapa el Estado no tenía el monopolio de la violencia. En cambio, para Acanda, en las sociedades modernas el uso de la violencia se racionaliza y ya no se basa en criterios morales, sino que esta pasa a ser monopolio del Estado. Las condenas ya no se basan en venganza, se establecen leyes y maneras de castigar esos delitos con matices de cómo se cometió, en qué circunstancias, etc. Además, añade que en este caso se inserta también la posibilidad de rehabilitación de los criminales, «algo que en Ecuador no está sucediendo, las cárceles no pueden ser depósitos de personas, ni fábricas de criminales».

¿Quién gana, quién pierde?

Al menos en seis cárceles reportaron disturbios durante los sucesos del 8 y 9 de enero.  Aunque medios locales reportan que se ha logrado sofocar motines en centros penitenciarios y liberar rehenes, Latacunga entre ellos, varios familiares me confirmaron que desde el sábado no saben nada de sus parientes dentro. Tal es el caso del preso político Omar Camporverde, por el cual el Movimiento Guevarista Tierra y Libertad (MGTL) levantó una denuncia pública.

La también presa política Gabriela Gallardo, quien tiene a uno de sus compañeros en esa prisión, cuenta que desde el lunes pasado no han ingerido casi ningún alimento.

«Apenas tienen agua por horas. Hay más de cien guías secuestrados; varios ya han sido asesinados. Las cosas siguen peor y el Gobierno va a dejar morir a guías, funcionarios y privados de libertad por igual. En las cárceles hay más de 35 mil PPL. El 90% de ellos no pertenecen a ninguna banda ni son delincuentes peligrosos. La mayoría son gente muy pobre, que está en una cárcel con sentencias absurdas por delitos menores y porque no pudieron pagar un abogado. Hay muchas personas adultas mayores y personas enfermas», comentó.

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Fotografía cedida por las Fuerzas Armadas de Ecuador de la liberación de funcionarios de una prisión el domingo último, en la provincia costera de Esmeraldas

Para financiar el conflicto interno armado, Daniel Noboa envió a la Corte Constitucional un nuevo proyecto de ley económica urgente que propone el incremento del IVA del 12% al 15%. La denominada Ley Orgánica para enfrentar el conflicto armado interno deberá entrar en vigencia el 1ro de marzo de 2024 y proyecta una recaudación adicional de 1.071 millones. El aumento del impuesto aplicaría a 208 productos de los 359 de la canasta básica.

Por demás, el estallido del 8 y 9 de enero se da en medio de la proposición de Noboa de una consulta popular que incluía reformas en el ámbito del accionar de las Fuerzas Armadas para «prevenir y erradicar la actividad de organizaciones criminales trasnacionales»; el control de armas para el ingreso a cárceles; la no privación de libertad a los miembros de los cuerpos represivos mientras estén bajo investigación; el incremento de las penas de delitos como terrorismo, tráfico de sustancias, trata de personas, delincuencia organizada, sicariato y otros afines, así como el cumplimiento de la totalidad de la pena en centros penitenciarios en el caso de estos delitos.

Incluía también la tipificación de delito al porte de armas por parte de civiles; el uso de armas, explosivos o material decomisado de un delito por parte de las fuerzas del orden; la evaluación de los servidores de la Función Judicial; la reformación de los procedimientos de inadmisión, deportación y expulsión de extranjeros y finalmente la autorización del funcionamiento de casinos, salas de juego, casas de apuestas o negocios dedicados a la realización de juegos de azar.

Posteriormente, Noboa envió a la Asamblea Nacional un nuevo paquete de preguntas sujetas a consulta que serían anexadas a la Constitución. En este caso se refieren a la extradición en caso de delitos políticos, reformas a la Ley de extinción de dominio, novedades referentes a la minería ilegal, leyes «urgentes» en materia económica; indultos a policías y militares; la creación de judicaturas especializadas en materia constitucional; la posibilidad de que el Estado ceda jurisdicción soberana a organizaciones de arbitraje internacional en determinados conflictos; el que los militares y policías sean juzgados por jueces especializados en su rama en caso de cometer delitos durante el ejercicio de su poder y la legalización de contratos laborales a plazos fijos y por horas.

En medio de esta escalada de violencia, la Asamblea Nacional y la Corte Constitucional del Ecuador tendrán que aprobar cuestiones de seguridad, soberanía y leyes económicas urgentes. El discurso mediático estatal va encaminado a la necesidad del uso legítimo de la violencia, más que a la toma de medidas como la detección de las redes de tráfico en puertos y en la zona de Pacífico o el cerco financiero al narcotráfico. La Asamblea y los ciudadanos del Ecuador se ven presionados a decidir sobre cuestiones relacionadas con el tratamiento y uso de la violencia en un contexto de violencia extrema, donde la prensa roja prolifera y la narconarrativa danza de la mano de la tan controversial «guerra contra las drogas».

No se debe pasar por alto que en el caso ecuatoriano el crimen organizado está estrechamente vinculado con el negocio bancario. Desde el feriado bancario de los años 90, se abrieron las posibilidades para el lavado de dinero a través de la banca. La última estimación del Centro Estratégico de Geopolítica (CELAG) estimó en 3.500 millones de dólares el dinero sucio que se lavó durante el año 2021 en el sistema financiero de Ecuador. Esta cifra triplica la estimación de 1.200 millones del período 2007-2016.

Finalmente, a nivel global, esta guerra entre bandas está vinculada con la aparición de nuevos productos en el mercado americano, como el fentanilo, de más fácil transportación. Por esa razón, la industria de la cocaína ha tenido que encontrar rutas a través del Pacífico y, por ende, a través de la costa ecuatoriana, para llegar a otros mercados.

Al respecto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, comentó en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU):

«Querían una guerra contra las drogas de la juventud rebelde que se opuso a la guerra del Vietnam: la marihuana y el LSD de los hippies y terminaron por conducir a su sociedad a la droga del neoliberalismo y la competencia, la droga del yuppie de Manhattan: la cocaína, y encerraron a millones de negros y latinos en frías cárceles privatizadas, y murió un millón de latinoamericanos asesinados y se destruyeron democracias en nuestra América, nunca cogieron preso al yuppie de Manhattan, y ahora se enfrentan al gran resultado de la prohibición de las drogas: el fentanilo que ya no mata 4.000 sino 100.000 jóvenes al año en los EEUU».

***

Haciendo un balance general de la coyuntura ecuatoriana, parece el momento perfecto para que se instaure un capitalismo autoritario al estilo Milei o Bukele. Se trataría de un autoritarismo cotidiano que no solo repercutiría en la criminalización de la protesta, sino también en la implantación de paquetazos neoliberales, como ya se ve suceder bajo el pretexto de financiar el conflicto.

Por demás, la guerra entre bandas es más compleja que lo que la narconarrativa deja ver. No se trata de un narco que se fuga de la prisión y desata el caos y mucho menos es un solo hombre el que mueve los hilos de la violencia. Como mismo EEUU tuvo en su momento un Plan Colombia que aseguró la presencia de su fuerza militar en la región; como mismo articuló sus redes en México; asistimos a un Plan Ecuador que se muestra cada vez más claro en lo que acontece. Esta guerra tiene muchos bandos: el crimen organizado en sí es un sector en conflicto en su interior. Luego entra en juego el Estado con su narrativa de la seguridad a escala nacional y por supuesto, como es de esperarse, juegan también los altos poderes mundiales que vienen a sacar la mejor tajada de cualquier conflicto.

¿A qué huele la violencia? ¿Cómo luce? ¿Cómo suena? La violencia que muestran los medios huele, camina, suena y se ve como los pobres. Los de cuello blanco, en cambio, son los usuarios de otras violencias a las que llaman monopolio legítimo del Estado. A cualquier escala, en cualquier conflicto, en cualquier país, los «terroristas», «los delincuentes», «los marginalizados» vienen de la pobreza, el racismo estructural o la xenofobia. Allí donde abandona el Estado florece el crimen organizado. Criminalizar y enviar gente a las prisiones sin reducir la brecha de desigualdades económicas y de oportunidades, nuca será la solución.

Enroques en el Mincult, transporte más caro, menos apagones y más

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Ilustración: Félix M. Azcuy

Cambio de funcionarios, ¿cambio de política?

Fueron noticia esta semana varios nombramientos y «liberaciones» a funcionarios de la cultura. 

El pasado 8 de enero se comunicó oficialmente la sustitución de Kenelma Carvajal y Fernando Rojas por las nuevas viceministras Lizette Martínez Luzardo y Lillitsy Hernández Oliva en el Ministerio de Cultura (Mincult). La primera se desempeñaba como directora general de Políticas Culturales y la segunda presidía el Consejo Nacional de las Artes Escénicas.

Rojas fue designado asesor del ministro de Cultura, que sigue siendo Alpidio Alonso Grau, mientras que Carvajal asumirá «nuevas tareas» no precisadas en la nota. Estas sustituciones fueron presentadas como una renovación generacional que corrobora «la confianza de la Revolución en los jóvenes».

Pocos días después, se supo que Luis Morlote Rivas, quien presidía desde 2019 la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), había sido promovido como funcionario al Departamento Ideológico del Comité Central del Partido «como preparación para futuras responsabilidades en el Partido y las instituciones». Al frente de la Uneac fue ascendida provisionalmente la musicóloga Marta Bonet, que ocupaba la primera vicepresidencia de la organización.

Esto significa que se está produciendo una significativa renovación de cuadros de la cultura, que es inevitable relacionar con las crisis particulares enfrentadas por el sector en los últimos años.

El Movimiento San Isidro, la protesta de artistas ocurrida el 27 de noviembre de 2020 y más recientemente reactivada en 2023 Asamblea de Cineastas, han sido desafíos con una dimensión política que superan la capacidad de gestión de la burocracia cultural. El hecho de que la viceprimera ministra de la República de Cuba Inés María Chapman tuviera que dialogar con los creadores, por la ausencia de entendimiento con los funcionarios del Mincult, apoya esta hipótesis.

Opinamos que estas sustituciones y promociones podrían estar anunciando incluso el nombramiento de un nuevo ministro en los próximos meses.

Alpidio Alonso, el actual titular de Cultura, ha recibido numerosas críticas de diversos sectores de la sociedad civil principalmente de artistas e intelectuales. Le tocó manejar el Mincult en una época de crisis y no ha podido conciliar y resolver las demandas, ni de las instituciones de la cultura, ni de los creadores.  

El diálogo no ha caracterizado su gestión. Se ausentó durante los sucesos del 27n de 2021 y se le recordará por el célebre manotazo que lanzó días más tarde a un periodista independiente.

Por su parte, el viceministro Fernando Rojas, si bien ha tenido un mayor intercambio público con los artistas e intelectuales, su imagen también ha sido dañada por ser la cara visible de batallas perdidas antes de empezar. Dos momentos que ilustran lo antes dicho han sido su defensa a ultranza del célebre Decreto Ley 349, al parecer engavetado pero no derogado, y luego, su negación a reconocer la evidente violación de derechos de autor a la obra La Habana de Fito y sus realizadores por parte del Mincult y la televisión cubana.

El sector de la cultura, presupuestado casi inevitablemente, sufre la crisis económica del país con muchísimo rigor. La mayoría de los grandes teatros está cerrados por necesidades constructivas, y muchos rostros visibles de las artes cubanas han emigrado en los últimos años, por solo poner dos ejemplos.

Renovar funcionarios, podría servir para ganar tiempo y, ojalá, para iniciar una política cultural más flexible y eficiente. Al menos por ahora, el gobierno entendió que, aunque no haya cambios relevantes, las actuales caras de la burocracia cultural están agotadas.

 

Viajar será un reto mayor en 2024

Una de las noticias más polémicas de la semana fue la subida en el precio de los viajes entre provincias, que entrará en vigor el próximo 1 de marzo.

El grueso de los precios del transporte urbano estatal se mantendrá sin cambios: 2 pesos en La Habana y apenas un peso en el resto de las ciudades. Esa subvención cuesta 2 mil millones de pesos cubanos (CUP), aseguró el gobierno. Los minibuses, triciclos y otros ómnibus no regulares, en cambio, duplicaron su precio.

La noticia más dura, que provocó mucho malestar en las redes sociales, fue que el transporte interprovincial, tanto de ómnibus como de trenes, barcos y aviones, tendría un aumento muy significativo.

En el caso de los ómnibus, ninguno de los nuevos precios supera los mil pesos. Ese límite también se respetó para los trenes. En el caso de los aviones, ningún viaje entre el oriente del país y La Habana costará menos de 4.000 pesos.

La justificación de las autoridades fue que se trata de una actividad muy costosa, ya que Cubana de Aviación tiene muy disminuida su flota y para mantener el servicio está obligada a alquilar vehículos de transportación aérea.

Con respecto a los barcos de pasajeros que navegan de Nueva Gerona a Batabanó, aunque hubo un aumento en la tarifa, no fue tan notable como en los casos anteriores.

El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, aseguró en la Mesa Redonda que los transportistas privados seguirán siendo beneficiados con la venta de combustible a precios mayoristas y que deberán discutir las tarifas de sus servicios con los gobiernos locales.

Por su parte, la viceministra del Ministerio de Finanzas y Precios, Lourdes Rodríguez Ruiz expuso una serie de alternativas para personas «vulnerables» como bonificaciones para niños, estudiantes y las personas discapacitadas, además de taxis para turnos de hemodiálisis y consultas de oncología. También agregó que la seguridad social podría apoyar a personas sin recursos que necesitaran de forma imprescindible hacer viajes interprovinciales.

Esto significa, por el momento, una de las medidas del «programa de estabilización macroeconómica» con mayor impacto en la vida cotidiana de los cubanos. Si bien los precios de los ómnibus estatales que hacen viajes interprovinciales siguen siendo muy inferiores a los del sector privado, la subida afectará el bolsillo de quienes necesitan viajar constantemente a otras provincias.

Varios usuarios en redes observaron que un pasaje de avión puede costar lo mismo que el salario mensual de un profesional en el sector presupuestado. Por más argumentos que ofrezca el gobierno, aumentará la impopularidad del paquete de medidas y su percepción popular como una «terapia de choque».

Nuestra opinión es que el Estado sigue subsidiando buena parte del transporte público. Los servicios que están menos subsidiados, se volvieron, en efecto, incosteables.

Aún así, el transporte, como la alimentación, es una de las grandes tragedias nacionales. Y no mejorará de manera aislada. Su recuperación necesita costosas inversiones dependientes de la estabilización que está intentando el gobierno, con mal pronóstico de los expertos.

Si bien el transporte urbano estatal sigue manteniendo precios aceptables, no significa que estará a la altura de la necesidad real de millones de personas.

Con que los transportistas privados tengan que negociar sus tarifas con los gobiernos locales, en una relación reguladora y problemática, se corre el riesgo de que venga otra «huelga de timones caídos» y ponga de nuevo en crisis la vida cotidiana de los cubanos que no poseen un medio de trasporte propio.

 

Menos apagones y más Internet

Fue noticia también esta semana que Cuba, a pesar de quedarse por debajo de su plan de generación eléctrica en 2023, creció en 10.1% con respecto a 2022 y logró estabilizar el funcionamiento de las termoeléctricas.

Los apagones por déficit fueron 69% inferiores a los ocurridos en 2022. Estas cifras, bastante alentadoras, las comunicaron directivos de la Unión Eléctrica en conferencia de prensa.

Las telecomunicaciones fueron otro sector del que se reseñaron mejores en 2023. La densidad telefónica por cada 100 habitantes alcanza ya el 82.2% y los clientes de la telefonía móvil sobrepasan los 7.6 millones.

En 2023 se activó el cable submarino entre Cienfuegos y el territorio francés de Martinica, otro dato significativo.

Esto significa, en pocas palabras, una esperanza en medio de tantas malas noticias. La recuperación de los generadores de electricidad era una de las prioridades del gobierno y pudo resolverla, al menos por el momento.

Los apagones fueron el detonante de las protestas del 11 de julio de 2021, por tanto, es lógico que el Estado cubano asuma la estabilización del sistema energético como un problema de seguridad nacional.

Por otro lado, crecimiento en el acceso a las tecnologías de telecomunicaciones significa que la apuesta por informatizar el país es coherente. Lenta, pero segura.

Opinamos que estas buenas noticias, por más impacto que tengan, pueden ser recibidas por algunos como una gota de agua en un océano de necesidades. No obstante, son un buen síntoma. La capacidad de recuperación no se ha perdido. Si se logra en un sector, en un problema puntual, queda abierta una puerta para intentarlo mismo en otros.  

 

La muerta lenta de la libreta de abastecimiento

Fue noticia que la libreta de abastecimiento no ha podido entregarse en varios territorios porque su impresión se retrasó.

El Ministerio del Comercio Interior (Mincin) advirtió que la falta de libretas no impedirá la venta de los productos subsidiados. Para resolver el problema, se decidió continuar usando, temporalmente, la correspondiente a 2023.

Ante el rumor de que desaparecería la cartilla de racionamiento establecida en 1963, las autoridades han insistido en que seguirá existiendo durante 2024. A futuro, estudian la adopción de otro modelo de subsidio de alimentos, que no sea general y beneficie a las personas y familias más necesitadas.

Esto significa otro síntoma de la decadencia del sistema de distribución de alimentos, aunque parezca una noticia incidental, de poca importancia. El retraso de las nuevas libretas impresas coincide con la venta fragmentada de suministros desde los últimos meses de 2023, además de la desaparición de algunos productos —como el pollo—, y la tardía entrega o la reducción de cantidades en otros.   

Nuestra opinión es que la libreta, en efecto, no debería existir como método de subsidio universal. Eso es obvio. Pero ahora mismo, en medio de la precarización masiva de la población, y el desabastecimiento de los mercados, no hay modo de prescindir de ella.

¿Quiénes serían los «vulnerables» que estamos obligados a subsidiar, a «no desamparar» como dice el discurso oficial, en un país en el que los trabajadores incluso con el salario promedio no pueden resolver gastos básicos de sus familias?

 

Zaida del Río, un premio merecido

Por último, fue noticia este 12 de enero que la pintora Zaida del Río recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas por votación unánime del jurado que entrega cada año ese reconocimiento a la obra de la vida.

Zaida, una de las más versátiles artistas cubanas, fue elegida entre 24 nominados. Aunque es una de las pintoras muy promocionada y conocida por el gran público, todavía no había conseguido entrar a la lista de los premios nacionales.

Su nombramiento aumentaría discretamente la presencia de mujeres en un galardón sumamente masculinizado, con solo tres personas más del género femenino: Rita Longa (1995), Lesbia Vent Dumois (2019), y Flora Fong (2022).  

La noticia fue recibida con satisfacción por expertos, colegas y admiradores de su trabajo. ¡Llegue también nuestra felicitación!

Los asesinos de Scorsese

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Ilustración: Brady

Hay un puñado de realizadores que a estas alturas no necesitaría demostrar nada, de la misma manera en que no tendrían que hacerlo Paul McCartney, Bob Dylan o los Rolling Stones, y sin embargo nos sorprenden todavía con obras relevantes, para las cuales convocan a viejos y probados compinches. Es el caso de Martin Scorsese y su reciente Killers of the flower moon, protagonizada, entre otros, por Leonardo DiCaprio y Robert De Niro.

Todos conocemos esos lugares comunes que suelen aparecer en las noticias tamizadas por las redes sociales: «Fulano rompe el silencio acerca de esto», «La historia jamás contada», «Lo que la élite no quiere que sepas». Por lo general son meros ganchos, Fulano no estuvo en silencio ni diez días y eso porque nadie le había preguntado; a la élite le da igual si consumes esa u otras tonterías. Ahora bien, en este caso el veterano Martin sí lo ha hecho, o sería mejor decir ha colaborado con ello, trasladando a la gran pantalla el libro de David Grann que investiga y revela acontecimientos reales que tuvieron lugar hace exactamente un siglo y que permanecían ignorados, al menos, por el gran público: los sistemáticos asesinatos de miembros de la nación Osage por parte de ciudadanos blancos, para apropiarse de los derechos sobre terrenos ricos en petróleo que, legalmente, pertenecían a dicho pueblo nativo.

Las leyes, de entrada, exigían que los indios tuvieran un tutor WASP que administrase su dinero, dando por sentado que eran intelectualmente inferiores. Pero claro, de esa manera los blancos solo podían robar un poco, no cogérselo todo, y los Osage se habían hecho inmensamente ricos (hasta el punto de contratar criados y choferes anglosajones), así que el monto absoluto del botín resultaba muy apetecible. En ese contexto, Ernest (DiCaprio), un joven que regresa de la guerra (la Primera Mundial), empieza a trabajar tras el volante y a conducir con frecuencia a la acaudalada y atractiva Osage Mollie. William Hale (De Niro), el tío rico de Ernest, que pasa por filántropo y amigo de los indios, primero lo persuade de que se case con Mollie, y luego de ir eliminando o haciendo eliminar a varios miembros de la familia de su esposa, con lo cual Ernest y sus hijos heredarían los derechos sobre el petróleo. Y la cosa sigue…

La película se extiende a lo largo de tres horas y media, pero a mi modo de ver cada minuto es indispensable. Aquí y allá Scorsese recicla fragmentos reales de noticiarios de época, pero por demás no hay prácticamente experimentación ni inmoderado artificio en el relato, cuyos cimientos son un guion sin fisuras a cargo de Eric Roth (Forrest Gump, The curious case of Benjamín Button, Dune), unas actuaciones a prueba de balas y la fotografía funcional de Rodrigo Prieto (Frida, Amores perros, Babel), con algún manierismo (por ejemplo, los crímenes son presentados en planos generales). La música fue creada por Robbie Robertson, el legendario guitarrista de The Band que nos dejara en agosto de 2023.

Si me permiten una digresión, es significativa la fascinación que el rock y sus cultores despiertan en el realizador: su primer fruto fue The last waltz (1978) que precisamente registraba el postrer concierto de The Band; luego vinieron documentales sobre Bob Dylan (no uno, sino dos), los Rolling Stones, George Harrison, el blues, los New York Dolls… Scorsese dirigió el primer capítulo de la serie Vinyl (2016), cancelada después de la temporada inicial, y uno de cuyos principales personajes era interpretado por James Jagger, un hijo de Mick. Etcétera.

Tener la partícula De (o Di) en el apellido parece ser otra carta de triunfo no solo para ser un buen actor, sino para brillar con el director de Taxi driver. Antes utilizó a uno u otro: ahora los junta, y el resultado no puede ser más eficaz. Leonardo DiCaprio entrega un personaje atormentado, inseguro, de pocas luces y por tanto fácilmente influenciable, que convence en cada detalle, desde el permanente rictus de desagrado hasta la intensidad de sus miradas y silencios. De Niro prodiga las muecas y suspiros a que nos ha acostumbrado últimamente, pero es un intérprete tan portentoso que pone a funcionar lo que en otro actor menos capaz luciría excesivo. Ahora bien, Lily Gladstone en el papel de Molly se eleva a la altura de sus curtidos colegas, dando carne y dimensiones a esa mujer sencilla, desgarrada entre el amor a su familia y la confianza en su esposo, a quien se resiste a culpar aun cuando sospecha, y luego sabe, que es un instrumento de muerte manipulado por Hale… Coño, qué ganas de contar el resto…

Cuando se trata de un creador como Scorsese, incluso actores en cuya trayectoria no faltan roles protagónicos aceptan interpretar personajes con escenas puntuales: ahí están John Lithgow —a quien siempre asocio con aquel episodio, Nightmare at 20.000 feet (Hay un gremlin afuera) de Twilight zone: The movie (1983)— y el poco ha resucitado —en The whale, (2022)— Brendan Fraser, ambos en breves papeles vinculados a la jurisprudencia. (Por otra parte, lo de breves, en una película de 206 minutos, es relativo). También hay que justipreciar el desempeño de Jesse Plemons como White, el investigador de lo que devendría el FBI, que parece tonto y demasiado correcto, hasta el punto de ser subestimado, pero que llegado el momento desgrana sus conclusiones con el aplomo de un Poirot.

Sin espectacularidades ni estridencias, Killers of the flower moon es una gran película: en ella confluyen una realización signada por la pericia, un tema que rebasa la anécdota para convertirse en un alegato antirracista y, todavía más allá, un análisis de la culpa, de hasta qué punto somos responsables de un crimen aun cuando no sabemos, o preferimos no saber, las consecuencias de nuestros actos. Es cine que conmueve y desazona: algo que Scorsese ya ha hecho antes y que, visto lo visto y a pesar de sus rotundos 81 años, sospecho que volverá a hacer.

Los que paguen el precio

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paguen el precio
Foto: Néster Núñez

Aunque me torturaran, nunca podré decir la cantidad de veces exacta que viajé en los trenes sin pasajes. No lo hacía por maldad juvenil innata ni por carecer de los siete pesos que costaba el ticket a Santa Clara, sino porque comprarlo te consumía horas de vida en una cola tumultuaria y peligrosa donde tenías que poner en práctica toda tu resistencia física y emocional: gritar, fajarte, recuperar la calma y la presión arterial, para salir airoso.

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Foto: Néster Núñez

A mí se me daba más fácil escabullirme hacia los andenes, esperar a que la ferromoza mirara hacia otro lado, escurrirme por una puerta cualquiera y ya arriba y con el tren en marcha, evitar a los policías e inspectores. Era un tipo de adrenalina más auténtica y satisfactoria. En última instancia, si eras sorprendido, tendrías que pagar el pasaje doble: catorce, casi quince pesos. Y la multa extra, veinte. Yo hacía quinientos a la semana con unos tabacos que compraba en Cabaiguán y revendía en Matanzas.

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Foto: Néster Núñez

Regli, Yackelín, Liudmila, la Yula, la gente de Colón y de JagUey Grande estudiábamos Derecho, Psicología o algunas ingenierías en la universidad de Santa Clara. Viajar fue parte de nuestras vidas durante al menos cinco años. Viajar, rompernos por el camino, estar horas tirados al borde de la carretera oscura, pasar sed y hambre… Alguna que otra vez cada cual, seguramente, se planteó la posibilidad de dejar la carrera, pero nos recompusimos y seguimos adelante. Nos movía, más que todo, la esperanza, la idea de un mejor futuro, o quizá la inercia que arrastrábamos desde los años 80. Lo cierto es que no nos bajamos del tren, aunque, para decir la verdad, algunos preferían la guagua. Yo no. En las guaguas siempre me he sentido con la libertad coartada.

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Foto: Néster Núñez

Hoy es una de las tantas veces que regreso a la ciudad donde me nació un hijo, la ciudad que me premió un libro y donde aún viven grandes amistades. Una de ellas, sabiendo la aversión que mantengo con toda lo relacionado a los trámites, desde la comodidad de su casa pagó mi reserva en la app Viajando. Costó 57 pesos, el 1.8% del salario promedio que reciben los cubanos.

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Foto: Néster Núñez

Así que estoy en la terminal de ómnibus de Matanzas. Desde lejos, su estructura sigue viéndose hermosa. Dentro, te encuentras las paredes llenas de humedad, los espacios cerrados al público y el baño, cuyo mal olor es legendario desde hace, al menos, tres décadas. Los asientos son de metal, un poco más modernos. Disfruto en específico uno de los carteles del mural: «Los enemigos no nos van a aguar la fiesta porque los transportistas no se lo vamos a permitir». Poco más arriba, una foto desteñida de Fidel Castro añade un toque de absurdo a lo que de por sí ya no se entendía.

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Foto: Néster Núñez

La Yutong cumplió siete años, camina bien y tiene aire acondicionado. Se batuquea un poco, pero es culpa de los constantes baches de la Carretera Central. Pese a ser invierno, el marabú de los campos conserva su verde. Los guajiros habrán recogido temprano sus vacas, porque no veo ninguna.

Después de Jovellanos hay un buen sembrado de mangos y luego unas casas de cultivo tapado. Las cañas están firmes, parecen mochos de lápices con las puntas pasadas por las muelas de algún niño impaciente. Caigo en la cuenta de que no he escuchado nada de la zafra.

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Foto: Néster Núñez

Antes de Colón comienza a manifestarse el efecto de viajar en guagua: estoy incómodo y la espalda me duele.  Me llaman al móvil. Es Erick, un estudiante de periodismo en la Universidad de La Habana a quien admiro, entre otras cosas, porque vive de la literatura: compra libros, los lee y después los revende. Pregunta cuándo puede ir a mi casa a revisar mi biblioteca a ver si hay algo que le interese. Tengo joyitas, le aseguro. Pasa en un par de días que ahora voy rumbo a Santa Clara.

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Foto: Néster Núñez

Erick me da la mala noticia de la forma más amable: Acaban de subir el precio a los pasajes. Desde La Habana —el punto de partida tomado como referencia— hasta Santa Clara 275 pesos. Decir «mal noticia» es un eufemismo cobarde.  Lo que siento es una puñalada por la espalda, y que la sangre del pueblo corre.  Pienso en Regla, en Yacke, en todos los estudiantes de todos los tiempos, en sus padres, en los trabajadores comunes, en Erick, que ni vendiendo la literatura por sacos…

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Foto: Néster Núñez

Termino de escribir porque ningún recuerdo, ninguna crónica y ninguna palabra, ni tan siquiera unas cuantas fotos son dignas del malestar, la desconfianza y la rabia que tales medidas me generan. La carretera central es un gran bache. Las vacas no engordan y, por lo que he visto en el viaje, tampoco habrá mucha azúcar este año.

A partir del primero de febrero los cubanos deberán pagar un precio cinco veces más alto para ver a sus familiares, estudiar, trabajar o pasear fuera de su provincia. Los salarios siguen igual, pero la desconfianza y el descontento de la ciudadanía crece. Si las cosas siguen como van, cada vez me convenzo más de que, a la corta o a la larga, serán esos que desde arriba deciden sin contar con los de abajo, los que paguen el precio.

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Foto: Néster Núñez

Otra lista contra lista, y más

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Lista Interpol Cuba
Imagen: Félix M. Azcuy

La noticia es que el Gobierno cubano ha hecho llegar una lista de personas consideradas terroristas a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), que previamente había sido publicada en la Gaceta Oficial, y cuyos integrantes se encuentran bajo investigación.

La lista mezcla activistas con un reconocido y confeso historial violento —incluyendo la explosión de bombas en la Isla—, con activistas que utilizan las redes como plataformas para su mensaje político.

El documento también incluye a activistas influencers que se insertan en el escenario mediático utilizando las redes sociales llamando a la violencia y han mantenido un discurso de odio hacia simpatizantes del Gobierno cubano, o incluso contra figuras públicas radicadas en la Florida que se han negado a criticarlo. Entre ellos, hay quien ha convocado al derramamiento de sangre, como única forma de derrocar a la «dictadura».

Estas últimas acciones relatadas han sucedido desde la Florida y con la pasividad complaciente de las autoridades norteamericanas encargadas de controlar el discurso de odio y la desinformación. Asimismo, muchos de sus protagonistas han sido beneficiados por fondos de programas para «promover la democracia» en Cuba mediante un cambio de régimen, a pesar de que sus valores democráticos ya de por sí son sumamente cuestionables.

Resaltan los nombres de activistas como el de Ninoska Pérez, una antaña voz contra el gobierno cubano y acusada por este de organizar actos terroristas cometidos en La Habana durante la segunda mitad de la década del 90. También llama la atención el del influencer Alexander Otaola, quien ha multiplicado sus vistas en YouTube con un discurso que fomenta el extremismo político violento, y ha impulsado campañas de descrédito contra cualquiera que no coincida plenamente con sus posiciones políticas. También incluye a un hombre que disparó a la Embajada cubana en Washington, por lo que se encuentra bajo investigación en Estados Unidos.

La televisión cubana en un largo programa que puso al aire para explicar el sentido de las acusaciones, ante la pregunta a las autoridades invitadas de si los activistas están solo utilizando su libertad de expresión, los funcionarios respondieron que violan los derechos de otros al promover el odio y llamar abiertamente a la violencia.

Esto significa que el Gobierno de Cuba intenta oficializar y pedir ayuda a los organismos internacionales para hacer frente al discurso de odio, y de paso dar evidencia de que la Isla ha recibido agresiones consideradas terroristas, y además, que existe un significativo número de voces en Miami que reciben fondos federales para promover la violencia y la desestabilización en su país natal. 

El alcance de esta denuncia internacional está por definirse aún. No obstante, como mismo Estados Unidos utiliza elementos vinculados o no al terrorismo para justificar la inclusión de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, Cuba ofrece una información sistematizada sobre quienes considera que hayan ejecutado acciones violentas o las hayan promovido por cualquier vía.

Nuestra opinión es que la redacción de esta lista es un intento por hacerle frente a una ofensiva comunicacional de las fuerzas que apuestan y trabajan por derrocar al Gobierno cubano. Estos grupos que operan desde Estados Unidos utilizan grandes recursos accesibles para ser efectivos comunicacionalmente, mientras, el gobierno cubano ha estado a la defensiva intentando llegar con dudoso éxito a una audiencia que cada vez se mueve más en un el entorno virtual y en plataformas internacionales que dictan sus propias reglas y las aplican también según sus intereses.

Por otro lado, habría que ver la respuesta de la Interpol a esta petición, ya que los influencers no suelen ser perseguidos por organismos supranacionales como estos por promover el discurso de odio, algo que por lo general es resuelto por otros organismos. 

A nuestro juicio, la lista falla en unir en un mismo grupo a personas que han ejecutado planes de poner bombas, junto con activistas que han encontrado un medio de empleo y reconocimiento en la siempre fértil y rentable campaña contra el Gobierno cubano. Ambos apuestan por el mismo propósito, pero no utilizando los mismos medios.

En un escenario de creciente conectividad a Internet, los contenidos producidos en Miami están dirigidos a cubanos en distintos lugares del mundo y calan con efectividad en las audiencias dentro de la Isla, que a su vez tienen pocas alternativas para informarse, debido a la crisis de los medios públicos cubanos que han perdido influencia por la desconexión con las agendas ciudadanas y las formas desactualizadas de narrar los sucesos.

La denuncia con la Interpol —si hubiera la suficiente presión internacional para ello— podría impulsar al menos el enjuiciamiento de quienes han estado directamente vinculados a sucesos violentos, aunque la complicidad de muchos políticos norteamericanos los ha blindado en ocasiones anteriores.

Para quienes en plataformas como Facebook o Youtube naturalizan el discurso de odio, el extremismo político y promueven la violencia, la mejor forma de contrarrestarlos es con una ciudadanía bien informada y educada en valores democráticos. Sobre esto, podría hacerse mucho más y mejor desde las organizaciones civiles cubanas, que desde un organismo internacional con fines policiales.  

 

Foul que no es strike: ¿la bandera de quién es?

La noticia es que el Gobierno colombiano ha hecho pública su posición en contra de la participación de un grupo de atletas emigrados representando a Cuba en un torneo de béisbol de Barranquilla, organizado por la familia colombiana Rentería.

En caso de que la Serie Intercontinental de Béisbol Profesional de Barranquilla aceptara la participación de la Federación Profesional Cubana de Béisbol (Fepcube), «se interpretaría como una clara infracción a los derechos constitucionales y deportivos de la República de Cuba», afirma un comunicado de una declaración del Ministerio de Deportes de Colombia y del Comité Olímpico de ese país.

De acuerdo a ese comunicado, que luego fue reproducido por los medios oficiales cubanos, el evento «de carácter privado e invitacional», no hace parte del calendario de la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol.

Si bien algunos países asistirán con selecciones nacionales, el Gobierno cubano declinó la invitación por varias razones: la posibilidad de que Cuba pudiera participar en la Serie del Caribe y esta coincidiera con ese torneo, lo cual ya no sucederá porque esta vez se realizará en Miami y Cuba fue excluida. A ello se suma que posteriormente, los organizadores optaron por invitar a los peloteros emigrados, en su mayoría, abiertamente opositores al sistema político de la Isla.

Esto significa que la hostilidad resultante del conflicto Cuba – Estados Unidos fertiliza en el campo de pelota. Por años, los atletas cubanos que partieron a Estados Unidos no podían integrar las selecciones nacionales, sin embargo, desde hace algún tiempo Cuba da la bienvenida a los peloteros emigrados siempre y cuando no se hayan ido del país mediante el abandono de una misión oficial.

No obstante, también por años, a los cubanos que jugaban en equipos de las grandes ligas en Estados Unidos, se les exigía por parte de sus contratadores, no mantener vínculos con Cuba, una limitación de sus derechos que se eliminó durante la administración de Obama, pero que fue revertida, como casi todo lo que se avanzó en el deshielo.

Nuestra opinión es que si bien es derecho de esos jugadores participar en el torneo que deseen, son las autoridades deportivas nacionales las competentes para decir qué atletas juegan bajo la bandera de un país. Más allá de las críticas que se le puedan hacer a las comisiones deportivas cubanas por la exclusión de figuras por motivos políticos, duplicar una delegación o permitirle a un grupo de atletas decidir por su cuenta representar al país, cuando no es una práctica que se permita en otros casos, es tratar a la Isla desde una excepcionalidad que dista de las reglas normalmente establecidas en este tipo de eventos.

No es la primera vez que atletas que partieron de sus países por diferentes razones compiten en eventos internacionales, pero no lo hacen usando la bandera de su país, sino por ejemplo, bajo la bandera de refugiados, como es el caso de varios atletas sirios en las Olimpiadas.

Permitir que atletas organizados de forma independiente representen el país en un evento deportivo donde el resto de participantes son selecciones formadas por las instancias deportivas locales, sería desconocer a las autoridades deportivas cubanas, avaladas por los organismos internacionales.

 

Sanciones y migración: ¿el huevo de la gallina?

La noticia es que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador propuso a Washington levantar las sanciones a Cuba como una de las soluciones para la afluencia de migrantes irregulares.

Así lo anunció AMLO en una de sus mañaneras esta semana, mientras describía un plan de seis propuestas que presentó a Estados Unidos para enfrentar el creciente número de personas que, cruzando México, intentan llegar a su vecino del norte.

El plan incluye como solución la integración económica regional en toda América y la eliminación de las sanciones que pesan sobre la economía cubana, y que resulta en el empeoramiento de la calidad de vida de los cubanos, en prácticamente todos los órdenes.

No es la primera vez que AMLO demanda el levantamiento de las medidas coercitivas —que son entendidas por él también como «bloqueo»—, junto al establecimiento de un diálogo bilateral, y la eliminación de Cuba de una lista redactada por Estados Unidos de naciones que supuestamente auspician el terrorismo.

«Qué peligro puede la Isla significar para Estados Unidos o cualquier otro país», se preguntó el líder mexicano, que reporta miles de cubanos semanalmente en sus instalaciones migratorias, así como en los puestos fronterizos.

Esta semana también ha sido noticia que continúan al menos 40 vuelos al mes entre Cuba y Nicaragua operados por aerolíneas venezolanas. La gran mayoría de los que viajan a Nicaragua, país que no exige visa a cubanos, hacen el recorrido hacia México.

Esta inclusión de las sanciones como parte del plan mexicano, significa que para el país azteca la circulación de cubanos es un problema cada día mayor que no parece mejorar, y es un posicionamiento abiertamente crítico hacia las sanciones de un aliado inevitable de Estados Unidos.

Para la administración Biden, que se aproxima a las elecciones en condiciones de fragilidad en términos de popularidad, es muy importante que México filtre las masas de refugiados que llegan a la frontera sur estadounidense, como una forma de evitar el cuello de botella en la frontera, una imagen útil para los Republicanos que intentan culpar a Biden del problema.

Nuestra opinión es que, más allá de la intención de AMLO de beneficiar a Cuba, es evidente que México necesita mitigar la afluencia de migrantes que son un problema para su política interna. El Gobierno de ese país ve además cómo en otros lugares de Latinoamérica los ciclos políticos, la inversión extranjera o incluso el apoyo de la inversión estadounidense, ayuda a enfrentar algunas de las causas por las que las personas emigran, sin embargo, en el caso de Cuba el esquema reforzado de sanciones. La inmovilidad de Washington en ese sentido contribuye a que la llamada estampida sea un problema que solo parece crecer.

Los Estados Unidos mantienen su discurso de querer ayudar al pueblo de Cuba. Bajo esta máxima se sostiene el privilegio para los migrantes cubanos, unido a sanciones económicas que acentúan las problemáticas en la Isla que motivan su salida. Lo fallido de esta fórmula se hace cada vez más evidente, el cambio de régimen sigue sin ocurrir, y mientras tanto, se ven presionados a aceptar a más «refugiados», de los que pueden acoger para no contradecir esta imagen de «benefactores». Habrá que ver cuánto más tiempo esta serpiente siga mordiendo su cola.

Letra del Año en Cuba: Hurgando en los caminos de Ifá

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Tablero ifá utilizado para adivinar la Letra del año
Imagen: Félix M. Azcuy

La paciencia en Ifá es la habilidad de esperar sin perder la esperanza. Significa perseverancia, resistencia y sensatez. Es el poder combatir la inconformidad sin quejarse.

                                                                  Frase de Ifá

 

Crecí rodeado de fe. En mi familia materna tenía explicaciones tanto sentimentales, de buena educación y herencia, como de una especie de fuerza sobrenatural atribuible a dios o a los orishas (divinidades) del panteón yoruba.

Desde pequeño, cada año las vacaciones con mi padre tenían un toque o matiz de religión afrocubana. El abuelo de mi madrastra Marielena, José Montalvo, alias Paíto, era un babalawo reconocido no solo en el municipio de Martí, sino también en buena parte de la provincia de Matanzas.

Por su «cuarto-panteón» desfilaban creyentes y no creyentes en busca de consejo para encarar sus problemas, hallar vaticinios, o sencillamente «mirarse» y recibir orientación, si era necesario realizar alguna ofrenda.

Mi tía Lissette, hermana de mi madre, coronó Oshún en 2001; su hijo, mi primo Riger, coronó Shangó en el propio año y es babalawo; mi esposa Madelaine y mi hijo Enzo Samuel recibieron la mano de Orula de dos sacerdotes de Ifá, Fernando y Serafín, a quienes considero babalawos de mucho conocimiento y prestigio, personas íntegras y de bien, además de que poseen toda mi confianza.

A tenor de los vaticinios de la Casona de 10 de Octubre, este 2024 reinará como santo Elegbá, acompañado de Yemayá.
A tenor de los vaticinios de la Casona de 10 de Octubre, este 2024 reinará como santo Elegbá, acompañado de Yemayá. Foto: Tomada del Facebook del grupo Ashé

Tales afluentes de aproximación hicieron que con el tiempo incorporase lecturas complementarias sobre la religión yoruba, y que hoy me acerque a una de las ceremonias más seguidas por practicantes o no, en diversas regiones del mundo a donde esta creencia se ha extendido, y que ven en la Letra del Año una especie de guía para enrumbar sus vidas, tomar decisiones y obrar durante los siguientes 365 días.

Génesis de una tradición ancestral

La Letra del Año es una forma de adivinación y consulta usada para obtener orientación espiritual y predicciones para el año entrante. Se basa en el sistema de adivinación Ifá, practicado por los babalawos, y se centra en la interpretación de los oddun (principal elemento del sistema adivinatorio de Osha-Ifá). Nace en el signo Ogbe Tua (número 28 en el orden señorial de Ifá).

Durante la ceremonia, los babalawos consultan al oráculo de Ifá para obtener mensajes y orientación de los orishas  y egguns sobre eventos futuros y asuntos importantes, a los que pudiera enfrentarse una sociedad en el año en curso.

Según referentes históricos, el precursor de esta práctica en nuestro país fue Adhesina Obara Meyi (Ño Remigio Herrera), fiel adepto de la religión yoruba en Nigeria, que entró como esclavo a Cuba en 1830.

Según la historia, Adhesina Obara Meyi (Ño Remigio Herrera, en la foto) y Ño Carlos Adé Bí realizaron la primera ceremonia de la Letra del Año en Cuba a fines del siglo XIX.
Según la historia, Adhesina Obara Meyi (Ño Remigio Herrera, en la foto) y Ño Carlos Adé Bí realizaron la primera ceremonia de la Letra del Año en Cuba a fines del siglo XIX. Foto: Tomada de Cibercuba

Al conocer que se lo llevarían a otra tierra, Adhesina Obara Meyi decidió tragarse el fundamento representativo del orisha Orula u Orunmila, para conservarlo y continuar con sus prácticas religiosas, aun lejos de su nación. Una vez en la Isla fue vendido como esclavo en Matanzas y en 1833 fue obligado a bautizarse. Su nombre cambió a Remigio Herrera, pero, por su sabiduría e inteligencia se ganó el respeto y admiración de otros esclavos, por lo que recibió el título distintivo de Ño (don, señor).

Las prácticas yorubas, incluida la lectura de la Letra del Año, estaban prohibidas por los colonos en Cuba. Sin embargo, las habilidades  de Ño Remigio Herrera propiciaron que su amo lo enviase como hombre de confianza a La Habana para atender algunos negocios. Allí tuvo oportunidad de retomar sus tradiciones. Conoció a Ño Carlos ?Adé Bí Ojuani Boká? un africano liberto sacerdote de Ifá, que con astucia había logrado iniciar rituales propios de su religión.

Ño Carlos ayudó a Ño Remigio a retomar su religión, «lavó» el fundamento que años antes había tragado y se convirtió en su mentor y padrino, fortaleciendo sus conocimientos en el ejercicio del culto. Poco a poco ambos empezaron a realizar variados rituales religiosos hasta que leyeron la primera Letra del Año en Cuba, de la cual no se ha documentado fecha exacta, pero se presume que fue a fines del siglo xix.

En 1902 Ño Remigio tenía la salud débil ?murió el 27 de enero de 1905 en La Habana? y uno de sus ahijados continuó la tradición. Tata Gaytán asumió el liderazgo de la ceremonia de la Letra del Año con el apoyo de otros babalawos experimentados. Bernardo Rojas heredó los orishas mayores de su padrino y se encargó de dirigir la Letra del Año, tutelado por Tata Gaytán. Así se continuó la tradición religiosa.

Balalawos de la Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón (Casona de 10 de Octubre), participantes en la ceremonia de la Letra del Año 2024.
Balalawos de la Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón (Casona de 10 de Octubre), participantes en la ceremonia de la Letra del Año 2024. Foto: Tomada del Facebook de dicha organización religiosa

Los babalawos tienen la palabra

Se presume que al menos una docena de países han acogido la tradición de Ifá de leer la Letra del Año, debido, en gran medida, a que babalawos cubanos la han extendido a otras latitudes.

Sin embargo, en Cuba ocurre un fenómeno inusual: convergen dos ceremonias para esa lectura. Una, por parte de la Asociación Yoruba de Cuba, institución religiosa que reconoce el Estado —publicada en medios estatales—, y la otra, por los babalawos pertenecientes a la Casona de 10 de Octubre, sin vínculo gubernamental —que se socializa a través de canales digitales independientes.

Para acercarnos más certeramente a la Letra del Año y a cuestiones que pudieran ejercer algún tipo de influencia sobre dicha ceremonia, interpelamos a varios babalawos cubanos en distintas partes del mundo. Fakiel Toledo, Fernando Santi y Serafín de la Osa coinciden en que, como primer argumento, Ifá plantea que el camino de la verdad es determinante.

Fernando Santi explica que la importancia de vaticinar los escenarios posibles para una comunidad o grupo de personas, sociedad o región en el período de un año, radica en que una oración profética o guía de lo que se manifestaría en la tierra ayudaría a la convivencia y a seguir el camino correcto para enfrentar obstáculos, y concretar la felicidad o la suerte: «Esta ceremonia tiene muchos aportes de babalawos cubanos que la han exportado a otras regiones del mundo. En general, determina y describe fenómenos, buenos (iré) o malos (osogbo), que pueden acontecer en una sociedad o población y provee de herramientas para enfrentarlos o combatirlos».

Por su parte, Fakiel Toledo, residente en Italia, remarca que para cualquier practicante de la religión yoruba, la Letra del Año es la combinación de la Letra de Orunmila (Orula) que tenga la persona, más la primera vista del año nuevo.

Mientras, Oluwo ogboni Ifabilawo Oluseto, de la Ifá Florida Association de los Estados Unidos, explica que, de acuerdo con el calendario antiguo, la Letra que se saca debería ser entre el 20 y el 22 de junio, en coincidencia con el solsticio de verano, «que es un ciclo anual completo solar y está establecido en el oddun Ogbetua. Al adaptarlo al año gregoriano de origen cristiano, entre los años 50 y los 60 en Cuba se decidió hacerla al final del año». Y comenta: «Cuando se saca una letra al final de ese año, la Letra real lleva seis meses afectando positivamente o negativamente a un grupo, sociedad o zona. Si somos parte de ese grupo o zona, entonces nos viene afectando, no tanto de forma individual, sino colectiva».

Respecto a las Letras de la Casona de 10 de Octubre y la Asociación Yoruba Santi precisó que provienen de un linaje basado en cánones e íconos 100 % religiosos. La división entre ambas instituciones tuvo un denominador común: «en el caso de la Asociación Yoruba como institución religiosa reconocida por el Estado cubano, es importante contemplar el trabajo político desde el punto de vista religioso, y la religión en su estado puro no contempla estos elementos».

En la población cubana ha proliferado el interés por la religión yoruba, por lo que muchas personas se congregan cada enero en las inmediaciones de la Asociación Yoruba para conocer los vaticinios de la Letra del Año.
En la población cubana ha proliferado el interés por la religión yoruba, por lo que muchas personas se congregan cada enero en las inmediaciones de la Asociación Yoruba para conocer los vaticinios de la Letra del Año. Foto: Tomada de ADN Cuba

«Desde el punto de vista conceptual y en su condición innata es pura, pulcra y lineal, a pesar de que se mueve y se traslada, porque Ifá habla en parábola, pero no es manipulante. En ocasiones, la Asociación Yoruba manipula la Letra para que se mueva dentro de ciertos rangos de conformismo político, porque de manera exclusivamente religiosa no interpretan el mensaje de Ifá para esa comunidad en la que se vive», precisa.

Este babalawo considera que «la Casona de 10 de Octubre sí transmite de modo más veraz y transparente toda esa adivinación para Cuba desde un matiz religioso, y con una óptica basada en los cánones de Ifá en los vaticinios relacionados con el momento que se vive, y con la perspectiva a futuro acogida a los cimientos y fundamentos netamente religiosos».

Al respecto, Fakiel Toledo explica que no deben existir mediaciones políticas ni intereses extrarreligiosos al lanzar una Letra del Año. Sobre todo, partiendo de que, según la tradición, Orunmila recibió de Olodumare ?el principio creador, el demiurgo, la energía primigenia, el único no visto? la sabiduría que se trasmite a hombres y mujeres  por medio de Ifá que es un oráculo, un denso cúmulo de conocimientos, una filosofía de vida y un dios.

«Ifá es la palabra infalible de Olodumare y toda la creación es obra de Olodumare y de los Irunmoles (fuerzas de la naturaleza). Conscientes o no, todos vivimos dentro de Ifá. La verdad es el buen carácter de Olodumare. Ifá es la verdad y esta es la palabra que no se corrompe. No me rijo por ninguna de las Letras del Año que lanzan en Cuba, porque no aplican al contexto que vivo en Italia, pero como babalawo las leo y contemplo. Considero que la de la Casona de 10 de Octubre es más fiel a la palabra de Ifá», afirma.   

Serafín de la Osa, por su parte, defiende la validez de todas las Letras.  «Pongo por ejemplo de forma conceptual las dos Letras que sacaron en Cuba: irete suka e iroso umbo. Ambas coinciden en que la miseria estaría aumentando y el éxodo de cubanos al exterior. Como sabemos, desde hace tiempo fue incrementando, precisamente entre los meses de junio hasta hoy».

Según explica este babalawo, «una Letra que se saca en Miami puede tener similitud con una de New York; pero una de Cuba o de Nigeria, no. Las situaciones socioeconómicas y culturales son completamente diferentes. Claro, el que quiera asociarse con la Letra de Cuba, de Nigeria o de donde sea, está libre de hacerlo si así su ori le indica que sea la más aceptada o la que más simpatiza o se adapta a sus creencias».

Los anteriores planteamientos promueven la reflexión en torno a que cada sociedad debe regirse por una Letra del Año que aplique a su realidad, y los cubanos deben mirarse en el plano individual, en correspondencia con las particularidades del entorno o país donde residan.

Es así como Yahima, especialista en ginecobstetricia radicada en Chile, coronada con Oshun desde 2005, aunque señala que la Letra de la Casona de 10 de Octubre es más fidedigna, siente «que hay cosas muy generales, como consejos que se repiten cada año y por lógica deben aplicarse. Hay otras cuestiones más específicas que se manifiestan tal cual se predicen. Intento poner mucha atención y cuidado a lo que se profetiza, los consejos para enfrentar dichas profecías y los ebbós (ceremonia de ofrenda, sacrificio o purificación)».

El tablero de Ifa (opon ifa o tablero de Orula), la bandeja de adivinación, se considera uno de los instrumentos más preciados por los babalawos en sus prácticas diarias.
El tablero de Ifa (opon ifa o tablero de Orula), la bandeja de adivinación, se considera uno de los instrumentos más preciados por los babalawos en sus prácticas diarias. Foto: Tomada de Prensa Latina

Letras del Año de la Asociación Yoruba y Casona de 10 de Octubre: puntos de convergencia y ruptura

Muchos cubanos siguen las predicciones de la Letra del Año. La Isla atraviesa una profunda crisis económica, extrapolada a los valores y comportamientos de los individuos en sociedad, a lo que se añade la proliferación de padecimientos o enfermedades a los cuales se debe prestar atención, como Ifá alerta, especialmente tras las secuelas de la pandemia de la Covid-19.

Otros fenómenos de carácter sociológico también han sido advertidos por Ifá, que los individuos sopesan con distinto nivel de detalle al proyectar su vida durante esos 365 días y tomar decisiones que pueden ser más o menos determinantes en sus agendas.

Sin embargo, se ha acudido a predicciones de carácter sociopolítico para reforzar o respaldar el discurso de las instituciones gubernamentales, o alertar sobre conductas proliferantes que se pretende contener. 

Un análisis de las Letras del Año de 2023 y 2024, emitidas por la Casona de 10 de Octubre y la Asociación Yoruba, permitirá dilucidar puntos de convergencia y ruptura en sus mensajes o vaticinios.

El signo regente por la Casona en 2023 fue Ogunda Masá, con Yemayá como orisha reinante, mientras para la Asociación fue Otura Niko y Obatalá como reinante. Ahí aflora la primera diferencia, si bien ambas Letras aluden a muerte o tragedias familiares por desobediencia en su oración profética.

Respecto a las enfermedades que pudieran tener mayor presencia, la Casona de 10 de Octubre vaticinó trastornos renales y de los órganos reproductores femeninos, así como desajustes del sistema nervioso central. En cambio, el Consejo de Sacerdotes Mayores de la Asociación mencionó el incremento de padecimientos de la presión arterial, el deterioro del sistema nervioso producto del estrés y enfermedades transmitidas por vectores.

Las patologías que profetizó la Asociación pueden relacionarse con la incertidumbre de la población de la Isla, que mantiene elevados los niveles de estrés y la alta propensión a padecer hipertensión arterial o alguna de sus manifestaciones, a causa de alimentación inadecuada, disgustos o problemas cotidianos sin solucionar. En cuanto a las transmitidas por vectores, existe un auge negativo en materia de insalubridad y hábitos relacionados con la higiene personal o colectiva en las comunidades.

La Casona de 10 de Octubre, sede de la Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón.
La Casona de 10 de Octubre, sede de la Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón. Foto: Tomada de Oncuba

En cuanto a los posibles acontecimientos de interés social, la Casona vaticina convenios comerciales favorables, crecimientos en el sector de la alimentación, desarrollo en la biotecnología, pactos entre potencias militares, catástrofes naturales en el mar, nuevos avances tecnológicos que posibiliten soluciones a los problemas, conflictos interpersonales con perjuicios a terceros. Además recomienda hacer incrementos en la educación para evitar posibles deformaciones de la conducta y preservar la unidad familiar fundamentada en el respeto.

Dicha agrupación también profetizó pérdida de libertades por el auge de las indisciplinas sociales, inestabilidad generada en unos por la guerra, mientras otros obtienen beneficios, y el temor e incertidumbre ante la ocurrencia de cambios futuros.

Mientras, la Asociación Yoruba advirtió sobre una serie de cuestiones socioeconómicas que desde el Estado se han tratado de mitigar o impulsar sin lograr el efecto deseado, como una suerte de discurso de respaldo desde posiciones de fe. Al respecto, destacaron hace 12 meses: «Retomar como prioridad las medidas preventivas sanitarias en el país para limitar la proliferación de enfermedades contagiosas; alertar a las autoridades competentes en cuanto al excesivo empleo de bioquímicos en las viandas, frutas, embutidos y alimentos en general por sus consecuencias nocivas a la salud; necesidad de un cambio de mentalidad que facilite el desarrollo para nuevas perspectivas socioeconómicas; potenciar legalmente las posibilidades económicas internas en la producción agroindustrial».

En 2023 se pronosticaron además desastres naturales por huracanes, agitaciones del mar y crecidas de ríos con pérdidas económicas y humanas; preocupación por la tendencia al envejecimiento de la población sin apoyo de la juventud por su éxodo y disminución del índice de natalidad; se alertó sobre la educación de la niñez y la juventud; se previó un incremento de las actividades delictivas violentas, robos, consumo de alcohol, y se recomendó aumentar el trabajo educativo contra la violencia doméstica y el respeto a las mujeres, niños y ancianos.

Llama la atención que las adivinaciones de Ifá no se manifiestan como parábolas de presunta aplicación general, sino que atacan directamente fenómenos que desde hace un tiempo se acentúan en Cuba, y que el Estado no ha solucionado.

Una mirada a las mismas variables en la Letra de 2024 arroja que desde la Casona el signo es Iroso Umbo, con Elegbá como orisha reinante acompañado de Yemayá; en tanto para la Asociación Yoruba el signo es Irete Otura (también Irete Suka), con Elegbá de regente, pero acompañado de Oyá.

Afloran diferencias a la hora de predestinar las enfermedades que proliferarán. Desde la Casona se advierte sobre trastornos cerebro-vasculares, enfermedades bacterianas y parasitarias, respiratorias e infecciosas, trastornos circulatorios y diabetes, con peligro de mutilaciones de las extremidades. Mientras, la Asociación Yoruba presagia enfermedades de bajo vientre, trastornos genéticos como síndrome de Down, incremento de enfermedades neurológicas y cerebro-vasculares como autismo y patologías de la piel.

En la Asociación Cultural Yoruba de Cuba en La Habana Vieja se reúnen los sacerdotes de Ifá para realizar la ceremonia de la Letra del Año, que preside el sacerdote mayor de Ifá Silvio Méndez González Awo Babá Osá Meyi.
En la Asociación Cultural Yoruba de Cuba en La Habana Vieja se reúnen los sacerdotes de Ifá para realizar la ceremonia de la Letra del Año, que preside el sacerdote mayor de Ifá Silvio Méndez González Awo Babá Osá Meyi. Foto: Tomada de Cuballama

Desde la perspectiva social, la Asociación vuelve a establecer un paralelismo con varias problemáticas que han estado en la agenda de los medios estatales cubanas —algunas incluso discutidas en el Parlamento— y alerta sobre fenómenos proliferantes:

  • Incrementar por parte de las autoridades correspondientes el trabajo preventivo sobre la ingestión de bebidas alcohólicas y el consumo de estupefacientes preferentemente sobre los jóvenes, y sus consecuencias.
  • Ifá llama la atención por el incremento del abuso hacia la mujer y el abandono de los niños.
  • No dejar los hijos al cuidado de nadie, pues los pueden perjudicar. Y tener cuidado con ellos hasta en la propia casa.
  • Se alerta sobre el incremento de las actividades delictivas.
  • Se recomienda tomar precauciones con las pertenencias durante viajes nacionales.
  • Ifá prevé una disminución del índice de la natalidad.

Desde la Casona se habla de comportamientos que pueden manifestarse en los individuos, y se alerta sobre males de manera más general:

– Mucho cuidado con incendios provocados o por negligencias.

– Cuidado con el maltrato a los perros y una respuesta agresiva de estos.

– Tratar de no caer en impago. Pagar las deudas a tiempo.

– Ser un poco más dadivoso con personas de bajos recursos.

– Especial cuidado con los niños menores en las calles sin la observación de los mayores.

– Especial cuidado las mujeres en el momento del parto, por negligencias médicas.

– Evitar el retraso en el cumplimiento de los convenios.

– Ifá recomienda el pronto saneamiento del país. Eliminar el cúmulo de basura.

– Evitar la codicia.

Estos puntos de desencuentro y convergencia se observan en los refranes conductuales de los mencionados signos, los colores de la bandera recomendada para el año y los ebbós por realizar.

***

Un recorrido por la ceremonia de la Letra del Año indica que la humanidad necesita aferrarse a la verdad, más allá de discursos permeados por mediaciones o vaticinios con matices puramente religiosos.

Ser hombres y mujeres de bien pasa por tener nuestros pensamientos y conductas en correspondencia con los patrones heredados sobre lo que significa andar en el camino correcto. Si para ello Ifá nos prevé ante la ocurrencia de posibles eventos y nos dota de herramientas para sortearlos de la mejor manera, lo más adecuado es seguir su palabra y adherirnos a la gratitud que debe expresar todo ser humano.

Mella y el sentido de la vida

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Mella
Imagen: Félix M. Azcuy

«Todo tiempo futuro tiene que ser mejor». Para Julio Antonio Mella la vida consistía en eso: una máxima —sencilla y complicada— que encierra múltiples dimensiones filosóficas y sacrificios conducentes a conquistas. Una ley de prosperidad espiritual similar a la de evolución natural de Darwin. Una lección de obsesión y esperanza.

Mientras unos, como rancios galeones sin elevar anclas prefieren hundirse en aguas pasadas, Mella clava su mirada en el horizonte y rema decidido hacia la gloria del porvenir. Y no hay fantasía en ello. Impaciente por el sueño diferido de los próceres e hinchado de nuevos anhelos, el muchacho va abriendo un frente tras otro, intransigente y animoso, sin dar señales de colapso ni conformidad. No solo es un poeta de la revolución sino un legitimador de la revolución.

«El corcel de la batalla espera enjaezado, partamos, no miremos hacia atrás; al arcaico y estéril Todo tiempo pasado fue mejor, ha sustituido el Todo tiempo futuro tiene que ser mejor, demostración efectiva de acción, de lucha; no hemos cambiado el sueño en el pasado por el sueño en el futuro, sino la lucha en el presente para hacer el futuro mejor.

»Una cosa ha sustituido a la otra, de la misma manera que el siglo XIX sustituyó al XV, como la juventud sustituye constantemente a la vejez cumpliendo la sabia sentencia de González Prada: Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra».

A fin de evitar lecturas tergiversadas, ahí está la sentencia en su contexto histórico y literario. Publicada originalmente entre noviembre-diciembre de 1923 en la revista estudiantil Juventud, la frase de 100 años ha trascendido en boca de generaciones de cubanos como cita fácil, muletilla de arengas triunfalistas o título manido de notas periodísticas en efemérides contadas; incluso ha sido aludida en la chota callejera en tono de añoranzas cruciales. Pero en concreto, menos interpretada como filosofía de vida, lo que conllevaría la aplicación de su esencia tal punta de lanza quijotesca para deshacer entuertos cotidianos, superar dogmas, proyectar planes coherentes y arraigar el sentido de progreso.

1-Monumento a Julio Antonio Mella ubicado a la entrada de la sede homónima de la Universidad de Oriente.
Monumento a Julio Antonio Mella ubicado a la entrada de la sede homónima de la Universidad de Oriente. (Foto: Oficina Conservador Santiago de Cuba)

Influencia y leyenda

Veinticinco años son demasiado poco tiempo para vivir… Sin embargo, a pesar de esa meteórica existencia, Mella se inscribe como figura apolínea en la historia nacional y en uno de los pesos pesados del movimiento izquierdista e intelectual de América Latina.

Para muchos de sus contemporáneos es una especie de chico prodigio, heredero de la estrella y la prédica movilizadora del Apóstol. Lezama lo magnifica como un dios de luz comandando al estudiantado contra los sables de una caballería represiva. Guillén lo idealiza derribando con flechas rojas el vetusto muro neocolonial. Pablo de la Torriente lo bautiza el Prometeo que abría las puertas del futuro. Marinello lo define «cubano hasta la médula —hijo afortunado de las dos sangres matrices que integran el pueblo de su isla—, fue como Martí, un caso sorprendente de superación de lo nuestro». Fidel rubrica que fue el que más hizo en menos tiempo.

Su vida es modelo de síntesis virtuosa. No solo es un renovador de los principales asuntos y desafíos de su época, también de los métodos para afrontarlos. Inicia su activismo en días de ebullición, organizando a las masas estudiantiles y sindicales en asociaciones dinámicas y lances subversivos. Bajo su faro se pasa de discutir tímidas reformas académicas a pensar en un programa político para la nación.

Es el gran anunciador de la Revolución del 30, fundador y paladín de la Federación de Estudiantes Universitarios. Gracias a su sensibilidad y empeño por la justicia social se inaugura la Universidad Popular José Martí; funda y dirige el Partido Comunista de Cuba, la Liga Antimperialista, la Liga Anticlerical, medios estudiantiles como Alma Mater. Tenía eso que llaman «ángel», madera de precursor. Y todo sin perder su aspecto de dandi intelectual, joven enamorado y apuesto, de seductora arrogancia.

Mella al desnudo, por Tina Modotti.
Mella al desnudo, por Tina Modotti.

Para aquilatar su envergadura basta recordar la huelga de hambre que sostiene por 18 días en diciembre de 1925, como protesta al encarcelamiento arbitrario. Entre los testimonios de aquellas horas está el del amigo y médico de cabecera Gustavo Aldereguía Lima, quien en un momento crítico consigue persuadirlo sobre la necesidad de lavarle el estómago con cierta frecuencia: «Así lo empecé a nutrir con sueros de leche, engañándolo, hasta que la indiscreción de un médico lo echó todo a perder; de un tirón se extrajo la sonda y no la aceptó más, rechazando también los sueros que combatían su deshidratación. Felizmente lo pusieron en libertad pocos días más tarde, siendo penoso el proceso de recuperación». Así lo cuenta en «Dos vidas paralelas», compilado por Ana Cairo en Mella 100 años.

Ante la tremenda protesta popular y presión mediática, extendidas a la agitación foránea, el presidente Machado acaba cediendo y decretando su libertad. En un acto titánico de resistencia, encadenado día y noche a un camastro en la Quinta del Centro de Dependientes, Mella no quebranta su voluntad aun cuando flaquea su físico y la salud pende de un hilo.

Si bien para algunos resulta una acción de eficacia sin precedentes, muestra de viril entereza y lealtad a los principios, la huelga tiene derivaciones contrarias. El comité ejecutivo del Partido Comunista que él mismo había fundado considera esta forma de lucha una jugada imprudente, individualista, inconsulta, burguesa y carente de solidaridad por parte del joven. De ahí que, en un ambiente de rivalidad e intrigas, decretan su expulsión de las filas bajo el cargo de indisciplina. Como si no bastara, desencadenan una campaña de descrédito y recriminaciones. Algo inadmisible.

El hombre lúcido

Junto al antimperialismo declarado, en Mella se verifica la asunción ferviente del marxismo y el leninismo; es un «rojo» convencido, absoluto. De visita en Moscú, en 1927, mientras coloca flores en la tumba del héroe de guerra y líder bolchevique Artiom —de nombre real Fiódor Serguéyev, irónicamente de vida breve y brillante—, pronuncia un juramento: «El que quiere ser verdadero luchador por el comunismo debe seguir su camino. Cuba tendrá su Artiom». En ese viaje que dura semanas, establece contactos con representantes de la Internacional Comunista, de la Internacional Sindical Roja (asiste a su cuarto congreso), de la Internacional Campesina, del Socorro Rojo Internacional.

También sobresale por ser excelente comunicador, generador de ideas a tono con la realidad y un analista interesado en los dilemas de la teoría política y la praxis de la ideología. Su lucidez poco común lo hace enemigo de esquematismos y asimilaciones miméticas. En un artículo que dedica al fallecimiento de Lenin, esclarece: «No pretendemos implantar en nuestro medio, copias serviles de revoluciones hechas por otros hombres. No queremos que todos sean de esta o aquella doctrina, esto no es primordial en estos momentos, en que como en todos, lo principal son Hombres, es decir, seres que actúen con su propio pensamiento y en virtud de su propio raciocinio, no por el raciocinio del pensamiento ajeno. Seres pensantes, no seres conducidos. Personas, no bestias».

Al ser excluido por partidarios y acosado por la represión machadista, Mella busca asilo en México. En los cuatro años que radica allí, los últimos de su vida, estudia y escribe a cualquier hora, halla en la fotógrafa y activista comunista italiana Tina Modotti el complemento idóneo para su refinamiento espiritual —él venía de un matrimonio deshecho y de haber tenido una hija—, consolida la madurez de su pensamiento y despliega un trabajo político fenomenal. En esos afanes, estrecha amistad con el icónico pintor muralista Diego Rivera y otros colegas de vanguardia en la región. Es conocida la foto en la que el Gordo marcha a la cabeza de su cortejo fúnebre.

Momento del sepelio que constituyó una gran movilización del Partido Comunista Mexicano.
Momento del sepelio que constituyó una gran movilización del Partido Comunista Mexicano. (Foto: Fototeca del INAH/ México)

Además, se relaciona con la clase obrera y el sector universitario, organiza a los emigrados cubanos, es miembro de redacción en los periódicos El Machete y El Libertador, se solidariza con la rebeldía sandinista, se adhiere a la sección mexicana de la Liga Antimperialista de las Américas y al Partido Revolucionario Venezolano —fundado por venezolanos en tierra azteca—; en ambos núcleos forma parte de los comités ejecutivos. Admira a León Trotsky, pero no llega a ser trotskista, y mucho menos estalinista.

Después de una apelación a la Internacional —que en enero de 1927 calificó su expulsión de error político producto de una actitud sectaria del bisoño partido cubano y revocó la sanción— consigue ingresar en el Partido Comunista Mexicano que entonces le permitía la doble militancia. El carismático joven con vocación de liderazgo y compromiso llega a integrar ese Buró Político, y cuando Rafael Carrillo, el secretario general, viaja a Moscú para participar en el sexto congreso de la Comintern, es Mella quien lo sustituye. Tal reconocimiento derrumbaba el ninguneo de sus conmilitones criollos.

«No le tengo ni un ápice de miedo a la muerte, lo único que siento es que me van a asesinar por la espalda», había predicho a un camarada. No requería ser profeta. Era lógico advertir que sus ideas incisivas, pugilato implacable, jerarquía continental y postura radical ante enemigos poderosos, lo hacían blanco directo de ataque. Desafiar a tiranos suele costar caro. Para el verano de 1928 se intensifican las presiones de Machado por la deportación de Mella, pero todo queda en el acuerdo de que los mexicanos espiarían al cubano. Resentido, y avisado de que este conspira para armar una expedición, el llamado Asno con Garras decide enviar dos pistoleros a sueldo desde La Habana. José Magriñat, rencarnando a Judas, urde una trampa para que los sicarios puedan identificarlo.

Silbando llega la muerte

Dos disparos queman la fría noche del 10 de enero de 1929 cuando la pareja, en el regreso a casa, dobla por la calle Abraham González. La investigación de la policía del Distrito Federal detalla que, al ser agredido, Julio Antonio Mella viste traje negro, corbata roja, suéter color café y camisa blanca con tirantes. Por encima, un sobretodo gris. En sus bolsillos encuentran una pequeña libreta recién estrenada con el nombre y teléfono de Magriñat, un lápiz y un ejemplar de El Machete. No lleva un centavo.

Según la versión recogida, en maquinal reacción al atentado, Mella corre unos metros hasta desplomarse mortalmente herido en el contén de la acera, tinto en sangre. Todavía tiene tiempo de gritar a dos testigos: «Machado me mandó a matar», y ya en los brazos de su amada exhala dramáticamente: «Muero por la Revolución… Tina, me muero».

Muerte de Julio Antonio Mella en la prensa
La crónica de sucesos no perdió oportunidad para vender el asesinato como un thriller policiaco. (Foto: Hemeroteca El Universal)

Realmente moriría siendo ya la madrugada del día 11, sobre la mesa de operaciones en el hospital de la Cruz Roja. Ni su férreo carácter ni su formidable musculatura de remero universitario le sirven de chaleco protector ante los traicioneros plomos calibre 38. Su aturdida novia, Diego Rivera y un círculo de allegados pueden acompañar al cadáver tras la autopsia. Se le hace la mascarilla y Tina capta la foto postrera. Lo velan en el local del Partido. El entierro, en el cementerio de Dolores, es una manifestación memorable.

Ese es el relato probado por la historiografía, más allá de conjeturarse que Machado supo del homicidio al leer el periódico a la hora del desayuno. También las autoridades mexicanas deslizaron que se trató de un crimen pasional involucrando a Tina con el pintor comunista Javier Guerrero. Otra hipótesis fue la del ajusticiamiento a manos de sus propios compañeros, tampoco verosímil, aunque hay evidencias de que el creciente prestigio de Mella no era visto con buenos ojos en la estructura comunista soviética. La prensa lo vendió como uno de los magnicidios más sensacionales de los últimos tiempos en el mundo.

En un modesto memorial frente a la escalinata de la Universidad de La Habana descansan, desde 1976, sus cenizas sin muerte. Llegaron a Cuba a golpe de ametralladora. Penosamente, el valor del sitio patrimonial pasa inadvertido para la mayoría de los transeúntes, y hasta ha sido usado como urinario público. Salvo en conmemoraciones señaladas, allí apenas aparecen flores. A veces parece que su vigencia se ha frustrado, que los estudiantes dan la espalda a su huella, conociendo apenas elementos para delinear, en un examen ordinario, una consecuente caracterización del mártir. Inconcebible. Su perfil, icónico y agudo, es más asociado al logotipo de la Unión de Jóvenes Comunistas.

La amalgama de sus grandezas conforma lo que se denomina paradigma. Por eso, a 95 años de su muerte, cuando el péndulo de la historia que lleva y trae una y otra vez, nos remite de vuelta a Julio Antonio Mella, queda sobre la mesa la urgencia de justipreciar su legado. No solo significa evocar un nombre glorioso, sino que en la Cuba actual su prédica debe servir de impulso para vencer los peldaños que faltan todavía. Debemos ser leales a su espíritu crítico, revolucionario, universal. Leer a Mella es meditar, entablar un diálogo vital basado en la dialéctica, las tradiciones de lucha y en asumir las cosas como son. No estaría mal sonsacarlo, así sea por pura retórica: ¿todo tiempo futuro será mejor?

Tumba y epitafio de Julio Antonio Mella
Tumba y epitafio. (Foto: Tomada de Tribuna de La Habana)

Fuentes consultadas:

Mella 100 años, Ana Cairo (Compilación); «Todo tiempo futuro tiene que ser mejor, artículo en Alma Mater»; Julio Antonio Mella. Documentos y artículos (Compilación); y Diario de la Marina, enero 1929.

La eterna promesa de la estabilización

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programa de estabilización
Imagen: Félix M. Azcuy

La receta para estabilizar la economía del país anunciada por el Gobierno como un «ahora sí hemos encontrado la fórmula», ha sido recibida con frialdad por una ciudadanía decepcionada por la continuidad de fracasos, y con múltiples escepticismos y hasta alarmas por parte de varios expertos, quienes han señalado que seguir poniendo parches en un desgastado tejido para evadir la necesaria reforma integral, lejos de solucionar el problema, lo agravará.

Según el primer ministro, Manuel Marrero, el encargado de dar a conocer las medidas al país durante las recientes sesiones del parlamento, componer este  «programa de estabilización macroeconómica de Cuba» les llevó un año entero de trabajo. Después de exponer el objetivo general, que es naturalmente el crecimiento económico, entró en materia.

Establecer una tasa de cambio real para el desvalorizado peso cubano fue uno de los primeros puntos abordados. El primer ministro reveló que existe un grupo de trabajo para establecer «en el transcurso de 2024» el verdadero valor de la moneda nacional con respecto a las divisas mejor cotizadas. No obstante, no adelantó cuándo se anunciarían los cambios. Tampoco dijo si se tratará de otra corrección de la tasa oficial para el sector doméstico y privado —como la anunciada en agosto de 2022—, el establecimiento de una tasa flotante —actualizada diariamente—, o la prometida y nunca cumplida unificación monetaria para todos los actores del país.

¿Cuánto tiempo más necesita el Gobierno para resolver uno de los «errores» más obvios del llamado «ordenamiento»? Si la tasa dual y arbitraria del CUC (peso convertible) fue una de las motivaciones para suprimir esa moneda y apostarlo todo al CUP (peso cubano), ¿por qué parece que esa experiencia no fue suficiente y siguen repitiendo la misma equivocación?

Marrero se refirió, además, a otros proyectos en estudio como la creación de «nuevos canales y plataformas» para facilitar la entrada de remesas y, en general, cobros y pagos desde el extranjero de manera formal. En ese sentido, especificó que planean crear un mecanismo para que los empresarios privados puedan utilizar fondos depositados en Cuba para realizar pagos en el exterior.

De implementarse, esta disposición regularizaría las rutinas empresariales y facilitaría muchísimo la eficiencia de los emprendimientos. Hasta el momento, como se ha señalado tantas veces, los empresarios han debido acudir al mercado informal de divisas cotidianamente. Para realizar operaciones fuera del país necesitan mover el efectivo de modo poco convencional y hasta irregularmente, dependiendo en muchas ocasiones de múltiples intermediarios que terminan encareciendo el producto final. Si estos problemas llegan a resolverse, el empresariado cubano entraría en una regularidad que hasta ahora no conoce. No obstante, tampoco se puntualizó nada concreto en este sentido, solo planes, deseos y aspiraciones.

Mipymes privadas vs «empresa estatal socialista»

Para impulsar las producciones nacionales, una de las metas incumplidas de la economía cubana, Marrero informó que se estimulará la importación de materias primas en vez de productos terminados. Con ese objetivo, se reducen los aranceles de importación de materias primas y «bienes intermedios» hasta un 50%, mientras que se incrementan para los productos que no requieren ningún procesamiento.

Esta medida, en principio, pudiera parecer correcta. Una economía tan distorsionada como la cubana, enfocada en la importación, necesita una sacudida para cambiar el paradigma. Sin embargo, el éxito de la decisión depende del contexto. Es tan limitada la capacidad productiva de los distintos actores económicos que, penalizando con más impuestos las importaciones, se corre el riesgo de encarecer el precio final que pagarán los consumidores, sin que las producciones nacionales sean estimuladas decisivamente en un primer momento.

Ahora mismo en muchos lugares, al menos en zonas urbanas, la única forma de adquirir productos de primera necesidad —pollo, jabón, detergente…— es comprándolos en las tiendas privadas que han proliferado en los últimos tiempos. Si estos productos suben de precio abruptamente, podría empeorar la precariedad en que viven no pocas familias. El costo que pagará el Gobierno, en su prestigio y en el rechazo por parte de las clases más desfavorecidas, será alto en cualquier caso.

Tiendas privadas en Cuba
Tiendas privadas en Cuba / Foto: Ramón Espinosa (A.P. News)

La agricultura, otro de los grandes problemas pendientes, ocupó buena parte del discurso del primer ministro. Según Marrero, se proponen promover «contratos de producción cooperada con inversionistas extranjeros», «lograr un balance de alimentos a nivel municipal» y «establecer un mecanismo financiero diferenciado para la producción nacional de alimentos en moneda nacional y en divisas, que parta de los propios ingresos generados».

Como ha sido habitual en el discurso gubernamental, Marrero manifestó preocupación por los intermediarios. «Que se venda, pero que se venda a precios justos», dijo. «A los que tenemos que ir arriba es a quienes solo lo hacen en beneficio personal».

Lo más problemático de esa postura es que hasta ahora el Gobierno ha parecido más preocupado por contener a los pequeños comerciantes que por facilitar el funcionamiento del mercado bajo sus reglas básicas. Ningún tope de precios va a resolver la carencia de productos, sino que los trasladará al mercado informal, el cual hasta ahora ha sido incontenible para las autoridades por su extensión y por su papel en la economía doméstica de la ciudadanía.

La especulación no es causa del problema, sino consecuencia. No vale la pena ir a la carga, por enésima vez, contra los especuladores cuando son elemento indispensable del paisaje económico que tenemos. Responsabilizarlos por los altos precios, sin embargo, es una excusa tentadora a la que Marrero no quiso renunciar.

A la hora de valorar las empresas estatales y ubicarlas en el plan de estabilización económica, el primer ministro reconoció que muchas son «un engendro inmenso». Las nuevas medidas aspiran a que haya más mipymes estatales y a que se constituyan empresas mixtas estatales y privadas. Para eso, y como parte de la estrategia, se aprobará una ley que establezca cómo será esa relación.

Según el primer ministro, «la mayoría de las distorsiones parten de la debilidad de funcionarios que no defienden la empresa estatal». No queda claro. Esas «distorsiones» se deben al diseño de esas empresas, a su naturaleza ineficiente, a la burocracia y al modelo subordinado en que han vivido. Responsabilizar a funcionarios puntuales parece otra excusa no del todo sincera, más cuando esos funcionarios han sido puestos y mantenidos ahí por las propias instancias y estructuras institucionales.

El primer ministro aprovechó para defender a las mipymes. «El Estado no es para administrar chinchales», se atrevió a decir, una verdad de Perogrullo negada en el discurso político de la Isla durante años. También admitió que se habían cometido errores, mas la naturaleza de lo que asumió como esos errores, confirma que el Gobierno cubano mantiene una visión económica más centrada en el control que en el fomento. Por un lado, dijo que aprobaron más mipymes de las que podían «controlar» y que operan en una relación irregular con las empresas estatales.

Tiendas estatales desabastecidas.
Tiendas estatales desabastecidas. Imagen de referencia (2022). / Foto: Directorio cubano

Para tranquilizar a los actores económicos que viven tensos ante cualquier anuncio de medidas, el primer ministro advirtió que «no habrá avalancha de prohibiciones». Añadió que se descentralizará poco a poco —como es costumbre en Cuba— el proceso de aprobación de mipymes, y que finalmente serán los municipios quienes quedarán a cargo.

A esta buena noticia, sigue una mala: se suspenderá la exención de impuestos a las empresas privadas recién fundadas, que en medio de una economía urgida de más producción, era una invitación a inaugurar empresas. Ese estímulo debió ampliarse en vez de desaparecer.

Marrero sueña con mejores empresarios, con «principios revolucionarios» y «capacidad para dirigir en tiempos de crisis». A juzgar por lo que se ve en el terreno, y por lo que los propios representantes del Estado han reconocido, no son muchos. Habría entonces que preguntarse cuál es la causa. ¿Ha priorizado la «política de cuadros» cubana el talento o la docilidad? ¿A cuántas personas valiosas no han excluido por pensar diferente o cuestionarse decisiones estatales erradas que luego han fracasado? ¿A cuántas personas ineptas, autoritarias y corruptas han mantenido en sus cargos a nombre de una «confiabilidad» más sustentada en la hipocresía y la «infladera» que en resultados tangibles?

El precio de la «estabilización»

A pesar de que el ajuste tiene una dimensión «macroeconómica» también trae afectaciones para la ciudadanía. Sube el precio de la electricidad, del combustible, del agua y del gas y en adición se termina el subsidio universal de algunos alimentos en la canasta familiar normada. Una zona de sus críticos han señalado que el Gobierno está imponiendo un «paquetazo neoliberal».

«Nada, absolutamente nada de lo que hacemos es para afectar al pueblo», declaró el presidente Díaz-Canel en X. «Nuestra principal tarea es la recuperación económica. Las medidas anunciadas ayer darán un salto necesario en la economía.»

Marrero, por su parte, reaccionó directamente ante el duro lenguaje usado por sus detractores: «No se trata de medidas de choque, ni de un paquete neoliberal contra el pueblo, sino que permitirán avanzar con la convicción de que es el camino correcto para salir del contexto actual».

La subida en el precio de la electricidad, los combustibles y el gas ya es un hecho. Fue informada en la Mesa Redonda de este lunes por los ministros de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, y de Energía y Minas, Vicente La O Levy. La nueva tarifa de los combustibles entrará en vigor el 1ro de febrero. La electricidad y el gas no subirán de precio hasta marzo.

Según La O Levy, el aumento en el precio de la energía eléctrica afectará a los grandes consumidores, que son apenas el 5.4% de los clientes en los meses de verano. Si sirve para desestimular el derroche, podría ser útil. Sin embargo, si la subida acaba afectando al sector privado en alguna fase de las medidas, eso repercutiría en el coste de determinados productos o servicios. Por el momento solo está enfocada al sector residencial. El ministro insistió durante su comparecencia que el objetivo es presionar para que se ahorre electricidad, no eliminar un subsidio.

Consumo de energía en Cuba
Consumo de energía en Cuba / Imagen: Cubadebate

«Lo otro es el fraude a partir de manipular el metro.[…] Vamos por 226 mil fraudes detectados en el último periodo y sabemos que se está cometiendo fraude porque lo estamos leyendo en la diferencia entre la energía que se genera y la energía que se cobra. […] Lo que nos están robando es casi lo que genera Guiteras», advirtió.

El precio de los combustibles ha sido otro de los puntos que más atención ha generado. A partir del 1ro de febrero se les venderá a los turistas en divisas. Asimismo, el precio minorista en moneda nacional sube significativamente —en algunos casos hasta más de 5 veces.

La O Levy explicó las razones del cambio: en principio, corregir una paradoja. Los turistas, que pagan la gasolina a precio de mercado en sus países, estaban comprándola en Cuba a precios subsidiados. Con respecto a la subida en el resto de los servicentros, el ministro manifestó que, simplemente, «hay que equiparar los precios a la tasa de cambio oficial que tenemos hoy en el país».

El funcionario reconoció que, más allá de corregir incoherencias, también aspiran a «recaudar divisas para la compra de combustibles». Y aquí hizo una revelación llamativa: «las ventas en divisas se realizarán tanto en los servicentros que solo funcionarán con este fin (suministro al turismo), como en los que venderán en moneda nacional». Teniendo en cuenta el nefasto antecedente de las tiendas en MLC, el anuncio ha generado múltiples alarmas en la ciudadanía: ¿quién puede asegurar que no habrá gasolina o diésel en divisas, a disposición de quienes puedan pagarlos, mientras escaseará para el resto en moneda nacional?

Por otro lado, la subida afectará de forma mucho más discreta a los transportistas privados que ejercen su actividad de forma legal, quienes tienen precios preferenciales por la venta mayorista. En su caso el aumento no llega a duplicar la cifra actual. Para que se tenga una idea, el diésel regular para la venta minorista creció de 25 a 132 pesos el litro, mientras para los transportistas privados de 13.99 pasó a costar 25 pesos. Teniendo en cuenta la marcadísima diferencia para ambos sectores, ¿quién asegura que algunos transportistas no compren el combustible a precios minoristas para luego revenderlo en el mercado informal?

Nuevos precios del combustible
Nuevos precios del combustible / Imagen: Cubadebate
Nuevos precios del combustible
Nuevos precios del combustible / Imagen: Cubadebate

El economista Pedro Monreal dijo sobre esta disposición que «la expansión de la dolarización interna para garantizar “el reaprovisionamiento” expresa una concepción monetaria rústica y revela que no se toma en serio la macro estabilización de Cuba».

En el caso del gas, a diferencia de la electricidad, el ministro de Finanzas y Precios admitió que el aumento (de 180 a 225 pesos), sí pretende reducir el nivel de subsidio que tiene ese producto: «Se descarga del presupuesto más de 280 millones de pesos que se transferirían a la Empresa Cupet».

¿Un paquetazo neoliberal?

La incertidumbre es el signo de este plan de «estabilización macroeconómica» anunciado, como ya es costumbre, de forma fragmentada y sin un debido consenso precedente. Recuerda estrategias adoptadas antes, que no funcionaron o acabaron propiciando nuevos problemas.

El aumento en los precios del agua y del gas, aunque no parecen significativos si se tiene en cuenta que han estado muy subsidiados, empeorará la situación de las familias, sometidas a una inflación escandalosa.

La llamada «libreta de abastecimiento», un verdadero clásico de la vida cotidiana en la Cuba de la Revolución, finalmente dará paso a un nuevo diseño en el que se mantendrá solo para las personas vulnerables. El Gobierno insistió en que no desaparecerá, como dicen algunos, sino que el subsidio beneficiará a quienes tienen menos ingresos; para el resto, será solo una garantía de tener asegurados un grupo de productos que escasean en el resto de las redes de tiendas estatales, pero a precios «de mercado».

Si bien la idea no es nueva, no había sido aplicada. Probablemente la medida funcione, en beneficio de la economía estatal, pero no hay certeza de qué parámetros se establecerán o de que estos no sean tan estrictos que acaben desprotegiendo a una parte importante de la población, si se tiene en cuenta que el salario medio estatal —4209 pesos en 2022 según la ONEI— está muy por debajo del mínimo necesario para adquirir una canasta básica de productos y servicios. A partir de este indicador, todo el que no tenga una fuente adicional de ingreso, pasaría automáticamente a la categoría —de por sí eufemística— de «vulnerable».

Por lo pronto, la libreta se mantiene a duras penas y no desaparecerá en 2024, como pudiera creerse. La ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, lo dejó claro a la Agencia Cubana de Noticias.

¿Por cuánto tiempo podrá sostenerse el subsidio universal si durante los últimos meses de 2023 los suministros han sido irregulares y nada indica que eso cambiará en los primeros meses de 2024? La voluntad política no será suficiente. Marrero apenas apuntó, al momento de comunicar las nuevas medidas, que se busca identificar mejor las familias y personas que verdaderamente requieren el subsidio. Al ritmo en que se trabaja, ese proceso podría llevar un buen tiempo. Mientras tanto, la libreta de abastecimiento se achica y no contribuye a resolver la inequidad.

En la Mesa Redonda de este lunes, el ministro de Finanzas y Precios repitió que se reserva un «tratamiento especial» a los grupos vulnerables y que ya hay expertos y entidades trabajando en el diseño de esa estrategia. Es preocupante que la respuesta gubernamental precisa para las personas y familias con menos recursos no esté siendo informada al mismo tiempo que la subida de los precios.

Con estos anuncios de austeridad a la vista, ¿«neoliberal» sería el calificativo que mejor describe las medidas? «No necesariamente un paquete económico tiene que ser de corte neoliberal para producir efectos parecidos al de un paquete neoliberal tradicional», opinó el conocido economista Pedro Monreal en un post de X donde analiza las medidas anunciadas por el Gobierno.

La intención no es neoliberal, pues el neoliberalismo va de todo lo contrario; es, a grandes rasgos, la desregulación de la economía por parte del Estado. No obstante, el efecto pudiera resultar muy parecido: el aumento de desigualdades para una población que vio decaer en 2023 el valor real de sus salarios y pensiones, a pesar de que las utilidades de las empresas estatales crecieron y disminuyó el número de empresas con pérdidas, razona Monreal.

Por otra parte, quienes laboran en el sector presupuestado —que incluye ámbitos esenciales para el sostenimiento de la vida en el país—, al no recibir utilidades, no han sido beneficiados, ni siquiera, con los incrementos salariales en las empresas estatales rentables. A finales de diciembre se anunciaron un grupo de reformas encaminadas a aumentar los montos cobrados por médicos y maestros, pero resultan simbólicas por lo insuficiente para hacerle frente a la galopante inflación, que al parecer no se detendrá a corto plazo.

«Se supone que expliquen de qué manera exactamente pudiera lograrse estabilización macroeconómica y controlar la inflación en 2024 con una política fiscal diseñada alrededor de un enorme déficit presupuestario equivalente a 18,5 % del PIB», comentó el antes citado economista cubano en otro hilo de X.

Inflación Cuba
Imagen: Félix M. Azcuy

Ni el primer ministro, Marrero, ni el ministro de Economía, Alejandro Gil, pudieron explicarlo claramente. Una de las características del plan gubernamental, al menos en la fórmula usada para comunicarlo, es su vaguedad. No queda claro el alcance de algunas medidas ni la efectividad que pudieran tener, si asumimos experiencias anteriores del mismo tono. Tampoco quedan establecidos muchos plazos.

El economista Oscar Fernández Estrada, por su parte, cree que la estabilización proyectada será imposible: «El enfoque sigue siendo exactamente el mismo que ya ha demostrado de sobra su fracaso: rentismo y control, en lugar de apostar decididamente por el fomento».

En una entrevista con OnCubaNews, Juan Triana Cordoví, profesor titular de la Universidad de La Habana, elogió la decisión de aprobar nuevas empresas privadas en los municipios, dejando atrás la centralización de esas decisiones, pero también señaló que suprimir el año de exención de impuestos a las mipymes fue un error.

Según el análisis de Oscar Fernández, las importaciones que realizará el sector privado en 2024 pagarán aranceles 5 veces superiores. Ese aumento, que beneficiará al Estado, será pagado al final por los consumidores. Es decir, por las pequeñas economías familiares y personales.

Fernández insiste en que el camino para estabilizar la economía no debería restar incentivos a los contribuyentes, sino que va de estimular que haya más actores económicos. A la vista de las medidas declaradas, eso no pasará.

La meta, ¿cuán lejos está?   

«La distorsión es tan grande que sería muy irresponsable quien dijera que en un año esto se resuelve.», dijo Juan Triana a OnCubaNews, hablando específicamente de la inflación. El experto observó que no hay evidencias de que el programa de estabilización esté totalmente discutido y establecido.

Esa es una de las impresiones que han dejado las intervenciones de Marrero o de Gil sobre el plan gubernamental. Parece un boceto, una pieza inconclusa. Quizás no lo sea, pero así fue informado, tanto en el Parlamento como en los medios de comunicación.  No consta, por ahora, en ningún dossier que esté público.

Triana logró hacer una lista de 43 medidas a partir del discurso del primer ministro, Marrero. «Una cantidad enorme de trabajo que hay que hacer», comentó. «Yo no sé si está hecho».

La sospecha es legítima. Falta orden de prioridades y cohesión, como si los propios autores del programa no estuvieran seguros de por dónde empezar y cómo llegar al final. No quedó claro el cronograma de los cambios, los plazos de resolución de algunos puntos que solo dependen de la voluntad gubernamental.

La Ley de Empresas, que parece un mecanismo jurídico indispensable para resolver algunas de las contradicciones señaladas tanto por el Gobierno como por sus críticos, seguirá pendiente al menos hasta julio del presente año.

Todo sugiere que la ejecución del programa será errática y, en muchos aspectos, también errónea. La Asamblea Nacional del Poder Popular nombró al 2024 como «Año del 66 aniversario de la Revolución». Antes se nombraban los años con una disposición más creativa. En ese estilo, 2024 debió ser el «Año de la Estabilización», pero para bautizarlo, planificarlo, informarlo y finalmente realizarlo, se requieren un carácter, una competencia y una fortaleza que faltan por demostrar.